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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 755 (Parte 2) - ver ahora
Transcripción completa

En Bangkok han analizado sus comunicaciones.

Y ya sabemos qué armería piensan asaltar.

(KARIM) -"Necesitaría tomarme el día libre".

¿Así de repente?

"Un amigo se ha metido en un lío. Es como de la familia.

Tengo que ayudarle antes de que la cosa se complique".

-Esa llamada ha sido providencial.

Es la confirmación que necesitábamos.

Pillarle en el robo será evitar una acción terrorista.

¡Karim Beralí, levanta las manos! Quédate quieto.

No hagas ninguna tontería.

-Han reventado una operación de meses de la Europol.

¡Una operación al más alto nivel!

-Me vi obligado a abortar. Tenemos que vernos. ¿Hasán?

¡Hasán!

-La única manera de ver al emir era robando las armas.

Pero lo más seguro es que se replantee el encuentro contigo

y quedes fuera.

-Está bien, lo entiendo.

Vamos a estar unos días tranquilos.

Y cuando las aguas vuelvan a su cauce, retomaremos el plan.

-El tiempo se agota.

He llamado para comentar lo de Karim

y ya había alguien que estaba al corriente

de la misión que Europol le había asignado.

Y no me han dicho nada.

Sabes perfectamente que esas cosas pasan.

Sí, pasan, pasan.

Y son significativas, ¿no?

¿Qué quieres decir? He perdido la confianza

de Jefatura...

Soy un cero a la izquierda.

Quería hacerte una pregunta. Quizá un poco indiscreta.

Dime, ¿qué productos son los que importa mi hijo?

Se lo he preguntado muchas veces, pero no me dice nada.

-Piezas para otras empresas... Es difícil de explicar.

Es una fiesta privada y tú no estás invitado.

Vamos.

Están contando una parte de la historia.

¡Son unos manipuladores!

Dicen que eres un grandísimo y reputado cirujano plástico

que se vio envuelto en el asesinato de Malena,

pero que se demostró tu inocencia.

Encima de cornudo, apaleado. Pero ¿qué dices?

Que voy a hablar con ese imbécil.

¿Sabes lo que me dijo Verónica?

Que hacer pública nuestra relación le hizo sentir más libre que nunca.

(GRITA) ¡Mateo!

¿Qué haces?

¡Le voy a partir la cara! Vamos.

Es Nico,

trabaja con mi hijo.

Es un lince para los números.

Me ha dicho que es un jefe estupendo.

-Yo empecé a estudiar un curso a distancia,

administración y dirección de empresas.

-¿Y por qué no lo retomas?

Seguro que merece la pena.

-No, no es tan fácil.

Lo que peor se me daba de todo eran las mates.

Antes tenía un colega que me daba clases.

No todos somos unos lumbreras.

¡Es un delito y está penado con la cárcel!

¡Que me da igual! ¿Sí?

Sí. ¿Te da igual?

Pues prepárate. Porque, como Ríos te denuncie,

ese periódico se pondrá las botas con tu gran melodrama.

Piénsalo un momento. Tenemos un chivo expiatorio.

-Toni Ríos.

-¡Todo el mundo pensará que tiene motivos para matarlo!

-No, es muy arriesgado.

-Tenemos una oportunidad de oro y, si no la aprovechamos,

nos vamos a arrepentir.

-¿Te planteas cambiar de comisaría?

-Sí, me estoy planteando cambiar, irme,

a un sitio donde no me conozcan.

-Debemos vivimos nuestra relación como nos lo propusimos,

con la cabeza bien alta, digan lo que digan los demás.

¿Qué estás haciendo aquí?

Yo también me alegro de verte, Doctor.

Hoy no puedo recibir a nadie.

Tengo la sala de espera llena y, si no tienes cita previa...

No creo que necesite cita para hablar contigo.

Si has venido por las operaciones de tus chicas,

háblalo con Andrés. Luego ya me lo traslada a mí.

Claro.

Prefieres perder el tiempo emborrachándote y montando jaleo.

¿Has leído el artículo

que publica esa bazofia que se hace llamar periódico?

Hombre, como todo el mundo.

Y tuve el privilegio de observar el espectáculo que montaste

dándole un puñetazo al policía ese.

No te vi. ¡Normal!

Aún no entiendo cómo acertaste a darle al madero.

Tampoco le di de pleno, o sea que...

Ya, el caso es que cometiste una imprudencia.

Ese niñato es un imbécil.

Lo del uniforme le queda grande.

Pero ese no es tu problema.

¿Y a ti qué más te da lo que haga o deje de hacer?

¡Error!

Lo que hagas me importa, y mucho.

Me interesa tratar con gente que no pierde los papeles

y tú los estás perdiendo por completo.

Si te digo la verdad, no me arrepiento.

De hecho, me quedé corto con ese puñetazo raro que le di.

Entiendo que estés jodido porque tu mujer te ha engañado,

pero así es la vida.

Emborrachándote y peleándote no arreglas nada, y menos a la vez.

No me des lecciones.

¿Quién me dice a mí que, con lo desquiciado que estás,

no te detienen un día y cuentas lo de Malena?

Eso no va a pasar. ¿Por qué?

Oye, me da igual todo, ¿vale?

Y si la Policía averigua lo de Malena también me da igual.

¿Cómo dices?

Que todo se ha ido a la mierda.

Mira, imbécil, o empiezas a calmarte

o me va a importar una mierda a mí. Y eso no es bueno para ti.

Estoy harto de que me ninguneéis,

Verónica, Toni y tú. Y estoy harto de que me amenaces.

Pues no seas más niñato que él y aprende a comportarte.

¿No te entra en la cabeza?

¡Todo se ha ido a la mierda, que me da igual!

Si se enteran de lo de Malena, me quito un peso de encima.

Eso es verdad, irás a relajarte a la cárcel.

¿Qué parte de "me da igual" no entiendes?

¿Qué parte de "no caeré por tu culpa" no entiendes tú?

Yo no os pedí que os deshicierais del cadáver.

¡De hecho, estoy en esta pesadilla por vuestra culpa!

Para librarte de la cárcel,

de esa a la que tienes tanta prisa por ir.

No, lo hiciste porque te convenía,

porque así me tenías pillado. Pero se acabó.

Ojo con lo que dices.

¿O qué? ¿Qué me vas a hacer?

Ahí fuera hay mucha gente que te va a ver salir de aquí.

Estás jugando con fuego, Mateo.

Y al final te vas a quemar.

(Música sombría)

(SUSPIRA AGOBIADO)

¿Qué tal, Toni? ¿Cómo va el día?

Pues ahí vamos, tirando.

Oye...

¿Es cierto lo que ha llegado a mis oídos,

que estás pensando en pedir el traslado?

Ya veo que las noticias vuelan.

¿Eso quiere decir que es cierto?

Pues sí, inspectora.

¿Tan mal te tratamos?

Tengo preparado un discurso para convencerte de lo contrario.

No hace falta, jefa.

Lo he estado pensando

y creo que al final no me voy a ir.

Me alegro mucho.

Y más en tus circunstancias. ¿Puedo darte un consejo?

Si le digo que no, ¿me lo va a dar igual?

No, porque quiero ser muy respetuosa contigo.

Venga, a ver.

Procura concentrarte en el trabajo.

Cuando todo esto pase, que pasará,

lo que recordarán tus compañeros es tu labor policial.

¿Usted cree?

No lo creo, estoy convencida de ello.

Y además, pensarán que ha tenido mucho mérito

por llevar a cabo esa labor

precisamente en unas circunstancias muy difíciles.

Muchas gracias, jefa, lo voy a tener en cuenta.

Me voy, me está esperando Merche

para arreglar las diligencias de la joyería.

Ya estás tardando.

Chao.

(RESOPLA)

Me alegra que os hayan gustado los Bloody Mary.

Si queréis repetir, ya sabéis.

Gracias.

¡Vaya, qué sorpresa!

No esperaba verte por aquí.

Creía que estabas harta de escuchar mis sermones.

-Y lo estoy,

no he venido a que me sermonees, quiero hablar contigo. ¿Podemos?

-Claro, claro que podemos hablar.

Siempre que hablemos de forma civilizada.

Estaba a punto de tomarme un Manhattan. ¿Te apetece uno?

-Hiciste que me acostumbrara a él.

-Qué lástima, ¿verdad?,

no haber conseguido que dejases otro tipo de cosas.

Está bien, Diana, tú dirás.

-Hace dos días una subinspectora de policía,

una tal Esperanza Beltrán,

me estuvo haciendo preguntas.

-¿Dónde, en comisaría?

-No, en el bar La Parra.

Quiso aparentar que era algo informal,

pero fue un interrogatorio en toda regla.

-¿Y qué quería saber exactamente?

-Me preguntó por Rojo.

Parece que lo están investigando. Y no solo eso,

de alguna forma, sospecha que hago negocios con él.

-¿Y exactamente qué tengo yo que ver en todo eso?

-Quiero saber si la policía te ha estado preguntando por mí.

Y si tú has contado algo más de la cuenta.

-Así que has venido por eso, ¿no?

-Sabe cosas de mí

que muy poca gente conoce.

Que me relaciono con la "jet set", con jeques árabes,

que viajo en avión a gastos pagados y en primera clase.

Y que últimamente he estado en Kuwait

y Arabia Saudita.

-Solo significa que la subinspectora está bien informada.

-Fernando, no juegues conmigo.

¿Tienes tú algo que ver, sí o no? -No.

No tengo nada que ver con todo esto.

Aunque reconozco que esa policía vino a hacerme preguntas sobre ti.

No sé cómo supo que habíamos estado juntos.

(NERVIOSA) -¡Lo sabía!

Sabía que te habías ido de la lengua.

-Ten cuidado con lo que dices porque yo no soy ningún chivato.

-¿De mi relación con Rojo no has contado nada?

-No.

Pero, como te he dicho, están bien informados.

Saben que haces negocios con ese desgraciado.

-¿Y por qué me investiga a mí? -No lo sé.

No tengo la más remota idea,

pero tengo una pregunta mucho más interesante.

¿Cómo puedes hacer seguir en negocios con ese desgraciado?

-No te he pedido tu opinión.

Muchas gracias por todo.

Sigue estando exquisito.

-Mañana me traes los recibos

y vemos cómo podemos hacer para empadronarte.

-Sí, a esa hora me viene bien.

De acuerdo, adiós.

(SILBA)

-¡Ay!

¡Cariño! ¡Qué ganas tenía de verte!

-Y yo.

¿Has acabado por hoy?

-Mira, me quedan cuatro cosas

y ya nos podemos ir.

-Le he estado dando vueltas a lo que hablamos ayer.

-¿Te refieres a pedir el cambio de comisaría?

-Sí.

Lo he comentado con compañeros de comisaría.

-¿A qué conclusión has llegado?

-No te vas a creer quién me ha hecho decidirme.

Paula, tu hija.

-¿Paula, en serio?

Ha oído que iba a pedir el traslado y ha venido a hablar conmigo.

-¿Qué te ha dicho?

-Que entendía que me quisiera ir. Me ha pedido perdón,

y me ha dado las gracias por no denunciar a su padre.

-No sabes cuánto me alegro, Toni.

-Y también me ha dicho

que se ha dado cuenta de que te quiero mucho

y que quiere que seas feliz conmigo.

-Si es que Paula tiene un corazón...

Sabía que al final aceptaría nuestra relación,

pero no imaginaba que sería tan temprano.

-Ni yo, la verdad.

Pero me alegro de estar bien con ella,

le tengo mucho cariño a tu hija.

-Seguro que te ha dicho que no te trasladaras por ella.

-Cómo la conoces, ¿eh? -La he parido.

-Me ha dicho que si lo pedía no fuera por los demás,

que si lo hago, les daría la razón a los que me critican.

-¿Y cuál es tu decisión?

-He decidido eso, que me quedo.

Que me quedo en Distrito Sur porque es mi comisaría,

porque me he ganado el cariño de los demás

con mi esfuerzo y no voy a renunciar a eso.

-¡Ven aquí, claro que sí! No sabes cuánto me alegro.

Nosotros no tenemos que arrepentirnos de nada,

ni tenemos que irnos. Es nuestro barrio, es nuestra vida.

-Solo falta que se calme Mateo.

Como me la vuelva a liar, no respondo ya.

-Ten paciencia, no entres al trapo.

-Es que, si me está provocando

y me quiere pegar, no voy a poner la otra mejilla.

-Creo que después de lo que pasó, habrá recapacitado.

-Ojalá.

-Bueno. ¿Vamos a celebrar que te quedas en Distrito Sur?

¿Vamos a cenar a algún sitio?

-Venga, elige tú dónde.

-Pues a La Parra.

-¿A La Parra?

La última vez la gente no paraba de mirarnos y cuchichear.

-Esas miradas desaparecerán.

Debemos vivir nuestra relación de una manera normal,

sin escondernos.

Si no dan señales de vida,

habrá que forzar el encuentro con el emir.

No sé, comisario.

Tengo el mismo interés o más que usted en eso.

Llevar una doble vida y jugarse el pescuezo

no es plato de buen gusto.

Razón de más para celebrar el operativo.

Lo que sabemos es que el emir está en Madrid.

¿Y no te resulta frustrante

saber que lo tenemos cerca y estamos de brazos cruzados?

Es que no podemos forzar esa reunión.

Si el emir se ve en una encerrona va a escapar,

y eso sí que va a ser frustrante.

Creo que no se irán de España hasta liberar a su hermano Malek.

También es cierto que, si pongo demasiado interés

o si insisto en quedar con ellos, sospecharán.

Según te dijo Hasán,

el emir no te recibirá hasta que le entregues

el arsenal de armas robadas. Así es.

Solo tienes que decirle que has localizado una armería

más apta para el robo.

Podemos planearlo para que el asalto sea un éxito

y nadie corra peligro.

Sé que tiene ganas de coger al emir

y que se juega mucho en esta operación, pero yo también.

Así que déjeme gestionar las cosas a mi manera.

Karim, me da miedo que peques de exceso de prudencia.

Llevo mucho tiempo infiltrado en el mundo del yihadismo.

El propio Carranza me instruyó personalmente

y sé dónde, cuándo y cómo actuar.

Si no, no me habrían puesto a cargo de la operación.

Ahora conviene mantener el perfil bajo

y esperar a que ellos marquen el tempo.

Cualquier paso en falso pondría en peligro la operación.

¿Hay algo más que me estés ocultando?

¿Algún tipo de información?

En absoluto. Desde que me descubrieron,

estoy trabajando conjuntamente con ustedes.

¿Seguro?

¿No planeas nada con el consentimiento de Europol

a mis espaldas?

No. ¿Por qué me pregunta esto, comisario?

Últimamente siento que en Jefatura han perdido la confianza en mí

y que me tienen al margen de los operativos importantes.

No le dé importancia,

porque de esto nadie sabía nada. Es un operativo de alto secreto.

Te han traído aquí sin decirme que eras un agente infiltrado

de una célula yihadista.

Me siento como el último mono.

Fue por seguridad, yo no le daría más vueltas.

Cuando trajeron a Iker Lemos infiltrado como agente del CNI,

Jefatura sí que me lo dijo.

En este caso, Europol dio la orden de mantenerlo en secreto,

Jefatura solo lo acató.

Hay cargos más altos que usted que no conocen este operativo.

Ni siquiera me han informado de que Mercedes está aquí

para investigarte. Es frustrante.

Creo que no lo sabían.

De ser así, me lo habrían dicho. ¿No lo ha pensado?

Cuando mis superiores han hablado de usted,

nunca han dudado de su profesionalidad.

Le aseguro que le tienen en muy buena estima. Esté tranquilo.

Gracias.

Y ahora que hemos hablado de esto, si no le importa,

me gustaría hacer las cosas a mi manera.

Por supuesto, Karim.

Y siento haberme dejado llevar por mis paranoias.

Me alegra haberle podido ayudar a gestionarlas.

Gracias.

-¿Cómo ha ido la detención del marido de Raquel?

-El tío todavía se ha puesto chulo cuando hemos ido.

-Estaba indignado, que por qué íbamos a detenerlo.

Decía que teníamos que detener a su mujer,

que decía que era una furcia,

que le ponía los cuernos con cualquiera.

-Pero qué morro.

-Y encima diciendo que su mujer era una mentirosa,

que él jamás la había maltratado

y que era ella la que lo maltrataba con lo primero que se encontraba.

-¿Y cuando le habéis enseñado el vídeo que grabó Raquel?

-El tío jeta decía que era un montaje.

Y cuando lo ha visto el juez lo ha mandado a prisión en el acto.

-Todo ha salido bien.

-Gracias a Paula que se ha ganado su confianza para que denunciara.

-No, fuimos las dos,

pero a mí me has dejado un rato más hablando.

-Porque lo estabas haciendo muy bien.

-Has encontrado una buena aprendiz, ¿eh?

-¡Sí, qué ganas tenía! Vamos a formar un buen equipo.

-Bueno, espero no fallarte. -Visto lo visto, seguro que no.

(Móvil)

-Uy, es Raquel.

-¿Le has dado tu número personal?

-¿Qué te he dicho? Se la ha ganado.

Cógelo.

-Hola, Raquel, ¿qué tal?

No, no molestas, tranquila. ¿Cómo estás?

Qué bien, me alegro.

Gracias, pero el mérito es tuyo. Has sido una valiente.

También te mandamos un beso nosotras.

Que descanses.

-¿Qué te ha dicho?

-Darme las gracias por lo que hemos hecho por ella.

Dice que ahora tiene otra oportunidad para ser feliz.

Y si no fuera por nosotras, seguiría viviendo un infierno.

-A veces este trabajo tiene estas recompensas.

-Claro que sí. ¡Un brindis por estas compañeras de la UFAM!

(CELEBRAN) -¡Por esa aprendiz!

-Eh, bajad la voz, a ver si me denuncian los vecinos.

-Perdona, nos hemos venido arriba. -Me encanta veros tan contentos.

-Hola.

-¿Prefieres que vayamos a otro lado?

-No, nos quedamos. -¿Seguro?

(ASIENTE)

-¿Qué os parece si vamos al mexicano que han abierto?

-Buena idea, dicen que está todo rico.

No va a ser todo tortilla y croquetas.

-Si lo decís por mí, no os preocupéis.

No me importa que estén allí mi madre y Toni.

Hola. -Hola, Paula.

-¿Habéis venido a cenar?

-Sí, a celebrar que Toni no pide el traslado.

-Qué bien, me alegro mucho.

Has tomado muy buena decisión.

Nada, que aproveche.

-Gracias, Paula. -Gracias.

-Hola, guapos. ¿Qué os pongo?

-Pues tu tortilla.

-¿Un par de pinchicos y dos cervecicas?

-Perfecto, gracias, María.

-Esta mañana he ido a ver a tu socio a la clínica.

-Qué raro,

no me ha dicho nada.

Aunque en el estado de nervios en el que está,

ya le da todo igual.

-Está peor de lo que pensaba.

En cualquier momento puede irse de la lengua con lo de Malena.

-Te lo advertí,

Mateo es una bomba de relojería.

-Estoy de acuerdo.

-No podemos quedarnos de brazos cruzados, Rojo.

-Es hora de actuar.

-¿Qué has pensado?

-Siéntate.

Haremos lo que dijiste.

Eliminaremos a Mateo

y le cargaremos el muerto a Toni Ríos, el madero.

-Es lo mejor,

tal y como están las cosas.

Si lo hacemos bien,

nadie sospechará de nosotros. -Esa es la idea.

-¿Cuándo lo hacemos? No hay tiempo que perder.

-Lo primero es conseguir una pistola

con un número de serie borrado y que esté limpia.

Que no la hayan usado en ningún delito anterior.

-Para ti no supondrá ninguna dificultad.

-No,

lo difícil será conseguir las huellas de Toni,

pero ya sé quién se puede encargar de eso.

-Perfecto.

Solo hay que encontrar la manera de incriminarlo.

-No.

Primero hay que pensar qué sicario se va a hacer cargo de esto.

Y eso no va a salir barato.

-No va a hacer falta ningún sicario.

-Si quieres que lo haga uno de mis hombres, te equivocas.

No voy a correr ese riesgo.

-Lo voy a hacer yo. -¿Qué?

-Yo voy a matar a Mateo Bremón.

-¿Me estás hablando en serio? -Completamente.

Soy quien más fácilmente puede acercarse a Mateo

sin que sospeche.

Y no me va a temblar el pulso.

-Si tú nunca has matado a nadie. -Siempre hay una primera vez.

-Hay que tener mucha sangre fría para cargarse a alguien.

-O mucho odio dentro.

-Qué bien, Andrés.

Por fin están todas las cartas encima de la mesa.

Esto no lo haces solo por salvar tu clínica,

también es una venganza.

-Han sido muchos años, Rojo,

aguantando su arrogancia, su chulería, su condescendencia

y su superioridad.

-¿Tanto lo odio le tienes

como para querer apretar el gatillo? -Ya te he dicho que sí.

-Lo siento, no lo veo claro.

-Lo voy a hacer yo, Rojo.

Quiero darme ese gusto.

Quiero ver con mis propios ojos cómo los de Mateo Bremón

se cierran por última vez.

-No puedes fallar, Andrés.

-No voy a fallar, Rojo.

No voy a fallar.

(Música de tensión)

Tu mala racha está a punto de terminar.

Hazme caso. Y antes de lo que crees.

Espero que tengas razón. Por supuesto que la tengo.

¿No me puedo tomar una copa tranquilo sin que aparezcas?

Aparte de que no estabas tranquilo, así que vamos a relajarnos.

¿O qué? ¿Me vas a pegar, me vas a detener?

Porque arruinarme la vida ya lo has hecho.

Tengamos la fiesta en paz.

¡Pues deja de seguirme! ¡Déjame vivir!

Eh, si tenéis algo que discutir, os vais a la calle.

-Policía nacional.

-Hola, Nico, ¿qué tal?

-Bien. ¿Me pones un café solo?

He estado estudiando toda la noche.

-¿No prefieres tomarte café en otro sitio?

No lo digo por mí,

estoy encantada de estar de cháchara contigo.

Pero lo digo por...

Por Rojo. -¿Qué pasa con Rojo?

-Que no le hace gracia que vengas por aquí.

-¿Sucede algo que deba saber?

-¡Todo se ha ido a la mierda!

-¿Cómo que se ha ido a la mierda?

Supongo que tus jefes ya te habrán informado.

No, nadie me ha dicho nada.

Voy a ser el encargado de seleccionar y formar

a los agentes que necesites.

Se puede ahorrar el trabajo. La misión se ha ido al traste.

-¿Por qué?

-Como confiamos en ti, márcate otra invitación esta tarde

y así invitas a Nacha.

-Pues hoy complicado,

porque he quedado a las 20 h en el Moonlight.

Cóbrate, Paty, porfa.

Quédate con el cambio. -Gracias.

-Chao.

(ROJO) -Ya tenemos el vaso.

Quiero que las huellas aparezcan

aquí.

-Cada vez me mete en líos más raros,

y paso de seguir pringándome por él.

Háblame de ese archivo que debo borrar.

-Lo único que debes saber es que es un vídeo en el que...

le dan una paliza a un hombre y a sus guardaespaldas en un hotel.

-No te irás a cagar ahora en los pantalones.

-No, no... -¡No bebas!

-Te prometo que no me echaré... -No bebas.

Si necesitas coger fuerzas,

las buscas en otra cosa. Queda mucha tarde todavía.

Pauli. Perdona, no he llegado a contestar.

Perdóname.

Estoy bien, estoy aquí trabajando,

que creo que me va bien.

Y deja de preocuparte por mí.

Los hijos no deberían preocuparse por los padres. Es al revés.

Te quiero mucho, cariño.

Acabamos de recibir una llamada urgente.

Se han oído disparos en la clínica DiMatteo.

-¿Cómo?

-Un vecino ha avisado al 112.

Vamos, es urgente. -Pedid refuerzos. Por favor.

-Se nos estropean todos los planes.

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Servir y proteger - Capítulo 755 (Parte 2)

23 jun 2020

Mateo no se arrepiente del puñetazo que le dio a Toni, y su desquicie va a más. Nico y Paty congenian. Esto provoca un ataque de celos de Rojo. Bremón, pensando que ha perdido la confianza de Jefatura, presiona a Karim.
 

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