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Para todos los públicos Tres 14 - Rostro - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Los animales no siempre hemos tenido cara,

pero en este punto de la evolución, sin cara, no somos nada.

Darwin ya estudiaba la cara humana, y la investigación continúa.

El primatólogo Jordi Serrallonga

dedica su vida al estudio de la cara de nuestro ancestros.

El ginecólogo Juan Acosta estudia nuestras expresiones faciales

antes de nacer.

Josep M Serra Renom es cirujano plástico.

Intenta borrar del rostro los accidentes de la vida.

David Massip traduce nuestra cara a datos informáticos.

El artista Antonio López reproduce rostros que parecen vivos.

¿Qué podrán decirnos ellos sobre nuestra propia cara?

De la mente humana.

De lo último que estás pensando en ese momento.

La emoción.

De la experiencia de la vida.

Dicen del alma, yo no lo creo. Hay que saberlo ver.

(Música)

Cuando en 1976, la sonda espacial Viking 1 tomó esta foto de Marte,

se activaron las alarmas.

Ahí arriba parecía haber una cara.

Con el progreso de la tecnología,

se comprobó que en la zona Marte llamada Cydonia,

no hay caras, sino montañas. La alucinación del susto inicial

se debió a la baja resolución de las primeras fotos,

y, sobre todo, a nuestra tendencia natural a ver caras por todas partes.

-Mira, mamá, una nube con boca, nariz y ojos. ¿Lo ves?

-Muy poco nos hace falta para ver ojos, boca

y nariz en una nube o en una mancha de humedad.

Percibimos expresiones humanas como el enfado,

la alegría o el aburrimiento en los objetos.

Nos parece que están vivos y llenos de sentimientos.

Con los animales nos sucede algo parecido.

Es en su cara donde vemos la expresión de unos sentimientos

que calificamos de humanos, sin pensarlo dos veces.

-Cuando la gente mira a los grandes simios como los chimpancés,

Mucha gente percibe una humanidad que realmente es falsa.

No les podemos atribuir humanidad.

De alguna manera, es insultarles. ¿Por qué llamarlos humanos?

Ellos son orangutanes, chimpancés o gorilas.

Genéticamente están muy cerca de nosotros.

Siempre digo que su mirada se parece mucho a la nuestra,

pero la nuestra se parece mucho a la suya.

Jordi Serrallonga es un científico naturalista como los del s. XIX.

Un apasionado por comprender lo que nos rodea

desde la perspectiva del pasado más remoto.

En la cara busca la evolución biológica en acción

y una conexión directa con los otros grandes simios.

Las caras de miedo y lástima son parecidas en todos los primates.

No pasa igual con la felicidad.

-Esa sonrisa no es de felicidad. No es una risa.

Es una expresión que tienen ellos de miedo.

Los chimpancés del grupo saben interpretar esa expresión facial

como que el individuo tiene miedo. Somos nosotros los que,

si no hemos estudiado durante mucho tiempo a los chimpancés,

no sabemos interpretar esa expresión.

-La cara sirve para comunicarnos, pero también para confundirnos.

¿Cómo puede entenderse el mito de King Kong,

si los gorilas son los primates más pacíficos que existen?

La razón está en su mirada oscura.

-Sus ojos no tienen ese fondo blanco nuestro.

Ese fondo de Elizabeth Taylor... De una Katharine Hepburn.

Esa mirada que enamora, que atrae.

En el Foro de Barcelona teníamos a Copito de Nieve.

El famoso gorila albino sí tenía el fondo de ojos blanco.

Cuando la gente le miraba le veían más humano.

¿Por qué le veían más humano? Por el fondo de ojos.

(Música)

El azar de la evolución le ha dado a la cara un papel fundamental,

la comunicación más directa de las emociones.

Somos capaces de expresar lo que necesitamos

antes de aprender a hablar.

La cara tiene su propio lenguaje. Es tan importante dominarlo,

que lo practicamos antes de nacer.

-Al inicio del segundo trimestre es frecuente observar movimientos

repetitivos y mecánicos. La apertura y cierre de la boca,

sacar la lengua, bostezos frecuentes. Estos movimientos van sumando

unos con otros y van a generar un complejidad que dan lugar a gestos

mucho más elaborados.

