Servir y proteger La 1

Servir y proteger

Lunes a viernes a las 17.20 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5618668
No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 760 (Parte 1) - ver ahora
Transcripción completa

(ROJO) "¡Ya tenemos el vaso!".

Quiero que las huellas aparezcan

aquí.

No lo hagas.

(Dos disparos)

Voy a inyectarle una sustancia que no se detecta en la autopsia.

Tendremos las espaldas cubiertas. -Más te vale que funcione.

-Alguien las tuvo que poner ahí.

Es complicado, pero ha habido casos.

Me están tendiendo una trampa.

Le creo porque tengo dudas razonables:

entre la llamada de emergencias y la llegada de Nacha y Elías

pasó tiempo. ¿Por qué no se fue?

Estaría en "shock".

Pero es contradictorio, porque, si fue en un calentón,

y luego se arrepintió y quiso reanimarlo,

¿por qué el arma tenía borrado el número de serie?

¿Por qué?

¿Te duele? -Un poco.

Después de arbitrar un partido,

los aficionados del equipo que perdió

me esperaron a la salida del estadio y me acorralaron.

-Tiene miedo. -¿Y por qué no denuncia?

-Intenté convencerla, pero se niega.

-¿Cómo pensaste en mí par dar la charla?

-Miguel ha organizado un equipo de fútbol femenino

para las chicas del barrio.

-Sí, para jóvenes en riesgo de exclusión social.

-Sí, por eso necesitan un ejemplo a seguir,

que alguien les enseñe el camino que han recorrido antes que ellas.

-Seguro que no tuviste algo parecido cuanto te estrenaste.

-En realidad, sí. Manolo Fuensanta se llamaba.

¿Sabes lo que me aconsejó?

Que me buscara un novio y me dejara esto.

Vamos, que le den a Manolo y a los que piensan así.

-Haremos lo que esté en nuestra mano para identificarlos.

-Yo no he disparado a su hermano.

Sé que he hecho muchas cosas mal, pero no soy un asesino.

-Se me está haciendo eterno. -¿Por qué no descansas un rato?

Me puedo quedar un par de horas.

-Tomar el aire te puede venir genial.

-Mateo, hasta el último momento dando por saco.

Acabemos con esto de una vez.

(Llaman a la puerta)

Hola.

¡Emilio, pasa! Estaba...

(TARTAMUDEA) ...mirando este gotero,

porque me parece que va despacio.

-Le has arruinado la vida, y también a su familia.

¿Cómo le explico esto a mi mujer?

-Yo nunca pensé... -Nunca pensaste.

Te encaprichaste de un chaval y no has parado hasta engatusarlo.

-Yo a Toni le quiero. No es ningún capricho.

-Dices que te han tendido una trampa. ¿Sospechas de alguien?

¿Quién tenía motivos para matar a ese cirujano?

-No sé, es un tío muy prepotente. Tendrá enemigos por ahí.

-Dame nombres.

Tengo compañeros que me pueden ayudar a investigar,

pero tienes que darme algo.

-Es que no lo sé, papá. No lo sé.

(Música emocionante)

-Gracias por contarme lo de Maite. Es una buena noticia.

Haz el favor, cuídate la garganta. Haz lo que te he dicho.

Si en unos días no mejoras, vienes por la consulta.

Adiós.

¿Con quién hablabas? Con Espe.

La árbitra ha decidido poner una denuncia por agresión.

¡Vaya!

Celebro que compartamos la responsabilidad en comisaría.

¿Puedo decirle a mis agentes que te informen a ti primero?

Es que, si no me pongo las pilas, esa comisaría no sale adelante.

(RÍE)

¿Quiere la ministra un poco de leche en la infusión?

No, gracias, director general.

Aquí tiene usted.

Gracias.

Fue a la consulta una chica con unas heridas muy feas.

Maite Castillo.

Se las hicieron a la salida de un partido que había arbitrado.

La estuvieron esperando.

¿Entonces llamaste a Espe?

No, vino a la consulta y se lo conté. Estaba desesperada.

Quería dejar el arbitraje.

¿Y cómo entró Espe en contacto con ella?

A través de Miguel.

Consiguió que diera una charla sobre el fútbol femenino

y sus éxitos en el barrio.

Y la abordó en el centro cívico.

Es admirable:

Espe siempre consigue entrar en contacto con las víctimas.

(ASIENTE)

¿Y tú qué tal? ¿Has pegado ojo?

Pues...

con Toni en el calabozo lo tengo muy difícil.

Él insiste en que es inocente,

pero todas las pruebas le incriminan.

¿Qué le puede pasar?

Teniendo en cuenta que estaba en el lugar de los hechos

y que sus huellas estaban en el arma que disparó...

Me temo que el juez decretará prisión provisional.

Pero algo podréis hacer.

Encontrar pruebas de que él no lo hizo.

Yo estoy convencida y el resto también,

pero nuestro testimonio no vale.

Seguro que encontraréis al culpable.

Ojalá, pero la situación es terrible.

No te imaginas lo mal que está Santiago, su padre.

Me pidió ir a verle al calabozo

y no me pude negar.

El refranero es sabio: "a quien madruga, Dios le ayuda".

-Si te contara lo que hacía un amigo con los refranes...

-Dime qué amigos tienes y te diré quién eres.

-Bueno, buenas noticias, por lo que parece.

Por favor, compartidlas.

-Hemos incautado un alijo de 2 kg de cocaína.

-Y hemos detenido a los cinco implicados.

-La verdad es que llevábamos un buen tiempo tras su pista.

-Queríamos pillarlos con algo gordo. Si no, salen a los dos días.

-Y ha dado la casualidad de que tenían más movimiento del habitual,

así que decidimos seguirlos

y, oh, sorpresa, nos han llevado a la mina.

-Habían quedado con los proveedores para recoger dos kilitos.

Elías, Nacha: enhorabuena por la incautación del alijo.

¿Te parece si publico esta noticia en redes?

Me parece una noticia estupenda.

Vendría bien subir los ánimos.

Si la OPRI no se opone, perfecto.

De acuerdo.

-Se llevan a Toni al juzgado.

-¿No hay novedades sobre su caso?

No hay nada, Elías.

Y eso que Bremón y yo estamos encima del asunto.

Estoy convencida de que al final todo se va a solucionar.

-¿Y si no?

-Miralles, es que Toni no ha podido ser...

Es imposible.

Elías,

siempre dices que no pondrías la mano en el fuego por nadie.

La estás poniendo por Toni. ¿Por qué?

Yo estoy con mi compañero Elías.

Me cuesta creer que Toni sea capaz de algo así

y que esté metido en el agujero.

-Y más por haber intentado asesinar a otra persona.

-¿Hay algo que podamos hacer, jefa?

Seguir trabajando, eso es lo que hay que hacer.

Nacha, Elías: ayudaréis a Espe con un caso nuevo.

Es una árbitra. Se llama Maite Castillo.

Al parecer...

(Música dramática)

-¡Toni! Toni, hijo.

Siento que discutiéramos ayer.

Tranquilo, que todo va a ir bien.

¿Vale?

Toni, aguanta. Has de ser fuerte.

-Nos tenemos que ir. -Aguanta, hijo.

¡Aguanta!

-Venga, que tienes que ser fuerte.

-Es lo peor que me ha pasado en la vida.

-Te invito a un café, venga.

-No, tengo que ir a casa.

Se lo tengo que contar a su madre.

-Mucho ánimo.

-Te juro que esto me parte el corazón, María.

Que haya pasado la noche estable es buena señal. Gracias por avisar.

No te preocupes por eso, lo primero es tu padre.

(Llaman a la puerta)

Si hay alguna novedad, me informas.

Hasta luego.

Paula quiere que te diga que no vendrá a trabajar.

Ya, me lo imaginaba.

¿Cómo está Mateo?

Ha pasado la noche estable, que ya es mucho.

(CONSTERNADA) No sé si sabes... Se acaban de llevar a...

a Toni al juzgado. Sí, estoy al tanto.

Ha sido un mazazo para todos.

Hemos hecho todo lo posible,

hemos retrasado al máximo el tiempo para llevarle ante el juez.

He intentado trasmitir firmeza para que sigan con el trabajo,

(SUSPIRA)

pero yo estoy tan desconcertada como ellos...

No sé muy bien.

Lo sé. Ya conoces mi opinión y no quiero discutir.

Habrá que seguir investigando. No te llamaba por eso.

Me acaban de informar de que Vlado Khan

ha sido puesto en libertad.

Vlado Khan... Me suena ese nombre.

Este es Vlado Khan. Ah, sí. Ya sé.

Es el proxeneta que era del este, creo que rumano.

Pero se le conocía por otro nombre, ¿no?

Por su apodo, Cabeza de Perro.

Ah, sí, aquí está.

Es uno de los mayores proxenetas que hemos tenido en España.

Ya.

Pues, con la cantidad de delitos que acumulaba,

¿cómo es que está fuera?

Lleva en prisión provisional un año y lo han soltado.

Un testigo que era la baza principal de la acusación

y de la fiscalía ha desaparecido,

y, sin su declaración, no pueden meterle en chirona.

¿Y cómo puede un testigo desaparecer por arte de magia?

Pues parece que así ha sido.

Y eso que estaba vigilado,

pero imaginan que lo han raptado o lo han sobornado.

El caso es que no dan con él,

y el juez ha tenido que dejar en libertad a Vlado Khan.

Muchos contactos debe tener este tipo. Y tonto no es,

para montar un imperio así.

A base de engañar

y arruinarle la vida a muchas mujeres del este.

¿Cómo...?

¿Cómo era el gancho que utilizaba?

Los "lover boys". Ah, sí, los "lover boys".

Eran esa especie de novios guapos,

que engatusaban a las mujeres

para hacerles creer que tendrían una vida mejor aquí.

Así es. Menuda vida.

En cuanto ponían un pie en España,

las ponían en manos de Vlado Khan.

Y las traían en contenedores o en camiones

en peores condiciones que el propio ganado. Madre mía.

Por eso no entiendo que esté fuera.

A lo mejor lo puedes comprobar con tus propios ojos.

¿Por qué dices eso?

Desde la comisaría general de extranjería

me han informado que le están siguiendo los pasos

y de que le han visto muchas veces por nuestro barrio.

¿Qué significa "muchas veces"?

Sospechan que puede estar buscando establecerse aquí,

o montar aquí su cuartel general.

Ya.

¿Y qué quieren que hagamos?

Lo que mejor sabemos hacer, pegarnos a su trasero

y ver los movimientos que hace.

Habrá que informar a todos los agentes

y que nos pongan al tanto de cada paso que dé.

Eso y tirar de confites.

Sí. Quiero evitar a toda costa

que ese cerdo se sienta a gusto aquí.

Pues déjalo en mis manos.

A todos los agentes disponibles los voy a sacar a la calle,

y cada vez que dé un paso se encontrará con un uniforme

o con un Z, y vea que no lo va a tener fácil.

Quédatelo y ya me hago una copia.

Vale.

¡Espe!

¿Qué ha pasado con Toni? ¿Dónde se lo llevan?

Ya sabes que lleva 72 horas en calabozos

y no puede estar más tiempo allí.

Así que ha pasado a dependencias judiciales.

-¿Qué va a pasar ahora con él?

-No lo sé, Paty. Hay que esperar...

Seguiremos investigando, no lo sé.

Venid conmigo.

Maite, ¿llevas mucho esperando? -No, qué va.

-Te presento a mis compañeros Él es Elías Guevara

y ella, Nacha Aguirre.

Me van a ayudar con tu caso.

Van a buscar a tus agresores.

-Lo haremos con mucho gusto. Y no dudes de que daremos con ellos.

Esa gentuza no debe estar en la calle.

-Te hemos traído fotos

de otros tipos que cometen este tipo de barbaridades.

Están todos locos. Hay muchos.

-Tómate tu tiempo.

Si ves a alguien que te suene, que recuerdes...

-Si me pongo a pensar, no recuerdo nada con claridad.

Fue muy rápido, había muchos gritos.

-No te agobies. Es normal que pase.

Y, de repente, puede que veas u oigas algo

que te hace revivir con nitidez ese momento.

-Nosotros estamos aquí para ayudarte.

Puede que no reconozcas a nadie porque ellos no estaban fichados.

-Podríamos hablar con Karim, ¿verdad?

-Sí. Es nuestro compañero experto en delitos informáticos.

En foros de internet hay chats donde se comporte información

sobre gente que habla de las agresiones

o de sus grabaciones.

-Estos tipos, además de bestias, son unos bocazas.

-Como ves, ideas no les faltan. Te dejo en buenas manos.

Seguro que conseguirán atrapar a tus agresores.

-Muchas gracias, Espe. Y a vosotros también.

Ayer estaba a punto de tirar la toalla,

pero, me habéis demostrado tanto apoyo...

que me lo he replanteado.

-Los que tienen que renunciar son ellos, no tú.

-Te vamos a dejar nuestras tarjetas.

Y, si ves algo, por tonto que parezca, nos avisas.

-Claro.

-Gracias. -A ti.

-¿Qué queréis? Voy a pedir. -Café solo.

-Un zumito, Espe.

-Hola, Maite, qué alegría.

¿Tienes cita para la radiografía? -Sí, he ido esta mañana.

Está todo bien. -Me alegro muchísimo.

-Te quería pedir perdón por haber sido borde.

-Tranquila, estabas asustada. Es normal.

-Y te quería agradecer que le hablaras a Espe de mí.

-Has hecho muy bien en denunciar. Así se cambian las cosas.

Te va a ir muy bien en el mundo del deporte.

-No hay que exagerar, pero ojalá.

-Tiempo al tiempo. -Bueno, chao.

-Chao.

-¿Qué tal en el gimnasio, Karim?

-No es buena idea asaltarme por la calle, Darko.

¿Alguna novedad? -Ninguna.

Es por lo del plan fallido de la armería.

Lo que me explicaste estaba bien, no le encontré fallos.

Pero el emir, sí.

-¿Y qué ha dicho?

-Que tus explicaciones están bien, pero no se fía de ti.

-Os he contado todo como sucedió. Si no se fía de mí,

lo mejor será que nos veamos en persona

y que me mire a los ojos.

-Quiere asegurarse de que sigues en la lucha.

-Claro que sigo en lucha, al cien por cien.

-Ha elegido otra manera de ponerte a prueba.

-¿Ponerme a prueba? Si eso es lo que hago constantemente.

Ahora me la juego hablando contigo.

-Para él eso no es suficiente. Necesita pruebas.

Una misión cuyo éxito depende de ti. -¿Qué misión?

Ha oído que tu comisaría ha incautado 2 kg de cocaína.

-No lo sé. -Nosotros sí sabemos.

Queremos que la robes y me la entregues.

-Si esa droga está en comisaría es porque es la prueba de un delito.

La destruirán cuando el juez lo dictamine.

-Por eso te aviso ahora. Debes actuar antes de eso.

-¿Eres consciente de que estará en un almacén, con vigilancia,

cámaras...?

Si me pillan haciendo esto, se acabó pasar información.

-Sí, pero tú eres un tipo listo.

-Toda lucha tiene una causa,

y la nuestra no es la droga. -No seas ingenuo, Karim.

¿Cómo crees que se financia, por muy santa que sea?

Con el tráfico de armas y drogas.

Para ser policía, te veo poco informado.

-No vayas de listillo conmigo. Sé cómo funcionan las cosas.

Ese tipo de transacciones se hacen, pero no aquí.

Si quieres, cuando tengas tiempo en tu vida de mercenario,

te explicaré cómo funcionan las cosas en el corredor de Sahel.

-Ahórratelo.

La venta de esa cocaína en la calle

supone 100.000 euros, que se transformarán

en comida, armamento, entrenamiento, documentación falsa.

Y, claro está, mi sueldo.

-Me lo pensaré. -¿Pensártelo?

-No. Lo que vas a hacer es traerla esta noche.

Tú eres solo un instrumento, no lo olvides.

-Darko... -Esta noche.

(Música árabe tensa)

(Fin música árabe)

-¿Qué? Ya, tú tienes pinta de ser más de té.

-Te dije que no me apetecía tomar nada.

-Venga, déjame lucirme, que he comprado galletitas.

-Tengo algo de prisa.

-Un café.

-¿Y esta novedad? ¿Tu mamá te está enseñando modales?

-No, lo que pasa es que estoy de buen humor

y tengo hambre.

Eso de ahí es tuyo.

Puedes contarlo si quieres.

-No creo que seas tan estúpido como para jugártela

por 200 o 300 euros.

-Te has hecho de rogar, pero hay algo que no has olvidado:

el amor al dinero.

-Voy a hacer como que no he oído eso.

Pero, mira, sí, estoy aquí por dinero.

A ver si me retiro pronto y pierdo de vista

a indeseables como tú.

-No negarás que las chicas están siendo un bombazo.

-No lo niego, no están mal.

-Tengo que reconocer tu parte de mérito.

El toque Diana del Val es inconfundible.

-Mi tiempo me ha costado.

-De quien debes estar orgullosa es de Laia.

La vi y me quedé alucinado. ¡Qué tía!

Qué clase, qué elegancia, qué culo.

Y un toque inocente que debe de volver locos a los clientes.

-Que no valoraran solo su culo.

Es especial en sí. En ella, la clase es innata.

Estudia Bellas Artes. Es culta, educada.

-No sé qué hace trabajando de prostituta.

-No la conozco mucho, pero imagino que quiere tener dinero extra

para viajar. Tiene gustos caros.

Solo acepta citas puntuales con clientes exclusivos

que se pueden permitir su nivel.

Es muy inteligente. Y tiene un gran don para la conversación.

-¿Qué va, para ministra?

-Hay hombres, no es tu caso, que valoran eso.

-Frikis los hay en todas partes.

(Móvil)

-¿Cómo? ¿Y no te ha dicho quién es?

Que pase.

(EN RUMANO) -"Salut".

"Bona sera".

¿Qué pasa, Roşu?

¿Es que no te alegras de verme?

Parece como si hubieras visto a un fantasma.

-Ven, amigo.

¿Qué pasa, Roşu?

¡Guau, eh!

Veo que estás bien acompañado.

-Es Diana del Val, mi socia.

Diana, te presento a Vlado Khan.

-Hola.

-Encantado. -Yo ya me iba.

Les dejo a solas. Seguro que hace mucho que no se ven.

-Adiós.

-Adiós.

-¿Qué pasa, Roşu?

Veo que te ha sorprendido mi visita.

(RÍE) -Leí que suspendieron el juicio.

La verdad es que no esperaba verte por aquí.

-Sí, para que veas que yo sí cumplo.

En cambio, tú no viniste ni un solo día a verme al trullo.

Después de todo lo que compartimos ahí dentro.

-Vlad, sabes que estoy vigilado por la policía.

-¿Ah, sí? Por lo que he visto y oído, no te va mal.

Creo que sacaste buen provecho de lo que oíste en la celda.

Más que cumplir condena, sacaste un máster a mi costa.

(RÍE) -De algo había que vivir.

¿Y qué planes tienes?

¿Volver a tu país? ¿La costa del Sol?

-No, no, no. Yo aquí estoy muy a gusto.

-¿En España? -Me refiero a Distrito Sur.

-Ya. -¿Qué pasa, Roşu?

¿Te has quedado mudo?

Yo esperaba otro tipo de recibimiento.

Unas chicas, ¿no?,

un poco de farlopa... algo.

-No sabía que venías.

-¡Claro!

En fin, me voy. Tengo cosas que hacer,

¿eh?

Roşu, adiós.

Pronto tendrás noticias mías.

-¿Qué, te han castigado en el cuarto oscuro?

-No, es que necesitaba concentrarme y esto es como un santuario.

-Un santuario lleno de pruebas

que incriminan a posibles delincuentes.

-¿Y? Escucha, están calladitas.

No se oye ni "mu".

-¿En qué estás tan concentrada?

-Estoy con las diligencias del caso de Maite Castillo.

Es la árbitra.

Se las pasaré a Nacha y a Elías, que van a detener a los agresores.

-Es que me los he cruzado y me han pasado la información,

a ver si encontraba algo en foros y redes.

Así que seguro que me va a venir genial echar un vistazo

a esta información de aquí.

No me digas que estás trabajando sin antivirus.

-¡Yo qué sé! Los ordenadores de comisaría ni los toco.

Nos los dan con todo instalado. -En teoría, sí,

pero no sé por qué el tuyo no tiene la última versión.

-¿Y cómo lo sabes?

-¿Ves este icono de aquí? -¿Y qué significa?

-Que cualquier hacker puede acceder a tu ordenador

y desde él a todos los demás, incluido el mío.

-¿En serio? ¿Y qué hago?

-Déjame un momento, a ver si puedo hacer algo.

Pues tendré que hacer un análisis del sistema

y después instalaré la última versión del antivirus,

y, por último, revisaré el cortafuegos.

¿Te vas a quedar ahí? -Sí. ¿Por qué te molesto?

-No, es solo que voy a tardar un ratito.

Por si te querías sentar. -¿Un ratito, cuánto?

-Pues quince o veinte minutos.

Bueno, ya sabes cómo es esto de la informática.

-En 15 minutos me da tiempo a ir al baño, tomar una infusión...

¿Quieres un té? -No, gracias.

-Venga, ahora vuelvo. -Vale.

(Música sombría)

(Música de tensión)

-Me encanta la blusa, muchas gracias.

-Te queda muy bien.

En cuanto la vi pensé que era perfecta para ti.

-No tenías por qué.

Gano lo suficiente como para darme estos caprichos.

Aunque prefiero invertirlo en otras cosas.

-Ya. Ese dibujo es muy bueno.

Pero deberías seguir ahorrando para tu viaje a Italia.

-Sí, lo tengo casi todo organizado.

Con tres meses más de trabajo me da para el viaje.

Estoy a esto de ver mi sueño hecho realidad.

-¿Y después?

-Mi proyecto es abrir una galería de arte.

Me da igual dónde.

Pero tengo la sensación de que se me va a dar bien.

-Estoy segura de que lo conseguirás.

Pero no puedes distraerte de tu meta.

Tienes que pensar a lo grande si son grandes tus objetivos.

-¿Lo dices por experiencia propia?

-Pues sí, yo también he tenido mis sueños.

Pero las cosas vinieron mal dadas y...

ya me ves.

-¿Qué pasó? -¡No!

Es una historia muy larga y no quiero aburrirte.

Lo importante es que he reorientado mis aspiraciones

y ahora lo último que quiero es seguir en esto.

Quiero retirarme y vivir tranquila lejos de aquí.

-Tengo una idea.

¿Por qué no te vienes conmigo a Italia unos días?

-No. Suena muy bien,

pero tú tienes tu vida y debes vivirla a tu manera,

mirando al futuro, sin ningún lastre.

Y mucho menos el que te recuerde cómo has financiado tu sueño.

(Móvil)

Perdona.

¿Tito? ¿Tito Bustillo?

¡Cuánto tiempo! ¿Cómo estás?

Por supuesto.

Pero Beíta ya se retiró.

¿Cuándo tienes el cóctel?

¿Esta noche?

Hay una chica nueva, Laia,

que es perfecta para ti.

Su tarifa es un poco más elevada,

pero seguro que cumplirá con creces tus expectativas.

Además, le interesa mucho el arte contemporáneo.

Sí, perfecto.

Te envío la dirección y le mandas el chófer.

¿A las 20:00 te parece bien?

Estupendo.

Y bienvenido.

Chao.

Es uno de mis mejores clientes.

Tito Bustillo,

vicepresidente de una importante multinacional.

Ha vivido muchos años en Japón,

pero de nuevo está aquí en Madrid.

Me pide que le acompañes esta noche

a una recepción benéfica. ¿Te parece bien?

-Sí. Y he oído que le gusta el arte.

(RÍE) -No sé si te va a llevar a su casa,

pero tiene una colección de arte contemporáneo maravillosa.

Es un hombre muy discreto,

pero, si le caes bien, es un filón.

-Bueno, pues gracias.

-No, no tienes que dármelas.

Nadie te está regalando nada.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Capítulo 760 (Parte 1)

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Servir y proteger - Capítulo 760 (Parte 1)

06 jul 2020

Conmoción en la comisaría ante la marcha de Toni a juzgados y el dictado de prisión provisional. El peligroso mafioso Vlado Khan sale de la cárcel con intención de instalarse en Distrito Sur y asociarse con Rojo.

ver más sobre "Servir y proteger - Capítulo 760 (Parte 1)" ver menos sobre "Servir y proteger - Capítulo 760 (Parte 1)"
Clips

Los últimos 2.338 programas de Servir y proteger

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios