'También entre los pucheros anda el Señor' es una miniserie documental de 7 capítulos de corte histórico-gastronómico sobre las vida y obra Teresa de Cepeda y Ahumada, más conocida como Santa Teresa de Jesús o Teresa de Ávila. Dirigida por Belén Molinero, el documental aborda cronológicamente la vida de la religiosa, poniendo el foco en algunas de las facetas menos conocidas de su biografía, su infancia, su juventud, su lado más humano y humorístico y los lugares en los que vivió, con especial atención a la cocina de cada lugar.

La serie ha contado con el material de archivo del Fondo Documental de RTVE y de nuevas imágenes grabadas en los distintos conventos del Carmelo y las ciudades teresianas de España.

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Para todos los públicos También entre pucheros anda el Señor - Segovia: 'El mejor y más seguro estado' - ver ahora
Transcripción completa

Subtitulado por TVE.

Contra su voluntad había llegado la joven Teresa al convento de Gracia,

espantado su padre, don Alonso,

de la vanidades y coqueteos de la joven.

A la que, pronto,

la amistad de María Briceño y su sana conversación

le hace ver el mundo de otra manera.

"Comenzó esta buena compañía

a desterrar las costumbres que había hecho la mala.

Estuve año y medio en este monasterio pero seguía sin querer ser monja,

aunque también temía casarme".

En la mente de aquella jovencita

estaba siempre el recuerdo de su madre,

entregada desde niña a sus obligaciones de mujer casada.

Siempre embarazada, pronto envejecida.

Años después les diría a sus palomillas,

como ella llamaba a sus monjitas:

"Considerad, hijas mías,

la gran merced que Dios os ha hecho al escogeros para él,

librándoos así de estar sujetas a un hombre

que las más de las veces os acaba la vida

y quiera Dios que no sea también el alma".

En pleno siglo XVI,

Teresa tiene pensamientos del más puro feminismo,

pero estos vaivenes del alma le cuestan a la joven tal tensión

que acaban afectando a su salud.

Y su padre la trae de nuevo a casa,

donde vuelve a ocuparse de llevarla y disfrutar de la cocina,

tarea que le gustaba.

-Apenas le brindé la idea, salió de ella.

Visita a menudo a doña María Briceño,

pero donde más le gusta ir es al convento de la Encarnación,

donde ha profesado su amiga Juana Suárez.

La Encarnación era un convento de Carmelitas mitigadas, es decir,

que las que elegían profesar ahí debían pagar una dote

y muchas tenían lo que hoy llamaríamos un apartamento o suite,

con dos o más habitaciones y cocina y horno.

Por otro lado el locutorio de la Encarnación

era entonces uno de los lugares más frecuentados de Ávila

por galanes que venían a visitar a alguna hermosa religiosa.

Muchos años después, siendo ya Superiora del convento,

recibió ella en él a un enamorado

que abusaba del tal privilegio de poder conversar con las religiosas.

El joven noble, airado por no poder ver a su monjita favorita,

perdió la educación

y habló demasiado y con malas palabras.

Al terminar, la Madre levantó la cabeza de su rueca

y le dijo tranquilamente:

"Vuesa merced va a dejar en paz y para siempre este monasterio.

Si no lo hacéis así, apelaré al rey para que os corte la cabeza".

El galán salió con la cabeza gacha y nunca más volvió.

Pero ahora Teresa tiene 20 años.

Y han pasado cosas en el mundo, claro,

aunque no es de creer ni que Teresa se enterara,

ni, si se enteraba, que le interesasen demasiado.

En 1532, Pizarro entra en Cajamarca y asesina al Inca Atahualpa.

En 1533, Enrique VIII es excomulgado

por su divorcio de Catalina de Aragón

y su unión con Ana Bolena.

Ah, esto sí que debió de saberse en toda España,

una reina española, hija de los Reyes Católicos,

maltratada por un inglés lujurioso y, además, hereje.

1534, Un guipuzcoano, Ignacio de Loyola,

crea la Compañía de Jesús.

1536, muere Catalina de Aragón,

encerrada en el Castillo de Kimbolton.

También Erasmo de Roterdám en Basilea.

La Iglesia Católica prohíbe sus libros.

Pero decíamos que Teresa tiene ya 20 años.

"Y, aunque no acababa de decidirme a ser monja,

vi que era el mejor y más seguro estado.

