El Dolby Theatre de Los Ángeles está listo ya para acoger la 91 edición de los Premios Oscar. Roma, de Alfonso Cuarón, en una de las favoritas y cuenta con una impresionante campaña que ha costado más que la propia película: 20 millones de euros. Javier Bardem será uno de los encargados de entregar una de las estatuillas.