Servir y proteger La 1

Servir y proteger

Lunes a viernes a las 17.15 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5669174
No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 802 - ver ahora
Transcripción completa

No encontramos a Vlado Khan.

¿Qué quieres decir? Que no aparece por ningún lado.

Escuchad: soy Bremón.

Mantened el perímetro de tres manzanas

del cordón de seguridad. Que no entre ni salga nadie.

Prometiste que Lidia saldría viva de comisaría

y no has cumplido tu palabra.

Lo siento muchísimo.

Ponle las esposas y vigílale.

Flores, quedas detenido por colaboración con banda armada.

No creas que te librarás de una buena condena.

Has sido un colaborador necesario en la muerte de una inspectora.

¿En qué puedo atenderla? -Quiero denunciar un robo.

-Le tomaré declaración.

Cuénteme para que pueda redactar la denuncia.

-Vlado Khan no estaba ni entre los detenidos

ni entre los muertos en comisaría. -¿Cómo?

-¿Sabéis algo de Vlado Khan? -Nada.

Ni rastro por aquí ni por los alrededores.

-Soy el inspector jefe Tomás Salgado.

¿En qué podemos ayudarle?

¿Cómo puede ser que un grupo de hombres armados

asaltase una comisaría grande como esta?

No se lo tomen como nada personal. Es trabajo.

Si colabora, no tenemos por qué llevarnos mal.

-¿Qué pasa?

(SOLLOZA)

-Alicia ha muerto en el tiroteo con los mercenarios.

(Música tranquila)

No sé cómo me habrán salido.

Tengo la cabeza en otra parte. La primera se me ha quemado.

-Seguro que están buenísimas, María.

(SUSPIRA) -A ver qué dicen los clientes.

-No sé por qué te has levantado tan pronto.

Me puedo ocupar yo. El jaleo no ha empezado todavía.

-Ya.

-Anoche llegaste supertarde.

¿Cuántas horas has dormido? -¿Qué dices de dormir?

No he pegado ojo.

Le he dado vueltas a la cabeza con lo de la comisaría.

No me lo puedo creer.

-No me extraña. Es que fue una pasada.

-Para estar dando vueltas en la cama, he preferido bajarme.

-Es que tú no sabes, de verdad. O sea...

Fue todo increíble.

De repente, todo esto se llenó de policías.

Había más gente aquí que en comisaría.

Todos entrando y saliendo, el jaleo de las sirenas,

una tensión...

Había gente que no conocía. -Qué barbaridad.

-Lo peor de todo fueron los tiros.

Es lo que más me impactó de todo.

Una situación de tensión...

No se sabía quién podía estar herido.

-Calla, calla...

Me da taquicardia solo de oírte hablar.

Y que lo hayas pasado tú todo, "solica".

No sé en qué momento me fui al crucero.

-Si al menos hubiera acabado bien... (SUSPIRA)

(ELÍAS) -Buenos días. -Hola.

-Buenos días... por decir algo. Tampoco has pegado ojo, ¿no?

-No. Toda la noche dando vueltas. Lo mismo que tú.

-Ha sido una noche "larguica". (SUSPIRA CANSADO)- Pues sí.

Es increíble, de verdad.

Haber fallado a mis compañeros en la peor situación por un crucero.

-Elías, nadie se imaginaba que pasaría esto.

-Ya. -No te puedes culpar, cariño.

-Gracias.

No es culpa, es por Claudia. Quería muchísimo a Alicia.

Debe estar hecha polvo.

En fin,

voy a verla a su casa antes de ir a comisaría.

-¿No desayunas ni nada? -No me entra ni un vaso de agua.

-Venga, chao. -Adiós.

-No me puedo creer

que no vaya a volver a ver a Alicia entrar por la puerta,

con su sonrisa siempre, lo buena persona que era...

-Una policía como la copa de un pino.

(Música emotiva)

-Y con una cría aún tan pequeña...

No se merecía este final.

-Madre mía. La verdad es que no.

Con lo mal que lo ha pasado Alicia en su vida...

Antes me estaba acordando de Rober,

de cómo lo perdió el día de su boda, ahí entre sus brazos.

-Ahora debemos estar muy unidos. (PATY ASIENTE)

Y apoyar mucho a la gente que ha estado en primera línea.

Venga, corre, abre.

(SUSPIRA APENADA)

(SUSPIRA ACONGOJADA)

-¿Cómo está? ¿Cómo se encuentra?

Imagino que estará fatal. -Está muy cansada.

Llegó tarde de comisaría y la he dejado descansando.

Ya sabes la relación que tenía con Alicia.

Le ha afectado mucho. -Tenían una relación muy especial.

-¿Lo has leído? -No.

Nacha me lo ha contado casi todo.

-La policía hizo un trabajo espectacular.

-La policía y quien no es la policía.

Tú te presentaste voluntario. Si no es por ti, Lara no...

-Ojalá hubiera podido hacer algo más.

La vida sigue. ¿Quieres que la avise?

-No, déjala descansar. Luego en comisaría hablamos.

Bueno...

(CONSTERNADA) Elías... Hola, Claudia.

Creo que es pronto para reincorporarte al trabajo.

No estás recuperada del todo

y con Vlado Khan suelto por ahí, no estoy tranquilo.

Papá, estoy bien.

En comisaría no sobra nadie.

Está todo patas arriba y debemos arribar el hombro.

Pero ¿tú de dónde has sacado esa valentía y ese arrojo?

Bueno, cada uno con lo que tiene.

Yo no podría hacer tu trabajo.

Solo con imaginarme el olor del quirófano, me echa para atrás.

Ya sería menos. Y puedes estar tranquilo.

No me han asignado el caso de la búsqueda de Vlado Khan.

Ojalá. ¿Con qué estás ahora?

Con el robo de una furgoneta.

El robo de una furgoneta es perfecto y muy interesante.

(IRÓNICA) Sí, es el sueño de todo policía.

La investigación de la búsqueda de vehículos.

Pero mejor es eso que estar en el hospital.

Ah, me dijiste que hay alguien interesado en comprar nuestra casa.

Pero ha hecho una oferta por debajo del precio.

Como no tenemos prisa en vender, la rechazaré.

Pues ya habrá algún interesado con una mejor oferta.

Nuestra casa lo merece.

Me voy, que llego tarde. Sí, me voy contigo.

¡Paty!

Te dejo el dinero aquí. Vale, gracias.

Adiós. Chao, chicos.

(Música intrigante)

Buenos días, ¿qué te pongo?

(DISTRAÍDA) -Un café con leche.

-De Miguel Flores no me lo esperaba.

¿Cómo puede hacer eso a un compañero?

(ABATIDA) Llevaba unos días con un comportamiento extraño.

Estaba nervioso todo el tiempo e indispuesto para el trabajo.

(SUSPIRA AFLIGIDA) Yo no supe ver el problema.

Si lo hubiera visto venir,

Alicia estaría viva.

¿Cómo ibas a saber lo que le pasaba, Claudia?

No lo sé, Elías.

Pero pienso que igual nos precipitamos

con la entrada de los GEO y también...

Estoy dándole vueltas a la cabeza

e intentando repasar lo que ocurrió y...

Analizo en qué me pude equivocar

y cómo podría haber salvado a Alicia.

No te envenenes con eso.

Hicisteis lo que debíais.

De hecho, Lara está viva gracias a vuestra actuación.

Pero aun así está en el hospital

con una herida de bala en la pierna.

Pero saldrá, gracias a vosotros.

Pero no pude salvar a Alicia.

Elías, no pude.

No pude cumplir la promesa que le hice a Quintero

de sacarla con vida.

No le culpo, porque ahora me odia.

Yo me odio a mí misma.

Pero no te martirices más con eso.

Lo hiciste todo correctamente.

Los culpables son el Khan y el Flores ese.

Ya me lo encontraré.

Elías, vas a tener que mantener la calma también.

Lo último que necesitamos en comisaría es

que se calienten los ánimos contra Flores.

Está en el calabozo y te aseguro que pagará por lo que ha hecho.

¿Y de Khan qué sabemos? (RESOPLA INDIGNADA)

Nada.

Estamos dando palos de ciego.

Hay controles en las carreteras, en las estaciones de autobuses

y de trenes, en los aeropuertos... y nada.

Hemos rastreado toda la ciudad

y hemos vigilado hasta en las alcantarillas.

No hay ningún hilo del que tirar.

Se esfumó sin más.

Yo no voy a descansar hasta que dé con él.

Lo sabes, ¿no?

Tú siempre has tenido buen olfato con los más malos.

Pues no creo que en jefatura tengan el mismo buen concepto de mí.

Han enviado al inspector jefe Tomás Salgado

para investigar.

¿Don Tomás Salgado? El mismo.

(RESOPLA)

¿Y para qué lo mandan?

¿Se creen que nosotros solos no podemos resolver esto?

No, lo mandan para investigar los errores que se cometieron.

Los errores que cometimos Bremón y yo.

Que investigue. No encontrará nada.

Elías, es normal que quieran saber lo que pasó.

Es normal que quieran investigar a la vista de los resultados.

Pues el tipo este

es muy eficaz, riguroso y exigente, la verdad.

Sí, ha resuelto casos muy difíciles, desde luego.

Lo importante ahora es dar con Khan.

¿No?

Sí.

Pero ni la detención de Khan nos servirá de consuelo, Elías.

Nada nos devolverá a Alicia.

(Música emotiva)

(SOLLOZA) No fui capaz de sacarla con vida.

(LLORA) Hubiera dado mi vida por ella.

Para mí era como una hija.

¿Sabes lo que Alicia significa para mí?

(COMPUNGIDO) Claro que lo sé.

Yo también la echaré mucho de menos.

Era policía de raza.

Como tú.

-Te entiendo perfectamente.

No te preocupes. Cuenta conmigo.

Vale, hablamos luego. Venga, hasta luego.

(SUSPIRA)

-Hoy mejor un descafeinado, ¿no?

-Por favor. ¿Tal mal me ves?

-Te noto un poquito tenso.

-La verdad es que tengo un problemón encima.

