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Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) han iniciado este jueves una cumbre centrada en el Brexit, la inmigración, la política exterior y la lucha contra el yihadismo, solo dos días después del atentado frustrado en la Estación Central de Bruselas, ciudad donde se celebra la reunión.

Los líderes de la UE analizarán cómo detectar y eliminar rápidamente la propaganda yihadista de internet y, en clave migratoria, abordarán la situación de la ruta del Mediterráneo central hacia Italia.

En cuanto al Brexit, la primera ministra británica, Theresa May, ha dicho a su llegada que propondrá a los Veintisiete soluciones para proteger los derechos de los ciudadanos europeos que residen en el Reino Unido y explicará lo que espera que la Unión haga con los derechos de los británicos en territorio comunitario.

No obstante, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha puesto una nota de esperanza y no descarta -in extremis- que Reino Unido no abandone la UE. "La política sin sueños es una pesadilla", ha dicho en una rueda de prensa junto al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y ha preferido "pensar que todo es posible". Tusk ha añadido también que "hay que ser realista", y por este motivo, es imperativo "empezar las negociaciones" con Londres".

Tusk también ha reivindicado la motivación europea de la cita, subrayando que "El Consejo Europeo no es un foro donde discutir el Brexit, para eso tenemos nuestros negociadores"

La reina Isabel II ha inaugurado este miércoles el nuevo curso parlamentario en Reino Unido y ha anunciado el compromiso del "consenso más amplio posible sobre el Brexit"La monarca británica, de 91 años, ha subrayado que la "prioridad del Gobierno británico" es "asegurar el mejor acuerdo posible" en la negociación de la salida de la Unión Europea (UE).

Así lo ha expresado ante los diputados en el tradicional "discurso de la reina" en la Cámara de los Lores. Isabel II ha adelantado el programa legislativo del Gobierno de los próximos dos años en una ceremonia que en esta ocasión ha prescindido del boato habitual, sin capa de armiño, sin corona y sin parada militar, -por primera vez desde 1974- y acompañada por su hijo, el príncipe Carlos, en lugar de su consorte, el duque de Edimburgo, quien ha sido hospitalizado este miércoles como medida de precaución tras sufrir una infección.

El Gobierno británico afronta una legislatura en una posición debilitada, sin haber cerrado aún el pacto de gobierno con los Unionistas norirlandeses del DUP, que se ha presentado más difícil de lo previsto. Sobre la cuerda floja ha estado el arranque de la negociación del Brexit, que finalmente se produjo en plazo el día 19, pero sin el cimiento de apoyo que May pretendió al adelantar las elecciones.

Antes del discurso de la reina, May ha prometido trabajar con "humildad y resolución". La primera ministra y el líder de la oposición han encabezado la llegada del cuerpo de parlamentarios, y, según la tradición, "debían haber mantenido una pequeña charla" que en esta ocasión ha sido sustituida por un silencio frío, relata la BBC.

Bruselas afronta con cautela los resultados de las elecciones en el Reino Unido y sus consecuencias para las negociaciones del 'Brexit' que tenían que empezar en diez días, el 19 de junio, y habrán de acordar la salida de la segunda economía más fuerte de la Unión Europea. Por el momento, creen que no tiene por qué cambiar la posición de un país rumbo que está de salida, pero a juicio de varios expertos, el resultado de las urnas, lejos de las expectativas de la actual primera ministra, Theresa May, aleja también la perspectiva de un 'Brexit' duro.

Las prioridades del Reino Unido ante su salida de la Unión Europea y las medidas sociales han centrado los argumentos que han ofrecido este viernes ante la audiencia de la BBC la primera ministra británica, la conservadora Theresa May, y el líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, en nuevo cara a cara indirecto que se ha celebrado con las encuestas cada vez más ajustadas.

El Brexit y la necesidad o no de un pacto para abandonar la Unión Europea ha vuelto al primer plano de la campaña de las elecciones de Reino Unido este lunes, tras varios centrada en el atentado de Mánchester, con los dos principales candidatos, la conservadora Theresa May y el laborista Jeremy Corbyn, exponiendo puntos de vista antagónicos en un programa de televisión que, a falta de un verdadero cara a cara, ha sido lo más próximo a un debate entre ambos.

Por separado, los dos han sido interrogados, primero por la audiencia y luego por el periodista Jeremy Paxman, en La batalla por el número 10, un programa especial de Sky News en el que la primera ministra ha asegurado que el país está listo para afrontar la salida de la Unión Europea incluso si no hubiera un acuerdo con Bruselas, mientras que el líder de la oposición ha garantizado que Londres llegará a acuerdo con los Veintisiete.

"Vamos a negociar un buen acuerdo, pero lo que he dicho es que no alcanzar un acuerdo es mejor que uno malo. Tenemos que estar preparados para irnos", ha argumentado May, mientras su rival se decía seguro de cerrar un pacto: "Va a haber un acuerdo. Nos aseguraremos de que hay un acuerdo", ha recalcado Corbyn.

Las elecciones legislativas del próximo 8 de junio, que May convocó por sorpresa para ampliar su mayoría parlamentaria y reforzar a su Gobierno, se presentan ahora más igualadas de lo que parecía en principio: con un discurso de renacionalizaciones y contrario la austeridad, Corbyn ha reducido en más de la mitad, en apenas dos semanas, la distancia que separaba a su formación de los conservadores.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha llegado este sábado a Bruselas para participar en la cumbre de la Unión Europea que fijará las directrices de negociación del 'Brexit' confiado en una posición unitaria de los Veintisiete. A su llegada, ha asegurado que las propuestas que ha hecho el Consejo Europeo sobre las negociaciones con Reino Unido "le valen a España".

La primera ministra británica, Theresa May, ha anunciado este martes la convocatoria de elecciones anticipadas en el Reino Unido para el 8 de junio. "He decidido con reticencia que el país necesita esta elección, pero con fuerte convicción digo que es necesaria para asegurar el liderazgo fuerte y estable que el país necesita para recorrer el Brexit y más allá", ha declarado.

Madrid ha acogido esta semana la cumbre de los países del sur de Europa, donde el presidente del Gobierno ha buscado una posición común frente al Brexit. En esta cuestión subyace la situación de alrededor de 150.000 españoles residentes en Reino Unido, que no saben a qué atenerse en su condición de ciudadanos de la UE. 'Informe Semanal' ahonda en este problema a través del corresponsal de TVE en Londres, Miguel Ángel Idígoras, que hablará con el profesor de Economía en la Universidad de Essex, Javier Santacruz; con el secretario de la Cámara de Comercio de España en Londres, Igor Urra; con el nuevo embajador de España en Londres, Carlos Basterreche; con el fotógrafo Jorge Monedero, que lleva 20 años viviendo en Reino Unidos; y con Jerusalén Vital, española casada con un inglés.

La Eurocámara exige que el Reino Unido pague los costes del brexit, que no haya otra vez fronteras entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte y que no se negocie la nueva relación hasta que se consume el divorcio. No será igual estar fuera que dentro, han advertido los principales grupos del Parlamento Europeo. No habrá ensañamiento, pero el Reino Unido no debe esperar ventajas.