Servir y proteger La 1

Servir y proteger

Lunes a viernes a las 17.15 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5688146
No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 819 - ver ahora
Transcripción completa

Adulteraremos la heroína que le pasas con fentanilo.

Con eso conseguiremos una dosis mortal.

Si le apretamos un poco,

nos dirá a quién le compró la pistola.

-Si quieres que a Iris no le pase nada,

mantén la boca cerrada.

-Ambos son policías

y eso es lo único que tienen en común Láinez y Ríos.

Lo que podría significar que estamos

ante un asesino en serie de policías.

(TONI) Deberíamos irnos los tres a Puerto Real.

-Puedo ayudarte a encontrarlo.

Cuando eso suceda, acabaremos con él para siempre.

(Música emocionante)

(Golpes puerta)

Pasa.

¿Tienes las papelinas? Sí.

Toma.

¿Algún problema para conseguirlas? No.

Ha sido igual de sencillo que siempre.

Los camellos no hacen preguntas.

¿Y tú? ¿Tienes el fentanilo? Sí.

Pude coger una ampolla sin que la anestesista lo notase.

Ayer tuvimos varias operaciones y una fue muy larga.

Y ahora, ¿qué?

Ya lo tengo todo preparado. Solo hay que mezclar las sustancias.

Lo más difícil era cristalizar el fentanilo para mezclarlo

y ya lo tengo hecho.

Ha sido más sencillo de lo que imaginaba.

Para mí no lo está siendo.

¿Qué decías? ¿Qué? Nada.

Pues ya está.

Te toca a ti

meter las papelinas en la chaqueta,

coser el forro y llevársela a tu hermano. Cógelo.

Eli, ¿pasa algo?

Odio tener que comprarle droga a mi hermano, pero esto...

Esto es peor.

¿Te estás echando atrás?

A ver...

Mira, si quieres, estamos a tiempo.

Aún podemos pararlo todo.

Pero...

La que se lo juega todo soy yo.

Voy a entrar en la cárcel

con droga adulterada para mi hermano.

Escúchame:

sé que tienes miedo, pero todo va a salir bien.

(SUSPIRA)

Si algo falla, el marrón es para mí.

Las cuatro papelinas llevan fentanilo.

Pensarán que pertenece a una partida adulterada,

como otras que circulan por la calle.

Si el plan no fuera perfecto, no te pediría que lo hicieras.

Yo también me juego mucho. Confía en mí.

Además, sabes que es la única manera de que tú y yo estemos juntos:

que él ya no esté.

Ya.

Pero es mi hermano.

Ya. Y llevas cuidándole toda la vida,

pese a cómo se ha portado contigo.

Eli,

es su felicidad

o la tuya.

Lo sé.

Y ya no puedo más.

En cambio, tú...

¿Qué hubiera sido de mí si no te hubiera conocido?

No pienses en eso ahora.

Solo piensa en nuestra vida juntos.

Por fin podremos ser felices.

(Puerta)

¡Buenos días, Emilio!

Celebro tenerte de vuelta. ¿Un café descafeinado?

Sí.

Yo también me alegro de haber regresado.

¿Qué tal el seminario de comisarios?

Mejor de lo que pensaba.

Gracias.

Creía que todo el mundo me acribillaría a preguntas

sobre la investigación de Salgado y el asalto,

y han estado muy comedidos, cosa que se agradece.

¿Y por qué noto que estás agobiado?

Siéntate. Cuéntamelo.

Bueno, porque...

(SUSPIRA)

Salgado me llamó anoche.

Me informó de que es más que posible

que tengamos a un asesino en serie de policías

y que no tenemos ninguna pista de quién puede ser.

No sabía que te hubiera reportado ya.

Pues sí. Y también me informó

de que tanto él como tú compartís esa misma teoría.

Me alegro mucho, al menos, de que hayáis colaborado.

Mi relación con Salgado no va a interferir en el trabajo

y mucho menos en un caso tan sensible como este.

(Golpes)

¡Adelante!

¿Se puede? Claro, pasa y siéntate.

¡Qué bien que les encuentro juntos!

Quería hablar con ustedes.

A ver...

He hablado con la gente de personal y se va a acelerar mi salida.

¿Cómo de acelerar? Hoy es mi último día.

Mañana vendré, pero a recoger las cosas.

¿Ya te han asignado plaza en Cádiz?

He tenido la suerte de que hay un puesto vacante

en la comisaría de Cádiz capital y tenían prisa en cubrirlo.

Me lo han asignado en comisión de servicios.

Me acabo de enterar.

¡Enhorabuena!

Gracias, comisario, por haber dado buenas referencias mías.

Así que tú has tenido que ver en esto...

Cuando me llamaste para contármelo, sabía que no podría impedirlo,

así que dije: "Vamos a echarle un cable".

Su apoyo ha sido muy importante para mí.

Eso no quita que me llevara una sorpresa cuando me lo comunicó.

Yo tampoco lo vi venir.

Entiendo que quieras alejarte de Madrid

después de lo que le ha pasado a tu padre.

La familia es lo primero.

Te echaremos de menos. Y yo también.

¿Sabe lo que voy a echar mucho de menos también?

Sus míticos rapapolvos.

Te noto muy confiado, ¿eh?

