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Para todos los públicos  tres14 - Movimiento - Ver ahora
Transcripción completa

Somos movimiento, puesto que la vida es movimiento,

al margen de esto, no paramos de movernos.

En avión, en coche, andando...

Ese movimiento constante genera flujos, problemas, atascos,

epidemia y belleza,

por eso la ciencia lo estudia,

para comprenderlos, corregirlos y hasta aprender de ellos.

El físico José Javier Ramasco

estudia el tráfico mundial de aviones.

Jaume Barceló diseña modelos de movilidad para las ciudades.

José Luis de Vicente nos habla de los datos del movimiento como arte.

Nuria Oliver, intenta convertir

los rastros de nuestros teléfonos móviles, en algo útil.

Y la coreógrafa Blanca Li compone movimiento con bailarines.

A ellos queremos preguntarles un montón de cosas.

Transporte público.

La coordinación en las ciudades.

Donde están todos los aviones en el aire

o todos los barcos en el mar ahora mismo.

A mí me gusta el movimiento de los humanos.

El movimiento del culo.

Los aviones dibujan al cruzar el cielo,

son estelas de vapor creadas por la baja presión.

Con ellas nos muestran su recorrido.

Pero los aviones dejan muchos más rastros.

En las bases de datos de control aéreo,

el paso de las aeronaves se registra al detalle

y así se crean visualizaciones del tráfico aéreo como esta.

Para ver cómo pasan los aviones

ya no hace falta levantar la vista al cielo.

Todo está digitalizado y resumido en las pantallas.

Los datos nos permiten ver cómo nos movemos por los cielos.

Más que una vista de pájaro es la visión de un astronauta.

Y los investigadores se aprovechan de estos datos

para estudiar y optimizar la red de tráfico aéreo.

En este tipo de sistemas

tú tienes un programa que tienes que cumplir.

Los pasajeros tienen que llegar a un tiempo, a una hora, a un sitio

con lo cual tienen que hacer todas las conexiones a tiempo.

Eso significa que todo tiene que funcionar como un reloj.

Tiene que encajar todas las piezas y si no lo hacen

empiezan a producir retrasos que se van propagando

y van afectando a distintas partes del sistema.

José Javier Ramasco estudia el movimiento de los aviones

desde un punto de vista global.

Empezó analizando la ruta aérea de Estados Unidos

y ahora se centra en la europea.

Su objetivo es entender cómo los retrasos en los vuelos

se contagian de un aeropuerto a otro

y evitar que todo el sistema colapse.

Yo llegué a este tipo de problemas

a través de la propagación de enfermedades.

La propagación de retrasos

tiene unas ciertas características parecidas.

Aunque es un poco diferente.

Las enfermedades no tienen un programa,

no tienen que estar en un sitio a una hora

y no tienen que seguir un programa marcado de cómo moverse por la red.

Existe una cierta analogía entre ese tipo de redes

lo mismo que con otro tipo de redes.

Por ejemplo en el cerebro

sobre sincronización de las distintas partes.

Aquí también pueden aparecer cosas como que los problemas de una parte

puedan afectar a otra o que haya un colapso global.

Para evitar estos colapsos se diseñan sistemas

que permiten jugar con la red aérea.

Se trata de un programa informático, con el que se pueden hacer pruebas

y ver qué pasaría.

Una manera de simular decisiones

y observar los resultados tranquilamente

desde la seguridad de una pantalla.

Lo que intentamos hacer con estos datos

es crear un modelo

y el modelo sería lo que te da unas predicciones

sobre qué es lo que pasaría si cambias cosas.

El movimiento en las ciudades

también se estudia como el de los aviones.

El tráfico, el transporte público y la red de bicicletas

generan datos que no solo sirven para ver la ciudad con nuevos ojos,

también se utilizan para crear ciudades virtuales

donde experimentar los cambios sin hacerlos realidad.

