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Para todos los públicos UNED - 17/01/20 - ver ahora
Transcripción completa

Sofonisba Anguissola y Lavinia Fontana,

dos nombres italianos para dos pintoras renacentistas

que nos visitan en esta exposición del Museo del Prado, en Madrid,

que quiere mostrar su legado...

con 65 obras de diferentes instituciones.

A través de los trazos de sus pinceles,

nos aproximamos a su época histórica

y a la psicología de las personas que retrataron.

Sofonisba y Lavinia se pintan a sí mismas pintando,

tocando la espineta o frente a una mesa de trabajo.

Son mujeres cultas que afirman: "estoy aquí y así soy",

y nos lo dicen desde el siglo XVI,

mientras las miramos desde el siglo XXI.

Son dos mujeres que proceden de dos medios urbanos... distintos,

aunque están próximos,

pero es verdad que pertenecen también a una misma cultura,

que es el Renacimiento italiano, con lo que ello significo también...

de revalorización de la figura de las mujeres,

y entre esa revalorización fue también la de...

la formación humanista que, especialmente en las clases altas,

pero no sólo, se dieron a las mujeres.

Sofonisba Anguissola y Lavinia Fontana

son dos mujeres que fueron coetáneas, italianas las dos,

y lo interesante es que a pesar de que ellas jamás se conocieron,

si tenían referencias la una a la otra,

sobre todo Lavinia Fontana respecto a Sofonisba,

que era algo mayor que ella.

Curiosamente comparten una sensibilidad parecida

a la hora de afrontar géneros artísticos como el retrato,

y tienen algún aspecto en común que las pone en común,

por ejemplo, el hecho de que la monarquía de los Austrias

se interesará, en un momento determinado, por ellas,

en el marco de una corriente...

de recuperación de las figuras femeninas, alabando sus virtudes,

como mujeres que tenían una formación amplia,

que se asemejaban a personajes de la antigüedad clásica o de la Biblia

y... formaron parte de un tiempo...

en el que se ponía en valor las virtudes, como decía, femeninas.

Y a partir de ahí, primero Sofonisba Anguissola,

que es de una generación anterior, en Cremona, de origen noble,

pues cómo se sirvió de la pintura...

no tanto para ser una profesional, que eso va a ser Lavinia Fontana,

sino para convertirse en una celebridad en el Renacimiento

y acceder a una posición...

que en ese momento era más importante que ser pintora,

que es ser dama de la corte de Isabel de Valois.

Sofonisba Anguissola, nacida en Cremona en 1530,

pinta a su familia, a sus hermanas que juegan al ajedrez,

a su madre majestuosa.

También, como en un juego de espejos,

pinta a su maestro Bernardino Campi,

mientras éste la pinta a ella misma.

Durante esos años de formación,

su padre hace todo lo posible por promocionar su trabajo,

incluso manda uno de sus dibujos a Miguel Ángel.

Sofonisba Anguissola nació en una familia singular...

del patriciado.

Tan singular, que su padre, humanista convencido,

decidió, que como sólo tenía hijas...

les iba a enseñar cosas, o hacer que les enseñaran cosas...

normalmente no admitidas para las mujeres.

Todas ellas recibieron una educación humanística buena,

y en particular Sofonisba, en el caso de la pintura,

y resultó ser excelente.

Como casi siempre ocurre con estas artistas que han llegado a nosotras,

tanto su vida como su obra son muy interesantes.

Su vida tiene que serlo porque, de alguna forma,

son pintoras doblemente excepcionales,

puesto que no sólo tienen que ser grandes artistas

desde el punto de vista formal y conceptual,

sino también tienen que tener una estrategia de carrera...

que funciona,

y en el caso de las mujeres artistas,

tienen que hacer alianzas con hombres...

que vayan a apoyar su carrera,

eso ya demuestra una capacidad estratégica grande y peculiar.

Ella, como retratista,

se incardina perfectamente en lo que es...

la pintura aprendida con sus dos grandes maestros,

especialmente Bernardino Campi,

pero al mismo tiempo es una mujer que realmente ha observado,

ha recogido mucho de la gran retratística del norte de Italia,

hay cosas de Lorenzo Lotto,

y hace una cosa que es lo fundamental dentro del retrato,

que es ser capaz no sólo de representar correctamente

los rasgos del representado, sino, además, su psicología,

hacer una introspección de las personas a las que retrata,

sin duda, en parte, porque muchos de esos retratos, de esa formación,

la tuvo en el ambiente doméstico,

retratándose a sí misma en muchas ocasiones

y a su familia, sus hermanas, lo que la permitió realmente...

ahondar en la psicología de las personas más próximas

y con las que tenía mayor confianza,

y vemos esa facilidad, y realmente algo extraordinario en un retratista,

que es ser capaz de representar más allá de su propia apariencia.

