www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5858815
Para todos los públicos Somos cine - El árbol magnético - Ver ahora
Transcripción completa

(Música suave de piano)

(Canto de pájaros)

(Ruido)

(Canto de pájaros)

Te despertaste temprano.

¿Cómo dormiste?

¿Quieres un trocito? No.

¿Tú comiste esto?

Esto es para el invitado. Te voy a contar...

¿Qué buscas ahí?

¿Qué buscas, mamá? ¿El azúcar?

En el refri.

Manía de tu papá.

Tenemos que ir a comprar...

Tengo que ir a bañar.

¿A qué hora llega el Bruno?

A las 12.

Tu papá sabe.

¿Qué hora es?

No sé.

¿Tú apagaste el despertador? No, no sonó.

Deben ser las pilas.

Bueno, ahora compramos.

No, Diego, no hagas eso ahora.

Relájate, brucita.

Estoy haciendo té ahora.

¿Con todo lo que hay que hacer?

¿Sí? ¿Estás?

Yo no sé por qué llevamos tantas si al final se pudren.

Nadie se las come.

Es paél Bruno.

Sí, claro.

Quieres que se ponga como tú. Eso es lo que pasa.

Ya, brucita. Cuando me conociste sabes que yo no era así.

Obvio que no. Me entraban tus pantalones, Diego. Mira ahora.

Sí, no es tanto...

Lo mío el genético.

Ya. ¿Vamos? Sí, vamos.

¿Pagaste?

Él siempre ha sido flacuchanco como su mamá.

No le gusta comer.

Te hago una apuesta.

Si el Bruno llega guatón tú lavas los platos, ¿estamos?

Bueno.

Eso para la tarde, Nela.

Sí, yo sé, pero no quiero estar de pie en la cocina toél día.

Se demoran.

Voy a ir friendo.

¿Qué pasó?

No vino.

¿Pero por qué?

¿Pero anotaste bien la hora a que llegaban?

Sí, anoté bien. ¿Y entonces?

No quería la ilusión, pero sabía que ese cabrón no iba a venir.

¡Tía!

¡Oy, me asustaste!

¡Sorpresa!

¿Qué sorpresa? Susto de muerte.

Nela, llegó el primo.

No es mi primo. Mira que eres pesá.

Hola. Hola.

Uy, que estáis flaco.

Yo ya sé quién lavará la losa. Vale.

No, huevón, me hiciste perder una apuesta.

Vale, yo friego si queréis.

No, tú no friegas nada.

Y bien...

Dame. No, no, dámelo.

¿Y es muy cansado el viaje?

Sí, tía, un poco. Hace muchas paradas.

Oye, ¿y dónde te quedaste todos estos días?

En casa de la hermana de mi madre. Llegué el jueves.

¿Por cuánto tiempo te quedarás? Poquito, tres semanas.

¡Uh!

¿Y vosotros qué?

¿Qué llegasteis? ¿Anoche?

Sí, tuvimos que limpiar esto que estaba asqueroso.

Me lo imaginaba peor.

Y eso que sacamos un montón de cachureo.

Oye, te perdiste el matrimonio de la Olga.

No pude. ¿Estuvo bien? Sí.

Fueron casi todos...

Ella estaba preciosa, el padrino estaba curao

y Diego y Elías también.

¿Por qué no vas a la cocina? Se está quemando algo.

Voy al baño. Un pisco sour, sí.

Vale. ¡Eso!

¿Pisco sour?

Pisco sour para todos.

¡Nela! ¿Eh?

¿Dónde está la...?

Ya.

Para allá, para despejar la mesa.

Ah, la fila.

¿Fila? Sí.

No me dijiste...

Toma. Gracias.

Mira. Cierra los ojos. A ver...

Huele.

Cilantro. Sí.

Una maravilla.

¿No me echas? Sí, un poquito.

Un poquito para mí.

¿Cómo estás, prima?

Bien, aquí, preparando la bienvenida.

¿Te ayudo? ¿Qué falta? No, nada.

Siéntate.

¿Cuántos seremos?

Todos en la tarde dijeron que después del almuerzo venían,

pero con lo lentos que son...

Tomen. Tomen. Tomen.

Salud, pues.

Sí. Salud.

Salud. Salud.

Bien.

Este está bonito, mira.

Sí, tía, estaba justo ahí.

Escondido.

¿Pero cuánto rato lo tuviste ahí?

No sé.

Pero llegaba un olorcito rico

que me estaba entrando un hambre medio nostálgica.

¿Te dio nostalgia?

Sí. Bueno, y los nervios.

¿Y qué es lo que más echabas de menos?

¿De comer?

Los kuchenes de la abuela. ¡Oh! Superiores.

¿Pero cómo? Si Alemania está lleno de kuchenes.

Pero no, tía, estoy viviendo en España ahora.

Ah, es verdad.

Y los pejerreyes, ¿no? Sí, los pajerreyes me encantan.

Te puedo hacer otra cosa si no. No, no. De verdad.

Yo habría echado de menos los asados.

¿Y cómo está la abuela?

Ahí.

Hay días... No escucha muy bien.

Ya. Pero conoce.

Sí. ¿Sabe que llegué?

Sí, está muy contenta con eso.

Oye, pero la otra vez nos dio un susto de muerte.

¿Sí o no?

Se cayó ahí... Terrible.

Ahora está con el Tate y la Carola

mientras encontramos un lugar mejor.

Bueno, no está para hacer kuchenes, pero se los come todos.

Así flaquita como un meñique.

Nosotros teníamos que haber salío como el papá... maceteaos.

¿De dónde sacaste eso?

Tu papá no era tan gordo, la Paty no es gorda.

Sí.

Tú estás así porque te lo comes to.

La cuestión de la genética me tiene hasta el cogote.

