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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 722 (Parte 1) - ver ahora
Transcripción completa

No se puede perder algo que no se ha tenido pero...

pienso...

cómo serán mis padres

o a lo mejor tengo hermanos y no lo sé.

-Cuando entré con mi propia llave,

mi sorpresa fue que me encontré a Felipe.

Estaba algo nervioso.

-¡Sorpresa!

-¡Cariño! (RÍE)

-¿Que vive usted ahora en una residencia?

-Me he largado hoy mismo.

-Perdóneme la indiscreción, pero ¿se ha ido así sin más

o tiene claro dónde va a ir a vivir?

-Sí, lo tengo claro. A casa de mi hijo.

¿Dónde voy a estar mejor?

Ay, hijo. Pero qué guapo eres. Muchas gracias.

-Yo quería proponerte que volvieras a dar clases

de música para los niños con problemas de audición.

-Lo que me faltaba.

-¿Por qué dices eso?

-Me parece increíble que me ofrezcas esto

sabiendo que no puedo aceptarlo.

-¿Por qué?

Porque estoy evitándote.

-Tiene que cumplir su palabra. Sí, sí, tranquilo.

Me lo acabó prometiendo.

Dijo que ya estaba buscando un cabeza de turco.

¿Qué información tiene que darnos sobre Malena?

Lo que quiero decirles es que yo...

yo maté a Malena.

(Música emocionante)

He venido a avisarte que es probable

que mañana o pasado tengas que volver a prestar declaración.

No, por favor.

Ya he prestado declaración 50 veces.

Hace solo unos días que Miralles me encerró en la sala

y me trató como si fuera un asesino. Ya lo sé.

Pero han pasado muchas cosas desde tu declaración.

Hombre, no lo jures.

Ahora la investigación es de dominio público.

Todo el mundo sabe

que engañaba a mi mujer. Que soy sospechoso de asesinato.

¿Sabes cómo afecta a mi día a día?

Y no solo con vecinos, sino clientes.

¿Sabes la cantidad de citas que nos han cancelado?

Siento muchísimo que esté perjudicando tu trabajo.

Ojalá fuera solo al trabajo.

En casa las cosas...

no están mejor.

Verónica está viviendo un infierno.

Todo el mundo cuchichea.

Ahora es una pobre cornuda, o peor,

la mujer de un asesino.

Sé que para vosotros esto es un mal trago, pero...

solo espero que entiendas que hacemos nuestro trabajo.

Ha habido un asesinato.

Tenemos que esclarecer la verdad.

Ya, pero es que no entiendo cómo puedo seguir siendo sospechoso

si se ha demostrado que no soy el padre del hijo que esperaba ella.

No tenía motivos para asesinarla.

Ni tengo antecedentes.

Tú mismo me dijiste que creías en mi inocencia.

Y lo mantengo.

Pues, hombre.

¿Tan difícil es hacer algo para convencerlos?

Voy a hacer cómo que no lo he escuchado.

¿Te puedes parar a pensar un momento lo delicada que es mi situación?

Ese artículo se ha cebado con vosotros, de acuerdo.

Pero también ha puesto en entredicho mi profesionalidad.

Se critica que mi actuación policial está llena de irregularidades.

Eso es una tontería. Ah, ¿sí?

El hermano del sospechoso, comisario

de la inspectora al frente de la investigación,

y su hija policía colaborando.

¿Cómo no se va a sospechar de nepotismo?

Pero tú apartaste a Paula del caso.

Le has dado plena autonomía a Miralles.

No me creo que tus superiores te cuestionen.

Eso díselo al director adjunto operativo.

Hacía años que no me caía un rapapolvo semejante.

No lo sabía.

¿Sabes qué es lo peor de todo?

Que en parte tiene razón.

He tomado decisiones...

muy cuestionables.

Intenté descartarte como sospechoso.

Y te conté detalles de la investigación

que posiblemente tú no deberías saber.

Ya. Ya lo sé. Y te lo agradezco.

Yo no quiero que me agradezcas nada.

Solo quiero que me obedezcas.

Si te digo que tienes que ir a comisaría, vas.

Y si tienes que declarar 60 veces, lo haces.

Y por favor no vuelvas a pedirme que convenza a nadie

para que acepte tu versión.

Son los hechos los que tienen que hablar por ti.

Te estás jugando tu...

inocencia, pero yo me juego mi reputación.

Tenéis que encontrar al asesino.

Es la única manera de que todos podamos vivir en paz.

(Móvil)

Dime, Claudia.

Ya. ¿Y no puede esperar a mañana?

De acuerdo. Pues voy para allá.

¿Tienes que volver a comisaria?

Sí.

Procura estar localizable.

Vaya cara que tenía tu hermano.

(SUSPIRA)

Pensaba que la etapa de interrogatorios había terminado.

Ten un poco de paciencia.

Rojo cumplirá con su palabra.

Pues espero que sea pronto porque lo último que quiero...

es meterme en una sala con Miralles.

Trabajar en la Europol tiene que ser apasionante, ¿no?

Tengo entendido que lleváis muchos temas de terrorismo.

-Pues sí, es intenso. Sí.

Allí digamos que las investigaciones son a largo plazo.

Algunas duran meses, incluso años.

Son muchas horas de seguimiento, escucha...

-¿Y qué tal te manejas con el árabe?

-Él lo tiene fácil, es de Ceuta, o sea que habla árabe perfectamente.

-Ah...

¿Y podrías decir algo para ver cómo suena?

(HABLA EN ÁRABE)

-¿Y eso qué significaba?

-Que la comida está riquísima. (RÍE) -Oh...

-Oye, ¿y has trabajado como agente encubierto?

-Sí, ya sabes...

Es uno de los procedimientos habituales

cuando se quiere desarticular ciertos grupos o prevenir atentados.

-Estuvo aquí infiltrado, en Distrito Sur.

-¿Aquí?

O sea, ¿había una célula yihadista en el barrio?

-Bueno, un lobo solitario.

-Digamos que...

era una persona

que se metía en foros yihadistas y se hacía pasar por soldado de Alá.

Pero descubrimos que no era así.

Resultó ser un chaval del barrio.

-Un occidental flipado. -Sí

(RÍE)

-Hasta se puso un chaleco e intentó hacer explotar la comisaria.

-Madre mía. -Sí.

-Karim se convirtió en un auténtico héroe.

Y no solo él.

Fede también formó parte de la operación.

Era el inspector al cargo.

-Ya sabéis que la lucha contra el yihadismo es algo...

que va a largo plazo.

Aunque la verdad,

echo de menos ocuparme de delitos menores.

Y tener la satisfacción de poder decir:

"he cerrado un caso". (RÍE)

-Ya.

Y no jugarte el cuello a cada paso que das.

Que tu despacho aquí tiene poca luz, pero es seguro.

-Además de verdad.

Estar en la cuevita tiene sus privilegios.

-¿Y qué piensas hacer cuando Ángela se reincorpore?

¿Te vas a volver?

-La verdad es que no lo sé.

Igual pido un destino fuera de España,

igual lo pido aquí en España.

No sé. Soy un culo inquieto.

-Mira. En eso te pareces a Lara.

-¿Tú tampoco eres de echar raíces en un sitio?

-Bueno...

No sé. Nuestras prioridades van cambiando.

¿Qué sentido tiene hacer planes si luego no podemos cumplirlos?

-Mira, eso suena bien.

-¿Veis como os parecéis?

-Pero...

¿Eres así por curiosidad o...

te lo inculcaron tus padres?

-No sé.

Bueno, yo me crie en una comuna jipi en Formentera.

Mi madre es la persona más impredecible que conozco.

-Doy fe.

-Eso suena apasionante.

-Bueno, no te creas tampoco, ¿eh?

Mi infancia ha sido un caos.

Llevo todos estos años intentando poner un poco de orden a mi vida.

Pero bueno, si algo bueno puedo sacar de aquella época

es aprender a disfrutar de lo inesperado.

-Eso sí que suena bien. (RÍE)

(Móvil)

Eh... O sea,

me lo estoy pasando genial y el tiempo se pasa volando,

pero tengo que irme.

-Recojo y me marcho. -No, no recojas que eres el invitado.

Mira, haces el último brindis y te vas.

-Vale. Pues brindemos por...

por lo inesperado.

-Por lo inesperado.

Claudia.

He venido lo más rápido posible. ¿Qué es eso tan urgente?

Siéntate.

Se ha producido un giro inesperado en la investigación de Malena.

¿Algo que señale a Mateo?

Pues al contrario.

Hace una hora se ha presentado

un hombre en comisaría

para darnos información relevante sobre el caso.

Se llama Jesús Otero.

¿Jesús Otero?

No me suena de haber visto ese nombre en diligencias.

No se trata de ningún familiar, ni amigo, ni conocido.

¿Y qué relación tiene con Malena?

Según su declaración,

su asesino.

¿Es una broma?

Eso pensé yo al principio.

Creí que se trataba de un loco que buscaba fama

porque habría leído la entrevista publicada en "El Espía".

Ya, ¿pero? Pero...

tiene antecedentes penales.

Ahí lo tienes.

Podría tener sentido.

¿Ha hecho alguna declaración sobre esa noche?

Poca cosa. Solo hice cuatro preguntas

y lo he dejado esperando en la sala para llamarte a ti inmediatamente.

Supongo que quieres estar presente. Supones bien. Muchas gracias.

La verdad que este caso es una fuente de sorpresas.

(Móvil)

Dios mío, Antonio. Se me ha olvidado avisarle.

Disculpa.

Antonio, dime que no me estabas esperando para cenar.

Lo siento.

Lo siento, cariño, es que...

se me ha pasado porque se me ha complicado todo.

No, no me esperes despierto. Esto va para largo.

Yo también te quiero.

Bueno...

¿Cómo vamos a proceder?

¿Para qué perder más tiempo? Vamos a interrogarle ahora mismo.

Otero se ha presentado por propia voluntad

y no se moverá de allí.

Yo creo que es mejor que te tranquilices antes de entrar.

¿Que me tranquilice, Claudia?

Todavía me pitan los oídos por la bronca de Jefatura.

Las dudas sobre mi hermano, mi actuación...

Si...

ese Jesús Otero es el hombre que buscamos,

todo eso se acaba de un plumazo. ¿Para qué esperar?

Pero tampoco nos conviene precipitarnos

por muchas ganas que tengamos de cerrar el caso,

debemos abordarlo con...

cautela y con escepticismo.

Escepticismo.

No nos engañemos, Emilio.

Este hombre ha caído del cielo.

¿Cuántas veces has visto a un asesino que se presente

semanas después del crimen y se inculpe sin motivo alguno

cuando nadie sospecha de él?

Bueno, podría tener muchos motivos para dar ese paso.

Bueno, y nuestro trabajo consiste en escucharlos,

ponerlos en cuestión

y verificarlos.

No sé por qué tengo la sensación

de que tú también estas cuestionando mi profesionalidad.

Bueno, yo no sé por qué tienes...

esa sensación.

Lo único que pretendo es ponernos de acuerdo

en cómo enfocar el interrogatorio.

Pues con el máximo rigor. ¿Qué te piensas?

Después de todo lo sufrido no voy a cerrar el caso en falso.

Claro que no, porque no podemos cometer ningún error.

Exacto. Y por eso vas a dirigir tú el interrogatorio.

¿Estás seguro? Completamente seguro.

Yo estaré a tu lado pero no quiero ninguna sospecha de imparcialidad.

¿Estás preparada? Sí, sí, claro.

Vamos.

Qué majo es, ¿verdad?

-Sí, me ha caído fenomenal.

-No hace falta que lo jures.

-Oye.

Que yo no le tiraba los tejos a Karim, ¿eh?

-No te lo digo como un reproche. Todo lo contrario.

Me alegro mucho de que hayáis conectado tan bien.

-Bueno, conectar. Eso de conectar, tampoco, ¿eh?

-No me dirás qué no tenéis filin.

-Eh, a ver, que te quede claro.

Yo sé perfectamente la relación que teníais Karim y tú.

Y quiero que sepas que es una línea que no atravesaré jamás.

-Pero ¿qué línea ni qué línea?

Nosotros acordamos hace mucho tiempo que seríamos solo amigos.

