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Para todos los públicos Torres en la cocina - Recetas con color y con sabor - ver ahora
Transcripción completa

(NARRADOR) En nuestra cocina de primavera los platos nacen,

florecen y se cocinan.

Como en una receta de ceviche de mero

perfumado de azahar y potenciado con unas flores electrizantes.

Un experto nos da a conocer el lenguaje secreto

de las flores en la cocina

a través de un cóctel muy diferente.

Y terminamos con un bizcocho de frutos rojos y muchas violetas

con sabor a bosque. Hoy vamos de flor en flor.

¡Oh! Me recuerda a algo.

(Sintonía)

¡Sergio! Fantástico.

¿Pero qué haces? ¿Has visto la hora que es?

Plantando flores, estamos en primavera.

Es supertarde, hay que cocinar. ¿Ya es la hora?

¡Hombre, claro! ¿Y de qué va hoy el tema?

Pues de flores. ¿De flores comestibles?

Eh... ¡Claro, claro!

Pues, venga, vamos. Luego termino.

Bueno, Sergio, ¿querías flores? ¿Para qué tanta prisa? Si...

¿Quería flores? Aquí tienes la primavera.

Vale, pero no son estas las que vamos a cocinar,

son flores comestibles. Vamos a hacer, primero,

un plato, eh...

Bueno, yo creo que este, claro, lo vamos a hacer con mero,

vamos a hacer un ceviche de mero con flores.

Con flores y alguna sorpresa.

Eléctricas. Ya lo veréis. Y luego...

Bueno, ahora vais a ver, eh... Y yo para ti tengo

una sorpresa muy especial. Para ti, sí, para ti,

al final de esta receta.

¿Para mí? Sí.

Pues yo tengo otra para ti a mitad de la receta.

Bueno... Venga, va.

¿Voy yo con las verduras? Sí.

Si quieres, ve explicando las verduras.

Bueno, vamos a poner pimiento rojo,

pimiento verde y cebolla morada.

Y lo que voy a hacer es...

Características de la cebolla morada.

Bueno, que es un poco más... Es un poco más dulce.

Podría ser. No, bueno, también que

es más violácea, tiene tonos violetas.

Eh, eso ya se ve. Que la protegen del sol.

Consumid productos que tienen color,

que tienen colores llamativos, porque tienen más licopenos,

que son muy buenos para... Para la salud.

Como el tomate, sí, el pimiento tiene mucho licopeno.

Arándano, frambuesa, grosella... Eso sí.

Todo eso. Bueno...

Pues con estas tres verduras lo que voy a hacer...

El pimiento pelarlo, que sabéis que luego

lo vamos a cortar y tiene menos resistencia.

A nosotros nos gusta más. No, es que la piel del pimiento

es un poco... Y no cuesta nada, eh.

Si son estos pimientos tan grandes. Mira qué facilidad.

¿Veis? Que es un poco... Y molesta, ¿no? La piel.

Y ya está. Lo voy a cortar en dados pequeños.

Venga, perfecto. Al contrario del ceviche tradicional,

que se corta todo en juliana, aquí lo haremos con toque Torres

que, bueno, va a ser a nuestro... a nuestro aire.

¡Mirad qué mero, qué maravilla de mero!

Esto sí que no es... esto es salvaje.

Eh, aquí no hay nada, esto es la naturaleza.

Esto es un pescado magnífico, de carne blanca.

Se recomienda, para hacer los ceviches,

que los pescados sean de roca, de carne dura,

y de carne blanca también, que son los que mejor van.

A ver, yo voy a ir... Bueno, hemos limpiado mil veces...

No sé si mil, pero muchas veces hemos limpiado pescado.

Y bueno, ya sabéis cómo va y, si no, os lo limpian.

Esto es mediterráneo. ¿Vas a hacer un corte diferente?

Sí, eso sí. ¿O no?

Sí, sí. No, yo pregunto.

¿Eh? ¿Harás un corte diferente?

Un corte diferente, todo lo haremos diferente.

Lo hacemos todo diferente. Cortaré la verdura diferente.

¿Esa es la sorpresa que tenías para el final?

No, no, no. Bueno, ya sabemos...

Es otra que te va a gustar más.

¿Sí? Sí, pero mucho más.

Estoy intrigado. Vale.

Ya sabemos que el mero es mediterráneo,

aguas cálidas, templadas...

