Servir y proteger La 1

Servir y proteger

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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 746 (Parte 2) - ver ahora
Transcripción completa

La policía me acaba de llamar para decirme que vienen para acá.

Te están buscando.

Saben que llevas algo en la mochila y quieren saber qué demonios es.

-Está limpio.

-Dime que no has tirado las pastillas.

-Sí. Iba en serio, sí.

¿Sabes por qué lo he hecho?

Porque no me puedo permitir que un niñato ande en mi local

con esa mierda encima y que entre la policía

y me pille a mí con eso en las manos.

¿Te estás enterando?

-Hubo una redada en el Moonlight y me escondí en el baño

para deshacerme de las pastillas.

Las tiré.

-¿Adónde, Nico? ¿Dónde las tiraste?

-Al váter.

-Debes devolverme el dinero de las pastillas.

-Tú tiraste las pastillas.

¿Seguro que tiraste las pastillas?

-Escúchame bien, chaval, porque puedo perder la paciencia.

Deberías agradecerme haberte librado de la policía.

De no ser por mí, ahora mismo estarías en la cárcel.

-Acabo de darte todo lo que tenía.

Mis ahorros para estudiar en EE. UU.

-La lección que has aprendido es más valiosa.

¿Qué estás buscando aquí? Espiar a Karim.

Forma parte de un operativo secreto

que coordina mi jefe de Bangkok.

Creemos que forma parte de una célula yihadista.

¿Karim colaborando con la yihad? Parece surrealista.

A mí también me lo pareció,

pero esta noche no he parado de pensar

en que Martos tiene las comunicaciones intervenidas

y los mensajes que recibió eran muy abstractos,

como si estuviera avisado.

Creo que deberías continuar con tu rutina en comisaría.

Es muy buena idea porque cualquier movimiento en falso

podría hacer sospechar a los compañeros y a Karim.

¿Qué hubiera pasado si el otro día

acepto tu propuesta de darnos una segunda oportunidad?

En ese momento, aún no sabías el verdadero motivo de mi regreso.

Hubiera tenido que mentirte.

Y seguir llevando una doble vida.

Y no quería hacerlo.

Porque me importas de verdad.

(KARIM) -No sé quién te envió las fotos,

pero he podido averiguar

es que el número pertenece a un fallecido.

(PAULA) -¿Las fotos están manipuladas?

(KARIM) -No. -Mi madre sabía perfectamente

lo mal que lo pasé cuando lo dejamos.

Y tú...

Me has decepcionado, Toni. -Paula...

(VERÓNICA SORPRENDIDA) -Mateo.

Mateo...

Lo nuestro ya estaba muerto; no iba a ningún sitio.

¿Y adónde crees que te lleva tirarte a ese chaval?

¿Sabes qué pasa? ¡Siempre has ido de santa por la vida

y no eres más que...! ¡Papá, papá! Ya está.

Lo siento mucho, Paula, de verdad.

Cuando me lo ha contado tu padre, no me lo podía creer.

Cuando mi madre me dijo que quería divorciarse, la entendí.

Incluso la apoyé.

Pero enterarme de que sale con Toni ha sido un palo muy grande.

Lo entiendo, es comprensible.

Que sepas que yo también estoy muy dolido.

No podré perdonárselo nunca.

No digas eso.

Lo dices porque es muy reciente, pero es tu madre.

El tiempo lo cura todo. No sé yo si esto también.

Pero no quiero que me afecte al trabajo.

Yo soy consciente de que eres muy responsable

y mucho más dura de lo que aparentas,

y mucho más dura de lo que aparentas,

pero lo que ha pasado es normal que te desestabilice.

Entonces, ¿no piensas que soy una niñata

por pedirte el día libre? Pero ¿qué dices? Para nada.

Has demostrado con creces que eres muy responsable,

y en momentos delicados de tu vida también.

Tienes que olvidarte de todo y aprovechar este día libre, ¿vale?

Afortunadamente, hoy no es un día demasiado liado

y nos lo podemos permitir.

Bueno, te tomo la palabra.

Gracias por apoyarme en todo, tío.

No hay de qué.

Emilio, ¿tienes un momento?

Eh... Sí, claro.

Venga, vete a casa y mañana te llamo para ver qué tal estás.

