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Para todos los públicos Viaje al centro de la tele - Nací graciosillo - ver ahora
Transcripción completa

Escucha hermano

la canción de la alegría.

Eh, a ver.

Quizá nos estamos pasando de solemnes

para arrancar el programa.

"El himno a la alegría" puede ser excesivo

si se trata de hablar de canciones que no es que provoquen alegría,

sino que directamente nos hacen reír.

Escucha hermano...

Y no nos referimos a aquellas que provocan risas sin pretenderlo.

No íbamos a ser tan crueles.

Bueno, o igual sí.

Pero sería en otro capítulo.

El de hoy lo vamos a dedicar

a aquellos artistas que sin ir por la vida de humoristas

han compuesto canciones con letras cachondas e irónicas.

Como si a un monólogo de humor le pusiéramos hilo musical.

(Música cabecera)

Hoy yo les vengo a cantar la canción de Mairucha.

Cha, cha, cha. Mairucha, cha, cha, cha.

Mairuchita chiquitita, bonita y rubita.

Y yo le dejaré mi pensamiento aquí.

¿Y qué mejor manera de empezar que con canciones dedicadas al amor?

Aunque cierto sabio ya dijo que del amor y del humor

no se habla.

Se hace.

Escucha bien mi canción que es solo para ti.

Y yo te dejaré mi pensamiento aquí.

Mairucha, cha, cha, cha.

No tengo telescopios...

Todo empieza con un flechazo,

aunque a veces sea en la distancia, o sea con prismáticos.

Enfrente de mi casa, la obra de siempre,

la misma excavadora, ese ruido estridente.

Y el café se ha quedado frío,

la resaca de anoche va a durarme un mes,

el libro de derecho administrativo

sigue en la página número seis.

No sé lo que me pasa últimamente,

no dejo de espiar a mi vecina de enfrente.

Ay, el amor.

"L'amour" que dirían los franceses y que suena muy parecido a "glamur".

Por eso, los famosos nos deslumbran y queremos un hijo suyo.

Mi amor entero es de la hija de Rainero,

una chica divina que se llama Carolina.

Con Carolina me quise casar,

pero a su familia no llegué a gustar.

Soy demasiado cheli para hijo de la Kelly,

demasiado roquero para el facha de Rainero.

La boda es a seis millones, el bautizo a dos y medio,

a tres las separaciones y a quince los adulterios.

Todo es más de medio kilo. Grite en cama, cien mil duros.

Y quien se opera el ombligo, también se lo lleva crudo.

Un contador en la lengua, una vida de papel,

y cuando el éxito mengua, corazones de alquiler.

Mucha foto y mucha diva, ambición, nada que hacer

salvo vender exclusivas, corazones de alquiler.

Salvo vender exclusivas, corazones de alquiler."

El sexo es una palanca que se mueve sin pensar.

Se sube como una tranca y se te vuelve a bajar.

¿Realmente habéis probado a hacer el amor en un Simca 1000 o...?

Eh, ¿te podemos trasladar la pregunta, Carolina?

Seguramente el público estará más interesado...

Te lo digo porque no es tan difícil.

A ver... Vamos a ver.

Qué difícil es hacer el amor en un Simca 1000.

Amigos, si el amor es complicado, hacer el amor mucho más.

Qué difícil es hacer el amor en un Simca 1000,

en un Simca 1000.

Qué difícil es hacer el amor en un Simca 1000.

Cuidado con el ímpetu amoroso. Puede tener un desenlace inesperado.

No eches piropos a nadie,

que te puedes equivocar.

Voces a 45.

No eches piropos a nadie.

Ayer besé a una morena, y me di cuenta muy tarde...

que era un tío con melena.

Tranquilos, si uno recibe la llamada del amor,

pero está fuera de cobertura, siempre hay un consuelo

y que nunca falla.

Nosotros les vamos a contar a continuación

una preciosa historia de amor,

especialmente dedicada a aquellos que están solos.

Pobrecitos, solos en sus casas.

Resuelvan su soledad con una muñeca hinchable.

No puedo evitar el chiste fácil.

En estos casos, el único problema es que el amor se desinfle.

(RÍE) Que se desinfle.

Lo pilláis, ¿verdad?

Na, na, na, na...

Oye, ¿vosotros habéis sustituido recientemente a quién?