A lo mejor, en Cádiz encuentras a otra Miralles que te pone firme.

Seguro.

Toni, he sido muy dura contigo, pero...

era solo porque confiaba en tu potencial. Lo sabes, ¿no?

Lo sé.

Y yo he intentado dar lo mejor de mí.

Tienes madera.

Yo solo he tratado de sacarla a flote.

Muchas gracias, inspectora, por ser tan generosa

conmigo y con los demás.

Gracias por decirlo.

Pero...

Trato de que entendáis

la importancia y el valor de nuestro trabajo.

Nunca olvidaré todo lo que me ha enseñado.

(Móvil)

Disculpa, he de cogerlo.

No se preocupe.

Hasta luego.

(Móvil)

Dime, Iker.

Pasa, por favor.

Muchas gracias por venir.

-Me sorprendió tu llamada. -Sí, ya, supongo.

¿Quieres tomar algo? -No. Gracias.

-Vale, pues si no te importa, pasa, nos sentamos y charlamos con calma.

-Me dijiste que querías que te hablara de Khan,

conocerle mejor.

¿Estás preparado? -Sí, claro que estoy preparado

para que me hables de ese malnacido,

pero antes de que me hables de él, me gustaría saber más de ti.

Me gustaría saber por qué le odias tanto.

-¿Qué más da?

-A mí me parece importante.

-De acuerdo.

(SUSPIRA)

Llegué a España con la idea de ser modelo,

pero cuando me bajé del avión

me di cuenta de que me habían engañado.

Me quitaron el pasaporte

y me encerraron en un prostíbulo de carretera en Lugo.

Eso fue hace siete años.

-¿Fue entonces cuando conociste a ese rumano?

-No.

Le conocí hace tres.

Nos compró a unas cuantas y nos trajo a Madrid.

Enseguida se encaprichó conmigo.

Me separó de las demás y me encerró en una casa.

-¿Estabas sola en la casa o había alguna otra chica contigo?

-Estaba sola.

-Entiendo que con lo que me cuentas has vivido un infierno.

-Sí.

Solo Virginia lo hacía más soportable.

-¿Virginia?

-¿Quién era Virginia? Me dijiste que estabas sola en esa casa.

-Una mujer preciosa.

De las más sensibles, fuertes e inteligentes que había conocido.

Nos conocimos en uno de los pisos después de Lugo

y fue un flechazo.

Nos enamoramos y estuvimos juntas

hasta que Khan lo descubrió.

-¿Y qué ocurrió entonces?

-Virginia podía venir a verme; yo no podía salir de esa casa.

Un día, Khan dijo que se iba de viaje,

pero apareció.

-Y la mató, ¿no?

-Delante de mí.

-Lo siento.

-Estaba muerta de miedo.

(LLORA) Y él seguía viniendo a verme.

Era insoportable.

(LLORA)

Tenía que drogarme para acostarme con él.

Y me volví adicta.

¿Te parece suficiente motivo para querer verle muerto?

-Claro que sí.

Será lo que haremos en cuanto quedemos con él: matarlo.

-No solo lo hago por mí.

Se lo debo a Virginia y al resto de las chicas.

Tengo que irme ahora, pero puedo volver por la noche

y seguimos hablando.

-Sí, seguimos hablando esta noche.

Aún quiero que me cuentes todo lo que sabes sobre Vlado Khan.

-Sí.

-¿Por qué nos han convocado? ¿Alguien lo sabe?

-Algo gordo tiene que ser. -Tiene pinta.

-Sí, porque han llamado a todo el mundo.

¿Sabéis algo de Toni? Debería estar aquí, ¿no?

-Lo he visto salir, pero no sé dónde iba.

-Voy a llamarle. -No, déjalo.

Ha ido al hospital. Tenía que hacer algo con su madre.

-¡Ah!

-¿Qué tenía que organizar?

-No sé. Ha dicho que volvería luego. -¿Santiago está bien?

-Sí. Yo estuve viéndole ayer y estaba fenomenal.

-A lo mejor están pidiendo el alta o algo así.

-Chicos, los jefes.

¿Estamos todos?

Falta Iván.

-Hablando del rey de Roma...

-Perdón. Estaba con algo importante en la UIT.

Tranquilo. Ahora sí que estamos todos.

¿Podemos empezar?

Os hemos convocado porque tenemos algo importante que deciros

en relación al asesinato de Láinez

y la agresión de Santiago Ríos.

Ayer, el oficial Guevara,

la inspectora jefe Miralles y yo mismo

analizamos concienzudamente el caso y llegamos a la conclusión

de que muy probablemente se trate de un asesino de policías.

(TODOS MURMURAN)

Por favor, no hemos terminado. Guardad silencio.

Hay detalles significativos que nos llevaron a concluir

que el responsable busca venganza.

¿Verdad, Miralles?

Sí, efectivamente.

El modus operandi así lo indica,

pero hay algo que nos hizo cambiar el enfoque.

Al principio, pensábamos que el móvil del crimen

era la venganza personal,

pero ninguna de las víctimas

llegó a conocer nunca la identidad de su verdugo,

así que la idea de que sea una venganza persiste,

pero no el hecho de que sea personal.

Creemos, en este momento, que el objetivo es

el Cuerpo Nacional de Policía en términos generales.