Y... Bueno, sobre todo, vive en la roca

a cierta profundidad.

Hay dos tipos de mero: Hay uno que es este

y está luego el mero negro, que es de profundidad,

que es excelente también. Muy bueno.

Sí, muy bueno. Superbueno. Los dos son muy buenos.

Vale, yo una cosa.

En vez de cortar normalmente la verdura del ceviche.

Es largo. Pues la voy a cortar en dados.

Sí, eso ya lo he dicho yo, pero no pasa nada, lo...

No pasa nada.

Pues lo digo otra vez. Ah, vale, eso sí.

Vale, perfecto, ya tengo medio filete.

Bueno, mirad qué mero, está increíble.

Está, eh, perfecto. Ya sabéis que,

para ver si el mero está fresco pues, bueno,

las agallas tenéis que mirar cómo están.

Lo tengo que enseñar porque es que, mirad...

El ojo, las agallas...

Está impecable.

Está vivo. Vale, importante porque, recordad

que lo vamos a comer simplemente marinado, crudo.

No tiene ningún tipo de cocción.

Entonces es importante que sea lo más fresco posible.

Yo voy a hacer dados. Ahí está.

Voy a quitar la piel del pescado,

empezando por la cola.

Cojo desde aquí y ya es coger la cola y tirar.

Dados... Qué bueno es el ceviche, ¿eh?

No, a mí me encanta, esto es buenísimo.

Además, que se ha puesto muy de moda.

Sí. Eh...

En España en los últimos tiempos.

Bueno, toda la cocina peruana, eh.

Venga, perfecto. Le voy a quitar la espina.

Lo quito aquí de esta manera.

Y así eliminamos la espina, no tengo que estar con la pinza.

Como no necesito el lomo entero, sino que lo voy a cortar,

pues prefiero hacerlo así.

Vale, pulimos un poco el pescado.

Espera, déjame ese cuchillo...

Eh, este cuchillo es mío. No, bueno...

Ya te digo, eh.

Toma, ¿lo quieres? Sí, déjamelo un momento.

Bueno, la espina, ya sabéis, que todo lo que nos va sobrando

de espinas y demás, cocina de aprovechamiento.

Ah...

Pues, bueno, para el fumet,

para cualquier tipo de caldo que hagamos.

Nos va a servir de maravilla. Y otras de estas puntas

siempre nosotros las vamos guardando.

La piel incluso, que tiene mucho colágeno,

la vamos guardando y luego nos sirve

para hacer caldo de pescado, un fumet.

Vale. Yo tendría las verduras

y voy a por el zumo de lima.

Venga, muy bien. Lima o limón,

pero la lima es mucho mejor.

Fijaos, todas están en daditos,

la verdad es que la combinación

de colores lo hace supervivo, bonito...

Exactamente. Y es otra manera,

es nuestra manera.

Muy bien, Javier, muy bien.

¿Por qué lo cortamos pequeño?

Porque, eh, es un ceviche para consumir al momento.

Lo que estamos haciendo es un ceviche

con la excusa de las flores. Cuidado, que aún no han llegado.

Que es el... El toque final,

o el toque intermedio, vendrá con las flores.

Claro, el ceviche se deja durante un tiempo,

durante unas horas, para que cocine el pescado.

¿Pero qué hace Sergio?

Lo corta más pequeño,

se va a cocinar mucho antes con el limón.

Bueno, vamos a dejar, por lo menos, 15-20 minutos.

Eso sí, hay que dejarlo macerar un poco.

Pero que no lo dejas tampoco excesivamente.

No, eso. Depende de cómo se corte,

más grande o más pequeño. Exacto.

Tardará menos, evidentemente.

Al cortarlo de este tamaño necesita menos marinado,

pero algo necesita, 20 minutos que dejaremos.

Aquí zumo recién exprimido.

Supermanual, ¿eh?

Perfecto, vamos a poner el pescado,

que ya lo tenemos cortado a cubos.

Ahí está.

El pescado, que lo voy a dejar en la nevera,

importante que esté en frío.

Que luego ya nos encargaremos nosotros de sacarle el partido.

Y voy a sacar... Voy a empezar a sacar las flores.

Yo tengo el zumo.

Vale, voy a ir empezando a sacar algunas de las flores

que vamos a tener hoy en este gran programa floral.

Porque, después tendremos un invitado, un colega, un amigo,

que es la persona que nos cultiva a nosotros las flores

que nos va a traer, eh, bueno, un montón de flores comestibles.