"La partida de ajedrez"

es un cuadro que Sofonisba Anguissola pintó con apenas 20 años

y, sin embargo, es probablemente...

una de las pinturas que tiene el consenso científico

de que se trata de una de las obras más importantes,

más arriesgadas también, desde el punto de vista técnico y artístico,

y es interesante porque constituye un retrato de carácter familiar,

de su entorno doméstico o más cercano,

esa casa en Cremona que era lugar de encuentro

de intelectuales, de artistas, en la Cremona de su tiempo,

y es muy interesante porque...

se trata del primer retrato colectivo, familiar,

en el que vemos que está pintado al aire libre,

eso también lo hace único en su género.

Se aprecia que Sofonisba conocía bien los retratos de su tiempo,

en la manera en cómo ella combina...

una introspección psicológica de los personajes

que eran bien cercanos para ella,

se trata de las hermanas de Sofonisba, junto a una criada,

en un momento cotidiano de jugar una partida de ajedrez.

Vemos un paisaje, en el fondo, que nos remite...

a un recuerdo de influencias flamencas,

que estuvieron muy presentes en la pintura de Sofonisba

y, al mismo tiempo, este carácter tan cotidiano, tan fresco,

en la manera de reflejar a las personas retratadas,

nos remite a una tradición lombarda,

muy apegada a lo cotidiano, a lo satírico,

algo que fue muy alabado en su tiempo

por artistas de la talla de Miguel Ángel.

Este es un cuadro muy importante de la pintura de Sofonisba,

porque lo realiza... pensamos que en el año 58, quizá a principios del 59.

Es un cuadro que está sin terminar, lo que nos permite ver muy bien...

el tipo de pintura que realizaba Sofonisba.

Está describiendo, por un lado, con esa figura central,

y que además fue una figura central en la vida

y en la promoción de la propia pintora,

que fue su padre, Amilcare Anguissola,

que le vemos ahí, realmente, una figura monumental,

sentada de una forma que nos recuerda

algunas de las esculturas de Miguel Ángel,

que es la gran referencia artística, en ese momento, en Italia.

Aquí vemos cómo está presentando a su único hijo varón, que es Asdrúbal,

que es un pequeño que consideramos que debe tener unos seis, siete años,

y realmente vemos al mismo tiempo a una de las hermanas de Sofonisba,

que es Minerva, y estamos viendo ese relato de familia,

por un lado, ese semblante orgulloso,

¡por fin un niño!, que es el que nos muestra Amilcare,

al mismo tiempo estamos viendo al pequeño...

visto de perfil, realmente orgulloso,

no sabe muy bien qué está pasando,

pero realmente le estamos viendo cómo mira a su padre,

ese referente importante de la familia

y, al mismo tiempo, a la dulce, a la bella

y, al mismo tiempo, con esa cara de curiosidad que tiene Minerva,

realmente estamos viendo ahí una historia familiar

que es capaz de transmitirnos Sofonisba Anguissola,

en lo que realmente me parece su obra maestra de su vida en Cremona.

Lo primero que hay que hacer cuando se pasa a mirar esas...

hay que hacer un cierto esfuerzo,

es como ver una película en blanco y negro

cuando estamos mirando todo en color,

es decir, hay que dar un tiempo

a que nuestra mirada se habitúe a la oscuridad ambiental.

Y, dentro de eso,

enseguida nos percibimos una imagen que es enigmática,

hay un hombre de tres cuartos, de perfil, mirando hacia el espectador

y, en el fondo, una mujer.

Al principio no se sabe exactamente cuál es la relación entre ellos y...

parece que están en el mismo espacio, porque...

se ha querido difuminar, a mí modo de ver, a propósito,

la diferencia entre el lienzo y la pintura.

De tal modo que...

el objeto representado, que es la propia Sofonisba,

parece formar parte de la conversación.

Luego, precisamente por el toque, por el bastón que hay entre los dos,

se crea estos dos planos,

dos planos de cuadro y dos planos de realidad,

la mujer pintada y el pintor que la está pintando.

Esto, yo creo que... y aquí demuestra precisamente Sofonisba

cómo es una persona profundamente inteligente y culta,

nos remite en realidad al mito de Pigmalión,

pero, claro, no se trata de que la obra de arte hable,

sino de convertir a una mujer, en este caso, y no en una obra de arte,

sino en una artista, es decir, el pintor... Campi,

crea, dándole a los instrumentos necesarios,

crea, de esta joven Sofonisba, la convierte en una artista.

Y esto es lo que habla el cuadro,

de esta especie de Pigmalión a la inversa,

en que un pintor permite a una bella joven convertirse en artista.

Pero aún hay más, porque, claro, ¿quién está pintando el cuadro?