Un día te agarra un infarto.

Ni en broma.

Sí, pero esa es la excusa para comérselo to.

Que sea genético no quiere decir que sea bueno.

Oye, ¿y tú? ¿Pura lechuguita naḿás?

Qué va.

Igualita... Para nada, tío.

¿Sabéis que...

encontré en Madrid un lugar que preparan empanadas

y otras cositas que no está nada mal?

¿Es un restauran? No, es un local, chiquito.

Bueno, está cerca de donde vivo

y después hay varios locales del barrio que le compran.

¿Y qué cosas?

Lo típico.

Empanadas variadas, pastel de choclo.

Rico. Muy rico.

Oye, ¿y repostería no?

La verdad es que no sé.

Es que estoy pensando un negocio que casa justamente con eso.

¿Por qué estás así, Nela?

¿Así cómo?

Así como hurañita...

Muy callada.

Pero si ustedes se lo hablan todo.

Puré de lúcuma.

Pero no crudo porque eso es mu raro.

Yo nunca la probé cruda, tío.

Pero por eso te estoy diciendo.

Ya, tío, pero yo no sé nada de exportación.

No, esa jugada la tengo clara, muy clara.

Mira, yo lo he pensado todo. Lo tengo en la cabeza.

Lo he planeao todo, todo todo.

Incluso más, conversé con un amigo mío

que es experto en este negocio. ¿Qué amigo?

¡El Conejo! Qué horro.

Claro, que trabaja la lúcuma en polvo.

¿Entiendes? Es menos perecedera. Es como...

harina de lúcuma deshidratada.

Diego. ¿Ah?

Algo le pasa refri...

¿Por qué no le echas una mirá? Si no se echa toá perder.

Puré de lúcuma, eso va a aportar.

Puré de lúcuma.

¡Puré de lúcuma!

Es diferente.

Un poquito monotemático tu tío.

¿Encontraste algo?

No, pero está fresquito.

Estáis entonao.

Yo pensé que tú estabas de vacaciones.

Bueno, lo son de alguna manera, tía.

¿Y por qué te despidieron?

No, pero no me despidieron.

Lo que pasa es que tenían que liquidar ese contrato.

Cuando vuelva paso a ser empleado en Irlanda.

Ah. ¿Enredao?

¿Y las condiciones son buenas?

Sí. Tal y como están las cosas...

No está mal.

Oye, ¿y el Pancho? Debe de estar enorme también, ¿no?

Sí. Con unos pelos paraos, moderno.

Armó un grupo de música con unos amigos.

Sí.

No tenía idea... ¿Qué dices?

¿Te acuerdas cuando se ponía a llorar cuando le molestaban?

Tú te reías de él. ¿Yo?

Seguro que me odia.

Qué bien lo pasábamos, ¿eh?

Con Javier... Bueno, y con todos.

Lo que pasa que nosotros tres éramos un poquito lo peor.

Estoy deseando verles.

¿Aquí hay que doblar, Nela, o no, o seguimos derechos?

No, derecho, mamá.

Tío.

Tío, despierta, que estamos llegando.

No, si estoy despierto... Ya.

Cuidao con eso.

¿Y? ¿Cómo está esa puntería, forastero?

Mal, seguro. Nunca volví a disparar.

Oye, es seca...

Dame...

No sé por qué no le dan a algo que se pueda comer.

Pobre bichos.

Pero es una verdadera plaga.

Hay que meterles balas. ¿No se come?

No...

Dale solo a los patos negros

que se están comiendo todos los virreyes.

Vale.

¡Bien! ¡Bien, Nela!

(Graznidos)

Las papas y el choclo por ejemplo.

No corras tanto, viejita. No, voy bien, papá.

Las papas no la conocía nadie y ahora

es imprescindible en el mundo entero.

Yo creo que con la lúcuma va a pasar lo mismo.

La gente la va a probar y no va a poder parar.

Deberías llevarte una cajita con lúcuma para allá.

La llevas para hacer degustación.

Sí, se la puedes dar a tus amigos, la llevas a restauranes.

Porque no solamente se come, también se puede echar a una torta,

un pastel, se puede usar de cosmético.

De cosmético por la cosa de la capa de ozono.

Fíjate... Para un segundo. Para.

¿Qué pasa?

¿Qué pasa?

¿Ya pasamos el desvío del Árbol Magnético?

Sí. No, viene más adelante.

¿Seguro?

¿No era ese que pasamos? Seguro.

Y si tengo razón, ¿elijo pieza, Nelita?

¿Y si yo tengo razón?

Oye, no le digas Nelita que se enoja.

¿Vamos, corazón? Vamos.

Oye, estaba pensando

que no te lleves una cajita chiquitita,

un cajón con lúcuma pallá.

(Música dramática)

(Continúa la música)

Te dije que era por el otro lado.

¿Ah, sí?

¡Ay, ahí!

¡Ahí, ahí, ahí!

¡Ahí, ahí, ahí, ahí! ¡Me encanta! ¡Me encanta!

El Árbol Magnético, el auto se mueve solo...

Maravilloso.

¡Oh!

Ese...

¡Me encanta! Hace tiempo que no veníamos.

Estabas frenando. A mí no me engañas.

Baja.

Voy a tomar una foto. Sí, sí, sí, sí.

Pongámonos aquí.

Yo voy a salir también.

Sí, ponla automática.

¡Ahí! ¡Acércate más...!

¡Ahí va!

¡Whisky! ¡Whisky!

Salió bien. La voy a mirar.

Me quiero sacar una foto...

Sí...

Girádmela.

Lo recordaba más alto.

Y él a ti más chico.

A lo mejor hay más de uno. No.

Tú qué sabes.

¿Fuiste probando cada árbol a ver si va o no va?

Qué porfiao.