-Al Dúo Dinámico. -Al Dúo Dinámico, hace mucho, pero...

Los adolescentes nos miran...

Los adolescentes de ahora nos miran

como los de entonces miraban al Dúo Dinámico.

Ahora somos el Dúo Aerodinámico.

Este particular Dúo Dinámico de la movida de los 80

nos cuenta cómo la pasión puede dar sus frutos.

¿Alguien se imagina a Almodóvar siendo madre?

Todo sobre mi hija.

Cuando el amor se nos rompe de tanto usarlo,

llega el desamor.

Y si no nos quieren, pues lo mejor, claro,

es tomárselo con humor.

Y le llevé una orquídea en nuestra cita en La Glorieta.

La bella se besaba con un chulo y apoyada en un farol,

y yo allí con mi flor como un gilipollas, madre.

Y yo allí con mi flor, como un gilipo-o-o-llas.

Y cuando ya por fin fui a degollar a Marieta,

de una neumonía típica se había muerto ya,

y yo con mi puñal como un gilipollas, madre.

Y yo con mi puñal, como un gilipo-o-o-llas.

Con tanto rollo me tienes harto.

Ya no me importa nada de ti.

Mejor dejarlo para los dos.

Con tanto cuento, no hay quien te aguante.

Mi amor, el viento se lo llevó.

Tú con tu rollo, yo con el mío.

Mejor dejarlo para los dos.

Hala, compadre.

A gozar.

Y aquí la prueba viva de que el "break dance"

lo inventaron los flamencos.

¡Uh!

¿Sabes lo que te digo? Que te voy a pedir el divorcio.

Pues no te lo voy a dar porque igual te lo comes, ¡vacaburra!

¿Tú quieres ver cómo te zurra una vacaburra?

-¿Qué? -Oye, yo me levanto de aquí, eh.

Qué locura de verdad. Pero ¿qué nos ha pasado, Pepa?

No lo sé, Avelino.

-¿Avelino? -¿Pepa?

¿Me has llamado Pepa?

Ella se fue con un niño pijo,

en un Ford Fiesta blanco y un jersey amarillo.

Por el parque les veo pasar.

Cuando se besan, lo paso fatal.

Voy a vengarme de ese marica.

Sufre mamón, devuélveme a mi chica

o te retorcerás entre polvos pica pica.

Y si no recuperas a la chica, hay que ser práctico.

Al menos, que te devuelvan otras cosas más importantes:

las llaves de la moto, el rosario de la madre...

No necesito nada de ti, pero...

Pero no, no, eso sí que no, no.

La moto es solo mía, solo mía.

Devuélveme la llave de la moto y quédate con todo lo demás.

Devuélveme la llave de la moto y quédate con todo lo demás.

¿Cómo te llamas Arlequín, siendo que cantas por rumba?

Bueno, digamos que es un problema de reencarnación, ¿no?

Ah, ¿sí?

Eh... Yo pienso que Arlequín

ha reencarnado en el nombre de Miguel Diego.

¿Ha... ha reencarnado en ti?

Sí, yo soy Arlequín.

Llegan los extranjeros con la cartera llena de dinero.

Atentos al camarero, el metre, el barman y el cocinero.

Completos están los hoteles, ya no quedan habitaciones.

España, un país con mucha historia al que le ha costado siglos

conseguir una sangría y una paella

que sean la envidia del mundo entero.

Amigo, vente para España, que este año te invito yo.

Amigo, vente para España, al Mundial del 82.

Seremos de nuevo un imperio.

Vengo de una familia que es un poco singular.

Todos rubios y altos, y con ganas de currar.

No hay nada como viajar.

En avión, en barco o en autobús.

Mi corazón late al compás.

Ti, ta, tiki, tiki, ti, ta.

Cuando te veo en el autobús.

Ti, ta, tiki, tiki, ti, ta.

No lo puedo ya parar.

Ti, ta, tiki, tiki, ta.

Porque me llena de inquietud.

Ti, ta, tiki, tiki, ti, ta.

Y no lo puedo remediar...

Mi corazón se pone a palpitar.

Na, na, na, na...

Vamos de excursión.

En la mochila, la tortilla y el jamón.

Vamos de excursión.

Bien aprendida la cartilla y el catón.

Vamos de excursión.

Con el recato que manda nuestro pudor...

¿Y qué mejor destino que la playa

y ese rico bocata de tortilla con arena?

