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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 719 - ver ahora
Transcripción completa

Los perfiles genéticos de Yoli y Espe no tienen nada que ver.

Es imposible que sea su madre.

Lo importante para un hijo, sea adoptado o no

es el cariño.

La hemos querido mucho.

Creo que deberías decírselo.

Bremón es un cirujano de éxito, hermano de un comisario de policía.

No se le culpará de asesinato. Tiene la espalda cubierta.

Usted está dejando pasar el tiempo para que se olvide.

-Miguel, sé que me ocultas algo. Te pido que me cuentes la verdad.

¿Estás diciendo que eres...

un asesino?

Que ayudes aquí a gente te redime

del mal que hiciste entonces.

-Sara... -Ni me hables.

(Música emocionante)

¡Mateo!

Dime. ¿Qué es esto?

¡Ah! Me han llamado para dar una charla en Nueva York.

¿No pensarás ir?

Pues sí, me apetecía mucho.

¿Con la que está cayendo?

¿Por qué dices eso?

¿No has escarmentado?

Lo de Malena ha salido ahora, pero forma parte del pasado.

Un pasado bastante reciente.

Sabes que he cambiado.

¿Cuándo pensabas decírmelo?

Ayer.

Cuando me mandaron la información

pensé en ti.

Quería hacer una escapada romántica a Nueva York, solos tú y yo.

Nos lo merecemos.

Perdona. Nada. No te preocupes.

No pidas perdón.

Es normal, con todo lo que ha pasado

y hacía mucho tiempo que no te invitaba a un congreso.

Pero tranquila.

Este año no podremos ir ni tú ni yo.

¿Por qué?

Ayer le comenté a Emilio que me habían invitado

y que quería llevarte

y me dijo que no podía salir de España.

Hasta que no se resuelva el caso, no puedo.

¿Sigues siendo sospechoso? (ASIENTE)

No puedo entender cómo alguien puede pensar que tienes algo que ver.

Sigo siendo el último que habló con ella.

¿Y su novio, el padre de la criatura?

Tiene una coartada sólida.

Han comprobado que él no pudo ser.

Y está obsesionado conmigo.

Está convencido de que lo hice yo y me persigue por todas partes.

¿Se puede hacer algo para que te deje?

No lo sé. Ayer le eché de la clínica porque se puso violento.

Y no contento con eso,

por la noche nos encontró a Emilio y a mí

y dijo que me había dado trato de favor.

¿Emilio no hizo nada? Sí.

Lo puso en su sitio,

pero el tío iba como una cuba. No se lo tuvo en cuenta.

(RESOLPLA)

Lo siento, Mateo.

Yo solo quiero...

que todo esto se acabe

y volver a nuestra vida.

Nueva York me hacía mucha ilusión, no por el congreso

sino por la escapada juntos para alejarnos de esta pesadilla.

No sé si alejarnos hubiera servido.

¿Por qué? ¿No te apetece ir?

Sí, pero...

No sé si irnos al otro lado del mundo

nos ayudaría a olvidarnos de Malena.

Ya.

Para mí, lo importante es saber que estás conmigo.

Si lo nuestro va bien, si estamos juntos,

sé que todo irá bien.

¿No estás conmigo?

Sí. (CARRASPEA)

Pero, a veces, tengo la sensación de que...

me es imposible recuperar lo que había en nuestro matrimonio.

Estamos invirtiendo mucha energía en algo que no acaba de encajar.

Me voy, tengo prisa.

Lo siento.

(LARA) Espe, mira qué dice.

(LEE) "La charla sobre violencia de género virtual

fue la caña.

Que no te controle; no es amor".

-Esa persona estuvo atenta. -Y no solo ella.

Mira la de "likes" que acumulamos ya.

-¡Hala! -Mola, ¿eh?

-¡Si han hecho su propia etiqueta y todo!

-Buenos días.

-Hola, mamá.

No sabes el éxito que tuvimos con la charla de ayer.

-¡Hemos triunfado, Yoli! -Sí.

-¡Cuánto me alegro!

-Estaba la sala a rebosar. Tuvimos que ir a por sillas.

-Tendríamos que programar charlas en colegios, institutos, etc.

Pero ya veremos.

Me tengo que ir, que tengas un buen día, Yoli.

Adiós. -Gracias, bonita. Igualmente.

Hija mía, ¡cuánto me alegro de que os fuera bien!

-Sí, yo también.

Nos alargamos más de la cuenta. Llegamos y ya estabas acostada.

¿Te pasaba algo? -No.