Hay muchas familias

con la necesidad de poner un plato de comida en la mesa

y no tengo forma de ayudarles. Es una situación bastante jodida.

-Sí.

Que vayan al almacén de alimentos, que está para eso.

-Está para eso, sí.

Pero ha habido un accidente en el almacén.

Se rompió una tubería y se ha inundado completamente

y se ha echado a perder la comida. -Uf.

Y ahora está yendo todo el mundo al centro cívico a pedir ayuda.

Normal que tengas ese agobio encima.

-Un poco, sí.

-Oye, si puedo ayudar yo en lo que sea...

Este mes he hecho horas extra. No voy mal de pasta.

-Gracias, Paty. Eres todo corazón,

pero creo que esta situación se resuelva con unas donaciones.

Creo que es más complicada

y, sobre todo, urgente.

-Eres increíble.

Después de todo lo que has pasado,

sigues al pie del cañón pensando en ayudar a los demás.

Ojalá hubiera más personas como tú en el mundo.

Sería un lugar mucho mejor.

(Música emotiva)

-Así que tú solita detuviste a Flores.

(NACHA ASIENTE)

-Bajo las órdenes del comisario lo llevé al calabozo.

-Si el compañero es una rata, hay que hacerlo.

Por favor, un momento de atención todo el mundo.

Comisario.

Buenos días a todos.

Quiero felicitaros, una vez más, por vuestra heroica actuación

durante el asalto.

Estoy muy orgulloso de todos vosotros.

No es fácil recuperar la normalidad tras un episodio como el vivido,

pero os necesito al cien por cien para detener a Vlado Khan.

Seguimos sin pistas.

Toda la policía del país está colaborando en su búsqueda.

Os prometo que no tardará en caer.

Pagará por sus crímenes.

Alicia no solamente era una excelente policía.

Era una de las personas más queridas en esta comisaría.

Nunca la olvidaremos.

Comparto vuestro dolor.

El mejor homenaje que podemos rendir a Alicia

es seguir al pie del cañón,

alerta y pendientes de cualquier pista,

aunque nos parezca insignificante, que nos conduzca a su asesino.

Estamos en ello, comisario. Cuente con nosotros.

Supongo que también estaréis al tanto de las buenas noticias.

Nuestra compañera Lara Muñoz

se recupera favorablemente de sus heridas en el hospital.

Supongo que muchos conocéis o habéis oído hablar

del inspector jefe Tomás Salgado.

Es uno de los policías más prestigiosos del cuerpo.

Se ha enfrentado a algunos de los casos más complicados

y mediáticos del país.

Jefatura lo ha enviado para investigar lo ocurrido.

Espero que le acojáis como él se merece.

¿Para que investigue lo ocurrido? No lo entiendo.

Inspector, por favor, cuando quiera.

(Música intrigante)

Son momentos difíciles.

No hay nada peor para un policía que perder a un compañero.

Me consta que Alicia Ocaña era una persona muy querida,

así que no me queda más que compartir vuestro dolor.

Dicho esto,

como ha adelantado el comisario,

estoy aquí para investigar lo ocurrido.

¿Cómo es posible que un grupo de hombres armados

se haga con el control de una comisaría

y un peligroso criminal escape cuando está rodeado de policías?

Es evidente que no se hicieron bien las cosas.

Estoy aquí para esclarecer los hechos.

Por eso, necesito conocer al detalle todo lo ocurrido.

Solo será posible con su colaboración.

Interrogaré uno a uno a todos los agentes de servicio

durante el asalto.

También a todos los implicados, incluidos los civiles,

en el operativo de aquella noche.

(TODOS MURMURAN)

Silencio, por favor.

Continúe, inspector. He acabado.

Bien. Os pido, por favor, la máxima colaboración

con el inspector Salgado en su investigación.

Venga, a trabajar.

Muchas gracias, inspector.

Estoy a su entera disposición. Gracias, comisario.

Inspector, acabo de caer en la cuenta

de que necesitará un lugar donde instalarse para su trabajo.

Si le parece bien, tiene a su disposición mi despacho.

Es muy amable por su parte,

aunque no pretendo crearle una incomodidad.

No se preocupe.

Me apañaré bien en la sala de reuniones.

Mi despacho es un lugar más adecuado

para sus interrogatorios. Sin duda. Gracias, entonces.

Muy bien.

Parece usted una persona muy querida en comisaría.

Quizá demasiado para ser la inspectora jefe.

Si le parece que ser respetada por mis agentes

es un inconveniente para realizar mis funciones,

debería reflejarlo en su informe. Quedo a su disposición.

(Música de tensión)

(Llaman a la puerta)

Adelante, buenos días. Buenos días.

Eli Rodríguez, ¿verdad? Sí.

¿Te importa que te tutee?

Necesito que estés cómoda. Creo que es lo mejor.

Sin problema. Perfecto. Siéntate, por favor.

Leía en tu ficha que quieres una mamoplastia de aumento.

¿Es así? (NERVIOSA) Sí.

Nunca he tenido mucho pecho

y siempre he querido operarme, pero no me había decidido.

No te preocupes. Es una operación muy sencilla.

Cuando la terminemos,

te arrepentirás de no habértela hecho antes.

¿Habías pensado en hacer algún retoque más?

No. ¿Por?

Simplemente, cuando uno decide hacer una intervención

es porque piensa en algo más.

Puedo hacerte un pequeño estudio para ver qué podemos mejorar en ti.

No había pensado en retocarme nada más, la verdad.

Por ejemplo, podría levantarte un poco el párpado

para darte más luz a la mirada,

o si quieres quitarte años de encima

puedo arreglarte un poco las patas de gallo y las ojeras.

También podemos mejorar el aspecto de la mandíbula

aumentando los pómulos

o podemos rebajar el tabique nasal...

¿Tan fea le parezco?

No, Eli, perdóname. No me he explicado bien.

No quiero decir que lo hagas todo a la vez. Son solo opciones.

La búsqueda de la belleza es algo obsesivo

y mis pacientes vienen con varios retoques pensados,

pero puede que no sea tu caso.

Eres única y tu belleza, también. Eso no puedo arreglar ni yo.

Olvídate, no quiero retocarme nada. Tampoco el pecho.

Eli, te pido perdón de nuevo.

Nunca he querido operarme, en realidad.

Solo era una excusa para verte.

(SORPRENDIDO) Ah.

Me manda Jesús Otero.

(Música de tensión)

Veo que no debo recordarte quién es.

¿Qué quiere?

Dinero.

Si quieres que mantenga la boca cerrada, claro.

(SUSPIRA ASOMBRADO)

Esto es una locura.

No puedo conseguir esta cifra así como así.

No me cuentes tu vida.

Ahí tienes mi teléfono. Cuando lo tengas, me llamas.

Y rápido, por la cuenta que te trae.

-Como lo oyes. Está en el despacho de Miralles.

-Menudo...

Entiendo que debe venir a hacer su trabajo,

pero todo es muy injusto. Os habéis jugado la vida

y tampoco debe venir tan estirado, digo yo.

Elías, preferiría que dejaras las quejas para otro momento.

Es lo que pienso, comisario. Es injusto.

Se han arriesgado y no han hecho nada

y tiene que venir la Santa Inquisición

con Torquemada. No saques las cosas de quicio.

Dejemos el tema y enfoquémonos en lo realmente importante:

la búsqueda de Vlado Khan.

Olvidaos de Vlado Khan. Para vosotros tengo otra cosa.

Lo de Vlado Khan era absolutamente prioritario.

Lo buscan la policía de esta comisaría

y de medio país. No vamos a estar todos a lo mismo.

Además, Elías,

si de algo vamos sobrados es de delitos.

Alguien deberá encargarse. ¿Y por qué no otros?

Porque os ha tocado a vosotros.

A ver.

Un ciudadano de estos que os pagan el sueldo

ha encontrado el cadáver de un hombre

enterrado en Distrito Sur. Parece que le han dado una paliza.

¿Cómo lo ha encontrado? ¿No estaba enterrado?

Lo ha encontrado su perro.

Se puso a escarbar y...

Esos perros son buenos.

Nos podían haber mandado una rehala en vez de un inspector jefe.

(COMEDIDA) -Elías...

¿Han podido identificar a la víctima?

De eso os tenéis que encargar vosotros:

quién es, por qué lo han asesinado,

quién ha sido...

Lo que es el trabajo habitual de un policía.

¿No será mejor que sigamos con lo de Vlado Khan?

Es prioritario.

Elías, este asesinato también es importante.

Por eso os lo he encargado. Venga, al lío.

Hay que fastidiarse.

-Venga, Elías, dejémoslo y pongámonos con esto.

Pinta complicado, por cierto.

(Música intrigante)

¿Cómo estás, Paula?

Bien. Mejor aquí que en el hospital.

¿Has encontrado alguna pista? De momento, nada.

Estoy peinando las calles que salen de la mensajería,

pero nada.

Un momento. Es esa, ¿no?

(Música intrigante)

Sí, parece la furgoneta.

Amplía un poco la imagen, a ver si vemos mejor al conductor.

Con suerte, lo tenemos fichado.

Un momento.

Ese tipo se parece a... (NERVIOSA) Es Vlado Khan.

Nunca olvidaré su cara.

Lo tuve muy cerca cuando lo detuvimos.

¿Lo ves?

A ver.

Mira la hora.

30 minutos después de que acabara el asalto a la comisaría.

Es decir, se escapó robando la furgoneta de la mensajería.

Hay que trazar el recorrido de la furgoneta con las cámaras.

Se lo digo a Abarca.

¿Y yo? Para ti tengo otra cosa.

Ya que tomaste la denuncia,

ve con Toni a hablar con la dueña de la mensajería.

Quizá nos dé algún dato que nos sea útil.

Vuelvo a estar en el caso. Eso querías, ¿no?

No te decepcionaré.

Con cuidado, que no estás al cien por cien.

No te preocupes.

-Pero ¿han encontrado la furgoneta?

-Todavía no, señorita. Venimos a recopilar información

para la investigación. -Ya.

No sé.

Le dije lo que sabía a la agente cuando puse la denuncia.

-¿Podría dejarnos las imágenes de la cámara de la entrada?

-Ya me gustaría a mí, pero no es una cámara.

Es una cámara, pero no funciona. Es un señuelo.

El negocio aún no me da

para contratar a una empresa de seguridad.

Me veo apurada para atender a los clientes sin la furgoneta.

Me urge mucho recuperarla.

-Hacemos todo lo que está en nuestra mano para ello.

Por eso hemos venido,

para que nos diga cualquier detalle que recuerde.

Aunque sea algo pequeño puede ser clave para la investigación.

-No sé qué más detalles les puedo dar...

Aparte de que es la furgoneta más vieja que tenemos

y que la usamos en picos fuertes de trabajo como ahora, por ejemplo.

-¿Sabe si estaba el depósito lleno cuando la robaron?

-No, no lo sé.

-Quizá algún empleado sabe algo o vio algo que nos pueda ayudar.

-Puede ser. Si quieren, hablen con ellos.

-Sí, claro, déjenos sus teléfonos. -Claro. Acompáñenme.

A ver...

Aquí tienen. Él es Montes.

Él es el contacto de todos los empleados

si necesitan hablar con ellos.

Muchas gracias.

No pensé que se tomarían tantas molestias

por una furgoneta vieja. -Es nuestro trabajo.

Todos los casos son iguales. -Ya.

Pero siempre habrá prioridades, después de lo que ha sucedido

del asalto a la comisaría, por lo que he leído en el periódico.

Pensé que no me harían caso cuando puse la denuncia.

-Ya ve que no.

Tenemos recursos de sobra para atender a los ciudadanos.

-¿Porque no tienen todavía ninguna pista

y ningún sospechoso del robo?

-No podemos darle esa información todavía.

-¿Por qué? Si me interesa que aparezca.

Soy la víctima.

-Porque podría ser un delincuente peligroso.

-¿No hablarán del tipo que se escapó de comisaría?

¿Utilizó mi furgoneta para huir?

-Las preguntas las hacemos nosotros.

-Es eso, claro.

Por eso se toman tantas molestias por una furgoneta.

-Muchas gracias por su colaboración.

Si recuerda algo, no dude en llamarnos.

-Muchas gracias.

(Llaman a la puerta)

-Pase.

-Buenos días. -Hola. Siéntese, por favor.

-Muy bien.

No sé qué hago aquí.

Ya conté lo que sabía a la inspectora Miralles

y también al comisario Bremón.

La verdad, tengo un día de trabajo terrible.

-No se preocupe, no lo retendré demasiado.

¿Qué relación tenía con Vlado Khan? -Ninguna.

-¿Por qué vino a verle cuando estaba en el calabozo?

-Recibí la visita de su abogado, Melendo.

Vino a verme y a trasladarme una amenaza de muerte de Vlado Khan.

Decidí venir a verle a la comisaría,

mirarlo y decirle que no le tenía miedo.

-Me sorprende que un hombre curtido como usted, de mil batallas,

caiga en una trampa tan burda.

Porque es evidente que era una trampa.

-Puede ser, mirándolo desde ahora. En ese momento, no me lo pareció.

-Según el informe,

Vlado Khan no huyó inmediatamente

porque estaba obsesionado con matarle.

¿Es consciente de que si no hubiera venido a verle

Alicia Ocaña seguiría viva? ¿Cómo le hace sentir eso?

¿Por qué quería matarle Vlado Khan? -Me enfrenté a Rojo.

Ayudé a varias mujeres a salir de su red de prostitución.

-Me resulta raro que un trabajador social

se meta en tantos líos.

-Me gusta ayudar. Si puedo, ayudo.

-¿Tiene problemas de conciencia, señor Herrera?

-¿A qué se refiere?

-Perdone, pero aquí dice

que trabajó de contratista de seguridad

para una empresa multinacional.

"Contratista de seguridad" suena mejor que "mercenario"

en la República Centroafricana.

(Música de tensión)

-Si usted lo dice...

Si ya lo sabe todo, no sé qué hago aquí.

-No lo sé, qué más quisiera.

Pero he oído decir

que los mercenarios hicieron cosas horribles en ese país.

¿Usted hizo cosas horribles?

No se preocupe, no lo juzgo.

Cada uno se gana la vida como puede.

Además, mató a Rigo y consiguió liberar a los agentes.

Eso equilibra la balanza, supongo.

Aquí también dice que Flores colaboró con usted.

¿Cómo fue eso?

-Me ayudó a llegar a la armería, coger las armas

y me ayudó a liberar a los policías.

-Otro hombre intentando redimir sus pecados.

Tarde, pero al menos lo intentó.

Mire.

No me importa lo que haya hecho con su vida.

No estoy aquí para eso.

Me interesa exclusivamente

saber qué ocurrió la noche del asalto.

Quiero saber qué se hizo mal y por qué.

Una inspectora de policía ha muerto

y un peligroso criminal ha escapado.

Estoy aquí para investigar a los responsables.

Es todo, de momento.

¿Echa de menos los viejos tiempos de mercenario?

Cuidado, esto no es África.

Aquí no puede hacer lo que le venga en gana.

Puede irse.

(Música de tensión)

(Cierra la puerta)

Ya veis que no se puede menospreciar un trabajo

aunque parezca insignificante. Tú has localizado la furgoneta

donde parece que huyó Vlado Khan. Enhorabuena.

Gracias. Seguiré revisando las imágenes con Abarca,

para ver si reconstruimos ha huida.

¿Qué tal la visita a Eva Blasco?

¿Habéis sacado algo en claro? Nada, la verdad.

Ni de ella ni de sus empleados. Dicen que no han visto nada raro.

¿Habéis pedido las imágenes de las cámaras?

Tenía una, pero era falsa.

No tenía dinero para más.

No le habréis dicho nada de lo que hemos encontrado, ¿no?

Hay que ser discretos con esto.

¿Qué pasa?

No le hemos dicho nada,

pero entre la noticia que ha salido

y nuestro interés por el robo de la furgoneta,

imagino que ató cabos.

O se os ha visto el plumero o ella es una mujer muy intuitiva.

(Teléfono)

Miralles.

Alcobendas, sí.

Vale, gracias.

Estupendo. Ahora mando a alguien. Venga, hasta ahora.

La comisaría de Alcobendas.

Han encontrado la furgoneta en un descampado en la A-1.

Coinciden matrícula y modelo. Id hacia allá.

Perfecto. Hasta ahora. Adiós.

(Música intrigante)

(SUSPIRA PENSATIVA)

(Teléfono)

¿Sí?

¿Y están aquí?

No, voy.

Marcelino, Nerea.

¿Qué tal? ¿Cómo ha ido el viaje?

Muy duro. Ya imagino.

¿Y el niño? ¿Dónde está? ¿Con la abuela?

Sí, está con Felisa. Está bien.

No sabe nada de lo que le ha pasado a su madre.

Ya. ¿Habéis podido localizar a Iker?

Yo tampoco.

He intentado mover hilos, pero ha sido imposible.

Imagino que la misión en la que está debe ser arriesgada.

Por favor, pasad. Vamos a estar más tranquilos aquí.

Sentaos, por favor. ¿Queréis un café o un zumo?

Gracias. No nos quedaremos mucho. Mi tío necesita descansar.

-Solo queríamos veros y saludaros antes de ir al hotel.

¿Se puede? Claro, Emilio, por favor.

Me han avisado de que estabais aquí.

Solo quería daros el pésame y deciros que lo siento muchísimo.

Gracias. -Gracias.

(ACONGOJADA) Pues yo... Yo no sé qué decir.

Fue horrible perder así a Alicia.

No sé...

Yo la quería muchísimo.

Para mí era mucho más que una compañera.

Lo sabemos, Claudia. Tú también eras especial para ella.

Gracias.

Fue...

Fue estupendo tenerla otra vez aquí.

Ahora esta comisaría nunca será la misma.

Si no hubiera venido, hoy estaría viva.

-Tío, por favor. Eso no es justo.

No te preocupes, lo entiendo perfectamente.

Marcelino... (SUSPIRA APENADO)

Siento no haberlo hecho mejor.

No la supe proteger.

No sabes cómo me atormenta eso.

Os aseguro que hicimos lo posible para que no hubiera víctimas.

Pero este es un trabajo peligroso.

Las cosas no suelen salir nunca como desearíamos.

Lo sé.

Olvida lo que he dicho. No.

Claudia, lo siento. Tú no tienes la culpa.

Tranquilo.

Sé que en esta comisaría se hizo todo lo que se pudo.

Además, Alicia es muy cabezota y cuando pensaba en algo...

Se obsesionó con que debía detener a ese desgraciado y al final...

Acabó con ella. El único culpable aquí es él.

(ABRUMADO) Lo que no entiendo es cómo pudo huir.

¿Tenéis idea de dónde puede estar? ¿Hay pistas?

Todavía no, pero no tardará en caer. Os lo aseguro.

Le está buscando la policía por toda España.

Hemos localizado la furgoneta en la que creemos que huyó.

No os puedo dar más detalles. Qué buena noticia.

Ojalá le detengáis pronto.

Si alguien puede atrapar a ese criminal

para hacerle justicia a mi prima sois vosotros.

Gracias, Nerea.

Me gustaría deciros

que Alicia fue una policía extraordinaria hasta el final.

Ella fue quien detuvo a Vlado Khan.

Incluso el día del asalto, ella lideró

y dirigió el operativo desde dentro, lo cual no era fácil.

Y si otra compañera nuestra, Lara,

puede contarlo es porque Alicia negoció con los asaltantes.

Alicia era muy valiente.

Un ángel y también una guerrera.

Pensaba antes en los demás que en ella misma.

Tiene un corazón enorme.

Lo siento muchísimo.

Qué voy a hacer sin ella... -Tío, Alicia no querría verte así.

Por cierto.

Le han concedido la medalla de oro al mérito policial

con distintivo rojo

por su gran valor durante el asalto.

¿Para qué quiere ahora una medalla? ¿Qué va a hacer con ella?

-Esa medalla es un gran honor.