(TODOS MURMURAN)

-El asesino dejó la placa de Láinez y se llevó la de Ríos.

Es su firma

y una declaración de intenciones, como concluyó Miralles.

Estamos ante un asesino en serie

que solo parará cuando le detengamos.

Eso significa que todo el cuerpo está en peligro.

Cualquier policía de esta comisaría o de cualquier otra de Madrid

puede ser su próximo objetivo.

Hemos avisado a Jefatura para que estén atentos.

Sed precavidos y cuidad como nunca vuestra seguridad.

(JESÚS) -¿No dices ni "hola"? -Perdona.

¿Qué tal estos días?

-¿Y tú qué crees? Me tienes a dos velas.

Más te vale traer buenas noticias del cirujano.

He hablado con él y le he dejado las cosas claras.

-¿Y la pasta?

-Ha prometido darme 20.000.

-La última vez me dijiste lo mismo y no he visto un duro.

Necesito el dinero antes del viernes o estoy jodido.

-Lo tendrás mañana.

-Eso está mejor.

¿Y cómo se ha metido tanta caña?

Hasta ahora, te había toreado lo que le había dado la gana.

-Le he dicho lo que había.

Que lo que tú haces tiene un precio

y que si no quiere estar aquí tiene que pagar.

-¿Nada más?

-¿Otra vez con lo mismo?

-Hasta hace dos días, parecías la fan número uno del mierda ese.

-Estás obsesionado.

A mí, ese pijo me da el mismo asco que a ti.

Pero soy yo la que tiene que tratar con él.

-Admítelo. Te gusta.

-¡Que no me gusta! Pero, al menos,

ha cumplido con todo lo que ha prometido.

Mañana lo tendrás, ¿vale?

Gracias.

Pruébatela.

Le he cosido el forro trasero, que estaba deshilachado.

Te lo dije.

-Me queda como un guante.

-Sí, te queda bien.

-Esta chaqueta me la cosiste a medida para la boda de alguien.

-Sí, la boda de Asunción y Paco.

-Mira que lo pasamos bien.

Estuviste medio verano con ella. Me la probabas todos los días.

Temprano y acabado de duchar, para no manchar la tela.

-¿Te acuerdas?

(ÉL ASIENTE)

-Mereció la pena el esfuerzo. Te quedó perfecta.

Nunca llegué a darte las gracias.

-No es algo que hagas habitualmente. Al menos, conmigo.

-La vida, aquí, es muy dura

y sé que, a veces,

acabas pagándolo tú.

-La cárcel no tiene nada que ver. Ya eras así antes.

-Un niño solo hace lo que ve en casa.

-Yo también vivía allí

y nunca te he levantado la mano.

-Sé que muchas veces he sido demasiado duro contigo,

pero es porque...

intento protegerte.

Solo quiero que seas fuerte

para que te puedas enfrentar al mundo, salir adelante

y que seas feliz.

-Es la primera vez que me hablas así,

preocupándote por mí.

(RÍE A CARCAJADAS)

-¿Qué tiene tanta gracia?

(ÉL RÍE)

-Eres una ingenua. ¿No te das cuenta?

¿De verdad te has creído lo que te he dicho?

Y el cirujano que tanto te gusta te hace lo mismo.

No ha colado. Te mola y se nota,

aunque dudo que ese se fije en alguien como tú.

-Mañana tendrás tu dinero. -Eso espero.

Aunque a la que más le interesa la pasta es a ti,

si no quieres que haya consecuencias.

-Acuérdate: en el forro trasero.

-¡No hace falta que me lo repitas!

¿Te crees que soy tan torpe como tú?

Me voy.

Quiero probar la chaqueta como se merece.

Entiendo que estéis preocupados por vuestra seguridad

y que estéis muy alerta,

pero también es prioritario

que actuéis con normalidad y continuéis con vuestro día a día,

dedicándoos a los casos que tengáis asignados.

Gracias a todos.

Ya habéis oído al comisario y al inspector jefe Salgado.

Actuad con total normalidad,

pero sin bajar la guardia en ningún momento.

Yo, por mi parte, solo puedo deciros que lo atraparemos.

Ya te digo yo que lo atraparemos y lo pagará bien caro.

Toni no ha llegado, ¿no? (TODOS) No.

-Nos ha comentado Merinero que tenía alguna gestión en el hospital.

-¿Ocurre algo?

Lo suyo sería que os lo contara él en persona,

pero ya que todo se está precipitando,

creo que debo poneros al día.

¿Es por Santiago? No. Santiago está muy bien.

Toni ha solicitado el traslado a Cádiz.

¿Cómo? ¿A Cádiz? ¿Y eso?

Santiago, tras lo que le ha pasado

ha decidido solicitar el pase a segunda actividad.

Su mujer va a traspasar el bar que regenta

y se van a vivir a Puerto Real, a una casita que tienen.

¡Qué planazo! -¿Y Toni también...?

Sí, efectivamente.

Toni ha decidido irse con ellos. Cree que ahora es lo más prudente.

Es normal. Ha estado a punto de perder a su padre.

Querrá pasar con su familia la mayor parte del tiempo.

-¿Cuándo se va?

Pasado mañana.

¿Ya? Sí. Pasado mañana.

Ha tenido suerte, porque se va en comisión de servicios.

Por eso os lo he contado yo, aunque debería haberlo hecho él.

No pasa nada. Cuando le veamos, nos hacemos los sorprendidos.

(TODOS RÍEN) Voy a seguir trabajando.

Mucho ánimo y no bajéis la guardia en ningún momento.

¡Vaya semanita llevamos! Primero, Nacha. Ahora, Toni.

-Elías, vamos.

Tengo novedades sobre el asesino de policías.

-Ya, pero se lo contamos a Salgado. -Sí, por supuesto.

(GESTICULA SIN HABLAR)

-¿Eso qué es? ¡Qué pinta más buena tiene!

-Prueba, pero cuidado, que están aún calientes.

Son quesadillas de huitlacoche.

-¿De "huitla" qué? (RÍE) -Huitlacoche.

-Es un hongo que le crece al maíz. Es como nuestra trufa.

-¡Ah! Vamos a ver.

¡Mm!

¡Qué rico está esto!

Podríamos ponerlo de tapica hoy. -Sí.

Si se enfría, le damos un golpe de plancha

para servirlas calentitas.

-Sí, señora. Y si tienen éxito, que creo que sí,

las podríamos incorporar al menú. -¡Ay!

-Me tienes que enseñar a hacerlo. -Cuando quieras.

-Mm.

Prepárame un par de cervezas y ponle dos tapicas.

¡Qué rico!

-María, ya sé que es mi primer día de trabajo,

pero me gustaría que me dijeras si tengo que mejorar algo

o cambiar algo.

-No, mujer, tranquila. Lo estás haciendo fenomenal.

Te veo muy suelta, los clientes están a gusto contigo,

no te has equivocado con las comandas, que es un punto.

Fenomenal.

-Hola, Dani.

-¡Ay, mira!

Él es mi hermano, Ángel.

-¡Ah! (ÁNGEL) -¿Qué tal?

(DANI) -Ella es María, la dueña del bar.

-Encantada. -Encantado, yo.

-Por poco no estás tú del otro lado de la barra.

-Sí. Disculpa por el malentendido.

-No te preocupes. ¿Qué tal? ¿Te han llamado de la obra?

-Sí, bueno...

Al final, cambiaron al jefe de obra

y ya sabes cómo son; cada jefe de obra tiene a su gente.

Al final, no se pudo.

-Bueno, lo siento mucho.

A ver si encuentras otra cosa rapidico.

(DANI) -Seguro que sí.

-Voy a por las cervezas. Te quedas. -¡Ah, vale!

-Luego me voy a meter en la cocina. ¿Te dejo sola en la barra?

-Sí, de acuerdo.

-¿Esas son quesadillas? -De huitlacoche.

-¡Madre de dios! ¡Se ven buenísimas!

-¡Están buenísimas! (DANI Y ÁNGEL RÍEN)

-¿Crees que se la creyó?

-Yo creo que sí.

-Tampoco es mentira. Estoy buscando trabajo y no tengo.

-Sí. ¿Cómo te ha ido?

-Bien. Fui hoy a la entrevista de la ETT del barrio.

Salió el tema de los siete años sin trabajar

y con mi edad... ¡Es que llama mucho la atención!

Les tuve que decir que estuve en prisión.

-¿Y qué te dijeron?

-Que va a estar difícil.

Ve cuánta gente está en el paro con estudios y experiencia.

Un exconvicto no va a ningún lado.

-No te agobies. De momento, tiramos de mi sueldo.

-Sí, de momento. Pero ¿hasta cuándo?

O sea, yo quiero trabajar.

-Créeme, todo va a estar bien.

-Si tú lo dices.

-El mismo día que atacaron a Ríos solicité

las imágenes de todas las cámaras de los alrededores.

Las imágenes suelen caducar a las 24 horas.

De ahí, lo de agilizar los trámites.

Pero las horas de visualización han dado su fruto.

-¿Qué tenemos?

-La cámara de una tienda de deportes grabó un coche a toda velocidad

minutos después del disparo.

-¿Dónde? -A dos calles del cementerio.

-Podría ser el asesino huyendo.

-Tracé dos rutas de salida y encajan con dos de los supuestos.

-¿Se distingue la matrícula? -Solo tuve que ampliar la imagen.

Fue sencillo. Antes de la reunión les he mandado un mail

con los datos del dueño del vehículo.

Se llama Diego Blasco.

-Ve inmediatamente a detenerle y lo traes a comisaría.

Informa a Alonso y que te acompañe.

-A sus órdenes.

-¡Felicidades! ¡Buen trabajo, Díaz!

-Muchas gracias. Voy a seguir con lo mío.

(SALGADO) -Díaz.

-Con respecto al cuadrante de clases que hacemos cada semana,

lo que hago es, primero,

colocar todas las clases que son fijas.

-Vale. Así te aseguras que no coincidan con las otras.

-Eso es. -Vale.

-Una vez tienes colocadas las fijas,

en función de los huecos, ponemos las otras actividades.

Lo normal es que lo consensuemos con los profesores:

horario, fechas y demás.

Según la disponibilidad, lo cuadramos.

-¿Nosotros llamamos a la gente a la que pueda interesarle?

-Eso es.

Según el orden de inscripción,

así lo hacemos hasta tener un grupo mínimo para activarlo.

-Vale. -Vale.

