'También entre los pucheros anda el Señor' es una miniserie documental de 7 capítulos de corte histórico-gastronómico sobre las vida y obra Teresa de Cepeda y Ahumada, más conocida como Santa Teresa de Jesús o Teresa de Ávila. Dirigida por Belén Molinero, el documental aborda cronológicamente la vida de la religiosa, poniendo el foco en algunas de las facetas menos conocidas de su biografía, su infancia, su juventud, su lado más humano y humorístico y los lugares en los que vivió, con especial atención a la cocina de cada lugar.

La serie ha contado con el material de archivo del Fondo Documental de RTVE y de nuevas imágenes grabadas en los distintos conventos del Carmelo y las ciudades teresianas de España.

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Para todos los públicos También entre los pucheros anda El Señor - Caravaca de la Cruz - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

Pero pronto Teresa vuelve a caer enferma,

la medicina oficial no sabe curarla.

Su padre, don Alonso,

decide llevar a Teresa a una curandera de un pueblecillo lejano.

Como no era clausura de rigor la del Carmelo Mitigado,

la madre superiora la autoriza

y Teresa sale, acompañada por su amiga Juana Suárez,

en dirección al pueblo de Becedas.

Ahí Teresa lucha contra su enfermedad

con ayuda de la curandera

y por su espíritu con ayuda del joven cura de Becedas.

Aquí comenzó el demonio a descomponer mi alma,

aunque, al fin, Dios salió ganando.

Comencé a confesarme con el cura del lugar

y él se aficionó en extremo a mí,

porque entonces tenía poco que confesar para lo que después tuve.

No era mala la afición que este me tenía,

pero tanta afición no podía ser buena.

Bien sabía él que yo no me determinaría nunca

a hacer cosa grave contra Dios

y él también me aseguraba lo mismo.

Hablaba con él de Dios y él sintió confusión.

Y, por la voluntad que me tenía, comenzó a contarme su perdición.

Y no era poca.

Porque hacía ya 7 años que estaba en trato con una mujer del pueblo

y, aún así, seguía diciendo misa.

A mí me dio mucha lástima porque le quería mucho.

Me informé y supe,

y creí que él no tenía tanta culpa

porque la mujer le tenía puesto hechizos con un colgante

que él llevaba al cuello por amor a ella

y que nadie había podido convencerlo para que se lo quitara.

Entonces, comencé yo a mostrarle más amor.

Mi intención era buena,

pero no pensé que querer hacer un bien podía acabar en un mal.

Le hablaba yo mucho de Dios.

Pero creo que valió más el quererme él mucho

porque al fin vino a darme gusto y a darme el colgante,

que yo tiré al río.

Tantas tensiones no ayudaban a curar a Teresa.

Peor que había llegado estaba.

La curandera le daba una purga cada día

y la pobre enferma se consumía entre dolores.

Vuelve a Ávila sintiéndose morir,

sin saber que, extrañamente, será el sacerdote pecador

el que fallecerá antes de que pase el año.

(Música)

Corre, habíamos dicho, el año 1539.

Se han descubierto en el Perú las minas del plata del Potosí,

que, se dice, son inagotables.

España, el papa y Venecia firman la Liga Santa

para detener el avance del Imperio Otomano por Europa.

Termina la tercera guerra entre Francisco I y Carlos V,

con la tregua de Niza.

Cada rey en una habitación,

pues se negaban a estar juntos y a hablarse.

Y de una habitación a otra, como mensajero,

mediaba el papa Pablo III.

El licenciado Gonzalo Jiménez de Quesada

funda Santa Fe de Bogotá, hoy Bogotá.

Y reparte entre sus 178 hombres supervivientes

un inmenso tesoro.

148 000 pesos de oro puro,

16 964 pesos de oro de menor calidad

y 1455 esmeraldas.

Es el 6 de agosto.

Por esas mismas fechas, Teresa vuelve a su habitación de niña.

Pero sigue tan enferma, que un día, perdida toda esperanza,

pide los santos sacramentos.

Su padre, con la intención de tranquilizarla,

le dice que se confesará mañana, que está mejorando.

Pero esa misma noche Teresa entra en coma.

El sacerdote, que llega apresuradamente, la cree muerta.

El aliento no se refleja en el espejito que ponen ante su boca.

No reacciona a la cera que se derrama sobre sus párpados.