La que lo está pintando es Sofonisba, entonces...

se crea una especie de retruécano ya casi muy barroco, podríamos decir,

y muy velazquiano, casi también, muy antes de Velazquez,

pero ya ahí esto en que ella es, en el fondo,

la que le pinta a él pintando a ella, es decir...

que ella, en el fondo, es... la que sale como vencedora total,

porque ella es la que es capaz...

de representar la escena en su totalidad.

A los 27 años, Sofonisba se establece en la corte española,

como dama de Isabel de Valois, tercera esposa de Felipe II,

a la que también daba clases de pintura.

Ella, en España está como dama de corte, que en términos de la época...

y, especialmente para una mujer,

era mucho más importante que ser retratista.

Y, de hecho, en España no firma nada,

y se la gratifica por hacer hermosos retratos,

pero no se la paga, porque se la pagaba como dama de corte,

y sabemos que tiene buena relación con los otros retratistas

que están en ese momento en España, para empezar con Sánchez Coello,

con el que sabemos que hace incluso algunas colaboraciones.

Sofonisba no podía tener un espacio propio, o pensamos que no,

porque tampoco tenemos los datos suficientes,

un espacio propio como para poder pintar retratos de aparato y,

en ese caso, sin duda se tuvo que apoyar o ayudar en Sánchez Coello.

Y, luego, se convierte en un miembro muy querido

dentro de su posición de dama de compañía, pero... un miembro...

seguramente importante dentro de la familia real,

de hecho, cuando muere la reina, Isabel de Valois,

se queda a cargo de las infantas,

ya demuestra la inmensa confianza y afecto que había,

y ella siempre mantendrá una relación con las infantas,

constante... de cartas y de cuadros,

y ahí también entra, precisamente, lo de "La Dama del Armiño",

que ahí tampoco ni siquiera se toca en esta exposición,

lo que me parece casi indignante es...

que es probablemente una de las infantas,

y, esa, desde luego, fue la tesis de muchos historiadores,

en especial de María Kusche,

que creo que había que haberla mencionado

de una forma más explícita en esta exposición.

El príncipe,

que ya había sido retratado por los retratistas oficiales,

no se sentía a gusto con los retratos,

porque estaba maltrecho, malformado físicamente

y no se sentía favorecido.

Era cercano a Sofonisba porque tenía la misma edad que Isabel de Valois

y, entonces, estaba dentro del entorno de la corte,

y Sofonisba le hace un retrato,

vestido de blanco, además, con el Toisón de Oro,

está vestido de blanco porque...

hace referencia a una ceremonia importante de la Orden y...

intenta embellecer al personaje, sin mentir,

alejándose la tradición flamenca y de la escuela de Antonio Moro,

que no distorsiona a los personajes.

Entonces, le hace un aire marcial, con la capa le disfraza la espalda,

en una mano empuña una daga, con la otra empuña la espada,

y una pose... de príncipe, realmente,

en la que él se siente muy favorecido.

¿Lo que aporta Sofonisba?

Bueno, realmente cuando observamos...

especialmente los retratos últimos que hace a la familia real,

a Felipe II, a Ana de Austria o a las infantas,

estamos viendo una cercanía,

es decir, se aleja un poco de la severidad con la que los Habsburgo,

y especialmente los Habsburgo españoles, se retratan,

y, al mismo tiempo, en algunas efigies,

como el retrato que hace de Isabel de Valois,

en las que introduce algunos elementos más característicos...

de la pintura italiana, como es, por ejemplo,

la aparición de la piel de marta engarzada con joyas,

que realmente es una cosa bastante rara en la pintura española,

pero, se amolda muy bien a lo que es el retrato de corte español,

y no hay que olvidar que, como nos los firmaba,

pasado el tiempo, en los inventarios de la Corona,

se pierde enseguida el nombre de Sofonisba

y, en muchas ocasiones, incluso de la persona retratada,

a Isabel de Valois no siempre se la reconoce en los inventarios,

precisamente por eso, porque realmente se asemeja mucho...

a lo que está ocurriendo en ese momento en la corte.

Porque las representaciones que hace Sofonisba,

tanto de Isabel de Valois como de don Carlos,

como de Felipe II, son únicas,

son representaciones que tienen una gran fuerza

y una gran e inteligente uso de una iconografía casi personal,

y ahí está, yo creo, la clave de Sofonisba,

por eso, muchas de sus obras se mandan copiar,

y se manda hacer copias de ellas, y ahí está la clave,

y eso es lo que nos debería de indicar...

que fue una gran artista que supo captar,

en sus personajes, en los personajes de la corte,

en la alta nobleza y, sobre todo, en la familia real de Felipe II,

supo captar... detalles que nadie había captado hasta entonces

y que agradaron a aquellos que fueron retratados,

y que, por lo tanto, pidieron que se hicieran copias.

Además de retratos de personajes ilustres,

realiza pequeñas obras religiosas destinadas a la devoción privada.

Hacia 1571 se casó con Fabrizio de Moncada,

hermano del virrey de Sicilia.

Cuando éste muere,

volvió a contraer matrimonio con Orazio Lomellino,

mucho más joven que ella.

No tuvo hijos y vivió hasta casi los cien años.

Hay que entender que es una sociedad totalmente distinta a la nuestra,

en que las mujeres no se suponía...

que tuviesen actividades fuera del ámbito doméstico.

Las pocas artistas que existieron, en un momento dado,

fueron casi todas hijas de pintor,

por lo tanto, aprendieron el oficio junto con sus padres

y, también, porque eran las mayores, eran primogénitas,

y en familias que parecía que no iban a tener descendencia masculina

y, por lo tanto, se produjo ese extraño fenómeno,

que sus padres las pasaron el oficio.

En aquella época, el gremio de los artistas,

aunque en ese momento es...

el gran cambio de artesano a artista de los pintores,

que dejan de ser gremiales,

y que se introducen en unas figuras importantes

dentro de la corte y reconocidas como tales,

que luego hacen también oficios diplomáticos, pero...

el caso es que eran excepciones,

las mujeres que se encontraban con unas condiciones

que les permitiese desarrollar unas facultades artísticas...

y una carrera, aún menos.

Poco antes de morir, la visitó Antonio van Dyck en Palermo,

y la dibujó en su cuaderno de viaje,

donde anotó que tenía 96 años.

La visita de Van Dyck es la fama que ella ha alcanzado,

sobre todo por la inclusión...

en la segunda edición de "Las Vidas" de Vasari,

en lo que Van Dyck en su época de formación y viaje por Italia,

acaba recabando en una entrevista con Sofonisba,

y mantiene, además, el propio Van Dyck,

lo recoge en su cuaderno de notas, que ella tiene entre 92 y 96 años,

tiene también esa suerte, Sofonisba, que es una mujer longeva,

porque no lo tiene su hermana Elena,

la que dicen que hubiera sido mejor pintora que ella,

pero muere mucho más joven.

Por ejemplo, Van Dyck dice que, aunque casi ciega,

le gusta acercarse las pinturas y seguir apreciando las cualidades

y que, además, le da muy buenos consejos, como...

cómo tiene que colocar la luz para que no se le vean las arrugas,

y la mano sigue siendo firme, y el recuerdo de toda su vida,

desde que sale de Cremona hasta que llega a Sicilia,

es una historia fascinante para una mujer de la época,

entonces, Van Dyck se queda...

yo creo que extasiado y se ve muy bien en el retrato,

porque es un retrato en el que la considera una mujer respetable,

una sabia y venerable anciana, que es lo que llegó al final a ser.

Me gustaría decir, en primer lugar,

que como cualquier historiador del arte

y, sobre todo, historiadora del arte español, adoro el Prado.

Estoy muy contenta de las exposiciones que se están haciendo

y creo que el director actual, Miguel Falomir,

es un gran historiador del arte y un gran director del Prado,

pero, sin embargo, tengo que hacer estos comentarios

porque esta exposición a mí me ha decepcionado, me ha decepcionado...

también por mi condición de historiadora del arte feminista...

y, bueno, quería explicar un poco las causas de eso.

Sofonisba Anguissola no es una artista cualquiera,

Sofonisba Anguissola es una de las pocas artistas

que está representada en el Prado desde siempre,

o sea que... forma parte de la historia del Prado

y forma parte de la historia de España...

y de la corte de Felipe II, entonces...

el hecho de juntarla a otra pintora,

aunque sea muy interesante, como Lavinia Fontana, pues...

no lo entiendo, pienso que resta en vez de sumar,

me he leído el catalogo y ahí tampoco hay ninguna explicación,

que la conservadora, Leticia Ruiz,

no da ninguna explicación de por qué se las ha juntado, entonces...

se produce una cosa que, por una parte,

entiendo que es favorable, y es que la gente vea que hay...

distintas mujeres artistas que están trabajando en ese periodo,

el final del Renacimiento, ya el Manierismo,

y, por otra parte, se produce, a mí modo de ver,

un oscurecimiento de la figura de Sofonisba Anguissola.

Lo normal, cuando se quiere ensalzar una figura,

cuando se quiere conocer a un artista,

es ponerle en contexto con los otros pintores que le han influido

o que son sus contemporáneos,

porque así podemos distinguir las diferencias.

Entonces, en ese sentido,

lo lógico hubiese sido que a Sofonisba Anguissola

la hubiesen puesto con algunos cuadros...

de los que fueron sus maestros, Bernardino Campi, Gatti...

y con algunos de los otros artistas con los que se mezcla su obra,

y con los que, a veces, es difícil distinguirla,

especialmente, el pintor de cámara Alonso Sánchez Coello.

Sin embargo, eso no se ha hecho.

Otra cosa que también hubiese servido, yo creo,

para ayudar a fijar la imagen de Sofonisba

y entender mejor cuál es su arte,

es haber puesto la evolución, haber hecho un itinerario...

en que se refleja desde los primeros cuadros hasta los cuadros...

de la época de la corte, o sea de Felipe II,

y luego los cuadros posteriores, todo eso está...

ahí, a mí modo de ver, mezclado, y no está...

no hay un intento por realmente resaltar

cuáles son sus características y su importancia.

La exposición podrá visitarse en el Museo del Prado de Madrid,

hasta el día 2 de febrero de 2020.

En un próximo capítulo,

trataremos la obra de Lavinia Fontana,

una pintora profesional del Renacimiento, con un taller propio.

Hoy es un día muy importante para la universidad, porque...

celebramos, precisamente, ese binomio,

absolutamente fundamental, entre la universidad y la sociedad.

Son unos premios impulsados por nuestro Consejo Social,

en los que se valora la excelencia académica,

la trayectoria ejemplar y modélica de muchos de nuestros estudiantes

que hoy han recibido ese reconocimiento.

Con este acto, no sólo se proclama ante la comunidad UNED,

el reconocimiento de la capacidad y del talento de los premiados,

sino, además, sobre todo, se premia el esfuerzo y el mérito

de los mejores estudiantes.

Pero también, por otra parte, estamos...

reconociendo el valor y la innovación de nuestros profesores,

del personal docente investigador,

del personal de administración y servicios,

que han presentado propuestas, proyectos, que redundan...

en el buen funcionamiento de nuestra institución.

Encontrar tanta gente maravillosa,

que ha sido capaz de ofrecer su tiempo libre

en poner su granito de arena en que esto vaya mejor,

pues la verdad es que... el poder mirarles y decir:

"oye, que venimos a recoger el premio",

eso para mí es un orgullo el poder ofrecérselo a todos.

La respuesta de los alumnos ha sido maravillosa.

La respuesta de los centros asociados... igual.

La respuesta de los tutores... también increíble.

Y, bueno, pues agradecer a todos toda la participación que han dado...

y encantada de trabajar con vosotros.

Los ingenieros somos encantadores.

Mi trabajo consiste... en ayudar a los demás, básicamente.

Ponerte delante de una persona... y escuchar,

que te cuente lo que le pasa, el problema que tiene,

e intentar solucionárselo.

Yo trabajo, sobre todo, con parejas

y en temas relacionados, exclusivamente, con la sexología.

La sexología, el amor... también tengo muchas personas

que vienen a la consulta por temas de desamores, rupturas y demás,

que no está relacionado directamente con la sexología,

pero ese es mi mundo.

Mi trabajo es que... hago muchas cosas.

Entonces, no puedo hablar de cómo es un día en concreto,

porque hago mucho... escribo, tengo un blog y, entonces,

los lunes intento escribir en el blog, hacer los post nuevos,

sobre todo, trabajo de ordenador

y, luego, vengo a la consulta los días que tengo pacientes,

y es... trabajar con ellos durante todo el día

y, otros días, cuando no estoy grabando en televisión,

me toca en épocas y, de repente,

ahora he estado haciendo un programa en Telemadrid, de sexualidad,

y voy ahí, con la gente a tope, y compaginando una cosa con otra,

pero todo tiene un poco que ver con lo mismo,

tiene que ver con la psicología, con el trabajo con los pacientes.

Yo, con mis pacientes, lo que más hago es educación sexual.

Yo me considero... por supuesto, soy sexóloga,

pero me considero una educadora sexual, es lo que más me gusta,

además, veo mucho a gente joven, y trabajo en colegios e institutos,

doy talleres, charlas a la gente más joven,

porque creo que es el germen y es lo que más me gusta.

Entonces, trabajo mucho con gente joven, también vienen a la consulta,

a lo mejor, padres, juntan a unos cuantos hijos

y vienen a que yo les de la típica charla de padres,

y hablamos mucho de sexualidad, les enseño a poner los preservativos,

trabajo a varios niveles, la verdad.

Yo creo que mi trabajo no difiere

del trabajo de cualquier otro psicólogo o psicóloga.

Yo creo que soy una más.

Lo que pasa que... en su momento,

hice un programa de sexualidad en televisión,

que quizá fue un momento de expansión, de salida,

de eclosión del tema de la sexualidad

y, entonces, por eso quizás la gente me conoce más,

porque me hice más popular por eso,

pero el trabajo es, yo creo, como el de cualquier psicólogo

muy implicado en el trabajo con sus pacientes y, además,

es que a mí me encanta, yo lo disfruto un montón.