Pues eso sería. ¡Ah, por cierto!

Esto es para ti.

-¿Y esto?

-Las llaves del centro cívico.

-¡Ah!

-En algún momento, tendrás que quedarte para acabar algo

o venir antes por cualquier cosa, así que es bueno que las tengas.

O puede ser, como mañana, que no puedo venir hasta la tarde,

que algún día tengas que ser tú quien abra.

-Vale. Genial. Gracias. -Vale.

Otra cosa, Paty:

tienes un contrato de 40 horas semanales.

Siéntete libre para organizártelo como quieras.

-Vale, guay.

Al principio, vendré a primera hora.

Ya estoy acostumbrada al horario de La Parra.

-Perfecto, como tú quieras.

Lo único, que estemos en contacto y nos informemos

para que siempre haya alguien aquí.

-Perfecto. -Muy bien.

Nada más, ya está.

Te dejo para que armes el cuadrante de esta semana.

-Genial.

-Cualquier duda, me dices. -Vale.

Oye, y gracias por la confianza.

-Gracias a ti.

-Chao. -Hasta ahora.

-Hola, Miguel. -Hola, Toni.

-¿Qué tal? -Bien. ¿Y tú?

-Bien.

Mañana es el juicio por la muerte de los matones de Rojo, ¿no?

-Sí. -¿Cómo estás?

-Bien. Bastante tranquilo, dentro de lo que cabe.

Mi abogado dice que me relaje

y que está convencido de que el juez se decantará por legítima defensa,

así que, si te digo la verdad, con ganas de que pase rápido

y que no se arme mucho jaleo.

-Normal.

¿Del asalto te han dicho algo?

-Aún no, pero me han dado a entender que creen en mi inocencia.

Habrá que ver. Es complicado.

-No te olvides de que hiciste lo correcto.

Nos salvaste a todos.

Estamos contigo, ¿vale?

-Gracias.

-A ti.

-Me voy. -Chao.

¿Qué pasa contigo? -¿Qué tal, Toni?

-Bien. ¿Tú qué tal con el curro?

(RESOPLA) -Supernerviosa, tío.

Ayer veía a Daniela en el bar y pensaba:

como no se relaje, le da un infarto.

Y hoy soy yo, que no paro de apuntarlo todo.

-Bueno...

Seguro que dentro de poco te va mejor.

-Eso espero, la verdad.

¿Qué haces aquí?

-Venía a contarte una cosa.

-¡Uy! Parece importante.

¿Qué pasa?

-Que me voy de Madrid.

Dejo Distrito Sur.

-Se te ha ido de las manos. Te has pasado con él.

-Se ha reído de nosotros. Cualquiera habría hecho lo mismo.

-Yo no le hubiera metido ese empujón.

Y Salgado, te digo que tampoco.

(SALGADO) -¿Qué ha pasado?

-No lo hemos traído porque no ha sido él.

Hemos contrastado su coartada y el chaval estuvo en el taller

durante la agresión a Santiago.

-Solo era un loco al volante.

Nos ha dicho que tenía prisa, pero lo dudo.

Ya hemos avisado a Tráfico. Esperemos que le caiga una multa.

-Una multa y un empujón que casi le hace caer al suelo.

El señor Blasco ha llamado para quejarse por el trato recibido.

Ha amenazado con ponerte una denuncia.

-¿Cómo?

¡Ese tío es un cretino! ¡Si se nos ha encarado!

-Lidia tiene razón. Era un estúpido. Nos ha hecho volver.

-Hemos vuelto pensando que había recordado, pero ¡qué va!

Solo quería... Bueno, nos ha exigido que le diéramos las gracias.

-¿Cómo ha sido el empujón?

-¡Qué empujón! Si le he dado un toquecito cuando nos íbamos.

-No me importa el calibre

ni la fuerza con que se lo hayas dado.

Te disculpas y punto.

-¡Que no ha sido para tanto! No va a denunciar. ¡Es ridículo!

-No me gusta tu tono ni cómo me llevas la contraria.

-Lidia ha estado muy correcta. Ese tío era un estúpido.

Le ha dado un empujón y ni... -¡Guevara, no he pedido tu opinión!

Y tú, levantas el teléfono y te disculpas.

Como si se llama Pol Pot. Me da igual lo que haya hecho.

-Ni de coña.

-Te advertí que no quería quejas de tu comportamiento.

-¡Le está echando cuento!

-No eres consciente de lo que ha ocurrido.

Necesitas reflexionar. -Lo tengo todo clarísim...

-Lo harás en la sala de pruebas mientras ordenas el archivo.

-¿Y el caso? (GRITA) -¡Estás fuera!

-¿Me acaba de mandar a un cuartucho a limpiar el polvo?

-¿Me aceptas un consejo, compañera?

Mantén esa bocaza cerrada y te irá mejor aquí.

-Es que me da muchísima pena, Toni.

Primero Olga y Julio. Ahora, tú. Me vais a dejar sola todos.

¿Ese es el plan o qué? -No seas exagerada.

(PATY RESOPLA)

-Míralo por el lado positivo: tienes casa en Cádiz para verano.

-Eso es un punto, no te lo niego.

-Pero vente, no me fastidies. -Pues claro que voy a ir.

Te voy a echar mucho de menos. Me da pena que te vayas.

-Paty, por favor.

No me estás ayudando. -Lo siento. Tienes razón. Perdón.

Imagino que no ha debido ser una decisión fácil.

(RESOPLA) -No he tenido mucho tiempo de pensarlo.

Lo más difícil viene ahora. A ver cómo nos adaptamos los tres.

-¿Cuándo te mudas?

-Hoy es mi último día en comisaría.

-No. ¿Te vas ya?

-Mañana estoy recogiendo papeleo y las cosas de comisaría.

-¡Toni! -¿Qué?

-No me da tiempo ni a prepararte una fiesta de despedida.

-¡Otra! ¡Que no quiero fiesta de despedida!

Ya me lo han dicho Paula y Lara y no me apetece.

-Ya sé lo que te pasa.

Te da miedo ponerte sensible, llorar y emocionarte.

-No. -¿No? ¡Va!

-Te voy a echar mucho de menos.

-Y yo.

(LLORA) Mucho.

-Ven aquí, anda.

-¿Tienes un momento? -Sí, pasa.

¿Alguna novedad sobre el caso?

-Sí. Me ha parecido muy interesante lo que me ha comentado Iván

sobre las rutas de salida y las cámaras.

Le he dado vueltas.

Creo que el asesino debió hacer un seguimiento los días previos

al ataque a Láinez y Santiago.

-Es muy probable.

-Sí. Creo que con los datos de geolocalización de Láinez

y la información que me ha dado Santiago,

creo que puedo trazar la ruta

y solicitar las cámaras que hay en ese entorno.

-Ya has oído a Díaz:

muchos establecimientos destruyen las imágenes al poco tiempo.

-Hay que darse mucha prisa, sí.

También se me ha ocurrido preguntar

los lugares que frecuentaban Láinez y Ríos, y darme una vuelta.

Voy a empezar por la piscina donde iba Láinez

y preguntar a los clientes habituales,

a ver si hubieran visto a alguien siguiéndole o marcándole.

-De acuerdo. Pídele a Díaz que te ayude con ello.

-Muy bien. De acuerdo.

-¿Alguna cosa más?

-Yo sé que a ti no te interesa mi opinión

y no quieres oírla, pero...

-Pero, aun así, tú me la vas a dar.

¿Me equivoco? -No te equivocas.

Lidia es una gran policía

y estaba haciendo muy bien su trabajo.

-Es una excelente profesional, por eso la puse contigo en el caso.

Quería que los mejores llevaran la investigación,

pero la ha cagado.

-Cuatro ojos ven más que dos y sé que tú valoras su trabajo.

¿Por qué no te lo replanteas?

-No sigas por ahí. Alonso no va a volver.

No puedo pasar por alto su actitud.

¿A ti te parece normal lo que ha hecho?

Un policía no debe,

no puede empujar a nadie después de interrogarle

porque considere que es un cretino, por mucho que lo sea.

Vale. Y...

La verdad es que cuatro ojos ven más que dos.

No tenía intención de dejarte solo.

-¿Quién va a sustituir a Lidia?

-He decidido que formes binomio con Marta López.

-De acuerdo. -Voy a llamarla ahora mismo

y le comunico que, a partir de ahora, formáis binomio.

Guevara. -A sus órdenes.

(ÁNGEL) -Buenas noches. -Buenas noches.

-¿Qué tal tu primer día?

-Súper. Al principio, estaba nerviosa.

-No parecía para nada.

-Lo estaba. Pero ya después me fui sintiendo más cómoda y bien.

-María me cae superbién, ¿eh?

Ganaste con el cambio a La Parra.

Fue por mí.

-Desde luego que sí.

Ojalá todas las jefas fueran como ella.

Parece que le gusta lo que cocino.

-¿Y a quién no, mi Dani? Eso hay que celebrarlo.

-Pensaba traerte una de las quesadillas que hice,

pero volaron.

-Están riquísimas. ¡Cómo no van a volar!

Vamos a celebrar

que...

tengo la mejor camarera del bar.

-¡Qué exagerado!

-Puede ser que también tenga yo una buena noticia de trabajo.

-¿Cómo no me dijiste nada en cuanto llegué?

-Tengo un amigo de la cárcel

que me habló de una mensajería en el barrio.

-¿En San Juan? -No, aquí.

De hecho, él fue a la entrevista

y les habló de que había estado en la cárcel

y parece que no hay problema con eso.

Se iba a poner a trabajar ya. Por un problema personal no pudo

y están buscando a alguien.

-¡Ah! ¿Y hay posibilidades?

-Puede.

Sí. Les habló de mí

y mañana tengo una entrevista.

-¡Eh! Gracias a dios. ¡Qué buena noticia!

-Por los hermanos Moreno, que conquistarán el barrio.

-¡Que así sea!

-Hanna, ¡qué sorpresa! Me tenías preocupado.

No sabía si ibas a venir.

-¿Creías que ya no iba a volver?

-Pensaba que, de alguna forma, te habías echado atrás.

-Si me comprometo con algo, no abandono.

Perdona por llegar tarde. Tenía que haber avisado.

-No te preocupes. No pasa nada.

¡Chao! Gracias por todo. Buenas noches.

Voy a encajar la puerta, así charlamos tranquilamente.