Me ha pedido el día libre y se lo he dado.

No se siente con fuerzas para trabajar con lo que ha pasado.

Ya me lo imagino.

¿Y tú te vas a pedir el día libre?

Los gritos que le has dado a Toni

se oían en Sebastopol.

Ahora está todo el mundo al tanto de todo.

Quizá me he pasado un poco echándole la bronca.

¿Un poco?

A mí no me parece un poco.

El tema es muy grave, Claudia.

Entiendo que estés dolido porque te toca de lleno,

pero valerte de tu posición para arremeter contra Toni

por un tema personal... no me parece bien.

Y a mí no me parece bien su falta de respeto

y de lealtad hacia mí.

Y, menos, hacia su compañera.

Es posible que Toni hubiera podido hacer las cosas de mejor manera,

pero Paula no es una niña.

Si tiene algo que decirle, ya lo habrá hecho o lo hará pronto.

Pero tú no le has dado un toque de atención a Toni.

Tú le has echado una bronca en toda regla

por un tema exclusivamente personal.

(Música de tensión)

Entiendo que estés cabreado,

pero ese cabreo lo tienes que dejar aparcado

hasta que salgas de comisaría.

Aquí eres la máxima autoridad.

Tienes que comportarte como tal y dar ejemplo.

¿Y como soy la máxima autoridad no puedo decir lo que pienso?

Precisamente por eso.

No puedes abusar de tu posición ni con Toni ni con nadie.

Estupendo. Ya veo de qué lado estás.

(RÍE SARCÁSTICA)

No te confundas; no estoy del lado de nadie.

Piénsalo y te darás cuenta de que tengo razón.

Si no te lo dijera,

no me estaría comportando como una buena compañera

ni como una buena amiga.

(RESOPLA)

(ROJO) ¿Qué tal por Dubái?

-Es muy agradable trabajar para jeques árabes.

Son generosos y muy hospitalarios.

-¿Y con mis chicas qué?

-Han trabajado muy bien. No tengo queja.

Quizá Samantha debería refinarse más.

-Dale tiempo, mujer. Aprende rápido. Si te digo de dónde la saqué...

-No hace falta que me lo digas, me lo puedo imaginar.

-¿Quieres más whisky?

-Tengo suficiente, gracias.

-Supongo que a partir de ahora aumentará tu confianza en mí.

Así que brindo por nuestra alianza empresarial.

-¿Vas a ofrecerme algo en concreto?

-Ya lo sabes, Diana.

Quiero que seamos socios.

-Uniendo nuestras carteras de clientes, el negocio aumentará.

-Seguramente, pero yo sigo pensando igual.

-¿Pero por qué?

¿Por qué te niegas? Así ganaríamos más dinero.

Una cosa es que hagamos negocios puntuales,

como el que hemos hecho,

y otra muy diferente es ser socios.

Son palabras mayores.

-No lo entiendo.

¿Por qué te niegas a ganar más?

-Tengo razones de sobra para seguir queriendo

que trabajemos de forma independiente,

cada uno con su propia cartera de clientes.

-Cada vez que hemos pactado algo has salido ganando.

Pero mi paciencia tiene un límite.

-¿Tu paciencia?

(La puerta se abre)

-Hola.

-¿Qué haces aquí? No ibas a venir hasta la noche.

-Tu madre ha insistido en que te traiga esto.

Me voy ya. -¿Qué es?

-Una tarta de queso que te ha hecho.

-Mi madre sabe que estoy trabajando. -Ya, eso le he dicho yo,

que mejor no molestarte, pero ya sabes cómo es.

No ha parado hasta que prometiese que vendría a traértela.

Quería venir ella, pero está un poco resfriada.

-Muy bien. Dile que luego la llamo. Chao.

-Chao.

-Disculpa, Diana. -¿Quién es esa chica?

Me suena su cara.

-Se llama Paty.

Trabaja en La Parra

y ahora la he contratado para que ayude a mi madre.

-Vaya...

Así que un tipo como tú también tiene su corazoncito.

-Es mi madre.

-Quién lo diría.

El peligroso e implacable Ramón Rojo resulta que es un buen hijo

que se desvive por atender a su mamá.

-Es lo natural, ¿no?