-Mamá, ¿qué te pasa?

(CARRASPEA) -Nada, hija, es que...

ayer me acordé de ti cuando eras pequeñita

y me vino el recuerdo de tu padre.

Ya ves qué tontería.

-A mí no me lo parece.

Acordarse de los que no están no es tontería.

-Le echo mucho de menos.

Es duro enfrentarse a ciertas cosas una sola.

-¿Y yo qué soy, un fantasma?

Mamá, que no estás sola; estoy yo.

-Tu padre hacía que cualquier cosa fuera más sencilla.

Acuérdate lo que decía:

(VOZ GRAVE) "Todo tiene remedio menos la muerte".

-¿Te estás acordando de él por lo que te ha pasado?

Yo también le echo de menos.

Lo hago lo mejor que puedo.

-Hija mía,

tú lo haces muy bien.

Eres maravillosa.

-¿Qué te pasa, mamá?

-Nada, hija. (SONRÍE)

Estoy mayor y me vuelvo sentimental.

Vete a comisaría, que vas a llegar tarde.

-Yo no me voy hasta que me digas qué te pasa.

-Si no me pasa nada, hija,

en serio.

Venga.

Yo ahora me visto y voy a ir al mercado

a comprar algo especial para la noche, ¿eh?

-Dime lo que quieres y te lo traigo, que no quiero que cargues peso.

-No, acuérdate de lo que dice el médico:

tengo que pasear y hacer una vida normal.

-Bueno...

Me voy, pero luego te llamo. -Vale, pero tú vete.

De verdad.

-Mira qué hay en Internet.

(LEE) "Doctor Casanova, sospechoso de matar a su amante".

¿Quién ha escrito esta basura? No lo sé.

Un tal F. Sebane, del periódico "El espía".

¿Lo conoces? ¡Qué va! No lo conozco de nada.

(LEE) "El cirujano plástico es conocido por ser un playboy.

Por su cama han pasado tantas modelos

como por su quirófano".

Ya, pues eso no es lo peor. Después se pone más feo.

Empieza a dar detalles del asesinato de Malena.

¿Qué detalles?

Cuentan tu versión sobre su desaparición.

Que te intentó chantajear con lo del embarazo

y que eres el principal sospechoso del asesinato.

¿Y de dónde han sacado todo eso?

Voy a llamar a Emilio. No, no hace falta.

Esto no tiene pinta de filtración.

Parece una maniobra de ese novio despechado.

La noticia también cita declaraciones del tal Paco.

Ya. Ahora lo entiendo todo.

A esto se refería con sus amenazas.

¿De qué hablas?

Ayer, no contento con el jaleo que montó,

por la noche me lo encontré.

Iba bebido, el tío.

Ah, vale.

Yo lo vi en el Moonlight.

Iba bastante perjudicado.

Me soltó unas cuantas lindezas.

No veas cómo se puso cuando me vio con Emilio.

Dijo que yo recibía trato de favor por ser hermano del comisario

y amenazó con contarlo todo.

Pues lo ha cumplido.

En la noticia, dicen quién es tu hermano

y lanzan veladas amenazas contra él.

Mira.

(LEE) "Al ser el comisario del caso, Bremón influye para desviar

las sospechas que apuntan a su hermano, Mateo Bremón".

¡Será imbécil!

Se le está yendo la cabeza.

Bueno, tranquilo.

¿Envío una nota de prensa?

No, hombre.

No serviría de nada.

El daño está hecho.

Lo siento por mi hermano, que no tiene nada que ver.

¿Y la clínica?

¿Sabes el daño que nos hace?

Seguro que se te ocurre algo.

De repente todo te importa una mierda, ¿o qué?

No, pero ¿qué hago?

Yo la maté. Soy el culpable, esa es la verdad.

¿Se puede saber qué te pasa?

¡Qué todo es inútil!

Todo lo que hacemos es inútil.

Esto no se olvidará. ¿Quién querrá que le operemos después de eso?

Mateo,

puedo conseguirte entrevistas en prensa.

Puedo incluso hablar con Emilio

para sacar una nota de prensa oficial conjunta

y darle credibilidad.

No serviría de nada.

Solo me importa el apoyo de la familia

y con esto me quedo sin argumentos.

(Móvil)

(Móvil)

Es Emilio. Te dejo.

(Móvil)

Dime. ¿Has visto la prensa?

Sí, Andrés acaba de leérmelo. Te iba a llamar ahora.

Supongo que tu primera reacción ha sido pensar en una filtración,

pero no ha sido así.

