- En 2010 se reveló la existencia de yacimientos de gas en aguas chipriotas
- Ambos países pertenecen a la OTAN, algo que “amortigua” las tensiones
Un muro de hormigón de dos metros de ancho y tres de alto rematado con alambres de púas que se extiende a lo largo de los 764 kilómetros divide la frontera entre Turquía y Siria en Karkemish e impide cualquier intento ilegal de entrar a Turquía. Aquí recuerdan muy bien cómo intentaban escapar los refugiados sirios de la guerra y del Estado Islámico. “Los que llegaban legamente estaban en la miseria”, cuenta la propietaria de una cafetería, “muchos se caían al río Éufrates”. “Primeros nos abrieron sus casas” recuerda Mohan que ahora se ha instalado en Karkemish y huyó de Siria después de que el Estado Islámico matara a varios de sus primos.
Los enviados especiales de RNE Aurora Moreno y Rubén Fernández están en el puesto fronterizo de Karkemish, entre Siria y Turquía.
Nuestra enviada especial a la frontera entre Turquía y Siria, Aurora Moreno, visita uno de los talleres de la Media Luna Roja a los que acuden refugiados sirios a aprender un oficio.
Cerca de 3.000 vacas llevan más de dos meses navegando por el Mediterráneo, por las sospechas de que puedan estar enfermas de lengua azul o fiebre aftosa. Salieron de España con su certificado de salud correcto y van a bordo de dos barcos, el Karim Alab y el Beit.
Las exportaciones de ganado vivo se encuentran suspendidas en el puerto de Cartagena mientras se resuelve la situación sanitaria de casi 900 terneros, después de ser rechazadas en su destino y con sospechas de que se encuentran enfermas. De momento, su capitán ha admitido quince muertes, aunque espera que se reconozca el buen estado del resto de animales.
En diciembre embarcaron en los puertos de Cartagena y Tarragona con destino a Turquía y Libia, respectivamente, donde les negaron la entrada por esas presuntas enfermedades que no afectan a las personas. El Karim Alab ha vuelto a fondear en Cartagena y no quieren entrar a puerto por si sacrifican más de 800 cabezas sin estar afectadas.
Con 29 positivos en el último día, la consejería extremeña de Sanidad ha organizado un cribado masivo con pruebas PCR desde este sábado hasta el lunes en Calamonte (Badajoz), que ha tenido que cerrar la hostelería y el colegio. Además, hay unas 300 personas aisladas. Los vecinos que viajaron a Turquía han alegado que la mayoría se hicieron PCR y esta semana se las han hecho todos tras conocer los primeros positivos de compañeros. [Última hora del coronavirus]