No puede ser... Don Gonzalo llora desesperado.

Su hija muerta, sin confesión, y por culpa suya.

En la Encarnación,

donde ha de ser enterrada como religiosa que es del Carmelo,

se cava su tumba.

Es finales del mes de agosto.

(Música melancólica)

Teresa de Jesús ha cumplido 60 años.

Ya lleva muchos de ellos fundando conventos con la nueva regla,

los y las Carmelitas Descalzos.

Pero no siempre son bien vistas sus fundaciones,

ni sus monjas y frailes.

Que, quizás por su entrega total a la orden,

por vivir en votos tan rigurosos,

avergüencen a los del Carmelo Mitigado.

El hecho es que entre ellos hay casi un guerra.

La Inquisición investiga a Teresa.

no perdona haberle parecido mala monja a la madre Teresa.

Y menos el robo de las que ella consideraba sus monjas,

de su convento de Pastrana.

Estaría aleteando espacio de un Ave María.

Su venganza ha sido entregar con una denuncia

el Libro de la Vida de Teresa a la Inquisición

y forjar contra ella algunas acusaciones.

Se le acusa de llevar a cabo extrañas ceremonias

que son propias de alumbrados.

Por si todo esto fuera poco,

la madre Teresa se ve obligada a fundar en Sevilla,

un poco contra su voluntad,

pues ella prefería no salir de Castilla.

Hecha como está a sus fríos,

su salud soporta mal los calores andaluces.

Y también los grandes de Sevilla,

capital receptora de las riquezas de América,

les parecen más grandes que los castellanos.

Quizá está un poco cansada la monja andariega,

como la llaman sus enemigos, que los tiene.

Los mismos que han hecho correr la voz de que, en sus viajes,

lleva con ella galanes y damas de compañía.

Sí.

Un algo cansada de tanto ir y venir por los caminos de España.

Se hablaba y no se paraba de las anécdotas del camino,

En una ocasión, se les perdió el jumento

en el que iba el dinero destinado a pagar las casas de la fundación.

Afortunadamente, apareció el burro al otro día, a un lado del camino,

y sin que nadie lo hubiera tocado.

Ni a él ni su carga.

Peores pérdidas tuvieron.

En otra ocasión fue la propia madre Teresa.

Y, después de buscarla, ya de noche durante horas,

la vieron venir con un labrador

al que había dado 4 reales para que la guiase.

(Música)

El hecho es que en el año 1576 se encuentra en San José de Ávila,

el primero de sus palomares,

cuando le llega una carta enviada desde Caravaca de la Veracruz

por una señora, doña Catalina.

Porque, desde que oyeron un sermón de un padre Jesuita

hablando de sus fundaciones,

tres doncellas de la villa habían entrado en su casa

con la determinación de no salir

hasta que se fundase un monasterio en ese lugar.

(Música)

Hoy llamaríamos a esas tres señoritas de buena familia okupas.

Pero a la madre Teresa le hizo la cosa gracia.

Quizás recordando los métodos

que ella había tenido que utilizar a veces.

Y pues ella no puede ir,

envía a enterarse de cómo están las cosas en Caravaca realmente

a su siempre fiel Antonio Gaitán y al padre Julián de Ávila.

Caravaca de la Cruz fue un importante enclave fronterizo

frente a Al-Ándalus.

De su defensa se encargaron los Templarios

y más tarde la Orden de Santiago.

aparte del lugar estratégico que ocupaba,

tan importante Caravaca?

Pues porque un modesto santuario, hoy la basílica de la Veracruz,

guardaba una astilla de la cruz

en la que Jesús había muerto martirizado.

(Música)

Hacia el año 326,

la madre de Constantino I el Grande,

la emperatriz Elena de Constantinopla,

ordenó demoler el Templo de Venus

que se encontraba en el monte Calvario, en Jerusalén,

y excavar allí hasta encontrar la Veracruz.

En efecto, así fue.

O, al menos, se encontró una cruz

que se identificó como aquella en la que fue sacrificado Jesús.

Probablemente, fueron los Templarios

los que trajeron la astilla sagrada desde Oriente.

Pero siempre es más hermosa la leyenda.

Y esta cuenta que allá por los años de 1232

un rey almohade, al saber que, entre sus prisioneros,

se encontraba un sacerdote cristiano,

quiso saber cómo se celebraba la misa.