Y, poco a poco, decidí que lo sería".

Su hermano Rodrigo, tiene 15 años y parte para Ultramar.

Eran precoces las gentes de aquella época.

Había que serlo,

tengamos en cuenta que la esperanza de vida era sobre los 40 años.

Y la mayoría de las mujeres morían entre los 18 y 29

por partos difíciles o fiebres puerperales.

Teresa, entonces, vuelca su cariño en Antonio,

5 años menor que ella.

Y lo convence para hacerse monje: se escaparían,

Antonio entraría en los Dominicos y ella en la Encarnación.

tuvo que recordar aquella anterior escapada con su hermano Rodrigo,

cuando se fugaron con la pretensión de llegar al martirio.

El padre de Teresa, don Alonso,

recibió la noticia de que había perdido dos hijos al día siguiente

desconcertado, tuvo que resignarse y, así, ante notario,

se comprometió a entregar al monasterio de la Encarnación

25 fanegas de grano o, en su defecto 200 ducados de oro.

También proporcionaba a la novicia un lecho con dos colchones,

almohadones y la ropa necesaria.

El 3 de noviembre de 1537,

Teresa de Cepeda y Ahumada profesa como monja de la Encarnación.

Pero pronto Teresa vuelve a caer enferma,

la medicina oficial no sabe curarla.

Don Alonso se desespera y decide llevar a Teresa

a una curandera de un pueblecillo lejano.

Como no era clausura de rigor la del Carmelo Mitigado,

la Madre Superiora la autoriza y Teresa sale,

acompañada por su amiga Juana Suárez,

en dirección al pueblo de Becedas.

Teresa se sorprende:

por primera vez, a los 59 años, hace un camino con tranquilidad,

acompañada sólo por una monjita;

por Julián de Ávila, su primer capellán

y, desde entonces hombre de su confianza;

Y por un frailecito de baja estatura y cara de buena persona,

que al hacerse Descalzo había tomado el nombre de Juan de la Cruz.

Recuerda la madre Teresa con una sonrisa

la primera vez que vio al pequeño fraile.

Fue en 1567, hace ya 7 años, había recibido por fin, en Ávila,

la patente para fundar Monasterios de monjas y frailes.

Desde entonces pensó en un convento de carmelitas Descalzos.

Había encontrado en el Prior de los carmelitas mitigados,

fray Antonio de Heredia,

a un amigo al que comenzaba a pesarle su monasterio,

tan cómodo y relajado.

Por eso cuando ella le habla de su intento

de fundar un monasterio de descalzos fray Antonio le dice

que él quiere ser el primero.

Pero ella no tiene mucha confianza en este fraile de buena cuna

acostumbrado a lujos y bienestares, y, además un solo fraile.

Un día llega un joven carmelita, Juan de Santo Matías,

que acaba de celebrar su primera misa,

habla con ella y le causa muy buena impresión,

el joven fraile es pequeño de estatura,

pero voluntarioso y da tan buenas palabras

que Teresa alaba a Dios por lo que oye.

Y sonríe también,

porque el fraile es tan bajito que recuerda ella aquella historia

que su madre le contaba de "El Tostado" en su catedral de Ávila

"Don Alonso Tostado de Madrigal, "El Tostado",

era tan sabio que se decía

que había escrito tres pliegos cada día que vivió".

Era el señor obispo hombre de muy poca estatura

y una vez que fue a Roma a visitar al Papa,

pensó el Santo Padre que el obispo estaba ante él arrodillado

y lo invitó a levantarse y el obispo, contestó:

"Santidad: No soy más".

Tan buena impresión le hizo el frailecillo que, contenta,

dijo a sus monjas que para el futuro monasterio de Descalzos

"ya tenía fraile y medio".

Un año después le ofrecieron una casa en la aldea de Duruelo.

Teresa va a verla:

"Un lugarcillo de pocos vecinos, no serían más de veinte.

Según entramos en la casa vimos que tenía un portal razonable

y una cámara con desván y una cocinilla.

Ese sería todo nuestro monasterio".

Un monasterio de dos monjes.

En 1572 fue el frailecillo, a quien ella tenía ya por un santo,

capellán de la Encarnación.

Y ahora iba con ella a fundar a Segovia,

la ciudad donde, decían, que había una acueducto tan sobresaliente

que no podía ser obra humana,

que lo había hecho el diablo en tres noches.