-¿Y ese honor nos ayudará a explicarle a su hijo

que han asesinado a su madre? (HUNDIDO) Por favor, no...

Marcelino... ¡Tío!

¡Marcelino! Marcelino...

Voy a llamar a Antonio. Respira tranquilo.

Tranquilo.

Veremos qué dice el forense, porque a juzgar por el cuerpo,

trabajo no le faltará. Mira las fotos.

-Le saldrá una autopsia antológica,

porque debió revolverse y le han metido una paliza

que lo han dejado hecho polvo.

-Por lo menos

creo que el móvil del caso está claro: un robo,

porque no tenía ni las tarjetas

ni documentación ni el teléfono.

-Suerte que encontramos el DNI.

-Pues sí, a ver.

Habrá que avisar a los familiares.

-Deben estar alarmados ya, porque lleva muchos días ahí...

-Déjame mirar aquí.

Pues mira.

Enrique Escudero. 53 años. De Madrid.

Sí, efectivamente, han denunciado su desaparición

hace dos semanas. -¿Quién lleva el caso?

-A ver, instructor Javier Láinez.

-El de la comisaría de Leganés.

-Efectivamente. ¿Le conoces?

-Ya te digo que si lo conozco. Más que conocerlo.

-Por ese tono, ¿qué pasa? ¿No te cae bien?

-Sí, éramos amigos.

Estaba aquí en Distrito Sur. Era mi binomio.

-¿Y acabasteis regular?

-Sí, acabamos muy mal.

Él ya estaba harto. Era mi peor época.

Yo estaba hecho una bayeta con el alcohol

y ya estaba harto de cubrirme.

-¿Y qué pasó?

-Un día que resolvimos un caso y yo estaba en mis peores momentos

nos fuimos a celebrarlo.

-¿Y qué pasó? -Me emborraché como una cuba

y me ponía hecho un venablo.

Me quería llevar a casa y me quiso quitar la copa y...

-¿Y cómo acabó la cosa?

-Se la reventé en la cabeza. -Ay, Elías, por favor...

¿Cómo hiciste eso? ¿No era tu amigo?

-No me siento orgulloso.

Tiene derecho a reprocharme lo que sea.

Siempre estaba cubriéndome

con los superiores, con los compañeros...

-No te preocupes. No soy quién para juzgarte,

pero me gustaría saber si al menos lograsteis...

arreglar las cosas.

-Pues no.

-No lo conseguimos. Pidió el traslado a otra comisaría.

-Con esa historia, no me extraña.

Lamento decirte, compañero,

que deberemos enfrentarnos a los fantasmas del pasado.

Debemos poner a Láinez al tanto de este caso.

-Sí. -¿Quieres que le avise yo?

-De esto me encargo yo.

-Estás muy bien, Marcelino. Solo ha sido una subida de tensión.

Lógica por lo que estás pasando.

¿Has tenido más problemas de corazón?

-No, todo perfecto.

El cardiólogo de Valencia me tiene muy controlado.

No te preocupes. -Muy bien.

Como amigo, te pregunto: ¿Cómo estás?

-Del revés.

(Música emotiva)

No sé cómo voy a vivir sin mi Alicia, la verdad.

(COMPUNGIDO) No lo sé...

-Va a ser duro al principio, está claro.

Encontrarás la manera.

-Sabes lo que he sufrido en esta vida, Antonio.

Primero perder a Carmen. Luego, a Montse.

Fue durísimo. Pensé que no podía haber nada peor.

Y sí, era esto.

(SUSPIRA AFLIGIDO)

Yo era muy feliz en Valencia.

Vivir cerca de mi nieto y Alicia a mí me daba la vida.

Nos pasamos todo el día en la playa con el crío,

haciendo castillitos...

¿Ahora cómo voy a ir a la playa sin ella?

Pensaba que los años que me quedaban iban a ser de pura felicidad

viendo crecer a mi nieto y con Alicia y...

Me lo han arrebatado todo, Antonio.

-Ya

Sabes que hay heridas

que tardan mucho en cicatrizar, pero, al final, lo hacen.

Tienes un motivo para seguir luchando: tu nieto.

La vida sigue y necesita escuchar

que su madre era maravillosa y muy valiente.

-No sé cómo le voy a decir que su madre ya no está.

¿Cómo se lo digo?

-No conozco a una persona mejor que un abuelo para contar eso.

Te tiene que ver fuerte.

Tienes que ir con él a seguir haciendo castillos de arena

para contarle que su madre era una persona fantástica.

¿No?

-Sí. Tienes razón.

Tendré que ser fuerte

para mi nieto

y por Alicia.

Toni y Paula han confirmado que la furgoneta del descampado

es la misma que robaron en la mensajería.

Científica está analizando las rodaduras de coche

que se encontraron al lado.

Parece que dejó la furgoneta allí y le recogió otro coche.

Eso sería lo más lógico.

Si se confirma que Vlado Khan condujo la furgoneta

hasta el descampado

se confirmaría el destino hacia el norte.

A menos que... Que esté intentando despistarnos

y se haya ido en cualquier otra dirección.

Ya, eso podría ser, pero tampoco tiene lógica,

porque se supone que fue una huida a la desesperada

y no tuvo tiempo para planificar.

No sé, espero que el informe de Científica

nos dé algunas conclusiones. Yo también lo espero.

¿Y Salgado? ¿Sabes algo de sus pesquisas?

No tengo ni idea.

Está interrogando a todos los implicados en el asalto,

incluido Miguel Herrera.

Pero él no suelta prenda.

Si te digo la verdad, no me preocupa nada.

Bastante tenemos con detener a Vlado Khan.

¿Seguro que no te preocupa?

Claudia, no disimules conmigo,

Estás preocupada, como yo. Es completamente normal.

No te digo que no.

Lo hicimos lo mejor que pudimos. Nadie puede reprocharnos nada.

¿Y si no fue suficiente?

Me he quedado destrozada cuando he visto así a Marcelino.

Te pido que dejes de pensar en eso.

No pudiste hacer nada para salvar a Alicia.

No fue culpa tuya. Deja de castigarte de una vez.

(SUSPIRA COMPUNGIDA)

(Llaman a la puerta)

Adelante.

(Música de tensión)

¿Os parece bien que me entere

por alguien ajeno a esta comisaría y en la calle

que Vlado Khan no era ninguno de los cadáveres

que aparecieron aquí?

¿Cuándo me lo pensabais decir? Afloja un poco, Quintero.

Nos estamos dejando la piel para encontrar a ese desgraciado.

Alicia era muy querida en esta comisaría

y todos tenemos tantas ganas de que se le haga justicia como tú.

Pues no lo parece, Emilio.

No lo parece.

¿Qué sabéis sobre ese tío?

¿Tenéis alguna pista? La información es confidencial.

Lo sabes perfectamente. Espero que lo comprendas.

Me importa un carajo si la información es confidencial.

Soy el padre de Alicia

y tengo derecho a saber qué está pasando.

Hemos encontrado la furgoneta

en la que supuestamente huyó Vlado Khan.

(ENOJADO) ¿Y ya está? ¿No tenéis nada más?

Sabéis que ese tío ya está fuera de España,

que se ha reído en vuestra cara. ¿Sabéis por qué?

Porque sois una panda de inútiles.

Contrólate un poco, Quintero.

No te consiento que nos hables así. ¿Qué no me consientes, Emilio?

¿Que te diga las verdades a la cara? ¿No te gusta que diga

que sois una panda de inútiles?

Una palabra más y ordeno que te detengan.

Hazlo, Emilio. Detenme.

Ponme las esposas y llévame al calabozo.

No me importa una mierda. ¿Sabes por qué?

Porque os he perdido el respeto

tanto a ti como a todos los policías de esta comisaría.

(TENSO) Lárgate y no empeores más las cosas.

(Música de tensión)

No las empeoréis vosotros.

-¿Cómo la ves? -Está fatal.

Nunca la he visto llorar tanto.

Han analizado la furgoneta robada.

Las huellas de la furgoneta

indican que Cabeza de Perro llegó desde una carretera secundaria.

-Habría quedado con alguien.

Iba a llamarla. Ha aparecido la furgoneta.

-¿En qué estado está? -Parece que no tiene desperfectos.

-Pensé que aparecería quemada o yo qué sé...

Porque fue él, ¿no?

-No le puedo dar esa información.

-Mi hermana murió en sus brazos. Estará destrozado.

-Sé que meter las narices ahí es peligroso,

pero por eso te ofrezco una buena cantidad de pasta.

-Alicia me ha hablado mucho de ti. -¿Quién es usted?

-Soy Marcelino Ocaña.

-He venido a por los efectos personales de la víctima

y a por el informe.

-¿Quieres llevar solo el caso?

-Me tomo mi trabajo muy en serio, no como otros.

-Cuidado, que yo también me lo tomo muy en serio.

-No me tires de la lengua.

-Lo único en lo que pienso es en encontrar a Vlado Khan.

-¿Lo ves, papá? ¡Lo sabía!

-Sí, en eso ando ahora.

Pero no podrás convencerme de lo contrario. Ahórratelo.

-Corres un grave peligro. -Me importa una mierda.

Ya estoy muerto.

-No creo que Khan obligara a otro compañero.

-O sí.

Khan escapó de una comisaría llena de policías

rodeada de geos

y agentes especiales.

Alguien más tuvo que ayudarle.

-No hay otro traidor en la comisaría.

Soy el único que ha caído tan bajo.

-¡Flores! ¡No! -¡Miguel!

Miguel, Miguel...

Dame eso, venga. Dámelo. -Aléjate, Toni.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Capítulo 802

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Servir y proteger - Capítulo 802

23 sep 2020

Miralles y Bremón presentan en comisaría al Inspector Salgado: será el encargado de averiguar los fallos que llevaron a que se produjera el asalto a la comisaría y la fuga de Vlado Khan. Además, Marcelino y Nerea llegan a Distrito Sur rotos por la pérdida.

ver más sobre "Servir y proteger - Capítulo 802" ver menos sobre "Servir y proteger - Capítulo 802"
Programas completos (884)
Clips

Los últimos 2.410 programas de Servir y proteger

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios