Servir y proteger La 1

Servir y proteger

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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 748 (Parte 2) - ver ahora
Transcripción completa

¿Qué estás buscando aquí?

Espiar a Karim.

Forma parte de un operativo secreto

que coordina mi jefe de Bangkok.

Creemos que forma parte de una célula yihadista.

-El lunes empieza el juicio a Malek Handal

en la Audiencia Nacional.

-Ese es el terrorista que pillaron

cuando iba a atentar en la Plaza Mayor, ¿no?

-Ese mismo.

-Ya tengo los planos de la cárcel.

Os mantendré informados.

-Muchas gracias, guapos. Buen día. -Gracias.

-Hasán, ¿qué haces ahí? -Son órdenes del emir.

-¿Lo has visto ya? -Todavía no está en Madrid.

Me ha ordenado que me reúna contigo.

-Me habías dicho que venías por trabajo.

¿Has mirado el tablón de anuncios? Suele haber ofertas.

Puede que alguna te encaje.

-Sí, pero ningún perfil encaja conmigo.

-Aquí hay una zona donde se imparten clases y talleres.

Bien. Al lado hay un pasillo por donde desfila mucha gente.

Visitantes, presos, profesores...

-Bastaría con falsificar unas credenciales.

-Efectivamente. Ve y habla con el emir.

Dile que tenemos un plan que no necesita armas.

Todavía no has jurado el cargo y estás pendiente de calificación.

No deberías permitir que nadie te desviara de tu objetivo:

formarte.

Eso es precisamente lo que hago con Karim.

Si quieres que lo deje con él, no lo haré.

-¿Qué haces tú aquí?

-Darte una sorpresa. ¿No te invitas a un café ni nada?

-No me gustan tus sorpresas. No me gusta encontrarme contigo.

No vamos a asociarnos.

Solo trabajaremos juntos en negocios puntuales.

-He conseguido estas fotos.

Igual con esto tenéis un hilo del que tirar para detenerlo.

-¿Quién es esta mujer? -Solo sé que se llama Diana.

(VERÓNICA) -Mateo.

Mateo. ¿Toni y Verónica liados?

Sí. Ya me cuadra todo.

Se ha ido a la mierda porque ese se ha entrometido.

Paula, eres lo que más quiero en este mundo.

Ojalá existiera una manera de hacer las cosas

sin hacerte daño.

-Si yo fuera lo que más quieres,

me lo habrías contado todo. Pero no lo hiciste.

-Me daba miedo tu reacción. -Ya has visto lo que está pasando.

No te perdonaré ahora porque vengas llorando.

-Tú no eres un cobarde que se queda de brazos cruzados

mientras un panoli le roba su mujer, su familia, su felicidad, su futuro.

Siempre te has enfrentado a los problemas

y no vas a consentir que ese imbécil

te robe tu vida.

Has roto una relación de 20 años. No me toques.

No sabes lo que eso significa. Ni te lo imaginas,

porque no eres más que... ¡Te digo que no me toques!

-¡Oye, oye! Tranquilos los dos, ¿eh?

-Venga, no empeores las cosas. Vámonos.

Tenemos que eliminar a Mateo por las malas.

Y me duele, porque es mi amigo.

Todo el mundo ha visto a ese policía

amenazar a Mateo si volvía a ponerle las manos encima.

-¿Quieres deshacerte de Mateo

y que piensen que fue el policía?

-Es la solución perfecta.

(Música tranquila)

¿Qué? ¿Cómo vais?

¿Tenéis algo sobre la guitarra? Mucho, mucho. Mira.

Es un instrumento de seis cuerdas

que se puede considerar una evolución de la vihuela.

O eso decía Juan Bermudo,

aunque hay teorías que no están de acuerdo.

¿De qué va esto?

Nada, jefa. El coleccionista nos ha dado una buena chapa

sobre la guitarra española y traemos la cabeza como un bombo.

-Nos ha pasado un libro de un tal Gaspar Sal:

"Instrucción de música sobre la guitarra española

y método de sus primeros rudimentos".

Está escaneado, ¿te lo paso?

Elías, estoy muy cansada, es tarde y quiero irme a casa.

¿Qué tenéis de verdad?

Yo lo que tengo es un cabreo y un dolor de cabeza...

