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Para todos los públicos tres14 - Risa  - Ver ahora
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Subtitulado por Teletexto-iRTVE.

La risa disminuye el estrés,

mejora la presión arterial,

reduce la agresividad

y fortalece el sistema inmunológico.

Reír es un acto social que nos une.

Es también la primera forma de comunicación

entre un bebé y sus padres

y, probablemente, entre nuestros antepasados.

Sabemos que reír nos ha ayudado a evolucionar como especie,

pero la risa aguarda todavía muchos enigmas

para los científicos que la estudian.

La risa es la mejor medicina creativa.

Palabras del actor británico, John Cleese.

Hay risas histéricas,

malvadas, desesperadas,

contagiosas y algunas, hasta hacen llorar.

Algunos ríen de forma cantarina,

otros, más gruñona.

Los niños ríen hasta 300 veces al día.

Y los adultos menos de 80.

Pero una cosa está clara,

todos reímos.

Sin embargo, todavía no sabemos por qué, ni de qué lo hacemos.

La risa y el humor son tan antiguos como los seres humanos,

pero pocas cosas han provocado tantas discrepancias.

En Oriente, los budistas zen buscan la iluminación

a través de una buena carcajada.

Pero, en Occidente, las personas divertidas o con humor

no han tenido una buena consideración.

Grandes pensadores como Aristóteles creían incluso

que la risa afeaba el rostro.

Sabemos que la risa beneficia nuestra salud,

que es más fácil reírse en grupo que en solitario.

Y que ayuda a superar los obstáculos que nos depara la vida.

Además, hay serias sospechas científicas

de que la risa ha jugado un papel muy importante,

en la evolución de la especie humana.

Hasta hace poco, se creía que la risa

era una capacidad exclusivamente nuestra,

pero, ¿y los animales?

¿Ríen también?

Estudios recientes sugieren

que algunos simios, como los chimpancés

y otros grandes monos, son capaces de reírse.

Al hablar de la risa, aparecen aún muchas preguntas sin respuesta.

Tortell Poltrona sabe qué es hacer reír a los demás.

Y Luis Carretié, qué ocurre en nuestro cuerpo

cuando nos reímos.

Carmen Loureiro habla de la importancia

que tiene la risa en el desarrollo del individuo.

Jordi Agusti y Arcadi Navarro conocen el papel de la risa

en el desarrollo de la especie humana.

Y Eduardo Jáuregui, la importancia que sigue teniendo

en nuestra sociedad.

A todos ellos les preguntamos.

Le falta sentido del humor a los científicos,

por lo menos, a algunos.

Qué va, los científicos nos reímos mucho en los congresos.

A los que practicamos Ciencia, no, tenemos sentido del humor.

La risa provoca alegría siempre.

Una influye en la otra.

La risa puede llevarnos a la alegría y viceversa.

Las dos están íntimamente relacionadas,

no puede una sin la otra.

Creo que ambas cosas.

Ruidos guturales,

cambios en la respiración,

boca abierta y muecas faciales,

enrojecimiento de la piel,

aumento de la frecuencia cardiaca,

producción de lágrimas en los ojos,

extrañas agitaciones corporales,

alguien se está riendo.

Reconocemos la risa como expresión de alegría,

sabemos que es síntoma de buena salud

y que es muy contagiosa.

Los científicos dicen que reír aporta endorfinas,

pero para hacer esto hay que pinchar la médula

y extraer el líquido raquídeo para,...¡buahh!

Es posible que sea verdad.

Lo que está claro es que cualquiera que viva

en un ambiente positivo,

cualquier persona que esté enferma o sana,

con un ambiente positivo, tiene mucha más calidad de vida.

Tortell Poltrona lleva 30 años poniéndose una nariz de payaso.

Provocando risa, con piruetas y trucos divertidos.

El secreto de hacer reír a los demás

es no tener vergüenza de ser lo que eres, un ser humano.

Los seres humanos vamos tan equivocados

en todo lo que hacemos,

que normalmente hacemos risa.

