El líder libio, Muamar Gadafi, visitó durante la noche del martes el hotel Rixos de Trípoli, donde se encuentran la mayoría de los periodistas extranjeros y del que no pueden salir a informar. Gadafi paseó entre los periodistas congregados en el hall sin responder a las preguntas, aunque levantó los brazos y cerró los puños en señal de victoria.