Lo que pasa que, a diferencia,

yo trabajo con otra psicóloga que se dedica a otros temas,

y yo me dedico más al tema de la sexualidad,

la parte más... de la sexualidad,

pero es un trabajo... creo que no es exclusivo, es uno más.

Yo estudié Psicología...

estudié en la Autónoma y fui el último curso del plan antiguo.

Que nos dieron la opción, recuerdo, en segundo,

de hacer los planes nuevos, pero yo me quedé en el antiguo,

entonces, estudié mis cinco años, la carrera, los cinco años,

y, luego, cuando acabé la facultad me puse a hacer prácticas

en un centro de anticoncepción y sexualidad,

y después de ese centro, hice un máster en Sexología.

Me enfoqué de esta manera, también, un poco, por casualidad...

a mí la Psicología lo tenía claro y me encantaba,

yo quería hacer Psicología Clínica,

luego el tema de la sexualidad vino un poco por casualidad,

porque me tocaron las prácticas

en este centro de anticoncepción y sexualidad...

y, entonces, ya empecé a trabajar como voluntaria,

me quedé allí en el centro,

seguí, seguí... y ya entré a trabajar en la radio y demás,

y estudié Sexología por completar todo el ciclo.

Creo que la Psicología Clínica tiene que ser algo muy vocacional,

algo que te guste mucho, porque el contacto con el paciente no es fácil

y tiene que ser algo que te nazca muy de dentro, creo yo,

y tiene que ser algo que te nazca muy de dentro, creo yo,

creo que tiene que ser muy vocacional,

y yo siempre he tenido esa vocación.

Lo que más me gusta de mi trabajo...

es que a mí me gusta tanto mi trabajo, todo lo que hago, porque...

los libros, por ejemplo, que he escrito... me gusta mucho escribir,

me gusta mucho la interpretación,

que es también otra de mis grandes vocaciones,

me gusta mucho la comunicación, creo que sería la base de mi trabajo,

por lo que me gusta tanto... por supuesto, la psicología,

mezclado con otras cosas muy mías como la interpretación y demás,

a mí me gusta mucho comunicar... y, claro, el trabajo con los pacientes,

ya no sólo en el cara a cara de tu despacho,

sino en el colegio, dando una charla, en la televisión...

lo que decía antes de la educación sexual es...

como hablar, contar, explicar... y eso es lo que más me gusta.

Mi querido Theo... soy un hombre de pasiones,

capaz de hacer más o menos cosas insensatas,

de lo cual me arrepiento a medias.

Me ocurre a menudo que hablo u obro con demasiada precipitación,

cuando sería mejor esperar con más paciencia.

Cuando estaba en otro ambiente, de cuadros y de cosas de arte,

tú sabes bien que sentí entonces por ese ambiente

una violenta pasión...

que iba hasta el entusiasmo, y no me arrepiento.

Las cartas a Theo son la fuente fundamental

para el estudio de la obra de Van Gogh.

Son más de 600 cartas que...

una relación epistolar que empieza Van Gogh en 1872...

también es cierto que escribe a otra gente,

a Van Rappard, escribe a Paul Gauguin, a Émile Bernard,

pero la regularidad con que escribía a Theo es impresionante.

En algunas ocasiones y temporadas

llegó a escribir más de una carta al día.

En estas cartas se rebela su pensamiento...

su pensamiento personal, su pensamiento religioso,

su pensamiento vital, pero también su pensamiento estético,

su pensamiento artístico, cómo va evolucionando.

Es verdad que a menudo he ganado mi pedazo de pan,

a menudo algún amigo me lo ha dado por lástima,

he vivido como he podido,

lo mismo bien que mal, como se presentaba,

es verdad que he perdido la confianza de algunos

y es verdad que mis asuntos pecuniarios

se encuentran en un triste estado,

es verdad que el porvenir es bastante sombrío,

es verdad que habría podido hacerlo mejor,

es verdad que nada más que para ganarme el sustento

he perdido tiempo,

es verdad que mis estudios siguen...

en un estado bastante triste y desesperante

y es más lo que me falta, infinitamente más, que lo que tengo.

Pero ¿a eso le llamáis descender, a eso le llamáis no hacer nada?

Pero en el camino que me encuentro debo continuar.

Si no hago nada, si no estudio, si no busco más,

entonces, estoy perdido.

Así encaro las cosas:

continuar, continuar, eso es lo necesario.

Realmente sí puede decirse que su vida es una desdicha perpetua,

está plagada de momentos infelices, tristes, de insatisfacciones...

es una desdicha y, además, se inscribe en ese malditismo

característico de muchos artistas del siglo XIX.

Van Gogh nace en una localidad del norte de Brabante,

es hijo de un pastor protestante de la Iglesia Reformada.

Pasa sus primeros años de formación en internados, en pensionados y...

es una época que él recuerda como...

triste e inútil, por decirlo así.

