En la frontera terrestre de Ceuta con Marruecos el tráfico de hachís se hace en pequeñas cantidades y aún así en Julio y agosto se han intervenido casi 2 toneladas. Muchos aprovechan la vuelta de vacaciones de las familias marroquíes a Europa para intentar pasar desapercibidos pero la guardia civil se lo pone difícil.