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No recomendado para menores de 7 años  Servir y proteger - Capítulo 730 (Parte 1) - ver ahora
Transcripción completa

-La tiene un poco alta. ¿Qué ha desayunado?

Ya sabe que la cafeína está contraindicada para su caso.

-Ni falta que me hace, será porque estoy enamorado.

-Un amor correspondido porque está contento.

-Y tanto, me he vuelto a casar.

(PATY) -Es guapísima. -Y qué joven.

Venga, no disimules, que hay confianza.

Además, ya sé lo primero que pensáis.

-A ver, sí que lo es, pero bueno,

es verdad que en el amor no hay edad, así que yo...

Hemos recibido denuncias de comerciantes

de la calle Concordia. Parece que se ha hecho habitual

que un tipo venda comida desde el maletero de su coche.

El caso lo llevarán: Toni

junto a la oficial Zamora, que a partir de ahora

formarán binomio.

Andrés lo sabe. -¿El qué?

-Hablé con él en el Moonlight y me dijo que lo sabe.

-¿Cómo se ha enterado? -No lo sé.

Creo que se lo dirá a Paula y Mateo.

-Por mi parte, no hablaré más del tema,

pero te voy a dar otro consejo.

Divórciate antes de que todo esto estalle.

-Sí, en cuanto vuelva de viaje se lo voy a decir.

-Mira, ya tuviste la oportunidad de hacer las cosas bien,

ahora atente a las consecuencias.

-No, espera, espera.

Creo tener a la persona perfecta para el trabajo.

Sé que ayer metí la pata muchísimo.

Te he encontrado curro. -¿En serio?

¿De qué? -Cuidando a una señora mayor.

-Eres increíble, Sara.

Es muy bonito lo que haces

y por eso ha venido la ayuda.

-Habrá que celebrarlo. -Sí, celébralo.

-No sé si es que no pilló la indirecta o...

O que directamente ya pasa de mí.

-Te ofrezco cinco mil euros para los cursos que te dé la gana.

A cambio, solo tienes que hacer algo que harías gratis,

apalizar a un maltratador de mujeres.

-Porque tú no maltratas a mujeres, no las usas como te da la gana.

-Me preocupo por las chicas que trabajan para mí,

aunque hay tíos que por pagar por sexo creen que puede hacer

lo que quieran. -Lárgate de aquí.

(LARA) -¿Qué habrá pensado de mí? Que estoy loca.

-Lara, no...

-Encima, va el tío y me dice

que él es más de relaciones largas, no de rollos.

-Eso es verdad, mi Karim es muy tradicional.

-No puedo evitar quererte

y quiero estar contigo.

-Ven aquí.

(Música emocionante)

-A ver, ya contaba con que tenía que rotar,

pero no esperaba que Miralles me mandara ahora a la UIT.

-¿No te gusta esa unidad? -No me gusta estar encerrada

todo el día en una cueva con equipos informáticos.

-Pero aprenderás un montón de cosas.

-Ya, ya lo sé.

Es que justo ahora me empezaba a llevar bien con Toni

y que le había cogido gusto a la calle, me da pereza.

-Supongo que tenéis que rotar por los sitios.

-Sí, y si me lo dicen hace un mes, me meto de cabeza.

Pero ahora... -Ya.

Siempre me has dicho que tu motivación es pillar a los malos.

Desde la UIT puedes hacerlo. -Sí, si la UIT es muy importante,

pero ahora mismo prefiero estar en la calle,

que delante de un ordenador.

Y, además, que echaré mucho de menos a Toni.

Sé que hemos tenido nuestros más y nuestros menos,

pero le he cogido cariño.

Es majo, ¿verdad?

-Sí. -Y aunque a veces

me ponga de los nervios con sus manías,

es muy buen compañero.

-Yo encuentro normal que lo eches de menos,

pero tienes que centrarte en la UIT.

Al principio, los cambios asustan,

pero después son los que nos enseñan más cosas.

-Es que justo ahora...

-Yo, cuando entré en el centro cívico,

cuando decidí colaborar con ellos, al principio sentía mucho vértigo,

pero después estoy encantada.

-Pues mira, ojalá diga lo mismo dentro de unas semanas.

-Tómate tu tiempo, ahora es mucha información.

-Eso dice Karim, y que si tengo alguna duda, que se la pregunte.

-Conociéndote, seguro que le pillas el truco enseguida

y estarás encantada.

(Timbre)

-Ya voy yo.

-Hola, Paula. -Hola, Andrés, ¿qué tal?

-¿Interrumpo algo?

-Mi madre y yo acabamos de desayunar, ¿quieres un café?

-Sí, gracias.

-Hola, Andrés.

-Hola, Verónica.

-Es una costumbre que pases a saludar de camino a la clínica.

-Ahora vengo por algo más concreto.

-A ver, ese café.

(Música de suspense)

-Vale, gracias.

-Bueno, pues me estaba volviendo loco

buscando unas facturas y resulta que están aquí.

-¿Estás seguro?

-Sí, no quería molestar a Mateo en el balneario,

pero tuve que llamarlo para averiguarlo.

-Sí que son importantes estas facturas.

-Las necesito para el balance trimestral.

(RESOPLA) -Madre mía, papeleo.

Yo creo que me voy a retirar antes de que me endoséis a mí

el marrón de buscarlas, no quiero llegar tarde a comisaría.

-¿Qué pasa?

¿El chavalito de Carabanchel se mosquea

si no eres puntual?

-Pues no.

Además, que ya no se puede mosquear porque no es mi binomio.

-Ah, ¿no? -No,

tengo que seguir mis prácticas en otra unidad.

Así que, ya no será mi compañero.

-Pues es una pena porque hacían buena pareja.

-Madre mía, qué pesadito estás, ¿no?

Bueno, yo me voy.

-Supongo que no vienes a por ninguna factura.

-Supones bien.

-¿Qué quieres?

-Quiero proponerte un trato.

-¿Qué te pongo, Miguel?

-Un par de cafés y unos churros.

-Siéntate si quieres y os lo llevo. -Gracias.

Oye, Sara, ¿cómo tienes el día? Para que nos veamos,

no sé, para comer o...

-Pues, hoy lo tengo un poco complicado,

pero, bueno, si quieres, podemos

pasar un rato cuando vaya a comprar las cosas del pub.

-Vale, pues avísame. -Vale.

-Vale. Si puedo, me escapo del centro cívico y comemos.

Oye, hay una cosa que te quería proponer

y no sé si te va a parecer de pronto rara.

Pero, ¿qué te parece si nos vamos el fin de semana

a pescar?

-¿A pescar? -Sí.

-Es que no sé pescar.

-No pasa nada, yo sí.

-Ah, ¿sí? -Sí, de hecho,

he pescado muchísimo en mi infancia en el Duero.

He pasado allí toda mi infancia. (SORPRENDIDA) -Ah.

-Aquí tenéis, chicos, los cafés

y una de churritos y si necesitáis cualquier cosa más, me decís.

(AMBOS) Gracias, María.

-Pero vale.

Venga, sí, vamos a pescar.

-¿Sí? (SARA ASIENTE)

-¿Qué pasa? Crees que voy a hacer el ridículo pensado, ¿no?

-No, para nada, no estaba pensando eso.

De hecho, estaba pensando

que qué suerte tengo de haberte encontrado

y me estés dando una segunda oportunidad.

(Música romántica)

-Leopoldo, cuánto tiempo sin verte. Enhorabuena,

que me dijo Paty ayer que te habías casado.

-Felizmente casado, María, pero ayer estuve aquí y no estabas.

-No, estaba haciendo la compra. ¿Tu descafeinado de siempre?

-Dos, que hoy vengo acompañado.

Mira, María. Lucía, mi mujer.

-Hola, encantada. -Igualmente.

Tranquila, no eres la primera que no sabe qué decir cuando me ve.

Soy bastante más joven que mi marido.

-No, no era por eso. Es que ayer me dijo Paty que eras muy mona,

pero no me la imaginaba tan monísima, Leopoldo.

-Pero no te dijo que tenía 30 años menos que yo.

-No, eso no lo dijo, pero tampoco veo mayor problema

que un matrimonio se lleve unos años.

-Tú porque no tienes prejuicios, pero hay gente que sí

y piensan que soy su hija o su cuidadora, ¿te acuerdas?

-Todo el mundo nos viene con la misma historia,

pero como dice la canción "el amor no tiene horario

ni fecha en el calendario", ¿verdad, cariño?