Sus primeros momentos son, además... de tristes, indecisos, inseguros,

indecisos a la hora de encontrar un oficio... una meta profesional,

y tristes porque, realmente, él tenía...

un carácter tímido, introvertido, incluso huraño,

que acabará siendo un carácter totalmente asocial,

con una falta de sociabilidad... tremenda.

Esa búsqueda, esa constante insatisfacción por encontrar...

la verdad, la esencia de la pintura,

recorre toda su trayectoria, toda su vida, es decir...

nunca va a estar satisfecho.

En las cartas se ve que...

muchas veces, está contento con sus cuadros,

pero siempre, digamos, la búsqueda es algo como insaciable.

Pero en cuanto a mi interior,

en cuanto a mi manera de ver y de pensar, no he cambiado,

solamente, si en efecto hubiese un cambio,

es que ahora pienso y creo y amo más seriamente

lo que también entonces pensaba, creía y amaba.

Son cuadros de color... pardo, de color oscuro,

que reflejan ese interés que él tenía

y esa solidaridad con... la gente oprimida, con los pobres,

con los trabajadores, con los mineros,

con los campesinos, con los recogedores de patatas.

Pues bien, ha sido, sin embargo, en esta miseria

cuando he sentido renacer mis energías y me he dicho:

"de cualquier modo, yo surgiré todavía,

volveré a coger el lápiz que abandoné en mi decaimiento

y volveré nuevamente al dibujo,

por lo que me parece, todo ha cambiado para mí

y, mientras tanto, estoy en camino y mi lápiz se ha vuelto más dócil

y parece volverse más y más cada día".

Era mi prolongada miseria

lo que me había descorazonado hasta ese punto

y no podía hacer nada más.

La producción de Van Gogh, la obra pictórica,

se desarrolla en la última década de su vida,

desde 1880 a 1890.

Son diez años, y es una década crucial en la plástica europea.

Puede decirse que, en esa década,

todavía campa la pintura impresionista en Francia,

puede decirse incluso que es el momento de la aceptación

y del triunfo de los impresionistas.

Ellos alegan que en París se está relativamente más libre

y que se puede, por ejemplo, elegir lo que se quiere hacer

mucho mejor que aquí, pero que la corrección es indiferente.

Debo decirte también que aunque me acostumbre,

las críticas de los de la academia suelen resultarme insoportables,

porque decididamente siguen siendo desagradables.

Sin embargo, busco sistemáticamente evitar las disputas...

y prosigo tranquilamente mi camino.

Me parece que estoy en vías de encontrar lo que busco.

Cuando llega a París, en 1886, Corot, Millet, Daumier han muerto.

El panorama artístico de París ha cambiado.

Ahora son otros artistas los que se encuentran en alza:

Monet, Sisley, por ejemplo, Pissarro...

son artistas a los que va a poder conocer gracias a que su hermano,

Theo, trabaja en una galería y le va a proporcionar esos contactos.

Evidentemente, el contacto con el impresionismo le va a influir,

no puede sustraerse a la pintura... al nuevo estilo impresionista.

Pero uno de los grandes descubrimientos que tiene Van Gogh

es contemplar la obra de Georges Seurat y Paul Signac.

De esos dos artistas,

que inauguran el neoimpresionismo, el puntillismo.

Algo que, evidentemente, también le va a influir mucho.

Se ve en la pincelada,

en los pequeños toques de muchas de sus producciones en París.

En París, evidentemente, cambia la temática,

a los campesinos, a los mineros,

le sustituye ahora un nuevo ciudadano,

es el paseante de los bulevares...

es... bueno, también hacía paisajes,

paisajes urbanos, paisajes de los suburbios,

de los molinos de Montmartre, huertos, jardines...

y, también, se interesa por temas como los interiores de los cafés,

los comercios y, sobre todo, sus variopintos personajes.

Siempre espero no trabajar para mí solo,

creo en la necesidad absoluta de un nuevo arte del color,

del dibujo y de la vida artística.

Y si trabajamos en esto con fe,

me parece que hay muchas probabilidades

de que nuestra esperanza no sea vana.

Porque el pintor del porvenir

es un colorista como no lo ha habido todavía.

Van Gogh nunca paró...

en su búsqueda por encontrar una pintura que le satisfaciera.

En esos diez años que dura su trayectoria,

el pintor siempre estuvo explorando, ensayando...

precisamente, para encontrar un estilo.

Empieza con los dibujos en 1880.

En París, a partir de 1886, encuentra el impresionismo,

varía el estilo, se ilumina y se hace más colorista,

descubre el color y una nueva técnica.

Pero en París... las relaciones con su hermano se hacen difíciles,

en París se decepciona, se desanima, se deprime...

considera que los artistas que conoce no son honestos,

no son buenas personas, no son religiosos, incluso.

Entonces, él lo que llega a escribir después es que, dice:

"para triunfar hay que ser ambicioso",

y él consideraba que la ambición era absurda.

Entonces, su nueva escala va a ser en la Provenza,

coge el tren, y en 1888 llega a Marsella.

Lo primero que le llama la atención es la luz,

el sol, el cielo, la atmosfera...

Se instala en Arlés y empieza una nueva temática, ahora más campestre,

de granjas, de prados, de canales, de huertos, de jardines,

de árboles, de flores, de frutos, de escenas, de naturalezas muertas...

en el que, poco a poco, va olvidando la realidad descriptiva

y va potenciando el color.

El amarillo se convierte...

toma carta de naturaleza en su pintura, recordemos "Los girasoles"

o todos los paisajes que tienen ese amarillo, amarillo brillante...

Utiliza el color, además, según el estado anímico,

con lo cual hace una manipulación... consciente,

una manipulación en esa búsqueda de intentar expresar las emociones.

Tengo una lucidez

y una ceguera de enamorado por el trabajo, actualmente.

Puesto que este conjunto de color que me rodea es para mí...

completamente nuevo y me exalta extraordinariamente.

Este trabajo ingente de digitalización...

lo que nos aporta es...

una sobredimensión de la parte plástica del artista.

A través de estos pantallazos y de esta ampliación de los lienzos,

podemos ver la importancia del color,

podemos ver la aplicación matérica de la pintura, es decir,

cómo es generoso en aplicar la pasta,

cómo es densa,

cómo la aplica con una generosidad que deja incluso huella en el lienzo,

imprime una huella que se puede visualizar gracias a este montaje.

También se puede ver la evolución de su pincelada,

desde los toques puntillistas de su etapa parisina

hasta la pincelada ondulante, serpenteante,

característica de sus últimos cuadros,

de "La noche estrellada", por ejemplo.

Cuando visitemos la obra de Van Gogh en su museo,

o en sus museos, donde está representado,

no vamos a escuchar la música de Debussy, de Satie...

o la marcha fúnebre de un músico romántico.

Tampoco vamos a ver girar las estrellas en el cielo,

como ocurre aquí,

no vamos a ver cómo circulan los trenes,

ni vamos a ver cómo los cuervos revolotean por la sala...

saliendo del cuadro de "Los trigales amarillos".

En este sentido, hay que ver que esto es una experiencia interesante,

es una puesta en escena que gusta a grandes y a pequeños,

pero que está muy alejado de la contemplación de la pintura,

y esto no debe olvidarse.

Contemplar un cuadro, como ha visto la crítica reciente,

es dar una prevalencia fundamental al aspecto físico,

real, tangible, de un cuadro,

porque realmente ninguna manipulación digital o virtual...

puede, cómo diría, es decir, puede sustituir...

a la realidad física de una obra de arte.

Se puede vivir, viejo o joven,

pero siempre se tendrán momentos en los que se pierde la cabeza.

Hay una frase...

que escribe Van Gogh en una de sus cartas a Theo,

que dice: "en el color busco la vida",

y creo que es significativa

del interés por el color que tiene en su época de Arlés,

creo que es significativa para entender muchas de sus obras,

cómo no, ese cuadro emblemático de la habitación del pintor,

su habitación en Arlés, un auténtico derroche de colorido:

de naranjas, amarillos, verdes, azules... en un espacio imposible,

con una perspectiva fragmentada o inexistente,

con una luz que no produce sombras,

con unas oblicuas que convierten... el cuadro o la composición,

en algo distorsionado, en algo alejado de la realidad.

Esto va a ocurrir, a partir de ahora, en toda su obra.

En Auvers-sur-Oise es donde realiza sus últimas composiciones,

ese cuadro premonitorio que es...

"Campo de trigo con cuervos", el campo de trigales.

Un cuadro que mientras realizaba...

también escribía: "en el trabajo arriesgo mi vida"

y, efectivamente, su demencia, su locura...

su creible capacidad de captar la realidad de otra forma,

le llevó a arriesgar su vida,

pero también cambió el rumbo de la pintura contemporánea.

He caído enfermo en la época en que hacía las flores del almendro.

Si hubiera podido continuar trabajando,

puedes deducir que hubiera hecho otros árboles en flor.

Ahora ya casi han terminado los árboles en flor;

verdaderamente no tengo suerte.

Sí; hay que tratar de salir de aquí, pero ¿dónde ir?

Mi querido hermano...

¡Bang! (Sonido de un disparo).

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UNED - 17/01/20

17 ene 2020

1.- Sofonisba Anguissola, una pintora renacentista.

2.- Noticias. Premios del Consejo Social de la UNED 2019.

3.- Psicología en primera persona. Lorena Berdún.

4.- Mi querido Theo. La experiencia de Van Gogh vuelve a Madrid.

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