No recomendado para menores de 7 años Hay pocos momentos tan significativos para un jugador de baloncesto como el All Star Game de la NBA. Más allá del encuentro en sí, en el que la espectacularidad de los ataques brilla por encima de las defensas y el rigor táctico, jugar el Partido de las Estrellas es un pasaje directo a la leyenda en la liga de baloncesto más importante del mundo. No digamos ya si, además, lo haces como titular y por el voto directo de los aficionados.