No te preocupes. Está claro que esto es Paco

y las amenazas que nos hizo ayer.

(TELÉFONO) Lo siento por ti.

No te preocupes.

No es la primera vez

que un familiar de la víctima pierde los papeles.

Lo hablaré con la oficina de prensa. ¿Tú qué tal?

Mal, la verdad.

No sé cómo se lo tomarán Verónica y Paula.

Tienes que ser fuerte. (TELÉFONO) Ya lo sé.

La pregunta es ¿hasta cuándo?

Emilio, te tengo que dejar, que tengo mucho trabajo.

(TELÉFONO) Ánimo.

Gracias.

Era Mateo.

Me lo imaginaba. Hay que emitir una nota de prensa.

Vamos a mi despacho. Espera.

Ve tú, tengo que hacer algo todavía.

De acuerdo.

¡Yoli! Hola. No te había visto.

¿A hacer la compra?

Para la cena de las chicas.

¡Qué suerte tienen!

¿Cómo estás?

He pasado la noche en vela.

Lo siento mucho.

Lo cierto es que la responsable soy yo.

No tienes nada que sentir.

Es una realidad que lleva tanto tiempo oculta

que pensaba que nunca iba a salir a la luz.

Yo también le he dado vueltas

y no tengo derecho a meterme en vuestra vida.

Sí, Claudia.

Tú me aconsejas muy bien y te lo agradezco

por dos cosas:

porque también eres madre adoptiva

y porque...

sé que quieres mucho a Espe.

¡Ay!

Y la conoces bien.

Eso ni lo dudes. Claro que la quiero.

Eso es lo que ha motivado que te pidiera que se lo contaras.

Ya.

Lo he intentado esta mañana, pero no he podido.

Si estuviera mi marido vivo

sabría cómo decírselo,

pero yo...

Bueno, no te preocupes. Ella sabe lo buenos padres que habéis sido.

Lo buena madre que eres.

Pero la hemos engañado, Claudia.

Si se lo cuentas desde el corazón, ella entenderá tus razones.

¿Y si no me perdona por habérselo ocultado hasta ahora?

No.

Seguro que eso no sucede.

Tienes que confiar.

Quizá, al principio, por la sorpresa,

le cueste asimilarlo,

pero enseguida recordará cada momento de su niñez,

cada momento de la vida que ha estado con vosotros,

cómo la habéis cuidado.

Espero que así sea. Sí, ya lo verás.

Mucho ánimo. Gracias, Claudia.

Venga. Prepárales algo rico.

Si quieres, te invito un día. Vale.

Hasta luego.

-¡Eh!

¿Has visto mi mensaje?

-No, me he dejado el móvil en las taquillas.

-Es un vídeo con la charla que dimos ayer.

Alguien la ha colgado y se ha hecho viral.

Lo mejor es que hay profesores de centros y varios AMPA

que preguntan si podemos dar una charla en su centro.

¿No es genial? -Sí, está muy bien.

-¿Cómo que muy bien? ¡Es una pasada!

Es lo que hablábamos esta mañana de llegar a más gente.

¡Somos un equipo! (ESPE RÍE FORZADA)

-¿Por qué estás tan rancia?

-Nada, es que esta mañana he visto a mi madre un poco rara. ¿Tú no?

-No, yo la he visto como siempre.

Tú sabrás, es tu madre.

-Estaba como apagada.

Cuando te has ido, ha empezado a decirme que se sentía sola

y que se acordaba de mi padre.

-Es lo que pasa cuando enfermas,

que te sientes pequeñita y desprotegida.

-Sí, creo que está frágil y vulnerable.

El diagnóstico le ha afectado.

(Móvil)

-Espera.

¿Sí?

Ahora mismo voy.

Es el jefe. He de ir a su despacho.

-¿Qué pasa? -¡Eh!

-¿Cómo os sentís con un millón de reproducciones?

-Si llegamos a dos, te cuento.

-¿Qué opinas del testigo de la puñalada?

Yo creo que el pavo no cuenta todo lo que sabe.

-Sí.

(LA IMITA) -Sí.

Sí, ¿qué?

¿Que lo investiguemos, que lo interroguemos o qué?

Parece que estás dormida.

-Ojalá lo estuviera y esto fuera una pesadilla.

-¿Por lo de tu padre?

No sé. Yo sé que es un marrón, pero tía,

aprovecha el curro para abstraerte.

La investigación sigue su curso.

Hay que esperar a que se sepa qué pasó con Malena.

