Servir y proteger La 1

Servir y proteger

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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 735 (Parte 2) - ver ahora
Transcripción completa

¿Has hablado con Mateo de lo del divorcio?

-Todavía no he encontrado el momento.

-Vale. Lo importante es que lo harás.

¿Qué habéis estado haciendo?

¿Habéis estado a gusto sin que os diera la lata?

Qué va, te hemos echado mucho de menos.

¿Salisteis algún día?

Yo no. Mamá sí que salió un día.

¿Verónica yéndose de marcha, y durmiendo fuera?

Y hoy se ha ido a Segovia por un tema de trabajo,

y también va a pasar la noche fuera.

Pero, Mateo, eso es trabajo.

-Le tenía cariño y Leopoldo me trataba muy bien,

pero no lo amaba.

Tenemos suficientes indicios

como para retenerla las 72 horas que nos permite la ley.

No disculpo a Lucía, pero nos hemos centrado solo en ella,

cuando hay otra persona que se beneficia

con la muerte de Leopoldo. Mario, el hijo.

Usted tiene llaves de casas de su padre, ¿no?

-¡Ya les he dicho que no volví allí después de la boda!

-Vamos a calmarnos, ¿vale?

-¿Qué sabemos? -Está en la ruina.

-¿En serio?

-Hablemos de la herencia.

-Yo no soy un monstruo. ¡Ya está bien!

Deben llevar a Lucía ante el juez. Ella sí es una asesina.

-¿Me cuentas lo que te pasa?

-Resulta que quise darme un capricho:

comprarme un bolso de marca Mulak.

-¿Y qué tiene de malo?

-Que es falso.

-¿Dónde lo has comprado? -En internet.

-Esta persona quiere seguir en el anonimato.

-¿Vas a tirar la toalla ya? -No, en absoluto.

Pero descubrirlo me llevará un rato.

-¿Quién era?

-Teodoro Jimeno, vecino de Leopoldo.

Se cruzó con Mario cuatro días antes de la muerte del padre.

-Pero dijo que no había ido allí desde que se casó con Lucía.

-Está claro que mintió.

Creo que debemos intervenir sus comunicaciones, ¿no?

Sí, tienes razón. Pido la orden inmediatamente.

Si quieres, vamos a tomar una copa. -¿En serio?

-Entiendo que es un poco tarde. ¿Te quieres ir a casa?

-Me estás vacilando, ¿no? -No, de verdad que no.

-Yo pensaba que querías acostarte conmigo, pero bueno...

-Espera, Paula.

Es sencillamente que no quería forzar las cosas.

-¿Acaso tengo que ser más clara

para que veas que no estás forzando nada?

(Música emocionante)

¿Te pongo el pincho para llevar? -Sí, tengo prisa.

-Siempre vas con prisa, ¿eh?

-Es que quiero pasar por la biblio.

-Ah, vale. Muy bien.

¿Qué tal vas? ¿Te gusta el curro? -Sí.

Muy guay. Esa mujer es un amor.

Y me trata superbién. Y su hijo también,

hoy ha tenido un detallazo conmigo.

-¿Ah, sí? ¿Qué ha hecho?

-Pagarme un dineral por mi primera semana.

El doble de lo que hablamos.

-¿Y cómo le ha dado por ahí?

-Porque Leonor le ha contado lo de la estafa del bolso.

-¡Ah!

Qué generoso, ¿no? -Ya te digo.

Debe de manejar un montón de pasta con el tema de "import-export".

Pero tiene un pronto...

-¿Cómo que un pronto?

-¡Nada!

-No, tía. Cuéntame qué pasa.

-No, solo que se le cayó un sobre

con mucho dinero dentro y yo se lo recogí.

Y me fulminó con la mirada.

Me entró hasta un escalofrío.

Pero luego se lo curró pagándome de más.

-¿Y Leonor no flipó?

-¿Con qué?

