Fue el pasado lunes 11 de febrero cuando Benedicto XVI sorprendió al mundo con el anuncio de su renuncia. Han sido 16 días de una intensa actividad para el Papa, que ha seguido tomando decisiones de transcendencia para la Iglesia.
Fue el pasado lunes 11 de febrero cuando Benedicto XVI sorprendió al mundo con el anuncio de su renuncia. Han sido 16 días de una intensa actividad para el Papa, que ha seguido tomando decisiones de transcendencia para la Iglesia.
Benedicto XVI ha transmitido sus mensjaes hoy en varios idiomas. En la calle, entre quienes abarrotaban la Plaza de San Pedro, hemos escuchado hablar también en distintas lenguas. Tanto los que tenían silla en la misma plaza o entrada gratuita sacada con antelación, como los que no, han madrugado. Era importante coger un buen sitio y sino, siempre quedan las pantallas en la que seguir el último acto de Benedicto XVI para el público.
La última audiencia pública de Benedicto XVI ha reunido a decenas de miles de personas en la Plaza de San Pedro de Roma. Desde primera hora de la mañana han esperado pacientemente para su despedida. "Jamás me he sentido solo", ha sido el mensaje que les ha transmitido el papa. Ha dicho también que es consciente de lo insólito de su renuncia y que "siente a la Iglesia viva". Y ha dado las gracias a todos también en español.
Benedicto XVI, ha asegurado en su última audiencia en el Vaticano, que "jamás" se ha sentido solo para guiar a la Iglesia pese a que durante su pontificado ha habido "momentos difíciles" y ha advertido que su renuncia no significa que vuelve a la privada, ya que cuando aceptó ser papa, "esa aceptación significa vivir para siempre para el Señor".
"El Señor nos ha dado muchos días de sol y ligera brisa, días en los que la pesca fue abundante, pero también momentos en los que las aguas estuvieron muy agitadas y el viento contrario, como en toda la historia de la Iglesia y el Señor parecía dormir", ha afirmado el papa ante decenas de miles de fieles que desde la madrugada han abarrotado la plaza de San Pedro.
En su último acto público en el Vaticano antes de que mañana a las ocho de la tarde de Roma deje de ser pontífice, Benedicto XVI ha recordado el "enorme peso" que sintió cuando fue elegido para ocupar el trono de Pedro el 19 de abril de 2005 y también lo difícil que fue renunciar a él.
"Amar a la Iglesia significa también tener la valentía de tomar decisiones difíciles, teniendo siempre presente el bien de la Iglesia y no el de uno", ha señalado y ha vuelto ha subrayar que ha renunciado al papado "en plena libertad", al notar que sus fuerzas han disminuido y no por su bien particular, "sino por el bien de la Iglesia".
"He dado este paso sabiendo su profunda gravedad y novedad, pero con un ánimo sereno", ha asegurado.
En medio de una gran ovación, el papa Benedicto XVI ha atravesado este miércoles la plaza de San Pedro del Vaticano en el papamóvil, para celebrar la última audiencia pública de su pontificado, a la que asisten decenas de miles de fieles de todo el mundo.
Benedicto XVI ha recorrido la plaza de San Pedro en el papamóvil, para estar más cerca de los presentes, que no han cesdo de corear "Benedicto", "Benedicto" y "viva el Papa", mientras ondean banderas de numerosos países.
A las diez y media de la mañana comienza la última Audiencia General de Ratzinger como Pontífice de la Iglesia Católica. TVE, a través del Canal 24h y la página web, ofrecerá en directo la despedida del Papa. En la Plaza de San Pedro, ya está todo listo¿
Entre quienes elegirán al nuevo Papa está el cardenal de Los Angeles Roger Mahony, acusado de encubrir cientos de casos de pederastia en la archidiócesis de Los Ángeles donde las asociaciones de afectados exigen que no participe en el cónclave.
Este miércoles se celebra en la Plaza de San Pedro del Vaticano la última audiencia del Papa Benedicto XVI. Algunos españoles han viajado a Roma para participar en esa despedida. Pero muchos, por la crisis o por falta de tiempo, no han podido ir pero asistirán a las misas en su honor.
El papa Benedicto seguirá llamándose Su Santidad Benedicto XVI y tendrá el título de "papa emérito" o "Romano Pontífice emérito", ha informado el portavoz vaticano, Federico Lombardi.