Comenzó el sacerdote a decirla,

pero se interrumpió diciendo que, sin una cruz,

era imposible celebrar.

Y en ese momento, en una luz milagrosa,

aparecieron dos ángeles con una cruz de doble brazo.

El sacerdote pudo terminar la misa

y el rey almohade y toda su corte, asombrada,

se convirtieron al cristianismo.

Histórico sí es que en 1551

el Concejo de Caravaca dicta una orden

por la que nadie puede ver la cruz

sin la aprobación de vicario

y de los miembros del Concejo al completo.

En 1578, en rey Felipe II confirmó esta ordenanza.

Pero volvamos a nuestra historia.

Una vez llegados los enviados de Teresa a Caravaca,

encontraron a las doncellas okupas muy firmes en su voluntad.

Y escribe la propia madre en su "Las fundaciones":

"Supieron granjearse al padre Julián de Ávila

y Antonio Gaitán.

Tanto que, antes de venirse, dejaron hechas las escrituras.

Hubo algún problema con la licencia.

Pero me hizo merced el rey

que, solo con escribirle, mandó que se diese.

Por entonces, hube de partir yo para Sevilla

y no pudiendo ir, por tanto,

envié a varias monjas de Malagón,

que fueron recibidas con gran contento del pueblo

y, en especial, de las que estaban encerradas.

Yo no pude ir,

pero envié una carta con todas las instrucciones bien claras".

Esta carta se encuentra todavía custodiada

en el Archivo Municipal de la ciudad.

(Música)

Fundaron el monasterio,

poniéndose el santísimo sacramento el día del nombre de Jesús,

año de 1576.

Efectivamente. Por esas fechas estaba la madre en Sevilla.

Esta Sevilla que pinta Sánchez Coello,

el pintor de Cámara del mismo rey.

Alumno suyo fue uno de los Descalzos de Pastrana,

fray Juan de la Miseria.

Y aprovecha el padre Gracián, confesor de Teresa,

la circunstancia de que se halle también en la capital andaluza

para convencerla de que se deje pintar un retrato por él.

La madre se queja pues, para ello,

es necesario que pose quieta durante largas sesiones.

Cuando vio su retrato,

tomó una pequeña e inocente venganza diciéndole al artista:

Puede venir a verlo.

-"Que Dios te perdone, fray Juan,

por pintarme tan fea y legañosa".

El padre Gracián la recompensó

abriendo unos cocos recién llegados de América,

cuya carne gustó mucho a la madre.

De ahí vienen los muchos dulces de coco

que suelen hacerse en los conventos.

No todo iba a ser dulce.

La madre está, como toda su vida estuvo, mal de salud.

Y el ambiente de guerra y persecución no es el más adecuado,

aunque se mantiene siempre fresca.

A una monja que le aconseja prudencia, le contesta:

"Tenéis, hija mía, una chistosa manera de consolarme,

asegurarme que la Inquisición va a meterme en la cárcel".

(Música)

Y fray Juan de la Cruz, su medio fraile,

al que ha aprendido a querer y a respetar

de manera que ella lo llama padre y él a ella hija mía,

ha sido raptado en Ávila y no se sabe dónde está.

Sin embargo, sí se conoce a los culpables:

los frailes del Carmelo Calzado.

El mentidero de Ávila arde.

Las gentes comentan mil rumores.

Que si lo han torturado,

que si, antes de que lo detuvieran,

se encerró y se tragó unos documentos importantes

relativos a la reforma del Carmelo,

que si ha conseguido escapar...

Y es por estos rumores que Teresa se entera del rapto.

Tantos días y sin saberse nada.

La madre escribe hasta al rey,

pero el rey tiene otras cosas en qué pensar.

Hay problemas en los Países Bajos.

Acaba de ser conquistada la ciudad de Breda

por las tropas de Felipe II.

la reconquistarían los holandeses al mando de Mauricio de Orange.

Vueltas que da la vida.

nacerá en Sevilla un niño al que pondrán de nombre Diego.

Su apellido es Velázquez.

Y que, al cumplir los 55 años,

siendo ya el pintor de Cámara del rey Felipe IV,

pintará esta rendición de Breda,

recuerdo de cuando la ciudad se rinde de nuevo a tropas españolas

en 1625, haciéndola imperecedera para el mundo.