Pues yo te dijo que esto tiene

que estar plagado de árboles magnéticos.

Lo que pasa que la gente viene a este porque no sabe de los otros.

Bueno, puede ser, pero el nuestro es este.

Yo te juro que creo que lo podría reconocer así.

Todas estas grietas...

Esta ramita...

¿Y entonces qué?

¿Qué?

Apuesta.

A ti ya te tocó dormir en la hamaca.

No, no vamos a dejar al invitado sin cama.

No me trates de invitado, me hace sentir extraño.

Estás en tu casa, Bruno.

Puedes dormir en el suelo si quieres.

¿Y qué es eso de que no te puedo llamar Nelita?

Mi papá...

Sería peor si te dijera orejona.

Que no lo voy a hacer, porque no quiero que peleemos.

A ver...

Bueno, quedaron más o menos.

Te debió crecer la cabeza, gracias a Dios.

Oye...

No me hagas caso, que estás muy linda.

¡Foto!

Deberíamos ir yendo ya, ¿sí?

¿Vamos?

(Risas)

(Claxon)

(Claxon)

¡Hola, Tata! ¡Hola!

¿Cómo estás?

Con ganas de verte.

Estáis flaco... Estás fuerte, ¿eh?

¡Tata! Ya lo encontramos.

¿Cómo estás?

¡Hola!

¡No puedo creerlo! -Míralo.

Qué grande que estás. Pero...

¿Qué me dices tú?

Bien. ¿Y tú? Bien, muy bien.

Pero qué... está...

Llegó el rey...

Estamos.

Trajimos de todo, Carlita.

Oye, ¿qué hiciste? Estás adicto a las proteínas.

¿Se me nota? Sí, te encuentro hasta más joven.

Así es.

¿La abuela no se venía con ustedes? Con Alberto y mi hermana.

Veníamos apretaos. Prima.

Salimos y llegamos recién. ¿Y la Carola?

Se quedó con mi suegra que está un poquito delicada.

Hola. Hola.

Él es el que vive en España.

La Nela, mi otra prima.

Hola.

Quédate esa bolsa, Nela.

Oye, ¿por qué no te llevas una temporá

a este huevón paÉspaña...?

Llegamos.

Mi amor, hazte cargo de tu hermana, ¿ya?

Ya. Vamos.

Ya, pollino, bájate.

No quiero, mamá. -¿Te saco yo?

Bájame.

Déjalo. Solo se va a bajar.

Insoportable.

Yo llevo las cosas.

Ya. Dejen las cosas por ahí. Después las acomodamos.

Están haciendo taco.

-Diego...

-Qué olor.

Nela, ¿está listo el fuego? No.

¿Cómo no?

Ya, pero si vos...

Te has demorao.

Olor a humedad, ¿no?

No encuentro nada.

Qué grande estás, Esther.

Ya tienes.

Tu hermana no pierde el tiempo, ¿eh?

No, ni me digáis, huevón. Ni me digáis.

¿Dónde dejo esto? Déjamelo ahí.

Vale, guacho.

Mira. ¿Qué?

Pero bueno, ¿quién viene?

Hola, primo. Hola.

¿Cómo estás? Ya estamos todos, futura mamá.

Oye, estás igual. ¿Es niño?

Sí. Debo ir al baño. Vale.

Hola. Hola.

¿Qué tal? ¿Qué tal?

Alberto. Bruno. Felicidades. ¿Todo bien?

Sí. Se le cae mi bolso, pero bueno.

Yo no sé cómo lo hacen.

Salieron una hora antes y llegan últimos.

Se perdió. -No me perdí.

Tuve que parar porque quería ir al baño.

¡Hola!

¿Cómo estás? Tan guapa como siempre.

¿Todo bien?

¡Eh, la abuela!

¿Cómo le va?

Está igual, ¿eh?

Estás linda.

¿Vamos para allá?

¿Faltan más sillas, Tata? No, está bien.

La abuela estuvo a punto de venirse manejando.

Para que veas qué choro.

Cómo me gustaba venir en auto con ella.

Hasta se me hacía más corto el viaje. ¿No?

A mí me enseñó a manejar la abuela, ¿se acuerda?

Sí.

Es la mejor. Dile lo que más extrañabas.

¿Qué va a ser?

Sus kuchenes, abuela.

Pero... qué linda se puso.

No se puso, ella es linda. Sí que es linda, sí.

Teníamos muchas ganas de ver a Bruno, ¿no es cierto, mamá?

Sí.

Tu tía Carola también te mandó un beso

y dijo que en cuanto te vea...

¿Qué fue lo que dijo, Javier?

Dijo que si no la vas a ver esta semana, huevón,

de un puntapié en el poto te iba a mandar a la madre patria.

Abuela, qué cosas me dicen. Olé.

Oye, háblale fuerte que está sorda.

Recién aquí haciendo el fuego.

Yo pensé que llegaba y estaba todo listo.

-Cállate, Alberto. Sigue tu camino, por favor.

¿Viste que voy a ser tío? Sí. ¿Y yo qué voy a ser?

¿Tío segundo? ¿O primo segundo? ¿Vos?

No era na.

Primo traidor, no más.

¡Javi! Nos estáis ahumando. ¿Tenéis secador?

No.

¿Por qué no vas a ver la mochila el Pancho?

Ya, prima, colabore. Ya... Le gusta mandar...

Linda mi prima que me hace caso.

¡Linda!

Oye, mañana temprano nos vamos a pescar juntos.

Pero en la mañana.

Sí, no voy a poner problemas. Ya.

No, ahí no más, sin soplar. Vale, vale, vale.

Bueno, viene y dice:

"Esa no es mía". Marianela.

Mi amor.

Con tanto alboroto ni siquiera me saludaste.

¿Está enojado el Gino? Todavía sigue en el auto.

¡Nela, ayúdame con los huevos!

Yo te ayudo. ¿Y entonces?

Eso, vos. Dijo: "Esta no es mía".

La abuela, Paty. ¿A la niña?

¿Tú sabes quién es? No lo sé. No sé.

Hablando de lúcuma...

Porque Diego anda transmitiendo que quiere exportar...

Yo no entiendo nada.

La lata que le dio al Bruno en la mañana.

La única parte en la que como lúcuma es en esta casa.

Mira, para que te hagas una empanada.

¿Ese es tu papá?

Sí. Bueno, es mi padrastro. Ah.

Estaba entonado el hombre cantando. Le da por ahí.

Curao es como está. Sí.

Ya se os ve, ya.

A ver... ¿Tú no vivías en Alemania?

No, hace tiempo que no. ¿Por qué habla así?

Porque estoy viviendo en España. ¿Y por qué te fuiste?

La vida que da muchas vueltas.

No, hay dos razones, la pega o el amor.

Bueno... Mitad y mitad.

Está sin amor y sin pega.

No, tengo pega.

...si te hubiera parido...

¿Y a qué te dedicas?

Trabajo con paneles solares.

¿Conexiones? No, es más técnico.

Diseño sistemas y, bueno, varias cosas.

¿Cómo va, primo? Bien.

Yo tengo muchos conocidos en España. ¿Sí?

Sí, he estado varias veces en Madrid.

Yo vivo en Madrid. ¿En qué parte?

Por Noviciado. No ubico.

He estado en el Bernabéu.

Yo soy del Barça.

Bueno... ¿Qué hace?

No... Pero con el secador no.

Eso es el último recurso. -Quiero hacerla corta.

Bueno...

¡Uy, como parrillero... malito!

Pero...

Cuidao...

Voy a incendiarla acá.

¿Puedo hacerlo yo?

Buenas, Gino.

(N. Casal BSO "El árbol magnético")

Cuidado.

Ya sabemos quién se encarga del asado.

Primo, está claro.

No quiero a nadie ahí... "Ponle azúcar...".

"Tírale vara fina...". "Corre la brasa". Tengo mi sistema.

¿Y yo qué puedo hacer?

No sé... Ahí... -Huevón.

Eh, qué bueno...

¿Qué hago con esto?

Cerdo. Ponlo ahí, encimita.

Sí. No tan fuerte el fuego.

(Continúa la música)

¿Alex?

-¿Qué?

¿Qué estás haciendo, mi amor?

-¡Jugando!

Ven a comer empanaditas.

Vaya, vaya, vaya.

¿Viniste en bus? Sí.

Me fue a buscar el Diego.

Estaba en Valparaíso con la familia de mi madre.

Aprovecharon bien el día de hoy. Sí.

Fuimos a cazar patos.

No atinó ni uno. Uno sí.

Lo remataste en el suelo... Qué va, tío.

¿Pero cómo? Si tú eras tan bueno para matar animales.

No me acordaba ni cómo se agarraba la escopeta.

¿Sabéis dónde fuimos a la vuelta? No.

Fuimos al Árbol Magnético.

¡Oh, qué impresionante!

Oye, pero el árbol no es magnético. -¿Cómo?

No. -El árbol no, pero el terreno sí.

No, es una ilusión óptica.

-¿Cómo una ilusión? Si el auto se mueve solo.

Estamos bajo los influjos de quién sabe qué cosa.

Del pisco.

Abuela. Abuela.

¿Se acuerda la primera vez que yo fui?

Estaban el Elías,

mi madre, Nelita también estaba.

Nela. Nela.

¿Te acuerdas de la primera vez que fui al árbol?

¿Qué se va a acordar? Yo lloraba...

Qué escándalo.

Y te querías bajar. Y me quería bajar.

¿Por qué? No sé.

Me dio miedo. A mí no me da miedo.

Porque tú eres más grande, pollino. El Bruno era chico.

Igual tiene que haber algo, otra explicación.

A lo mejor hay mucho hierro en ese terreno, ¿no?

No, no. -O le cayó un rayo a lo mejor.

La pendiente principal es más pronunciada

que la semipendiente. Eso es.

-¿Qué estás hablando, huevón?

A mí me decepcionó totalmente el Árbol Magnético

la última vez que fui.

¿Por qué, Paty? -No sé, como que...

En mi recuerdo era inmenso, ahora era así, como chico.

Me pasó lo mismo, Paty.

¿Verdad? Lo mismo.

...que estuviéramos en una pendiente

porque si estábamos era obvio que tenía que caer.

Todo lo que sube tiene que bajar.

A ver, un momento, un momento.

Si tenemos una pendiente de un diez por ciento.

Y tenemos una semipendiente de un dos porciento.

Alberto, ¿me pasas las servilletas? -Sí.

Y después le sumamos una...

pendiente de otro diez por ciento...

¿Qué pasa? La gente que está aquí

cree que va ascendiendo, pero va bajando.

¿Se entiende?

No entendí nada. Pero, por favor, me chorrea... Una servilleta.

Yo entendí, lo que pasa es que se explicó mal.

-No me expliqué mal. No me dejan explicar.

¿Cómo? ¿Cómo es? No, nada, que...

Bueno, mejor vayan con un nivel cada uno y saquen sus conclusiones.

Son más lindas...

Javier, ¿le falta mucho a la carne?

Estamos casi.

Una vez hice la prueba con una botella.

¿Te la tomaste antes? No.

Te pillaron.

Espera, espera.

-Es muy distinto, porque la botella es de vidrio.

¿No, ingeniero? ¿Qué piensa usted?

-El vino en caja no rueda. -Ah, claro.

-Italiano, ¿no?

Poquita grasa. Acuérdate que estoy a dieta.

¿Qué pasó?

Tu hijo pues.

¿Por qué no te haces cargo, por favor?

Se aburre. No tiene a nadie de su edad, pobre.

¡Persiste, Gino!

Encima tú le celebras. -Ya...

Usted era más independiente cuando chico.

Ellos. Porque tú eras muy arisco.

Eras tímido. Por eso no comía nada.

Te juro la Carola no había qué hacer contigo.

Bajaba de la camioneta...

Nosotros no podíamos.

Una vez estuvimos de llamar a los Pacos.

Se verá...

Échame aquí.

¿Vinito? Bueno.

Casi todos los chicos.

No eran tan chicos tampoco.

Bueno, no sé...

Una vez los tres se fueron a explorar.

A explorar... ¿Te acuerdas?

Me voy a explorar y después no volvía nunca más.

¿Mucha papita? Ya.

Oye, fueron a buscar las moras.

No.

Y el otro desapareció.

Qué ataque.

O sea, susto de muerte, Paty.

Y de repente, aparecen muy campantes los dos...

de la mano... ¿Te acuerdas? Sí.

¿Os acordáis, Nela?

Claro, y la Nela venía empapada.

Se había caído a un río. Una cuestión así.

Y venía con la polera del Bruno

y la polera de ella estaba dentro de la bolsa de las moras.

Tuve que botar la polera. Sí, las moras manchan.

¿Qué hicieron? ¿Dónde andaban?

Andaban en el Árbol Magnético y se perdieron.

Estás mezclando dos historias.

Me acuerdo. Bruno, tú llegaste sangrando.

Verdad. Y con un hueso roto.

Si hay que poner color le ponemos.

Con el tajo en la guata, se le salían los intestinos...

¿Una pieza?

¿No? ¿Alberto?

Bueno.

Sí, me acuerdo. Tiró el poto por las moras.

No. No.

Dame agua, Pancho.

No, iba... seguramente.

¿Te quitas las moras tú?

Yo no, claro.

Y... y entonces el corsito que hay colgado

en la cocina de la abuela empezó a tintinear.

Y yo tuve el impulso de levantarme.

Y la abuela me cogió de la manita y me dijo:

"Tranquilo, Bruno. Tranquilo, que ya va a pasar".

Y cuando se fue calmando la cuestión va y dice:

"Cinco. Cinco con cinco".

¿Al ojo? Al ojo.

Increíble, ¿eh?

A mí me encantan los temblores.

El último no estuvo nada entretenido.

No terminaba nunca. Fue eterno.

Realmente un milagro que esto siga en pie.

Pero sigue en pie.

Avisa. ¿Dónde les pilló el último?

Limpiando...

Ya, tío.

Si hasta yo me la sé.

Pasó la información por la radio.

Pancho, ¿y la guitarra qué? ¿La has traído de paseo?

Vamos a tocar algo.

Las canciones que toco no son muy conocidas, entonces...

Venga, Pancho, algo del repertorio de tu banda. ¿Cómo os llamáis?

No tenemos nombre todavía.

¿Cómo que no?

No era en serio.

Está bueno.

¿Tú también estás en la banda?

No, yo no estoy. Ah.

¡Ay, qué lindo, Pancho!

Pancho, tócate algo que podamos cantar todos.

¡Sí, sí!

-Ahí con el primo.

¡No, "La Luna"! # Si vivir...

# Todos separados...

# Será la luna...

# ...esa copa de vino...

# ...esa copa de vino... #

"La cacha nueva".

-"El vino". -"La cacha".

¡Ay!

# Déjame... contigo...

# la alegría linda del último vals.

# ¡Amor, amor, amor!

# Vamos a vivir... #

¿Está bien?

Oye, no lo vayas a botar. Lo encuentro precioso.

¿Este? Sí.

Lo restauró la Nela. Hace tiempo ya.

Ese de ahí lo pintó ella también.

Qué habilidosa.

Paty, ¿trajiste sábanas? No.

Pero, traje dos sacos de las niñitas

que se juntan y queda una frasada estupenda.

Ya.

Buenas noches, mamá. -Buenas noches.

Que duermas bien.

Chao. ¿Le apago la luz? No.

Y ahora todos cogemos la carta a la vez,

sin mirarla y nos la ponemos así.

Entonces yo veo todas las cartas menos la mía.

¿Vale? Y hay que apostar a ver si te la llevas o no.

¿Pero qué pinta gana?

Es como la brisca, ¿no? Eso.

Mejor la que saque más alta gana. Más fácil.

-¿Qué estáis jugando? -A la pocha.

-Estamos sorteando las camas.

No es necesario. No es necesario.

Si la Esthercita va a dormir con la Alex en la carpa,

quiere dormir en la carpa. -Yo no quiero dormir en la carpa.

Tienes que acompañarla, mi amor.

Oye, lo que sí les voy a pedir

que no metan bulla porque la abuela se acostó.

¿Tú te vas a acostar? Luego si acaso.

Estamos... estamos metiendo menos bulla que...

Oye, yo diría jugar una partida completa mejor.

Bueno, yo considero que en mi estado me corresponde una cama.

Así que buenas noches, pastores. Buenas noches.

Me voy a llevar...

porque hace mucho frío. ¿Vamos a ponernos pijama?

Vamos, mi amor.

Buenas noches.

Adiós.

Buenas noches.

Oye. Vale.

A ver. Abra la mano.

Cuidado.

Ahí. Ahí, ahí.

(Risas)

Paren.

Oye, ¿pero qué les pasa?

(CHISTA) Cállense. Van a despertar a al abuela.

Ya, Paty...

-Ya...

Puta, me desarmaron la cama.

¡Ah!

(CHISTAN)

Es un producto exótico... No te va a resultar.

Va a resultar. Lo tengo planeado, lo tengo todo en el coco.

Es difícil que resulte por una cosa de aranceles.

Los aranceles bajaron hace mucho tiempo.

La lúcuma es producto peruano.

Ya, papá... Juegue, juegue.

¿Te quedaste dormida? Anda a acostarte.

Te vas a enfriar.

Estoy cómoda aquí.

Vaya a acostarse, mi amor. Vaya a acostarse.

Ya va. Ya, sí.

Buenas noches. Linda.

Buenas noches. Hazme huequito en la cama.

Ya llega su tigre a la maleza para allá.

Un tigre... soy yo.

Blanco. Juega.

Ahí va.

La onda que le dice al tigre... ¡Ya, juega!

Chao. -Buenas noches.

Yo no sé qué se cree este huevón.

Me hubiera traído yo una amiga a su edad para la casa

a mi mamá le da un infarto. Ya.

Como si no lo hubieras hecho.

¿Yo? ¿Ah, no?

Que nadie se enterara es otra cosa, pero...

Sí.

Tú lo que tienes es envidia.

No, ¿qué envidia? No, tranquilo.

O sea, igual está rica la Tere y todo, pero...

Tampoco tanto.

Ahora, tiene una hermana, huevón.

Exquisita, huevón. ¿Qué edad?

No sé, como unos veinticinco.

Está bien. Para mí está perfecto.

¿Qué más quieres?

¿Y tú qué?

¿Sigues con tus viejos? Viviendo.

Sí y trabajando también.

¡Uf!

Yo estoy bien, Javi.

No tengo rollo.

De repente no más me falta el aire, pero...

Tu papá es agotador...

Yo con mi madre y con Elías aguanto 48 horas.

Después empiezan a agobiarme y...

¿Tú allá tienes un departamento para ti solo?

Sí. Es alquilado, pero sí.

Está buena.

¿Y tú?

Yo, nada, ahora estoy viviendo con mis viejos, pero...

pero por ahora.

Ya.

Yo no sé a dónde me voy a meter cuando vendan acá.

¿Venías mucho?

Cuando vivía aquí la abuela un montón.

Ahora un poco menos, pero igual me encanta este lugar.

¿Cuánto piden?

No tengo idea.

¿Te interesa? Por saber.

Oye, Bruno. Dime.

¿Y qué vas a hacer el viernes?

¿El viernes?

No sé. No sé ni dónde andaré.

¿Por?

Venga.

Va, dispara.

Estamos invitaos al cumpleaños la Sole.

Joder, la Sole. Huevón.

No sé...

Ya, vamos, huevón, no seas maricón.

Así pasáis las penas... Que no.

No sé, no me presiones.

Ya.

¿Y tú qué vas a hacer?

Yo tengo cosas que guardar acá.

Bueno, de aquí al viernes esto está más que listo.

Vamos los tres.

Nela, ¿hace cuánto no carreteamos los tres?

¿Qué voy a hacer yo donde la Sole, Javi?

Qué sé yo. Vamos a carretear.

¿Te gustaría conservarla?

¿La casa? Mogollón.

¿Pero cómo?

Ya, si no sabes ni cuánto piden.

Y por poco que pidan, Bruno.

Esta casa necesita mucha plata.

Igual tengo una idea.

¿Qué? No, en serio.

Entre los tres.

La arreglamos y ponemos un negocio. ¿De qué?

No sé, un hospedaje. Tipo cabañitas paĺos gringos, no sé.

¿O no? Por mí bien.

Puta, yo no quiero pasarme toda la vida trabajando en un mol.

¿Trabajas en un mol?

Sí, trabajo en un Mol.

Tú allá no sé en qué andáis.

Y tú trabajando con tu viejo

que ahora le dio por exportar lúcuma....

Javi, ¿de qué estáis hablando?

¿Pero por qué no?

Podríamos hacer excursiones. No sé, tener caballos.

Mira, si la casa sigue muriendo es porque nadie la ocupa.

No sigue muriendo. Se necesita la plata para otra cosa. Tú sabes.

Que hayan dejado de venir es otro cuento.

No, no. Yo vengo siempre.

Sí, siempre.

Con veinte amigos que dejan la casa patas parriba.

¿Qué patas parriba? ¿Dónde la viste?

Si la última hicimos un carrete y lo dejamos igual.

Llevamos las bolsas de la basura.

Hasta quedó mejor, huevón. Oh, seguro.

¿Qué hiciste?

Nada, ahí, una fiesta solidaria.

Para desarmar la casa con los muchachos

y lo incentivamos con una barra libre...

Estuvo bueno. Solidaria...

Ya, ¿entonces qué? ¿Lo armamos o no?

Por mí vale.

Yo podría... Me hago cargo de los caballos, las excursiones.

Tú la administración y tú el mantenimiento.

No, yo me encargo de los caballos.

Como queráis. Hasta podríamos tener un huerto.

¿Un huerto? Sí.

Eso tú, a mí se me mueren hasta los cactus.

Yo le puedo poner una cubierta de placas solares.

¿Van a seguir?

Bueno, pero ¿qué pasa, huevón?

Nada, me da la lata que se lo tomen para chacuta.

No estamos de broma.

Estamos... ¿No están de broma?

A ti te molesta que te traten de invitado, ¿verdad?

Bueno, a mí me molesta que se lo tomen a la chacota.

¿O es verdad que te vas a venir a cuidar los caballitos?

Puta, tampoco es para enojarse. Nela, ¿qué onda?

Estamos conversando, no nos enojamos.

¿También te enojaste ahora? Que no, de verdad, que no me enojo.

Nela. Nela.

Puta, yo sabía que iba a saltar, huevón.

¿Y para qué dices nada?

Ya, primo, huevón, vamos a tomarnos un copete.

