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La coalición internacional liderada por Estados Unidos ha intensificado a última hora de este miércoles los bombardeos en los alrededores de la ciudad siria de Kobani que, según Estados Unidos está controlada en su "mayor parte" por las milicias kurdas.

La resistencia kurda está haciendo frente a los avances de los yihadistas del Estado Islámico (EI) con el apoyo de la coalición internacional que ha lanzó otros nueve ataques aéreos.

"Hay indicios de que las milicias kurdas continúan controlando la mayor parte de la ciudad y están resistiendo frente al EI", ha informado este miércoles en un comunicado el Mando Central de Estados Unidos, encargado de las operaciones en Oriente Medio.

El EI irrumpió el lunes en Kobani por primera vez desde el inicio el 16 de septiembre de su ofensiva contra este enclave kurdo sirio situado en la frontera con Turquía.

Tras su entrada, la coalición internacional que lidera Estados Unidos intensificó los bombardeos contra posiciones de los radicales dentro y fuera de la ciudad, unos ataques aéreos a los que este miércoles se han sumado otros nueve.

Al menos 14 personas han muerto en las últimas horas en Turquía en protestas y enfrentamientos desencadenados por la ofensiva del Estado Islámico (EI) en la vecina Siria y la resistencia de la ciudad kurdo-siria de Kobani.

Los incidentes han tenido lugar en regiones del este y el sureste, donde la población kurda es mayoritaria, pero también en la capital, Ankara, y en Estambul.

Los manifestantes, en su mayoría jóvenes kurdos, se han enfrentado a la Policía para protestar por la inactividad de Turquía, que no ha prestado ayuda a Kobani. Interpretan esta pasividad como colaboración tácita con el EI para acabar con las Unidades de Autodefensa (YPG), milicias kurdas del norte de Siria, vinculadas al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).

Los manifestantes han lanzado piedras y han quemado neumáticos y coches. Los agentes han respondido lanzando gases lacrimógenos y usando cañones de agua para dispersar a los manifestantes.

Las autoridades declararon el martes un toque de queda en seis provincias.