Servir y proteger La 1

Servir y proteger

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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 807 - ver ahora
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Creo que este será el último caso que llevemos juntos.

Me voy a pedir una excedencia.

-¿Qué te pasa? Estás muy raro.

He hablado con el asesor inmobiliario.

Vamos a aceptar la oferta y vender el piso.

Te juro que cumpliré mi palabra.

Tu palabra ya la estás incumpliendo.

Que no, que Jesús me... ¿Qué?

¿Qué te va a hacer? Está en la cárcel, ¿no?

Debo arreglar esto como sea.

-¿Conoces el Moonlight, en Distrito Sur?

Fantástico.

(Notificación del móvil)

(PAULA) -Pues anoche quedó con un tal Rocky99.

Se dejaron los teléfonos para quedar.

El mismo día. -¡Es Láinez!

(Respiración jadeante)

¿Qué coño ha pasado aquí?

-En 24 horas estás en Tánger.

(SALGADO) -Jamás debió retener a alguien tan peligroso

más de lo necesario. Y menos con falta de efectivos.

Alicia Ocaña quería apuntarse el tanto como fuera.

No supo pararle los pies.

Lo siento, pero he recibido una orden de Jefatura

diciéndome que abandones la búsqueda de Vlado Khan.

Ven, mira. Quiero que le des esto a Iker.

En cuanto tengas oportunidad.

¿Qué es?

Es un informe sobre

los posibles paraderos de Vlado Khan.

Creemos que ahora está en Francia.

Se hace llamar... Belkan Gaur.

(RABIOSO) ¿Por qué?

¡Por qué!

(GRITA)

(Música emocionante)

(ELÍAS SUSPIRA)

(NACHA CARRASPEA)

A ver, sé que tal vez me mandarás a paseo,

pero tengo que decirte algo:

si te apetece... puedes cogerte la tarde libre,

porque yo puedo encargarme de mirar todo esto.

-Han matado a Láinez.

Nacha, lo que me apetece es trincar a esos dos desgraciados.

-Vale, no he dicho nada.

Elías, lo siento mucho. Ya me enteré.

Si necesitas irte a casa o...

No necesito un pésame ni que me mandéis a casa, ¿vale?

¿Sabes qué necesito? Entrar en la UIT

y ponerle un cebo a esos hijos de mala madre.

¿Ese es el plan?

¿Crearéis un perfil falso en la página de citas?

Pues en principio sí.

Entonces, ¿qué pasó con Láinez? ¿Él se creó un perfil falso?

Ya lo tenía hecho. Pero no entremos en detalles.

Vamos tarde, y estos pueden ganarnos la mano.

-A ver, Elías. Yo creo que antes de dar algún paso

deberíamos revisar bien las diferencias entre ambos crímenes.

¿Por qué dices eso? Pues mira, te lo voy a enseñar.

Por ejemplo, fíjate bien aquí, en estas fotografías.

Desde luego, esto parece más una ejecución.

Eso es. Fíjate en la venda de los ojos,

las dos manos atadas a la espalda,

un único disparo en el corazón...

Ahí hay toda una puesta de escena tras eso.

No tiene nada que ver con la otra víctima, ¿no?

Al otro le dieron por muerto tras darle una enorme paliza.

No sé, se habrán vuelto más sofisticados.

No sé. Lo que está claro

es que Láinez quedó con la misma mujer que quedó Escudero.

Y ella sabemos que tiene un cómplice.

Sí. Cuenta con un tipo que le ayuda a desplumar a los incautos.

Pero yo no creo que este par haya podido cargarse a un policía.

Además, cuando encontramos el cuerpo de Láinez,

tenía la cartera encima, con todo en su sitio.

¿No le robaron el dinero ni las tarjetas?

Nada. -Igual se cagaron encima

al ver que era un policía.

¿No podemos hablar esto en la UIT?

-Sí, no hay problema.

Adelántate, Nacha, por favor. Vale.

Elías. Dime.

¿De verdad que estás bien?

Sí. Bien jodido estoy.

(EXHALA PROFUNDAMENTE) Necesito cazar a esos desgraciados.

¿Sabes? Entiendo bien esa sensación.

Pero me preocupa, porque Láinez y tú erais muy amigos.

No quiero que te ciegue en la investigación.

Bueno, ¿a ti te ciega

la investigación de Alicia vuestra relación?

Discúlpame, inspectora. Perdona, Claudia.

No te preocupes. No seré yo quien te detenga. Venga.

Gracias. ¿Sabes qué?

Se la debo.

-María, no me lo puedo creer. Falta un menú.

-¿Qué dices? Vuelve a contar. -Que no. Ya conté dos veces.

-No podemos dejar a una familia sin comer. Algo habrá que hacer.

-Pues tendrá que ser algo rápido. La furgoneta está al llegar.

-A ver, segundo tenemos, porque me sobraron filetes.

¿Qué hacemos de primero?

-Yo qué sé qué hacemos.

Ensalada ya hicimos ayer.

No sé, ¿tienes caldo para sopa? -No ha sobrado.

-Jo. Pues algo hay que apañar.

-¿Tomates rellenos de atún?

-¿Cómo dices?

-Digo que si necesitáis preparar un plato para salir del paso

podríais hacer tomates rellenos de atún.

Y si tenéis encurtidos para la guarnición, quedan genial.

-Oye, pues marchando ahora mismo. Me has salvado la vida.

-¿Preparas tú los tomates? -Ya.