¿De dónde has sacado esto?

¿Eh? Esto lo he cogido de la nevera, ¿qué pasa?

¿Esto era lo que me iba a sorprender al final?

Es mi sorpresa, es mi sorpresa. No sabía lo que era.

Yo lo he cogido y he dicho: "Mira, no sé lo que es".

Ya no es una sorpresa, pero bueno. Vale, ¿y qué es?

¡Flores!

Son flores, Sergio. Flores.

Vale, bueno. Sigamos, no pasa nada.

Vale, tenemos, por un lado, el pescado con la lima,

una gotita de flor de azahar, toque Torres total.

Muy poquito porque es muy potente.

Ahí está. Ají.

Ají rojo.

Hay amarillo, que lo hemos hecho alguna vez en el programa

y este es rojo. Sacamos un poco las pepitas, eh.

Sí. Bueno, un poco no, bien.

Sí, quitamos, porque eso es, eh...

Bastante picante, creo.

No, no lo voy a probar. Vale.

Prueba, va, prueba. No, no, que no, que no, paso.

Vale, ponemos también las verduras que cortó Javier.

Bueno, mirad qué cuadro. Este ceviche es de cuchara, eh.

Hay que decir que es como...

Vamos, de plato sopero, cuchara y...

Y comer. Este está muy bien.

Es un ceviche diferente.

Ah, el azahar qué toque le da, eh.

Venga, un poco de perifollo, Javier, eso sí le va.

¿Pero ya? Picado dentro.

Cebollino, perifollo...

Hombre, cilantro, evidentemente, le vamos a poner sí o sí.

Venga, va. Ponle un poco.

Si luego te gusta. Me va a acabar gustando y todo.

Te gusta, yo sé que te gusta. No, ya ves tú que no.

Como a ti el melón Pues, mira, me gusta.

¿Sí? Sí.

Bueno, ya vamos a hacer... Acordaos de lo que ha dicho, eh.

Acordaos de lo que ha dicho porque...

Sí, hierbas lleva: Eneldo, incluso un poquito,

le voy a poner poco porque es potente,

pero ya que lo tenemos... ¡Puf!

Mira. Huélelo, de verdad, Sergio. Que no quiero.

Que me huele al bicho de bola.

Pues me huele muy bien a mí. A ver.

¡Uh! No puedo, tío. Un toque cítrico.

No me mola.

¿Sabéis? Yo tengo un trauma y eso es de pequeño.

Hay un... En el parque al lado del cole donde íbamos,

habían unos bichos de bola, armadillos de esos pequeños,

que los tocas y se vuelve una bola.

Pero los tocas y te huele el dedo tres días seguidos, ¿a qué?

A cilantro. Te lo juro. Yo creo que me viene de ahí.

Porque he hecho pensamiento de por qué no me gusta.

Igual es una cosa mía. Yo creo que sí.

Pues no sé, tío. El olor no me es agradable.

Toma. Cuidado.

Venga, hecho.

Ahora sí. Fantástico. Vamos a poner...

No. Las flores luego para encima. Ya lo ponemos encima.

Eso ya lo tenemos ahí.

Bueno, a ver. ¿Quieres darme tu sorpresa ahora?

¿Me la das después? ¿Cómo va?

Lo dejamos en la nevera 15 minutos. 20 minutos.

15 minutos.

De 15 a 20 minutos. Vale, va.

Ya está marinado. Ya lo hemos tenido 17 minutos.

Ni para él ni para mí.

Han sido 15, pero bueno. Han sido 15. Vale.

Y ya está. Ponemos un poco de aceite de oliva. Movemos bien.

Y luego, ya, ahora vamos a emplatar

y entraremos en el tema de las flores.

Que me tienes intrigado con el tema de...

Bueno, yo la voy a sacar. Espera.

Porque yo tengo también la mía, mis flores aquí.

Yo tenía ya previsto mi tema. Mira qué ceviche más interesante.

Yo solo digo una cosa.

Si adivinas, que os prometo que no tiene ni idea,

de cuál es esta flor, me quito el sombrero.

Fijaos.

A ver.

No, no. Espérate. Pero déjamela ver.

No. Todavía no. Entonces, no sé de qué es.

Espérate. Voy a poner un poco más.

Que no es difícil, pero tampoco es fácil.

A ver. Un momento.

Déjamela ver. Acabamos. Es para finalizar.