-La historia es que mi madre me ha mandado esta mañana...

esta noticia.

-¿Qué dice?

-Se ensañan con la fama de mujeriego de mi padre

y dicen que es el único sospechoso de la muerte de Malena.

-Pasa de este rollo. Mi consejo es que no hagas caso.

-Lo peor es que acusan a mi tío, al comisario,

de trato de favor con mi padre.

-¡Cómo se pasa la peña!

Pone que debería estar encarcelado. ¡De verdad!

No leas estas cosas; no te hacen bien.

Y en casa, supongo que fatal.

-Mi madre está muy mal.

Una cosa es saber que tu marido es infiel

y otra, que lo sepan todos.

No me lo ha dicho ella, pero debe ser humillante.

-Para ella y para ti, ¿no?

Lo siento mucho, Paulita.

¿Puedo hacer algo?

-Sí, vamos a cambiar de tema.

Y vámonos.

Creo que es fundamental dejar claro que la investigación es neutral

y que no se le ha dado a Mateo trato de favor.

Ya, pero escucha:

si emitimos un comunicado desmintiendo esas acusaciones

estamos dando más publicidad a esas falsedades.

Además, "El espía" no tiene tanto tirón.

Lo mejor es ignorarlo.

Pero las acusaciones son muy graves.

Y desde Jefatura ya te han pedido una aclaración.

Jefatura ya tiene una copia de las diligencias del caso,

transcripciones, el informe forense

y en nada de lo que tienen ahí

hay una acusación que implique a mi hermano en esa muerte.

Ya, pero ese informe ha salido de esta comisaría.

En Jefatura no se creerán que tú te juegues tu carrera

porque yo te lo diga.

Y tú, Lara, estás muy callada. ¿Qué opinas?

Bueno, yo opino lo mismo que Miralles, la verdad.

Entiendo que su posición es válida,

pero, por desgracia, hoy en día, el silencio no se valora.

Mi consejo sería redactar una nota de prensa

y cuando nos den el ok, publicarla.

¿Y cuál sería el contenido de la nota?

Sencillamente, la verdad.

Que cuando supimos que Mateo tuvo una relación con Malena Torrent,

tú diste un paso atrás

y me pusiste al frente del caso con la orden de averiguar la verdad.

Yo añadiría que, si no se retractan, se les denunciará por calumnias.

Por lo que han dicho de prevaricación.

Tiene razón.

Sabemos que has tenido un comportamiento impecable,

pero lo tienen que saber todos.

Si tras la nota aún hay ruido, podemos hacer una rueda de prensa.

Bien, pues no se hable más.

Redáctalo y, cuando esté, me lo das

y lo enviamos a la oficina de prensa.

De acuerdo. Hasta luego.

Hasta luego.

Siento haberte metido en todo esto.

¿A mí? ¿Por qué?

El único nombre que ha salido ha sido el tuyo.

Por mí, tranquilo.

Y como tenga una rueda de prensa, hablaré claro.

Es posible que te llamen para hacerte un par de preguntas.

¿Y? Les contestaré lo mismo.

Responderé a todo encantada.

(Puerta)

¡Adelante!

¿Qué tal, Mateo? Bien, he tenido días mejores.

Os dejo.

Verónica.

¿Lo has leído?

-No te había oído entrar.

¿Cómo tú por aquí?

-Bueno...

No sé si has leído el artículo. Quería saber si estás bien.

-Mejor preocúpate por Mateo, que es quien sale peor parado.

Y de la clínica.

-No te hagas la fuerte.

Tú también llevas lo tuyo.

No debe ser bonito que todos sepan que te engañaban.

-Venga, dando donde más duele. -No.

Es que estoy harto de apoyar a Mateo y aceptar todo lo que hace.

-Tú has tapado sus infidelidades durante años.

Ahora no vengas de santo.

Pero no te lo reprocho. Sois amigos.

-Tú también lo eres.

-No estoy acusada de asesinato.

Mateo lo está pasando mal.

-No has pensado que él es culpable de todo lo que está pasando.

-Mateo no ha matado a nadie. -No.

Pero es el principal sospechoso del asesinato.

Si no se hubieran acostado, esto no pasaría. ¿No te das cuenta?

(ELLA SUSPIRA)

-Sí, claro que me doy cuenta.

-Han sido muchas mujeres que tenían mucho que envidiarte.

Un buen marido no hubiera arriesgado su familia ni la clínica.

-Afectará a la clínica.

-Pues claro.