En los niños, la risa es espontánea

y es fácil hacerlos reír con pequeñas cosas.

Nacemos sabiendo reír.

El bebé se ríe por primera vez entre los dos y cuatro meses.

Es el primer elemento de comunicación con la madre.

Carmen Loureiro investiga la importancia que tienen

las primeras emociones,

en el aprendizaje y desarrollo del individuo.

Los bebés se ríen, porque están cómodos,

porque están satisfechos

y, sobre todo, porque están en contacto

con los seres a los que quieren,

con su madre, su padre, sus cuidadores,

con la gente a la que regularmente ve

y, por lo tanto, le ayuda a sentirse seguro.

Reír es una capacidad instintiva que no requiere aprendizaje,

algo demostrado por el hecho

de que los niños que nacen sordos y ciegos,

ríen sin haber oído o visto jamás una risa.

Con la risa, los bebés provocan el cariño de sus padres.

Desencadena un mecanismo afectivo en la propia madre

o en cualquier humano que vea un bebé, riendo o sonriendo.

Para el paleontólogo, Jordi Agustí,

la risa es específica de nuestra especie.

No se encuentra algo parecido a la risa

o la risa tal como nosotros la entendemos

en chimpancés o en los hermanos antropomorfos.

Tiene su explicación:

los bebés humanos nacen en un estado casi fetal,

esto es porque desarrollan un cerebro tan grande,

que si en la gestación fuera más larga,

el parto sería imposible.

Al ser tan prematuros, la risa se convierte

en un instrumento muy útil de supervivencia.

Los bebés chimpancés pueden valerse prácticamente por sí mismos

a las pocas horas,

tienen otros mecanismos: se pueden agarrar al pelo de la madre.

No nacen tan desvalidos,

pero los bebés humanos sí nacen muy desvalidos

y, por tanto, necesitan un mecanismo para atraer la atención de la madre

y mostrarse ellos seguros.

Los padres conectan más rápidamente con sus hijos,

cuando estos se ríen.

Podríamos decir que la sonrisa tiene la función

de vincular afectiva y socialmente al niño,

por eso va a ser muy importante para él,

especialmente en los primeros años de vida para sobrevivir,

pero, desde luego, también en el futuro,

porque los niños que sonríen más,

tienen más facilidad para contactar con los demás

y para crear relaciones positivas, íntimas.

La reacción de los adultos a la risa de sus bebés

también es determinante en la construcción de su identidad.

El niño, a medida que crece,

va desarrollando una conciencia de sí mismo

y, por lo tanto, también un autoconcepto.

La sonrisa de los padres es precisamente

una señal de valor de uno mismo.

Sin embargo, algo tan innato y tan cotidiano

para cualquiera como la risa, es un misterio para la Ciencia.

Desde hace dos décadas,

los neurocientíficos estudian por qué se produce.

Han visto mediante técnicas de neuroimagen

que el sistema límbico del cerebro tiene mucho que ver.

Para la risa espontánea, la risa emocional,

el origen está, sobre todo, en zonas primitivas del cerebro,

del tronco del cerebro,

que controlan otras conductas también

muy prototípicas de la especie, como el llanto,

la lucha o la huida, también, son respuestas emocionales.

Luis Carretié investiga las bases neurales

de la interacción entre los procesos afectivos y cognitivos,

entre la emoción y la razón.

Afirma que la risa es una expresión complicada de analizar,

porque causa un estado convulsivo,

en el que movilizamos hasta 400 músculos.

Las técnicas habituales para estudiar la actividad cerebral,

como la resonancia magnética,

no son útiles frente a un movimiento muscular tan agitado.

Es una labor importante en el conocimiento de la emoción.

La emoción en sí ya es un conjunto de procesos

bastante más desconocido que la cognición

y, dentro de la emoción, la risa se ha estudiado muy poco.

Conocemos, en cambio, los efectos catárticos de la risa.

Al reír aumentamos el ritmo cardiaco

y relajamos nuestros músculos, liberando tensión,

también generamos endorfinas,

las hormonas que nos hacen sentir eufóricos

y funcionan como un analgésico natural contra el dolor.

La secreción de opiáceos desplaza nuestra experiencia hedónica

hacia el extremo del placer.

Después de la risa que contribuye a que se segreguen opiáceos,

nos duelen menos los mismos estímulos

que, antes de reírnos, nos dolían más.

Y son antidepresivos también.

La risa es un buen antídoto contra el estrés,

que disminuye las defensas y nos hace vulnerable a la enfermedad.

Pero sobre todo la risa nos ayuda a superar

los problemas que nos depara la vida.

Hay algo muy importante

y es entender que la risa se opone al miedo.

En la terapia, uno entra en un proceso de autoconocimiento,

en un proceso también de exploración

y, por lo tanto, reducir el miedo, utilizar el sentido del humor,

es una herramienta magistral para poder explorar el mundo

y los demás, pero también uno mismo.

Recientemente, la Psicología está introduciendo

en sus terapias el sentido del humor.

Siempre hemos sabido que la risa es buena y saludable,

pero los psicólogos solían tratar a sus pacientes

centrándose en la psicopatología, la deficiencia y la incompetencia.

Cada vez más, practican lo que llaman

una psicología positiva.

Significa aprovechar el talento y las capacidades del paciente

para poder afrontar el problema.

Esto nos aporta una visión más constructiva

y también una seguridad y un control al paciente

a la hora de afrontar los problemas, la adversidad

y una mayor motivación y confianza en sí mismo.

Una persona que ríe tiene más autoestima

y sabe tomar mejores decisiones, la risa también es creativa.

En un ambiente divertido y distendido,

como el que hay en esta agencia de publicidad,

las personas se sienten más motivadas.

Eduardo Jáuregui no se cansa de decirlo.

Este psicólogo social trata de convencer a las empresas

de que el buen humor es un aliado del rendimiento y la productividad.

Muchas veces, el mundo del trabajo que solemos pensar que tiene que ser

un mundo muy serio, muy solemne, formal, incluso sufrido,

esta cosa de: "González, ¿está usted sonriendo?

No, jefe, yo sufro, sufro".

Y vuelves al ordenador para demostrar que sufres.

Esto es un error, porque si hacemos que la gente esté siempre estresada,

llenamos siempre nuestras oficinas de ejecutivos y ejecutivas agresivas,

esto va a hacer que no trabajemos al máximo de nuestras posibilidades.

De una forma primitiva, emociones negativas como el estrés

y la tensión, sitúan al hombre en estado de alerta

y lo preparan para la lucha y la huida.

Y se apagan ciertos sistemas del cuerpo,

por ejemplo, el sistema digestivo,

por eso, tenemos problemas digestivos cuando tenemos estrés

y, luego, muchas funciones superiores de la mente.

Con lo cual, cuando estamos estresados,

no estamos preparados para el trabajo.

A lo largo de la Historia,

los momentos de paz nos han permitido avanzar justamente

por esta ausencia de peligro de estrés.

El motivo evolutivo de tener emociones positivas

es que nos lanzan un mensaje de decir:

"Estamos en un momento de tranquilidad, de seguridad

y este es el momento de construir, de crear, de pensar, de innovar,

de construir relaciones con los demás".

En definitiva, se podría decir que sobrevivimos como individuos

y como sociedad, gracias al humor y a las carcajadas.

Eso es lo que ha concluido un grupo de investigadores

al estudiar ratones en el laboratorio.

Vieron que alimentando estos animales con probióticos

conseguían mantenerlos más relajados

que los ratones que no tomaban estas bacterias benignas.

Y los cambios no solo se veían en su comportamiento,

lo observaron también en sus cerebros.

La química cerebral de los ratones cambiaba a mejor

a medida que ingerían lactobacillus.

Por supuesto, esto no tiene por qué suceder también en humanos,

pero se sigue investigando.

¿Puede un ordenador inventarse un chiste?

Hace tiempo que los informáticos se hicieron esta pregunta

y, en 1994, se creó el primer generador de chistes digital.

Se llamó Jape y fue capaz de crear chistes de pregunta

y respuesta del estilo:

"¿Qué criminal tiene fibra?

Un asesino cereal".

En 2007, se intentó subir el listón del humor computacional,

con un nuevo sistema llamado Standup.

Y, al parecer, sus juegos de palabras consiguieron hacer reír

a los niños.

Dicen que la gracia del chiste está en cómo se cuenta.

En eso los ordenadores humoristas tienen mucho que mejorar.

Los padres se emocionan al ver la primera risa de su hijo,

pero, ahora, se ha descubierto

que, en realidad, los bebés ya ríen,

cuando están en el vientre materno.

Entre las semanas 24 y 36 de gestación,

las expresiones faciales del feto se vuelven cada vez más complejas.

Un grupo de investigadores ingleses ha podido captarlas

con escáneres de ultrasonido

y han descubierto que las primeras expresiones en aparecer

son la risa y el llanto.

Y no solo se trata de una curiosidad,

este hallazgo podría ayudar a localizar problemas de salud

en los fetos.

Las expresiones faciales nos dan una idea del desarrollo cerebral.

Si llueve a cántaros y alguien nos dice:

"¡Qué día tan bonito!"

Tenemos claro que está siendo sarcástico.

Nuestro hemisferio cerebral derecho

es el que entiende el sarcasmo.

Hasta ahora, se pensaba que este lado del cerebro

no era importante para comprender el lenguaje,

sin embargo, personas, con lesiones en la corteza prefrontal derecha,

son incapaces de entender el doble sentido.

Y se ha demostrado que nos damos cuenta

antes de que una frase es sarcástica,

cuando la escuchamos con el oído izquierdo,

que es el que más rápido conecta con el hemisferio cerebral derecho.

Así que, cuando nos reímos con un chiste,

en parte, se lo debemos al lado derecho del cerebro.

El estado de ánimo determina la forma de pensar y percibir.

Conocer cómo nos afecta en nuestro humor,

nos puede ayudar a sacarle mejor partido.

Cuando nos sentimos melancólicos,

estamos más atentos a los detalles y los errores de nuestro entorno.

Es el momento de hacer tareas minuciosas,

de corregir un texto o resolver un problema matemático, por ejemplo.

Para tener ideas innovadoras, sin embargo,

es mejor esperar a estar tranquilos y felices,

porque ahí es cuando la atención se nos dirige hacia dentro

y somos capaces de desarrollar la intuición.

Por eso, las mejores ideas nos surgen en la ducha.

La risa, tal y como la conocemos hoy,

con la boca abierta y mostrando los dientes,

se consideró una falta de educación hasta finales del siglo XVIII.

Fue entonces, en 1787, cuando la pintora francesa,

Madame Vigée Lebrun presentó un autorretrato,

donde aparecía riéndose con la boca abierta, junto a su hija.

A partir de entonces, otros artistas comenzaron a elaborar

retratos sonrientes.

La pintura no fue lo único que provocó

que una risa franca se considerase bella.

En esa misma época, aparecieron los primeros dentistas,

preocupados por sanar los dientes y no sólo por arrancarlos.

El más famoso fue Pierre Fauchard.

El médico francés describió todas las enfermedades bucales.

El material quirúrgico y las operaciones a realizar

y dio consejo sobre higiene dental.

Al mismo tiempo, surgieron los dientes de porcelana,

las dentaduras postizas, los cepillos y las pastas de dientes.

Todo ello mejoró el aspecto de las sonrisas

hasta hacerlas desagradables y bien vistas en público.

Desde los años 50, las series cómicas de la tele

introducen risas enlatadas.

Fue una ocurrencia del técnico, Charles Douglas.

Sabía que por muy malo que fuera un chiste,

el espectador no podría resistirse a una risa contagiosa.

Una de las causas más evidentes de la risa,

es ver la risa de otro.

En este sentido, nuestro cerebro es particularmente sociable.

Frente a una carcajada activa,

un grupo de células nerviosas llamadas neuronas espejo,

nos impulsan a reír.

Basta con ver lo que pasa con una película,

que exponemos en una sala pública

y las ponemos en casa, a las mismas personas, una a una.

Se van a reír bastante más en el cine,

porque las risas de los demás van a producir ahí un bucle,

que va a retroalimentar,

que, en casa.

Está comprobado que, en compañía, reímos 30 veces más que en soledad.

Las emociones son también de grupo

y estar en sintonía con la emoción del grupo

es algo muy humano y también de otras especies.

Evita que no se nos margine y favorece la comunicación,

en cualquier otro nivel con ese grupo en ese momento.

La risa juega una función social.

Es integradora y mantiene unidos a los miembros de una comunidad,

creando lazos afectivos.

Cuando en un grupo la gente se ríe, pues quiere decir que va bien.

Se lanza un mensaje de confianza en el grupo,

un mensaje de cierta solidaridad en el grupo,

la risa viene a decir: "Tranquilos, el grupo va bien".

Ya sea un grupo profesional, familiar.

Nos reímos juntos, por tanto, está bien.

Y es posible que esto sea así, desde hace más de 600.000 años.

Los paleontólogos sospechan que los neandertales,

con un lenguaje gestual y gutural, tan desarrollado como el nuestro,

ya reían.

¿Por qué estos grupos, que ya eran cazadores, recolectores,

debieron tener un mecanismo de comunicación como la risa?

Pues porque necesitaban un nivel alto de comunicación.

El cazador para comunicarse con otra parte del grupo,

a distancia, cuando tienen una presa,

tienen que comunicarse de alguna manera,

por algún tipo de sonido o gestualmente.

Algunos estudios recientes demuestran que la risa

tiene también una función comunicativa

en otros primates.

No se ríen exactamente igual que nosotros,

pero también se ríen en grupo

y, también, esa risa es una muestra, en general, de bienestar,

de una señal positiva hacia tus compañeros de grupo.

Darwin ya observó que grandes simios,

como los chimpancés o los bonobos,

no pueden aguantar la risa frente a las cosquillas.

Reír como reacción a las cosquillas

significa que uno se siente a gusto con quien las provoca.

Es imposible reír,

si quien hace las cosquillas, es un desconocido o uno mismo.

En el caso de los humanos, es muy frecuente que estos grupos,

en los que vivían nuestros ancestros,

esos grupos pequeños en los que empezamos a ser humanos,

hubiera otros muchos marcadores de grupo,

para distinguir a los miembros del grupo,

respecto a los que no lo son.

De los cuales, en principio, no tenemos que fiarnos

y, a lo mejor, hay que competir con ellos.

La risa es una de las emociones que más desgaste físico supone,

sin embargo, hemos reído y seguimos riendo

para comunicar cosas importantes

que la palabra no consigue transmitir de forma tan rápida y eficaz.

Son marcadores sociales que demuestran

que yo soy alguien de fiar,

que estoy dispuesto a sacrificarme por el grupo,

que soy alguien de quien vosotros podéis recibir ayuda,

en un momento determinado,

y, por tanto, soy alguien digno de esa misma ayuda,

cuando yo la necesito.

La risa en su función cohesionadora de la comunidad,

es también un mecanismo de control social.

Cuando, en un grupo, uno de los miembros hace el ridículo

o se equivoca, es objeto de risa, a veces solo hace falta ser distinto

para ser motivo de mofa.

Cuando nos reímos del otro, lo que hacemos en realidad

es marcar como unas fronteras de lo que es aceptable

y lo que no es aceptable en la sociedad.

Y siempre estamos muy pendientes de estas normas sociales,

porque, aunque nos gusta pensar que somos independientes y libres,

la realidad es que la sociedad nos condiciona continuamente,

nos marca cómo te tienes que comportar en un sitio o en otro.

El lado positivo que tiene la risa como control social

es que mantiene el orden social establecido

y a la comunidad unida.

Si eres niño o niña

y estás aprendiendo cómo vivir en tu sociedad,

la risa te va marcando lo que es correcto

y lo que no es correcto.

Los niños y las niñas, según se van equivocando,

los padres y los tíos se van riendo:

"¡Qué graciosa!"

Pero lo que me están diciendo

es que esto no lo tenía que haber hecho.

La risa es útil y hemos aprendido a usarla.

Es nuestra mejor carta de presentación.

Es nuestra risa social controlada

por zonas más modernas del cerebro.

Es una zona en la que interviene el aprendizaje

y la cultura, el contexto, en algunas situaciones,

puede esa zona más moderna, que estamos diciendo,

puede frenar una risa o una expresión facial,

si el sujeto considera que no conviene.

Una persona que no ríe, liga menos,

es peor vendedor o recibe menos ayuda por la calle.

Los personajes públicos ríen sin cesar,

saben que así generan confianza.

La risa es un ritual continuo

que aplicamos a lo largo del día muchas veces.

Cada vez que interaccionamos con alguien,

lo primero que hacemos es reírnos, sonreír

y tenemos la función ante el otro, demostrar que estamos relajados,

tranquilos.

Yo estoy bien, tú estás bien.

Hay buen rollo.

La risa ha tenido un papel imprescindible

en la evolución de la especie humana

y, a pesar de que ya no necesitamos la risa para mantenernos unidos,

nos reunimos en teatros o salas de cine,

para reír juntos, por algo será.

Es la cosa más seria que tenemos,

porque es cuando nos reconocemos como lo que somos,

pequeños seres humanos.

Muy serio.

Y, sobre todo, si la estudiamos profundamente.

Sí, si hay algo serio en la vida,

la risa debe ser una de estas cosas.

La risa es un tema demasiado serio como para tomárselo a broma.

Darwin, en "La expresión de las emociones", describe

las principales acciones expresivas humanas y animales.

Sus investigaciones comparan e identifican

expresiones faciales universales como la risa.

En el ensayo "Anatomía de la risa" se describe el humor

como un elemento trasgresor, catártico y revitalizador,

que acompaña desde siempre a la Humanidad.

La web lacienciaconhumor.blogspot.com dedica su espacio

a recoger ilustraciones y comentarios humorísticos,

con un toque científico.

Incluye un índice de viñetas humorísticas,

clasificadas por temas.

El conde Drácula, Frankestein o Jekyll y Hyde

existen en nuestro terrorífico presente.

Los dibujantes, Alfonso Azpiri y Forges,

proponen una serie de cómics

con los malos de ayer encarnando a los malos de hoy.

Subtitulación realizada por Azucena Maire Montero.

tres14 - Risa

15 ene 2012

Está comprobado que en compañía reímos 30 veces más que en soledad y esto se debe a que la risa es contagiosa y surge más fácilmente cuando ocurre en grupo. Es posible que esto sea así desde hace más de 600.000 años. Los paleontólogos sospechan que los neandertales, con un lenguaje gestual y gutural tan desarrollado como nosotros, ya reían. Reír es una forma rápida y efectiva de comunicar que todo va bien y que no hay peligro. Estudios recientes demuestran que la risa tiene también una función comunicativa en otros primates. Darwin ya observó que grandes simios como los chimpancés o los bonobos no pueden aguantar la risa si les hacen cosquillas. Reír como reacción a las cosquillas significa que uno se siente a gusto con quien las provoca. Es imposible reír si éste es un desconocido. Pero, ¿han desarrollado los primates también sentido del humor? 

Al hablar de la risa aparecen aún muchas preguntas sin respuesta. Tortell Poltrona sabe qué es hacer reír a los demás y Luís Carretié qué ocurre en nuestro cuerpo cuando reímos. Carmen Loureiro habla de la importancia que tiene la risa en el desarrollo del individuo. Jordi Agustí y Arcadi Navarro conocen el papel de la risa en el desarrollo de la especie humana y Eduardo Jáuregui de la importancia que sigue teniendo en nuestra sociedad.

 

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