¿Te apetece tomar algo? -No, gracias.

Lo único es que no quiero hablar sobre lo que te he contado.

-Tranquila. No tenemos que volver a hablar sobre ese tema.

Ya sé todo lo que tenía que saber.

Prefiero que me hables de ese maldito rumano.

-Espero que lo que te cuente te sirva para encontrarlo.

-Seguro que sí.

-Vale.

-Venía a verme una vez a la semana.

No solía quedarse demasiado; una hora, como mucho.

-¿Recuerdas si te hablaba o te comentaba algo

sobre sus negocios o los asuntos en los que andaba?

-¿Sus negocios? ¡Venga, hombre! ¡Claro que no!

Le llamaban, le mandaban mensajes.

Lo poco que sé lo puedo deducir de comentarios que hacía después.

De todos modos, estaba tan drogada que mis recuerdos son borrosos.

-¿Cuándo fue la última vez que lo viste?

-Después del asalto a comisaría. -¿Qué?

¿Estás diciendo que después fue a tu casa?

-No. Vino unos tres días después.

-¡Maldita sea!

Todos pensábamos que ya estaba fuera de Madrid

y seguía aquí.

-¿Sabes lo que sí que recuerdo?

Lo seguro que estaba de su plan,

que no le iban a pillar.

Estaba muy confiado.

-Ya. Está claro que se ha reído de nosotros en nuestra cara.

¿Recuerdas si en algún caso dijo o se le escapó algo?

-Cuando abrí la puerta y vi que era él

fui directa al baño a meterme de todo lo que tenía en casa.

(QUINTERO SUSPIRA)

No recuerdo nada de esa noche.

-Hanna, si me permites un consejo,

yo, de ti, dejaría de tomar toda esa mierda que tomas

porque vas a destrozarte la vida.

-Gracias por el consejo, pero ya lo hice.

-Cuando Khan estaba en prisión me desenganché. Estoy limpia.

-Pero volviste a tomarlas cuando le dejaron libre, ¿no?

-Las pocas veces que vino a verme.

Pero estoy bien, ¿vale? Todo bajo control.

Además, si vamos a acabar con él,

no tendré que drogarme, ¿no?

-No vendamos la piel del oso antes de cazarlo.

Primero hay que encontrarlo y eso no va a ser nada fácil.

(Móvil)

-Perdona. -Tranquila.

(Móvil)

-¿Sí?

(VOZ DULCE) Hola.

Claro.

A mí también me apetece.

Vale. En media hora, en mi casa.

Chao.

Oye, tengo que irme a trabajar.

-Hanna, no quiero meterme donde no me llaman,

pero ¿no deberías empezar a dejar de lado

todo ese mundo de mierda al que te has dedicado hasta ahora?

-Sí, me lo he planteado. ¿Sabes qué pasa?

Que para alguien como yo es muy difícil cambiar de vida.

-Ahora puedes. No tienes encima a Vlado Khan obligándote.

Eres libre.

-No sé otra manera para llegar a final de mes.

¿Quién me va a contratar? -Yo, por ejemplo.

Llevo tiempo queriendo

contratar a una nueva camarera que me eche un cable aquí.

Supongo que habrás puesto copas en algún momento.

Si no, te aseguro que no es difícil de aprender.

-¿Poner copas?

¿Nada más? -Nada más.

Eso es lo único que te pido.

-Desde que vine a España,

ningún hombre ha movido un dedo por mí sin pedir nada a cambio.

-Yo no soy como los demás.

Soy Fernando Quintero.

Y digamos que soy un hombre diferente.

Si aceptas mi oferta de trabajo,

tendrás un contrato legal y un sueldo bastante digno.

¿Qué me dices?

-Lo pensaré.

Gracias.

-Me alegro por Toni. Se lo merece.

No entiendo cómo le han dado el traslado tan rápido.

Porque se ha ido en comisión de servicios.

El traslado tardarán más en tramitarlo.

Le vi el otro día. Estaba tocado.

¡Hombre! Lo de su padre ha sido muy gordo.

La vida le ha dado otra oportunidad.

La ha sabido ver y la ha aprovechado.

Pues sí.

Se ha dado cuenta de lo importante que es la familia.

Y yo le voy a echar mucho de menos.

Y él a ti.

Esta mañana...

me he puesto un poco triste cuando nos hemos despedido

con las cosas que me ha dicho.

¿Un poco? ¡Venga ya, que te conozco!

Es muy buen policía.

En cuanto se den cuenta en la comisaría de Cádiz,

se la meterá entera en el bolsillo.

No tendrá problemas para adaptarse. ¿Quieres ver una peli o una serie?

Eliges tú.

Me da rabia desaprovechar la oportunidad de elegir yo,

pero tengo trabajo, cariño. Lo siento.

¡Vaya, hombre!

No lo entiendo.

¿Tienes menos responsabilidades pero más trabajo?

La responsabilidad se la impone uno mismo.

A mí me han degradado, ¿vale?

Perdón.

No, perdona tú.

Tienes toda la razón.

Yo ya no ocupo el segundo puesto en comisaría.

Lo ocupa Salgado y yo, ya, ni pincho ni corto.

No he querido decir eso,

pero ¿por qué sigues trayendo trabajo a casa?

¡Porque es cosa mía! ¡No tiene que ver con comisaría!