Como en el juego de ordenador Vice City

las ciudades se simulan

para ver qué pasaría si cambiamos el sentido de las calles,

la frecuencia de los autobuses o la sincronización de los semáforos.

Si lo pensamos desde el punto de vista de las ciencias experimentales

yo no puedo hacer experimentos con una ciudad.

Primera, por el coste económico

y segunda, por el coste social.

Los impactos lo pagarían los usuarios, los habitantes,

pero ¿qué pasa con la simulación?

Si mi simulación tengo los datos para que sea correcta,

para que yo pueda fiarme de lo bien que me representa la realidad

en el computador se soporta todo.

El único coste es el computacional

y el computador no se va a quejar por los impactos sociales.

Jaume Barceló replantea la movilidad de ciudades de todo el mundo.

Su trabajo es probar virtualmente ajustes de semáforos

y nuevas vías y líneas de transporte para mejorar las ciudades.

Probar antes de construir.

Lo puede hacer porque la ciudad está digitalizada.

Podemos vernos desde arriba y ordenar el conjunto.

Con tecnologías como los navegadores GPS en red

podríamos saber por donde ir más rápido

y hasta donde hay un aparcamiento libre en tiempo real.

Se podrían conciliar beneficio individual y el colectivo.

Estamos dispuestos a pagar para sistemas de navegación

que lo que hacen es esta función.

Yo le digo al equipo, yo estoy aquí y quiero ir allá

y el equipo me dice qué es lo que tengo que hacer

y lo acepto porque he pagado.

Lo que pasa es que si ese equipo lo tenemos muy pocos

pasaría algo equivalente a lo que ocurre en la Bolsa.

Si hay pocos que tienen una información privilegiada

sobre el precio de las acciones, hacen un gran beneficio,

si todo el mundo tiene esa información, no hay beneficio.

Supongamos que el número de usuarios

de sistemas de este tipo de navegación,

fuera creciendo, es que a partir de un umbral determinado

los que se beneficiarían no serían solo los que han pagado por el equipo

sino todos los demás.

Al final todos estaríamos comportándonos

de acuerdo con la lógica del sistema;

es decir "un gran hermano" que aceptaríamos porque pagamos.

Expiar el movimiento nos cambia la perspectiva.

El nuevo punto de vista nos permite entendernos

como una colonia de hormigas o un conjuntos de átomos.

Dentro del caos de la ciudad hay patrones que se repiten

y ordenan el movimiento.

En conjunto, de lunes a viernes, somos de lo más aburrido.

De casa al trabajo del trabajo a casa.

Viviendo de reojo la vida que pasa.

Contar al detalle las personas que se mueven

en una ciudad en cada momento

puede ser de mucha utilidad para la policía, las empresas

y tal vez también para el propio ciudadano.

Hay distintas tecnologías en desarrollo

que están a punto de lograrlo.

Existen sistemas que detectan cómo los móviles

intentan conectarse a redes wifi para seguir a sus usuarios.

Otros se aprovechan

de que nos dejamos encendido el bluetooth del teléfono

para seguirnos.

Pero seguramente la tecnología más eficiente

será el análisis de las cámaras de vigilancia.

Se estima que en Nueva York harían falta unas 3.000 cámaras

para cubrir la ciudad.

La empresa americana Placemeter ya usa 500

y es capaz de reconocer en ellas a peatones y coches.

En Suecia conducían por la izquierda hasta que el 3 de Septiembre de 1967

pasaron a circular por la derecha.

De un día para otro se adaptaron todas las señales

y los conductores cambiaron el sentido de circulación.

Hubieron 125 accidentes, no más que cualquier otro lunes.

En España, hasta 1930 no había una regulación estatal del tráfico.

En Barcelona se circulaba por la derecha

en Madrid por la izquierda.

El 1 de octubre de 1924 en Madrid cambiaron el sentido de circulación

a la derecha.

Conducir por un lado u otro

es una de las formas de cooperación colectiva más fácil.

A todos nos queda claro el beneficio de seguir las normas.

Dos tercios de la población mundial conduce por la derecha.

Los pingüinos emperadores

se acurrucan formando corrillos para conservar el calor

en el frío invierno Antártico.

Juntos consiguen superar temperaturas

de hasta menos 50 grados Celsius.

Cada tanto un pingüino dentro del montón decide moverse.

Y sin pretenderlo genera una ola de movimientos sucesivos

que atraviesa todo el grupo.

Cada pingüino reacciona a sus vecinos y busca estar cómodo.

Cuando un compañero se le acerca demasiado

da un paso adelante para encontrar su espacio.

Eso provoca una reacción en cadena y todo el grupo acaba moviéndose.

No hay un pingüino líder que dirija el movimiento.

Con simples reglas de comportamiento todo el grupo se mantiene unido.

Movimiento, flujo, mover, saltar, bailar, mover...

En ciencia el movimiento se expresa con datos de cosas y seres

que van desde A hasta B.

En arte el movimiento se crea, es un medio de expresión en sí mismo

Blanca Li, bailarina y coreógrafa

nos conduce por las curvas de su baile.

Hablamos en el programa de movimiento, de ritmo, de pulsos.

Yo desde el lado científico, cuando pienso en esto,

pienso que la luz, la energía, son ondas,

son movimientos, son cosas que oscilan.

El día y la noche, las estaciones.

¿Qué movimientos te inspiran a ti en tu trabajo?

Yo el movimiento para mí es todo en la vida.

Yo vivo del movimiento, trabajo en el movimiento

y todo lo que pienso lo pienso en movimiento.

Realmente creo que el movimiento es una manera de expresión.

Yo siempre digo que cuando veo a una persona andar

o simplemente el gesto que tiene con las manos

o de pie esperando un autobús,

hay muchas cosas de la persona que ya entiendes.

Hay una manera de comunicar con el cuerpo

y lo que es muy interesante es que cuando yo trabajo con los bailarines

utilizo mucho la personalidad del movimiento de cada uno

para contar cosas.

Cuanto te estás imaginando una coreografía,

¿sucede algo parecido a como con la música

que la orquesta pasa a ser un instrumento

aunque sea mucha gente?

¿Es toda la compañía un instrumento cuando estás imaginando y creando?

Yo siempre digo que para mí los bailarines son pinceles.

Yo soy como un pintor que pinta,

mi pincel son los bailarines, mis colores son los bailarines

y con ellos compongo.

La danza para ti es el dibujo o la pintura de la música.

De la música no, es la pintura del movimiento, digamos.

Los bailarines son mis instrumentos de trabajo.

Yo con ellos cuanto mejor es un bailarín,

más libertad tengo yo de crear.

Cuanto peor es un bailarín, menos libertad tengo yo de crear.

Para mí lo más importante es tener bailarines que sean todo terreno,

lo mejor posible, que sean bailarines que no solo tengan técnica,

que eso es para mí fundamental,

porque la técnica es la libertad también,

pero necesito que tengan también mucha personalidad,

que sean capaces de contar cosas

con la emoción y con lo que llevas dentro.

¿Tu crees que es algo esencialmente humano?

Porque yo desde mi lado, desde la ciencia,

el ritmo, la capacidad de seguir el ritmo por ejemplo de una música,

se pensaba que eran solo, típico, loros, cacatúas,

los pájaros que pueden imitar vocalmente, pero ya está.

Ahora hace poco se ha descubierto

que los leones marinos también lo hacen

de todas las especies, por lo menos uno es capaz de hacerlo.

Pero, con estas dos salvedades, no hay ningún animal más

que puedas ponerle música y seguirte un ritmo.

¿Qué tiene en especial el ritmo?

No sabría decirte, porque todo tiene ritmo en realidad,

el día y la noche.

Yo por ejemplo cuando oigo un caballo galopar yo oigo un ritmo.

Cuando oigo a una persona que anda con tacones,

esa persona lleva un ritmo.

Cuando, no sé...

a veces estás en la cocina y oyes cosas como una batidora

también puedes llegar a oír un ritmo.

El ritmo si te fijas está en miles de cosas.

Y es muy interesante el ritmo.

¿Por qué algunas personas tienen ritmo

y otras personas son totalmente arrítmicas?

¿Por qué crees?

Yo conozco personas que no tienen ritmo

y me parece alucinante que alguien no tenga ritmo.

Pero yo creo que esa es una cosa cultural y de educación.

Yo creo que si tú a un niño desde pequeño escucha música,

está medito en un mundo donde el ritmo es importante,

creo que naturalmente el niño va a comenzar a dar palmas

y a entender lo que es el ritmo.

Es curioso que por ejemplo si tú vas a un país,

por ejemplo a Colombia que todo el mundo baila salsa,

es casi imposible encontrar alguien arrítmico.

En cambio en Europa...

Somos más aburridos.

Cuando vas a los países del norte hay montón de gente arrítmica.

La educación es necesaria para que lo puedas expresar,

pero sí que es cierto que podrías no tenerlo.

Tu cerebro podría estar impedido

como la gente por ejemplo que tiene dislexia

que es un problema de articulación de sonidos.

Hay mucha relación entre la facultad del lenguaje

y el ritmo, la música,

que de hecho son aspectos de una misma cosa en parte.

Y de hecho encuentras gente que tiene problemas en uno

y se manifiesta en el otro.

A la gran mayoría, es como tú dices, no les han enseñado,

por tanto no lo han desarrollado,

es como un músculo, si no lo ejercitas pues no tienes fuerza

y otra cosa es que tu músculo no funcione.

En el verano de 1518 en Estrasburgo

una mujer empezó a bailar en la calle

y no paró de moverse hasta al cabo de una semana.

Otros se le unieron

y a lo largo de un mes hasta 400 personas

danzaban por todas las calles de la ciudad francesa.

No podían dejar de bailar.

Muchos murieron de infartos, derrames y agotamiento.

Es lo que se conoce como la plaga de baile de 1518,

el primer caso de histeria colectiva del que tenemos conocimiento

y aún se especula sobre sus causas.

Unos piensan que fue consecuencia del estrés.

Tras un crudo invierno las cosechas se habían perdido

y la comida escaseaba.

Otros creen que el baile frenético se debió al “fuego de San Antonio”,

una enfermedad producida por un hongo que contamina el pan

y que produce alucinaciones y delirios.

El moshing es un baile colectivo típico de los conciertos de metal.

Los fans se abandonan a la música,

chocan, se empujan y rebotan al ritmo frenético

que les marca la banda desde el escenario.

Un grupo de científicos han estudiado estos bailes y han visto

que las ecuaciones que rigen el comportamiento del grupo humano

son las mismas que las de los gases.

Lo mismo le sucede a los pájaros o a los peces.

Yo cuando era pequeña tocábamos la zambomba y la pandereta en Navidad,

ahora no se toca nada.

El caso es que por ejemplo cantar y bailar

es una cosa que se está perdiendo cada vez más en nuestra sociedad.

Yo creo que al perder eso, se pierde una cosa que es súper importante.

La única manera de recuperar eso es recuperarlo en la educación.

Al dejar de ser una cosa que está en la naturaleza de la familia

y de la propia sociedad,

yo creo que hay que buscar un espacio para integrarlo en la escuela

y en la educación de los niños porque la música y la danza

yo creo que son fundamentales en la formación del espíritu de una persona

Blanca, te quiero pedir

que nos hagas de servicio de traducción automático.

Yo te lanzo una palabra y me la traduces a movimiento.

Ciencia.

Intuición.

Movimiento.

Pausa.

Y stop.

Never stop.

En el deporte profesional, analizar el movimiento

es cada vez más importante.

Se elaboran estadísticas de todo tipo

que ayudan tanto a atletas como a los espectadores.

Durante la NBA los campos están llenos de cámaras

conectadas a sistemas de visión artificial

que analizan todos los partidos.

El sistema reconoce a los jugadores

y recoge todo tipo de información de sus movimientos.

Así pueden estudiarse tácticas y errores.

En la liga de fútbol Española también se utilizan estos sistemas

para estudiar el juego.

Y ya se han creado aplicaciones para Google Glass

con las que se puede seguir las estadísticas del partido

en tiempo real.

Los bancos de peces y un pelotón de ciclistas

tienen mucho en común.

En ambos el grupo se organiza

para ayudar a todos sus miembros a seguir adelante.

Los que van en cabeza abren el camino

creando las condiciones ideales para que los de atrás

no tengan que gastar tanta energía.

Tanto el aire como el agua

son fluidos que frenan el avance de los individuos.

Peces y ciclistas saben que colocándose estratégicamente

pueden atravesarlos más fácilmente.

Siguiendo estas ideas se ha creado un robot-pez

capaz de guiar a los bancos de peces

como si se tratara del cuento del "Flautista de Hamelin".

Los peces buscan aprovecharse del movimiento del robot

para cansarse menos

y acaban siguiéndole allá donde vaya.

Estos robots podrían ayudar a alejar a los peces de zonas contaminadas.

Barcos, tarjetas de crédito, peatones cruzando la calle,

contenedores en tránsito, personas entrando en un centro comercial,

consumo eléctrico, conexiones de datos,

prácticamente cualquier sistema

que necesitamos para hacer funcionar la sociedad de hoy

está siendo medido.

Ahora mismo, en todo momento.

Estos datos se recogen, se analizan y se dibujan

para entender los sistemas y entendernos a nosotros.

En esta digitalización del mundo real,

incluso las personas nos hemos convertido

en unos sensores de movimiento y actividad.

Prácticamente el 70%

de los habitantes de los países desarrollados

llevan pegados a su cuerpo durante todo el día

una plataforma tecnológica

que no solamente es un dispositivo

que les mantiene conectados con el mundo,

si no que es capaz de medir muchas cosas

sobre su comportamiento en el mundo.

Cuando llevamos un Smartphone en nuestro bolsillo

no llevamos solamente un teléfono muy avanzado

o un navegador por internet,

sino también un conjunto de sensores

que pueden medir nuestra posición en el mundo,

la orientación del dispositivo, a qué velocidad nos estamos desplazando,

la cantidad de luz que hay a nuestro alrededor.

Para José Luis de Vicente el mundo es cada vez más

un conjunto de tecnologías que miden lo que pasa a su alrededor

y generan grandes conjuntos de datos.

Así lo reflejan en la exposición "Big Bang data" que ha comisariado

en la que analiza la creciente datificación del mundo.

Estamos en un estado de cosas

en que podemos modelar nuestra conducta diaria,

observarla y ser capaces de predecir

el patrón de comportamiento de una persona

de una forma que no podríamos haberlo hecho nunca.

Al movernos, al buscar en internet,

en prácticamente todas nuestras actividades

dejamos huellas digitales que dicen mucho de cada uno de nosotros.

Ha habido casos en los que un conjunto de búsquedas

por ejemplo en un buscador

se ha liberado para la comunidad científica sin ningún nombre

y unos periodistas han sido capaces de coger un sujeto al azar

y en menos de una semana encontrar quién es esa persona,

porque sus patrones de conducta

están tan impregnados en ese conjunto de datos

que es fácil de leerlo.

El ataque a la privacidad del individuo,

es solo una de las caras de la moneda de esta avalancha de datos

que inunda día a día.

La otra cara es la posibilidad de cambiar de perspectiva

y mirarnos en conjunto.

A nosotros nos gusta aportar esta luz de esperanza,

de decir, bueno, realmente todo no es malo

con relación a los datos.

Si se es cuidadoso y se saben manejar datos agregados y anonimizados

el impacto que podemos tener es enorme

porque realmente es la primera vez en la historia de la humanidad

en la que tenemos acceso a este tipo de información.

Las antenas de telefonía funcionan como sensores

que miden cuántas personas hay en un área de la ciudad

y con ellas se puede visualizar los flujos de personas

de unas zonas a otras.

No se puede seguir a una persona, pero sí al conjunto.

Una herramienta así es importantísima

en casos de desastres naturales y prevención de enfermedades.

Hace cinco o seis años, hicimos un estudio

durante el periodo de tiempo

en el que se produjo el brote de la gripe A en México en el año 2009.

Fue un momento de mucha tensión a nivel mundial,

era la primera vez que se reproducía un brote de gripe A

de transmisión de humano a humano,

los primeros casos aparecieron en la ciudad de México.

Hicimos unas simulaciones introduciendo esta movida real

para entender cómo se habría propagado la pandemia

si el gobierno no hubiese hecho nada

y cómo se propagó gracias a las medidas que tomó el gobierno.

Y efectivamente encontramos que tuvo un impacto positivo.

Se retrasó el pico de infección en casi dos días

y se disminuyó el pico en un 10%.

Las antenas ayudaron a obtener fácilmente

datos objetivos del movimiento de la población.

Ahora se buscan nuevas maneras de usar estos datos,

para comprender y mejorar las ciudades.

Es muy interesante porque normalmente las ciudades

se frecuentan con relación a barrios que tienen una tradición histórica,

pero realmente, es muy interesante preguntarse,

¿pero cómo se está utilizando esa zona de la ciudad?

Realmente ¿para qué es está utilizando?

Se está utilizando para salir, para comprar,

para hacer negocios...

Este tipo de información más dinámica

simplemente mirando la actividad en las antenas

se puede extraer automáticamente

y es muy valioso para ayuntamientos,

incluso para asociaciones de comerciantes

para entender mejor el uso que se está haciendo de una ciudad.

Los datos prometen beneficio económico y beneficio social.

Y nosotros nos debatimos entre el bien que pueden producir

y la necesidad de preservar parcelas de privacidad.

Tendría la forma de una bandada de pájaros migratorios.

Estamos todos conectados, es una red.

Tiene una forma en red.

Es como las olas del mar.

Esto es un vaivén constante, infinito y hermoso

y tan difícil de ordenar.

Subtitulación realizada por: Ana M Gil Fdez-Marcote.

tres14 - Movimiento

16 nov 2014

Con el testimonio de varios expertos como el físico José Javier Ramasco intentamos entender hacia dónde vamos y con la aportación de la coreógrafa Blanca y descubrimos la belleza del movimiento.

Somos movimiento, puesto que la vida es movimiento. Al margen de esto, no paramos de movernos. Y, prácticamente todo genera datos que pueden ser medidos, de manera que se puede entender el funcionamiento de todos los sistemas y de nosotros mismos.

Tanto los smartphones como internet, permiten saber mucho sobre nosotros: donde estamos, donde vamos, la orientación del móvil.

Pero esta no es la cara más interesante de los datos, sino su utilidad para el ser humano: desde control de la movilidad hasta prevención de enfermedades. La generación de simulaciones por ordenador para el tráfico aéreo o terrestre es muy importante. Permiten cambiar cosas sin que afecten a la realidad y así se puedan evitar colapsos, facilitando nuestro movimiento.

Además, las antenas de telefonía permiten ver el flujo de personas entre zonas. Esto puede ayudar a entender el uso real que tienen ciertas zonas de una ciudad, información útil para el ayuntamiento y los comerciantes.

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