Después de esto, los clientes huirán como de la peste.

-¿Has leído los comentarios del artículo?

-Yo no leo esa basura.

-Una dice que hay que ser imbécil para seguir casada con un tipo así.

-Hablan por hablar.

-¿Por qué sigo con él?

¿Por qué estoy aguantando esto?

-La gente no sabe nada de ti.

Y no eres imbécil,

eres una mujer maravillosa que se merece ser feliz.

-Ya.

-Quizá...

ha llegado la hora de plantarse,

dejar todo esto atrás y dejar de tragar sapos.

-No sé si quiero seguir escuchando eso.

-Sé que habéis intentado solucionarlo,

pero no ha funcionado.

Quizá ha llegado tu momento; estás trabajando, tienes tu vida.

Piensa en ti por primera vez en años.

Te mereces ser feliz.

Ha sido un golpe bajo.

Esta mañana, cuando me llamaste, aún intentaba encajarlo.

Me da vergüenza salir a la calle.

Muy pronto saltará otra noticia que hará que todo se olvide.

Eso, si a ese Paco no le da por remover el fango.

Los compañeros de Alicante dicen que ha vuelto a su tierra.

Allí también se ha quejado de la investigación.

Imagino que no es fácil.

Imagino que tanto él como la familia estarán sufriendo mucho.

Eso no le da derecho a acusar a nadie

ni a tomarse la justicia por su mano.

Él no es el único;

esa carroña de periódico le ha dado voz.

El tono de la noticia es muy flojo.

Comisaría va a emitir un comunicado de prensa desmintiéndolo.

No sé si servirá de mucho.

El artículo es sensacionalista y está escrito con mala leche,

pero lo que dice es cierto.

He engañado a mi mujer y soy sospechoso de homicidio.

No deberían tener derecho a publicarlo sin tu consentimiento.

Bueno.

El daño está hecho.

Y ahora, ¿qué?

Siento que esto te haya salpicado. Espero que no tengas problemas.

No creo. Pero son gajes del oficio.

Yo también les voy a amenazar

con una posible demanda por calumnias,

a ver si así se callan un poco.

Te lo tomas muy bien.

Estoy tranquilo.

Tengo a la mejor policía en el caso

y estoy seguro de que pronto la verdad se sabrá

y todo será una anécdota.

No te robo más tiempo. Esto te habrá dado mucho trabajo.

Lara se está encargando de redactar la nota de prensa

y yo me había reservado para los jefes.

Ánimo. Igualmente.

¡Ay!

No podía esperar más.

-Ni yo, pero me tengo que ir pronto.

-¿Has de volver a Comisaría? -Tengo un caso con Paula.

Le he dicho que iba a ver a un confite.

-Me sabe mal que le mientas.

-No te preocupes.

Tenía que venir, con lo que han publicado.

-¡Buah!

-¡Eh! Ven, anda.

Le digo que estoy con el confite y me quedo.

-Vale. -¿Cómo estás?

-Puedes imaginarte.

Ver publicadas las miserias de tu matrimonio

es lo mismo que te dejen tirada en la calle desnuda.

-Lo siento mucho.

-Y eso no es lo peor.

No solo se han aireado las infidelidades,

sino que lo señalan como un asesino.

Odio cómo me miran los que nos conocen.

-Se lo he dicho a Paula: pasad, que les den.

La peña es muy envidiosa. Son así.

Hasta que encuentren a otros y os dejen en paz.

-Oye, ¿cómo has visto a Paula?

-Por la mañana, regular. Luego tenía bastante curro,

ha estado distraída y mejor.

-¡Cómo debe sentirse una policía

con su padre investigado por asesinato!

-Hay que aguantar hasta que se aclare

y esperar a que vuelva la normalidad.

¿Qué?

¿No crees que se vaya a resolver?

-No, estoy segura de que Mateo es inocente.

Pero todo este asunto me afecta más de lo que imaginaba.

Ya no puedo mirar a Mateo de la misma forma que antes.

-¿Me estás insinuando lo que creo?

¿Quieres dejarle?

-Sí, puede ser.

Pero ahora no.

Sería clavarle una puñalada.

No puedo cargarle un divorcio.

Está sufriendo mucho y Paula, también.

-Paula es más madura de lo que pensáis, más fuerte.

-Conozco a mi hija y sé que le afectaría un divorcio.

Y más ahora, que...

están investigando a su padre.

Tendríamos que esperar a ver cómo se resuelve todo.

-Eso igual tarda meses.

O no se resuelve nunca. Hay casos así.