Mira, Desiré, Jónatan.

Donde caiga la chancla, es donde nos vamos a poner.

El tema playero da para mucho cachondeo,

como si con la canción del verano no tuviésemos ya bastante.

No te olvides la toalla cuando vayas a la playa.

Uh, uh, sha, la, la, ye, ye, ye.

No te olvides la toalla cuando vayas a la playa.

Uh, uh, sha, la, la, ye, ye, ye.

¿Dónde estará el Joshua,

que le di el cubo y la pala y no sé dónde se ha metido?

Ay, el "bujero" que ha hecho el niño, ¡cuidado!

¡Joshua!

Sin un amor, no, no te vayas, no sé nadar.

Ay, qué ver cómo se suda.

Ella me llamó, estaba en el mar.

Luciendo un biquini precioso.

No, no se vaya, no sé nadar.

Otra vez.

No, no se vaya, no sé nadar.

¡Jennifer! Que voy a dar una paliza que te voy a matar.

¡Abuela!

Abuela, mira cómo nado.

Podéis tener Retiro, Casa Campo y Ateneo.

Podéis tener mil cines, mil teatros, mil museos.

-Viene la madre. -La gorda. ¿Y el niño?

-Desínflate. -¿Cómo?

La barbacoa...

Si hay alguien a quien el verano tiene que estar agradecido es

a Georgie Dann.

Así que nos unimos

a la reivindicación de esta banda canaria.

Como una navidad sin Papá Noel,

es un verano sin él.

Como los Reyes Magos sin el negro Baltasar,

verano sin Georgie Dann.

Verano sin Georgie Dann.

Georgie Dann, Georgie Dann.

Georgie Dann, Georgie Dann.

Dice anda que la fiesta

que celebramos todos los años en el pueblo, me cago en....

Pusimos en mitad de la plaza una piedra "asín" de gorda

y desde una carrerilla de 15 metros, a destrozarla a cabezazos.

La destrozó el Eusebio de dos cabezazos.

Y cuando le íbamos a dar el premio, el desgraciado se muere.

Por fanfarrón, porque dijo: "Yo sin boina, cabeza limpia".

Qué bonitos son nuestros pueblos,

con sus arraigadas costumbres y fiestas.

¿Qué se puede hacer con el cerdo del tío Honorio?

Hay que engordarlo, hay que jalarlo.

¿Qué se puede hacer con la enagua de la Engracia?

Hay que "golerla",

hay que lavarla,

hay que secarla,

hay que plancharla.

¿Qué se puede hacer con el vino de la taberna?

Hay que beberlo, hay que orinarlo.

¿Qué se puede hacer con el piojo de la Loles?

Hay que lavarlo,

hay que peinarlo,

hay que rasparlo.

Y hay que domesticarlo.

Desde que te di, que te di el primer zurriagazo,

zurriagazo, zurriagazo.

Desde que te di, que te di el primer zurriagazo,

zurriagazo, zurriagazo.

Y lo que nos reímos, venga.

Hasta su padre dijo:

"Me habéis dejado sin hijo, pero me he reído..."

La Ramona es la más gorda de las mozas de mi pueblo.

Fuerte.

Ramona, te quiero.

Tiene un globo por cabeza y no se le ve el pescuezo.

Más fuerte.

Ramona, te quiero.

¿Y estos qué hacen?

Sus piernas son dos columnas. Su trasero es un pandero.

Ramona, te quiero.

¿Quién no conoce a la Ramona?

Si es que lo bueno del campo es que todo el mundo se conoce,

ya sea en Wisconsin o en Murcia.

Ya no puede cantar esta noche en el rodeo.

De Marujita. Me duele la boca de decirlo.

De Josefita, le dije a ella.

¿Conoce usted por casualidad a Rafaela?

Y yo le dije, que yo era un niño huérfano

o recogido por una familia muy buena

que me había criado un poquito más allá de Trebujena.

¿Y tú de quién eres?

De Josefita. Me duele la boca de decirlo ya.

En la ciudad, la gente corre con ropa de colores chillones

y se les llama "runners",

pero en el campo también hay tendencias.

Sabes bien que soy hombre de campo

y que solo tengo un descapotable.

Cuando llegue el próximo domingo,

"voy traerlo" para impresionarte.

Tengo un tractor amarillo,

que es lo que se lleva ahora.

Tengo un tractor amarillo

porque "ye" la última moda.

Hay que comprar un tractor,

ya lo decía mi madre:

"ye" la forma más barata de tener descapotable.

Tengo la madera y tengo dos tablones.

Las chapas del tejado, las he sacado de unos bidones.

Tengo la manera y tengo las intenciones, "opaíto".

El domingo empiezo, a ver si tengo cojones.

Opá.

Yo "viacé" un corral

pa' echar conejas y echar conejillos.

Yo "viacé" un corral

pa' echar una perra, ay, con sus perrillos.

Y una vez que tenemos un corral,

ya solo falta llenarlo de animalillos.

Ay, ay.

Ay, ay, ay, ay, qué pena me da.

Qué pena, ha muerto el canario.

Ay, qué pena me da. Qué pena, ha muerto el canario.

Ay, qué pena me da. Qué pena, ha muerto el canario.

Ay, qué pena me da. Qué pena, ha muerto el canario.

Todos los animalitos

se reunieron a cantar

en la gran fiesta de bodas

de la sirena de la mar.

Cantaban los gatitos.

Cantaban los patitos.

Cantaban los grillitos.

Cantaban los...

(Risas)

Cantaban los...

Los pulpitos.

Las anguilas.

Los caracolitos.

Pa, pa, pa, pa, pa...

Pa, pa, pa, pa, pa...

Pa, pa, pa, pa, pa...

Con muchas ganas de dormir,

me dio la noche

cacareando sin parar por todo el coche.

Qué pesadez.

Pa, pa, pa, pa, pa...

Esa parte

que nosotros nos diferenciamos de los humanos

es la que tenemos más nuestra de...

de arrebato así, de mala hostia, puta leche.

Pero a lo mejor, con las mismas,

estamos aquí con esto obcecado

y de repente...

Estaba el orangután

tendido sobre una rama.

Estaba el orangután tendido sobre una rama.

Y pasó la orangutana

comiéndose una manzana.

El orangután...

y la orangutana.

El orangután...

Ya no sé qué hacer, ya no sé qué hacer.

Ya no sé qué hacer que el mono no haga.

Ya no sé qué hacer que no haga el mono.

Ya no sé qué hacer que el mono no haga.

Se cree un galán como Sandokán.

Entre sus garras me quiere atrapar.

Me mira y me dice con sus ojos grises:

"Oye, nena, ¿qué hay para cenar?".

Es un grupo presumido y no para de pedir.

Cada día exige más y más.

Come todo lo que pilla y deja la mantequilla

porque dice que le sienta mal.

No sé qué hacer, se cree un marqués

tocando el piano con solo una mano.

Se pone de pie.

¡Y canta en inglés!

La violencia y el delito no es cosa de broma.

¿O sí?

Somos las navajeras.

Tenemos en vilo a toda la ciudad.

Si no se lo creen, compruébenlo

y venga con nosotras a bailar el rock.

El rock de la navaja, le haremos una raja.

Y no nos haga saja si no se nos relaja.

Y nos da la laja sin decir ni mu.

Somos la pesadilla de la policía.

Nos buscan sin descanso por la noche y por el día.

Hay una foto nuestra en la comisaría,

en la que estamos bailando el rock.

El rock de la navaja, te llevo aquí en la faja.

Te rompo de esta raja.

Y que solo trabaja si la buscas tú.

Un amigo un día, muy de madrugada, muy tempranero, po, po, po, pon.

Al que madruga, Dios le apoya.

Vino a despertarme, a decirme "soy un campanillero",

po, po, po, pon.

Un campanillero.

Y lo tuve que dar a reventar

por haber introducido un total de 25 campanillas

una a una por el culo para luego destriparle

y sacárselas de nuevo con el ánimo alevósico

de hacérselas tragar.

Ay, le duele.

Me llaman mala persona.

Me llaman mala persona.

Me llaman mala persona.

Y es que no hay, no hay derecho,

no lo hay, no lo hay.

No, no hay derecho. No lo hay, no lo hay.

No, no hay derecho. No lo hay, no lo hay.

Ni lo ha habido ni lo habrá.

Agentes de la CIA y de la KGB

controlan mis llamadas, siguen a mi mujer.

La guardia vaticana me sigue sin cesar

para que no me olvide lo importante que es la paz.