-Nos ha salido un ángel de la guarda.

Muchas gracias. Porque yo me había quedado en blanco.

Es que trabajo en un "catering", y a veces debo improvisar.

-Ya. -Alérgicos que no avisan,

ingredientes que no llegan... Esas cosas.

-Ya. Pues muchas gracias por el capote.

¿Un café? Invita la casa. -No, muchas gracias.

En realidad busco una dirección. Se me acabó la pila del móvil.

¿Tú sabes cómo puedo llegar a la calle Rosario?

-Ah, sí. Está aquí al lado. Bueno, depende del número.

-Rosario 17. -¿Vas a alquilar un piso allí?

-Sí. ¿Tú eres Loli? -No, qué va.

Pero es clienta de siempre, y ayer me dijo que tenía el piso vacío.

-Ah. -Paty, ¿cómo va eso?

-Casi está esto ya. (CHICA) -Disculpa.

¿Y tú sabes si Loli tendrá inconveniente

en alquilar el piso a una extranjera?

-Hay mucha gente así, pero no.

A Loli le preocupa que tengas un contrato de trabajo

y que pienses quedarte mucho tiempo. (CHICA) -Sí, esa es mi idea.

Yo estuve 10 años en un piso en San Juan,

pero ya me cansé. -Ya lo tengo, María.

Madre mía. El barrio de San Juan.

Tengo colegas viviendo allí y creo que es movidito, ¿no?

-Pues sí, un poco.

A mí me pilla lejos del trabajo.

Me vendría genial alquilar este piso.

Espero gustarle a la dueña.

-Eso déjalo de mi cuenta. Le diré que eres muy apañada.

-¿De verdad? ¿Harías eso por mí? (MARÍA) -Por supuesto.

Acabas de salvarnos un menú del almacén de alimentos.

-Mira, ya están ahí.

-Venga. ¿Cómo te llamabas?

-Daniela. -Pues encantada.

Nosotras, María y Paty. Ven y te indico.

-Pues les ayudo. Todavía tengo tiempo.

-Lo que yo te diga. Eres muy apañada.

Muchas gracias.

Venga. -Vamos.

(Música instrumental)

(EXHALA PROFUNDAMENTE)

Claudia.

¿Alguna novedad sobre Láinez?

Bueno, Nacha y Elías siguen trabajando.

Aunque hay algunas disonancias, parece ser que la muerte de Láinez

está relacionada con el caso que estaban llevando.

Con el de las citas de Flirting.

Le han encontrado en el parque de La Dehesa

semioculto entre unos arbustos y unos bancos.

¿También lo sepultaron vivo?

Mira...

Esta es la foto que me han mandado.

Vale.

¿Se te ocurre algo para calmar al comisario de Leganés?

Debo informarle ahora.

Pues lo que tengo que contarte

no creo que le tranquilice mucho, la verdad.

Porque... al parecer Láinez cometió una imprudencia.

Quedó por su cuenta con esa mujer y quiso ser un cebo, y... acabó así.

¿Y qué hacían los nuestros? Nada. No sabían nada.

Ya te digo que lo hizo por su cuenta.

Muy bien. Bueno.

Cualquier novedad sobre el caso, me informáis de inmediato.

Claro.

¿No tenías que hablar con Vargas?

Y tú...

¿no tenías que ir a casa a descansar?

Tranquila, que cualquier novedad de Francia, lo sabrás la primera.

(Música melancólica)

Bueno, yo es que... (CARRASPEA)

...preferiría quedarme un rato más a trabajar.

No sé, necesito... sentirme útil de alguna manera.

Siento mucho que nos hayan quitado el caso.

Ya sabes que si por mí fuera... Ya lo sé.

Estaba... viendo esta postal. ¿Te acuerdas?

Nos la mandó Alicia cuando se fue de vacaciones a Tarifa.

Cuando se fue con Iker y con Leo.

Ahora todo parece premonitorio, ¿verdad?

Sí.

(SUSPIRA) ¿Qué, novedades?

-El móvil de los criminales con el que contactó Láinez

no está operativo. Imaginamos que ha sido un prepago.

-Eso era de esperar. ¿Algo más?

-Pues de momento eso es todo.

-Llevo media hora al teléfono. ¿Qué hacéis?

-Es que rastrear un móvil lleva tiempo, y...

-Paula, no hay que dar explicaciones. Elías, por favor, tranquilidad.

-Vale, ya lo hago. Vengo de decirle a dos niños que mataron a su padre.

-Madre mía, qué palo.

-Láinez me había contado que los quería recuperar,

y que quería recuperar su familia. Que el divorcio le había destrozado.

-¿Y se lo dijiste a ellos?

-Sí, se lo he dicho. (NACHA) -Vamos a hacer justicia.

Y la próxima vez que les veas

será para decirles que pillamos a los asesinos.

-Bueno, a ver. ¿Cuál es el plan?

-Yo propongo volver a la idea original:

peinar todos los contactos

con quien esta chica mantuvo comunicaciones desde sus perfiles.

-Eso llevaría mucho tiempo. -Entre los tres iremos más rápido.

A lo mejor robaron a alguna víctima en un sitio con cámaras.

Podríamos identificarlos. -Mientras buscarán otro objetivo.

No les vale con robar.

-¿Y qué propones, seguir el plan de Láinez?

Ya viste cómo acabó él.

-Ya, pero él iba solo, y yo os tengo a vosotras.

Puedo hacerme pasar por su cebo. Solo debo abrirme una cuenta falsa.

-Siento chafarte el plan,

pero ahora ningún perfil encaja con la sospechosa.

Nadie usó ni su frase favorita ni su foto.

-Bueno, se habrá abierto otro perfil. Con el carrerón que lleva...

-Eso es como disparar a ciegas.

Yo insisto en que lo mejor es rastrear los contactos

con quien esta chica, Marta o Vicky, ha mantenido comunicación.

-O Francesca. -Eso es.

-No, quiero decir que hay movimiento en el perfil de Francesca.

-Oye, ¿y ese no era su "nick" al principio?

-Sí. -¿Y qué está haciendo?

¿Qué idea tiene? (PAULA) -Le tira la caña a dos tíos:

Soñardespierto y Titán2020.

(NACHA) -Les dice de quedar esta noche.

-Eso nos viene genial.

-Están desatados. Ayer mataron a un hombre, y hoy ¿qué?

¿Piensan seguir otra vez?

-Pues no será con Titán2020 porque está de viaje.

Y Soñardespierto le dice que tiene pilates.

-Venga, déjate de pilates ahora, hombre.

-Se está haciendo el remolón...

y... cayó. (RÍE) Qué facilón.

(NACHA) -Quiere quedar en el Moonlight. Es pan comido.

-Bueno, hablaré con Quintero, que lo está pasando fatal. Pero sí.

-Mira, le ha dicho que por favor la llame

cuando salga del trabajo.

(PAULA) -Y ya está. Se ha desconectado.

-Déjame el teléfono del tipo ese. Le convenceré para que colabore.

(Móvil)

-¿Me estás llamando?

-Pero ¿esto es telepatía o qué?

-No te flipes, que no vengo por ti.

-Ah, gracias por hundirme un poco. -Es broma.

-Bueno, no. Busco a los repartidores.

Traigo una dirección.

Que se ha apuntado otra familia al programa.

-Dame la info y yo los pongo en la base de datos.

-Aquí tienes todo. -Gracias.

-Por cierto, ¿por qué me llamabas?

-Pues te llamaba para decirte

que se solucionó el tema que había en el almacén,

y que está otra vez funcionando.

Si has bajado al sótano y no están los chicos

es porque se están llevando todo.

-Qué guay. Qué buena noticia. -Sí. Superbuena, la verdad.

No se te ve muy contenta.

-Bueno, es que... no sé, me da un poco de pena

pensar que todo lo que conseguimos vaya a quedarse aquí.

-Pero no se van a quedar.

Las dos iniciativas van a seguir adelante.

De hecho, muchos hosteleros quieren seguir dando comida

y hay familias que necesitan un plato de comida caliente.

Así que las iniciativas seguirán coexistiendo.

-¡Ay, qué guay! Menos mal.

Si es que con tan poco se ayuda a tanta gente al final.

-Bueno, esto es mérito tuyo, Paty.

Por cierto, hay una cosa que te quiero dar.

Han hecho unos delantales para los hosteleros que colaboran.

-Anda... -Y te quería enseñar uno.

-¡Hala, me muero!

¡Qué guay! -¿Te gusta?

-Me encanta. -Pues quédate tú uno.

-¿En serio? -Claro, es para ti.

Uno para ti y llévate otro para María.

-La cara que se le va a quedar. ¡Qué guay!

Jo, muchas gracias, Miguel.

-A ti.

-Voy al bar y se lo doy. -Claro.

-Hasta luego. -Chao.

¿Venías a verme?

-Sí. -Pasa.

(Música tensa)

¿Cómo estás? -Bueno...

Digamos que algo mejor.

Sobre todo después de encontrar algo

que me pueda ayudar a mantener la cabeza despejada.

-¿De qué se trata?

-Quiero encontrar a Vlado Khan antes que nadie,

porque quiero atraparlo personalmente.

-Te entiendo muy bien. Pero para eso está la Policía.

-Esa gente no sabe bichear por los bajos fondos.

Siempre se quedan en la superficie.

Verás, Miguel.

Yo sé que tú nunca lo vas a reconocer,

pero en el fondo sé

que te sientes culpable por la muerte de Alicia.

Ayúdame a encontrar a ese cerdo.

Y ayúdate a ti mismo

para poder quitarte esa carga de encima.

-Si vamos a por Khan habrá sangre.

Y yo ya he tenido suficiente sangre.

-Pero Alicia te salvó la vida.

Y se lo debes.

No te pido que lo hagas por mí.

Hazlo por ella.

Tú ayúdame a encontrar a Khan y del resto me encargaré yo solito.

Piénsatelo. Pero no tardes en darme una respuesta.

(EXHALA PROFUNDAMENTE)

-Muchas gracias, caballero.

Sí, le aconsejo que cierre la cuenta cuando todo esto acabe.

Venga, estamos en contacto. Gracias.

Tengo las claves. -Ah, ¿sí?

Qué bien, qué rápido.

-Pues sí. Hemos dado con un ciudadano que quiere colaborar con nosotros.

Bueno, eso y el miedo que le entró al hablar conmigo, claro.

-No me extraña. Le acabas de salvar el cuello.

-Bueno, ahora debemos mandarle una foto mía a la tal Francesca.

La verdad, el tío estaba encantado de que fuera yo en su lugar.

-Pues mira, hasta en eso tendremos suerte.

Él tenía puesta la foto de una moto. No cantará poner una tuya.

A ver, seguro que tienes alguna foto decente

del viaje con María. Déjanos ver. -Eso.

(Música melancólica)

-A ver.

(Timbre)

-Has tardado. Espero que tengas una buena razón.

-Sí, bueno, estaba...

Negociaba con quien tú ya sabes.

-Déjate de rollos. ¿Ya tienes lo mío?

Bien. Vamos entonces a celebrarlo.

Eso es para ti.

-Todavía es pronto para brindar, Jesús.

-¿Que es pronto? ¿Qué ha pasado?

¿Qué, te ha comido la lengua el gato o qué?

-Todavía no me ha pagado.

(NERVIOSO) -¿Que no te ha pagado?

Eres una inútil. Sí.

-Ese tío no tiene tanta pasta.

-Eso te ha hecho creer a ti. -Que no.

-Rojo me confirmó que estaba forrado. -Que no.

Que ha tenido problemas en la clínica.

Pero tranquilo. Va a vender el piso.

Solo hay que esperar dos días más.

-¿Qué problemas ni qué niño muerto? ¿Es que no tienes ojos en la cara?

¿Eh?

El pijo ese vive en un hotel a cuerpo de rey.

En este agujero querría verlo yo.

-Me pareció que decía la verdad.

-¿Y quién te manda escucharle?

Te crees cualquier milonga.

Como aquella vez en la playa.

Aquel guiri que quería enseñarte un cachorro en su caravana.

Si no llega a ser por mí, a saber dónde estás ahora.

Que no te puedes fiar de extraños. ¿Cuántas veces tengo que decírtelo?

-Vale. Perdona. Ya está.

(SUSPIRA)

Sí, ya está.

Vale...

Pues nada, ahora... te diré lo que vamos a hacer, ¿vale?

-¿Vamos? -Claro. Somos un equipo, joder.

Mira, ahora mismo te presentas en la clínica del cirujano

o donde puñetas esté.

Le vas a dejar bien claro que las reglas las ponemos nosotros.

¿Entendido?

Venga, alegra esa cara. Te vas a llevar un buen pellizco.

Podrás dejar esa pocilga de taller

que te quita la vista por cuatro duros.

A ver esa sonrisa.

-Y si no me da el dinero, ¿qué?

-Lo hará en cuanto escuche lo que le vas a decir.

Pagará.

Ya lo verás.

-Vamos, Pipo. No me digas tonterías.

Sabes que para ti no tiene ningún riesgo, ningún peligro.

Solo tienes que coger el teléfono y hacer unas llamadas.

Tienes una muy buena agenda de contactos, ¿no?

Además, ese desgraciado, Vlado Khan, no ha podido esfumarse ni evaporarse

de la noche a la mañana. En algún sitio debe estar.

No me puedo creer lo que estoy oyendo.

¿Me lo dices en serio?

Pipo, parece que has olvidado el dinero que le ingresaba a tu mujer

todos los meses durante los dos años que estuviste en la cárcel.

Sí, sí. Ya sé que tienes familia. No te preocupes, hombre.

Ya hablaremos en otro momento.

-Supongo que te pillo en mal momento.

-Cuando un local está cerrado, es mal momento.

Y este local ahora está cerrado.

-Quería disculparme.

Quería darte el pésame en el entierro pero no encontraba el momento.

-Elías, sabes que no me gustan los pésames.

Deberías saberlo desde hace tiempo.

-Bueno, pues decirte que Alicia era una gran compañera.

Siempre fue un ejemplo para nosotros. -A ver, Elías.

No quiero volver a escucharte ni a ti ni a ningún compañero de tu comisaría

hablando cosas sobre Alicia.

No quiero escuchar que era una excelente compañera,

una bellísima persona, la mejor policía que había,

porque todo eso no le ha servido de nada.

-Ya...

-Lárgate. Te lo pido por favor. -No puedo, Fernando.

En realidad venía a pedirte un favor.

(SUSPIRA)

Mira, no sé qué demonios es lo que vienes a pedirme,

pero yo ahora mismo no estoy para nada ni para nadie.

No estoy para hacer ningún favor.

Por favor, búscate a otro. -No puedo.

Mira, un par de criminales han quedado en tu bar hoy.

-Muy bien. Pues se lo encontrarán cerrado.

-No puedo. Necesito montar ese operativo y trincarlos.

-¿Y sabes lo que yo necesito, Elías?

Yo necesito estar tranquilo. Porque no estoy nada bien, la verdad.

Necesito... vivir todo esto solo.

No estoy para nada ni para nadie,

ni para hacer favores ni para trabajar.

Así que búscate a otro. -¿Y yo sí estoy o qué?

Mira, no eres la primera persona

a la que le doy el pésame hoy, ¿sabes?

Tuve que hablar con dos niños.

Con los hijos de un compañero, que le han metido un tiro.

¿Qué te parece?

-Muy bien. Dales un abrazo de mi parte

y diles que lo siento. Como si eso sirviese de algo.

-Lo que sirve es que abras esta noche el Moonlight.

Esos dos criminales han quedado aquí para darle el palo a un pobre hombre.

Pero no saben que yo me haré pasar por él.

-Te estoy diciendo que no, ¿sabes? Y si es que no, es que no.

No quiero líos en mi local.

Así que por favor, búscate a otro. Busca otro sitio.

-¡No hay tiempo, Fernando! Se nos van a escapar.

Mira, amigo: han encontrado a un compañero, a Láinez,

con un tiro en el pecho, esposado y con una venda en los ojos.

Quiero decir a sus hijos que trincaré al asesino

y que no volverá a hacerlo.

No puedo devolverles a su padre, pero al menos... ¿No?

-Está bien, Elías.

Está bien.

Abriré dentro de una hora.

-Gracias.

Te debo una. -No, Elías, no.

No me debes una. Me debes muchas ya.

-Tía, es que no lo entiendo.

Y mi padre diciendo que el mercado está a la baja.

-Sí, pues será en la compra,

porque los alquileres siguen subiendo.

-Madre mía. Al final tendré que compartir piso.

Y me da palo meterme con alguien que no conozco.

-Ya...

Oye, tía... ¿y Lara?

Ahora que Espe se ha ido a Colombia, su habitación estará libre, ¿no?

-Sí, lo había pensado,

pero en principio Espe solo se va unos meses.

Y la otra habitación es donde estaba Alicia.

Quizá no es el momento.

-Ya.

¡Pero bueno, Lara!

¡Chicas! (PATY) -¡Hombre!

-Lo conseguí. De casa hasta aquí sin muletas.

-¡Olé!

-¿Nos sentamos? -Claro.

-¿Qué tal, te duele mucho? -Bueno... Es soportable.

Lo que llevo fatal es lo de estar encerrada en casa.

Necesito sentirme útil.

-¿Y cuándo te reincorporas? -Pues hija, no lo sé.

No lo sé. Aún no me han dado el alta.

Espero que entre las curas, el fisio,

los rituales por videoconferencia de mi madre...

que me la den pronto.

¿Y tú qué, cómo estás? -Bien.

Bien. Estoy echándole horas a la UIT con Abarca.

-¿Quieres tomar algo?

-Pues sí, mira. Un pincho de tortilla.

Lo echo mucho de menos.

Y un agua. -Vale.

Por cierto, no me quiero meter donde no me llaman,

pero tú ahora estás sola en el piso, ¿no?

-Sí.

-Pues aquí alguien busca algo para alquilar. Ahí lo dejo.

(LARA) -Anda que me dices. No sabía nada.

¿Y el piso donde tus padres?

-Pues lo están vendiendo.

Pero no quiero meterte en un compromiso.

Imagino que no es el momento. -No, qué va.

Para nada. ¿Qué compromiso? Si hasta me haces un favor.

¿Sabes la pereza que me daba

hacer un "casting" con Espe en Colombia? ¡Qué va!

¡Qué bien! Además, a ti te conocemos de sobra.

Bueno, ¿cuándo te mudas?

-Pues... no sé. Cuanto antes. -Vale, perfecto.

Bueno, hay una cosa que...

Deberías quedarte en la habitación de Alicia.

No sé si eso es un inconveniente para ti.

Tú piénsatelo y ya me dices algo.

-No. No tengo nada que pensar.

Me imagino que al principio será duro,

pero... poco a poco.

-Guay. -Jo. Gracias, chicas.

-Gracias a Paty. -Bueno...

Hala, que aproveche. -Gracias.

(Puerta)

¿Cuándo hacéis la mudanza?

Ah, pues si quieres te puedo ayudar.

Paula, ahora mismo no puedo hablar,

pero cuando salga de la clínica te llamo y concretamos, ¿te parece?

Venga, un besito.

Eli, ¿qué pasa?

Pensaba que entre nosotros estaban las cosas claras, ¿no?

Mi hermano no piensa igual. Te lo dije.

Él está en la cárcel y debe esperar. Tú y yo teníamos un acuerdo.

Mira, no me marees.

Tú crees que puedes controlar esto, ¿no? Pues no.

A ver, yo solo claro que no, pero juntos podemos conseguir...

Que quede una cosa clara:

yo soy solo la mensajera. Quien manda es mi hermano.

Y puede hacerte mucho daño desde la cárcel.

Está escribiendo una carta.

¿Qué carta? Una confesión. Para su abogado.

Contará toda la verdad.

Además de que tiene el audio con el encargo de Rojo.

No, tienes que detenerle. Son solo 48 horas.

No puede echarlo to... Sí que puede.

Y lo va a hacer.

No tiene nada que perder. Pero tú...

¿Qué pensará tu hija de ti cuando sepa lo que has hecho?

Fue un accidente. Lo que tú digas.

El dinero mañana, o mi hermano mandará la carta.

¿Y de dónde saco el dinero? Adelantas la venta, yo qué sé.

Las cosas no se hacen así. Lleva su tiempo.

El notario... No me cuentes tu vida.

Haz lo que debas hacer.

A ver, espera. Puedo...

Sí, puedo intentar adelantar la firma de la casa.

No es fácil, ese señor tiene mucho trabajo.

Como quieras, pero pasado mañana será demasiado tarde.

Vale, dame un segundo. Lo voy a intentar. Estoy llamando.

Don Luis, muy buenas. El doctor Mateo Bremón.

Sí, perdone las horas. Es que he tenido una urgencia.

Verá, mañana tengo que viajar a Barcelona.

Tengo una operación complicada allí,

y me quedaré varios días. No sé cuándo podré volver.

El caso es que debemos adelantar la firma de la venta a mañana.

Sí, el comprador está muy interesado.

No pondrá ninguna pega.

Si pudiera echarle un ojo a su agenda

y ver si puede retrasar...

Verá, quizá no me he explicado muy bien.

O firmamos mañana o no habrá venta.

Se lo pido como favor personal.

Muchas gracias, don Luis.

Por supuesto. Sabré agradecérselo.

Muchas gracias.

Buenas noches.

Ya está. Mañana tendré el dinero. ¿Contenta?

Lo han mandado desde arriba a investigar qué salió mal aquel día.

Y está el tío atrincherado en el despacho de Miralles

interrogándonos a todos, como si fuéramos nosotros los malos.

-Mira qué bien, qué buen rollito que hay, ¿no?

Madre mía.

¿Y Claudia qué dice? -Nada, eso es lo peor.

No dice nada. Está como sin fuerzas.

No, lo peor no es eso. Nos quitaron el caso de Vlado Khan.

-¿Qué dices? -Sí. Nos enteramos por los pasillos.

El tío ni se dignó a decírnoslo.

-A ver, ¿cómo que os ha quitado el caso?

-Por...

Esto que te voy a contar, ni una palabra a nadie.

-Que no. -Lo lleva la Europol ahora.

No es nuestra competencia.

-Ostras, ¿es que ha salido de España? -Si te digo que no digas nada...

-Que no voy a decir nada.

Te digo una cosa: ese bicho, cuanto más lejos, mejor.

-Buenas. (PATY) -Hola.

-¿Está María? -No. Hoy me toca cerrar a mí.

¿Por? ¿La necesitas?

-Quería agradecerle, porque me alquilaron el piso.

-Ah. -Y mucho tuvo que ver

que ella hablara con la propietaria. -Qué guay. Enhorabuena.

Así que ya eres vecina de Distrito Sur.

-Oficial. -Qué bien.

-¿Pones unos botellines y brindamos? ¿Puede ser?

-Pues sí, porque ya estoy cerrando.

Bueno, te presento. Él es Toni. Trabaja en la comisaría.

-¿Qué tal? -¿Qué pasa?

-¿Policía? -Sí.

-Nunca lo hubiera dicho. Yo soy Daniela. Mucho gusto.

-¿Qué pasa? Encantado. Bienvenida al barrio.

-Gracias. -¿Acabas de llegar de México?

-No, qué dices. No, llevo diez años aquí.

Antes vivía en un piso en San Juan.

Me dijeron que aquí es más tranquilo. -Sí.

-Bueno, eso depende. -Anda ya.

Que la vas a asustar. (DANIELA) -No.

Aquí la gente es majísima, el piso es perfecto...

Bueno, lo será cuando le dé mi toque.

Pero lo más importante es que me lo puedo permitir.

¿Queréis ver fotos? -Claro.

-Venga. Dale. -Venga.

Aquí... Mira.

(TONI) -¡Qué guapo! Qué bien.

(DANIELA) -Compartiré el piso con mi hermano.

Espero que le guste tanto como a mí.

-Ah, ¿que no lo ha visto todavía?

-Sí, bueno. En fotos.

Es que él está trabajando fuera, en la Costa del Sol,

de peón en una obra.

-¿Y va a cambiar eso por Distrito Sur?

(RESOPLA) -Está deseando empezar de nuevo en la capital.

-Hombre, aquí te tiene a ti, ¿no?

-Pues sí. -Bueno, va, venga.

Por ti. Bienvenida al barrio, Daniela.

-Salud. -Chinchín.

-Chinchín, chicos.

Ya era hora.

(Puerta cerrada)

Cariño, lo siento. La verdad, no sé ni qué hora es.

Pues es... la hora de cenar.

Lávate las manos. Mira lo que he hecho.

Ay. No me digas que has cocinado. De verdad, lo siento.

Tengo el estómago cerrado. Solo pienso en meterme en la cama.

¿Qué ha pasado?

(SUSPIRA)

No sé ni por dónde empezar.

¿Es por lo de Quintero?

¿Quintero? ¿Por qué dices eso? Esta mañana estuvo en la consulta

y aprovechó para culparte de todo, pero yo le cerré la boca, claro.

No puede culparte gratuitamente de todo.

Muchas gracias, cariño.

Lo mejor será que me vaya a la cama

y te espere allí. No, por favor.

Cuéntame. ¿Qué pasa?

Igual he metido la pata contándote esto de Quintero.

(SUSPIRA)

(CHASQUEA LA LENGUA)

Pues es que...

es que me he dado cuenta de que después de todo...

es muy posible que Quintero tenga razón.

No digas tonterías. ¿Qué estás diciendo?

Si yo no le hubiera hecho caso a Alicia en todo lo que me pidió,

en la incorporación de Flores al caso,

o en que permaneciera Vlado Khan más tiempo en el calabozo,

esto no habría pasado.

Pero tú estabas de acuerdo.

Emilio y Jefatura insistían

en que tenía que pasar a disposición judicial.

Y yo...

me fie del criterio de Alicia.

Confiaba en ella, pero... tendría que haberme negado.

Tendría que haberme negado. Debí impedirlo.

Claudia, eres injusta contigo misma. No fastidies.

No solo lo digo yo.

También Salgado.

Vale, Salgado. Ya está.

Ya encontró su cabeza de turco.

Es que tiene razón, Antonio. Tiene razón.

Es que si no hubiese sido tan blanda con Alicia...

seguiría con nosotros.

Ha sido la mejor inspectora que has tenido nunca,

y es lógico pensar que confiabas en su criterio.

Hiciste lo correcto.

Pero a veces hacer lo correcto no basta para salvar vidas.

(Notificación del móvil)

Uy...

Es Iker. Quiere que hagamos una videollamada.

¿Te dejo sola?

Lo preferiría.

Estoy para lo que haga falta.

Gracias, cariño.

(Música melancólica)

(Tablet desbloqueada)

(IKER SOLLOZA)

"Claudia.

Por favor, dime que no es verdad".

Iker, lo siento muchísimo.

Fue una luchadora hasta el final.

Gracias a ella se salvaron los demás.

Incluso Lara, que recibió un disparo en la pierna, se salvó por ella.

Iker, lo siento mucho. No puedo decirte otra cosa.

Tú sabes lo que Alicia significaba para mí. Era como una hija.

Lo siento. Yo también estoy hecha polvo.

(SOLLOZANDO) "Lo sé, Claudia. Lo sé.

¿Sabes? Estos días sufrimos un ataque.

Alguien habló, nos descubrieron y casi no lo contamos.

Yo solo podía pensar en Alicia y en Leo.

Todo el rato.

Y me di cuenta de que sí tengo miedo a la muerte.

Pero no por el dolor

o por el vacío que pueda dejar en los demás.

Lo que me aterra es no volver a verles.

Sé que suena egoísta. Lo sé.

Pero es la verdad.

Y una vez bajo del avión...

por fin en casa... por fin a salvo...

lo primero que me cuentan... es que nunca más...

veré a la mujer a la que amo".

Iker, tranquilo, por favor.

Iker. Iker, escúchame. Piensa en Leo. Escucha.

"Piensa en Leo. Aférrate a él. Eso te va a ayudar. Ya lo verás".

Leo será un consuelo. "¿Cómo, Claudia?

¿Cómo va a seguir Leo sin su madre?

¿Cómo le voy a dar lo que ella le daba?

No voy a poder, Claudia. No voy a poder".

(LLORA)

Eres un hombre muy fuerte, y eres un padre magnífico.

Además, tendrás el apoyo y la ayuda de Marcelino,

de Felisa, el mío, el de todos.

De verdad, yo estaré para lo que haga falta.

Todo lo que necesites, aquí estoy.

"Gracias, Claudia.

Gracias.

Pero ahora mismo lo que más necesito...

lo que más necesito...

es atrapar a Vlado Khan".

Yo también, Iker.

Te juro que es lo que más necesito yo también.

Además, te juro que no descansaré hasta que atrapemos a ese malnacido.

(Puerta)

Adelante. Comisario.

¿Es buen momento para que hablemos? Claro.

A su disposición.

Pase, por favor.

Y perdone las horas.

Tenía un par de casos que requerían mi atención.

¿Quiere ir a por café o a por agua antes de empezar?

No, gracias. Estoy bien. Vale.

Por si cambia de opinión.

Vamos al lío.

(Grabadora encendida)

La corbata a juego con el traje,

las noticias de las 15:00,

el café de las 17:00...

No se lo tome a mal, comisario Bremón,

pero usted es un animal de costumbres.

¿Y?

Que es raro que no estuviera en su despacho

en el momento del asalto de Vlado Khan.

No tan extraño, teniendo en cuenta

el cúmulo de incidencias que hubo esa noche.

Una reyerta, un tiroteo, un atropello...

Todas falsas menos la que atendieron usted y la inspectora jefe Miralles.

Vlado Khan lo tenía todo bien planeado.

Nos quería lejos de aquí.

Ya, pero la explosión en el hotel en la carretera de Barcelona

fue auténtica. No creo que fuera una casualidad.

Descabezar la comisaría era parte del plan.

¿Eso es una conjetura o son hechos probados?

En realidad no pudimos comprobar

que los conductos fueran manipulados...

Conjetura entonces.

Era un hotel de seis plantas.

Tuvimos que desalojar a mucha gente, y a los del edificio contiguo.

Solo la inspectora Miralles o yo podíamos atender un aviso así.

Eso Khan lo sabía.

¿Ha dicho "Miralles o usted"?

Correcto.

Entiendo que la intervención de uno de los dos era suficiente

para coordinar las tareas de evacuación del hotel

con el servicio de bomberos.

Sin embargo, acudieron los dos.

¿Algo que decir al respecto?

(Música dance)

-Pero bueno, vaya "outfit" me llevas, Soñardespierto.

-Déjate de coñas, que estoy atacado.

-Ábrete el botoncito de arriba. Así te relajas un poquito.

Así. Eso es.

Oye, ¿qué pasa con el tipo este de detrás?

-A mí no me ha mirado ni una vez. No sé.

-Pues nada, habrá que seguirles el rollo

hasta que tengamos a la pareja para proceder a la acción.

-Debería haber llegado hace diez minutos.

-Ya.

¿Es ella? Viene sola.

-Hola. -Hola.

(NERVIOSO) -Yo soy Soñardespierto.

-Nacho, ¿verdad? -Sí, Nacho.

Encantada. Perdón el retraso.

No sabía qué ponerme. Las primeras citas me ponen nerviosa.

-Por favor. (NACHA) -Sí.

Vale, gracias.

(MUJER CARRASPEA)

-Hola, buenas. -Hola.

-¿Qué le apetece? -Una cerveza.

-Muy bien. Ahora mismo.

-Bueno, explícame esto.

¿Cómo es que no has tenido citas en todo este tiempo?

-Pues a ver cómo te explico, porque...

-Elías, síguele el rollo. No te cortes. Tranquilo, ¿vale?

¿Estás bien? -Sí, sí.

-Para de mirarme y sigue con ella. Venga, compañero, que podemos.

-Te voy a ser sincero: me metí en Flirting,

en esto de Flirting, cuando empezó mi divorcio,

y quise dar un tiempo, a ver cómo iba la cosa...

-Quisiste ver cómo estaba el mercado antes de volver a él.

Uy. -Pues por aquí tiene.

-Gracias. -Nada.

Hola, buenas noches.

¿Quiere tomar algo o espera a alguien?

-Una cerveza bien fría, por favor. -Muy bien.

Muy bien, Elías. Ahora pasamos a ver si hay contacto visual.

(Móvil)

-Mira, es mi hija.

-Nada, atiende. -Sí.

Sí, dime, cariño.

Oye, voy un momento al baño. -Sí, claro.

(Música de acción)

-Afirmativo, son ellos. Procedemos a la detención.

Alto, policía. Debe acompañarme a comisaría.

-Quítate de en medio o te rajo.

-Quieto. Suelta la navaja, que hay una patrulla fuera.

-Marta, o como te llames, quietecita.

Y tú suelta ese arma pero ya.

¡Pero ya!

Las manos sobre la mesa, señorita. Deje ahí el bolso.

-Muy bien. Queda detenido por estafa,

por robo con violencia, por secuestro y por asesinato.

Tiene derecho a guardar silencio y a solicitar un abogado.

-Venga, acompáñame.

Fue Toni Ríos quien me alertó

de que Vlado Khan no estaba entre los detenidos.

Inmediatamente después di la orden

de que mantuvieran el cordón policial.

Oiga, disculpe, pero...

¿le estoy aburriendo?

Al contrario. En nuestra profesión debemos ser minuciosos.

Más si cabe en cargos de responsabilidad como el suyo.

Si necesita más detalles del asalto, agradecería que dejase de hacer eso.

Como quiera.

Me ayuda a concentrarme.

¿Sabe? En el origami hay que ser paciente y riguroso.

Basta con saltarse un paso para fastidiarla.

¿Es algún tipo de metáfora?

Lo digo porque el día está siendo muy largo, y...

Ya llegamos a la recta final. Se lo prometo.

Sigo intentando entender cómo es posible

que autorizase la colaboración con Flores.

El coladero de esos criminales.

Ocaña patinó y ustedes no la frenaron.

No era fácil anticiparse a algo así.

La inspectora Ocaña necesitó refuerzos

y consideró que Flores era apto para esa misión.

También consideró que podía sacarle una confesión en los interrogatorios

a Vlado Khan apurando el plazo máximo de detención.

Pero me consta que usted no estaba de acuerdo.

Así es. No pensé que fuera a hablar.

Y sin embargo, autorizó su permanencia bajo su custodia.

En ambos casos tenía el visto bueno de la inspectora jefe Miralles.

Confío en su criterio. Es la mejor de su rango.

¿Lo dice basándose en su hoja de servicios

o por la gratitud que le debe?

¿A qué se refiere?

Hace tres años usted fue acusado del asesinato de una mujer

tras despertarse al lado de su cadáver.

¿Qué demonios tiene que ver eso con el asalto de Vlado Khan?

Por suerte, su profesional inspectora jefe Miralles

le libró de ir a la cárcel.

Le debe su carrera.

¿Adónde quiere llegar? ¿Eh?

¿Cree que me pliego a los deseos de Miralles gratuitamente?

¿Que ella toma las decisiones aquí? No.

Creo que no está siendo objetivo con Miralles,

de la misma forma que ella no lo fue con Ocaña.

Debió imponer su criterio

sobre el de su inspectora jefe, comisario Bremón.

Y probablemente Alicia Ocaña estaría viva.

Diría que eso es una conjetura.

(Música tensa)

Gracias... por su tiempo.

Comisario.

(EXHALA PROFUNDAMENTE)

De esta historia no sabe nada Bremón.

Quiero que siga siendo así.

Ya se me ocurrirá algo para decirle que investigué a sus espaldas.

Entiendo que por la naturaleza de mi trabajo pueda parecer injusto.

Pero le aseguro que mi informe no lo será.

Habrás escuchado que hay una oleada de robos

en pisos de tu barrio. Sí. Está mi padre con ello.

-Casi seguro que no es una banda. Es un tío solo.

Y hay otra cosa: lo dijo una señora en la calle Antracita.

Ha llegado la autopsia de Láinez.

Lo mataron con su arma reglamentaria.

El cuerpo de Láinez presentaba marcas

de haber recibido una descarga de táser.

Entonces fue premeditado. Lo esperaban.

-Aquí falta dinero. 5000 euros o así.

¿Me estás vacilando, o cómo?

-Javier Láinez. ¿Te suena?

-¿Por qué él sabía que Láinez era policía?

-Le detuvo por un hurto en Leganés. Así le reconoció.

-Sí, eso es verdad. Me detuvo. -Y le tenías manía y fuiste a por él.

(HOMBRE) -"He contactado con el Servicio Secreto francés,

pero dicen que Khan no ha aparecido".

¿Cómo puede ser? Quedó constancia de que se registró en el albergue.

Un hombre de pocas palabras.

-Mejor pocas que demasiadas.

-Ahí sí que te doy la razón.

-¿Cómo va la investigación para atrapar a Khan?

Vlado Khan salió de España.

Tengo que hablar contigo.

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Servir y proteger - Capítulo 807

30 sep 2020

Elías y Nacha elaboran un plan para detener a los presuntos asesinos de Laínez.
Quintero reclama la ayuda de Miguel en su plan de venganza contra Vlado Khan.

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