Organizaciones no gubernamentales, sindicatos y partidos de izquierda han reclamado en 17 ciudades españolas y otras europeas la creación de un impuesto sobre actividades financieras, la denominada "Tasa Robin". 
Una persona ha entregado al embajador de Francia, una flecha como símbolo.
Francia, que preside el G-20 es uno de los países que se ha mostrado a favor de la implantación de esta tasa.