Ya. Salud.

Yo siempre he decía, huevón,

"cuando tenga plata voy a ir a ver a Bruno".

"Apenas tenga plata voy a ver a ese huevón".

Pero nunca viniste.

Porque no tengo plata.

Está enojada.

Sí.

Pero déjala, si no es contigo.

(Ronquidos)

(Ronquidos)

(Ronquidos)

(Ronquidos)

¿Eso es tu papá?

(Ronquidos)

El mío.

(Ronquidos)

(Ronquidos)

¿Nos tomamos la última por los viejos tiempos?

No.

No quiero brindar por los viejos tiempos.

Me cago en los viejos tiempos.

Estos son los nuevos tiempos.

Me caga esa gente que siempre anda con la misma.

"¿Te acordás de cuando éramos niños,

cuando fuimos a no sé dónde?".

¿Qué quieres que le diga a la abuela?

No, si yo no lo digo por la abuela,

yo lo digo en general.

Es gente va...

No se ven un tiempo y después se encuentran...

No dicen nada,

ni hablan nada que no sea de los viejos tiempos.

Y cuando se acaben los viejos tiempos, ¿qué?

Se callan.

Porque no tienen nada que hablar.

Hay que hacer cosas, huevón.

Hay que hacer que pasen cosas.

En esta casa o donde mierda sea.

Si nos quedamos pegados a los viejos tiempos estamos cagaos.

Estamos cagaos.

(Canto de pájaro)

(Canto del gallo)

(Canto de pájaros)

Estás enfermita.

Estoy enfermita...

¿Y los chiquillos? También.

¿También están enfermitos? Sí.

Toma.

Pero lo tienes lindo el pelo, mamá.

Buenos días, abueli. ¿Cómo durmió?

Mamá está sugestionada con los cuentos de anoche.

Qué sugestionada. Lo que pasa es que roncas tan fuerte

que hasta la mamá te escuchó.

Me voy a duchar. Está ocupado el baño.

No importa, igual voy. ¿Qué pasó?

Es que la mamá dice que se le movió la cama.

Y yo tenía tapones.

No pude dormir nada con los ronquidos de tu marido.

Horrible. Hola.

Buenos días. Hola.

Hola, abuela.

¿Qué...?

¿Se te alargó la noche, Nela?

Un poco.

Hasta las tantas estuvieron anoche.

Los tuve que hacer callar.

Ya, listo.

¿Qué tal? -Bien.

Estupenda.

¿Quién está? La Olga.

¿Qué pasa, Nela?

¿Te sientes mal?

¿Quieres una aspirina o algo?

No, gracias. Estoy bien.

Oye, ¿dónde está esa ropa tuya

que le íbamos a regalar a la Esther?

La llevamos a Santiago. Ah.

Me voy a cambiar, mamá.

¿Esto de quién es? Eso es de la tata.

Lo trajo ella.

Ya, nos vemos.

No vuelvan tarde. No.

Mis niños no lo van a sentir tanto.

Como la Nela nadie.

Tanto como yo, me refiero.

(Ruido)

¿Por qué no alquilamos un auto nosotros?

Igual me puedo conseguir uno.

¿Cómo estáis para el próximo fin de semana?

Mañana mismo si quieres. No, mañana trabajo.

Como decías de volver mañana.

Sí, pero en la madrugada. Es que entro a las 10.

¿De lunes a viernes?

Sí, y algunos sábados.

Ahí está.

Yo apenas conozco el sur.

Ya, pero espérate, no me puedo ir tan lejos.

¿Por qué no te vienes a Santiago con nosotros?

¿Y qué hago yo allí toda la semana, solo?

Pero qué solo si allá estamos todos. ¿Cómo solo?

Ya, pero vosotros trabajáis.

Bueno, pero como todo el mundo.

¡Ay, Nela! ¿Te aburrís sin nosotros?

¿Por qué nunca me avisan?

¿Qué trajiste?

Prima...

Linda.

Qué rico. Qué rico.

Linda, prima, estaba cagao de hambre.

¿Pican?

¿Te rendiste?

Perdí el señuelo.

¿Quieres?

No, yo después saco algo.

(Música dramática)

(Ruido)

¿Qué hacen por allá?

¿Estaban en pie?

Ahí estaban revolviendo el gallinero.

¿A ti tampoco te gustan las mudanzas?

Es la primera vez.

Yo tengo el récord de mudanzas en un año.

¿Por qué te cambias tanto?

No sé.

¿Te apetece un bañito?

¿Acá? No, aquí no.

¿Vamos a las pozas?

No tengo tanto calor. ¿Te mojas los pies?

¡Javier! Le vas a espantar los peces.

(Canto de pájaros)

(Silbidos)

No me acordaba del silbato.

¡Javi! Para.

Es para que no se nos pierda el Brunito...

Coño, qué fría.

Está rica, Bruno. Mira.

¡Ah! Quieta. Quieta. Que luego te quedas llorando.

No, tranquilo, tranquilo.

¡Ea!

Quieto. Quieto. ¡Quieto, quieto, quieto!

¡Ah!

¡Prima!

(Gritos)

¡Ah!

(Risas)

Esa prima... Para, para. Javi.

Venga, venga.

Los zapatos, los zapatos.

Está rica, prima. ¡Los zapatos!

Ya vamos... Javi, Javi.

No te vamos a tirar.

No, no, no. Vamos.

Vamos. ¡Para! ¡No, no!

¡Y una, y dos y...! Para.

Oiga, prima... Ya, ya.

¿Tú crees que la abuela se entera cuando le hablamos?

¿Tú crees que mi mamá se entera?

Anda, todo acelerada.

Pero por momentos parece que sí.

Y luego al minuto la veo medio perdida.

Digo la abuela, ¿eh? Ah.

Yo creo que la abuela está bien, está tranquila, en su mundo.

Lo que sí le veo es buen aspecto. Sí, para la edad que tiene.

Ella mantiene algo, como muy suyo.

¿Te acuerdas de ese retrato de la abuela de joven?

Una foto en blanco y negro.

Ella tiene un peinado así como con ondas.

Parece una estrella de cine.

Estaba colgado de la pared de la casa.

Y tenía un marquito así de madera muy bonito...

Y siempre estuvo roto el marco.

La abuela me pidió varias veces

que se lo arreglara y a mí se me pasó.

Hasta que un día me acordé, me lo llevé al taller

y le saqué... le saco la maderita que tenía detrás,

y detrás de la foto de la abuela había otra foto

de un tipo muy elegante así... buen mozo...

que no era el abuelo.

¿Cómo lo sabes?

Tenía una dedicatoria.

¿Y qué hiciste?

Lo arreglé y lo devolví a su lugar.

¿No preguntaste? No había nada que preguntar.

Mira, abuela.

Está quedando linda.

¿Javier dónde ha ido?

Se nos perdió.

Ahí está Javier.

¿Le conociste? Sí, son los primeros.

Gordito.

Hola. Hola.

Hola, abuela. ¿Cómo estás?

¿Y, cómo les fue? No estuvo mal.

Hola, abuela.

¿Tomaste solecito? Un poco.

Vienes coloradito. Pero poco.

Hola. -¿Cómo les fue?

Ahí.

¿Pescaron?

Ni uno. Nada, huevón.

Hay que salir de madrugada.

Fuimos de madrugada...

Sabrán lo que se comen.

Parece que tenían dieta.

Ya. Me falta solo el tuyo.

Olga. Ocho... -Ocho.

No, ocho con número.

Con número todo junto.

El número ocho.

Guion bajo, ochenta.

¿Viste que era difícil?

Era mejor el que te hice.

Mamá, ¿cuándo nos vamos a ir?

Bueno, ¿vamos? Debe haber un taco enorme.

Vaya a buscar a los hermanos y nos vamos.

Pican.

Pero sin cáscara. No te comas la cáscara.

Déjame. Me lo como como quiera.

¿Sabes lo que no hemos hecho? Mermelada de naranja.

Tú la haces tan bien. Mucho trabajo.

Sí, pero rica. No es tanto.

No es tanto. ¿No?

No

Usted, mamá, la hacía. Le quedaba estupenda.

Oye, Alberto. -¿Ah?

¿Y si me dejáis el Peugeot y tú la camioneta?

¿Estáis enfermo? Ni cagando.

Ah, Alberto, y el próximo fin de semana...

No, te dije que no. El otro día me lo chocaste...

Si fue un toquecito.

Hazte responsable.

¿Fui yo? ¿Fui yo? -Yo fui.

Pero te lo pago. Si yo lo puedo arreglar.

(Golpe)

Nela.

¿Viste mi bolsa?

¿Te vas con los demás?

No, no sé. Me quería duchar.

Hay un olor muy raro.

Será el calor.

No, la ampolleta que se quemó. Mira.

Que mano más fría. Te quemaste.

(Ruido)

¡Gino!

¡Gino!

¿Tú me puedes acercar mañana a tomar el bus?

¿A dónde?

A la parada.

Sí.

(Llaman a la puerta)

Toma.

Gracias. Y este.

¿Te puedes llevar la basura?

Ya. Toma.

Yo no quise tocar tus cosas.

Pero el Tata dice que se las puede llevar él aprovechando el viaje.

(Música dramática)

Esthercita, mi amor. ¡Ponte, ponte, ponte!

¡Ay!

Dale.

Fuiste al baño, ¿no?

Sí, ya fui. -Está bien.

Chao. -¡Gino!

¿Se despidió de la abuelita? -¡Sí!

Ya, súbanse.

Súbanse rápido que nos va a agarrar el taco.

¡Bruno! Bruno, mira, mi amor.

Te escribí los mail de toda la familia.

Gracias, tía. Chao. Chao.

Y vuélvete a Chile.

-Chao, primo.

Llévense esto paĺa noche.

Hablamos el sábado. Sí.

¿Te parece?

¿Quieres que te prepare algo especial la Carola?

Cualquier cosa, tío. Bien.

Nos vemos. Adiós, chao.

¡Chao, chicos!

Adiós.

Esa es mi hermanita...

Chao.

Nos vemos. Nos vemos, ¿eh?

En serio. Dale. Llámame.

Venga. Dale.

Chao, Diego. Hasta luego, tío.

Adiós, abuela. Chao, abuela.

Chao. Chao.

Chao, Nela.

¡Chao! ¡Chao, familia!

¡Chao!

(Claxon)

(Claxon)

¿Me dejas manejar o no me dejas manejar?

(N. Casal BSO "El árbol magnético")

(Continúa la música)

Me quiero llevar un recuerdo.

Tienes muchos recuerdos.

Uno de ahora.

(Música suave de piano)

(N. Casal BSO "El árbol magnético")

Somos cine - El árbol magnético

26 abr 2021

Bruno regresa a su país de origen después de una prolongada ausencia. La casa de campo que de niño compartía con su familia está ahora en venta y todos se reúnen para despedir el lugar. La visita al “árbol magnético”, una curiosidad local deextrañaspropiedades, despierta en él sensaciones y afectos casi olvidados.

Contenido disponible en España hasta el 24 de mayo de 2023.

ver más sobre "Somos cine - El árbol magnético" ver menos sobre "Somos cine - El árbol magnético"
Programas completos (175)
Clips

Los últimos 248 programas de Somos cine

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

El administrador de la página ha decidido no mostrar los comentarios de este contenido en cumplimiento de las Normas de participación

comentarios.nopermitidos