Vlado Khan. Otra vez. ¿Es eso?

Hay una investigación oficial y un montón de gente con el asunto

y sigues pensando que sola tendrás más éxito.

No estoy sola.

Iker me ha puesto en contacto con una compañera suya de la Europol

y que es muy buena profesional, una mujer eficaz de su confianza.

Otra vez Iker.

Iker y Christine, que así se llama. Trabajaremos juntos

y nos pasaremos la información de que dispongamos.

No será una cosa puntual.

Creo que con ella podremos unir las piezas sueltas.

¿Eh? Venga.

Bueno, te dejo el salón para ti sola. Voy a la cama.

No te vayas. Espérate. Si quieres, me voy al cuarto de Olga

y te quedas viendo la película.

La peli era una excusa para estar un rato contigo.

Buenas noches.

Buenas noches.

(SUSURRA) Venga, hombre.

Eli, soy yo otra vez.

Cuando oigas este mensaje, llámame.

Gracias.

(Golpes puerta)

Pauli, ¿qué haces aquí? No te esperaba. Pasa.

Pasaba por aquí y me apetecía verte.

¡Ah! ¿Quieres algo?

No, gracias.

¿Cómo estás? ¿Qué tal en el piso?

Llevas una semana viviendo con Lara y no te he vuelto a preguntar.

Soy un desastre.

No. La verdad es que bien. Lara y yo hemos congeniado.

Pero hay novedades. Buenas, espero.

¿Te acuerdas de Lidia, la chica nueva que vino a comisaría?

¿Con la que empezaste mal y luego os arreglasteis?

La misma.

Mañana se muda y se viene a vivir con nosotras.

(RÍE) ¿Habéis pasado de llevaros mal a vivir juntas?

Ha sido todo muy rápido.

No podía negarme. No me apetecía tener mal rollo en comisaría.

Además, será poco tiempo. Hasta que vuelva Espe.

Bueno, si es temporal. Y es cosa de Lara.

Tiene alma de ONG.

Eso lo dices porque también te acogió.

(PAULA RÍE) Oye, papá. Pero sí, lo digo por mí.

Te recuerdo que el miércoles juro el cargo.

Espero que te hayas reservado el día para pasarlo en Ávila.

Sí, lo tengo reservado desde hace meses.

Me apetece mucho. No me lo perdería por nada.

También viene mamá. Me apetece que estemos los tres.

Sí, a mí también.

Oye, ¿y si nos vamos a cenar para celebrarlo?

¿Ahora?

¿Ya has cenado?

No, pero he quedado.

¡Ah! ¿Tienes una cita?

(RÍE) Sí. He quedado a cenar con alguien.

No me has dicho nada y yo dándote el palique.

No pasa nada, tranquila.

Aunque si no me cambio ya, igual llego tarde.

Vale, me voy. Que tengas suerte con tu cita.

Gracias. Chao.

Descansa.

(Golpes puerta)

Pasa.

No me digas que te has cruzado... Con tu hija. No, tranquilo.

Cuando he llegado, os he oído hablar y me he escondido. No me ha visto.

Bien. ¿Qué ha pasado?

Llevo todo el día al borde de un ataque.

Te he llamado mil veces. ¿Por qué no contestabas?

No quería hablar por teléfono.

Bien pensado.

¿Has visto a tu hermano? Sí.

Y le he dado la chaqueta.

Bien. ¿Ha notado algo raro?

No. Estoy convencida de que no.

Bueno.

Entonces, ¿el plan sigue en marcha?

¿Ves como todo iba a salir bien?

Era la mejor solución, pero no puedo alegrarme.

Ya. Me siento fatal.

Nada, tranquila.

Abrázame, por favor.

(SUSPIRA)

Ayúdame a olvidar lo que le he hecho.

Hoy te necesito más que nunca.

-Estuve preso. (EVA) -Acabáramos.

Parece que no había roto un plato.

-¿Te suena de algo un caso de una chica: Sonia Muñoz?

-Que una hija desaparezca es peor que su muerte.

-Le prometo que haré lo que pueda para reabrir el caso.

-Sí, soy yo.

Gracias por llamar.

Jesús Otero ha muerto.

(LARA) ¿Qué haces aquí ahora?

-Había pedido un informe y me han avisado de que ya estaba.

¿Te acuerdas de Malena Torrent?

(SALGADO) -Has leído mi informe. Es una falta grave.

¡Pues añade esa falta grave a tu informe!

Lo puedes poner detrás de lo de "maternal".

¡Está claro quién sobra!

Es una lástima, pero se ha salido con la suya.

¿Qué estás diciendo? ¡No puedo más!

¡Tiro la toalla! Dimito.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Capítulo 819

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Servir y proteger - Capítulo 819

19 oct 2020

Mateo adultera la droga que Eli va a entregar a su hermano, pero ella vuelve a sentir dudas sobre el plan.
Toni informa a todos en comisaría de que se marcha a trabajar a Cádiz. Sus compañeros le proponen hacer una fiesta de despedida, pero él se niega en rotundo.

ver más sobre "Servir y proteger - Capítulo 819" ver menos sobre "Servir y proteger - Capítulo 819"
Programas completos (901)
Clips

Los últimos 2.430 programas de Servir y proteger

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios