Servir y proteger La 1

Servir y proteger

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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 756 (Parte 1) - ver ahora
Transcripción completa

Esta es una fiesta privada, así que fuera.

Vamos.

Encima de cornudo, apaleado. Pero ¿qué dices?

Voy a hablar con ese imbécil.

¿Sabes qué me dijo Verónica?

Que hacer pública nuestra relación le hizo sentir más libre que nunca.

¡Mateo!

¿Qué haces? ¡Le voy a partir la cara!

¡Vamos!

El comisario te ha pedido que no denuncies a su hermano

por lo del puñetazo.

-¿Y no estáis flipando?

-Hay que ponerse en el lugar de Bremón.

-¿Y quién se pone en mi lugar?

-Diana acaba de entrar en el bar.

No sé cuánto se va a quedar. No creo que mucho.

-Investigando los negocios del Sr. Rojo

hemos descubierto que, aunque usted lo niegue,

tienen muchas cosas en común.

Entre ellas, se dedican a la misma actividad.

Puede llamarlo como quiera,

pero ambas sabemos que usted cobra por ofrecer prostitutas

a sus amigos ricachones.

-¡Sabía que te habías ido de la lengua!

-Mucho cuidado con lo que dices. Yo no soy ningún chivato.

-¿De mi relación con Rojo no has contado nada?

-No.

Pero están muy bien informados.

Saben que haces negocios con ese desgraciado.

-¿Por qué eres tan borde conmigo?

No soy tan mal tío como piensas.

De hecho, tengo una proposición interesante.

-¿Y cuál es?

-Ayudarte con las matemáticas.

¿A que ya no te parezco tan mal tío?

-Lo único que debes saber es que Paty es intocable.

-¿Qué pasa? ¿Te gusta Paty o habéis tenido algo?

-Nico, no te acerques a Paty.

Es fácil, ¿verdad?

-¿Serías capaz de hacerle algo a Nico si nos liáramos?

-Ponme a prueba.

-¿Tú quién te crees que eres?

¿Piensas que soy tuya o algo parecido?

-No, pero Nico trabaja para mí

y no me gustaría tener que prescindir de él.

¡Karim Beralí, levanta las manos y quédate quieto!

¡No hagas ninguna tontería!

-Han reventado una operación que llevamos meses montando,

¡al más alto nivel!

Me vi obligado a abortar misión. Tenemos que vernos.

¡Hasán!

-¿Crees que tu comportamiento ha despertado sospechas?

-No les ha gustado que actúe por mi cuenta

y eso va a complicarme las cosas.

De este operativo nadie sabía nada. Es de alto secreto.

Me siento como el último mono.

Cuando mis superiores han hablado de usted

nunca han dudado de su profesionalidad.

Le tienen en buena estima. Yo estaría tranquilo.

Yo no os pedí que os deshicierais del cadáver.

¡De hecho estoy en esta pesadilla por vuestra culpa!

Para librarte de la cárcel,

a la que ahora tienes tanta prisa por ir.

No, lo hiciste porque te convenía,

porque así me tenías pillado. Pero se acabó.

Haremos lo que dijiste, eliminaremos a Mateo,

y le cargaremos el muerto a Toni Ríos.

-No va a hacer falta ningún sicario,

lo voy a hacer yo. -¿Qué?

-Yo voy a matar a Mateo Bremón.

Quiero ver con mis propios ojos

cómo los suyos se cierran por última vez.

(Música emocionante)

¡Qué bonito!

-¿Te gusta, mi amor?

-Me encanta. -¿Sí?

Lo he visto en un reportaje del Jordi Prada.

-¿Quién?

-El que hace los reportajes de viajes del periódico del barrio.

Es un reportaje de las playas más románticas de Europa.

Y nos imaginé a ti y a mí allí,

apartados de todo.

-Tú sí que eres romántico.

-Es un pueblo llamado Positano, en el sur de Italia,

que le llaman la costa...

-...amalfitana. -Amalfitana.

¿Por qué sabes que se llama así?

-He estado. He estado en Positano, en Amalfi, en Furore...

-¡Ah! ¿Con Mateo?

-Con Mateo, sí. Hace muchos años, Paula era una niña.

-Muy bien.

Yo intentando impresionarte con un pueblo romántico

y ya lo conoces.

-¿Qué te pasa?

-Que tengo la sensación de que no te puedo sorprender,

de que ya lo has vivido todo.

-Yo no necesito que me sorprendas.

Me basta con saber que te haría ilusión ir conmigo.

-Sí, me haría ilusión ir contigo. ¿Y a ti?

-Mucha.

Además, podemos ir a un pueblo que se llama Ravello,

por aquí en esta montaña.

Dicen que es un pueblo precioso,

con unas vistas alucinantes al mar.

-"Dicen que". O sea, que no lo conoces.

-No, porque Mateo se cansó de ver pueblos.

-¡Ah! ¿Ves? Eso no me pasaría.

No me cansaría de ver pueblos contigo.

-Además, hay un festival de música que dicen que está muy bien.

-¿Sí?Pues no se hable más, nos vamos a la costa "italfitana".

(VERÓNICA RÍE)

¡Amalfitana! -Amalfitana.

Hola. ¿Interrumpo algo?

¿Qué haces aquí?

Venía a hablar con este, de hombre a hombre.

Si haces el favor de salir, Verónica.

¿Me lo estás diciendo en serio?

-No tengo nada que hablar contigo.

Mejor que te vayas, porque se me agota la paciencia.

Como me vuelvas a tocar, te denuncio y fin del problema.

Verónica, sal, por favor.

El único que debe salir eres tú.

Hablaremos cuando estés sobrio.

¡He dicho que salgas! ¡Ni se te ocurra!

¡Quieto, quieto! ¿No te lo esperabas, verdad?

Baja el arma, no vayas a hacer una locura.

¡Locura es haber aguantado esto,

locura es no haberte pegado dos tiros antes!

Por favor, baja el arma. ¡Que te calles!

¿Qué está pasando aquí?

¡Quieto! ¡Quieto!

¡Quieto o te juro que lo mato!

Esto es lo que has conseguido.

Esto es lo que has conseguido.

(Disparo, Mateo grita)

(GIME VOLVIENDO EN SÍ)

Papá, ¿estás bien?

Sí, sí, sí.

Es que me he despertado de golpe.

¿Has dormido en el sofá?

Sí...

Sí, me vine. Es que anoche no podía dormir.

En esa cama no puedo dormir solo y me vine aquí.

¿Seguro que estás bien?

(SUSPIRA) Sí, sí.

Te duele la cabeza, ¿no?

No, está bien. No tengo resaca, si es lo que ibas a preguntar.

Pues estás pálido. ¿Qué estabas soñando?

(RESOPLA)

No me acuerdo.

Estás durmiendo muy mal estos días, ¿eh?

Cariño, no te preocupes tanto.

Llevo una temporada larga con pesadillas,

incluso antes de la separación.

(Timbre)

Debe de ser Andrés.

Hola, Andrés. -Hola, Paula.

Voy a prepararte el desayuno. Gracias, cariño.

¿Todavía estás en pijama?

Suerte de que me he despertado de golpe.

Si no, hubiera seguido durmiendo.

Pues esta noche te tienes que quedar hasta tarde.

¿Y eso?

Toca poner al día los historiales.

¡No, no, no! Qué pereza.

Lo posponemos. No.

Hay que hacerlo quincenalmente

y llevas mes y medio sin meterle mano.

Joder, qué horror. Bueno, ¿me echarás una mano?

Tengo cena en Toledo hoy. ¿No te acuerdas?

No me he tomado el café. No sé ni cómo me llamo.

Red Balloon Estética ha hecho un ere

y cierra las clínicas de Toledo y Ciudad Real.

Ah, sí. Algo me suena.