No lo sabe nadie,

pero fray Juan de la Cruz está preso en Toledo,

en el convento de Nuestra Señora del Carmen,

donde los frailes Calzados

lo han encerrado en un pequeño calabozo

sin más luz que un ventanuco con barrotes,

sufriendo toda clase de ignominias y castigos corporales.

Fray Juan soporta los correctivos,

la ronda en la que cada uno de los frailes Calzados

lo azota con un vergajo,

las humillaciones, como que lo lleven al comedor

y le ofrezcan una bazofia en el suelo

y haya de comerla a cuatro patas.

Todo lo acepta con humildad,

pero llega el día de la Asunción de la Virgen María

y los Calzados no le permiten decir misa.

Esto es demasiado para el medio fraile,

excesivo hasta para el "Santín",

como lo llama su hija, Teresa de Jesús.

Él decide ponerse en manos de Nuestra Señora,

que parece le mandó:

"Trabaja, fray Juan, trabaja",

y a trabajar se puso,

estudiando su celda, observando, pensando.

Fue pergeñando, con la ayuda de Nuestra Señora,

un plan de evasión.

En aquel calabozo, se supone que escribió fray Juan de la Cruz

esos versos en los que...

"Por su cuerpo estaba prisionero, dio en la libertad a su alma.

En una noche oscura, con ansias, en amores inflamada,

¡oh, dichosa ventura!

Salí sin ser notada, estando ya mi casa sosegada.

A oscuras y segura, por la secreta escala, disfrazada,

¡oh dichosa ventura!

A oscuras y en celada, estando ya mi casa sosegada".

En cuanto se hace de día,

corre a refugiarse al único lugar seguro en todo Toledo,

el convento de San José,

pero un fraile no podía entrar en el convento,

excepto para dar absolución a una monja

que no pudiera, siquiera, arrastrarse hasta el confesionario.

Dios volvió a ayudar,

tenían en el convento una monja enferma

que, en cuanto supo lo que ocurría, manifestó que se encontraba tan mal

que no se atrevía a tomar la purga sin confesar antes.

En cuanto puede, fray Juan vuelve a Ávila.

La madre Teresa se asombra de verlo tan consumido y desfigurado,

pero él le dice:

"Por mí no tenga pena, hija, que a mí no me da ninguna",

pero Teresa de Jesús era una mujer de genio,

como muy bien sabían sus palomitas,

y levantando las manos al cielo, exclamó furiosa...

No sé cómo sufre Dios cosas semejantes.

(Música)

Pero volvamos a Caravaca.

Por esta fundación, que hacía la número 12,

pasó a menudo San Juan de la Cruz,

después de la prisión y fuga que hemos contado,

siendo ya rector de Baeza y vicario provisional de Andalucía.

(Música)

En 1581, las monjitas le pidieron

que fundase un monasterio de frailes Carmelitas Descalzos.

Aún hubieron de esperar 6 años,

pero al fin, fray Juan fundó el convento de Descalzos

de Nuestra Señora del Carmen de Caravaca de la Cruz

y de esta manera, pasó a ser

una de las pocas ciudades que tiene sendas fundaciones

de los dos mayores místicos de nuestra historia.

(Música)

Vamos a elaborar un plato muy sencillo,

unas berenjenas a la cazuela.

Plato de elaboración básica, pero muy especiado,

con gran aroma y sabor.

Para el plato, emplearemos berenjenas,

daremos mucho sabor con especias como la canela, el azafrán,

el clavo o la pimienta, un toque de jengibre también le irá bien,

algo de queso, sal, pan rallado y terminaremos con un toque de miel.

Un paso importante consiste en pelar las berenjenas,

trocear y dejarlas reposar unos cuantos minutos

con algo de sal por encima.

Así conseguiremos que ese toque amargo que aportan

se libere y nos quedarán con un sabor mucho más agradable.

Una vez que han reposado, las vamos a hervir.

Agua con un poquito de sal

y, aproximadamente, estarán hirviendo unos 12-14 minutos.

Una vez hervidas, que han quedado muy suaves de sabor,

aquí tengo unas terminadas,

mirad cómo han quedado, las tiras ya blanditas.

El siguiente paso es dar aroma, dar sabor al plato.

Aceite que tengo en la base, incorporo las berenjenas y las vamos

o bien a saltear o a rehogar con todas las especias.

Especias que tengo por aquí.

Añadiremos un toquecito de jengibre, un toque también de canela,

pimienta, nuez moscada, dos o tres clavos de olor,

que van a potenciar al máximo el sabor,

un toquecito de azafrán.

He incorporado también algo de queso rallado

para trabajar muy bien la mezcla

y pan rallado que he tostado ligeramente en el horno

para que coja más color y sabor.

Esta mezcla hay que trabajarla bien y como dato curioso,

los árabes durante varios siglos

controlaron el mercado de la pimienta y de otras especias.

El aroma ya es espectacular

gracias a esa sabia combinación de especias,

pero si todavía queremos conseguir un punto más cremoso, más jugoso,

añadimos los huevos y dejamos cuajar,

o bien a fuego o lo podríamos meter en el horno

hasta que esa clara y yema empiecen a quedar más compactas.

La miel nos va ayudar a rematar la exquisitez de este plato.

Miel que jugaba un papel importante en algunas elaboraciones saladas

y en la mayoría de los postres de la época.

(Música)

2015.

Cinco siglos hace ya desde que vivió la que dijo:

"También entre los pucheros anda el Señor.

"Cómo no iba a andar", se decía ella,

"Si con los pucheros se hace el yantar de cada día".

Hoy los pucheros y los fuegos han cambiado,

pero comer, lo que se dice comer...

La cocina revoluciona,

pero los productos son casi los mismos

y ojalá nos duren.

(Música)

Comenzamos.

El producto principal, la berenjena.

Vamos a partirla por la mitad

y hacemos unos cortes

para que cuando esté asada sea fácil sacar la pulpa.

Meterla al horno

a una temperatura aproximada de 150°

durante 30 minutos.

Le ponemos un poco de aceite de oliva y sal.

Vamos al horno con las berenjenas.

Programamos el horno 30 min aproximadamente, a 150°.

Ya tenemos las berenjenas en el horno

y ahora vamos a preparar un crujiente de queso.

Echamos el queso en la placa, con papel antiadherente.

Una mezcla de las especias.

Ahora ponemos el queso,

que le quedan 10 minutos a las berenjenas,

y es el tiempo que va a durar en formarse el crujiente.

Ya tenemos aquí el crujiente de queso,

lo vamos a reservar,

y la berenjena la vamos a dejar en la tabla

para quitarle la carne.

Separamos la clara de la yema para hacer una crepe con la clara,

una tortilla.

Batimos la clara, condimentamos con la mezcla de especias

que le dará un toque de sabor.

Batimos un poco...

Cuando esté cuajada

le damos la vuelta.

La dejamos....

Vamos a quitar la pulpa

con cuidado de no romper la piel

para aprovecharla para hacer el timbal.

Vamos a coger la clara que teníamos reservada,

la picamos un poquito

y mezclamos todo.

Cuadramos

un poquito la piel

para que quede igualada y uniforme

y forramos el molde

que ya está engrasado para que no se pegue al desmoldar.

Rellenamos.

Cogemos la yema,

un poquito de miel

y pan rallado

y mezclamos.

Ahora cubrimos el timbal

con la yema endulzada con la caña de azúcar.

A gratinar, con cuidado de que no se queme, por supuesto.

Ya la tenemos gratinada y pasamos al emplatado.

Un motivo de miel de caña.

Buen provecho.

(Música)

La "monja andariega" la llamaron despreciativamente

y sí, andariega resultó.

Fundó 17 conventos de Carmelitas Descalzas.

También entre los pucheros anda El Señor - Caravaca de la Cruz

26:46 21 oct 2017

Relato de la vida de SANTA TERESA que cuenta en paralelo cómo se cocinaba en los conventos de la época y cómo han llegado esos platos hasta hoy.

Histórico de emisiones:
14/11/2015

Relato de la vida de SANTA TERESA que cuenta en paralelo cómo se cocinaba en los conventos de la época y cómo han llegado esos platos hasta hoy.

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    26:46 21 oct 2017 Relato de la vida de SANTA TERESA que cuenta en paralelo cómo se cocinaba en los conventos de la época y cómo han llegado esos platos hasta hoy. Histórico de emisiones: 14/11/2015

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  • 2:28 26 nov 2015 Último capítulo de la serie documental-biografica También entre pucheros anda el Señor. De 1545 a 1560 (de los 30 a los 45 años) la vida de Teresa transcurre tranquila en el Convento de la Encarnación. En 1553 tiene un trance: al pasar por el refectorio vio un busto de un Eccehomo, que antes no estaba. Desde entonces se centra en la oración. Conoce a la Beata María Jesús de Yepes, que viene ya de Roma con el despacho para poder fundar un convento con los principios carmelitanos. Teresa y la beata han tenido el mismo día y mes sendas visiones en las que se les ordena fundar un convento basado en las antiguas reglas. El de San José se funda el 24 de agosto en Ávila y sólo 18 días más tarde María Jesús de Yepes funda este Carmelo Complutense. Teresa lo visitará en tres ocasiones. En el Parador prepararemos unas estupendas “Albóndigas de gallina en pepitoria” y Sergio Fernández nos enseñarás nuevas curiosidades sobre los alimentos y la gastronomía del siglo XVI, para terminar dando paso a la muerte de Teresa en 1582, en Alba de Tormes, en uno de los conventos fundados por ella.

  • 4:08 23 nov 2015 En 'También entre pucheros anda el Señor' viajamos hasta el Parador de Granada donde aprendemos cómo cocinar una sopa de albóndigas con hierbabuena. Consulta aquí la receta paso a paso.

  • 2:57 23 nov 2015 En tiempos de Santa Teresa se elaboraban las albóndigas con carne de gallina, que nunca faltaban en el convento para tener carne y huevos todo el año. Aquí puedes ver cómo se cocinaba la sopa de albóndigas con hierbabuena cómo se hacía hace cinco siglos en los fogones de la época. Una receta de Sergio Fernández.

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    3:55 16 nov 2015 El chef del Parador de Lorca, Pedro Moreno, nos enseña cómo elaborar esta sabrosa receta: Timbal de berenjenas con crujiente de queso y miel. Consulta aquí cómo hacer esta receta paso a paso.

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    2:31 16 nov 2015

    2:31 16 nov 2015 En este episodio cocinamos un plato de elaboración básica pero muy especiado: Berenjenas en cazuela. El cocinero Sergio Fernández nos preparar su versión de esta misma receta cómo se elaboraba hace cinco siglos en los fogones de los conventos.

  • 3:50 11 nov 2015 En el capítulo quinto de 'También entre pucheros anda el Señór', Teresa sigue enferma intentando curarse con los remedios que le da una curandera. Lejos de mejorar, su estado es cada vez peor, por lo que su padre decide llevarla de vuelta a Ávila. Teresa entra en coma y la dan por muerta. En 1576 se funda el convento de Carmelitas descalzas en Caravaca de la Cruz, donde tres doncellas se han encerrado en una casa y dicen que no saldrán hasta que se funde un convento carmelitano para ingresar en él. También sabremos de la prisión de San Juan de la Cruz y de la Fundación de un convento de Carmelitas descalzos en Caravaca, por parte de Fray Juan. En las cocinas Sergio Fernández, profesor de cocina y Pedro Moreno, Chef del Parador de Lorca, nos enseñaran, cada uno a su manera, a hacer “Berenjenas en cazuela”.

  • Potaje carmelitano

    Potaje carmelitano

    5:01 10 nov 2015

    5:01 10 nov 2015 En 'También entre pucheros anda el Señor' cocinamos desde el Parador de Segovia un guiso clásico de la época de Santa Teresa: un potaje carmelitano a base de legumbres y verduras. Un elemento que no puede faltar las tradicionales bolas de ajo y perejil, las acelgas y el toque del pimentón y la guindilla. Sergio Muñoz y Óscar Cordero nos enseñan cómo hacer esta receta.

  • 2:37 06 nov 2015 En el capítulo 4 de ‘También entre pucheros anda el Señor’, Teresa, llena de dudas no sabe si casarse o ser monja. Con 20 años, finalmente se decide: en 1537 profesa como monja de La Encarnación en Ávila. Pero su salud no es buena y en este caso la medicina oficial no sabe curarla. Desesperado, su padre, decide llevarla a ver a una curandera al pueblo de Becedas. En este episodio veremos el nacimiento de la Fundación de Segovia y su enfrentamiento con la Princesa de Éboli. En el Parador prepararemos el típico Potaje Carmelitano y como siempre, el cocinero Sergio Fernández, nos contará curiosidades sobre los alimentos y la gastronomía en tiempos de la Santa.

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