-Con que su hijo tuviese tanto efectivo encima.

-Debe de estar acostumbrada.

Si le hace regalos caros cada dos por tres.

-Ya.

O sea que dinero en efectivo, regalos caros...

No sé, me parece sospechoso de repente.

-¿El qué? ¿Que esté forrado?

Es un hombre de negocios y las cosas le van bien.

(DISIMULA) -¡Ya! No, si tienes razón.

Es lo normal, claro.

Pero, bueno, por si acaso, ten cuidado.

-¿Con qué?

-Yo que sé, imagínate que Rojo guarda dinero en casa de su madre

y un día falta algo.

¿A quién van a culpar? A ti la primera.

-Paty, no digas tonterías.

Si fueran tan desconfiados, no me tratarían tan bien.

-Ya, perdona, tienes razón.

Perdona, es que a mí todo el tema este

del dinero en efectivo, en sobres y eso...

me da mal rollo.

¿Te acuerdas de Paolo? -Como para no acordarse.

Con lo mal que lo pasaste...

-Lo pasé fatal.

Y todo empezó porque encontré un fajo de billetes en su casa.

¡Y me pillé un cabreo que flipas!

Pero me dio dos explicaciones y yo me las creí como tonta.

-Pero no compares a Ramón con Paolo.

Tu ex trabajaba para la mafia;

Ramón tiene un negocio legal.

-Paolo me decía que tenía un trabajo legal,

y que ganaba todo el dinero de asesor de bolsa

o no sé qué.

Y luego mírale, un mafioso y un asesino.

-Entiendo que desconfíes, Paty.

Pero yo tengo claro que Ramón es un tío legal.

-Si tienes razón, perdona.

Perdona, soy yo, que creo que me estoy volviendo

un poco paranoica con estos temas. -Normal.

Pero en este caso puedes estar tranquila.

Yo estoy con ellos todos los días

y son gente... legal.

De verdad.

Venga, me piro, que me cierran la biblio.

¡Chao! -Adiós, guapa.

Este tío es duro de pelar.

Sí, pero en cuanto hemos dicho el nombre de la mujer se ha callado.

Es su punto débil.

Sí, eso parece.

Se me está ocurriendo una posibilidad.

(Puerta)

-Acaba de llegar Ana Estévez.

Dice la inspectora que vayas a preparar el interrogatorio.

-¿Y Mario?

-Me quedo yo. No te preocupes.

Son órdenes de la jefa.

-Vale.

(TONI) -"Mario, ¿cómo lo llevas?" -"Mal.

No entiendo nada. Yo no soy un asesino".

"Mi mujer no tiene nada que ver con esto.

Es inocente".

¿Por qué la han traído?

-Porque las circunstancias son así.

Como le mandaste la foto del botiquín,

todas las miradas se centran en ella.

-Déjame salir, por favor.

Ana tiene que estar nerviosa, déjame tranquilizarla.

-Yo lo sé, pero no me dejan.

Me tengo que quedar aquí hasta nuevo aviso.

Pero si quieres que haga de mensajero...

¿Hay algo que le quieras decir?

-¿A través de ti? Nada, gracias.

-¿Seguro?

(MARIO RESOPLA)

-¿Igual pedirle perdón por la discusión de ayer?

Porque parecía muy afectada.

-Desgraciadamente, mi mujer y yo tenemos...

demasiados motivos para discutir.

-Yo entiendo que cualquier persona se pueda meter en líos,

por amor o...

desesperación... Por lo que sea.

Pero este es el lío más grande en el que te podías meter.

Y lo peor es que estás arrastrando a tu mujer.

-Deja a Ana en paz.

-¿Tú sabes a lo que se enfrenta ella?

-Mira, mi mujer no ha hecho nada.

Es inocente y no es cómplice de nada.

-¿Y tú?

-Yo no soy culpable, ¿vale?

Me estás liando.

¡No soy culpable y mi mujer no tiene nada que ver!