Entonces podremos diferenciar una sonrisa,

o una expresión parecida al dolor, tristeza o llanto.

-Juan Acosta es ginecólogo,

y en la cara ve el reflejo del desarrollo del feto

en el vientre materno.

Las ecografías 4D le han permitido acercarse a un mundo poco estudiado,

pero que despierta la curiosidad de los padres.

¿Qué significan esas caritas?

-La gran pregunta es si realizan los gestos

obedeciendo a algún tipo de sentimiento

o son movimientos automáticos.

Resulta emocionante cuando observas estas expresiones.

Quizás es más por lo que les atribuimos nosotros,

que por lo que realmente significa.

-Sí, nos equivocamos interpretando la cara de un gorila

o la sonrisa de un futuro bebé.

Pero cuando se trata de humanos adultos o niños,

¿qué duda cabe de que somos unos expertos leyendo caras?

Ninguna.

(Música)

Internet se ha llenado de GIFS.

Hasta los científicos comienzan a usarlos.

El proyecto GIFGIF busca la colaboración ciudadana

para clasificar expresiones faciales,

según la emoción que transmiten.

Los GIFS forman un lenguaje en la red

y según los creadores de estos proyectos,

son perfectos para expresar emociones complejas.

(Música)

Cuando sentimos miedo abrimos los ojos.

Cuando algo nos da asco, los cerramos.

Lo mismo pasa con nuestras pupilas. Se ensanchan y se contraen

según lo que sentimos. ¿Por qué?

El miedo nos pone atentos

y ampliamos nuestro campo de visión en busca de posibles amenazas.

El peligro nos hace abrir los ojos, y por eso ponemos cara de miedo.

Por los ojos abiertos.

Al sentir asco, debemos enfocar la atención y localizar

qué nos da asco para evitarlo.

Los ojos se nos cierran para que entre menos luz.

Miedo y asco son de las primeras emociones

que aprendimos a expresar con la cara.

En 1982 se dibujó el primer emoticono con signos de puntuación.

Nuestro cerebro comenzó a comprenderlos.

Le hemos enseñado a tratarlos igual que una cara,

y cuando los vemos, se activan zonas de la materia gris

relacionadas con las emociones.

Curiosamente, si dibujamos el emoticono al revés, todo cambia.

Tardamos más en comprender que eso no es un conjunto de signos,

sino una emoción.

Al final el cerebro lo procesa igual que una cara al revés.

(Gritos)

Dejar rastros en la escena del crimen

complica las cosas a los criminales. Y más ahora, que los científicos

han aprendido a reconstruir la cara de un sospechoso

a partir de una muestra microscópica de ADN.

Un pelo, un resto de saliva o una colilla

son suficientes para dar una idea aproximada de la cara del malo

sin necesidad de usar el antiguo retrato robot.

El color de los ojos y del pelo se pueden conocer estudiando el ADN.

Ahora se han identificado 20 genes responsables de la cara.

El criminal queda al descubierto.

Los robots de la ciencia ficción siempre han tenido caras.

Es la mejor manera de convertirlos en los malos de la película.

En el mundo real,

donde hay más robots es en las fábricas.

En esos robots los ingenieros se ahorran los rostros.

Una cara nos ayuda a creer que no tenemos delante

un trozo de metal, sino un ser que siente y piensa.

Por eso, cuando se diseñan robots para compartir la vida

con niños o ancianos, las caras son fundamentales.

La cara es lo más parecido al alma que un robot puede tener.

(Música)

Ojos, nariz, cara, rostro, mentón, expresión, orejas, pómulos.

Para los científicos, el rostro no es el espejo del alma.

En ciencia no hablamos de alma. Hablamos de tejidos, huesos,

volúmenes, estructuras.

Hablamos de conciencia y de sentidos.

No por ello somos ciegos a la intensidad

o frialdad de una mirada.

Yo me pregunto, ¿qué se preguntan los que estudian esas caras

y miradas con un pincel o una cámara?

¿Cómo se acerca al rostro humano un maestro de la mirada,

como Antonio López?

¿Qué incógnitas científicas

le sugiere el rostro de nuestra especie?

Interesante...

¿Tú crees que se pueden ocultar las emociones en un rostro?

-Es lo de siempre. Para un buen lector, no.

-Depende del lector. -Claro.

Hay gente que se cree cualquier tontería.

Y hay gente que ve más cosas.

Los sentidos están para avisarte de dónde estás y con quién.

Los sentidos son iguales para todos. Para el hombre inteligente

y para el torpe.

La inteligencia procesa esa información.

Si eres inteligente, como Pío Baroja,

a ese hombre le engañaba menos gente que a Zapatero, por ejemplo.

-Yo me pregunto...

Cuando miras las cuevas de arte rupestre

y ves las primeras representaciones, el primer arte rupestre que se hace,

no hay caras. Apenas hay rostros, personalidades.

-Sí, yo ahora.. -Hay manos.

-Hay manos, figuras pequeñas que corren.

No hay retratos. -No hay retratos, no.

-Entonces lo importante era el hábitat para el hombre.

Eran todos los problemas colectivos.

El hombre individual, el hombre que tiene delante,

tuvo que pasar miles de años hasta que tuviera capacidad,

tiempo y serenidad para hacer la lectura de eso y valorarlo.

-Esto que me dices...

El primer rostro que se ha encontrado arqueológico,

es de los primeros pueblos que eran agrícolas

y tenían propiedad privada. -Sí.

El primer pueblo que supo retratar fue el egipcio.

Ya el hombre sabía mirar a sus semejantes

y ver sus diferencias. Si era gordo, era gordo.

Si ves el escriba, es un hombre con una tripa así.

Lo que caracteriza un retrato es la peculiaridad del retratado,

es el egipcio, pienso yo, el primer pueblo que se pone a ello.

-Te quiero proponer un rostro que seguramente es, cuanto menos,

es este rostro de aquí. -Sí.

¿Qué te parece? ¿Qué te inspira?

-Como hombre, me parece muy primitivo.

Un hombre un poco bestial. La parte animal del hombre

aquí se evidencia de forma tremenda.

-Sí que tiene una expresión y una sensibilidad en los ojos.

-Esto es una cosa que ha inventado el hombre de ahora.

-Claro, es una reproducción. -Esto no es alguien que haya tomado

una información directa de alguien. Este hombre no existe.

-No. -El hombre moderno ha creado

eso a la medida de lo que para el hombre moderno

puede ser el hombre antiguo. -Un poco a su imagen y semejanza.

-Un poco sí. -Es el único referente que tenemos.

-Da casi tantos datos del que lo ha creado

como de lo que quiere creer.

-Qué ves en... Retratos que sé que a todo el mundo

le parecerán de siempre. Por ejemplo, La Gioconda,

La Mona Lisa,

¿qué hay en ese...?

Ahí está. En La Gioconda está Leonardo.

Es más Leonardo que una mujer.

-¿Es más un autorretrato que...? -Mucho más, pero involuntario.

-¿Ah, sí? -¡Ah, claro!

Es lo bueno.

-Oye, ¿tú te pintas en los retratos que haces?

-Claro, todo el mundo, Tápies se pinta...

Yo creo que puedes... Una persona que sabe mirar un cuadro

puede intuir cómo es el hombre que ha creado ese trabajo.

Y cuando ves un cuadro de Velázquez,

pues, hombre, tenemos el rostro de Velázquez,

y tenemos mucho datos de Velázquez,

pero si no tuvieras más que las pinturas,

te darían muchos datos.

La música de Bach te da muchos datos del que ha creado.

En el arte eso es muy evidente.

Pero tienes que saberlo leer,

es como en la vida, tienes que saberla leer.

Y yo creo que el hombre siempre se pone.

El hombre que hace un trabajo, que hace un trabajo,

siempre se pone, tú te vas a poner siempre

quieras o no, en tu letra, en tu forma de andar,

en tu forma de odiar, en tu forma de amar,

en tu...todo, en tu todo.

O sea, la objetividad es imposible, desde luego, en el arte

aunque no quieras, ni siquiera en la fotografía

es absolutamente objetivo.

Entonces, no hay que buscar...

Mentira.

¿Quién detecta mejor una mentira? ¿Un ordenador o una persona?

Si se trata de saber si la expresión facial de una emoción es genuina,

un estudio ha demostrado que las máquinas lo hacen mejor.

Aciertan el 85 % de las veces.

Las personas, sólo un 50 %.

Y es curioso, porque siempre habíamos pensado

que estamos programados para reconocer

lo que sienten los demás con tan solo mirar su cara.

Sin embargo, el estudio demuestra que nos engañan con facilidad.

Tal vez somos mejores ocultando nuestros sentimientos

que desenmascarando las mentiras de los demás.

Hace más de 400 millones de años, las caras no existían.

Los animales tenían ojos, nariz y boca,

pero en nada se parecían a los rostros que hoy vemos

en la mayoría de los vertebrados.

La evolución hizo su camino

y dio lugar al primer animal con cara,

un pez llamado Romundina.

Conocimos su existencia estudiando fósiles con rayos X.

Romundina fue el primer animal en tener mandíbula,

una parte esencial de los rostros.

Por suerte, la vida no ha dejado de evolucionar desde entonces

y ya no tenemos la nariz entre los ojos.

Tras un accidente de moto,

un joven inglés pasó por quirófano para que le reconstruyeran la cara.

Los cirujanos tuvieron que crear prótesis

para los pómulos, la nariz y la mandíbula.

Y para conseguirlo usaron una impresora 3D.

Con rayos X, consiguieron un modelo del cráneo en tres dimensiones,

y después, simplemente imprimieron las piezas necesarias

para reconstruirle la cara.

Hacía años que se hablaba de esta técnica

como una solución de futuro.

En 2014 se hizo realidad.

(Música)

Un conductor irritado es un peligro en la carretera.

No solo está más agresivo,

también pierde capacidad de atención.

(Música)

¿Y si el coche detectara automáticamente

el estado emocional del conductor?

Eso han probado un grupo de científicos suizos

instalando cámaras infrarrojas detrás del volante de un coche

y desarrollando un sistema que analiza la cara del conductor

en busca de signos de rabia y descontento.

(Música)

Al parecer, el prototipo es prometedor.

Pero todavía hace falta

que la máquina se adapte a cada conductor.

No todos expresamos el enfado de la misma manera.

(Música)

(Música rock)

¿Tú crees que, por ejemplo,

esto que dicen muchos científicos,

que un rostro más simétrico,

si es más hermoso, más bello, hasta un cierto punto,

un rostro perfectamente simétrico,

es un poco horroroso.

-Yo creo que la simetría

está siempre en toda la arquitectura

de cualquier figura aparentemente simétrica.

Cuando hice un retrato, una escultura,

de mi mujer, de Mari,

que a mí me parecía, era muy hermosa,

cuando ya me puse a trabajar,

atentamente, tratando de reproducirla,

pues tenía una parte de la frente más hundida que la otra,

la nariz se le torcía ligeramente,

pero todo ese movimiento era armónico.

Era armónico.

Pero yo creo que tu rostro, si empezaras a medirlo...

-Asimétrico. Lleno de pequeñas...

-Asimétrico no, es algo vivo,

no es una cosa fabricada.

No sé si hay algo simétrico,

la Tierra, como planeta, parece que está un poco aplastado.

-Está achatada.

-Yo no le llamo asimetría,

salvo en casos ya muy evidentes.

-Es lo natural. -Es lo natural.

Las cosas vivas me gustan pero las cosas creadas por el hombre,

si las hace, será por algo.

A lo mejor un vaso tiene que ser simétrico.

¿Por qué va a ser asimétrico

si lo puedo hacer simétrico?

¿Y un plato por qué va a estar doblado así un poco?

Eso es en la nueva cocina.

(RÍEN)

Pero creo que la simetría

es una obra de la inteligencia del hombre.

La búsqueda del orden de las cosas.

El hombre se siente en el caos

y él trata de ordenarlo como puede.

(Música)

Si es que me da para hablar de cosas que yo no sé.

(RÍEN)

Yo sé que la vida y el mundo es un misterio enorme

y el hombre nunca va a llegar a desvelar ese misterio.

Y está muy bien cada vez saber más.

Creo mucho en el conocimiento.

Y es quizás lo que nos pueda salvar.

Ahora, la clave no sé si la tendremos alguna vez,

es como el universo.

El hombre va llegando más lejos en su conocimiento

y la distancia se va alargando también.

No ha encontrado la puerta,

no ha encontrado la pared final.

Existe la pared final.

No sé.

(Música)

La primera impresión es la que cuenta.

Al conocer a alguien, lo fundamental no son las primeras horas o minutos,

lo fundamental ocurre en los primeros milisegundos.

Así de rápido sucede nuestro primer juicio.

Esa es la velocidad a la que leemos una cara.

-Sí, mucha de la información está en la cara.

Cuando te presentan alguien nuevo, lo primero que miras es la cara.

Está demostrado que en pocos milisegundos

tenemos una primera impresión de esta persona

que pasa por el análisis facial de esta persona

en la amígdala, detrás del cerebro,

y procesa básicamente información facial y de emoción.

David Massip se dedica a la visión por computador

y en la cara humana ve una fuente de información para las máquinas.

En su despacho, las caras se convierten en números,

para que los ordenadores los analicen y aprendan de ellos.

Pero no todos son 1 y 0 en su investigación.

En colaboración con un grupo de psicólogos

busca la manera de enseñarle a las máquinas

a leer caras tan bien como lo hacemos nosotros.

Si las personas lo podemos hacer, ¿por qué no las máquinas?

El objetivo que hacemos con estos psicólogos

es intentar imitar este comportamiento en la máquina,

intentar aprender este comportamiento a partir de los datos de personas.

-Nuestro cerebro es un ordenador biológico

perfectamente preparado para estudiar caras.

Las reconocemos rápidamente y poco nos importa

si las vemos con poca o mucha luz,

o si se trata de una foto de hace 20 años o una actual.

Vemos diferencias y parecidos sin problemas.

Para las máquinas es mucho más difícil.

(Música)

Nosotros vemos dos imágenes faciales muy distintas,

porque nos fijamos en detalles muy sutiles,

pero te sorprenderías

si vieras lo parecidas que son dos imágenes faciales

a nivel de números, de píxeles, son muy similares.

-Ojos, nariz y boca.

Frente, pómulos y mentón.

Las combinaciones parecen ser infinitas

porque no vemos dos caras iguales.

Tal vez los ordenadores se pierdan algunos detalles,

pero nosotros no, nos jugamos mucho con la cara.

En todas esas sutiles diferencias

está nuestra identidad proyectada al mundo.

Por eso, la idea de transformar la identidad y rejuvenecer

pasa por moldear la cara.

-Este ojo que tiene un párpado que pesa,

que tiene un ligamento lateral que se ha bajado hacia abajo,

y que la grasa del pómulo se ha bajado hacia abajo,

entonces, esta caída del pómulo envejece.

Y si estiramos mucho los tejidos pero dejamos esta cara lánguida,

no la rejuvenecemos.

-En una cara joven hay mucho más que una piel tersa y suave.

El secreto de la juventud, según el doctor Serra-Renom,

está alrededor de los ojos.

La mirada es la clave de la cara.

Si observamos un crío, una niña pequeña,

tiene unos pómulos con un óvalo facial.

Es lo que da esa sensación de juventud.

Cuando una persona sonríe,

al sonreír, vuelve a subir el pómulo para arriba,

y nos da esa imagen de satisfacción.

(Música)

Sonreír es el camino más corto para expresar juventud,

aunque hay caminos más largos, como los que recorrieron

Michael Jackson o Nicole Kidman.

De todos modos, nuestra cara es mucho más

que la evidencia de nuestra edad.

La antropología, la medicina y la matemática

nos ayudan a entenderla de otra forma.

(Música)

Tu cara favorita es...

-Cuando los fetos guiñan el ojo. Así.

-La expresión de la sorpresa, sorprenderme ante todo.

-Probablemente la neutra.

-Una mirada inteligente.

-La de la bondad sincera y la de la inteligencia.

Si van las dos juntas, ese es el hombre completo.

(Música)

"Ya mi rostro de vos cierra los ojos,

y es una soledad tan desolada".

"Ya mi rostro de vos cierra los ojos,

y es una soledad tan desolada".

"Ya mi rostro de vos cierra los ojos,

y es una soledad tan desolada".

(Música)

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tres14 - Rostro

28 sep 2014

En el Tres14 conversamos con el artista Antonio López, que reproduce rostros que parecen vivos. El primatólogo Jordi Serrallonga, el ginecólogo Juan Acosta, el cirujano plástico José María Renom y el investigador David Massip, nos ayudan a comprender mejor el rostro y su evolución.

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