Servir y proteger La 1

Servir y proteger

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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 804 - ver ahora
Transcripción completa

(TONI) No encontramos a Khan.

Mantened el perímetro de tres manzanas

y el cordón de seguridad.

Que no entre ni salga nadie.

¿Qué desea? -Me robaron la furgoneta.

-Un momento. Es esa, ¿no?

A ver si vemos mejor al conductor.

Ese tipo se parece... Es que es él. Es Vlado Khan.

Un ciudadano ha encontrado el cadáver de un hombre

enterrado en Distrito Sur.

Denunciaron su desaparición hace dos semanas.

-¿Quién lleva el caso? -Javier Láinez.

-Para que el caso llegue a buen puerto, retírate y déjame.

-Ahora solo tengo en la cabeza encontrar a Vlado Khan.

-¿Lo ves, papá? ¡Lo sabía!

-¡Me da igual el peligro que corra!

-Vine a investigar lo ocurrido.

Interrogaré uno a uno

a todos los agentes de servicio durante el asalto.

Khan escapó de una comisaría llena de policías,

rodeada de GEO y agentes especiales.

-Le digo que no hay otro traidor en la comisaría.

-¡Eh, no! (TONI) -¡Miguel!

Hazme caso.

(Música emocionante)

(ANTONIO) ¿Quieres más té? No, gracias, cariño. Así está bien.

No debería, pero voy a ponerme un poquito más...

de café con leche.

(Cucharilla)

Anoche me tumbé en la cama y me dormí de inmediato.

Ni te oí llegar.

Era muy tarde. No sé qué hora era.

Pero seguro que Olga sí se acuerda. Ya, bueno...

Prefirió quedarse sin dormir.

No quería perderse la ocasión de abrazarte y besarte.

No te imaginas la ilusión que me hizo verla al llegar

y pasar un rato con ella. Creo que por eso he dormido mejor.

Buenos días. -Buenos días.

Buenos días, cariño. ¿Qué tal has dormido?

-Bueno, he conseguido descansar un poco.

Pero el que no ha pegado ojo es Julio.

Por eso no le desperté ahora.

-Mejor, que descanse.

Va a ser un día muy duro. -Sí.

No asume la muerte de su hermana. Y yo no sé cómo ayudarle.

Nadie esperaba una cosa así.

Claudia... Estoy bien.

Mamá, yo no creo que estés bien.

Y creo que papá estará de acuerdo conmigo.

-Nos preocupa que no quieras compartirlo con nosotros.

A ver...

(Música melancólica)

No, es verdad. No estoy bien.

No estoy bien. Evidentemente, estoy muy triste.

Mucho.

Pero también...

estoy muy dolida y muy frustrada, y siento rabia, y...

Y me siento responsable.

Esto nos ha superado a todos.

No me voy a venir abajo.

Lo tengo muy claro.

Por vosotros y... porque se lo debo a Alicia.

Bueno.

Creo que... seguir trabajando me va a ayudar.

Creo que eso será lo mejor.

Sabes que nos tienes aquí para lo que necesites.

Claro que sí, cariño. Lo sé.

Os dejo que terminéis de desayunar. Voy a empezar a arreglarme.

(SUSPIRA)

Hola, buenos días.

(EMOCIONADA) Buenos días.

(TONI) "¿Qué tal ayer?".

-Pues muy bien. Estuvimos hablando hasta las tantas.

-Ah. Pues tienes buena cara para haberte acostado tan tarde.

-Ah, ¿sí?

Será porque mañana me voy a ver con Aitana.

Muero de ganas por verla.

-¿Y eso? ¿Te vas a Donosti? -No, qué va. Eso está muy lejos.

Hemos decidido quedar como a mitad de camino para las dos.

Con lo que está pasando en comisaría tampoco puedo irme.

Y ella acaba de empezar en ese trabajo,

y tampoco puede empezar a pedir días.

-Pues tía, qué guay.

¿Dónde habéis quedado a mitad de camino?

-Bueno, estuvimos mirando entre las dos

y... dijimos que Burgos.

Así que iremos a cenar ahí, y después pasaremos la noche y...

(RESOPLA) -Qué planazo.

-La verdad es que sí.

¿Vosotros os quedasteis mucho en el Moonlight?

-No. Nos tomamos una copa y luego para casa.

Cada uno a su casa. (SUSPIRA) -No puedo, ¿eh?

No puedo con Salgado. Lo siento si os cae bien,

pero no lo soporto. ¿Qué hace en el despacho de Miralles?

-Humillarla.

-Toni... (TONI) -Es verdad.

No lo soporto tampoco.

-No termino yo de fiarme. (TONI) -Y bien que haces.

Yo no me fío un pelo de él.

-¿Me he perdido yo algo aquí o qué?

-No sabéis lo que ha pasado.

Que ahora cree que hay un topo aparte de Flores

que ayudó a Khan y a Rigo. -¿Qué?

¿En serio dijo eso? (TONI) -Te lo juro.

Estaba en la fotocopiadora y le oí hablar con Bremón.

-¿Y de quién sospecha? -No ha dicho nombres.

Entiendo que de todos. Pero que no tiene pruebas.

O sea, según él es una hipótesis.

-Es una acusación muy grave.

-No, una hipótesis.

-Eso es lo que me molesta. Tira la piedra y esconde la mano.

Pues que investigue. No encontrará nada.

-Nada. Y no conseguirá lo que quiere, que es meter mierda entre nosotros.

-Eso tampoco. Tienes razón.

-Fui al pub y no estaba.

Le llamé por teléfono y tampoco me lo cogió.

Al final, tuve que presentarme en su hotel,

que tampoco entiendo por qué sigue viviendo ahí todavía.

El caso es que intenté hablar con él y no quiso.

No quiere ver a nadie. Está encerrado en sí mismo.

Y tuve la sensación de que le molestaba.

De que no le ilusionó verme.

-Julio, tu padre está destrozado.

-Ya, pero no lo asume.

Ayer... Fernando estuvo en comisaría

y estaba exactamente igual que como lo has descrito.

¿Ves?

No tiene nada que ver contigo. -¿Y qué quería?

Quería saber si tenemos alguna pista del paradero de Khan.

Pero desgraciadamente no tenemos nada.

Ni siquiera sé si irá al entierro.

-Irá. Ya lo verás.

Bueno, nosotros deberíamos ir preparándonos.

Si no, llegaremos tarde. Empiezo yo, ¿vale?

Por más que mires las manillas, no irán más rápido.

-No, si no creo que venga. Ni me ha contestado los mensajes.

Es un tipo muy orgulloso, te lo digo yo.

-Bueno. Yo me sé de alguno que también es un poco orgulloso.

Buenos días. -Buenos días.

-Buenos días. Pensaba que no ibas a venir ya.

-Yo también.

-¿Os pongo un café?

-Tú lo tomabas con leche.

-Y en vaso, por favor. -Ahora mismo.

-Pues aprovecho para presentarte a María, mi mujer.

Es la dueña del bar.

-Encantado. -Igualmente.

-No sabía que te habías vuelto a casar.

-Bueno, han pasado muchos años, ¿no?

¿Nos sentamos? -Sí.

(ELÍAS SUSPIRA)

Mira, no me voy a andar con rodeos.

Tú siempre estabas ahí para cubrirme, para soportarme,

para sacarme del hoyo cuando era un alcohólico, y...

Y yo... me comporté como un bobo.

Pero ahora soy otra persona, amigo.

He dejado de beber.

-Cuántas veces habré oído esa frase.

-Aquí tenéis, chicos.

Os he traído unos churricos, por si os apetecen.

¿Vale? -Gracias, María.

-Si no fuera verdad, no tendría una mujer tan maravillosa.

Ni hubiera recuperado la relación con mi hijo.

-¿Israel te habla? -Sí.

Somos muy amigos. Y de su marido, Germán.

-Admite que eso te costó.

(ELÍAS SUSPIRA)

Lo admito, me costó.

Pero bueno, ahora somos muy felices.

Y tengo una nieta preciosa. Te enseño la foto.

-No hace falta, Elías.

No necesito ver las fotos de tu nieta.

Ni que me des explicaciones de lo bueno que eres ahora.

Aguanté durante muchos años tus excesos y mentiras.

Tuve que cubrirte muchas veces delante de los jefes.

Te di infinidad de oportunidades.

Todas las que me pediste.

Hasta que no me quedó otra que irme.

De no ser así, seguiría trabajando aquí, en Distrito Sur.

-Mira, yo ya sé que es difícil de creer,

pero yo soy una persona totalmente diferente.

Aquel Elías no habría podido pedirte perdón.

Y yo, sinceramente, compañero, te pido disculpas.

Me comporté fatal contigo.

Y es normal que te fueras. Yo hubiera hecho lo mismo.

No te creas que no me pesa, ¿eh?

Pero bueno, esos son mis demonios.

Tienes derecho a tener todos esos reproches,

y tienes a admitir estas disculpas o no.

Pero yo creo que podemos formar un gran equipo en lo de Escudero.

(RESPIRA PROFUNDAMENTE)

Sigo pensando que el caso lo debería llevar yo solo.

Básicamente porque la denuncia de lo de Escudero

se cursó en Leganés.

-Ya, pero apareció aquí.

-Has cambiado, pero sigues siendo el mismo cabezota de siempre.

Espero no equivocarme contigo.

-Te aseguro que no.

-Lo hago solamente porque es positivo para el caso.

No somos amigos.

Únicamente nos une una relación profesional.

No te olvides. -De acuerdo.

-Hasta luego. -Hasta luego.

-Ay, ya estás.

-¿Cómo ha ido?

-Bueno, podría haber ido peor, pero...

Bueno, creo que deberíamos ir yendo al cementerio.

-Sí, vámonos, que tenemos que recoger a Paty.

(Campanadas)

Hola a todos.

Cuando he despertado esta mañana,

tenía la sensación de que todo esto fue un sueño.

Fue un segundo. Un segundo de alivio.

Y después me eché a llorar como cada mañana

desde que... Alicia se fue.

Cuando la conocí era casi una niña.

Pero ya era la mejor en la academia.

Después de sus prácticas

decidió venir a trabajar a Distrito Sur,

y yo me sentí muy feliz.

Tenía ganas de comerse el mundo.

Muchos agentes llegan así a comisaría.

Pero ella quería algo más.

Ella quería cambiar, mejorar ese mundo.

Mi profesión me ha dado muchas satisfacciones en mi vida.

Pero sin lugar a dudas, una de las más grandes

ha sido tener a mi cargo a la inspectora Ocaña.

Alicia para mí era como una segunda hija.

Y me enorgullece haberla visto crecer como persona,

como mujer, como madre.

Como profesional.

Siempre admiré sus capacidades,

pero ahora estoy muy agradecida de haberla conocido.

La inspectora Alicia Ocaña murió en acto de servicio,

defendiendo los valores que regían su vida.

Y Distrito Sur y el Cuerpo Nacional de Policía

tendrán siempre una deuda con ella.

Y seguro que todos la llevaremos siempre en nuestros corazones.

No sé si voy a poder.

Tienes razón en todo lo que has dicho.

Alicia amaba su trabajo. Lo amaba, sí,

y vivía por y para su familia.

Esos eran los dos pilares de su vida.

Las últimas semanas estaba especialmente feliz

porque había vuelto a Distrito Sur.

Tanto es así...

que pidió el traslado definitivo para instalarse aquí.

"Este es mi lugar", me dijo, me confesó.

Que trabajando con vosotros era como estar en casa.

(VOZ QUEBRADA) Supongo que... le encantaría saber que lo sabéis.

Y...

Y me tranquiliza...

Me tranquiliza saber que ella estaba donde quería estar,

que era luchando por un mundo mejor.

Alicia, has transformado a mucha gente.

Voy a pasar el resto de mi vida echándote de menos.

Me despido por todos: por Iker, por Felisa...

por Leo, por mí...

Nunca te olvidaremos, hija.

-Buen viaje, hermana.

(Música tensa)

Papá.

¡Papá, por favor, espera!

-Déjame en paz, Julio. Te lo pido por favor.

Déjame estar solo.

-Ve y despídete de Alicia.

Te arrepentirás si no lo haces.

Allí está toda la gente que la quería. Solo faltas tú.

Te sentirás mejor si lo haces. -No, Julio.

No. Yo no necesito ponerme a llorar delante de toda esa gente,

como si fuese una plañidera más.

Eso no hará que me sienta mejor.

-Por favor, acompáñame. -Julio, te digo que no puedo.

No necesito despedirme de ella delante de tanta gente,

y tampoco necesito llorarla ahora mismo.

Yo... lo único que quiero es estar solo.

Así que te lo pido por favor.

Déjame en paz.

-No le voy a preguntar ni pedirle que me relate lo sucedido.

Ya he leído las diligencias, su declaración del hospital.

Hoy quiero que me responda algunas preguntas.

(Pitido)

Según he leído, a las 21:00

empezaron a recibir llamadas en la UDAC

con diferentes avisos de cierta envergadura.

-Sí, correcto.

Yo estaba revisando algunos expedientes de la UFAM

y... todo el mundo en comisaría nos dimos cuenta.

-Se dio aviso de una explosión

en un hotel en la carretera de Valencia,

se avisó de una reyerta que se convirtió en tiroteo

y de un atropello. Avisos ambos que resultaron falsos.

(LARA ASIENTE)

-En los registros consta

que estos avisos generaron un clima de mucha actividad en comisaría.

-Sí, claro. Había mucha más actividad de la normal.

-Durante todo ese ajetreo, ¿no detectó algo raro en comisaría?

Algo que le llamara la atención.

-Eh...

No, disculpe. No sé a qué se refiere exactamente.

-Quiero saber si vio algún comportamiento

fuera del habitual en algunos de sus compañeros.

Una respuesta fuera de tono,

un movimiento extraño...

-No. Que yo recuerde, lo único, Miguel Flores.

Después del apagón se puso muy nervioso,

empezó a encontrarse mal,

con temblores, nauseas... Un comportamiento errático.

-¿Y durante el asalto?

¿No le llamó la atención alguno de sus compañeros?

-No. No, en absoluto.

Perdone, ¿por qué insiste tanto?

Quiero decir, el comportamiento de mis compañeros fue ejemplar.

¿Qué pasa, que piensa que alguien más que Miguel Flores

de la comisaría pudo colaborar con Vlado?

-No hay que descartar ninguna posibilidad.

-Ya, pero... mis compañeros son policías leales.

Pondría la mano en el fuego por cualquiera de ellos.

-¿La hubiera puesto también por Flores?

-Sí. Sí, la verdad es que sí.

-Aunque apenas le conocía.

-Pero Alicia confiaba en él, y eso le avalaba.

Además, ¿quién se iba a imaginar que pasó lo que pasó?

-Estoy de acuerdo: nadie podía preverlo.

Y ese es el principio en el que se basa mi investigación.

Algo que ahora puede parecer inaudito,

como que un policía o varios den cobertura a un criminal

para asaltar y fugarse de una comisaría,

no significa que no pueda ser real.

-Pues yo creo que no pudo haber más implicados que Miguel Flores.

Nadie más.

(Pitido)

-Mi trabajo consiste en llegar donde los demás no quieren mirar.

Y eso es lo que voy a hacer.

Gracias por tu ayuda.

No, no. No se moleste.

Conozco la salida.

Gracias. -Gracias.

-Que tenga una buena recuperación.

(Puerta abierta y cerrada)

-¿Me esperáis en el coche? Quiero ver si pillo a Paty.

A mí me gustaría quedarme unos minutos a solas

para... despedirme de Alicia. Claro que sí.

Avísame cuando vayas a salir.

Ya que vas a hablar con Paty, ¿nos tomamos tú y yo un café, Julio?

-Sí, claro. (ANTONIO) -Vamos.

Me ha dicho Marcelino que vio a tu padre.

(JULIO) -Sí, ha venido, pero ha preferido despedirse a su manera.

-Claudia, quería agradecerte tus palabras sobre Alicia.

Un recuerdo muy sincero y muy cariñoso.

-Ha sido muy emocionante escucharte.

Bueno...

Ya sabéis que yo quería muchísimo a Alicia.

Y siempre la recordaré con cariño.

Pero Marcelino, yo...

también quería agradecerte lo que has dicho.

Ha sido muy bonito escuchar

cómo Alicia nos quería a todos los compañeros.

Gracias.

Erais su segunda familia.

Y nos costará pasar página.

-Ha dejado un vacío muy grande. Sí, pero...

yo creo que Leo os va a ayudar.

Siempre... un niño pequeño en una familia da mucha felicidad.

Tengo muchas ganas de abrazarlo.

(SUSURRA) Claro.

Bueno, cuando quieras nos vamos. -Sí.

-Estoy muy cansado.

-Aprovecho para despedirme. Hoy mismo debo volver a Santander.

Andrea, me ha gustado mucho verte,

aunque haya sido en estas circunstancias.

Sí. Lo mismo digo.

Vamos, tío. Te dejo en el hotel.

-Adiós. -Adiós.

(Música melancólica)

(EXHALACIÓN PROFUNDA)

Alicia.

¿Cómo ha podido pasar esto?

Hace un rato he dicho que eras para mí como una segunda hija.

Y no te he sabido proteger.

Te has ido demasiado pronto.

Demasiado joven.

Con una vida feliz por delante.

Ahora no verás crecer a tu hijo...

como yo te he visto crecer a ti.

¿Y sabes una cosa?

Me encantaba la persona en la que te habías convertido.

Sé que me dirás que no tengo la culpa, pero no lo puedo evitar.

Me siento responsable.

Te voy a echar mucho de menos.

Has dejado un vacío inmenso en mi corazón.

Adiós, Alicia.

Adiós para siempre.

Pensé que ya se habrían ido todos. Sí, bueno...

Te vi hablando con Marcelino y no quería interrumpirte, pero...

necesito hablar contigo.

¿Ha ocurrido algo?

Sé que no es el momento ni el lugar,

pero hay algo importante que debes saber, y quería decírtelo yo.

Ayer no hubo ocasión, y menos a solas.

Pues dímelo ya, por favor. ¿Qué pasa?

Se trata de Salgado.

Cree que un segundo policía de Distrito Sur

colaboró con Vlado Khan en el asalto y fuga de la comisaría.

Eso es imposible. Quiere barajar todas las hipótesis.

En el interrogatorio se lo preguntó a Flores.

¿Y él qué le dijo? Lo negó rotundamente.

Es que es imposible. Ya te lo digo yo.

Está demostrado que Rigo se sirvió únicamente

de la información que le dio Flores para el asalto.

Y la fuga de Vlado Khan fue una improvisación total.

Noqueó a un GEO y le robó el equipo y el uniforme. No.

Esa hipótesis es descabellada.

Claudia, yo tampoco creo que hubiera otro policía nuestro implicado,

pero... es a Salgado a quien tendremos que convencer.

Con pruebas que refuercen otras líneas de investigación.

Vamos a tener que demostrarle que esa teoría no tiene sentido.

Pero nos va a costar convencerlo. (SUSPIRA)

Mira, ahora que hemos enterrado a Alicia,

yo no me quedaré de brazos cruzados...

mientras Vlado Khan hace lo que le da la gana por ahí.

Todos estamos volcados en esto, Claudia. Lo sabes.

¿Y si no hacemos lo suficiente?

Hacemos todo lo que podemos.

Piensa una cosa, Emilio:

quizá Vlado Khan ya se fue del país, o está pensando en hacerlo.

Y si es así, necesitará hacerlo con una identificación falsa.

Creo que tendríamos... no sé, que tirar de fichero,

interrogar a los falsificadores que conocemos.

Bien, preguntaré a los comisarios de los distritos vecinos

para que me digan qué falsificadores tenían fichados.

Quizá encontremos algún vínculo con Vlado Khan.

Sí, tenemos que empezar por ahí.

Pues al final te hice caso y quedé con Láinez.

No conseguimos recuperar la amistad,

pero sí conseguí que colabore en la investigación.

Te he dejado ahí toda la información, todos los datos.

-Bueno, me parece bien.

Ayer requisamos el ordenador personal de Escudero.

Y Abarca está trabajando con una copia de seguridad

de una nube que tenía contratada.

Le he dicho que en cuanto tenga algo nos avise.

Vamos a ver qué tenemos por aquí.

Pues mira: Enrique Escudero, varón, 53 años,

divorciado, de buena familia.

Empresario de éxito.

No tenía problemas personales ni económicos.

Pues en principio todo normal. ¿Quién puso la denuncia?

-Quien dio la voz de alarma fue su hermano.

Lo describen como un tipo normal y feliz,

y que los días antes de su desaparición

no se comportó fuera de lo habitual.

-¿Algún movimiento en sus tarjetas o algo?

-Negativo.

También se rastreó su móvil.

-¿Con algún resultado?

-Dejó de emitir señal el día de su desaparición.

Sobre las 21:30 cerca del Parque Alto de Leganés.

-Ya, ya...

(Teléfono)

Sí. Abarca, cuéntame.

¿Cómo?

¿De verdad? Bajamos ahora mismo. Venga.

Sí, un minuto. Venga, dale.

Vamos, vamos.

Claudia, buenas noticias: creo que tenemos algo.

He hablado con el comisario de Distrito Cuatro,

que me ha llamado. Me ha dicho que gracias a un confidente

saben que Khan, al salir de la cárcel,

contactó varias veces con un tipo de Distrito Sur

que se dedica a falsificar documentos.

¿Quién es? ¿Sabemos algo de él? Tenemos su nombre.

Mira. Y una dirección.

Al parecer, conoce el oficio. Y también conoce la cárcel.

En lo suyo es uno de los mejores.

Domina a la perfección la falsificación de documentos.

O sea, que Vlado Khan

se puso en contacto nada más salir de la cárcel con un falsificador.

Quiere decir que sabía que la Policía iría a por él

y que debía salir pitando.

Espero que ese confite sea bueno.

Si mandamos detener a este tipo, se pueden precipitar las cosas.

Bueno, no nos queda otra que correr ese riesgo.

Ya.

Toni, necesito verte ahora mismo.

Sí.

Ni que decir tiene que debemos tener mucho cuidado.

Estamos en el punto de mira.

Yo tampoco quiero dar un paso en falso.

Dígame, inspectora.

Toni, en cuanto salgas de aquí, te coges a Paula Bremón

y vais a esta dirección. Allí encontraréis a Gonzalo Rincón.

¿Eh? Es un falsificador.

Le detenéis y os traéis todo lo que haya:

DNI, pasaportes, documentos falsos, etcétera.

Perfecto. Toni. Es importante que salga bien.

Pensamos que colaboró con Vlado Khan.

Pero ¿Vlado Khan está fuera de España?

Ya te he dicho lo que necesitabas. Venga, tira.

Hasta luego.

En cuanto lo tengáis, me avisas.

Quiero estar en el interrogatorio. Por supuesto.

(Pasos alejándose)

Buenas. He venido lo antes posible.

-Tenemos acceso a los datos del móvil de Escudero.

-¿Cómo lo habéis conseguido? Se lo robaron.

-Sí, se supone. Pero Abarca, nuestro inspector de la UIT,

ha averiguado que Escudero contrató un servicio en la nube

para hacer una copia de seguridad.

-¿Qué habéis encontrado?

-Que su última actividad fue conectarse a una aplicación de citas.

-Aquí tienes.

Esta es la aplicación que utiliza. Flirting se llama.

Y este es su perfil.

-En los interrogatorios nadie dijo que Escudero

tuviese citas por internet.

-Bueno, aunque tengas mucha confianza con familia y amigos,

no les cuentas todo.

-Bueno, el caso es que Escudero tuvo una conversación por chat

con una chica que se llamaba Vicky Llanes.

Pero ¿qué pasa al entrar en su perfil?

(Pitido)

(LÁINEZ) -Eso no es buena señal.

-Ya, pero Abarca ha podido acceder a la información de su cuenta.

Y... a la última conversación que tuvo con ella por chat.

Y nos la ha mandado. Aún no la hemos leído.

-"Donde esté tu corazón, allí encontrarás tu tesoro".

-Uf. Qué frase más ñoña. -Escudero le dice que le gusta mucho.

Así que, ñoña o no, parece que funcionó.

Aquí ella le pide una foto y él ni se lo piensa.

Aquí.

La tenemos, es ella.

-A ver. Oye, pues es guapa, ¿no? (ELÍAS) -Bueno...

-Mírate esto:

"Acuerdan verse en las proximidades del Parque Alto de Leganés".

-Es que es ahí donde su móvil dejó de emitir señal la última vez.

Yo, sinceramente, creo que Vicky está involucrada en su desaparición.

-Quizá también en su asesinato, aunque tendrá algún socio.

No creo que ella sola fuera capaz de darle esa paliza a Escudero.

(Pitido)

-A ver. Nos acaba de llegar...

-El informe. -Documento del forense.

Dios mío, qué horror.

Que encontraron tierra en los pulmones de este hombre.

-Eso es porque no murió a golpes.

Murió por asfixia. Lo enterraron vivo.

-Deberíamos revisar si hay

más denuncias parecidas de esta aplicación

o de alguna similar.

-Y poner un enlace en otras comisarías,

a ver si hay algo relacionado.

-Vale, de eso me encargo yo.

-Creo que debo ir al Parque Alto

a ver si alguien reconoce a Vicky o a Escudero.

O si les vieron juntos aquel día.

Llamaré también a la familia

por si casualmente Enrique les habló de ella.

-Venga. Estamos en contacto.

-Que vaya bien. (LÁINEZ) -Bien.

-Esto era un caso estancado y ahora tenemos tanta información...

-Por cierto, yo tendré que llamar a Aitana,

porque tendré que cancelar todo lo de Burgos.

No me va a dar tiempo. -Ya estamos tres en este caso.

Entre Láinez y yo nos lo ventilamos. No hables nada con Aitana.

-¿Seguro, Elías? -Segurísimo. Mira cómo vamos.

Además, es solo una noche. Venga.

-Está bien. Gracias.

(PATY) -Ahora aquí la infusión.

Y el zumito. ¿Queréis algo más?

-Yo no. ¿Y tú, Claudia?

Eh... No, no, gracias. Está bien así.

Tras la ceremonia de hoy, quería saber cómo estabas,

pero no sé si ha sido buena idea.

Cariño, es que estoy esperando una llamada importante.

La verdad es que me ayuda mucho esto que estás haciendo.

De verdad. Necesitaba salir y despejarme un poco.

Nunca te había oído hablar así.

Es algo más que lo de Alicia.

Sí. Es que...

(Música melancólica)

...Salgado cree que pudo haber otro policía

que le diera cobertura a Vlado Khan aparte de Flores.

Me parece inaudito que siembre la sospecha

entre los compañeros, porque en nuestro trabajo

necesitamos confiar los unos en los otros,

y nadie se creerá... No lo sé.

(EVA) Hola, Paty. Buenos días. -Buenas.

-Un café, porfa. -Vale.

-Eh, hola.

-Ah, hola. ¿Qué tal?

Mira, Claudia. Eva, es mi mujer, Claudia.

Ah. Encantada. Encantada.

-Es la dueña de la mensajería que te dije.

La que utilizo para enviar los paquetes a Olga.

-Y tu profesión está clarísima, vamos.

Sí. Soy la inspectora jefe de esta comisaría.

Ah, ¿sí? Pues me voy a permitir una licencia que igual no me toca,

pero te voy a preguntar

por una denuncia que puse el otro día.

Sobre una furgoneta. Me la robaron, de la mensajería.

Ah. Entonces usted es Eva Velasco.

Soy Eva Velasco, pero tutéame.

Bueno, disculpe. Es la costumbre. Ya, si entiendo.

¿Y qué necesita? Estoy al tanto del caso.

A ver: me comentaron que la encontraron en un descampado,

al parecer, sin desperfectos. Que estaba bien.

Pero que no me la podían dar porque debían extraer unas huellas...

Sí, bueno, es que Científica está trabajando con ella.

Claro.

El caso es que aún no me llamó nadie, y la necesito para trabajar.

Pues no sé cuándo la entregarán, pero no creo que falte mucho.

De todas maneras, ahora cuando vaya a comisaría

preguntaré en qué punto estamos y llamo luego a la mensajería

para informar. Fenomenal, gracias.

Porque sobre el ladrón no sé si tienen información.

Me pareció entender a tus compañeros

que igual había sido el hombre que se fugó de la comisaría.

Eso es información confidencial. Ah.

Claro.

(Móvil)

Disculpe.

Dime, Toni.

Ah, vale. Y lo tenéis ya en comisaría.

Bien. Pues yo en dos minutos estoy ahí.

No te preocupes, que me ocupo yo de Rincón.

Buenas. ¿Alguna novedad?

-Sí, algo tenemos, pero empieza tú primero.

¿Te apetece un café? -Gracias.

Pues en el parque nada.

No he encontrado a nadie que estuviese allí ese día.

La familia de Escudero y sus amigos

me han dicho que últimamente andaba más pendiente del móvil.

Pero nunca les habló de Vicky Llanes.

-Por vergüenza. -Puede ser.

¿Qué tal os ha ido? ¿Pusisteis el enlace?

-Pues sí, y hemos conseguido algo.

-Te resumo: Raúl Sarmiento, un tipo de 58 años,

con poder adquisitivo, queda con una joven vía "app",

y en cuanto llegó, lo desplumaron y le dieron una paliza.

-Hemos logrado hablar con él,

y nos dijo que usó la misma "app" que Escudero, Flirting.

Aunque en este caso la chica se hacía llamar Sandra.

Pero al ver la foto la reconoció.

Dijo que en ese momento llevaba otro pelo, otro vestuario,

pero la identificó al momento.

-¿Y a que no adivinas qué frase tenía en su perfil?

"Donde esté tu corazón, allí encontrarás tu tesoro".

¿De verdad puso la misma?

-Tenía que haber puesto:

"Cuidado donde pones tu corazón, no te estafen".

-Ya. -Sí.

Bueno, Sarmiento nos ha dicho que en ese momento,

Vicky o Sandra, como la queráis llamar,

lo citó en un centro comercial.

En un lugar abierto, público, suponemos que para darle confianza.

Pero luego le propuso ir a un lugar abandonado, y ahí estaba la trampa.

-Nada más llegar, apareció un tío, le cubrió y le dio una paliza.

Querían los pines de las tarjetas.

-Barrieron con todo en los cajeros

y lo que llevaba encima, claro. (LÁINEZ) -Ya.

¿Y las imágenes del cajero? (ELÍAS) -Imposible identificarlo.

Era de noche, estaba oscuro y el tipo iba embozado y no...

-Seguro que es el mismo tío. Buen trabajo.

-Ahora solo nos falta trincarlos.

-Al menos ya sabemos lo que buscamos:

un par de ladrones muy violentos y peligrosos.

-Voy a dar de alta otro perfil para contactar con otro viejo.

-Ni se te ocurra. Es pronto para dar otro golpe.

-Necesitamos el dinero.

Van a llegar las facturas y no tenemos dinero.

Como dejemos de pagar, en dos meses estamos en una lista de morosos.

Y ahí sí que tendremos problemas. -Dos meses. Tenemos margen.

-¿Sí? ¿Y cómo vas a pagar el alquiler?

-Si no te hubieses empeñado en esa casa, tendríamos dinero para todo.

Pero no, tienes gustos caros.

-A mí no me critiques, que a los dos nos va la buena vida.

-Yo solo te digo que esperes un poco.

Y sabes de sobra por qué. No me hagas hablar.

-No se te va de la cabeza, ¿no?

Fue un accidente y ya está.

-Nos cargamos a un tío que seguramente tendrá familia, amigos.

Y ha desaparecido, se ha esfumado. ¿Qué crees que habrá hecho su mujer?

-Yo siempre evito los casados. -Su hermana, me da igual.

Lo habrán denunciado, ¿no crees? Debemos ser prudentes

y asegurarnos antes de que los maderos no anden tras la pista.

-Que no te rayes con eso.

Se te fue la mano y ya está.

-¿Se me fue la mano a mí? -Sí.

-¿Quién me dijo que le diese más fuerte?

-Solo así iba a darte el pin de la tarjeta.

Yo solo quería asustarlo, pero te lo cargaste.

-Yo no quería matarlo.

Le di patadas porque me pusiste nervioso.

Y cuando quise darme cuenta, ya no respiraba.

-Estamos en la calle. Te tranquilizas y bajas la voz.

-Yo no soy un asesino.

-Claro que no eres un asesino, amor.

Mira, lo que pasó fue un accidente.

Yo no quería acusarte, de verdad.

Siento si lo has entendido así.

-Solo hice lo que tú me dijiste. -Sí, y me equivoqué.

Y la próxima vez tendremos más cuidado.

Aquello fue un error, y no volverá a pasar.

Pero tenemos que dar otro golpe, cariño.

Estamos a dos velas. Necesitamos el dinero.

-Está bien. -Será lo mejor. Ya verás.

Venga, que no soporto verte así.

Es que lo del viejo me ha dejado tocado,

y te veo preocupada por el dinero y me enervo.

-Tú por el dinero no te preocupes. Yo me encargo.

Y lo otro pues... está enterrado, ¿no?

Pues ya está, ni lo pienses. ¿Vale?

(Conversación inaudible)

-Toni, tu turno.

(Música de suspense)

(Puerta)

-Inspector jefe. -Siéntese, Ríos.

(Pitido)

Empecemos.

Primero querría felicitarle por su actuación ayer ante Flores.

Estaba dispuesto a suicidarse.

Usted abordó la situación de forma ejemplar y evitó una muerte.

Enhorabuena. -Muchas gracias.

Hice lo que debía hacer.

-¿Le gusta Flores?

¿Le cae bien?

¿Cree que es un buen compañero?

-No entiendo. ¿Qué importa lo que yo opine de él?

-Creo que es relevante.

-No. No me gusta.

Parece que es evidente el porqué.

-Me he entrevistado con algunos de sus compañeros

que estuvieron con usted y con Flores en el asalto.

Me consta que se mostró muy duro con él

cuando se enteró de su colaboración con Vlado.

-Miguel proporcionó información muy relevante a Vlado

para que hiciera el plan de fuga.

Sí, me mostré duro con él.

Considero que es normal, dadas las circunstancias.

-Vlado amenazó de muerte a sus padres.

Usted lo sabía.

Y le dio igual que actuase coaccionado.

-Yo valoré lo que pasaba en el momento,

que era lo que nos ponía a todos en riesgo.

No me paré a pensar el porqué.

No entiendo bien a qué vienen estas preguntas,

con todos los respetos.

-Simplemente me llama la atención

que perdiera los nervios ante Flores durante el asalto

y ayer se mostrara tan compasivo.

-Hombre, ayer intentaba que no acabara con su vida.

-Por eso le dijo que de haberse visto amenazado por Khan,

usted hubiese actuado de igual manera.

-Por supuesto.

Juan Casalduero.

Iria Pedreira.

Berta Rubio.

Ana Calderón.

Francisco Moreta.

Todo eso estaba en su domicilio.

¿Qué iba a hacer con ello? ¿Por qué estaba allí?

¿Algo que declarar al respecto?

No tengo ni idea de dónde ha salido todo eso.

Alguien lo ha debido poner en mi casa.

Señor Rincón,

conocemos sus actividades desde hace tiempo.

Además, la calidad de sus falsificaciones le delatan.

Sus pequeñas obras, como usted dice.

Aparte, usted es conocido en la calle por su discreción.

Es una cualidad muy valorada y muy cara.

Dígame: ¿cuánto vale su silencio?

¿Cuánto tiempo de cárcel está usted dispuesto a pagar

por no faltar a su palabra?

Cuando Rigo se llevó a Flores a la sala de pruebas,

¿cuánto tiempo estuvieron fuera?

-No lo sé.

-Intente concentrarse.

Es importante este dato.

-Acláreme la pregunta anterior. ¿Por qué me pregunta

si yo me viese en la situación de Flores si actuaría igual?

Y creo que sé por dónde va. -Lo dijo usted ayer

y lo ha vuelto a repetir hoy.

Bastaría con que respondiera a mis preguntas.

-Usted se piensa que mi actitud en el asalto fue un paripé.

Para disimular, ¿no?

-Yo no he dicho nada de eso.

-No hace falta. Sé perfectamente lo que piensa.

Si yo me viese en la situación de Flores,

no sé cómo hubiera actuado.

Lo que sé es que lo que le dije ayer fue para que no se suicidara.

-Escogió un buen camino.

Fue hábil.

-Usted tiene claro que hay otro topo, aparte de Flores, ¿no?

Y cree que soy yo.

Permítame que le diga una cosa:

todos y cada uno de los agentes que participaron en el asalto

se jugaron la vida luchando contra esos criminales.

Alguno incluso la perdió.

Y absolutamente todos y todas fuimos leales al cuerpo.

-Para su tranquilidad, le diré que no sospecho de usted.

Aparquemos de momento el asalto, ¿de acuerdo?

Ahora quiero que me cuente lo que escuchó

cuando el padre de Alicia fue a ver a Flores al calabozo.

Y por favor, no intente negármelo ni decir que no está al tanto.

-¿Qué quieren exactamente?

No necesito una declaración ni un testimonio en el juicio.

Lo que quiero es una lista completa

de las identidades falsas que le dio a una persona en concreto.

A cambio, yo le diré al juez que no le ponga demasiada atención

a todas estas falsificaciones.

Solo por curiosidad:

¿a qué persona se refiere?

Vlado Khan.

No sé quién es ese tipo.

¿No sabe quién es ese tipo?

Pues me sorprende.

Porque ha sido portada de los periódicos

y ha abierto todos los informativos en los últimos días.

Pero muy bien. Si no le conoce...

yo se lo voy a presentar.

Ahí lo tiene.

Vlado Khan.

No lo he visto nunca.

Aunque ahora que me fijo,

se parece a mi tío Matías.

(Silla arrastrada)

Le aconsejo que no bromee.

Le voy a poner al día:

Vlado Khan fue detenido

por una inspectora de policía de esta comisaría.

Lo detuvo y lo metió en el calabozo.

Y él urdió su fuga con ayuda exterior.

El resultado de esa fuga

fue una agente de policía herida y en el hospital,

y la muerte de la inspectora que lo detuvo.

Esa inspectora era Alicia Ocaña, y era una policía excelente.

Y deja un hijo pequeño que crecerá sin madre.

Así que, como verá, no estoy para estupideces.

Dígame lo que sabe.

Si esa policía está muerta es por meterse con quien no debía.

Yo no soy tan estúpido.

¡Ni se le ocurra faltarle al respeto a la fallecida!

¡Deme ahora mismo

la lista de identidades falsas que le proporcionó a Khan!

¡Dígamelo o no respondo!

¡Apunte aquí las identidades falsas!

¡Miralles! ¡Apúntela!

El interrogatorio ha terminado. Vamos.

(Puerta)

(Música de suspense)

Todos estamos afectados, Claudia.

Pero por eso tenemos que mantener la cabeza fría

y no perder ahora los papeles.

(RINCÓN) Me contactó, pero le dije que no.

En cuanto supe con quién hablaba, dije que no me metía.

Vlado Khan se caracteriza por no admitir un "no" por respuesta.

Lo pactado cubre los costes de la operación y más.

-Los costes sí, los riesgos no.

-No des ni un paso más.

-Es probable que hayan abierto un perfil en otra red de contactos.

-Eso sería lo más probable.

-Lo importante es que esto tiene los días contados.

Los de Flirting nos darán los datos,

y en cuanto llegue la orden los trincamos.

(LÁINEZ) -"No esperaba que me llamaras.

¿Conoces el Moonlight, en Distrito Sur?".

Fantástico. Hasta ahora.

-No sé si la he liado, Paulita. -¿Y eso?

-Porque ayer me acosté con Paty.

Mira, yo no quiero hacerte daño.

(SUSPIRA) -Madre mía. -¿Qué?

-¿Qué debía hablar con el detenido?

-Yo quería mirar a los ojos a la persona que traicionó a mi hija.

(SALGADO) -Sí que está informado. Pensé que eso no había trascendido.

-Solo quiero saber si ahí fuera

hay alguien que busca al asesino de Alicia.

Cada día hay pistas nuevas. ¿Sí?

¿Cuáles son esas pistas, si se puede saber?

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Servir y proteger - Capítulo 804

25 sep 2020

Tiene lugar el entierro de Alicia. Miralles y Bremón dan con un hombre que vendió documentación falsa a Vlado Khan.

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  1. María

    ¿Delante mía? ¿Es que no hay nadie que sepa hablar bien?

    02 oct 2020