-Mírame a los ojos.

Mírame a los ojos. Repíteme lo que acabas de decir.

-Ana no tiene nada que ver en todo esto. Te lo juro.

-¿Y tú?

(Música de tensión)

Mira, a veces las personas nos creemos nuestras mentiras.

Es normal, ¿eh?

Pero te recomiendo que empieces a decir la verdad.

Tu mujer tiene todas las papeletas de ser acusada de asesinato

en grado de coautora.

-Eso es una barbaridad. ¡Ella es inocente!

-De ti depende que todo se aclare. Di la verdad.

¿Por qué le enviaste la foto? ¿De qué hablasteis ese día?

-¡Ana es inocente y no me ayudó en nada de lo que hice!

-Te refieres a dar el cambiazo a las pastillas de tu padre.

(SOLLOZA)

-Yo le pedí ayuda

"para que me dijera qué pastilla darle a mi padre.

Ana se asustó.

Porque vio que había en el botiquín fendimetracina".

Dijo que estaba contraindicada con la medicina de mi padre.

Lo consultó con una amiga cardióloga.

Cuando confirmó que podía ser letal para él,

me dijo que la retirara del botiquín.

Por eso duró tanto tiempo la conversación.

-Sin saberlo te dio la idea para asesinar a tu padre.

¿Y por qué decidiste dar el cambiazo a las pastillas a los seis días?

-Cuando discutí con mi padre,

me amenazó con desheredarme

si no aceptaba a Lucía.

Eso me sacó de quicio. Me volvió loco.

Me puso entre la espada y la pared.

Los bancos no nos daban créditos

y mis acreedores no dejaban de presionarme.

¿Sabes lo que es vivir 24 horas con miedo?

¿Con miedo a que te pase algo a ti o a tu mujer?

Acabas volviéndote loco.

-Entiendo la desesperación, pero no justifica el asesinato.

-¡Se me cerraron todas las puertas a la vez!

Éramos unos apestados.

No nos dejaban entrar ni en las tiendas del barrio.

La vida de mi mujer y la mía se convirtieron en un infierno.

-Y te agarraste a la herencia como a un clavo ardiendo.

-Era la única solución.

Solucionaba todos mis problemas de un plumazo.

Por eso di el cambiazo a las pastillas.

-¿Y Ana estaba al tanto de esto?

-Te juro que no.

Cometí la barbaridad más grande que se puede cometer,

quitarle la vida a quien te la ha dado.

Ana solo ha sufrido las consecuencias de mis actos.

Ana no tiene nada que ver. Tiene que creerme.

Yo fui quien cambió las pastillas.

Se lo juro, Ana es inocente.

(Música dramática)

(Llaman a la puerta)

-¿Estás lista?

-Todavía me queda recoger esto.

-Menuda fiesta habéis tenido. Se oía desde fuera.

-Sí, la verdad es que ha sido una clase muy especial.

¿Me ayudas a recoger, así podemos ir al cine?

-Claro.

No sabía que te dedicabas a las batallas campales

de arrojarse cosas. Pensé que eran clases de música.

-Es que no sabía que los niños tenían tantas ganas de bailar.

Y nos hemos venido un poco arriba.

-Qué bueno. ¿Y qué has hecho?

-Les he enseñado a llevar unos ritmos con el cuerpo.

Hemos empezado poco a poco,

pero al final se ha revolucionado la clase, incluida yo.

-Suena divertido.

-Y también me ha venido bien para desestresarme

para el concierto de mañana.

-¿Todavía te sigues poniendo nerviosa antes de cantar?

-Siempre.

-Miguel. -¿Sí?

-Es un segundo, es importante.

Esta tarde hemos desarticulado

una red de falsificaciones de productos de lujo en el polígono.

-¿Un taller clandestino? (ASIENTE)

-Los trabajadores, 23 inmigrantes, vivían en condiciones infrahumanas.

-¿De qué nacionalidad?

-De Senegal, Mali y de Argelia.

Cruzaron el Estrecho en patera.

-Es el típico comportamiento de las mafias,

traer a personas que buscan una oportunidad y engañarles.

-Les prometieron un trabajo legal y una casa,

y, cuando pagaron, los metieron en una ratonera.

Ni siquiera han podido hacer la petición de asilo

porque vivían en semiesclavitud.

-¿Qué queréis que haga? ¿Busco algún centro de acogida?

-Sí. Los servicios sociales están a tope.

Y he pensado que tú podrías echarnos una mano.

-Hay un espacio de acogida cedido por el ayuntamiento

a una ONG. Puedo preguntar ahí.

-¿Podremos alojarlos allí de momento?

-Si hay plazas, sí.

-Me imagino que tendremos que tramitar alguna solicitud.

-Sí, hay que rellenar solicitudes de ingreso,

pero yo me puedo encargar para que hoy tengan donde dormir.

Y Verónica y yo enviaremos las peticiones de asilo.

-Yo te echo un cable en lo que necesites.

Dejamos el cine para otro día. Es importante.

-Os lo agradezco.

Y seguro que los 23 inmigrantes aún más.

-¿Nos ponemos con ello?

-Gracias.

Sí, cuando tengamos esa información se la remitiremos.

No hay de qué. Adiós.

(LLAMA A LA PUERTA)

Pasa, Ríos.

Me han dicho que querías verme.

Enhorabuena, en Jefatura están satisfechos con tu trabajo.

No sé cómo se han enterado, pero quieren que te felicite.

Gracias, comisario.

Al desmantelar el taller habéis evitado

que se expandieran al sur de la ciudad,

como era su fin último. Buen trabajo.

Ha sido un lujo trabajar con Paula.

Es muy intuitiva para lo joven que es.

Y no lo digo porque sea tu sobrina. Ya lo sé, igual que tu hijo.

Sé que no eres de dorarle la píldora a nadie.

¿Qué me traes? Buenas noticias.

El hijo de Leopoldo ha confesado, por fin.

¿Ha admitido que dio el cambiazo? Sí.

Tengo aquí su declaración.

Buen trabajo, Toni.

¿Dónde está Mercedes?

Está redactando las diligencias.

Luego la felicitaré a ella también.

Tu hijo se está convirtiendo en uno de nuestros mejores agentes.

De tal palo, tal astilla, ¿eh?

Felicidades a los dos.

Deberíais ir a celebrarlo.

No es común que un padre y un hijo

solucionen sus casos en el mismo día.

Sí, pero no creo que él quiera venir a celebrarlo con su viejo.

-Toni ha quedado con unos colegas. -Me imaginaba.

Me conformo con celebrarlo mañana con un café en el desayuno.

(ASIENTE)

Toni, con tus colegas puedes quedar todos los días.

Es el momento de celebrarlo con tu padre, ¿no?

Venga, vale, vamos.

-¿En serio?

-Sí, tampoco te pongas así, que no es tan raro.

¿Adónde vamos?

-Vamos a La Parra y nos tomamos un pincho y una caña.

-Yo digo de ir al Moonlight a tomar una copa.

-¿Con el estómago vacío?

-Joder, luego te quejas de que no salgo contigo.

-Vamos a picar algo primero, ¿no?

Tiene razón, mejor con el estómago lleno.

Si no, yo ya no...

-Pues nada, vamos a picar algo.

-¿Te apuntas antes de ir a casa a picar algo?

Ya me gustaría, pero tengo que encargarme de mis hijos.

Vayáis donde vayáis, celebradlo por todo lo alto.

Hay que celebrar el trabajo bien hecho.

¿Entendido?

Alto y claro, comisario.

Pasadlo bien.

Cariño, come un poco. No has probado bocado.

¡Ay! Es que no me lo puedo creer, de verdad.

¿Cómo es posible que un hijo mate a su padre por dinero?

Qué miserable.

Yo tampoco lo entiendo.

Por muy mala situación que estuviera atravesando,

no hay justificación posible.

Ya lo dice el refrán: "cría cuervos"...

Hola, guapa.

¿Qué tal, Lucía? Hola.

¿Cómo está?

Regular. Me han dicho que han detenido a Mario

y que fue quien mató a Leopoldo.

Me habían dicho que estaba Ud. aquí.

Sí, ha sido muy desagradable.

Soy Antonio. Coincidimos en el entierro.

El médico de Leopoldo.

-Encantada. Leopoldo le apreciaba mucho.

-Era mutuo. Yo también le apreciaba.

-Sí, más que un médico, le consideraba un amigo.

-Es... Era una persona excepcional.

No puedo entender que su hijo le quisiera matar.

-Ni yo.

-He venido a despedirme y a darle las gracias

por haber seguido investigando

y no haberse quedado en las apariencias.

Gracias a Ud. por entenderlo.

Nosotros lo único que hemos hecho es cumplir con nuestro deber.

Me voy, no quiero perder el autobús.

-¿Se va del barrio?

-Sí, me mudo a Lisboa. Necesito empezar de cero,

con otro entorno y otra gente.

Y reflexionar. Me siento culpable.

-Usted no tuvo nada que ver con la muerte de su marido.

-No, por supuesto.

Pero si no me hubiera casado con Leopoldo,

a lo mejor Mario no le hubiera matado.

O sí. Porque si le mató por la mitad de la herencia,

imagínese lo que habría hecho por la herencia entera.

Yo no pretendo justificar que me acerqué a él por interés,

pero he decidido donar mi parte de la herencia

a la asociación de niños autistas.

-Bonita iniciativa.

-Bueno, me voy. Gracias por todo. A usted.

Gracias. Adiós.

¿Ves?

Al final todo tiene su parte positiva.

Y esta mujer, con lo que ha sucedido,

ha sido capaz de reflexionar.

Lástima que eso no nos vaya a devolver a Leopoldo.

(EN VOZ BAJA) Ya. Venga.

Vale, dos "gin-tonics" con el sello de la casa.

-Gracias, Miki.

-Por el trabajo bien hecho. -Igualmente.

Venga, desembucha.

¿Qué ha pasado para que quieras quedar conmigo?

¿Verónica te ha dado plantón?

-No. He quedado con ella después.

-Ya veo que no escarmientas.

Hoy le pedía el divorcio a su marido, ¿no?

-No me apetece hablar de eso.

-Te está entrando el miedo en el cuerpo.

-¿Qué dices? No.

-Nos conocemos, Toni.

-Sí, llevo mucho tiempo deseando este momento, y ahora que se acerca

me da palo pensar que todo el mundo se entere.

-Eso era lo que tú querías, ¿no?

-Es lo que quiero, Verónica es la mujer de mi vida.

Será un cambio, pero espero que para bien.

-¿Esperas?

-Sí, sé que a muchos no les parecerá bien.

-Toni, por favor. -¿"Por favor" qué, papá?

Me estoy abriendo contigo,

y no eres capaz nunca de escuchar.

Siempre tienes que soltar la lección moral.

-No puedo callarme viendo cómo vas directo al matadero.

No hablo solo de tu vida personal,

también de la profesional.

Olvídate de hacer carrera.

¿Cómo te va a tratar Paula cuando sepa

que te has liado con su madre?

Y es la sobrina de Bremón.

-Se lo tomarán mal al principio, pero luego lo entenderán.

-A Bremón le va a sentar fatal

que te cargues el matrimonio de su hermano.

Y ni él ni tus compañeros te van a ver como alguien de fiar.

-Ya sé que no va a ser fácil.

Pero Vero y yo nos queremos y punto, es lo que importa.

-A veces no es suficiente.

Tendrás que renunciar a muchas cosas.

Por eso estás acojonado, y lo sabes.

Y por eso has preferido quedar conmigo y no con ella.

-Que no, que le he mandado un mensaje para vernos luego.

-Mira, yo no quiero ser pesado,

pero te diré lo que ha cambiado con respecto a hace unas semanas.

-¿Qué ha cambiado? Sigo queriendo a Vero.

-Pero te estás planteando el lío en el que te has metido.

Ya no es tan bonito como parecía, ¿verdad?

(Llamada de móvil)

-Habla tranquilo. Yo aprovecho para ir al baño.

(Móvil)

-Hola, mi amor. ¿Qué tal?

-"Cansadilla, pero con ganas de verte.

¿Reservaste la habitación?".

-No, me dijeron que si no teníamos fijo que íbamos a ir,

que no nos preocupáramos. Está medio vacío.

-"Ya, pero ¿quedamos o qué?".

-Sí.

La movida es que estoy con mi padre tomando algo,

en plan mano a mano.

Me da penilla dejarle solo.

-"No pasa nada. Nos vemos mañana más tranquilos".

-¿Seguro? ¿No te importa? -"Claro que no.

Pero ¿estás bien? Te noto serio". -Sí, sí, sí.

Estoy perfectamente. Deseando verte, como siempre.

-"Ya no queda nada para liberarnos.

Voy a hablar con Mateo y le pediré el divorcio.

Un beso, mi vida". -Un beso, amor. Te quiero.

-"Pásalo bien con tu padre".

-Me quedé rayada por lo que me contaste.

-¿Qué te conté?

-Lo del sobre con dinero en efectivo.

-¿Que maneja pasta?

-No, es que quería saber qué había pasado exactamente

cuando se le cayó el sobre...

No sé.

-¿A qué viene tanto interés por él?

-A nada. Cómo te pones por dos preguntas.

No te pregunto más.

-Ahora la que pregunta soy yo.

¿Qué pasa con ese tío?

Últimamente saltas con todo.

No me lo puedo creer.

Intento hacer las cosas como Dios manda.

Y te lo agradezco,

pero reconoce que estás muy alterado.

¿Te extraña? (ASIENTE)

¿Qué haces tú yendo con prostitutas?

¿Desde cuándo sabes esto?

¿Sabías esto cuando me metiste a trabajar en esa casa?

-No podemos permitir que este tío siga suelto

como si no pasase nada.

Tenemos que hacer algo. -¿"Tenemos", quién?

¿Nosotras? Tú no estás bien. -Escucha una cosa.

Escucha. -Que no, que paso de escucharte más.

Carmen, espera. ¡Espera, tía!

-¿Has subido mi foto a internet?

Sí, he cogido una de la web de la clínica.

Haría falta una más desenfadada,

pero para probar esta está bien.

Pero, vamos a ver, ¿qué es esto? ¿Qué estamos viendo?

Una página de citas online, para conocer gente.

Puedes bajarte la app.

¿Has puesto mi foto en una app de citas?

-¿Podemos hablar un momento?

-No tenemos nada que hablar. Estás loca.

-Déjame explicarte algo.

-Las explicaciones me las debiste dar antes de meterme allí.

-Sí, tienes toda la razón y te pido perdón. Discúlpame.

-No, con disculpas ya no lo arreglas.

-¿Y cómo es que se ha concertado esa entrevista

y yo no me he enterado?

Lo gestioné yo el otro día. Conozco al periodista.

Lo hará bien, tranquilo.

Después de lo de Malena había que dar un impulso,

un lavado de cara.

Aquí al lado hacían unas "jam session" muy buenas.

Lo mismo te apetecía ir.

-Con lo que he madrugado,

no sé yo si me va a apetecer hacer algo.

-¿Es por el madrugón o pasa algo más?

Lo digo porque ayer tampoco quisiste salir.

-"23 emigrantes encerrados en un taller día y noche".

Los tenían trabajando 15 o 16 horas sin comer, sin dormir...

Vamos, como esclavos.

(INDIGNADA) Parece mentira que esto ocurra ahora.

¡Qué gentuza!

¿Cómo podrán mirarse al espejo por las mañanas?

-Buenos días. ¿Me necesita?

No, solo quería saber cuándo tendrás las diligencias

del taller ilegal.

Ahora en un rato.

Pues, cuando las tengas, me las envías

y tú vuelves a la rotación de tus prácticas.

¿En la UIT?

¿No voy a seguir patrullando con Santiago Ríos?

No, ese caso está cerrado

y Ríos está de vuelta en Carabanchel.

-Vamos a ver, ¿el mensajero ha aparecido o no ha aparecido?

¿Y cómo es que el paquete no ha llegado?

¡Ah! Que lo han dejado en el "lobby" del hotel.

¿No te he dicho mil veces

que si el cliente no es conocido hay que entregar en mano?

En mano.

Lo primero, me localizas al cliente y le pides disculpas.

Y le dices que va a tener el paquete

en la habitación de su hotel antes de mediodía.

Eso es. Y ahora localiza al mensajero.

(TONI) -¿Quedamos esta noche?

-Perfecto porque Mateo va a llegar tarde.

¿Quedamos en el hotel?

-Sí.

-¿Allí a las 22:00?

-"Perfe".

-No sabes qué ganas tengo de estar contigo, a solas.

Te he echado de menos. -Y yo a ti.

-Ve con cuidadito, mi vida. -Que tenga buen día.

¡Ay, este hijo! Es una barbaridad lo que trabaja...

Todo el día colgado al teléfono y con los... envíos

y con los encargos... ¡Ay!

De verdad que lo paso fatal.

Voy a regar la planta.

-Hablando de trabajo, quería comentarle una cosa.

-¿Qué es esto? -Te habrás fijado en que las chicas

les llevan pastillas a los clientes y algunas se las toman ellas.

-Sí, algo he visto.

-Hace un tiempo, cuando la chicas conseguían su propio material,

tuvimos un... pequeño accidente.

Así que decidí que, cada vez que las chicas quisieran tomar algo,

sería yo el que se encargase de conseguirlo.

-Y esta es la dirección para recoger un alijo.

-Exacto.

-Aquí ante todo somos policías.

Y tú tienes mucho futuro en el cuerpo.

Con un poco de cabeza fría y madurez,

nuestros problemas pueden quedar de puertas para afuera.

-Pues sí, tienes razón.

Somos un binomio y es lo que importa.

-María, ¿me pones un botellín, por favor?

-Claro que sí.

-Hostelería es el 10 %, ¿no?

-Sí.

-No debería ser complicado.

-Lo complicado no es sacar el IVA, es deducirlo de un total.

-A ver.

Este, por ejemplo, sería...

...71,52.

-¿Eres un genio de las matemáticas?

-No diría tanto. Estoy en primero de carrera.

-Me han ofrecido trabajar en un crucero.

-Vaya, ¿cantando? -Sí.

¿En serio? "Luxury Cruceros".

-Es una empresa mexicana

que organiza cruceros de lujo alrededor del mundo.

Es un contrato de seis meses trabajando cinco noches a la semana.

-¿Y qué le has dicho?

-Debería haber hablado con Mateo y no lo he hecho.

Quiero hacer las cosas con tacto y no estamos coincidiendo.

-O sea, que no le has dicho nada.

-No, pero mañana se lo digo.

Por favor, no te enfades. -No me enfado.

De hecho...

te diría que al contrario.

-¿Al contrario?

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Servir y proteger - Capítulo 735 (Parte 2)

27 abr 2020

Se encuentra en el móvil de Mario una foto del botiquín de su padre realizada días antes de su muerte. Karim identifica al administrador de la web de venta de falsificaciones. Carmen se sorprende por la gran cantidad de dinero que maneja Rojo

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