Quizás es la imagen del diablo

lo que le trae a la mente a la princesa de Éboli.

Aquella mujer caprichosa y soberbia y con tanto poder

que tuvo ella que plegarse

y fundar en sus tierras de Pastrana dos monasterios,

uno de carmelitas Descalzos y otro de Descalzas.

También tuvo el capricho la princesa de leer el "Libro de Su Vida".

Y hace apenas un año el último antojo de la Éboli

fue entrar de monja en el convento de Pastrana,

que consideraba suyo.

Mala monja fue,

que llevó consigo criados y amigos

y mandó construir puerta para entrar y salir cuando quisiera.

Ay, todo problemas,

pero la Madre sonríe,

porque ella necesita monjas para Segovia

y ya ha decidido de donde sacarlas.

Ya está el sol poniéndose cuando llegan a Segovia

y todos alzan la mirada asombrados al ver el famoso acueducto.

La Madre suspira:

Qué tontería,

¿cómo obra tan grande y maravillosa va ser producto del diablo?

No, es obra de Dios

y, sin duda, se sirvió el Señor de la mano del hombre.

Hicieron noche en un mesón, al pie del acueducto.

Y al día siguiente fueron a tomar posesión de la casa

que ya estaba alquilada,

pues había aprendido la madre que era mejor comprar

y buscar acomodo después de fundar para evitarse tanto problema

como había tenido en todas sus fundaciones.

Tampoco se salvarían en ésta:

la autorización del obispo había sido de palabra y estaba ausente.

La Madre decidió entrar en la casa al amanecer

y colocar antes que nada el Santísimo Sacramento,

que así sería más seguro.

Dijeron, pues misa

pero antes de acabarla llegó el Provisor,

que con muy malos modos ordenó quitar todo

y amenazó con mandarlos a la cárcel.

Lo apaciguó ligeramente la Madre.

"A mí no me preocupaba demasiado

lo que ocurriese después de la ocupación,

antes de ella es cuando pasaba miedos".

Al fin, el obispo confirmó su autorización

y ya no hubo más problemas que el tener monjas.

Pero aquello estaba previsto.

-¿Y qué hacemos con lo de Pastrana?

-No hay más remedio que lo que le he dicho,

sacar a las monjas de allí y traerlas a Segovia.

-No es tan fácil, se opondrá la princesa.

-No tiene porqué enterarse,

se hará de noche y con el mayor sigilo.

Mandó la Madre a Gaitán y a Julián de Ávila a Pastrana

llevando cinco carromatos vacíos,

que habían de volver llenos de monjas.

En efecto, las monjas de Pastrana ya estaban advertidas y preparadas,

salieron las trece monjitas y a la superiora,

sin llevarse nada consigo,

burlando las guardias de la de Éboli.

-Pero no es posible.

Mandé al Corregidor que pusiera guardas para evitarlo.

-Ha sido esta noche, señora,

huían de Ávila enviado por la Madre Teresa,

ha sacado a las monjas con el mayor silencio.

-Esa zorra visionaria me las pagará. -Mirad, vuestra alteza señora,

que el Rey os obligó a abandonar el convento

y os prohibió dar nuevos escándalos. -Mirad vos, más os vale

que la Princesa de Éboli no tiene miedo ni al mismo Rey.

Estuvieron así varios meses,

hasta que se compró una casa en la misma calle,

pero todo fueron problemas con el Cabildo

y con un convento cercano de frailes mercedarios

a los que no gustaba la vecindad de las Descalzas.

"Cuando ya parecía que estaba todo acabado recomenzaban los problemas,

porque hasta dándoles lo que pedían enseguida había otro inconveniente.

Al fin tuvieron a bien concertarse con nosotras por dineros".

Parece que no se diferenciaba mucho el siglo XVI de éste nuestro XXI.

En fin, los dineros los facilitaron varias familias nobles de la villa.

A los tres años volvió Teresa a Ávila,

pero antes quiso recogerse en el monasterio de Santo Domingo

y rezar en la cueva donde él se recogía.

Ahí, ante este Cristo de Berruguete,

tuvo la sensación de estar acompañada por Jesús

y el propio santo Domingo

y al salir comentó

que había tenido con ellos una linda conversación.

Doce años más tarde, volvería San Juan a Segovia

a fundar un convento de carmelitas Descalzos,

continuando la obra de la Madre Teresa de Jesús,

fallecida cuatro años antes.

En la obra del convento trabajó Fray Juan como siempre lo hacía,

con sus propias manos,

pero no pudo verlo terminado,

pues sus obligaciones lo reclamaban en otros lugares

y dejó Segovia para no volver.

¿Para no volver?

No tal:

Fray Juan murió en Úbeda en 1591.

Y hubo pleito entre Úbeda y Segovia por sus restos.

En 1593 sus restos se trasladan a Segovia.

Donde, hoy, reposan todavía

en una pequeña capilla del convento de carmelitas Descalzos.

Hemos saltado del siglo XVI al XXI, un buen salto, pardiez.

Cinco siglos, nada menos.

Cinco siglos en los que el mundo ha cambiado,

la sociedad, las costumbres, las máquinas...

Quizás lo que menos haya cambiado sea la cocina.

Sí, claro, en sus formas pero no en el fondo.

Hoy realmente comemos casi lo mismo que en tiempos de Santa Teresa.

Vamos sino a verlo.

Aquí estamos de nuevo, hoy nuestros colegas de Segovia

nos van a preparar un potaje carmelitano.

Si me lo permitís,

os voy a leer las definiciones del diccionario

de la Real Academia de la Lengua sobre potaje.

La primera definición dice así:

"Caldo de olla u otro guisado." Hay otra definición, que nos apunta:

"Guiso hecho con legumbres, verduras y otros ingredientes

que se come especialmente los días de abstinencia".

"Legumbres secas, provisión de potajes para la cuaresma

O esta, que viene a continuación:

"Bebida o brebaje en que entran muchos ingredientes".

Pero personalmente, la que más me gusta, o la más graciosa:

"Conjunto de varias cosas inútiles, mezcladas y confusas".

Después de haber dejado los garbanzos la noche anterior en agua templada

vamos a ver cómo los cocemos.

Nosotros le hemos metido un huesito de jamón

que siempre le va a dar muy buen sabor,

vamos a meter media cebolla y los garbanzos que ya hemos escurrido,

siempre en agua hirviendo, los vamos a añadir.

Y procuraremos tenerlos de hora a hora y media,

quizás un poquito más depende de la dureza del agua

hasta que el garbanzo esté bien cocido.

Lo primordial que vamos a empezar a haciendo va a ser la bola.

La bola que vamos a necesitar pan rallado,

vamos a añadir un poquito de leche,

vamos a añadir un poquito de ajo picado, y perejil.

Y añadiremos un par de huevos batidos,

de forma que batimos los huevos junto al pan rallado.

Y vemos la consistencia que nos va a quedando.

Y, seguidamente, pasaremos a freír la bola.

La vamos a añadir en aceite bien caliente,

con una cucharita, vamos añadiendo quenefas.

Dos...

Una por ración,

y como os hemos explicado antes,

hay que añadir poquito pan rallado para que nos quede como un buñuelo

y luego, a la hora de comer, sea más suave.

Otro ingrediente primordial son las acelgas.

Las tenemos cortadas en daditos muy finitos

paraque luego sean fáciles de comer.

Vamos a escaldar la penca para ello ya tenemos el agua cociendo.

Lo dejamos durante dos, tres segundos, cuatro máximo

para quitarle un poquito del amargor que es lo único que queremos.

-Vamos a proceder con la elaboración del sofrito para el potaje.

Vamos a utilizar tomate, cebolla, puerro y pimiento verde.

Vamos a cortarlo en brunoise,

que quede en trozos pequeños para que el sofrito se haga más rápido.

-Añadimos las verduras que nos ha picado antes Óscar.

Añadiremos un poquito de sal, y vamos a saltearlas.

Vamos a dejarlas

a fuego lento hasta que la cebolla vaya caramelizando

y las verduritas estén bien pochadas.

-Pues vamos a hacer un majado.

Un poquito de pan, ajo, que ya tenemos frito,

un poquito de azafrán que hemos tostado,

un poquito de pimienta, pimentón, sal Maldon,

y por último, un poco del caldo, incluso con garbanzos

que nos va a servir para que ligue el guiso.

-Ahora que ya tenemos el fondo bien pochadito,

vamos a meter el majado que hemos preparado,

se lo añadimos a las verduras.

Cogemos un poquito de caldo de los garbanzos,

se lo añadimos al mortero y también a la verdura.

Y esta misma verdurita se la vamos a añadir a los garbanzos,

y removemos bien para que el sofrito

se vaya distribuyendo bien por el guiso.

Cuando el agua esté a 65 grados, como nos lo marca el termómetro,

cogemos un bacalao, una ración que hemos envasado al vacío

con un diente de ajo y un poquito de aceite de oliva,

y lo introducimos en ese agua durante veinte minutos,

manteniendo siempre la temperatura a 65 grados.

-Ahora vamos a emplatar nuestro potaje de garbanzos

de una forma diferente.

Vamos a usar la bola que hemos frito antes,

vamos a ponerle encima el bacalao que hemos confitado a 65 grados,

le vamos añadir un poquito de la penca,

añadimos unos garbanzos que hemos guisado.

Y vamos a terminar decorando con unos pétalos de flores,

y un poquito de huevo cocido.

Y este sería nuestro potaje carmelitano.

El pimentón que se obtiene del secado y la molienda del pimiento rojo

existe tanto dulce como picante.

En España se introdujo y triunfó muchísimo, sobre todo el dulce.

Existe tratados en el año 1600

donde ya aparece el cultivo de pimientos en macetas

o bien para secarlo, para consumirlo fresco,

en salsa o como sustituto de la propia pimienta.

Respecto al pimentón picante o guindilla,

¿sabéis de donde vienen el nombre de guindilla?

Pues el Inca Garcilaso sin darse cuenta nos cita lo siguiente:

"Otro pimiento hay menudo y redondo ni más ni menos que una guinda,

que quema más que los otros sin comparación",

y de guinda quedó con el nombre de guindilla.

Esto de la gastronomía es todo un arte.

Cuando Santa Teresa tenía tan sólo 15 añitos

Bartolomeo Scappi, cocinero de los papas,

escribía "Secretos de cocina de Pío V".

En el cual aparece representado, por primera vez,

un tenedor. ¿Os imagináis?

Santa Teresa aprendió a comer sin tenedor, lo que es la vida.

La Monja Andariega la llamaron despreciativamente,

y, sí, andariega resultó.

Fundó diecisiete conventos de carmelitas descalzas.

Ávila, Medina del Campo, Malagón, Valladolid, Toledo, Pastrana,

Salamanca, Alba de Tormes, Segovia, Beas de Segura,

Sevilla, Caravaca de la Cruz, Villanueva de la Jara,

Palencia, Soria, Granada y Burgos.

También entre pucheros anda el Señor - Segovia: 'El mejor y más seguro estado'

27:11 14 oct 2017

En el capítulo 4 de También entre los pucheros anda El Señor, Teresa, llena de dudas no sabe si casarse o ser monja. Con 20 años, finalmente se decide: en 1537 profesa como monja de La Encarnación en Ávila.
Pero su salud no es buena y en este caso la medicina oficial no sabe curarla. Desesperado, su padre, decide llevarla a ver a una curandera al pueblo de Becedas. En este episodio veremos el nacimiento de la Fundación de Segovia y su enfrentamiento con la Princesa de Éboli.
En el Parador prepararemos el típico Potaje Carmelitano y como siempre, el cocinero Sergio Fernández, nos contará curiosidades sobre los alimentos y la gastronomía en tiempos de la Santa.

Histórico de emisiones:
06/11/2015

En el capítulo 4 de También entre los pucheros anda El Señor, Teresa, llena de dudas no sabe si casarse o ser monja. Con 20 años, finalmente se decide: en 1537 profesa como monja de La Encarnación en Ávila.
Pero su salud no es buena y en este caso la medicina oficial no sabe curarla. Desesperado, su padre, decide llevarla a ver a una curandera al pueblo de Becedas. En este episodio veremos el nacimiento de la Fundación de Segovia y su enfrentamiento con la Princesa de Éboli.
En el Parador prepararemos el típico Potaje Carmelitano y como siempre, el cocinero Sergio Fernández, nos contará curiosidades sobre los alimentos y la gastronomía en tiempos de la Santa.