Esto es un rollo, inspectora. Nacha, cuéntame tú.

A ver, jefa. El denunciante, Jorge Galarraga,

es un coleccionista importante

especializado en instrumentos renacentistas y barrocos.

-47 piezas tenía. Bueno, ahora tiene 46.

-La pieza robada en cuestión es una guitarra del siglo XIX

y está fabricada por el maestro Antonio de Torres.

La han tocado los mejores guitarristas de flamenco

de todo el mundo.

-De eso también nos han dado una lista. Échale un ojo.

-Ese ha sido uno de los últimos trabajos

de Antonio de Torres.

Por lo visto, es un lutier muy reconocido.

Está fabricada con unas maderas que no son fáciles de conseguir

y ha sido patrimonio histórico-artístico.

-Tiene los aros de palo santo.

Más concretamente, el fondo. Tenemos otra lista de esto.

Aparte de las clases magistrales, ¿qué tenéis respecto al caso?

En la inspección ocular no había ninguna señal de violencia.

Las ventanas y las puertas no presentaban señales de forcejeo,

y eso que Galarraga afirmó

que la casa está siempre bien cerrada y con plena seguridad.

Eso quiere decir que el ladrón es alguien de dentro.

¿Tenemos sospechosos?

La señora de la limpieza

es la única que tiene llaves aparte del dueño.

También hay un tipo rondando que también es coleccionista.

¿Cómo se llama? (ASIENTE) -Néstor Cobo.

Te enseño su fotografía.

Este, por lo visto, es un rival de Galarraga

cuando van a las subastas de instrumentos antiguos.

Según dice Galarraga, él pujó bastante fuerte

por esa guitarra la última vez y ha visitado varias veces su casa.

-Estos dos tipos montan una especie de sesiones para melómanos

y contratan a muy buenos músicos para los millonarios.

Ya. Le vais a interrogar, supongo.

De momento vamos a empezar por la mujer de la limpieza.

Tenemos la intuición

de que la persona que robó el instrumento

no tiene idea realmente del valor que representa.

¿Por qué lo dices?

Hay instrumentos más pequeños y manejables,

fáciles de llevar, que suelen tener más valor,

como los violines.

Parece raro que el dinero sea el objetivo.

¿Entonces os inclináis

por la señora de la limpieza como responsable?

Tampoco es que encaje en el perfil al 100 %,

pero necesitamos empezar a descartar sospechosos de la lista.

¿Los interrogaréis a los dos?

¿No prefieres que esperemos un poco?

El comercio de estos trastos no es muy habitual.

Antes o después contactarán con algún coleccionista

para venderla.

Pensábamos también informar a los anticuarios

sobre el tema de la denuncia. Vale. Hay que avisar a Aduanas.

De todas formas, si tiene razón Elías

y el robo no ha sido por dinero,

eso no nos conducirá a ningún sitio.

Creo que aquí hay algo más.

Mira.

Un catálogo escaneado del Museo de la Guitarra de Almería.

Y se llama casualmente Antonio de Torres, cómo no.

Buenas noches, Elías.

¿No quieres ver una foto de "La Invencible"?

Es la guitarra más famosa de este tipo.

(GRITA) Buenas noches, Elías.

Venga ya, déjate de rollos y sigamos con esto.

Acabaremos tocando la guitarra en sueños.

(SUSPIRA AGOTADO) -De acuerdo.

(Música de suspense)

-La acabo de tirar.

-Justo venía a por eso.

-Miguel se enfada muchísimo si dejamos el puesto sucio.

-Gracias.

(RÍE) -Ya me ha caído a mí alguna bronca.

-Bueno, pues nada, gracias. -De nada.

-Hasta luego.

-A ver.

-¿Todo bien?

-Sí.

¿Conoces al chico que se acaba de ir?

-¿Hasán? (ASIENTE)

Sí, un poco.

Estaba trabajando aquí en ese ordenador.

¿Por qué? ¿Estás buscando lo que él estaba mirando?

-Estaba comprobando el historial de navegación,

pero lo ha borrado.

-Entiendo que si investigas a alguien que viene aquí

a usar los ordenadores

deberías comentármelo con antelación.

¿Pasa algo que deba saber? ¿Tenéis algo contra él?

-No tenemos nada contra él,

pero me vendría bien saber lo que estaba buscando.

¿Te importa si envío a un compañero de informática

para que intente recuperar el historial?

-Como no me contestas a lo que te pregunto

ni me estoy enterando, ¿qué pasa si digo que no?

¿Es un delito?

-No, no es un delito.

Sería bastante borde por tu parte, pero delito no sería.

-¿Y si probamos a que me cuentes lo que pasa?

-No puedo contarte gran cosa.

Su nombre ha salido en una investigación.

Cualquier cosa que me cuentes, me vendrá muy bien.

-Pues te puedo contar poco, la verdad.

Se llama Hasán Khatib.

Apareció ayer por primera vez en el centro cívico.

Está buscando trabajo.

Quería usar los ordenadores para enviar currículos.

-¿Lo has visto hablar con alguien? -No.

-¿Chatear con alguien, quizás?

-Me dedico a muchas cosas aquí y, como comprenderás,

no investigo ni espío a la gente en los ordenadores.

-Ya.

Pero si así por casualidad, sin espiar,

vieras alguna cosa,

¿me lo podrías contar, por favor?

-¿Alguna cosa cómo qué? -Lo que sea.

-¿Puedes ser más concreta? -No te puedo contar nada.

-Muy bien. Para lo que necesites, aquí estoy.

-Te lo agradezco.

-Si yo a Toni lo veo superfeliz.

Pero, no sé, es un chico de veintipocos

con una mujer de cuarentaimuchos.

-¿Y?

¿Qué? Termina la frase.

-Nada, Paty, que lo veo muy bien.

Pero que son edades distintas

con necesidades e intereses distintos.

No sé. Yo, por lo menos, no me veo con un chico tan joven.

-Pero Verónica no tiene por qué pensar como tú, ¿no?

-Tiene una hija de la edad de Toni.

-Yo qué sé. Pues si son felices, que lo sean.

No veo el problema tampoco.

-No ves el problema porque eres joven.

-Verónica tiene la misma edad que tú y tampoco lo ve.

-Bueno, o no lo ve ahora,

porque es la novedad. Pero los problemas vendrán.

-¿Cómo lo sabes?

-No es que lo sepa,

pero esa mujer algún día querrá cenar con su hija, digo yo.

-Supongo que sí, claro.

(IRÓNICA) -Y será una cena de lo más cordial.

Su hija con el exnovio que ahora está con la madre.

-Pues que cenen por separado, yo qué sé, no sé.

Qué jaleo, ¿eh? -Hombre.

¿Cuánto se aguanta una pareja

en la que no puedas compartir tu amor con tu familia?

-Hay familias que se ven en la misma situación.

(MARÍA ASIENTE)

Que se llevan fatal entre ellos. Esto igual les puede unir más.

-Yo qué sé.

-Con lo difícil que es encontrar a una persona

que te quiera como tú la quieres a ella,

cuando la encuentras, todo lo demás te da igual.

-No te voy a llevar la contraria,

porque tienes a tu favor

años de literatura romántica que te avalan.

Pero, vamos,

lo que me parece noble por tu parte

es alegrarte tanto por que Toni esté feliz,

con lo que habéis tenido vosotros.

-Yo qué sé, María. El amor es cosa de dos.

Por muy enamorada que esté de una persona,

si esa persona no me corresponde, es mejor olvidarse.

Si puedes, claro.

(RÍE)

¿Qué pasa? ¿Que te aburro o qué?

-No, cariño, es que estoy "reventá". Se me cierran los ojos.

-Venga, anda. Súbete arriba a descansar.

Me ocupo yo de esto y recojo, ¿eh?

-¿Sí? (PATY ASIENTE)

-Recoges, cierras y te vas. -Por supuesto.

-Eres más buena que el pan.

Hasta mañana, cariño. -Descansa mucho.

(SUSPIRA PENSATIVA)

-Oye, Paty, ¿se puede? -Hola, Espe.

Estoy cerrada ya, pero te puedo preparar algo frío.

-No, si no venía a comer. Quería hablar contigo.

¿Estás sola?

-Sí, María acaba de subirse. ¿Por?

-Pues porque...

Tenía que decirte dos cosas que he averiguado sobre Diana.

