Mahmood tiene 12 años y fue reclutado por el Estado Islámico para ser combatiente. Ahora comparte celda con una decena de menores en un centro de detención en Erbil bajo control de las autoridades kurdas y al que ha tenido acceso un canal británico. Son los cachorros del califato. Instruídos por los yihadistas para matar. Se calcula que cientos de niños de Irak y Siria son adoctrinados por los yihadistas, reclutamientos forzosos para cubrir deserciones y bajas sufridas en combate.