Servir y proteger La 1

Servir y proteger

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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 772 (Parte 1) - ver ahora
Transcripción completa

Te divorcias de Mateo y te vas a vivir con él.

-No me voy a vivir con él.

-Te ha dejado tirado para irse con el hombre que más la ha engañado

y, encima, limpiarle el culo.

-Cállate, Andrés.

-¡Con lo que tú has hecho por esa mujer!

-¡Eres un...! -¡Eh!

-¡Vale ya! ¿Qué demonios pasa aquí?

¿Qué te pasa, Andrés?

-Nada, la juventud.

-Diana del Val fue paciente del hospital de Santa Feliciana

en la época de los bebés robados.

Perder a un bebé marca la vida y, además, tan joven.

-Han pasado 37 años.

Esa niña hubiera cambiado el sentido de mi vida.

-Tu sospecha se confirma.

-Si comparan nuestros ADN en un laboratorio independiente

saldríamos de dudas.

Sería superefectivo.

Necesito cotejar un ADN con la base de datos

para ver si coincide con los que tenemos.

La experiencia me ha enseñado que es mejor hacer caso al corazón.

Mírame con Fernando. Nunca me imaginé llegar a quererlo.

(LARA) ¿Qué dice? -Que Diana del Val

es mi madre con una probabilidad del 99,9%.

Me voy a perder unos cuantos días. Me voy a Consuegra.

Me deben días libres; me los cojo y me voy con mi madre.

Carranza está en Madrid. Quiere verme urgentemente.

No me puedo creer que nos hayan engañado fácilmente.

Dejemos de lamentarnos.

La lucha continúa y la persecución, también.

-No entiendo cómo han adelantado el juicio a Malek.

Lo importante es que servirá para presionar a la célula

y, si quieren liberarle, necesitarán armas.

Así será más fácil que cometan un fallo.

Esa es la idea: forzarles a ir al mercado negro.

He centrado toda mi búsqueda

en pedidos de armas automáticas y fusiles.

He dado con uno de ellos.

Aquí tienen.

-Tenemos pruebas suficientes para detenerle.

¿Y si te ofrezco un trato?

No tienes que hacer nada.

Deja que la venta siga su curso con una diferencia:

has de intercambiar una de tus pistolas por una nuestra.

¿Aceptas?

(MERCHE) -¿Que no lo vas a coger por mí?

-Es importante para tu carrera

y le creas cargo de conciencia a tu madre.

-¿Tú dejarías a Claudia sola?

-Llama a tu amiga y acepta ese trabajo.

-Mamá, por favor.

-Yo me mudo contigo a San Sebastián.

Tengo un confidente que puede darnos información sobre Rojo y Vlado.

¿Es alguien cercano a ellos? Un chaval que trabaja para Rojo.

A partir de ahí, podemos hallar pruebas sustanciales.

¿Tenemos un chalet?

-Estoy en ello. No es fácil.

La semana que viene lo tendré.

-Si llega el cargamento y no está,

pongo a las chicas en un hotel y pagas tú.

-¿Cuándo llegan las chicas?

-Cuando esté todo cerrado en aduanas.

-Es el suyo.

(Móvil)

-¿Sí?

Bien, buenas noticias.

El cargamento llegará perfecto, no como la otra vez.

-El número ya lo he comprobado.

¿Tú? ¿Cómo? En Internet.

Pertenece a un tal Adolfo Padilla,

funcionario de aduanas en Algeciras.

¿Es el funcionario al que paga Vlado para pasar sus cargamentos?

Supongo que sí.

Sobre el cargamento no escuché nada, pero decían algo de la carne.

(Música emocionante)

-Sí que has entrado pronto hoy.

(RÍE) -Hola.

Sí, había quedado con una mujer para una denuncia.

-Y ¿bien? -Sí, muy bien.

¿Qué tal has dormido?

-Finalmente he dormido cuatro o cinco horas, así que bien.

-¿Me has echado de menos? -Un poco, la verdad.

Tengo ganas de que pase esto y volver a la normalidad.

-Yo, también. Últimamente, no gano para sustos.

Entre mi padre y tú... -¿Qué tal está?

-Mejor, sobre todo ahora, que mi madre se queda en casa.

-¿Ella no trabaja?

-Lo hace online o por teléfono.

Y si tiene que salir, me avisa. No queremos que mi padre esté solo.

-No tendrá ninguna queja tu padre. -Ninguna.

Y estamos más tranquilas si alguna se queda con él.

-Le vendrá genial para recuperarse.

Seguro, porque estar solo es un rollazo.

-Lo dices por ti, ¿no?

-Sí. Ya me estoy agobiando de estar aquí.

Estoy acostumbrado, porque paso medio día en la cueva,

pero esto es diferente.

Y ¿cuánto crees que queda para que acabe esto?

-Muy poco.

¿Sí? ¿Tenéis alguna novedad sobre el emir?

-Dijiste que me contarías lo justo para que me preocupara menos.

-Ya.

Solo te puedo decir que hoy es un día crucial.

Tenemos un operativo para detenerle.

-¿Vas a participar?

¿Qué tienes que hacer?

-No te lo puedo decir.

-Por favor. Estaré preocupada todo el día.

-Es que no te lo puedo decir.

(SUSPIRA)

-A ver, estate tranquila.

Carranza ha hilado un plan perfecto.

Y ya está. Te agradecería que no volviéramos a hablar de esto.

-Vale. ¿Vienes a tomar un café a la sala de descanso?

-Mejor en otro momento.

-¡Coronel! -Buenos días a los dos.

-¡Eh! Creo que me iré sola.

-Espero que no le hayas dado información confidencial.

-En absoluto.

Sabe que tenemos un operativo, pero no los detalles.

-¿Te parece poco?

-A ver, no, coronel, bueno, disculpe si...

Es mi pareja. -¿Y qué?

No puedes contarle nada sin mi permiso.

-Tiene toda la razón.

Dada la situación, es normal que ella se preocupe.

He sido una tumba todo este tiempo. No he dicho nada.

-Es tu obligación.

-Acato las órdenes sin rechistar, pero me estoy quedando aquí y...

-A mí no me importa tu novia, solo el operativo.

-Soy el primer interesado en que salga bien.

-Volvamos al operativo.

-¿Quiénes son los agentes que nos echarán una mano?

-Los mismos que detuvieron a González, el traficante:

Guevara y Aguirre.

-Perfecto. ¿Ya sabemos qué van a hacer exactamente?

-Sí. Seguirán a Marcos a su reunión con los compradores,

los hombres del emir.

-¿Y si no son ellos?

-Disculpe que le pregunte esto,

pero por los mensajes no podemos deducir nada en concreto.

Ni siquiera Marcos sabe la identidad del emir.

-Seguro que es el emir quien va detrás de esas armas.

Necesita interceptar el furgón blindado

donde van a llevar a su amigo Malek hoy a los juzgados.

Ya no tiene tiempo.

-Disculpe la pregunta, pero con todo lo que nos jugamos

es normal que tenga dudas.

-Hablemos con Guevara y Aguirre.

Hemos de explicarles todo con detalle.

-Perfecto, sí.

Ya veo, ya.

Vlado Khan tiene intención de reunirse

con un funcionario de aduanas del puerto de Algeciras.

¿Tu confite escuchó el nombre del funcionario?

No, pero averiguó su identidad a posteriori.

Adolfo Padilla. Trabaja de controlador en el puerto.

El mismo puesto del hombre al que mataron

hace unas semanas en el puerto de Valencia.

(ASIENTE) Y que sospechamos que mató Vlado

como represalia por lo de las mujeres muertas.

Khan está intentando introducir mujeres para prostituirlas,

pero cambiando de puerto,

en vez de Valencia, está pensando en Algeciras.

Hablaré con los compañeros de la zona

y les mando la documentación sobre el tema.

Que interroguen a Padilla.

Sí, pero avísales. Que sean muy discretos.

Vlado Khan no puede enterarse.

Confío en que no levanten sospechas.

Según lo que el tipo declare, veremos el próximo paso.

Perfecto. Tenme al tanto.

Claro. ¡Espera! Pasa.

¿Qué sabes de Espe?

Que ya está en Consuegra. Es todo lo que sé.

Ya, pero ¿cómo la has visto tú últimamente?

Con un bajón importante.

¿Sabes por qué?

¿A qué te refieres? A la razón por la que está así.

Me dijo que su madre tiene problemas de corazón.

Supongo que eso le preocupa.

¿No te contó nada más?

Es algo personal de Espe.

Alicia, no te preocupes. Estoy al tanto.

También sabes que... Que es adoptada.

Y que puede que sea una bebé robada.

Ha tenido que ser un palo muy gordo enterarse de que es adoptada

y de que sus padres pagaron por ella.

Es un golpe muy fuerte,

incluso para Espe, que ha recibido formación en conflictos familiares.

¿Cuánto va a estar en Consuegra?

Me pidió tres días para estar con Yoli.

¿Y la UFAM?

La están cubriendo Paula y Esther.

Eso no me preocupa. No habrá problema.

Quiero que se quede en Consuegra lo que necesite.

Sí, claro.

Antes o después volverá.

Estaré pendiente para que no se deprima.

Te lo agradezco.

Está atravesando un momento delicado.

Necesita una amiga cercana.

Tranquila. Lara y yo le levantaremos el ánimo.

Gracias. Estoy segura.

-¿El punto que brilla es la pistola?

-Afirmativo.

Una de las armas de González lleva localizador.

Todo funciona correctamente.

(Móvil)

¿Sí?

Ah, sí, lo tengo todo listo.

Vale, perfecto. Voy para allá.

Hasta ahora.

Chicos, he de llevar una información a Toni.

(NACHA CARRASPEA)

-Eh, Soriano. ¿Cómo va la cosa?

(TELÉFONO) -Bien, Marcos parece tranquilo.

Sabe qué tiene que hacer.

-No le quitéis ojo de encima.

Venga.

-¿No es alucinante que de la noche a la mañana

estemos metidos en una operación antiterrorista?

-Es increíble que Karim lleve tanto tiempo en una célula

y esté tan tranquilo.

-Es que no nos han soltado prenda.

Nos lo cuentan porque han tenido que tirar de nosotros,

si no, no hubieran dicho nada.

-No me lo recuerdes. Me pone de mala uva.

-Ya estoy aquí, chicos.

El punto no se ha movido aún.

-Y tampoco han aparecido.

Sería una pena que pincháramos en esta operación

y no trincáramos a esa gentuza recogiendo las armas.

-Sí, pero, Elías, ya has escuchado a Carranza:

el punto rojo nos llevará al emir.

-Pero si este dispositivo falla,

ni damos con estos sinvergüenzas ni con su jefe.

(Móvil)

Soriano, ¿qué pasa?

(SORIANO MÓVIL) -Llega un coche. Ha parado junto a González.

Han salido dos hombres árabes.

-Un segundo.

-Soriano, ¿están inspeccionando las armas?

(MÓVIL) -Afirmativo.

Ya han hecho el intercambio. Los árabes se marchan.

-Mira, el punto se mueve.

-¿Dónde está Marcos? (SORIANO MÓVIL) -Viene hacia aquí.

-Se ha dado cuenta de que era una tontería escapar.

¡Gracias, compañeros!

-Elías, ¿no querías coger al emir?

Preparaos porque esto es cuestión de minutos.

Al coche. Yo os voy guiando.

-En marcha. -Suerte, chicos.

(NACHA) -Gracias. Conduzco yo.

(RÍEN AMBOS)

-¡Ay!

Oh.

¡Qué buena pinta tiene la tarta de queso!

-Dicen que era casera.

Sí, tiene muy buena pinta.

Toma. Gracias.

Chicas, muchas gracias por todo.

No hace falta que des las gracias 20 veces.

Lo sé, pero estáis haciendo mucho esfuerzo.

Hay confianza. No hace falta que des las gracias.

Si no fuera por vosotras, no habría mejorado.

De hecho, mirad: ya casi puedo caminar sin muleta.

¿Qué os parece?

Está muy bien.

-En poco tiempo, has mejorado mucho. Sí.

Precisamente por eso, he pensado que mañana

voy a volver a la clínica. (PAULA) ¿Qué?

Me parece pronto para que vuelvas a trabajar.

-Estás convaleciente.

Antes de alarmaros, dejad que me explique.

No estoy en plenas facultades, pero no me voy a poner a operar.

Y ¿para qué vas a ir?

Puedo hacer otras tareas. ¿Como cuáles?

Entrevistar a pacientes, valorar sus casos,

hacer preoperatorios o supervisar alguna operación.

Lo que quiero es ponerme al día

y ver que todo ha ido bien en mi ausencia.

Yo no lo veo. No veo necesario que te sometas a ese estrés.

-Paula tiene razón.

Debes darte tiempo o tendrás una recaída.

Volver a la rutina me ayudará.

Sabéis cómo soy y lo que necesito. Confiad en mí.

No podemos impedir que hagas lo que quieras,

pero, por favor, prométeme que irás poco a poco.

-Y que no harás jornadas completas como si nada.

Que sí. Iré unas cuantas horas. Cuando vea que estoy bien, vuelvo.

Te conozco y no me fío un pelo, pero tú sabrás.

Te has metido en tu papel de enfermera.

Te prometo que no voy a pegarme ninguna paliza.

Sobre todo porque no lo necesitas.

Andrés ha estado ocupado de todo, ¿no?

Sí. Él siempre está al quite.

¡Qué raro que no haya venido a verte!

En el hospital parecía preocupado.

Lo estaba.

Sabe que ahora estoy con mi familia y quiere dejarme tranquilo.

Y sabe que si viene le bombardearé a preguntas sobre la clínica.

Mejor que no haya venido.

Cariño, ¿ha de llamarte alguien? No sueltas el móvil.

-Karim está en un operativo y estoy nerviosa.

-¿Qué operativo?

-No lo puedo contar, pero es peligroso.

-Como casi todos los de la Policía.

Seguro que saldrá bien.

-Eso espero.

¿Prefieres estar en comisaría? Allí la información llega antes.

No lo había pensado. Tienes razón. Voy a hacerte caso.

-¿No te terminas la tarta? -No, mamá. Me marcho.

Sí que le gusta este chico. Eso parece.

-El intercambio se ha producido sin incidencias.

Nacha y Elías están esperando órdenes

y Marcos González está de camino a comisaría.

Eso es que la señal del localizador ha funcionado.

Efectivamente.

Lo mejor es que estoy monitorizando

el trayecto del coche de los yihadistas.

Nacha y Elías están recibiendo mis indicaciones.

Si les quieren saludar, nos escuchan.

(ELÍAS TELÉFONO) "Hola, comisario". Hola, Nacha, Elías.

Chicos, en el siguiente cruce, girad a la derecha y seguid recto.

(NACHA TELÉFONO) -"Gracias".

Mantened la distancia de seguridad para no ser divisados.

(ELÍAS) "Estamos en ello.

De momento, no hay contacto visual con ellos".

-Hay unidades y GEO dispuestos a intervenir en cuanto dé la orden.

Estén tranquilos. Están bien cubiertos.

(NACHA) -"Recibido".

-Chicos, el coche se ha metido en una zona boscosa.

-Tiene lógica.

Le mostrarán las armas al emir y, cuando las apruebe,

las enterrarán en un zulo.

-Chicos, el coche se ha detenido.

(ELÍAS) -"Estamos llegando a un cruce con dos caminos de tierra.

¿Cuál tomamos?".

-Ese cruce no aparece en el monitor. Un segundo; te lo envío al móvil.

Nacha, Elías, escuchad un momento.

(ELÍAS) "¿Qué pasa?".

Haced una inspección desde un sitio seguro.

No me fío de esta gente.

(ELÍAS) "Para el coche, Nacha. Me bajo".

Nacha, no le pierdas de vista.

(NACHA) "Tranquilo, comisario.

Elías viene de vuelta".

(ELÍAS) -"He podido verlos desde una loma,

pero solo a los dos árabes fuera del vehículo.

Emir no ha llegado".

-¿Qué hacen?

(ELÍAS) -"Uno está vigilante y con el arma lista.

El otro está inspeccionando el terreno".

-Buscan la ubicación del zulo para enterrar las armas.

(ELÍAS) -¿Cuál es el siguiente paso? -Manteneos ahí.

Los GEO están en la zona colocándose en puntos estratégicos.

(Móvil)

No se les ocurra actuar hasta que no dé la orden.

Aquí ya estamos de más.

Vamos a dar las órdenes sobre el terreno.

¿Seguro? El emir aparecerá en cualquier momento.

Esa zona está cerca de aquí.

-Por la carretera cortada al tráfico,

llegamos en unos minutos.

En ese caso, mejor ir para allá. Me quedo más tranquilo.

Vamos. Hay que reducir el margen de error.

Lo mejor es trabajar desde el terreno.

¡Vamos! ¡Ya tardamos!

Si mañana vuelvo a la clínica es porque estoy recuperado.

No hace falta que duermas aquí hoy.

¿Seguro? Sí, ya has hecho suficiente.

En ese caso, me voy al hotel,

pero que sepas que he venido aquí por gusto.

Dadas las circunstancias, era lo más operativo.

Tú y Paula habéis hecho

que estar encerrado haya sido más llevadero.

Espero no haberte dado problemas.

¿De qué tipo?

Bueno, en tu relación con Toni.

Igual no le ha sentado bien que vinieras a cuidarme.

Soy libre de tomar mis decisiones.

Si no gustan a todos, no es mi problema.

¿Habéis discutido por mí?

Bueno, sí.

Pero conociendo a Toni, se le habrá pasado.

Eso espero. No quiero causarte problemas.

Me alegra que lo digas.

Y también que podamos hablar de mi relación con Toni.

He cambiado mi forma de pensar.

Siento haber tenido que estar al borde de la muerte

para darme cuenta de ciertas cosas.

¿Qué cosas?

Algunas son tan básicas que me da vergüenza,

pero, por ejemplo, que...

No podemos forzar a nadie a que se quede a nuestro lado.

Estoy de acuerdo.

Parece fácil de asumir, pero no lo es.

Cuando queremos mucho a alguien,

pensamos que esa otra persona está en la obligación de querernos

y no es así.

El amor no se compra ni se vende. Es gratis, pero hay que ganárselo.

Me gusta verte con las ideas claras.

Las ideas y los sentimientos.

Pero de algo tenía que servir lo que ha pasado, ¿no?

¿Te apetece un café? Venga.

(CARRANZA) Preparados.

¡Alto, Policía!

-¡Emir, soy Karim!

Estáis rodeados. Se acabó; no tenéis escapatoria.

¡Tiren las armas al suelo!

¡Las manos, arriba!

Los tenemos. Deténganlos.

(Sirenas policía)

-Queda detenido por tenencia ilícita de armas,

pertenencia a banda armada

¡y por adoctrinamiento!

Lo que diga podrá utilizarse en su contra.

Si no tiene un abogado, se le asignará uno.

-Acabarás como Hassan. Mis hombres se encargarán.

-No le quedarán muchos en la cárcel.

Puede que esté bien encriptado, pero lo desencriptaré

y si aún le quedan amigos fuera de la cárcel, caerán.

Yo también tenía ganas de conocerte.

No sabe cuántas.

-¡Vamos, pollo!

(Sirenas policía)

Buen trabajo, Karim.

Gracias, comisario.

(VERÓNICA) -¡Hola!

-¡Ey!

¿Qué? ¿Cómo estás?

-Bien.

Pero no me gustó el numerito de ayer.

-Ya.

Perdón, Vero.

Lo siento. Reconozco que fui un poco injusto.

-¿Un poco?

-Bastante.

Lo siento, Vero. No tengo excusa. No debo meterme en tus cosas.

Si consideraste que debías estar ahí, es cosa tuya.

-Claro.

-En serio, perdón. De verdad.

Si, en realidad, lo entiendo. Mateo ha sido importante para ti,

lo sigue siendo y pensaste que debías estar ahí.

-Sí. Él habría hecho lo mismo en mi lugar.

De todos modos, ya me he ido de la casa.

-Ah, ¿sí? ¿Y eso?

-Mañana se incorpora a la clínica.

Y yo me voy a mi hotel.

-Pues ¡qué bien! O no, que lo que tenga que ser.

Y...

¿me perdonas?

-Vale.

A veces eres un poco impulsivo. (TONI ASIENTE)

-Pero luego recapacitas y te vuelves razonable.

¿Hacemos algo esta noche?

¿Vamos al japo?

-No puedo esta noche.

Mi madre quería ir a un musical y voy con ella.

-¡Qué bien! Lo pasaréis genial. -Sí.

Está preocupada por lo de la cárcel y quiere hacer planes conmigo.

-Normal.

¿Qué hiciste con la mesa? ¿Anulaste la reserva?

-La anulé y me fui al Moonlight a tomarme algo.

-¡Ah! Y ¿qué tal?

-Bien y no tan bien.

-¿Por? ¿Qué pasó?

-Bien, porque alguien

me hizo darme cuenta de que fui un capullo contigo.

Pero me encontré a Andrés un poco pasado de copas

y me intentó provocar.

-¿Qué te dijo?

-Tonterías.

Que seguías enamorada de Mateo, que te reías de mí

y que por eso fuiste a vivir con él.

-¿Y qué hiciste?

-Controlarme, no entrar al trapo y, al final, se fue.

-Bien hecho.

No acepta que esté contigo.

-Si ya me contaste que había intentado contigo...

En fin.

-Ha sido un completo inmaduro.

-El inmaduro tendrá que entender que estoy contigo.

-No le queda otra.

Oye, no le hagas caso a Andrés. -¿A quién?

No sé quién es Andrés.

Me voy. ¿Nos vemos luego?

-Hasta luego.

-Los delincuentes atraparon a la víctima

y se lo llevaron a la fuerza a una vivienda con un búnker.

La intención era pedir un rescate.

-¿Cuánto tiempo lo tuvieron?

-Poco. Un día y medio.

Por suerte, los secuestradores fueron torpes.

El hombre escapó y nos llamó por teléfono.

-¿Cómo escapó?

-Los tipos habían olvidado una pala en el zulo

y el tipo cavó un túnel hasta la superficie.

-Qué odisea, ¿no?

-Tremendo.

No me extraña que el comunicado se haya hecho viral.

(SUSPIRA) En fin.

Con esto, doy por concluida mi jornada laboral.

¿Te queda mucho?

-No, ya he terminado,

pero Karim está en un operativo importante

y hasta que no venga, no me voy.

-Hombre, no te preocupes. Seguro que no le ha pasado nada.

Las malas noticias vuelan.

Si hubiese pasado algo, lo sabrías.

-Tienes razón, pero prefiero esperarle aquí.

-Claro. Tranquila.

Pronto entrará por la puerta. -¡Ojalá!

-Hasta luego. -Chao.

(Golpes)

-¡Karim! ¡Qué ganas tenía de verte! -Yo también.

-Pensaba que la cosa se había torcido.

-No. Todo ha salido de maravilla.

-¿Por qué no me has llamado?

-Al acabar, tenía una reunión con los jefes en Canillas

para ponerles al tanto

y en el trayecto he desencriptado el teléfono del emir

para sacar la información.

-¿Le habéis detenido? -Así es.

Era muy importante averiguar sus planes

y localizar al resto de yihadistas sueltos.

-¿Lo has conseguido? -Sí.

Ese teléfono era una mina.

Ahora, los GEO están deteniendo a los que estaban sueltos

y sus planes de atentar

y liberar a Malek Handal se han ido al garete.

-¡Qué bien! ¡Hay que celebrarlo!

-Sí. ¿Quién lo iba a decir después de tanto tiempo?

Ya lo tenemos.

Me he dado el privilegio de ponerle las esposas.

Tenías que ver con qué odio me miraba. ¡Uf!

-¿Estás seguro de que era el auténtico emir?

-Sí. Hemos hecho todas las pruebas y no hay lugar a error.

Con esta detención

damos por finalizada la misión

que ha traído de cabeza a la Europol.

-¡Qué bien! Podemos volver a la vida normal, ¿no?

-Por favor. Te agradecería que nos fuésemos a tomar algo.

¿Te cambias? -¡Claro!

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Servir y proteger - Capítulo 772 (Parte 1)

07 ago 2020

Karim detiene, por fin, al verdadero Emir. Nacha se decide a pedir a Aitana que sean pareja. Mateo tiene un encontronazo con Andrés, que le confiesa que siempre ha estado enamorado de Verónica
 

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