-¿Sí? Cuenta.

-Tenías razón. Efectivamente, es proxeneta,

pero se mueve en otros círculos.

Chicas jóvenes universitarias, clientes con mucha pasta,

políticos, grandes empresarios e incluso jeques árabes, creo.

-Guau.

Entonces podréis detenerla.

-De momento no, porque tiene una buena tapadera legal

para facturar sus servicios. (SUSPIRA INDIGNADA)

-Vamos a ver, Espe.

Si sabéis perfectamente a lo que se dedica...

-Paty, una cosa es lo que sepamos

y otra lo que podamos probar delante de un juez.

He venido a decírtelo porque la policía está trabajando.

-A ver, que sí, perdón. Sé que estáis trabajando.

Te juro que me da mucha rabia ver

cómo hay gente que se caga en las leyes

y nadie puede hacer nada.

-No te preocupes. Acabarán cometiendo un error,

los cogeremos y los meteremos en la cárcel.

Mientras tanto, me quedaría mucho más tranquila

si te alejaras de Rojo y de su familia.

-Ya, debería hacerlo.

-¿Y lo harás?

-Es que le he cogido cariño a Leonor.

Es muy buena gente y necesita ayuda.

-¿Y tienes que ayudarla tú?

-Ella no tiene la culpa de tener el hijo que tiene.

-Ni tú de saber lo que sabes de Rojo.

Investigar sobre esa gente es trabajo de la policía.

Tú no te tienes que arriesgar. -No lo haré.

Solo quiero ayudar a Leonor.

Ya está. De verdad, Espe. Te lo prometo.

-Bueno, vale, ya está. No te puedo obligar a nada.

Pero no me parece buena idea que sigas ahí.

-Tranquila, no me pasará nada.

¿Vale?

-Me voy a casa a cenar. -Venga, anda. Descansa.

Y gracias.

(SUSPIRA AGOBIADA)

(Música intrigante)

-¿Todo bien, Diana?

Te noto un poco tensa. -No te preocupes.

En cuanto salga de aquí, se me pasará.

-Tu franqueza es admirable. Poca gente me habla así.

-Ramón, si eso roza la amenaza, pierdes el tiempo.

No te tengo miedo.

-No tengo ninguna intención de amenazarte.

¿Quieres tomar algo? -No.

Solo quiero mi dinero y marcharme.

No te ofendas, pero no me gusta reunirme contigo.

Ni mucho menos aquí.

-Muy bien.

¿Por qué no mandas al recadero? -¿Por una recaudación?

(RÍE) No.

La vida me ha enseñado que en asuntos de dinero

no te puedes fiar de nadie. Como mucho, de ti misma.

Y no siempre.

-Si lo que te preocupa es el dinero y la discreción,

tengo una fórmula

que te puede ayudar a solucionar los dos problemas de golpe.

-No tengo problemas con el dinero.

Y mucho menos con la discreción.

Es tu discreción la que me preocupa.

-Me gustaría que te replantearas lo del Sunday 99.

-No me interesa.

-Es un local con clase y con muy buenos clientes.

-Mis chicas no ejercen en locales por muy elegantes que estos sean.

-Diana, entre los dos podríamos hacer de ese local una mina.

Conozco al dueño. Me debe algunos favores.

Me lo dejaría a buen precio.

Sería un buen sitio

para los encuentros con los clientes.

-Un burdel, en una palabra. -No. Un local exclusivo

para clientes de confianza y chicas de alto "standing"

pero con una tapadera legal. -Yo ya tengo una tapadera legal.

-Diana, el Sunday es una máquina de lavar dinero.

-No necesito ayuda para eso, Rojo. Gracias.

-¿Qué pasa?

¿Que lo que tiene que ver conmigo está contaminado?

-No, yo no he dicho eso.

No quiero correr riesgos innecesarios.

-En los negocios

hay que asumir riesgos.

¿No recuerdas lo que pasó con Torrecilla?

-Sí me acuerdo.

-Trabajar conmigo puede ser arriesgado.

Pero también puede ser muy ventajoso.

-Me vino bien que me libraras del impresentable de Torrecilla,

pero no quiero ir más allá.

Llamaríamos más la atención de la policía trabajando juntos.

No tengo ninguna intención de acabar en la cárcel.

Mucho menos ahora.

Estoy pensando en retirarme.

-¿Cómo?

-Nunca me ha gustado este trabajo.

Solo lo he tenido como una forma de conseguir dinero

temporalmente.

-Así que Diana del Val está pensando en retirarse.

-¿Qué?

¿Ya estás calculando cómo sacar tajada?

-Siempre.

Estaría dispuesto a pagarte mucho por tu lista de clientes.

-Para tener una agenda como la mía,

hace falta invertir algo más valioso que el dinero.

Invertir tiempo, dedicación.

Construir las relaciones poco a poco, con mucho cuidado,

hasta conseguir que los clientes se consideren amigos tuyos.

Eso solo se logra después de mucho tiempo.

-Todo se compra con dinero.

Las amistades, también.

-Ramón,

que tengas buena noche.

(Música dramática)

(Música animada)

-No pararás hasta que te den una paliza.

-Este está a punto de caramelo.

-A punto de caramelo me tienes a mí para sacarte a hostias.

-¿No decías que no querías movidas en tu local?

¿Ha pasado algo con los anteriores? No.

Vinieron, perdieron, pagaron y se piraron.

-Sí, se piraron y no volverán a pisar el Moonlight.

Has ganado cien pavos y yo he perdido dos clientes.

No sé qué gano yo.

-¿Qué ganabas tirando las pastillas?

No querrás una comisión de lo que gane.

-Quiero que dejes de apostar en mi local. ¿Está claro?

-No lo hago por gusto. No tengo un duro.

-Vaya panorama, ¿eh? -Tampoco lo tengo tan mal, ¿no?

Todavía podría ganarte.

(CHISTA)

Vale.

200 pavos

a que meto las seis de una tacada.

Las seis.

(RESOPLA)

Qué rápido que se le quitan a uno las ganas de reírse

cuando pierde 200 pavos en un minuto.

Bueno, igual quieres jugar otra. No, espera. Ya no te queda pasta.

No pasa nada, tío. No te preocupes. Otra vez será.

-Suelta ese taco y déjate de tonterías.

Lárgate si no quieres que llame a la policía

o que te saque a patadas de mi local.

Piensas que te ha engañado, ¿no?

Sí, lo ha hecho. Lo mismo que querías hacer tú, ¿no?

Pensabas que era un niñato que no sabe dónde tiene la nariz

y por eso has apostado.

Pero no te han puesto una pistola en la cabeza para hacerlo.

Así que lárgate. No quiero volver a verte por aquí.

¡Que te largues!

-Gracias, Quintero. -No tienes que dármelas.

Quiero que te vayas tú también.

No quiero volverte a ver jugando al billar.

-No te pongas así. -Me pongo como me da la gana.

Te he dicho que no quería broncas aquí

y te pasas por el arco del triunfo lo que yo te digo.

Lárgate, no quiero volver a verte.

-Vale. Es tu local. Si quieres que me pire...

-¿Se puede saber dónde vas ahora?

-A los billares Cartago. -¿Qué?

-Siempre hay peña jugando. -¿Eres tonto o qué te pasa?

¿No vas a aprender o qué?

Sabes que en los Cartago se junta la peor chusma

de este barrio. ¿Quieres que te den una paliza?

-Quiero que me dejes en paz.

-Espero una respuesta.

-¿No podías esperar hasta mañana?

-Rojo, me da la sensación de que no eres consciente

de la gravedad de la situación.

-La situación está muy clara.

Quieres cargártelo para quedarte con la clínica,

pero como no tienes valor,

me llamas para que haga el trabajo sucio.

-La clínica me importa una mierda. No quiero ir a la cárcel.

-Ni yo tampoco.

Así que no cuentes conmigo.

Yo me dedico a vender placer,

no a matar cirujanos.

¿Por qué voy a cargarme a quien arregla a mis chicas gratis?

-Baja a Mateo del pedestal.

Servet es tan bueno como él o mejor

y no está todo el día borracho y deprimido.

-Olvídate. -¿Por qué?

-No voy a cargarme a Mateo

y hacer que un policía cargue con el muerto.

-Rojo.

Tenemos que hacerlo antes de que él nos arruine la vida.

Está más solo que la una.

Se bebe hasta el agua de los floreros

y el único consuelo que tiene es su hermano: un comisario.

Es cuestión de tiempo que le suelte todo.

-Una cosa es que tu mujer te ponga los cuernos con un niñato

y otra que quiera acabar en la cárcel.

Si tuviera la mente despejada, pensaría así,

pero no la tiene.

Está desquiciado y es capaz de cualquier cosa.

-No lo voy a hacer, así que no insistas.

Si quieres cargarte a tu socio,

lo atropellas con el coche y lo apuñalas,

pero no cuentes conmigo.

Lárgate antes de que agotes mi paciencia.

(Música de tensión)

(Se cierra la puerta)

Ha llegado el informe de Hasán Khatib.

No tenía ningún tipo de actividad

ni relación con grupos yihadistas.

¿Frecuentaba ambientes radicalizados?

Tampoco. Quizás debamos descartar

que Karim sea un topo que trabaja para un grupo yihadista.

¿Me puedo vestir ya? -Sí.

Dime cómo te han hecho esos golpes.

-Me metí en una pelea. -Cuéntame algo más.

-Fue una cosa de chicas.

-Si sigues trabajando para Rojo

o siguen intentando timar a la gente de este barrio,

acabarás mal, créeme.

-Es lo malo de ser pobre y tener sueños.

Tampoco te quedan opciones. -Las tienes.

Te ofrezco curro.

-Sabemos que Diana es la intermediaria

entre las chicas y una lista de hombres adinerados,

pero no tiene antecedentes y no se le presupone otro delito.

-Los tipos como Rojo no pierden el tiempo con alguien

si no es por dinero. Si se reúnen,

es porque tienen algún acuerdo.

-Oh. -Leonor, ¿está bien?

-Sí, sí.

-Siéntese. -No es nada.

Déjalo, ha sido un mareo. -¿Seguro?

Llamo a una ambulancia, ¿vale? -No, cariño,

ya se me pasa. -O me deja llamar

o pido un taxi y vamos al centro de salud.

-¿La conoces? (ELÍAS) -Sí, se llama Diana.

-Sí, Diana del Val.

(ELÍAS) -Me la presentó Quintero. -¿Y Quintero de qué la conoce?

-No sé, creo que tuvieron una relación.

-Necesitamos información sobre Diana del Val.

-¿Diana del Val?

-Sabemos que tuviste una relación con ella

durante un tiempo. ¿Sabes cómo se gana la vida?

-Es decoradora de interiores.

-Eso te ha dicho. -Sí.

-Te ha mentido. Tiene otra ocupación.

-Ah, ¿sí? ¿Cuál?

-Dirige una agencia de escorts.

-No tenías que haberle molestado, yo estoy muy bien.

-No es exactamente lo que ha dicho el doctor.

-¿Ha limpiado usted la guitarra robada?

-No. Nunca la toqué, el señor Jorge lo sabe.

Y al ser tan valiosa,

la tenía metida en una vitrina para que no cogiera polvo.

-Y usted nunca ha tenido copia de esa llave, ¿no?

-Nunca la he tenido.

Solo limpio lo que el señor Jorge me deja tocar.

¿Por qué me preguntan a mí?

-¿Qué hace ahí Charo Manzanero?

¿La conoces? Sí, es una paciente mía.

¿La estáis investigando?

Por el robo en una de las casas en las que trabaja.

"Salam aleikum". -"Aleikum salam".

Atento, no me puedo entretener. De las tres armerías,

la mejor es la de la calle de la Revuelta.

-¿Por qué? -Tiene acceso directo a la M-40.

Si haces lo que te digo, en cinco minutos darás el palo.

-OK. Le transmitiré tu propuesta al emir.

Él tiene la última palabra. -Vale.

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Servir y proteger - Capítulo 748 (Parte 2)

03 jun 2020

Merche sigue a Karim y descubre que se reúne con Hassan en un parque. La policía investiga el robo de una famosa guitarra española. Espe investiga el pasado de Diana y descubre su implicación en el mundo de la prostitución.

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  1. MARIA

    Fernando Guillén Cuervo siempre hace de macarrilla barriobajero. Lo digo por casi todos los papeles que tiene.Su forma de hablar siempre es la de un paletillo.

    12 jun 2020