Necesitan derivar sus pacientes pendientes

a clínicas de Madrid. Quiero negociar un buen contrato

y me las traigo. Serían 40 o 50 pacientes.

(ASIENTE)

Pero si no estás bien, lo cancelo.

No, no canceles nada. Vete a Toledo.

Yo me encargo de los historiales.

¿Seguro? No te veo convencido.

Que sí, no es eso...

Es que he tenido una pesadilla.

Tenía una pistola...

y quería matar a Toni.

Y al final me he pegado yo un tiro.

Ha sido muy real.

Tengo la imagen congelada en la cabeza.

Igual tengo que ir al psiquiatra. No, no es eso.

Está todo muy reciente, es normal que sientas ira, celos...

¿Quién no ha fantaseado con vengarse de sus enemigos?

Sí, supongo que sí.

Mateo, tu mala racha está a punto de terminar,

hazme caso, y antes de lo que crees.

Espero que tengas razón. Por supuesto que la tengo.

Vístete y te acompaño a la clínica.

Sí.

¿Quieres un café, Andrés?

-No, gracias.

Estoy intentando reducir mis niveles de cafeína.

Paula, hoy me voy a tener que quedar hasta tarde,

con los historiales.

Bueno, espero que no se te complique mucho.

Casi lo prefiero; la otra opción era irme a tomar copas.

Pues, en ese caso, yo también lo prefiero.

En cualquier caso, llegaré tarde. No me esperes.

Si quieres, cuando termine mi turno,

puedo acercarme a llevarte la cena.

No, no hace falta. Gracias, cariño.

Pues yo voy a comisaría.

(LE BESA)

Adiós, Paula. -Llámame cuando quieras.

Que tengas buen día.

Dame cinco minutos y me pongo en marcha.

Tranquilo.

Te sobra tiempo.

(Música sombría)

(Llaman a la puerta)

-Salam.

-¿Qué buscas?

-¡No lo sé!

-¿Sucede algo que deba saber?

-¡Que todo se ha ido a la mierda!

-¿Cómo que todo se ha ido a la mierda?

¿Te vas a Ankara, a Turquía?

¿Esto por qué? -Me devuelven a Siria.

Esta tarde vuelo a Ankara, y de ahí cruzaré la frontera.

-Vale. Pero ¿por qué?

-No me han explicado, y tampoco he preguntado.

¡Somos muyahidines y cumplimos órdenes!

-¿Y las órdenes que ya teníamos? ¿Y la misión?

-La orden era robar la armería y no lo hicimos.

Supongo que es mi castigo.

-Esto no tiene sentido.

-Pues para el emir sí que lo tiene.

Cambiamos los planes. Eso es sospechoso.

-No, eso es necesario cuando sucede un imprevisto.

¿Y qué va a pasar ahora conmigo?

-¿Te lo vuelvo a repetir? ¡No he preguntado!

Solo he venido para avisarte.

Esta será la última vez que nos veamos.

Ten mucho cuidado.

-Espera un momento. ¿Cuidado con qué?

-Debo irme, déjame pasar.

-Espera un momento.

Eres mi único contacto con el emir.

¿Cómo voy a seguir con la misión?

-¡No lo sé!

-Cuando llegues a Siria, te darán un teléfono,

un "mail", algo con lo que contactar conmigo.

-Que me voy a la guerra.

Lo único que te dan es una AK-47.

Además, me han prohibido contactar con nadie en España.

Que me olvide de la misión y de todos mis contactos.

-Está bien, lo entiendo.

Antes de irte, llévame ante el emir.

Si no, dime dónde localizarlo.

Un número de teléfono, una dirección, ¡algo!

-Quieres saber demasiado, hermano. Siempre preguntas mucho.

Y eso siempre es muy sospechoso.

-Es eso, ¿es que sospechan de mí?

(SE DESPIDE EN ÁRABE)

(Música árabe de tensión)

(Sirena lejana)

-¿Qué tal?

¿Has dormido bien? -¿Qué quieres?

-A veces uno consulta las cosas con la almohada

y lo que por la noche tenía claro, a la mañana,

ya no lo tiene tanto.

-¿Crees que lo que te dije fue un calentón?

Llevo pensando esto mucho tiempo.

Mateo lleva años jodiéndome la vida y, ahora,

te la va a joder a ti. -Según tú.

Yo no lo tengo tan claro.

-Ya. ¿Eso qué quiere decir?

¿Te vas a rajar de conseguir una pistola y las huellas de Toni?

Lo has consultado con la almohada y ya no quieres.

-No tengo problema en cumplir mi parte del trato,

lo que me plantea problemas eres tú.

Una cosa es odiar a alguien y otra, matarlo a sangre fría.

-Soy anestesista.

En mi profesión,

es imprescindible tener la sangre fría.

Porque, cuando le inyectas anestesia a un paciente,

has de estar preparado por si surge algún problema.

Porque, si algo falla, ese paciente ya no vuelve.

-Apretar una jeringa es fácil si han firmado un consentimiento.

Una cosa muy distinta es apretar un gatillo

mirando a los ojos a alguien que no quiere morir.

Mil cosas pueden salir mal.

-Corremos más riesgo dejándolo vivir.

-Correríamos menos riesgo contratando a un sicario.

Por 6000 o 7000 euros te traen a alguien del extranjero

que hace un trabajo rápido y limpio.

-¿Cuánto tiempo llevaría eso?

-En tres o cuatro días estaría. -No.

No lo entiendes:

Mateo es imprevisible.

Hoy le he visto, ¿y sabes qué me ha contado?

Que ha tenido una pesadilla en la que mataba a Toni Ríos

y luego él se suicidaba.

No solo eso,

se está planteando ir a un psiquiatra. ¡Un psiquiatra!

¡El más indicado para que le cuente lo de Malena!

-Piensa que eres su amigo.

Estate pendiente, vigila que no hable con la policía

ni con un psiquiatra.

-¿Qué más quieres que haga, que duerma con él?

¿Y si va a ver a su hermano?

¿Me siento a su lado y le doy una colleja si habla de más?

-No te pongas en ese plan.

-¿En qué plan quieres que me ponga?

¿En el plan: o hacemos algo o estamos perdidos?

-No sé, Andrés. -Rojo...

hay que hacer esto, y lo tengo que hacer yo.

Mira, hoy Mateo estará hasta tarde haciendo papeleos.

Es el momento perfecto. No habrá nadie.

¿Qué es lo que te da miedo?

Solo pondrías la pistola y las huellas. Yo corro el riesgo.

-De acuerdo,

esta tarde tendrás la pistola y las huellas,

pero búscate una buena coartada.

-La tengo.

-Si te pillan, no podré ayudarte.

-No me van a pillar.

Si las huellas están en la pistola,

todos creerán que es un crimen pasional.

-Hoy tendrás la pistola.

-Avísame cuando esté todo.

-Nico, el trabajo el que te hablé...

Tienes que hacerlo hoy.

Eso es.

Chao.

(Música de tensión)

-Bueno, nos alegramos mucho de que te quedes aquí con nosotros

en el Distrito Sur.

-Te habríamos echado mucho de menos. -Muchas gracias.

-En serio, sabemos que lo estás pasando mal

y tienes todo nuestro apoyo.

-Aquí tienes a dos compañeros que jamás te van a juzgar

por nada de lo que hagas en tu vida privada.

-Tengo unos compañeros que no me los merezco.

Muchas gracias, de verdad.

Gracias por no juzgarme, por apoyarme,

por no rayaros. -¿Por qué nos íbamos a rayar?

-Porque, aparte de compañeros, sois mis amigos,

y no os he contado nada de esto que me pasa.

Y si no se pueden compartir los problemas con los amigos,

apaga y vámonos.

-Precisamente porque somos amigos, podemos entender

que esta relación puede ser difícil de manejar.

-Y suponemos que estabas esperando el momento perfecto

para hablar de este tema. Tampoco tiene que ser fácil, ¿no?

-Muy fácil no es, la verdad.

-Pues lo dicho: que cuentas con nuestra confianza,

y aquí tienes dos amigos para siempre.

-Sí, de verdad, que confiamos plenamente en ti.

¡Y confiamos en que te pagues esta rondita de jamón bueno!

(RÍEN)

-Hola, Paty.

-Hola, Nico. ¿Qué tal?

-Bien. ¿Me pones un café solo?

He estado estudiando toda la noche.

-Vaya paliza, ¿no?

-Sí, estoy muerto. ¿Y tú qué tal?

-Bien. -¿A qué hora has entrado?

-Oye, ¿no prefieres irte a tomar el café a otro sitio?

No lo digo por mí. Estoy encantada de estar de cháchara contigo.

Pero... Lo digo por Rojo.

-¿Qué pasa con Rojo?

-Que creo que no le hace gracia que vengas por aquí.

-¿Rojo te ha dicho que no hables conmigo?

-No directamente, pero es lo que dio a entender.

Igual no quiere que hablemos de él. ¡Vete tú a saber!

-Pues no creo que sea tan paranoico.

-Yo te lo digo para que no te metas en líos.

-Sí, te lo agradezco, pero es mi jefe, no mi padre.

Y paso de que me diga con quién puedo hablar.

-Vale. Te pongo el café.

(ELÍAS) -Bueno, yo me voy a tener que ir yendo.

-Y yo, porque esto sin un vinito es muy triste.

-Como confiamos en ti, confiamos en que nos invites esta tarde.

Así invitas a un vino a Nacha.

-¡Anda, qué espabilado!

Hoy no, porque he quedado con unos colegas en el Moonlight.

Cóbrate, Paty.

Quédate con el cambio. -Gracias.

-Chao. -Chao, guapo.

-¿Qué le has echado a esto? Está asqueroso.

-¿Qué le voy a echar? ¡Café!

-No sé, sabe como a jabón.

Échale un ojo al lavavajillas.

-¿En serio? Bueno, tranquilo, te lo cambio ya.

Voy a ver qué le pasa al lavavajillas.

-Vale.

(Música de tensión)

-No sé, está todo bien. Trae, que te lo cambio.

-Déjalo, si tengo prisa. No te preocupes.

-¿Seguro?

-Sí, otro día me invitas a un café.

Si Rojo no me mata por hablar contigo.

-Nico.

-Nos vemos. -Hasta luego.

-Las huellas quedan impresas en el acetato.

-¡"Et voilà"! ¡Magia!

-Jefe, está subiendo Nico. -Muy bien.

Espérame en la habitación de al lado.

-¿Qué, cómo ha ido? -Lo tengo.

-¿Lo has tocado?

-No, lo he cogido con una bolsa. He tenido cuidado.

-¿Paty no habrá visto nada?

-No, aproveché cuando no miraba.

-Si te pregunta, dile que no entiendes la pregunta

y que no sabes a qué viene. -Claro.

-¿Y algún cliente te vio?

-No, no había casi nadie en el bar.

-¿Y qué has metido dentro?

-Una servilleta, por si el líquido se salía y borraba las huellas.

-Muy bien.

-Y le oí decir que hoy jugará a billar en el Moonlight a las ocho

con unos colegas. Por si te interesa.

-Bien, muchas gracias.

-¿Ha pasado algo con las chicas y por eso necesitas el ADN?

-Mira, utiliza esa inteligencia que tienes

para dejar tu imaginación y tu memoria a un lado.

Cuanto antes olvides lo del vaso y todo lo demás, mejor para ti.

-Claro.

-Vete a hacer la recaudación.

Te mandé un "mail" con las direcciones.

-Me pongo ahora con ello.

-Venga.

¡Ya tenemos el vaso!

Ven a hacer tu magia.

¿Qué?

¿Servirá? -Si es reciente, sí.

-Es de ahora mismo.

Muy bien.

Quiero que las huellas

aparezcan aquí.

Pues venga.

Andrés, tenemos las muestras que necesitábamos.

Las están poniendo en el juguetito.

En un par de horas, vente por aquí.

(Llaman)

Adelante. ¿Querías verme?

Pasa y cierra la puerta.

Me han llamado de los servicios secretos

para pedir que me involucre más en la misión contra los yihadistas.

Y decías que no te veían a la altura de la operación.

Ha sido un gran subidón la llamada.

El propio Carranza estaba al teléfono.

¿Y qué te ha dicho?

Karim llevará la iniciativa,

pero quieren que nosotros estemos muy pendientes

por si hay que dar refuerzos.

Tendrás que elegir a quién le cuentas qué.

Sí, además han insistido en que mantengamos el secreto.

Los agentes que participen sabrán solo lo imprescindible.

Si necesitas ayuda, puedes contar conmigo.

Seguro que te necesitaré,

porque aquí hay policías de primera,

pero no todos saben fingir delante de sus compañeros.

(RÍE)

(Llaman)

Adelante.

¿Quería verme?

Sí. Pasa, Karim.

Supongo que tus jefes ya te habrán informado, ¿no?

No. Voy a colaborar contigo

para preparar la misión contra la célula yihadista.

Pues no, nadie me ha dicho nada.

Voy a ser el encargado de seleccionar y formar

a los agentes que puedas necesitar.

Se puede ahorrar el trabajo. La misión se ha ido al traste.

-¿Por qué?

-Porque esta mañana ha venido Hasán a mi hotel con un billete de avión:

lo envían a Siria vía Ankara.

No entiendo. ¿Por qué lo mandan a Siria?

O no lo sabía o no me lo quería decir.

Seguro que tiene que ver con la misión fallida.

Desde entonces, el emir está paranoico.

-¿Crees que van a por ti? -No lo sé.

No sé si Hasán se irá a Siria,

si esto es una maniobra de distracción

porque están planeando matarme... No lo sé.

Puedo llamar a Aduanas y comprobar si ha volado a Ankara.

Se lo agradezco, pero eso no eliminará la amenaza.

Si me consideran un traidor, llegarán a mí de cualquier manera,

por Hasán o por cualquier otro.

-Habla con tus jefes y que te pongan protección.

-Si hablo con ellos, me mandarán de vuelta a La Haya

con un trabajo de oficina. ¡Menuda cagada!

La cagada no ha sido tuya. Si acaso, nuestra por detenerte.

¿Quieres que hable con tus jefes?

Calma, todavía jugamos con cierta ventaja.

Podemos monitorizar sus comunicaciones.

Si te consideran un traidor,

avisarán al resto de la célula. ¿Has mirado los foros?

-¿Crees que no lo he hecho? Han eliminado todo el rastro.

Si hemos llegado hasta aquí, encontraremos la manera de seguir.

Además, ahora cuentas con los recursos de esta comisaría

y puedo destinarte los hombres que necesites.

Señor comisario, lo mejor es que ahora siga solo.

-Karim, somos un equipo.

-El único infiltrado en la célula soy yo.

Si atentan contra alguien, es contra mí.

Si alguien está quemado, soy yo.

Lo único que puedo hacer es

asegurarme de que no salpique a nadie más.

No vamos a dejarte solo.

Señor comisario, estamos a oscuras.

No sé si soy un objetivo, si me tienen vigilado...

No sé nada.

Lo único que puedo hacer es mantenerme tranquilo

y que no salpique a mis compañeros, especialmente a Paula.

-Karim, espera.

-Ahora mismo... necesito estar solo, y no tengo ninguna información.

Cuando la tenga, contactaré con ustedes. Muchas gracias.

(Música dramática)

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Servir y proteger - Capítulo 756 (Parte 1)

24 jun 2020

Andrés y Rojo planean el asesinato de Mateo. Hassan se marcha repentinamente de España. Bremón piensa que los yihadistas han descubierto el doble juego de Karim.
 

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