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Para todos los públicos tres14 - Bacterias - ver ahora
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Subtitulado por TVE.

No sólo dependemos de las bacterias para vivir. Somos bacterias.

En nuestro cuerpo habitan más aliens que células propias.

Hasta nos podemos clasificar según las bacterias que nos prefieren.

El gastroenterólogo Francisco Guarner ha descubierto

algo de la flora intestinal

que podría dar un vuelco a la medicina.

El dentista José Nart estudia la importancia

de muchas bacterias de la boca.

Los microbiológos Carlas Patros Aliu y Ricardo Amils reconstruyen

la estrecha relación entre las bacterias y la vida en el planeta.

Anna Dumitriu busca en las bacterias material para el bioarte.

A todos ellos, les preguntamos.

Están en el origen de nuestra vida.

Les debemos por un lado protección, y por otro lado enfermedad.

Sin las bacterias no existiríamos, por tanto, se lo debemos todo.

Todo.

La vida. La existencia.

En los besos de Greta Garbo hay 1000 especies de bacterias.

Incluso los bebés, antes del primer diente,

ya han adquirido muchos microbios bucales

por el contacto con sus padres.

Los microbios habitan en la piel, pies, axilas, intestinos...

y los necesitamos.

Se les considera un órgano más

que aportan una riqueza genética que nosotros no tenemos.

Nuestro genoma, el genoma humano tiene unos 25.000 genes.

Y los genes de las bacterias que conviven con cada individuo

son unos 600.000.

O sea, que aportan muchas funciones,

y esas funciones nos sirven sobre todo, para la nutrición,

y también para el desarrollo del sistema inmune,

para que el sistema inmune aprenda a tolerar,

y aprenda a rechazar cuando hay un riesgo.

El intestino es como una selva,

en la que no habría plantas sin insectos que las polinizaran.

De la misma manera,

si en el intestino desaparecen algunas especies de bacterias,

no se cumplen bien ciertos procesos.

-Las bacterias tienen una capacidad de mandar señales

sobre todo al epitelio intestinal.

y las células del epitelio intestinal expresan unos genes u otros,

o sea, cada una de nuestras células tiene estos 25.000 genes humanos,

pero no las expresamos todas a la vez,

depende de lo que hay en el ambiente.

Una de las cosas más interesantes es como la presencia

de una determinada bacteria hace

que se exprese un gen o no.

Cada día, según lo que comemos,

un 20% de la microbiota intestinal cambia.

Pero la mayoría de bacterias son permanentes

y se ha descubierto que toda la humanidad

nos dividimos en tres grupos según las que tengamos.

"Hay tres estructuras que se repiten en todo el mundo

y que son como los grupos sanguíneos,

igual que hay grupos sanguíneos que se repiten en todo el mundo.

La estructura...el grupo el enterotipo prevotella,

es más frecuente en vegetarianos en África,

es más frecuente en poblaciones indígenas de Sudamérica.

Probablemente es una estructura mucho más antigua y tradicional.

En cambio la estructura de bacteroides, curiosamente,

es más frecuente en China y Estados Unidos que en Europa.

Y se relaciona más con dietas a largo plazo

que en el que hay más grasas y proteínas".

Conocer los grupos sanguíneos revolucionó la medicina.

Ahora, clasificar a los humanos según las bacterias que nos habitan,

promete soluciones a problemas de salud muy habituales,

como la diabetes, algunas enfermedades intestinales,

las alergias e incluso la obesidad.

Las personas que tiene una tendencia a obesidad,

-lo que se llama obesidad maligna-

que es una obesidad que se asocia a diabetes del tipo 2,

a hiperlipidemias,

es una enfermedad que tiene más riesgo cardiovascular.

En estas personas predomina el enterotipo basteroides.

En la boca también viven miles y miles de bacterias.

Algunas responsables de las caries y el mal aliento.

Pero otras nos protegen.

-Las bacterias que tenemos en la boca se establecen como barrios,

son como películas adheridas al diente y a la encía,

y lo hacen de forma bien estructurada, es decir,

se retroalimentan, se establecen, se fijan y tienen su sitio.

Digamos que pelean por un espacio.

El desequilibro se establece cuando las que son patógenas,

-las que generan daño-

ocupan más espacio que las que son buenas.

A partir de aquí,

cuando hay enfermedad, cuando hay infección,

las malas han crecido extraordinariamente.

Lo que se trata de establecer es que

es un equilibrio para que convivan bien.

La higiene es fundamental.

Pero atacarlas a todas de forma agresiva no es la solución,

si no la ruina para nuestro ecosistema bucal.

Lo que hemos venido haciendo hasta ahora,

era tratar la infección a base de colutorios.

Los colutorios, es verdad, que disminuyen mucho las bacterias malas,

pero también disminuyen mucho las buenas.

Se lo llevan todo, arrasan con todo,

con todas las bacterias.

La tendencia ahora es favorecer las bacterias buenas.

Que se generen más, que ocupen más espacio

y así no permitan que estén las bacterias malas.

Esto es un poquito el cambio de concepto.

No está claro si con un beso se pueden combatir las bacterias.

O si por el contrario, en el intercambio de fluidos

se escapan las que provocan las caries.

Sea como sea, ni sin besos, ni sin bacterias podemos vivir.

Nacer por cesárea o por parto vaginal,

influye en las bacterias que van a poblar nuestro cuerpo.

Diferentes estudios, muestran que los bebés nacidos por parto natural,

tienen su primer contacto bacteriano

con cepas que se encuentran en la vagina de la madre.

Sin embargo, en los bebés nacidos por cesárea,

los primeros microorganismos proceden de la piel.

La consecuencia es que los niños nacidos por cesárea,

son más susceptibles a alergias o asma a lo largo de su vida.

Así pues,

el parto vaginal tiene un cierto efecto defensivo para el bebé.

Somos bacterias.

En nuestro cuerpo hay más microbios que células,

llevamos a cuestas 10 bacterias por cada una de nuestras células.

Si eliminamos todos los líquidos,

un tercio de nuestro peso seco son bacterias.

En el intestino es donde hay mayor diversidad.

En él viven 100 billones de microbios (100.000.000.000)

que pertenecen a entre 500 y 1000 especies, algunas de ellas únicas.

En nuestra boca habitan otras 1000 especies.

El microbioma de la piel es más reducido y depende de la zona.

En el antebrazo, por ejemplo, viven 44 especies y detrás de la oreja 17.

Los seres vivos más viejos del planeta son bacterias.

Y llevan más de medio millón de años atrapadas en bloques de hielo,

en condiciones de frío extremo.

Siguen vivas, gracias a un extraordinario mecanismo

que les permite reparar su ADN,

también porque siguen una dieta muy restrictiva,

sobreviven comiendo nitrógeno o fosfato.

Este tipo de bacterias puede dar nuevas claves

sobre la vida en condiciones extremas

en otros lugares del Universo,

como la luna helada de Saturno.

Arte-bioarte-bacteria- arte-tuberculosis-

arte-arte-arte.

Las bacterias que estudiamos en medicina, atacan.

O nos enferman o nos salvan.

En arte, sin embargo,

la tuberculosis puede convertirse en una expresión de lo romántico.

De todo esto,

vamos a conversar con la artista o bioartista Anna Dumitriu.

Quiero preguntarte por tu trabajo.

¿Sé que impartes muchos talleres,

en los que usas bacterias y pinturas naturales,

cuéntame un poco sobre eso?

En el taller del Museo Picasso que hemos hecho ya en varios países,

hacemos nuestras propias pinturas con productos del supermercado.

Es decir, con cosas muy accesibles para el ciudadano científico,

luego cogemos fragmentos de tela y les colocamos cosas

que la gente pueda pensar que son antibióticos o antimicrobianos.

Y en este caso como hablamos de tuberculosis,

usamos cáscara de nueces y raíz de rubia,

que es la que la pintura más antigua que se conoce.

Es un rojo rosado que se ve en muchos tejidos antiguos en los museos,

también usamos azafrán que les da ese tono amarillo.

Es lo que se usaba como tratamiento contra la tuberculosis;

lo eficiente que fuera, eso ya es otra cuestión.

También colecciono especias, hierbas,

y cosas que la gente cree que son antimicrobianas.

Y las dejo que hagan sus propios experimentos.

Creo que hay una gran división

entre lo que se lleva a cabo en el laboratorio

y lo que pasa en nuestras vidas diarias,

sobre todo por el marketing,

que impide a la gente aprender

porque les dan mensajes muy ambiguos.

No es que ahora todas las bacterias sean buenas

o ahora todas malas.

Es una situación muy compleja.

Y lo que la gente necesita son herramientas

para entender la diferencia,

para ser críticos ante los mensajes del marketing y otros...

Algo que ha llamado mi atención es

que hablas de la enfermedad romántica.

cuando hablas de la tuberculosis.

¿Por qué la llamas así?

Porque históricamente se ha pensado así sobre esta enfermedad.

¿Qué tiene de romántico la tuberculosis?

Casi, como que estuvo de moda la tuberculosis.

Ahora es considerada una enfermedad de pobres,

pero en esos tiempos era muy común.

Y la gente pensaba que si tenías tuberculosis,

eras una persona sensible, sensible al tiempo,

a la climatología.

Una persona que se expresaba; muy artística.

Muchos de los poetas románticos la tuvieron, como John Keats.

También muchos escritores famosos murieron de tuberculosis,

algunos compositores.

Por eso ha tenido esta extraña asociación con la creatividad

a lo largo de la historia.

Hay textos que comparan la creatividad y la tuberculosis.

Sugiriendo que es la infección causada por la creatividad.

Ahora sabemos que hay algunas bacterias, los lácteos por ejemplo,

que pueden influir en cómo pensamos en nuestro cerebro

a través de nuestros receptores Gava en nuestro cerebro,

Tal vez podría haber algo cierto en eso que dices.

Aquí hay una bacteria del mismo tipo que la tuberculosis.-Sí.

que se da en los ratones

y con ella pueden resolver laberintos el doble de rápido.

Disminuye la ansiedad y aumenta la serotonina.

¿ Piensas más claramente, o los ratones lo hacen ?

Cuando se publicó esta investigación se decía que, tal vez, la jardinería

nos hacía más felices

porque inhalabas esta bacteria que está en el suelo.

Las bacterias también sirven para fotografiar famosos.

Las bacteriografías.

Son una creación del microbiólogo y fotógrafo Zachary Copfer,

que en su estudio-laboratorio ha puesto a trabajar a los microbios

para que plasmen retratos pop de personajes famosos.

Para conseguir que las bacterias se organicen,

lo primero que hace el artista es transformar la imagen en puntos,

y así, obtener un negativo que impregna con una fórmula secreta

que despierta la vena artística de las bacterias.

Al impregnar con ella una placa de laboratorio e irradiarla,

Zachary consigue que los microbios se pongan de acuerdo

para crear una obra colectiva.

Hay un tipo de bacterias: las pseudonomas.

capaces de limpiar obras de arte de forma rápida y eficaz,

Su papel ha sido fundamental en la restauración de la Capilla Sixtina.

Se alimentan de la costra salina adherida a la obra

y que resulta muy difícil de eliminar,

ya que es insoluble al agua.

Hasta hace poco, se utilizaban productos químicos reactivos,

pero la técnica es tóxica para el restaurador

y además, afecta a zonas del fresco sin costra de suciedad.

Las bacterias, en cambio, son selectivas

porque solo les atrae la costa salina

y además son inocuas y no contaminan.

Hay una belleza que intranquiliza en tu trabajo.

¿Por qué es bello?

No sé, supongo que debería disgustarme, ¿no?

al fin y al cabo es una bacteria que causa enfermedades.

Esta tensión es muy interesante.

Sí, yo creo que todo mi trabajo tiene eso.

Recorre la gama completa de experiencias estéticas,

Creo que eso es lo que falta o se sugiere que falta,

en la manera de comunicar la ciencia.

porque no todo el mundo entiende la ciencia

a través de hipótesis y cosas así.

¿Podría ser la belleza un modo?

Sí, la belleza e idea de lo sublime,

de lo sorprendente, lo terrorífico;

el ser chocado por algo bello o terrorífico o desagradable.

Eso forma parte de la experiencia estética.-Terrorífico.

Y creo que todos entendemos el mundo, también los científicos,

a través de nuestras facultades estéticas,

además de, por supuesto, nuestras facultades intelectuales.

Eso es una experiencia más del bajo vientre.

¿Quién sabe? quizás es precisamente de nuestras bacterias intestinales.

Pero la gente quiere entender el mundo a través de estas facultades.

Yo creo que los científicos están o estamos, obsesionados

con nuestro objeto de estudio.

¿Crees que es inevitable amarlo...

o que inevitablemente acabarás amándolo?

Bueno, creo que no haya diferencia entre amor y obsesión.

creo que es más la obsesión,

Creo que muchas veces los científicos no aman las cosas que estudian,

pero si hay una fascinación.

Los microbiólogos con los que trabajo,

están muy contentos de que la gente esté haciendo arte con las bacterias.

Y piensan: ¿por qué esto no se hacía antes?

¿Por qué no todo el mundo hace arte con bacterias

si es el mejor tema para el arte?

No lo entienden porque el resto del arte no les acaba de llegar.

Quiero proponerte un juego.

Te voy a decir unas palabras y tú me contestas rápido,

lo que te venga a la mente,

cuando más corto mejor. De acuerdo.

Tuberculosis. Romántico.

Lepra Trágico.

Sífilis.

Emile Zola.

Y cólera.

La imagen que me viene a la cabeza

es alguien poniendo una placa de petri con cólera

directamente en mi cara.

Esto te va interesar ahora.

Sí, me dijeron, mira, cólera.

El idioma de las bacterias.

Las bacterias utilizan diferentes idiomas para comunicarse.

En lugar de palabras usan moléculas que segregan como señal.

Así, se organizan como auténticos ejércitos.

Algunos científicos investigan

cómo meterse en sus conversaciones para manipularlas,

y por ejemplo, combatir infecciones.

La gramática que utilizan, a veces, está formada por toxinas.

Otras veces por pigmentos.

Y otras producen luz,

lo que se conoce como bioluminiscencia.

Phillips está comprendiendo su idioma para conseguir

que iluminen una casa.

A quienes les guste mirarse el ombligo,

deben saber que si tienen pelusilla,

las bacterias que contiene sirven para hacer queso.

Lo ha demostrado la bióloga y artista del MIT, Christine Agapakis.

Ha hecho quesos con bacterias de la nariz, de la piel, de lágrimas

y del ombligo de varios famosos.

En total, ha creado once quesos únicos

que tienen algo de humanos.

Así, ha podido demostrar que los lactobacilus que nos habitan

son los mismos que se encuentran en los alimentos.

No es extraño que ciertos olores del cuerpo y del queso se parezcan.

El planeta Tierra es como es gracias a las bacterias.

Fueron las primeras en poblar el planeta y hacerlo respirar.

En tiempos remotos, el planeta azul no era tan azul,

y para muchas especies era aún inhabitable porque no había oxígeno.

Hoy, una cuarta parte del aire, está compuesta por este gas

con el que llenamos nuestros pulmones

y sin en el que los humanos no podríamos vivir.

Y está aquí gracias a las bacterias.

Las bacterias fueron las responsables del primer gran cambio global,

que fue esa transformación completa de la atmósfera.

Y una que para nosotros sería completamente irrespirable,

a una en la que nos desenvolvemos con facilidad.

Aproximadamente, hace unos 2.800 millones de años

empezó a haber pequeñas cantidades de oxígeno.

Y finalmente el gran evento

en el que la atmósfera pasó de ser anoerórica

a tener oxígeno.

Se calcula que fue aproximadamente hace unos 2.300 millones de años.

Hasta que no hubo oxígeno y una atmósfera,

las únicas formas de vida posibles vivían bajo tierra.

-Al no haber oxígeno,

no había en la atmósfera una capa de ozono

que protegiera de la radiación,

y, por lo tanto, ahí incidía la radiación ultravioleta

con sus aspectos negativos

que sobre todo va a reproducir mutaciones en los ácidos nucleicos,

y también van a producir condiciones oxidantes y radicales,

que son muy reactivos y que alterarían las proteínas;

los aspectos funcionales de las células.

Nuestra hipótesis de trabajo es que la vida surge en el subsuelo

por dos razones: una, porque ese tipo de vida existe y la conocemos,

y la estamos estudiando,

y dos, porque vivir en el subsuelo protegía de problemas

que había en la superficie.

Comerse las piedras.

Eso es lo que hacían las bacterias que vivían sin oxígeno bajo tierra,

y con un calor extremo.

Pero llegó un momento en que salieron a la superficie

y en el mar aparecieron las primeras

que fueron capaces de hacer la fotosíntesis.

-En el momento que filobacterias inventaron la fotosíntesis oxígénica

en la atmósfera no había oxígeno.

Las cosas que habían, por ejemplo, metano, CO2, nitrógeno, etc.

Los minerales que había en la corteza terrestre,

tampoco estaban oxidados.

Este primer oxígeno que apareció reaccionó con estos gases,

y... por ejemplo, el metano se formó C02.

El hierro de estar reducido

pasó a formar estas masas bandeadas de hierro oxidado.

Es decir, que mientras hubo sustancias de este tipo,

capaces de absolver oxígeno.

La concentración de oxígeno libre la atmósfera no aumentó mucho.

Este periodo duró casi 1000 millones de años,

y además había subidas y bajadas y cambios;

y ahora había más y luego había menos.

Pero llegó un momento que esas sustancias,

ya estaban todas oxidadas.

Entonces, claro, todo ese oxígeno nuevo que se produjera,

ese si que ya podía contribuir a generar oxígeno en la atmósfera.

Así fue, como gracias a las bacterias

se inventó la respiración,

sin la que hoy nosotros no podríamos vivir.

-Una de las grandes consecuencias del invento del oxígeno

es la invención de la respiración aerobia.

Muchos de esos microorganismos que oxidaban la materia orgánica,

empiezan a utilizar el oxígeno como aceptor de electrones,

eso lo que hace es disiparlo,

y una interpretación es que se inventó la respiración aerobia

para eliminar una elevada concentración de oxígeno.

Pero conforme la fotosíntesis va teniendo más éxito,

la producción de oxígeno es mucho mayor,

y llegamos a hoy en día.

Hoy en día tenemos en nuestra atmósfera 21% de oxígeno,

que es muy bueno para los seres vivos complejos

porque lo necesitamos para respirar,

pero no es demasiado bueno para todos a los que...

el oxígeno no pueden ni ver.

Esa barra libre de oxígeno fue una oportunidad,

a la que otras forma de vida supieron sacar partido.

De hecho, los seres vivos eucariotas, por ejemplo, nosotros,

lo que hemos hecho ha sido el mayor rapto y esclavitud de la historia.

Porque lo que hemos hecho ha sido;

las plantas han raptado a cianobacterias

que sabían hacer esa fotosíntesis,

y las tienen en forma cloroplastos.

Y eso es como hace la fotosíntesis.

Es decir, no la hacen las plantas,

lo hacen las genobacterias que tienen dentro.

En nuestro caso la respiración,

es decir, el saber aprovechar ese oxígeno,

también hemos raptado a un tipo de bacteria,

que es el que descubrió cómo utilizarlo

y lo tenemos en forma de mitocondrios en nuestras células.

O sea, que los seres eucariotas somos unos ladrones.

La capacidad adaptativa de las bacterias es lo que ha hecho

que muchos crean que si algún día se encuentra vida en otro planeta

sean bacterias.

Del mismo modo que, probablemente,

nuestro planeta no existiría sin ellas.

Quién eres, o lo qué puedes ser.

Qué eres

¿Cómo estás?

¿Qué comes?

Posiblemente te diré qué comes, dónde has nacido.

Naciste en el hospital, naciste en tu casa.

Hay muchas cosas que se pueden saber.

Todo sobre ti.

Hay muchas formas de autorretrato, pero ahora mismo,

Luis dibujaría a Luis como una nave colonizada

por millones de microorganismos.

A veces, el arte es tan relajante y necesario.

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tres14 - Bacterias

09 nov 2014

Somos bacterias. El gastroenterólogo Francisco Guarner, el dentista José Nart y los microbiólogos Carles Pedrós-Alió y Ticardo Amils nos cuentan porque dependemos de las bacterias para vivir. Mientras, Anna Dumitriu busca en las bacterias material para el bioarte.

 

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  1. Ramón

    A pesar de que las bacterías sean vitales para sobrevivir, dependiendo del medio y entorno en el que se encuentren, pueden llegar a ser muy perjudiciales para la salud. Por ejemplo, las bacterias y moho que se forma en casa derivadas de la humedad resultan altamente dañinas para el organismo, así que mejor será ir con cuidado en caso de detectarlas.

    17 jul 2017
  2. María

    Está claro que las bacterias son un medio para sobrevivir, tanto por estar en el cuerpo humano como por encontrarse en suspensión. Son vitales para ello y, el que diga lo contrario, es porque no ha asistido a una buena clase de biología. Muy buen reportaje, sin ninguna duda :)

    18 may 2017