Así que... si surgiese algo...

-A ver, Espe, que lo acabo de conocer.

(RÍE) Si surgiese algo... Tú te montas películas.

-Bueno, sí, me estoy montando un película.

Pero...

si algún día esa película se llegase a producir

yo compraría entradas y hasta palomitas.

Te lo digo para que lo sepas.

-No me puedo creer que fuera Felipe.

-Pues sí. Al parecer tenía un socio que trabajaba en la fábrica

donde destinaban el alcohol

y lo convenció para darle el cambiazo a la botella del almacén.

-Pues si no llega a ser por la intoxicación,

Quintero estaría todavía vendiendo garrafón.

Quintero se ha preocupado de cambiar todo la partida.

Se ha dejado una pasta.

-¿Lo ves? Como Quintero no tenía nada que ver.

-Tampoco era tan descabellado pensarlo.

-Vamos a ver, ¿tú no estás escuchando a Elías?

Qué el comportamiento de Quintero ha sido de "chapó".

Lo único que ha confiado en quien no debía.

Estaban engañando al pobre en sus propias narices.

-Igual me he precipitado un poquito,

pero de ahí a decirle el pobre Quintero,

tampoco te pases, María. Que vamos...

Comparado con lo que ha hecho estos últimos años,

el tal Felipe este es un santo.

-Bueno, todo el mundo merece una segunda oportunidad, ¿no?

-¿Y Quintero no la está teniendo? Porque, que yo sepa,

está viviendo tranquilamente, sigue llevando su negocio

y no está en la cárcel, que es donde deben estar los delincuentes.

-No voy a negar que haya cometido errores,

pero si está libre es porque también nos ha ayudado mucho

para trincar a delincuentes peores que él.

Y creo que ha pagado con creces todo lo que ha hecho.

-No sé, eso pregúntaselo a la madre de Jairo, a ver qué te dice.

El día que resucite a los muertos será cuando pague por todo.

-A ver... -Déjala.

Ahora mismo no quiere escuchar ni suavizar todo lo que pasó.

-Ya, pero ese rencor no le hace bien a nadie. Y a ella, menos.

-¿No tiene derecho a sentirse así?

Esta es la lista de los bares donde estuvo usted aquella noche.

Todos en Distrito Sur.

No paré mucho tiempo en ninguno. Dudo que alguien me recuerde.

(SUSPIRA) Esa noche iba con ganas. Había salido a pillar.

Pero lo único que pillé fue una borrachera de escándalo.

¿Estaba usted borracho cuando cogió el coche para volver a casa?

No lo hago siempre, ni mucho menos. Perdí puntos hace un par de años,

pero bueno.

Cuando se encontró con Malena, entonces, estaba conduciendo, ¿no?

La encontré caminando por la acera, sola.

Preciosa.

¿Paró usted el coche para abordarla?

Reduje la velocidad. Hablé con ella a través de la ventanilla.

Me ofrecí a llevarla donde quisiera.

Y, bueno, intenté decirle

algo bonito. A las chicas, ya sabe, les gusta sentirse deseadas.

Sí, claro que lo sabemos.

Les encanta sentirse deseadas

cuando van solas por la calle, de noche, indefensas

y hay un extraño que las acosa.

Les encanta.

En mi cabeza no era así exactamente.

¿Intenta decirnos que Malena se mostró receptiva a sus...

insinuaciones? Se hacía la dura, en plan borde.

¿Qué más?

Cuando...

empezó a apretar el paso, yo decidí aparcar el coche.

Quería intentarlo cara a cara.

Continúe.

Dejó el coche y fue tras Malena, ¿no?

(SUSPIRA) Iba muy borracho, estaba muy excitado, así que

para mí era como un juego.

Déjese de explicaciones y cíñase a los hechos, por favor.

(SUSPIRA) Intentaba convencerla de ir a tomar algo. Le dije

que se subiese al coche, que iba a pasar un buen rato.

Solo necesitaba que fuese un poco cariñosa, así que...

bueno, intenté besarla.

¿Y ella cómo reaccionó?

Se resistió mucho, me ponía muy nervioso.

Tuve que bloquearla para que dejase de golpearme.

Empezó a gritarme cosas

y a suplicarme no solo por ella, por su hijo.

¿Ella le dijo que estaba embarazada?

Sí.

Pensé que iba de farol, pero ahora sé que no.

Lo leí en ese artículo que salió publicado.

Continúe con el relato, por favor.

¿Qué ocurrió después de que la inmovilizase?

Entró en pánico.

Forcejeamos.

Empezó a sacudirme con más fuerza y ya no pude evitar

darle un empujón para defenderme.

Fue entonces cuando ella

cayó a la acera de cabeza. No pude hacer nada.

¿Se golpeó la cabeza contra la acera?

No, no.

Fue contra un bolardo. Un golpe seco.

El sonido

fue terrible. Creo que...

murió en el acto.

Yo me asusté muchísimo. No sabía muy bien qué hacer

y, casi sin pensar, metí el cuerpo en el maletero del coche

y me largué.

¿Nos puede repetir qué día sucedió todo esto?

El día 31 de enero.

¿A qué hora aproximada?

Pues serían

las 23 o las 23:20 aproximadamente.

¿En qué calle? Molino.

Frente a una ferretería.

Eh, creo que era

el cuatro o el seis, no estoy muy seguro.

Ya. ¿Cree que pudo haber testigos de lo que sucedió esa noche?

Era tarde, la calle estaba oscura, vacía. No creo que nadie nos viese.

Alguien habría denunciado ya, ¿no?

¿Abusó de ella?

Por favor, estaba muerta, ¿entiende?

-¿Va todo bien, Sara? Te noto muy callada.

-Pensaba que Felipe era un tío legal.

Era currante, buen compañero.

-Pues sí, sí. Yo también pensaba que lo era, pero ya ves.

Así son las cosas.

No solo nos ha mentido, nos ha robado y nos ha estafado

haciendo negocios a nuestra costa. La vida es así.

-Es que yo no lo veía venir.

¿Tú? -Tampoco.

Tampoco lo vi venir. Si lo hubiera visto,

te aseguro que no lo hubiese contratado,

pero bueno, ya sabes,

acuérdate de lo que me pasó también con Eladio.

Eso quiere decir que hay que aprender bien la lección.

Nunca puedes olvidar que siempre tienes que estar alerta.

Cuando menos te lo esperas, te pegan una puñalada trapera por la espalda.

-A mí, la verdad, me han pasado

cosas esta última semana un poco desagradables.

-Porque a ti te pasa exactamente igual que a mí.

Los dos confiamos en los demás. Pero ¿sabes qué?

No creo que eso sea ningún defecto, sino todo lo contrario, una virtud.

Porque, en el fondo, somos buenas personas.

-¿Tú te fías de mí?

-Claro que me fío de ti. ¿Y esa pregunta?

¿Cómo no me voy a fiar de ti, Sara?

Eres la persona más honesta y honrada que he conocido hasta ahora.

Desde el principio quise que tuviésemos una relación

como la que tienen María y Paty, por ejemplo.

-Paty fue tu primera opción aquí, ¿no?

-No, no, no.

A Paty solo le propuse que viniese unas horas el día de la inauguración

porque estábamos sin camareros y esto era un maldito desastre.

Pero lo que pasa es que después de hacerle la propuesta, bueno,

Paty la rechazó.

-¿Y por qué la rechazó?

-Si me haces tantas preguntas sobre el tema supongo que

será porque sabes algo. ¿Has hablado con Paty?

-Pues sí.

He estado hablando hoy con ella.

Y está convencida de que todo el tema del alcohol adulterado es cosa tuya.

No sabía que teníais tan mala relación.

-Bueno, en fin. Yo...

No sé, yo aprecio bastante a Paty, pero...

desde hace mucho tiempo ella me odia

y, bueno, en el fondo la entiendo.

-¿Y puedo preguntar por qué?

-Por Jairo.

Un chico que yo tenía contratado en mi empresa.

Era la persona más leal que he llegado a conocer

en mi puñetera vida y quizá eso fue lo que le costó la suya.

-¿Murió?

-Murió en mis brazos por culpa de un maldito ajuste de cuentas.

(LLORA) Y ni siquiera tenía 20 años. Maldita sea.

-Claro, supongo que...

tenía una relación con Paty, ¿no? -Sí, sí.

Se querían mucho.

Mucho.

Por eso Paty

me odia y no me va a perdonar jamás

y, en el fondo, yo tampoco me voy a perdonar.

(LLORA) Porque el resto de mi vida voy a tener la culpa

encima de mi cabeza de su muerte, maldita sea.

-¿Me esperas en esa mesa, porfa? Hola, buenas, ¿qué tal?

-Hola.

La verdad es que no esperábamos tener clientes hoy.

-Ya ves, Nacha. Eso es lo que pasa cuando empiezan a correrse

comentarios por ahí en el barrio de que en el Moonlight

servimos alcohol adulterado.

-Ya, me lo puedo imaginar.

Lo siento. Por eso he venido con una amiga,

para empezar a darle un poco de vida al local y la gente vuelva a confiar.

Y quería pedirte disculpas,

Quintero, porque nos equivocamos y te juzgamos otra vez.

-Se agradecen las disculpas aunque lleguen un poco tarde.

Como comprenderás.

No se puede hacer nada para borrar el pasado ni cortar esos comentarios

de la gente. Lo sé por experiencia.

-Bueno, lo importante es que ya salió a la luz la verdad

y el responsable está detenido. -Eso.

-Sí, sí, eso es lo importante.

Aunque lo realmente importante es encontrar un camarero

que cubra su puesto porque si no nos quedamos tú y yo aquí solos.

-Yo si me entero de alguien os prometo que os aviso.

-No, no, tranquila, no te preocupes.

-Bueno, ¿qué queréis tomar?

-Le he dicho a mi amiga que aquí preparan uno mojitos riquísimos,

así que dos, "porfa". -Venga.

Gracias.

¿Puede describirnos la ropa que llevaba Malena esa noche?

Yo no soy un experto en moda.

No me suelo acordar de esas cosas.

Pero cuando la enterré, bueno, llevaba una blusa a rayas.

¿Qué más llevaba?

¿Cómo eran sus zapatillas? No tenía zapatillas.

Eran unos zapatos.

Negros.

Con bastante tacón.

¿Cómo se deshizo del cadáver?

Bueno, tuve varios días para darle vueltas.

Tengo una plaza de garaje privada.

¿Está diciendo que dejó el cuerpo descomponiéndose en el coche?

Esos días

me atormentarán toda la vida, se lo aseguro.

Me pasaba el día bajando al garaje,

comprobando que el olor no fuese insoportable.

Pero es que

no sabía muy bien qué hacer.

Y, bueno, después de...

darle muchas vueltas me armé de valor

y lo llevé a un vertedero. ¿Y por qué un vertedero?

Era evidente que tarde o temprano lo íbamos a encontrar.

Evidente no sé.

Yo no soy un asesino.

Por favor, ¿puede decirnos a qué vertedero lo llevó?

Las Luces. Vertedero Las Luces.

Muy bien.

Vamos a dejarlo por ahora. Tenemos algunos datos que corroborar.

Comprueben lo que quieran.

¿A qué creen que he venido? ¿A contarles una milonga?

La verdad es que no lo tenemos muy claro, señor Otero.

¿Por qué ahora?

Llevo días con...

pesadillas, remordimientos.

¿Quiere usted decir que ha venido a entregarse

guiado por su conciencia?

No, no. He venido porque no puedo aguantar más.

¡Necesito que conozcan la verdad!

Sé que lo que hice no estuvo bien.

Perseguirla por la noche, esconder su cadáver, pero...

¡yo no la maté, no la maté a propósito!

Necesitaba que lo supieran.

Necesito poder dormir en paz.

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Servir y proteger - Capítulo 722 (Parte 1)

17 mar 2020

Un hombre se presenta en comisaría y confiesa haber matado a Malena Torrent. Espe se percata de que Karim y Lara se han caído muy bien y cree que hay atracción entre ambos. Rojo dice a su madre que no puede quedarse a vivir con él.

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  1. pinceles

    El capitulo 722 (17 marzo 2020) esta incompleto.

    18 mar 2020