-Imagino que pronto descubrirán

que Mateo es incapaz de hacer algo así.

-Y después, ¿qué?

-Pues cuando se descubra eso,

ya no habrá secretos.

-¿Te refieres a...

nosotros?

-Sí.

¡Toni! (RÍE) ¡Estamos en medio de la calle!

(SUSURRA) Cuidado.

(RÍE)

-Cuando te separes, te comeré a besos.

(AMBOS RÍEN)

-Hay que ser prudente, ¿vale?

-Ojalá mañana exculpen a Mateo.

(VERO RÍE) -¿Ya no lo ves imposible?

-Hombre...

teniendo en cuenta que quieres dejarle,

todo me parece posible.

Supongo que habré tenido algo que ver en eso, ¿no?

-Claro que sí.

Últimamente, solo soy feliz contigo.

-Eres lo mejor de mi vida.

(Móvil)

Esto es tu hija,

que me acosa para saber qué me dijo el confite.

A ver qué me invento para justificar esta risa de tonto.

-Muy sencillo:

me estaba quedando contigo; no voy a dejar a Mateo.

(RÍE) -Es coña, ¿no?

¡Vero!

¡Verónica!

¡Vero! Es coña, ¿no?

(Móvil)

Paula, dime.

-Hola.

-¿Qué haces aquí?

-Quería verte.

He esperado a que se fueran.

-Tendrías que estar lejos,

donde Rojo no te pudiera encontrar.

-Sí, ese era el plan:

irme a Francia.

Ayer me subí a un bus, pero no llegué a la frontera.

-¿Qué pasó?

-Pensé y me di cuenta de que nunca he huido de nadie.

Me bajé y he vuelto para demostrarle a Rojo que no soy un cobarde.

-Esto no va de ser cobarde.

Va de ser inteligente.

¿No pensarás ir a verlo?

No se me ocurre una idea más estúpida que esa.

-Quiero acabar con esto.

Rojo es un mierda y no quiero deberle nada.

-Se te va la olla.

Se te va la olla.

-¿No confías en mí?

¿Piensas que no puedo ganarle? Te gané a ti y peleas mejor que él.

-No solo tendrás que pelear con él,

sino con todos sus matones

y todas las jugadas sucias que necesite para ganarte y matarte.

-Solo quiero llegar a Rojo. Evitaré a los matones.

-No saldrá bien.

-No me gusta dejar nada a medias y soy mayor para cambiar.

-No me cuentes rollos,

que hemos pasado por mucho juntos.

Si has de empezar de cero, empiezas.

-No en este momento.

-Te voy a contar algo que no sabe nadie.

A ver, tengo una hija.

Se llama Victoria.

Vive en España con su madre.

Se quedó embarazada cuando éramos novios.

Éramos unos críos. Yo no había salido de Almendralejo.

-¿Las abandonaste?

-Era demasiado joven como para enfrentarme a eso.

Apenas tenía 18 años.

No me veía preparado para darles un futuro.

Y menos, en el pueblo.

Por eso entré en el Ejército.

Sin estudios, sin dinero, ¿qué podía hacer?

Probé suerte y me fue bien, pero ya sabes que pagan mal.

Necesitaba dinero cada mes para ellas.

Por eso me hice mercenario.

-¿Has vuelto a verla?

-Hace cinco años nos reunimos aquí.

Fue todo muy raro.

Era ya una adolescente.

Apenas hablamos cinco minutos.

Éramos dos desconocidos.

Fue muy incómodo, muy extraño.

-¿Y la madre?

-Bien. Me dijo que había rehecho su vida

y que se las apañaba bien sin mí, que estaban mejor que conmigo.

Dijo que la niña era buena estudiante

y que iba a ser ingeniera industrial.

¿Quién me lo iba a decir? Mi hija, ingeniera.

-Quizá deberías volver a verla.

-Esa era mi intención cuando volví a España esta vez.

Por eso no me quiero marchar.

No puedo permitir que Rojo me aleje de ella.

-Te entiendo.

Te entiendo.

Busquemos otra solución.

-Si hubiera otra más fácil, ¿crees que me arriesgaría?

No.

Quiero pedirte un favor.

Sé dónde me estoy metiendo.

Si el plan no sale como tengo pensado,

dale esto a mi hija.

-¿Una carta? -Sí.

Por si no puedo decirle en persona

que me arrepiento

de no haber pasado con ella estos años.

-Mejor, dásela tú.

-No.

He de ir a por Rojo.

-Eso no pasará. No puedo permitirlo y lo sabes.

-¿Por qué?

-No más muertes.

No más muertes.

Voy a recoger esto

y nos vamos,

y lo hablamos.

-Bien -Encontramos otra solución.

-Chis.

Lo siento, hermano.

(Golpes)

(Gemidos de dolor)

(Gemidos de dolor)

-Buenas noches.

-¿Qué haces aquí?

-Supuse que me buscabas.

He venido a dar la cara.

Aquí me tienes.

(RÍE)

-Hay que tener mucho valor

para venir después de traicionarme.

¿Es por la chica?

No. (RÍE A CARCAJADAS)

No.

¿No me digas que esto es cosa de Miguel?

¡Hay que joderse!

¡Hay que joderse!

¿Cómo te has dejado comer la cabeza de esa manera?

-Me ofreciste un trabajo y lo acepté.

Ya no quiero seguir trabajando para ti

y sé cómo funciona esto.

O te planto cara

o debo huir.

Y yo nunca huyo.

-Pues has elegido mal.

Aún estás a tiempo de huir como la rata que eres.

-No.

Voy a acabar contigo.

-¡Victoria!

Tienes una niña preciosa.

¿Cuántos años tiene?

A nosotros nos dijo que 18,

pero creo que tiene un poco menos,

aunque se le ve espabilada.

-Estás mintiendo.

-¿Recuerdas las fotos que hacemos a las chicas para el catálogo?

En el escritorio tienes unas de Victoria muy sugerentes.

Sale preciosa.

Encaja perfectamente en el perfil de la empresa.

¿Y sabes qué?

Creo que no le va a costar adaptarse al ritmo de la ciudad.

¿Quieres volver a verla?

(GIME)

¡Ah! (GRITA)

¡Ah!

(RESPIRA AGITADAMENTE)

-Andrés, ¿qué tal? ¿Cómo va todo, hombre?

-Hay días que es mejor no levantarse

-Vaya.

Supongo que estarás preocupado con todo eso que se está publicando

sobre la clínica, ¿no?

No les hagas caso a esos periodistas.

Con tal de vender, son capaces de cualquier cosa.

-Ya.

Algunos, para mejorar su negocio, necesitan hundir otro.

-Bueno, ¿de verdad crees que os pueden hacer tanto daño

con todo eso de lo que hablan?

-La pregunta no es esa.

¿Tú irías a Di Matteo si hubieras leído esa noticia?

Ahí tienes la respuesta.

Tantos meses de trabajo se van a ir a la mierda.

No sé si recuperaremos algo de prestigio.

-Bueno, un poco de tranquilidad. La Policía trabaja bien.

Aclararán pronto lo que ha pasado. Tened un poco de paciencia.

(Móvil)

(Móvil)

Sí, dime.

-Localiza a Mateo.

(GIME)

He de veros en la clínica ya.

-Si es por la noticia...

-Me importa una mierda el artículo.

Habla con Mateo e id a la clínica.

(GIME)

-Es un...

Mateo, ¿sigues en la clínica?

No te muevas de ahí. Voy para allí.

-Encarna me manda recuerdos para ti.

Dice que Rufus se para delante de nuestra puerta

cada vez que le saca a pasear.

(ESPE) ¡Ay, pobre!

-He pensado comprarle unos pastelitos de esos

que se están haciendo famosos, los pequeñitos,

por la molestia de quedarse con el perro.

-¿Santiago no era diabético?

-¡Ay, es verdad!

¿Y ahora qué le compro?

-Espe, me voy a la habitación.

Déjale claro a tu madre lo de quedarse.

Por mí, que se quede el tiempo que le haga falta.

-Estás en todo.

(LARA) Venga.

Yoli. -Hola.

-Muchas gracias por la cena. -De nada, bonita.

¿Ya te vas a dormir?

-Me voy a la habitación a "bichear" en redes.

-Cuidado con las redes, que eso enrolla mucho.

Tenéis que descansar.

-Venga.

Hasta mañana.

-Buenas noches, que descanses.

¿Vemos algo en la tele?

-Prefiero que no.

Quiero que hablemos.

Pero no te asustes.

Es por la conversación de esta mañana.

Creo que la enfermedad te está...

haciendo que...

seas más vulnerable.

Y todo el tema ese de acordarte de papá

es porque tienes miedo a quedarte sola.

-Escucha, hija,

hay algo que no te he contado.

Es algo que...

te atañe a ti.

-Me estás asustando.

-Tú sabes que te hemos querido muchísimo,

como si hubieses sido nuestra,

pero, en realidad, (LLORA)

te adoptamos.

-¿Cómo?

-Tu padre y yo hicimos todo lo posible...

por tener hijos, pero no hubo manera.

Los médicos descubrieron que yo no podía tener hijos.

Yo me hundí en la miseria.

Él oyó hablar de un orfanato católico

y le explicó a las monjas nuestro caso.

Y ahí, hija mía,

llegaste tú.

Fuiste la luz que iluminó nuestra casa y mi corazón.

Por favor, hija,

por favor, dime algo. (SOLLOZA)

-Pues...

-Hija. -Es que no sé.

¿Qué quieres que te diga?

Me voy a la cama.

Buenas noches.

¿No te ha dicho qué pasaba?

No me dio tiempo. Me colgó enseguida.

Será por lo del periódico. No, dijo que no le importaba.

Por el tono de voz, debía de ser grave. Estaba cabreado.

Espero que no con nosotros.

(Golpe)

¡Ah!

(GIME)

Me han disparado. Sácame la bala y arréglame esta mierda.

¿Quieres que te operemos? ¡Bravo!

Soy cirujano plástico. Nunca he hecho una intervención así.

Sabes operar, ¿no?

No tenemos los medios necesarios. Es mejor ir a un hospital.

En un hospital, se enterará la Policía.

-¿Has matado a alguien?

-¡Y a ti qué te importa!

Si vamos a ser cómplices, queremos saberlo.

Mataste a una tía y me llamaste para deshacerme del cadáver.

(GIME) Empate a uno.

-Puedes hacerlo, Mateo. Tienes que hacerlo.

¿Y si se queda en la mesa? ¿Otro muerto más a la lista?

Escucha, si me ayudas, te libraré de la sospecha del crimen de Malena.

¿Cómo?

Pagando. Conozco a "pringaos" que se comerían el marrón.

(GIME) Necesito salir de aquí. (RESPIRA AGITADAMENTE)

Avisa al otro. Que te ayude a meterle en quirófano.

El novio de esa chica está roto. Es normal que os cuestione.

¿De qué lado estás?

Me callo.

Últimamente no hay quien te hable. No me gusta trabajar bajo presión.

¿Presión de la prensa o del comisario?

Cada vez estamos más metidos en el fango.

Ha habido un momento, ahí dentro,

cuando veía salir la sangre, que he pensado:

¿cómo le explicaré esto a mi hija un día?

Sácate eso de la cabeza.

Eso no pasará nunca.

-¿Quién soy yo?

-¿Quién vas a ser? La de siempre. Eso no cambia por que seas adoptada.

-Salvo por un pequeño detalle:

¿de dónde vengo?

-¿Queréis tomar algo?

-Estamos de servicio. Venimos por trabajo.

-¿A quién vais a detener esta vez aquí?

-Han denunciado al Moonlight. -¿Qué?

-Te acusan de vender alcohol adulterado. Mira.

-¡Eso es imposible!

-¿Cómo se lleva lo de subinspectora Beltrán?

¿Te acostumbras?

-Me parece todo muy lejano.

-Pues a tu madre, no.

Me la encontré en La Parra.

Estaba tan orgullosa de tu ascenso que le brillaban los ojos.

-Espero que no se pusiera pesada.

Te ha llamado Jefatura.

Aún no. Y no creo que lo haga.

Claudia, necesitamos avances ya.

¿Cómo estás? -No tengo nada más que decirte.

-Creo que teníamos algo especial.

-Yo también lo creía. -Entiendo que no aceptes mi pasado.

Pero soy Miguel,

el trabajador social.

(LLORA) -No paro de preguntarme por qué lo hizo.

Seguramente, porque...

no podría hacerse cargo de ti no porque no te quisiera.

Eso nunca lo sabré

y la duda me está matando.

-¿El chico se va a poner bien?

-Está en la UCI y puede que le queden secuelas graves.

-¿Qué secuelas se le van a quedar por beber garrafón?

¿Seguro que no se ha tomado otra sustancia?

-No es por el garrafón;

es que la analítica dio restos de alcohol metílico.

-¡Si eso es veneno puro!

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Servir y proteger - Capítulo 719

12 mar 2020

Aparece un artículo sensacionalista contra los hermanos Bremón. Andrés visita a Verónica para animarla a divorciarse de Mateo. El consejo de Andrés tendrá un efecto que él no se espera. Yoli se atreve, por fin, a revelar a Espe que es adoptada.

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