Vale, venga. A ver. Esto primero.

Borraja. Borraja silvestre.

Qué cosa más bonita, más azul, más viva.

Y vamos a poner unas flores de borraja.

Venga, perfecto. Aparte de sabor, dan mucho color.

Vale. Después de tagetes. Esto es una flor de...

La habréis visto en algunos jardines, en huertos.

Y es muy buena. Es una flor que recuerda un poco,

a mí, cada vez que la pruebo, y vais a alucinar,

diréis que me he vuelto loco, me recuerda a Méjico.

Es un paisaje. Es un olor a Méjico.

Pero luego tiene un toque amostazada.

Sí. Es muy buena. Está muy bien. Es muy buena.

Ponemos estas. Luego tenemos...

Esta es muy interesante. Esta es una flor eléctrica.

Es la flor de jambu. Nosotros la descubrimos

en la puerta del Amazonas, en Belém do Pará,

que es un mercado para volverse loco.

Para los cocineros es algo increíble,

porque hay productos que no los hemos visto nunca.

Y esto lo utilizan los indígenas cuando tienen un corte o herida,

porque se la frotan y, aparte de ser antiséptica,

tiene anestesia.

Exactamente. Te la comes y te duerme,

te da la sensación de que te duerme un poco la boca.

Te abre las papilas. Es una flor eléctrica.

Lo electrifica. Adormece un poco el paladar, pero sin perder gusto.

Bueno, vamos a poner poquito, porque es fuerte.

No hay que abusar. Poquita. Se llama sechuan también.

Pero nosotros como la conocemos allí, en Brasil, es como jambu.

Yo pondría dos. No...

Pon aquí flor.

¿Por qué hablas así? Pues porque sí.

Bueno, va. La gran prueba. A ver, dame.

A mí dame el racimo.

No. A ver si sabes... Calla.

Es que no me puedo concentrar. Déjamela ver.

Espérate. A ver si sabes qué es. Déjame el manojo.

No. Entonces, no quiero. Ponla la flor.

Déjamela ver. Prueba. Pruébala.

Déjame oler, yo necesito catar.

Vale. No la vas a saber.

¡Oh! Me recuerda a algo.

Pruébala. Espera.

Es flor de cilantro. ¡Buenísima!

Además, es que mira cómo en nariz ha dicho: "Qué bien huele".

No. No he dicho "qué bien huele".

Os digo que es brutal. Es buenísima.

Y aunque a mi hermano no le guste, es espectacular.

Pero bueno. Pongamos aquí unas flores de cilantro.

Está bien. Está bien. No la había pillado.

No la había visto nunca.

Pero me da un sabor muy fuerte. Que no está mal.

A ver si ahora se va a pensar todo el mundo que no me gusta.

Y aquí tenéis cocina con flores.

Seguimos con el mundo de las flores.

Nos visita Peter, que es un amigo.

Creo que es la persona que más sabe de flores.

Llevamos muchos años trabajando con él.

Gracias por venir, amigo. Y trabajando las flores.

Yo creo que hay que perder el miedo a las flores.

Porque aparte de dan sabor, dan color y dan vida. Cuéntanos.

Relación entre gastronomía y flores.

Pues sí. La flor... Cada uno conoce la flor.

Pero todavía es poco conocido que la flor se utiliza en la cocina.

Se utiliza de tal forma,

que la flor tiene que formar parte integral de la receta.

Si no, para mí, desde mi punto de vista, no vale la pena ponerla.

La cocina con flores es bella. Visualmente, es bella, atractiva.

Pero tiene que tener, como dice Peter, un fin.

Tiene que tener sabor. Eso es bueno.

Bueno, nos vas a enseñar el uso de las flores con agua de tomate.

Sí. Yo pienso que eso es un buen ejemplo para enseñar

cómo se puede coger una receta tradicional

y enseñarlo y presentarlo de una forma novedosa.

Y bueno.

Por eso, he traído un gazpacho.

Pero lo vamos a servir en una forma de un cóctel.

¿Vale? Solo digo. El agua de tomate.

Lo único que ha hecho, ha sido triturar el tomate.

Con un poco de sal. Y pasarlo por un colador

y un filtro para que quede bien transparente.

Natural. Completamente natural.

Y lo que queda es esto, un agua de tomate.

Fijaos qué bonito. Un consomé, mejor dicho, de tomate.

Un líquido completamente transparente.

Venga, vamos allá. Vamos a hacer.

Yo te pongo el consomé. Va. Vale.

Tú nos explicas qué flores vas a poner. Consomé de tomate.

Al principio, ponemos el líquido. ¿Vale?

Y después, hay que poner un poco... Qué bonito.

Así empieza... Puede ser un vino, incluso.

Y tanto. Un vino blanco.

¿Qué más? Entonces.

Ahora necesitamos el sabor del ajo.

Entonces, dejamos flotar dos o tres flores de ajo.

Estas flores de ajo, que son... Pon dos.

Sí. Vamos a poner dos, que estas son potentes.

Vamos a poner flores de ajo.

Que esto tomate, ajo. Con tomate ya combina muy bien.

Vamos muy bien. Ahora, un toque cítrico.

Eso podemos poner con la flor de begonia,

o en rojo o en blanco o en rosa.

Vale. Vamos a poner uno de cada. Uno blanco. Flor de begonia.

Que esto se encuentra en muchas jardineras

y tiene un toque a manzana ácida muy bueno.

Coge aquí ya. ¿Esta también?

Sí. La rosa. Venga, rosa y hacemos tres. Lo veo.

Y ahora, he traído también flor de guisante.

Qué bonita. Violeta no la había visto nunca.

Yo tampoco. Eso es silvestre.

Con las pinzas. Ahí está, ahora.

Vale, perfecto. Venga. ¿Qué más?

Y ahora, el último toque es una idea mía.

Poner un poco de decoración.

¡Toma ya! Eso es la flor de capuchina.

De capuchina. Que tiene un sabor como rabanitos.

Sí. Entonces, eso también se come.

Y cuando lo llevas a la mesa, explicas a la gente,

o comerse esto primero,

o al final para darle el último toque.

Una pregunta. ¿Todas las flores se pueden consumir?

¿Son comestibles?

Pues casi todas. Pero ese es un tema...

Como me ha dicho mi tía. Cuando tú coges setas,

tienes que saber cuál es la seta que coges.

Decimos. 95% de las plantas son comestibles.

¿Vale? Pero si tú coges el 5%, pues mala suerte.

Entonces, yo aconsejo siempre informarse antes,

o fiarse de los cocineros.

Si tú vas a la naturaleza y conoces una flor, ningún peligro.

Pero si tú vas a una floristería, yo dudo que...

Que sea comestible. Que sea comestible.

Vale. No te vayas muy lejos. Igual, necesitamos algún consejo.

Nosotros vamos a conocer ahora.

Gracias. Gracias a vosotros.

Vale. Vamos a ver. Vamos a hacer...

Vamos a hacer una receta con flores.

Ponte aquí. Es una receta muy interesante.

Muy muy buena receta.

Es un bizcocho de frutos rojos, pero hecho al baño maría.

Ya veréis. Es una receta totalmente diferente, nueva.

Y sorprendente. Y sorprendente.

Y luego, le vamos a poner las flores de diferentes tipos.

Ya veréis. Es un recetón esto.

¿Quién empieza? Empiezo yo.

Tengo aquí yema de huevo.

Os ponemos las cantidades ahí para que tengáis.

Tengo yema de huevo, que ponemos en un bol.

Y vamos a poner también huevos enteros.

Que tengo tres huevos enteros.

Cantidades os las vamos a pasar todas

para que nadie pierda detalle, eh.

Este bizcocho vais a ver qué lujo de bizcocho.

No, es un triunfo total. Totalmente diferente, eh.

Voy a batir, nada, ligeramente estos huevos.

Es simplemente romperlos.

Vale, y aquí dentro yo tengo este licor...

Ay, este licor, este...

Nosotros hacemos coulis.

Este es de cereza, pero podría ser de cereza,

de fresa, de mango, de lo que queráis.

O sea, de lo que tengáis.

Yo lo añado a los huevos.

Esto es un coulis.

Coulis que es simplemente... Un puré.

Sí, pero un puré sería más espeso, Javi.

Esto es un zumo de la cereza.

Vale, perfecto.

No, porque eso sería más líquido.

Bueno, entre un zumo y...

Otra cosa que podemos encontrar como curiosidad

y que está muy bien son frambuesas,

que se pueden encontrar frambuesas, fresas, moras...

Pero liofilizado, ¿veis?

Es supervolátil, no pesa nada.

Tiene una concentración de acidez muy buena.

Y lo que hacemos es que con estas frambuesas

las ponemos...

Quedaros con el concepto

porque luego liofilizados hay muchos.

Podéis hacerlo a lo mejor de otra cosa

que tengáis en mente que sea liofilizado también.

Ponemos el azúcar.

Y ahora... a triturar.

Veis, es superrápido.

Y nos queda...

Fijaros qué cosa más bonita. Exactamente.

Y luego tenéis que tener en cuenta que las frutas liofilizadas

concentran mucho más el sabor

y potencian las propiedades de la fruta.

Vale, lo ponemos en la mezcla que tú has hecho.

Exactamente.

Venga.

Veis, hasta ahora fácil, eh.

Sería una harina... bueno, un azúcar de frambuesa.

Porque tiene la frambuesa y el azúcar.

Hasta ahora no tiene secreto.

Vale, Javier, aquí tenemos harina refinada de maíz.

Que es harina de maíz.

Y harina de arroz. Y harina de arroz.

Pero vamos tirando poco a poco.

Sí. Primero tiramos esta.

Ahí, vamos mezclando bien.

Harina de maíz y harina de arroz.

Son unas harinas muy buenas además.

Y diferentes. No, ya veréis,

esto queda totalmente... Pongo, eh.

Adelante. Harina de arroz.

Y ahora a la de tres, eh. Eso.

Aquí tenemos...

Una dos y tres. Ya. (LOS DOS) ¡Impulsor!

Es el impulsor, es lo que da la fuerza,

lo que va a hacer que suba, que le dé volumen.

Que quede aireado. Vale, ahí va.

Venga, impulsor ahí a tope. Adiós, impulsor.

Adiós. Venga, perfecto.

Bueno, ya tenemos mezclado, ya veis que es...

es más que nada tener los ingredientes.

Porque luego la preparación,

la elaboración no es complicada.

Vale, Javier, pinta. Bueno, ¿veis?

Son de aluminio de toda la vida.

Pues esto va a ser el molde. Pero se podría hacer

en silicona o en el molde que tengáis.

Sí, sí, pero lo hacemos aquí, natural.

Aquí tenemos un poquito de aceite, un aceite...

tiene que ser bastante neutro.

Este es de girasol, es de semilla.

Por eso, que tiene que ser neutro.

Ya lo veis el color también que es muy clarito.

Vale, pues este pintamos bien para que no se nos pegue.

Vale, lo tengo. Venga, pues vamos a poner.

Mirad qué bonito el color.

Vale, perfecto. Toma la lengua.

Has puesto un poquito más en uno que en otro, pero...

Vale, déjame a mí, Sergio. Perfecto, venga.

Me lo pones un poco difícil.

Espérate, ponemos aquí un poco de este.

Yo pensaba que nos iba a dar para los dos igual.

Sí, sí. No pasa nada, ahí está.

Yo tengo aquí más.

Vale. Muy bien.

Perfecto, ahora esto

lo vamos a poner al horno al baño maría. Ven, Javier.

Ya tenemos aquí una bandeja preparada,

que la hemos puesto antes.

Veis, aquí hay una bandeja con agua caliente.

Es importante.

Exactamente.

Ya tenemos el bizcocho cocido, los frutos rojos,

un poco de yogur también.

Y Peter nos ha traído también otra sorpresa.

Otra sorpresa que os queremos descubrir.

Seguramente algunos de vosotros ya la conoceréis

y otros no, ¿no?

Vamos a hacer una infusión de hibiscus.

Peter, ¿qué tal? Aquí viene.

Venga, perfecto. Cuéntame. Cuéntanos.

Pues eso es una flor disecada.

Bueno, una cierta variedad del hibiscus,

como sabéis seguramente que hay varias.

Y bueno... esto echamos aquí y ponemos algo de agua caliente.

Venga, pues vamos a hacer como una infusión.

Oye, dicen que es afrodisíaca, ¿no?

¿Es verdad? ¿Existe eso o no?

Uf, ¿qué te digo? No puedo asegurarlo.

Pero hay que probar, ¿no?

(RÍEN)

Bueno, esta la he consumido mucho en México.

En México hacen el agua de Jamaica.

Ahí está, hacemos esta infusión de hibiscus.

Vale, tapamos. Perfecto.

Y tenemos un regalo para ti. ¿Para mí?

Tenemos dos cosas para ti, para que te lleves.