Histórico de emisiones:
06/11/2015

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    27:59 04 nov 2017 Relato de la vida de SANTA TERESA que cuenta en paralelo cómo se cocinaba en los conventos de la época y cómo han llegado esos platos hasta hoy Histórico de emisiones: 28/11/2015

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  • 27:11 14 oct 2017 En el capítulo 4 de También entre los pucheros anda El Señor, Teresa, llena de dudas no sabe si casarse o ser monja. Con 20 años, finalmente se decide: en 1537 profesa como monja de La Encarnación en Ávila. Pero su salud no es buena y en este caso la medicina oficial no sabe curarla. Desesperado, su padre, decide llevarla a ver a una curandera al pueblo de Becedas. En este episodio veremos el nacimiento de la Fundación de Segovia y su enfrentamiento con la Princesa de Éboli. En el Parador prepararemos el típico Potaje Carmelitano y como siempre, el cocinero Sergio Fernández, nos contará curiosidades sobre los alimentos y la gastronomía en tiempos de la Santa. Histórico de emisiones: 06/11/2015

  • 26:41 14 oct 2017 En el capítulo 3 de esta serie documental se habla de la adolescencia de la Santa y de su estancia en un internado de señoritas. También, con un salto en el tiempo, se avanza hasta 1569 para asistir a la fundación de los conventos de Salamanca y Alba de Tormes. En la sección gastronómica, las truchas serán el plato principal del menú. Histórico de emisiones: 31/10/2015

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    26:31 07 oct 2017 Relato de la vida de SANTA TERESA que cuenta en paralelo cómo se cocinaba en los conventos de la época y cómo han llegado esos platos hasta hoy. En el capítulo 2 se narra la fundación del Convento de San José en Toledo y se aprovecha para mostrar una receta de Perdiz asada con Alboronía. Seguimos las dificultades y aventuras pasadas por Santa Teresa para fundar sus distintos Monasterios, en este caso el de Toledo, ciudad imperial y cuna de los Cepeda. Toledo, la ciudad de las tres culturas, la que el César Carlos decía que sólo se sentía rey de España cuando estaba en ella. Y Toledo, la primera gran ciudad que ven sus ojos, a la edad de 47 años… Ese Toledo de hoy, capital de Castilla-La Mancha, enfajada por el río Tajo, como puede verse desde el Parador de Turismo, es sede de una magnífica gastronomía. En este caso se centrará en una de las reinas de la cinegética española: la perdiz escabechada con alboronía. Con la ayuda de Sergio Fernández, el espectador comprenderá mejor la cocina del siglo de la Santa. Histórico de emisiones: 24/10/2015

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    Ávila

    26:59 07 oct 2017

    26:59 07 oct 2017 El primer episodio se acerca a los primeros años de Teresa de Cepeda y Ahumada, la que luego será Santa Teresa, a su familia y orígenes. Inevitable la mirada estudiosa sobre Ávila, cuna de Teresa. Un salto en el tiempo trasladará al espectador 40 años antes, cuando funda el primero de sus monasterios, San José de Ávila. Ávila es la inevitable protagonista de este primer episodio. Cocinamos en el Parador y Sergio Fernández, profesor de cocina nos ilustra y cuenta curiosidades gastronómicas de la época en que vivió Teresa. La primera receta del programa serán las judías blancas con bacalao estofadas con verduritas del convento. Histórico de emisiones: 17/10/2015

  • 11:47 19 sep 2016 El cocinero Sergio Fernández muestra cómo preparar una ensalada de higos con vinagreta de pipas.  Ensalada de higos con vinagreta de pipas: 100 g. berros / 60 g. bacón ahumado / 4 higos frescos / 2 zanahorias / Anís en grano / Aceite, vinagre / Sal, azúcar / 10 g. pipas peladas

  • 21:51 13 jun 2016  El cocinero Sergio Fernández y la experta en nutrición Eulàlia Vidal preparan una ensalada de ahumadas y cítricos, y una espuma de arroz a la canela como postre.  

  • 4:21 20 ene 2016 En Burgo de Osma, Soria, hemos encontrado una mantequilla artesanal con la que hacen postres muy variados. Además, Sergio Fernández nos cuenta consejos para conservar bien la mantequilla.

  • 24:34 18 ene 2016 El cocinero Sergio Fernández y la experta en nutrición Eulàlia Vidal preparan paté de berenjena a la miel y empanadillas de manzanas a la canela.

  • 5:12 30 nov 2015 En el último capítulo de ‘También entre pucheros anda el Señor’ cocinamos desde Alcalá de Henares unas sabrosas albóndigas de gallina en pepitoria. El chef del parador de la ciudad alcalaína, Julián Martín Bermejo, nos explica cómo hacer esta receta típica del otoño-invierno. No puede faltar en este plato el azafrán, la gallina y las almendras. Consulta aquí cómo hacer esta receta paso a paso.