-Claro que sí, mi amor.

-Gracias por el café, me está sabiendo a gloria.

-Andrés, tengo un poco de prisa, ya te lo has tomado.

Por favor, dime de qué va el trato.

-Mira, ayer se me quedó mal cuerpo

con todo lo que me dijiste, pero estoy convencido

de que estás arrepentida de tu error.

-¿Perdona?

¿De qué me estás hablando? -Tranquila.

Tranquila, que no te reprocho nada.

(Pasos)

-En la UIT estamos los de delitos informáticos,

ya sabes, y bueno, es muy interesante.

-Pues lo ha parecido. Explícate mejor, por favor.

-Verónica, tú estás en tu derecho

de engañar a Mateo

y lo entiendo.

Y no voy a decirle nada, ni a él ni a Paula.

-Supongo que a cambio de tu silencio me pedirás algo.

-Que dejes a Toni. -¿Qué?

-No te costará ningún esfuerzo, es un capricho, ¿no?

-Eso me lo guardo para mí.

-Verónica,

no quiero que esto se te vaya de las manos

y se convierta en un problema cuando sea demasiado tarde.

Mientras tanto, yo te cubriré

ante Mateo y ante Paula.

-Siempre que te haga caso y deje a Toni.

-Eso es.

¿Por qué no seguimos hablando de esto esta noche con una copa?

-¿Tú crees que me quiero tomar algo contigo después de esto?

-Verónica, yo soy tu amigo

y todo lo que te digo, lo digo por tu bien.

Y lo del trato te lo digo de buen rollo.

-Mira, lo que pasa es que terminaré tarde en el centro cívico

y tendré ganas de venir directamente a casa.

-Mira, a ver cómo te lo digo, Verónica.

La principal interesada en cerrar esta conversación eres tú,

¿de acuerdo?

-Está bien, nos vemos esta noche.

-Muy bien, pues a las nueve en el Moonlight.

-Bueno, yo me voy ya.

-Que pases un buen día.

-Lucía no se conforma con donar a la asociación de niños

con autismo, lo que le motiva es colaborar como voluntaria.

-Es que me encanta echarle una mano a la gente que lo necesita,

pero desde que era una niña.

-Hija, es admirable que ahora haya gente como tú.

-Eso mismo le digo yo. He tenido tanta suerte con ella.

-Supongo que estarás al tanto de todas las actividades

del centro cívico de aquí, ¿no?

-Claro, sí, pero aún no he podido pasarme para ver si necesitan ayuda.

-Dedicas mucho tiempo a acciones benéficas,

no te entregues tanto.

Tiene un corazón que no le cabe en el pecho.

-Lo hago por puro egoísmo, eh.

Siento una satisfacción enorme cuando ayudo a la gente.

-Una cosa que te quería preguntar, ¿tienes redes sociales?

-Sí. -Pues podrías seguir a La Parra.

Sígueme y yo te sigo a ti, así me entero de lo que publicas.

-Hombre, ahora mismo.

Bar La Parra, aquí estás. Ala, ya te sigo.

-A ver.

Ya te tengo localizada.

-Ay, cariño, me voy que llego tarde a trabajar.

-¿No tenías el día libre? -Ya, pero me ha llamado mi compañero

de la guardería que su hijo tiene fiebre y voy a sustituirlo.

-Está bien, pero te pasas de buena persona.

-Tú sí que eres bueno, eres un cielo.

¡Bonito!

Oye, María, encantada. Nos vamos viendo por aquí.

-Claro que sí. Oye, si necesitáis que os ayude en algo

en la asociación, si algún día tenéis un evento,

os puedo ayudar con el cáterin o lo que sea.

-Te tomo la palabra, eh. -Sí, sí.

-Cariño, dame un beso que me voy.

-Adiós, cielo. -Adiós.

-Hasta luego, guapa.

-Vero, ¿lo tienes ya?

-¿El qué?

-La comunidad, ¿te acuerdas? Nos pidió adjuntar a la solicitud

un anexo sobre la asistencia para inmigrantes.

¿Te acuerdas que sumaba puntos en las bases de ayuda?

Lo tenemos que preparar, ¿lo tienes? -Sí, sí, sí.

Se me olvidó por completo. En el ordenador me han salido

otros temas, este no.

-Estás a muchas cosas, Vero. Si quieres, yo me encargo de esto.

-No, para nada, es un tema mío y me encargo yo.

-Pues, lo tenemos que hacer ya.

-Hola. -Hola, Toni.

-¿Qué pasa? Venía a hablar con... -Sí, sí, claro.

Me voy, que tengo un taller y que hacer papeleo.

-Vale, te paso el expediente.

-¿Qué te ha contado Andrés? Que no me ha quedado claro.

-Se ha presentado en mi casa esta mañana.

-Sí.

-Está convencido de que nuestra relación no tiene sentido

y me ha asegurado que no le dirá nada a Mateo ni a Paula

siempre que tú y yo lo dejemos.

-¿Qué?

¿Que no dice nada si lo dejamos?

-Sí, pero bueno, evidentemente no le he hecho caso.

-¿Por qué estás nerviosa, entonces?

-Porque su reacción me hace pensar en todos los obstáculos

que vamos a encontrarnos cuando todo se termine.

-¿Y?

Te vas a divorciar, ¿o te echas atrás?

-No, para nada.

Soy capaz de presentarme ahora mismo en el balneario

y cortar por lo sano.

-¿Seguro?

-Sí, pero creo que es mejor esperar a que Mateo se recupere.

-¿Y con este que hacemos? Porque me toca las pelotas

y me dan ganas de partirle la boca. -Vale,

déjalo en mis manos que yo lo conozco muy bien.

-¿Y si se lo dice a Mateo y a Paula qué?

-No lo hará, no va a traicionar 20 años de amistad.

Que no. Además, hay otra cosa.

Andrés siempre ha estado enamorado de mí, lo sé porque me lo confesó.

-¿Qué? ¿Cuándo te lo confesó?

-Hace unos meses, pero no le he dicho nada a Mateo.

-¿El enfermo ese está enamorado de ti?

Por eso quiere que lo dejemos, por celos.

-Pero no hará nada para perjudicarme.

-A ti no, pero a mí me ha cruzado. Hará lo que pueda para separarnos.

-Toni, escúchame, Andrés no será ningún impedimento en esta relación.

Se lo dejaré claro esta noche. -¿Cómo que esta noche?

¿Lo vas a ver esta noche? -Me ha presionado para tomar algo

en el Moonlight. -Después de todo lo que has contado

y todo lo que está haciendo, ¿quedas con él?

-Tengo que hacerlo, por favor, confía en mí, ¿vale?

Todo va a salir bien, por favor.

-Me voy.

Hola.

Hola.

Qué bien que hay café.

¿Qué tal tu hombro?

Lara me enseñó el video con tu actuación.

(RÍE) Qué vergüenza, creo que se ha hecho viral.

¿Te duele?

No, tengo un moratón, pero ya casi no me molesta.

Me alegro.

Dime,

¿en qué fase está el tema de los pisos turísticos

de la calle Cervantes?

Tenemos que llevar al ayuntamiento las pruebas de que alquilan pisos

sin licencia, luego los precintarán los Servicios Municipales.

Ya hay un precedente y, por radical que parezca la medida,

es la única manera de cerrarlos.

Así es, no creo que se atrevan a romper un precinto policial.

Y, ¿qué dice la empresa del tema?

Que no están alquilando los pisos sin licencia,

pero hemos comprobado que siguen activos

en varias páginas de alquileres vacacionales.

La mentira tiene las patas cortas.

Es cierto.

Y tu hijos, ¿qué tal? Apenas me has hablado de ellos.

Bien, muy bien.

Bueno, un poco trastos, pero lo normal a su edad.

Ya verás la que se te viene encima. No, ya lo estoy comprobando.

Están en esa fase en la que todo te lo responden,

sobre todo el mayor.

Bueno, ten paciencia.

Y por lo demás, ¿qué tal?

¿A qué te refieres?

(DUBITATIVA) Pues,

¿estás viendo a alguien desde que me fui?

(ELÍAS) -¡Hombre!

Tienes a Toni alucinado, ha venido con la energía "a full".

-Aún no habéis visto todo lo que puede dar de sí.

-Esa es la actitud. (MERCHE RÍE)

A ver, retomando

tu pregunta.

He estado tan centrado en mis hijos y el trabajo

que no he tenido tiempo de conocer a nadie.

¿Y tú qué? ¿Has conocido a alguien?

Pues...

-Hola, ¿pasa algo?

No, aquí tomando café.

-Siento interrumpir.

Los calabozos son tan aburridos que allí no se charla con nadie.

¿De qué estabais hablando?

Temas personales, Merinero.

Nos estábamos poniendo al día. -Ah.

Muy bien.

Bueno, Merche, si te apetece charlar un ratito,

ya sabes dónde me tienes. -Gracias, Merinero.

-Venga, hasta luego.

Vaya personaje. (RÍE) Ya sabes cómo es Merinero.

Bueno, continúa diciéndome.

¡Ah!

Bueno, pues, en Bangkok me dio

por bajarme una aplicación de citas.

Una que utilizan los residentes europeos de allí.

Bueno, la verdad es que... -¡Merche!

Perdón, que tenemos que irnos.

Nos reciben en el ayuntamiento antes de las seis.

-Pues, entonces, nos tenemos que ir ya.

Lo primero es lo primero.

Ya hablaremos.

-Pero de todas las cosas buenas de Lucía,

la más difícil es aguantarme a mí.

-Sí, tiene que ser un sacrificio aguantar a un trozo de pan.

-Hombre, Leopoldo, ¿cómo estás?

-Bien. No se ha cruzado con mi mujer Lucía por puro milagro.

Acaba de irse a trabajar hace nada. -Anda.

Me hubiera gustado conocerla. Habla tan bien de ella

que me pica la curiosidad. -Se le ve buena muchacha.

-Podríamos quedar esta semana a tomar unos vinos y se la presento.

-Lo de tomar vino mejor que no porque a nuestros corazones

no les va a ir nada bien, por jóvenes que nos sintamos,

pero quedar cuando quiera. -Pero que sea pronto.

-Sí, hombre. No me acabó de contar cómo la conoció.

(RÍE) -Fue muy gracioso.

(ASUSTADO) -¿Qué le pasa?

-Antonio, ¿qué pasa? -Llama por favor a Chelo

al centro, que mande una ambulancia. Tiene un infarto.

Venga, no se rinda, ¿vale?

-Chelo, soy María, de La Parra, ¿puedes mandar aquí una ambulancia?

A un señor le está dando un infarto.

Está el doctor Torres con él. Por favor.

-Leopoldo, venga.

Adelante.

¿Querías verme, Claudia?

Sí, pasa, por favor, Merche.

Siéntate.

Quería saber qué tal te adaptas a tu nuevo puesto.

Estoy encantada.

Y yo me alegro mucho.

Pensaba que después de tanto tiempo metida en oficinas

me iba a costar más recuperar el pulso de la calle,

pero tengo tantas ganas, que no me cuesta nada.

¿No se te hizo muy larga la jornada de ayer?

¿Ayer? Estuve de lo más entretenida persiguiendo al tipo ese

que vendía empanadas rellenas de hachís.

Menudo sinvergüenza. La gente ya no sabe qué inventar

para vender droga. Ya te digo.

Me ha dicho Toni el caso que tenemos que resolver mañana.

Sí, ha llamado el presidente de una comunidad de vecinos

para quejarse porque una empresa que gestiona algunos pisos

de alquiler turístico en el mismo edificio

está incumpliendo la orden de cese de actividad.

También ha habido un grupo de turistas montando follón

en la escalera, ¿no? Los vecinos han recibido amenazas.

Nos pasaremos por ahí cuanto antes, para que la cosa no vaya a más.

Perfecto. Oye, Merche,

no sé si te he dicho con el entusiasmo que merece

que estoy encantada de que estés otra vez aquí

y te estés adaptando tan bien.

Muchas gracias, Claudia. Me voy.

Me dejas sola ante el peligro, tengo que pelearme con Jefatura

a ver si nos cambian la flota.

Uf, pues mucha suerte.

Pues sí, porque no es tan fácil, no.

A ver...

Pasa, Paula. No tienes que llamar cada vez,

ahora perteneces a esta unidad.

Uy, pensaba que eras Paula.

-No pasa nada.

Oye, venía a...

Por lo del vídeo con las imágenes de la cámara de seguridad.

-Mira, justo tenía un rato y lo acabo de terminar.

Oye, hay que ver el carrerón y el placaje de Merche al camello.

Es increíble. -Ya, por eso quiero subirlo ya

a las redes. ¿Me lo puedes pasar por mail?

-Faltaría más.

Pues ahí lo tienes. -Vale, muchas gracias.

-De nada. -Oye, también quería

comentarte otra cosa.

-Dime.

-Verás, cada vez hay más movidas en los edificios donde se alquilan

pisos turísticos sin licencia y desde la OPRI

quieren que empecemos a concienciar a la gente en redes.

-Bien, ¿en qué te puedo ayudar? -Quería saber si podrías investigar

en la "deep web" si hay anuncios con alquiler vacacional, ¿podrías?

-Echaré un vistazo, claro que sí.

No me extrañaría que hubiera empresas pirata

y un mercado negro de licencias.

Echo un vistazo y te digo. -Perfecto.

Pues te dejo trabajar tranquilo.

-Muy bien. -Venga.

Oye, Karim, que...

Lo siento mucho por lo de ayer.

-No te preocupes, por mi parte está todo olvidado.

Estábamos de copas, los dos estábamos muy a gusto,

y que me diste un beso, tampoco se acaba el mundo.

-Perfecto, es que no me gustaría perder el buen rollo

que tenemos aquí en el curro. -Tranquila que no.

-Gracias. -De nada.

-Venga, hasta luego. -Hasta luego.

(Móvil)

Acabo de enviártelo al mail, así que échale un vistazo

y mira si es el mismo tío, ¿vale? Luego me dices algo.

-Hola, ¿qué tenemos para hoy? -Hola.

Bastantes cosillas, ahora te cuento. -Bueno, vete diciendo y yo apunto.

-No te hace falta la libreta, hombre.

Hoy, vas a empezar con un plato fuerte.

-Miedo me da, ¿de qué va la cosa? -Hoy te estrenas en la "deep web"

-¿Tan pronto? -Sí, si quieres aprender bien,

hay que familiarizarse con ello y la mejor manera es navegando.

-¿Ya me vas a lanzar a los tiburones?

-Bueno, tranquila, que tampoco es para tanto.

-No sé, yo me la imagino como el fondo de los océanos,

llena de peces raros y de monstruos.

-Bueno, te sorprenderías lo que encuentras en ella,

pero hoy puedes estar tranquila. El viaje lo vamos a hacer juntos,

pero hoy llevas tú el timón.

Ven, siéntate en mi sitio.

¿Preparada?

-Lista. -Pues, allá vamos.

A ver, Ramírez, no te pido nada del otro mundo.

Solo te pido que por lo menos me cambies la mitad de la flota.

No me vengas con esas porque sé perfectamente

que a Distrito Dos le has cambiado la flota entera.

¿Cómo que no?

Claro que te estoy llorando, el que no llora, no mama.

Oye, luego te llamo que tengo una urgencia.

¡Bueno!

Cariño, pasa, por favor.

¿Qué te ocurre? ¿Por qué estás así?

Eh.

No he podido salvarle.

¿Cómo que no has podido salvarle? ¿Qué ha ocurrido?

Un paciente de toda la vida, Leopoldo, te hablé de él,

que había redescubierto el amor a los 70.

Sí, el que se casó a las dos semanas de conocerse.

¿Qué ha pasado? Hemos coincidido en La Parra,

estaba contándome cosas de su mujer, cómo la había conocido y pum.

Le dio un infarto fulminante.

¿Y no has podido reanimarle?

No, no.

Estábamos esperando a la ambulancia para traer el desfibrilador

y yo le hice todo tipo de reanimación, pero nada.

No puede salvarle la vida.

En esos casos, cada minuto es importantísimo

y se me fue de las manos.

Cuando llegó la ambulancia, ya había muerto.

Lo siento, cariño. Siéntate, por favor.

No quiero ni imaginar

cuando su mujer se entere.

Pues sí,

va a ser buena papeleta contárselo.

Te llamé por teléfono y estabas comunicando.

María habló con Elías y está con Nacha,

se harán cargo hasta que lleguen el juez y el forense.

Cariño, siento que hayas tenido que pasar por eso,

pero tú mejor que nadie sabes que esas cosas pasan

y que, a veces,

no se puede salvar a un paciente en una situación así.

Ya,

pero que se muera así, delante de tus ojos, pues bueno...

No puedo evitar tener cierto remordimiento.

Bueno,

entiendo cómo te sientes, pero tú has hecho

todo lo que has podido y además, mira,

él tenía un problema de corazón

y el corazón le ha jugado una mala pasada.

Ya,

pero era un paciente ejemplar.

Llevaba a rajatabla la medicación, no faltaba a ninguna revisión.

Nunca me pude imaginar que podría morirse así,

de un día para otro, ni mucho menos.

¿Qué estás insinuando?

En la última revisión, estaba todo correcto

nada indicaba que podría tener un infarto tan fulminante,

de ninguna manera.

No pienso parar hasta averiguar qué pasó.

A ver, pero, ¿no te estás alarmando antes de tiempo?

Conozco muy bien a mis pacientes, Claudia, lo sabes muy bien.

Aquí algo no encaja.

La medicación le iba fenomenal.

Bueno, de todas maneras

dadas las circunstancias en las que ha fallecido

tendrán que hacerle la autopsia. Claro, cuando el juez

levante el cadáver, lo llevarán al Instituto Anatómico Forense.

Iré ahí a ver qué me cuentan mis compañeros.

¿No prefieres esperar a mañana?

No voy a pegar ojo hasta que sepa qué pasó.

Pero, ¿vas a ir ahora?

No, después de la consulta.

No me esperes para cenar que la cosa irá para largo.

Dame un abrazo, anda. Lo siento mucho, cariño, de verdad.

Bueno. (CHISTA)

Ya está. Anímate.

Bueno, pues, ya tengo todo:

limones, hielo y hierba buena.

-Genial.

¿Tenías algún recado más?

-No, ya tengo todo lo que necesitaba.

-Voy a subir, que tengo una reunión ahora en el centro.

-Vale. -Vale.

Nos vemos luego. -Claro.

Te llamo cuando acabe. -Por favor.

-¿Pero qué te pasa, hijo? -Nada.

-No sé, ¿tienes problemas en el trabajo?

-No.

-A veces, no tienes confianza conmigo.

-¿Por qué dices eso?

-Porque eres muy cerrado, cariño.

-Tengo que hacer unos papeles de aduanas, no puedes ayudarme.

-O a lo mejor sí.

Yo no tendré muchos estudios, hijo,

pero vamos, no tengo un pelo de tonta.

(CHISTA) -Sí, eso ya lo sé.

Ya me hubiera gustado heredar tu cabeza.

-Hola. -Hola.

-Buenas, Leonor.

-Hola.

-¿Ya le ha comentado su hijo lo de mi amiga Carmen?

-Sí, claro que sí.

A ver si llego a un acuerdo con ella.

-Seguro que sí.

Os vais a llevar genial, ya lo verá.

-Bueno pues, ¿cuándo la podré conocer?

-Termina en unos días en el mercado, ya le he dado el número.

-Sí, luego le doy un toque.

-Leonor, ya sé que le pedí disculpas a través de Ramón,

pero quiero hacerlo en persona.

De verdad, lo siento mucho.

-Está bien, hija.

No te preocupes, estás perdonada.

¿Me quieres traer mi manzanilla con un chorrito de anís,

por favor? -Ay...

Como ve, estamos cerrando el bar.

-¿Y eso? ¿A estas horas?

-Ya, bueno, es que a un cliente le ha dado

un mareo y no puede entrar nadie.

-Pobrecillo, a ver si se recupera, ¿no, hija?

-A ver, sí.

-Vamos a otro sitio a tomar algo. (LEONOR ASIENTE)

-Hasta luego. -Adiós, guapa.

(SUSPIRA) Mira.

Cómo me alegra haber arreglado las cosas con Paty, eh.

Yo juraría

que hasta te ha puesto ojitos, fíjate.

-Ya te digo yo que no. -Ay...

Que sí, hijo, que sí. Te digo yo que sí.

Si lo sabré yo.

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Servir y proteger - Capítulo 730 (Parte 1)

08 abr 2020

Creyendo que Toni es un capricho, Andrés propone a Verónica una cita. Leopoldo muere de un paro cardiaco sin que Antonio pueda hacer nada por salvarle. Bremón y Merche se ponen al día en los temas más personales.

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