A una madre le hace feliz que sus hijos la cuiden.

¿Tienes hijos? -¿Y tú?

-No.

-Yo tampoco.

La maternidad no va conmigo.

-Ya...

A mí sí me gustaría ser padre.

Pero no encontré ni a la chica ni el momento.

-Vaya, ahora sí que me sorprendes. (RÍE)

No lo hubiera imaginado de ti.

-¿Quieres tarta?

-Si la ha hecho tu madre...

(TONI) -Hola.

Lo siento mucho. -¿Lo sientes? Déjame en paz.

-¿Podemos hablar? -No tengo nada que hablar.

-Tu madre y yo en ningún momento... -Cállate.

No necesito que me expliques nada. Lo único que sé, y me queda claro,

es que eres un cerdo y un cobarde.

-¿Crees que hago esto por fastidiarte?

Sabes que desde que llegaste te tengo mucho aprecio.

-Y me lo demuestras acostándote con mi madre, a escondidas.

Te lías con la hija y, luego, con la madre.

(SARCÁSTICA) Qué bien. Eso lo haces por aparentar ser un machito, ¿no?

-No, tía.

Vamos a ser justos.

Lo que tú y yo tuvimos no podemos considerarlo una relación.

Estuvimos dos semanas.

Yo no lo tenía claro al principio, te lo dije.

Yo empecé con tu madre después. No te dejé para estar con ella.

-Muy bien. Si te vale para limpiar tu conciencia, me parece perfecto.

Pero dime...

¿Qué pensarías si yo me lío con tu padre

y eso le da pie a pedirle el divorcio a tu madre?

Venga, contéstame.

-Me sentaría mal. -¿Lo ves? No es difícil entenderme.

-Me sentaría mal al principio, sí.

Pero yo creo que podría entenderlo después.

-Mira, tío, de verdad...

(SUSPIRA) Lo que veo es que te da igual todo.

Solo piensas en ti.

Vas a tu bola y no te importan nada los demás.

-Eso no es así. Te juro que no es así.

Yo pensé en ti. Y también lo estoy pasando mal.

Solo te pido que me des un momento para hablar con calma.

-Toni, has destrozado a mi familia.

Me has engañado y te has reído de mí.

¿De qué quieres que hablemos?

-Déjame contarte cómo pasó y verás que no fue premeditado.

-No necesito que me cuentes tu historia de amor con mi madre.

No quiero que vuelvas a dirigirme la palabra.

Si lo haces, que sea exclusivamente por algo del trabajo.

(Música triste)

-Paula, por favor, cógeme el teléfono.

Necesito hablar contigo.

Un beso.

(Música de tensión)

¿Qué haces aquí?

Te miro, ahí poniéndole un mensajito a tu chico.

(IRÓNICO) Qué bonito.

(SUSPIRA) No digas tonterías, Mateo.

Liada con un chaval

que, además, es el exnovio de tu hija.

Un poco de vergüenza te dará, ¿no?

No voy ligando con el primero que se me cruza.

Si he dado el paso de estar con Toni

es porque lo nuestro lleva años roto

y porque estoy enamorada de él.

¿Enamorada?

¿De verdad te lo crees?

Tú lo que estás es encaprichada. Y él de ti.

Pero en unos meses os cansaréis el uno del otro.

Hablas por experiencia, ¿verdad?

Llevas tantos años haciendo esto y con tantas mujeres jóvenes...

que no concibes que me haya enamorado de Toni.

Qué pesada con que estás enamorada.

Qué patética eres.

No voy a tolerar que me faltes al respeto y me insultes.

Anoche ya lo hiciste.

Hablemos de una manera civilizada.

¿Te recuerdo lo que me has dicho tú a mí por mis infidelidades?

Empiezo a pensar que Toni no es el primero de la lista

y que te has acostado con muchos otros.

Sabes perfectamente que no. ¿Y ahora quieres que te crea?

¿Después de todos estos meses de mentiras?

Mateo, vas bebido.

Terminemos esta conversación sin sentido.

¿Sabes lo peor de todo? Que he hecho el ridículo.

Tú me la estabas pegando con ese miserable

mientras yo te era fiel.

Yo sí que he hecho el ridículo aguantando tu infidelidades de años.

¿Debo agradecerte que hayas pasado unos meses sin acostarte con otras?

¿Ahora vas de despechada? Lo que faltaba.

No voy de nada. Solo te digo lo que hay.

¡Tú me rechazabas porque decías que seguías dolida

y en realidad venías de estar con tu amante!

¿Cómo has podido ser tan miserable?

Si hemos llegado hasta aquí, deberías preguntarte por qué.

¡Deja de echarme la culpa por todo! ¡Que sí que la tienes, Mateo!

¡Eres responsable!

¡Por culpa de tus infidelidades has desgastado nuestro matrimonio

hasta romperlo, y lo sabes!

¡No! ¡Tú, tú lo has roto acostándote con ese crío!

Lo nuestro se podía arreglar.

Lo que has hecho es peor de lo que yo haya hecho.

Dime, ¿qué he hecho?

Tienes una relación con el exnovio de tu hija.

Un tipo que ha estado en casa, que trabaja para mi hermano

y que podría ser tu hijo.

Yo solo he tenido aventuras, líos de una noche.

¿Y eso te justifica? ¿Eso te hace mejor persona?

Llevas media vida poniéndome los cuernos

¿y no pasa nada?

¡Pues claro que pasa!

Pasa que me he ido desgastando

hasta alejarme de ti.

Probablemente por esto me he enamorado de Toni.

¡Y ahí lo estropeaste todo!

Yo nunca me enamoré de ninguna con las que te fui infiel.

Ojalá lo hubieras hecho,

porque esta farsa habría terminado mucho antes.

Lo has estropeado todo.

Lo has estropeado todo y te has reído de mí.

Te acostabas con Toni y os reíais a mi costa.

¡Os partíais de risa! ¿Cuánto tiempo llevas haciéndolo?

¿Cuántas veces te has acostado con él?

¡Suéltame!

¿Qué te da que no te dé yo? ¡Suéltame!

¡Que me contestes! (MIGUEL) ¡Eh!

¿Qué está pasando aquí?

(Música de tensión)

-Nada.

Mateo ya se iba.

-¿Estás bien?

-Sí.

-¿Seguro?

-Sí.

Mejor voy a estar a partir de ahora.

Me voy a ir a casa de una amiga a recoger cuatro cosas

y me voy a mudar a un hotel.

-¿Te echo una mano con la mudanza?

-No. Realmente, son cuatro cosas y algo más.

-Llámame si necesitas algo.

-Gracias.

(Música dramática)

(VERÓNICA SUSPIRA)

¿Qué pasa, hermanito? Ya ves, aquí, cenando.

¿Tú qué tal? Genial, genial, genial.

Estoy genial. No he estado mejor en toda mi vida.

María, ponme un whisky doble con hielo, por favor.

Marchando.

¿No crees que ya has bebido demasiado?

Apestas a alcohol, hermano.

Se nota que has bebido más de la cuenta.

Eh, eh, que te quedas un poco corta.

Mateo, yo lo hago por tu bien.

El alcohol alivia el dolor de la vida.

No seas crío, Mateo.

Con el alcohol no conseguirás nada.

Mañana te vas a levantar con una resaca de caballo

y lo verás todo mucho peor.

¿Y qué quieres que haga?

¿Qué hago? Dímelo, ¿qué hago?

De alguna manera tendré que pasar este momento tan complicado.

Debes aceptar la situación, por muy dolorosa que sea.

Ni hablar. No pienso quedarme de brazos cruzados sin hacer nada.

¿Eso qué quiere decir?

No irás a cometer una locura, ¿no?

No.

Tú.

Tú.

Tú me puedes ayudar a calmar la rabia que siento.

¿Yo? ¿Cómo? No lo sé, no lo sé.

Métele un puro a ese, Emilio.

Mándalo a otro destino. A uno lejos de Madrid.

Estás mucho peor de lo que pensaba.

Tienes autoridad. Mañana hablas con ese impresentable

y lo mandas al peor destino que se te ocurra.

Pero ¿cómo voy a hacer una cosa así?

Sería abuso de poder; me podría caer una sanción.

Y aunque no fuera así, no tomaré represalias

contra uno de mis agentes por un tema personal.

Me lo debes, Emilio.

Nos lo debes a Paula y a mí.

No digas tonterías.

Dime una cosa, ¿qué vas a conseguir con eso?

¿Crees que Verónica volverá contigo porque Toni esté lejos de Madrid?

No lo sé, pero si ese chaval está fuera,

a lo mejor ella ve las cosas de otra manera.

Toni no ha cometido ninguna infracción.

No le castigaré como venganza por un asunto personal tuyo.

Quítate esa idea disparatada de la cabeza.

(Música de tensión)

Ya veo de qué bando estás.

¿Ese es el cariño que les tienes a tu hermano y tu sobrina?

Te advierto una cosa.

Ese chantaje emocional conmigo no te va a funcionar, hermano.

De verdad que me duele verte así, y te apoyaré en lo que haga falta,

pero no me saltaré ni la ley ni mis principios

por que tú me lo digas.

Y en cuanto a eso de los bandos,

piensa un poquito.

Piensa por qué estás en esta situación.

Tú lo sabes, ¿no?

Sí, sí que lo sé, hermano.

Has jugado con fuego durante muchos años,

siendo infiel a Verónica cada vez que salía la oportunidad.

Y ahora, porque te sientes reformado,

¿te crees que tienes derecho a que vaya contigo sí o sí?

Incluso aunque no hubiera sido infiel nunca,

ella tiene todo el derecho a hacer lo que le dé la gana.

¿Eso es lo que piensas de mí? (RÍE SARCÁSTICO)

Entonces sí que estás de su bando, porque hablas igual que ella.

Y eso duele, hermano.

Eso duele.

¡María!

El whisky te lo paga el señor comisario.

Total, no me ha dejado bebérmelo a gusto.

(Música triste)

Hola, mi amor. -Hola.

(SUSPIRA) No sabes el día que he tenido.

Está siendo más duro de lo que imaginábamos.

-¿Has hablado con Paula y Mateo?

Mateo ha venido al centro cívico.

Sigue en el mismo plan.

Llevo todo el día intentando llamar a Paula

y no me coge el teléfono. ¿Tú la has visto?

-Sí. Me la he cruzado en la comisaría.

He intentado hablar con ella, pero no me contesta,

no me escucha.

Me ha gritado, se ha puesto como una fiera.

Una situación supertensa.

-Solo me consuela que ha tenido fuerzas para ir a trabajar.

-No quiero desanimarte, pero ha pedido el día libre.

No se encontraba muy bien.

(Música triste)

-Paula no se merece pasar por esto.

Me siento fatal.

Espero que algún día pueda perdonarme.

-Claro que te perdonará, amor.

No estamos haciendo nada malo.

Pero ahora nos toca apechugar.

El comisario me ha echado una bronca que flipas.

-¿Emilio? ¿Está al tanto de lo nuestro?

-Se lo ha contado Mateo.

Me ha llamado a su despacho para decirme no sé qué del curro

y ha acabado gritándome,

diciendo que yo era el responsable de la ruptura,

llamándome irrespetuoso y de todo.

No sé... No lo había visto así en mi vida.

-Entiendo que esté enfadado contigo,

pero que arremeta contra ti en el trabajo...

Eso no lo puede hacer. -Yo también lo creo.

Se ha puesto a gritarme y se ha enterado todo el mundo.

Al final, me he plantado delante de mis compañeros

y se lo he contado.

Lo siento, pero prefería que se enteraran por mí

a que anduvieran cuchicheando.

-Hemos abierto nuestra relación al mundo

y no contábamos con eso.

(SUSPIRA ANGUSTIADO)

-Yo lo prefiero así.

Ya me estaba asfixiando,

no aguantaba más engañando a todo el mundo.

Así que casi mejor.

-Sí, tienes razón.

-Cuéntame qué ha pasado con Mateo. ¿Te ha montado un numerito?

-Bueno, venía borracho

y me ha dicho de todo; estaba desquiciado.

-No me digas que te puso la mano encima.

-Me agarró por el brazo... Pero nada.

Le di un empujón y se soltó.

(RESOPLA FURIOSO)

Pero, en serio, no me preocupa Mateo.

Lo que más me preocupa ahora mismo es perder a Paula.

-No la vas a perder, amor. -No lo podría soportar.

-Hey, escúchame.

Antes o después lo tendrá que entender.

-Eso espero, porque no quiero renunciar a ti.

-Ni yo. Nadie puede juzgar lo que sentimos.

Bastante hemos peleado.

Ahora nos merecemos sentirnos libres.

Y vivir nuestra relación como nos dé la gana a nosotros.

(Música dramática)

-Hemos luchado mucho por lo nuestro.

Nos merecemos respirar un poco, ¿no? -Sí.

(VERÓNICA SUSPIRA)

No eres un cobarde que se queda de brazos cruzados

mientras un panoli le roba su mujer,

su familia, su felicidad y su futuro.

Siempre te has enfrentado a los problemas.

Y no vas a consentir que ese imbécil

te robe tu vida.

-Huir de los problemas no ayuda a nadie.

Tarde o temprano tendrás que enfrentarte a ellos.

-¿Qué te pasa?

Está trabajando codo con codo en la UIT con un terrorista.

Estoy pensando en decirle toda la verdad, Mercedes.

No lo hagas, Emilio. Hay demasiado en juego.

Paula es como una hija para mí.

Tiene que haber algo que pueda hacer para ayudarla.

(KARIM) "Hasán, ¿qué haces aquí?".

-Relájate, está todo controlado.

Son órdenes del emir.

-¿Lo has visto ya? -"Claro que no".

Todavía no está en Madrid.

Pero me ha ordenado que me reúna contigo.

-Qué bueno que se les pueda ver con normalidad.

-¿A quién? -A Toni y Verónica,

que ya no tienen que esconder su relación.

-¿Eh?

-Pero si hace muy poco que me mandasteis a la UIT.

¿Ya he aprendido todo lo que debía aprender?

Paula, por favor, limítate a obedecer mis órdenes, ¿vale?

No tendrá nada que ver con que esté saliendo con Karim, ¿no?

¿Habéis visto al agente Toni Ríos? ¿Ha venido aquí?

No, no ha pasado por aquí.

¿Lo buscas o algo?

¿Lo habéis visto o no? Sé que viene aquí en sus descansos.

¿Qué haces tú aquí?

-Darte una sorpresa.

¿No te invitas a un café? -No me gustan tus sorpresas.

No me gusta encontrarme contigo.

No vamos a asociarnos.

Solo trabajaremos juntos en negocios puntuales.

-No vengo para darle vueltas a lo de siempre.

-Entonces, ¿qué quieres?

-Si quieres seguir regodeándote en la mierda, allá tú.

Estoy cansado, así que déjame en paz.

-Es fácil decirlo con la vida solucionada.

-¿Para ti lo único importante es el dinero?

Verás, Nico, en esta vida hay dos tipos de personas:

los que tienen valores y los que tienen un precio.

¿Qué tipo de persona eres tú?

-Tenemos una nueva misión.

El emir no has encargado el robo de una armería.

-¿Lo has escuchado bien?

-Necesitamos armamento y munición para liberar a Malek Handal.

No vale con conocer la seguridad de la cárcel.

-Si hay disparos, pondremos en alerta a todo el mundo.

-No tiene por qué haber disparos.

Necesitamos armas para hacernos respetar.

-Pues aquí tienes. (CARRASPEA)

¿Esto qué es? Un vasito de agua y la cuenta.

No, todavía no me voy.

De hecho, ponme otro whisky.

Mateo, yo creo que, a lo mejor, ahora mismo,

lo mejor es que te airees un poco.

Estoy bien aquí.

El señor Toni Ríos todavía no ha aparecido.

¿Qué? ¿Cómo vas?

¿Nada que contarme? ¿Estás borracho o qué?

No, no mucho. He venido a hablar.

Simplemente quiero que seas un hombre

y reconozcas lo que has hecho.

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Servir y proteger - Capítulo 746 (Parte 2)

28 may 2020

El comisario arremete contra Toni acusándole de destrozar el matrimonio de su hermano. Verónica y Toni están convencidos de no estar haciendo nada malo. Karim parece estar planeando algo relacionado con los yihadistas.
 

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  1. Maria

    Pero a qué mujer inteligente con una edad le gusta y peor, se enamora de un niñato como Toni? No lo veo nada creíble.

    12 jun 2020