Una el delantal y otra un libro.

Ay, qué buenos sois. Muchas gracias.

Aquí hay muchas cosas con flores, eh.

Están tus flores también, amigo, están tus flores ahí.

Hay un trozo de tu jardín ahí. Guau.

Gracias por venir, de verdad. Gracias.

Muchas gracias. Gracias a vosotros.

Peter, nos vemos, amigo.

Otro día nos vemos ahí abajo en el huerto.

En Málaga. Exactamente, en Málaga.

Vale, vamos a terminar el plato.

Venga, vamos a terminar. ¿Tienes plato?

Yo voy a colar la infusión.

Sergio decía: "Poner en plato negro."

Yo creo que es un error.

Yo creo que es más en plato blanco, pero me voy a hacer caso.

No voy a hacer ni caso del comentario.

Bueno, ahora sacamos el bizcocho. Fijaos qué bonito.

Lo he puesto aquí. Espera, ¿dónde vas?

¿Qué? ¿Qué pasa? Espérate, tranquilo.

Ahora vamos a romper este bizcocho

y vamos a hacer un paisaje. Ahora veréis cómo va a quedar.

Ah, ya sé por dónde vas. Yo tenía otra idea, eh.

Que también era buena. No, no tienes ni idea, chaval.

El tema de la naturaleza sabes que es mi parte.

Vale, tengo aquí...

voy a rociar con esta infusión de hibiscus...

Espérate, que me limpio las manos.

Ya está. Qué color ha cogido enseguida.

Sí, sí.

A ver.

Toma ya.

Y ahora vamos a hacer...

Pon el yogur... ah, vale. Ya lo tengo, Sergio.

Haz unos puntos de yogur. Yo creo que tú primero.

Yogur, frutos rojos. Dale.

Tú primero, eh. Yogur, frutos rojos, flores...

Que lo vamos a terminar con flores.

Perfecto. Muy bien, Javier, ya está.

Magnífico.

Entonces yo ahora aquí lo que voy a hacer es...

incluso rompiendo un poco ese yogur que ha puesto Javier,

que nos combina muy bien.

Vete a por el helado, Javi, si quieres.

Vale, voy. Venga.

Vale, venga.

Es que así...

Venga, va.

Uno frutos rojos, que vamos a poner unos frutos rojos,

que tengo fresa, frambuesa, fresitas de bosque.

Mirad qué... qué mora, eh.

Vamos a poner un par de moras.

Y fijaros qué helado de fresa.

Espectáculo de helado de fresa. Grosellas.

Unas grosellas.

Toma ya.

Voy a poner otra mora

que le rompe muy bien el color aquí.

Vale, Javier, vamos allá.

Dale tú ahí y yo ahora vengo ya con el último toque,

que son las flores.

Ponemos una buena cucharada.

La vamos a poner aquí, fijaros, que aquí se va a ver más.

Toma ya. Vale, ahí va. Mira, vamos a poner...

Tú, Javier, a cuatro manos ahí.

Salvia casis, que es una flor de salvia pero con este color.

Que va muy bien.

Huy, violeta. Yo me voy a la violeta de cabeza.

Violeta, que es buenísima. Me recuerda a los caramelos

que comíamos de pequeño, que eran de violeta.

Además, es que tienen un aroma

estas flores de Peter impresionante.

Vale, un poquito de rosa, una rosa, una hoja,

que también tiene su toque.

Flor de borraja silvestre.

Vamos a ponerla como ha dicho Peter.

Mira, esta que tiene un toque a regaliz,

que la vamos a poner aquí y yo creo que ya está.

Ya está, no ponemos más.

Bueno, siempre hay un buen motivo para cocinar con flores,

que este es el plato,

nuestro gran plato, nuestro homenaje a las flores.

Y os esperamos como cada día en "Torres en la cocina".

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Torres en la cocina - Recetas con color y con sabor

20 may 2016

Hoy un ceviche de mero con azahar y flores eléctricas. También cocinamos un postre espléndido, un bizcocho elaborado con frutos rojos. Como invitado uno de los máximos conocedores de las flores comestibles, Peter Knacke.

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  1. Jackeline

    Hola!! Me gusta el estilo que tenéis en la cocina,quiero decirle que soy maestro de maestros.le mando un fuerte abrazo!! Y decirle que me gustaría que hagáis un plato dominicano con toques Torres.un saludo ,jacky.

    20 may 2016