Enlaces accesibilidad
Alpinismo | Carlos Soria

Carlos Soria pone rumbo al Annapurna

  • El alpinista de 73 años presenta la expedición a su 12º ochomil
  • Si lo consigue, tratará de coronar el cercano Dhaulagiri
  • Su objetivo de completar las 14 cumbres más altas del planeta

Por
Carlos Soria, 73 años en la cumbre

El veterano montañero Carlos Soria ha presentado el que será su próximo desafío: ascender al Annapurna, dentro de su objetivo de completar las 14 cumbres más altas del planeta. En esta ocasión, una vez más, estará acompañado por el palentino Tente Lagunilla, con quien ya ha ascendido a otros cuatro ochomiles y al que además de gran amigo considera un talismán (escalando juntos, hasta ahora solo se les ha escapado el Dhaulagiri).

Una avanzadilla de la expedición, con Carlos Soria al frente, saldrá de Madrid el próximo 5 de marzo, para instalarse en Nepal y llevar a cabo la aclimatación a la altura, antes de acometer el asalto al pico de 8091 metros, que comenzará el 20 de marzo y está previsto que se prolongue durante semanas, hasta finales de abril. Si consiguen hacer cumbre, se dirigirán después al Dhaulagiri, que se encuentra en el mismo valle. En el mejor de los casos, Carlos Soria podría regresar con su duodécimo y su decimotercer ochomil en la mochila.

"La previsión es que estemos unos dos meses. Si el tiempo nos lo permite intentaremos aprovechar que el Dhaulagiri está cerca para subirlo también. Si no, lo dejaríamos para el próximo otoño", explica Carlos Soria.

A pesar de ser la primera cumbre de más de 8000 metros en ser escalada (Herzog-Lachenal, 1950), el Annapurna está considerada como una montaña maldita; la más peligrosa del Himalaya, con un índice de mortalidad del 40%. Por eso, es la menos hollada y los alpinistas que intentan completar los catorce ochomiles suelen dejarla para el final.

Riesgo de avalanchas

Aunque desde un punto de vista técnico la ascensión por la cara norte no es excesivamente complicada, su mayor peligro reside en las avalanchas, un riesgo que se acentúa entre los 5700 y los 6500 metros, entre los Campos II y III, donde desembocan los aludes procedentes de los glaciares situados en la parte superior. Los montañeros han de afrontar obligatoriamente esa zona expuesta a las avalanchas, en la que cuelgan sobre sus cabezas inmensos seracs en equilibrio que en cualquier momento pueden desprenderse.

Carlos Soria es consciente de que esta montaña puede convertirse en una trampa, y por ello le tiene el respeto que se merece, pero no más que al resto de ochomiles. "Todo el mundo dice que el Annapurna es muy peligroso, pero no creo que sea más que otros", asegura el experimentado alpinista, quien a sus 73 años se ha convertido en un ejemplo constante de desafío a la estadística. Para él, el Dhaulagiri es más peligroso, aunque sus números no sean tan macabros.

No en vano, Carlos Soria ha tenido que desistir de hacer cumbre en el Dhaulagiri hasta en cuatro ocasiones. Pero él espera que este año la "Montaña blanca", como la conocen en Nepal, no se le vuelva a escapar. Como explica el propio alpinista, hay dos factores que invitan al optimismo. Primero, que el campo base del Annapurna está muy bajo, a una altura de 4200 metros, lo que supone un menor desgaste físico y, en caso de éxito, una ventaja añadida de cara a afrontar después la ascensión al Dhaulagiri.

Y, segundo, que llegarán al Annapurna muy pronto, con la primavera recién iniciada, lo que les daría tiempo de sobra para acometer con garantías una segunda escalada antes de que hagan acto de presencia los temibles monzones estivales.

Proyecto 'Sama', la 'tercera cumbre'

Además de por la expedición, Carlos Soria se ha mostrado ilusionado por el proyecto humanitario 'Sama', que él mismo ha promovido en el pueblo que lleva ese nombre, a los pies del Manaslu. El objetivo es proveer de alimentación, ropa y material escolar a más de 100 niños.

Además, la entidad bancaria que patrocina al montañero pagará el salario de los profesores y cuidadores del colegio del pueblo durante un año. "Se hará un estudio para que ese colegio siga funcionando sin que dependa de la caridad pública. Esta será la tercera 'cumbre'", asegura Soria.