  • 2:28 26 nov 2015 Último capítulo de la serie documental-biografica También entre pucheros anda el Señor. De 1545 a 1560 (de los 30 a los 45 años) la vida de Teresa transcurre tranquila en el Convento de la Encarnación. En 1553 tiene un trance: al pasar por el refectorio vio un busto de un Eccehomo, que antes no estaba. Desde entonces se centra en la oración. Conoce a la Beata María Jesús de Yepes, que viene ya de Roma con el despacho para poder fundar un convento con los principios carmelitanos. Teresa y la beata han tenido el mismo día y mes sendas visiones en las que se les ordena fundar un convento basado en las antiguas reglas. El de San José se funda el 24 de agosto en Ávila y sólo 18 días más tarde María Jesús de Yepes funda este Carmelo Complutense. Teresa lo visitará en tres ocasiones. En el Parador prepararemos unas estupendas “Albóndigas de gallina en pepitoria” y Sergio Fernández nos enseñarás nuevas curiosidades sobre los alimentos y la gastronomía del siglo XVI, para terminar dando paso a la muerte de Teresa en 1582, en Alba de Tormes, en uno de los conventos fundados por ella.

  • 4:08 23 nov 2015 En 'También entre pucheros anda el Señor' viajamos hasta el Parador de Granada donde aprendemos cómo cocinar una sopa de albóndigas con hierbabuena. Consulta aquí la receta paso a paso.

  • 2:57 23 nov 2015 En tiempos de Santa Teresa se elaboraban las albóndigas con carne de gallina, que nunca faltaban en el convento para tener carne y huevos todo el año. Aquí puedes ver cómo se cocinaba la sopa de albóndigas con hierbabuena cómo se hacía hace cinco siglos en los fogones de la época. Una receta de Sergio Fernández.

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    2:31 16 nov 2015 En este episodio cocinamos un plato de elaboración básica pero muy especiado: Berenjenas en cazuela. El cocinero Sergio Fernández nos preparar su versión de esta misma receta cómo se elaboraba hace cinco siglos en los fogones de los conventos.

  • 3:50 11 nov 2015 En el capítulo quinto de 'También entre pucheros anda el Señór', Teresa sigue enferma intentando curarse con los remedios que le da una curandera. Lejos de mejorar, su estado es cada vez peor, por lo que su padre decide llevarla de vuelta a Ávila. Teresa entra en coma y la dan por muerta. En 1576 se funda el convento de Carmelitas descalzas en Caravaca de la Cruz, donde tres doncellas se han encerrado en una casa y dicen que no saldrán hasta que se funde un convento carmelitano para ingresar en él. También sabremos de la prisión de San Juan de la Cruz y de la Fundación de un convento de Carmelitas descalzos en Caravaca, por parte de Fray Juan. En las cocinas Sergio Fernández, profesor de cocina y Pedro Moreno, Chef del Parador de Lorca, nos enseñaran, cada uno a su manera, a hacer “Berenjenas en cazuela”.

  • Potaje carmelitano

    Potaje carmelitano

    5:01 10 nov 2015

    5:01 10 nov 2015 En 'También entre pucheros anda el Señor' cocinamos desde el Parador de Segovia un guiso clásico de la época de Santa Teresa: un potaje carmelitano a base de legumbres y verduras. Un elemento que no puede faltar las tradicionales bolas de ajo y perejil, las acelgas y el toque del pimentón y la guindilla. Sergio Muñoz y Óscar Cordero nos enseñan cómo hacer esta receta.

  • 2:37 06 nov 2015 En el capítulo 4 de ‘También entre pucheros anda el Señor’, Teresa, llena de dudas no sabe si casarse o ser monja. Con 20 años, finalmente se decide: en 1537 profesa como monja de La Encarnación en Ávila. Pero su salud no es buena y en este caso la medicina oficial no sabe curarla. Desesperado, su padre, decide llevarla a ver a una curandera al pueblo de Becedas. En este episodio veremos el nacimiento de la Fundación de Segovia y su enfrentamiento con la Princesa de Éboli. En el Parador prepararemos el típico Potaje Carmelitano y como siempre, el cocinero Sergio Fernández, nos contará curiosidades sobre los alimentos y la gastronomía en tiempos de la Santa.

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