Solo por robar.

Solo por robar.

Solo por robar.

Y con esta escalada de hostilidad

es normal imaginar un mundo apocalíptico.

Los monos no serán decapitados con la rebelión de los humanos.

La pequeña Heidi se ha tirado

al Astérix y a todos los romanos,

a Makoki, Mortadelo y hasta al perro de Tintín,

que volvió para repetir.

Que volvió para repetir.

Sigo siendo un insecto, un bicho sin pedigrí,

un dibujo absurdo obligado a existir.

Hay una goma en la mano que me quiere borrar.

Soy el hombre cucaracha con el poder de flipar.

Pero si hay algo que da más yuyu que un ministro de Hacienda

son los vampiros.

Bueno, no sé yo.

Brindamos con champán.

Champán francés.

Y en un suspiro, por fin me convertí.

Me convertí.

En un vampiro.

Perdimos la razón y en la locura,

cavamos nuestra propia sepultura.

Au, au, au...

El rey Tutankamón era un gran mamón.

Por eso me castigó.

Y meterme la matada, se ve que no le bastaba.

Por eso me embalsamó.

Es que Nefertiti, esa bella "titi" no era para mí, no, no,

no, no era para mí.

Es que Nefertiti, esa bella "titi" no era para mí, no, no,

no, no era para mí.

Porque las momias

no tienen novia.

Las momias no tienen nada.

Las momias no tienen novia.

Las momias no tienen nada.

Oigan la historia que contome un día

el viejo enterrador de la comarca,

que era un viejo a quien la suerte impía,

su único bien arrebató la Parca.

Todas las noches iba al cementerio

a visitar la tumba de su hermosa

y la gente murmuraba con misterio:

"Es un muerto escapado de la fosa".

Rascayú, ¿cuando mueras que harás tú?

Rascayú, ¿cuando mueras que harás tú?

Tú serás un cadáver nada más.

Rascayú, ¿cuando mueras que harás tú?

Y los zombis, aunque últimamente están tan de moda

que los acabarán vendiendo en las tiendas de mascotas.

Somos inseparables.

Ya conoce a mis padres.

Ella es feliz.

Y yo soy feliz.

Mi novia es una zombi, una muerta viviente

que volvió del otro mundo para estar conmigo.

Mi vida ya tiene sentido.

Recuperé el amor perdido.

Y los muertos aquí lo pasamos muy bien

entre flores de colores.

Y los viernes y tal, si en la fosa no hay plan,

nos vestimos y salimos

para dar una vuelta

sin pasar de la puerta, eso sí,

que los muertos aquí es donde tienen que estar.

Y el cielo por mí se puede esperar.

No es serio este cementerio.

No es serio este cementerio.

No es serio este cementerio.

Ellos las prefieren muy muy gordas,

gordas, gordas, supergordas...

Qué cara tiene la gorda.

Para adelgazar.

No vas a cumplirlas.

Qué bueno que soy.

Me duele la cara

de ser tan guapo.

Por todos aquellos

que no os gusta estudiar,

pasáis de buscar un trabajo

y vuestro lema es

"vivir de los padres hasta que podáis vivir de los hijos",

esta es vuestra canción, "No me gusta trabajar".

Puede que cantarle a la pereza no esté bien visto,

pero ¿quién no se siente identificado?

No me gusta trabajar,

levantarme a las siete para ir a currar.

Perder mi juventud en una fábrica, ni hablar.

No me gusta trabajar.

No me gusta trabajar.

Aguantar al jefe, obedecer y callar.

Un día de estos yo lo voy a matar.

No me gusta trabajar.

Por la mañana, tomo la vertical.

Por la mediodía, ya se empieza a curvar.

Esto me provoca un movimiento pendular

debido al peso de la realidad.

Y a mí no me resulta muy proporcional,

y eso no lo entiendo ni lo intento explicar.

Por eso prefiero la nocturnidad.

Es un buen momento para coger la horizontal.

Lo mío es posición horizontal.

Lo mío es posición horizontal.

Ni un pasito para delante, ni un pasito para atrás.

Qué pasa contigo, tío.

Qué triste y cansado estás.

Tienes el cuerpo hecho un lío, que no se puede aguantar.

Qué pasa contigo, tío,

metido en la perdición.

Con el cuerpo consumido,

con los bolsillos vacíos,

y más trompa que un trombón.

Y es que me paso el día de juerga,

todas las noches sin descansar

dándole al vino y a la guitarra

con las chavalas cerca del mar.

Y es que me paso el día de juerga

dando bandazos de aquí para allá,

zapateando y dando candela.

Unos que llegan y otros que van.

Porque yo no quiero trabajar,

no quiero ir a estudiar,

no me quiero casar.

Todo lo que me gusta es ilegal,

es inmoral

o engorda.

Todo lo que me gusta es ilegal,

es inmoral

o engorda.

Efectivamente, amigos. Lo rico y con fundamento engorda.

Luego hay que ponerse a dieta.

Y aquí van unos consejillos.

Comer, comer, comer.

Sé que tú tienes la fórmula mágica.

Comer, comer, comer.

Para adelgazar.

Ah, sí, sí.

Les interesa a todas las personas.

-A mí también me interesa. -¿Verdad que sí?

Ya lo creo, ya lo creo. ¿A cuántos les interesa aquí?

A ver, levanten la mano. ¿Cuántos?

Comer, comer, comer.

Voy al gimnasio, levanto pesas, hago flexiones, subo escaleras.

Luego tres horas en bicicleta y no puedo más.

Yendo para casa, compro pasteles.

Y me los como viendo la tele

y en el sofá me harto de cocido hasta reventar.

Para adelgazar,

he llegado a la conclusión

que no comer

es la única solución.

Para adelgazar,

he llegado a la conclusión

que no comer

es la única solución.

Ni café, ni tabaco, ni alcohol,

ni marisco, ni azúcar, ni sal,

que por culpa del colesterol

te descuidas y te pones fatal.

Una dieta más bien rigurosa,

apartarse de juergas y vicios

y olvidar las comidas copiosas

y seis horas haciendo ejercicio.

Y de aquello que tú ya me entiendes,

su poquito, más bien lo justito.

Que si abusas, tú ya me comprendes,

debilita y estás canijito.

Por favor, no más hamburguesas.

Preferimos tarta de fresas.

Danos imaginación y un poquito de sabor

sin conservantes ni colorantes.

Qué narices.

Para gustos, tamaños.

Ya no se llevan las delgadas

porque sus carnes secas no nos saben a nada.

Nada.

Y de nuevo encontramos un gusto nada espiritual

en el amor.

Ellas las prefieren muy muy gordas,

gordas, gordas, supergordas, gordas, gordas y apretadas.

Ellas las prefieren muy muy gordas,

gordas, gordas, supergordas, gordas, gordas y apretadas.

Señores, yo soy muy flaco,

pero de corazón tierno.

Y tengo una novia gorda para pasar el invierno.

Pesa 130 kilos.

Se come un jamón entero.

Qué me importa que sea gorda si para correr, no la quiero.

Aunque algunos la verdad se pasaban de políticamente incorrectos.

Mi gorda tiene la cara.

Mi gorda tiene la cara.

Qué cara tiene la gorda.

¿Y lo de "qué bueno que estoy"

va por tus abuelas o va por lo que es obvio?

Hombre.

Que no lo discuto.

Y antes de adelgazar también, también podías cantar tú...

El tema de "qué bueno que estoy", lo que pasa es que estamos cansados

los músicos de rock and roll, en este caso los varones.

Varones en todos los sentidos, me refiero.

Estamos cansados de que las mujeres solo nos miren porque cantamos y eso.

Y también dentro tenemos nuestro corazoncito,

hemos ido al colegio y eso, entonces queremos decir...

que no solo somos cuerpo y físico, que vamos por la calle

y las mujeres nos silban, en el autobús nos tocan el culo.

Entonces, que hay algo más.

No tengo artrosis, no tengo reuma, no tengo colesterol.

No tengo azúcar, no tengo caspa ni tengo piedra en el riñón.

Por eso a cualquier sitio donde voy

todo el mundo me dice "qué bueno que estoy".

Qué bueno que está.

Qué bueno que estoy.

Qué bueno que está.

Qué bueno que estoy.

Qué bueno que está.

Qué bueno que estoy.

Qué bueno que está.

Qué bueno que estoy.

Qué bueno que está.

Pero, claro, el que nace bonito...

Mejor dicho, los que nacemos bonitos...

Me duele la cara de ser tan guapo.

Me duele la cara de ser tan guapo.

Me duele la cara de ser tan guapo.

Me duele la cara de ser tan guapo.

Mi sonrisa Profident, mi careto de John Wayne.

Mi prominente mentón y mi martillo pilón.

Es perfecto mi tupé, cortado en el Corte Inglés.

Al espejo me miré y me excité mogollón.

Eres feo chaval, te dice tu mamá.

Sí que eres feo, chaval, te dice tu mamá.

Si fuera tu padre, te ahogaría en el mar.

Qué feo, chaval, ¿qué le vamos a hacer?

Sí que eres feo, chaval, ¿qué le vamos a hacer?

Si fuera tu padre, te pegaría por nacer.

Le gusta

la cirugía.

Ha pasado tantas veces por quirófano

que no la conocía.

Me han dicho que ahora quiere

los mofletes de Bo Derek.

Le pusieron en un día

la nariz de Estefanía.

Quiere ponerse en abril

las orejas de Lady Di.

Ay, doctor Pintaguy.

Qué milagros han hecho los millones que te di.

Cuidado con Paloma, que me han dicho que es de goma.

A todos el pelo se nos caerá.

Más pronto o más tarde, el otoño llegará.

Algunos en la cuna lo pierden ya.

Otros a la tumba esperan llegar.

Ponte pelucas, ponte una peluca ya.

Ponte peluca.

Ponte peluca.

Ponte peluca.

Ponte peluca.

Ponte una peluca ya.

La imagen puede llegar a obsesionarnos.

Y en esa carrera por estar guapos y limpios,

nos venden motos.

Soy el ama de casa estafada por la publicidad.

Soy la chacha lavando los trapos sucios de la sociedad.

Soy el ama de casa

(VOZ GRAVE) y me voy al bar.

Y es que no puedo con mi cuerpo.

Ay, no tengo ganas de nada.

Necesito una pastilla para ponerme a funcionar.

Las sufridas amas de casa.

Y es que estoy mala, muy mala.

Mala, mala de acostarme.

Y es que estoy mala, muy mala.

Mala, mala de acostarme.

Lo mejor que puede hacer Martirio

es irse a Alcorcón y hablar con la Terremoto.

No controles a quién le importa.

Qué sabe nadie. Desátame.

Qué sería de mí sin ti.

Como una ola, libérate.

No controles a quién le importa.

Qué sabe nadie. Desátame.

Qué sería de mí sin ti.

Como una ola, libérate.

Es que me pica un huevo.

Quiero hacer pipí, papá.

Agüita amarilla.

Te huelen los pies.

¿Por qué potan los niños?

Awimbawe, awimbawe.

Seamos honestos.

Si hay un humor que hace de reír de verdad,

ese es el amor marrón.

Sí, sí. El de caca, culo, pedo, pis.

Ey, ey.

A pelo piqué.

Ey, ey.

Bicho malo pillé.

Y ya se sabe. Si hay bicho, pica.

Y si pica, lo mejor es rascarse.

Me pica.

Me pica mucho, me pica.

Y cuanto más me rasco, más me pica.

Me pica.

Me pica.

Me rasco.

De pequeñito siempre he llevado en mi interior abanderado

el día más señalado al cumplir como soldado.

Al sentirme enamorado, he llevado abanderado,

pero siempre he sentido un picor que me ha estremecido.

Y es que me pica un huevo.

No sé qué voy a hacer, no sé qué puedo hacer.

Y es que me pica un huevo.

No sé qué voy a hacer, no sé qué puedo hacer.

¿Y habéis tenido que buscar mucha bibliografía

para saber dónde nació el bidé?

Es que es una historia

que han escondido durante muchos años y no se podía permitir.

Nos manipulan la historia.

Y gracias a unos archivos del Ministerio de Sanidad,

hemos podido descubrir la verdadera historia del bidé.

También a la amistad que nos une que nos enseñó roca también.

Otro, eh.

Rascarse o utilizar ese extraño artefacto

que hay en los baños con forma de guitarra.

Con la excusa del diseño, el Barón, el muy truhan,

se pegaba el gran filete con Madame de Chateaubriand.

La eficacia del invento alcanzó tal dimensión

que en la corte del gabacho descendió la polución.

Insaciable, el populacho exigía su bidé

para poderse lavar sentado y no de pie.

Y salieron en cuadrilla

y tomaron la Bastilla.

Al humor marrón se le llama de otra manera más fina.

Anda, Pablo, explícalo tú, que a mí me va a dar la risa

y se me va a escapar un... cuesco.

Por ejemplo, el humor marrón. ¿Cuál es el humor marrón?

No sé.

Es... es el humor escatológico. ¿Ya te ha quedado más claro?

¿Sí? Es el humor de la caca, del pipí...

-Pedo. -De los pedos, de los mocos.

Todos esos son chistes de humor marrón.

Pero ¿qué te pasa, Floro? ¿Qué te pasa?

Yo quiero hacer pipí.

Yo quiero hacer pipí.

Los domingos voy al cine

con mi hijo y mi mujer.

El chiquito está contento.

Mi mujer y yo, también.

En la escena más bonita, él le dice así:

yo quiero hacer pipí.

Ya lo sé.

Yo quiero hacer pipí, papá.

Vais a hacerlo en casa.

-Yo quiero hacer pipí. -Ya lo sé.

-Yo quiero hacer pipí. -Ya lo sé.

Yo quiero hacer pipí, papá.

Yo quiero hacer pipí, yo quiero hacer pipí.

Yo quiero hacer pipí, papá.

Ya no me puedo más, papá. Yo me lo hago aquí.

-¿Qué le dice un pedo a otro? -¿Qué?

Ponte el casco que salimos.

Mi agüita amarilla.

Mi agüita amarilla.

Un equipo de regional, un partido.

Un jugador se agacha para sacar una falta,

pone el balón y en ese momento se le va el cuesco.

-¿Te parece mejor esa denominación? -Me parece bonito, entrañable.

Entonces, se le va, le escapa o es adrede.

El caso es que el árbitro estaba medio en cuclillas detrás.

No sabemos qué estaría mirando, pero el caso es que en la foto salía

con una cara de mala leche tremenda.

El arbitro, tarjeta amarilla, y ahora hay que saber cómo determina

si es voluntaria o no es voluntaria la acción.

¿Por qué le saca la amarilla?

Que, que, que, que, que aquella noche fue como pocas

buscando dónde bailar por ahí.

Tú querías hablar con la rubia que bailaba muy cerca de ti.

Nos echaste uno a uno, tus pies echaban humo,

un humo de basura al vapor.

Le quisiste dar un beso, por ese olor a queso,

la rubia se volvió y te gritó:

¡te huelen los pies!

Te huelen los pies.

Es como una aire irrespirable

insoportable que atrapa sin querer.

Escucha bien lo que te digo.

Amigo, te huelen los pies.

El famoso pedo no es verdad.

Pero ¿en qué cabeza cabe?

¿Cómo voy a interrumpir un discurso

en un local como el Senado de un pedo?

Tendría que ser un elefante.

(Risas)

¿Por qué potan los niños? ¿Por qué potan los niños?

Si todo lo que ingieren, pasa por Sanidad.

¿Por qué potan los niños? ¿Por qué potan los niños?

Si trincan de la ubre en plena fase oral.

No me refiero a esa babita transparente, no.

No me refiero al provechito excepcional,

ni tan siquiera al flujo regurgitante,

sino a esa pota pestilente hedor fecal.

Cortemos ya esta diarrea "cochinomusical".

"Susanita tiene un ratón".

-Maestro, Susanita. -Música, maestro.

Y para despedir nuestro capítulo, los payasos de la tele,

que hicieron cantar y reír al mismo tiempo

a más de una generación de niños de todo el mundo.

Sus letras surrealistas, en las que un ratón puede ser

campeón de ajedrez marcan a cualquiera

y seguro que inspiraron a algunos de los protagonistas

del programa de hoy,

así que hasta nuestro próximo viaje, amigos.

...chocolate y turrón, y bolitas de anís.

Duerme cerca del radiador,

con la almohada en los pies.

Y sueña que es un gran campeón

jugando al ajedrez.

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Viaje al centro de la tele - Nací graciosillo

09 dic 2016

Un recorrido por las canciones que han hecho del humor su razón de ser. Grupos divertidos y actuaciones hilarantes y bizarras para reír y disfrutar. Pouturrú de Fuá, Javier Krahe, La charanga del tío Honorio, Los refrescos, Toreros muertos, No me pises que llevo chanclas y otros muchos grupos empeñados en hacernos reír.

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