Para todos los públicos Decenas de miles de personas han acogido al papa Francisco con un interminable aplauso cuando ha salido a la ventana en la plaza de san Pedro para el rezo del ángelus, el primero de su pontificado. Francisco ha hecho hincapié en la misericordia de Dios, ha destacado su paciencia y ha dicho que el señor "no se cansa de perdonar nunca. El problema - ha continuado-, es que nosotros nos cansamos de pedir perdón". "No nos cansemos nunca de pedir perdón". "Un poco de misericordia cambia el mundo, lo hace menos frío y más justo", ha añadido.