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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 661 - ver ahora
Transcripción completa

¿Has pensado en mi propuesta?

-Sí, lo que pasa es que todavía no he tomado una decisión.

-Vale, con calma. No te preocupes.

Solo he preguntado por si me dabas alguna pista.

-Y luego hay otra cosa que me preocupa.

No sé, si finalmente decido rechazar tu oferta laboral,

me gustaría que no influyera negativamente en nuestra relación.

Me voy a lanzar a la piscina.

-O sea que, ¿vas a aceptar la propuesta de Goyo?

-Sí.

-Pues no sé, pensé que se iba a echar atrás,

que le iba a entrar un ataque de conciencia o algo así.

Es que no me parece ético que deje la policía

para promocionar casas de apuestas.

Esos sitios son fábricas de crear adictos al juego.

Ángela ha descubierto un delito que creará alarma social

y he pensado que los dos sois las personas idóneas

para solucionarlo de forma rápida y eficaz.

(NACHA) "No hemos identificado si es él. Esperad."

-Vamos a comprobarlo.

-¿Qué haces, tronca?

Paula, ¿qué haces?

-Darle lo que busca. -Paula.

-Tuvimos que ir más allá. -¿Más allá?

-Sí, mamá, que tuvimos que enrollarnos de verdad.

Supe mantener el tipo,

pero la pasión que le pusimos dentro del coche parecía tan real.

-¿Te puedo dar un consejo?

Intenta estar alerta a las señales.

-¿A qué señales?

-Antes has dicho que no sabías qué hacer con tu vida.

Seguro que pronto aparece alguna señal

que te marque el camino.

-¿Estás segura de que ya estás bien para trabajar?

-Sí. He pedido yo el alta voluntaria

y el médico me la dio, así que pensará que sí que lo estoy.

-Hola. -Hola.

-¿Te acuerdas de mí?

No estás en tu mejor momento, ¿verdad?

-Pues... la verdad es que no.

-Bueno, intenta no comerte mucho la cabeza.

Y sigue atenta.

He pensado que podríamos hacer una campaña de publicidad

para mejorar nuestra imagen.

¿Perdona?

-Encantada de conocerte, pero tengo que trabajar.

Voy al almacén a por botellas. -Estupendo, Sara.

-Las cuentas no cuadran para invertir en publicidad,

va a haber que esperar. No, no, no, hay que hacerla ahora.

Para poder remontar el vuelo. ¿Y cómo vamos a pagar

una cara conocida, de prestigio y que dé buen rollo? ¿Eh?

A lo mejor no hace falta contratar a una cara conocida.

Hay mujeres que tienen mucho encanto.

Por el éxito de tu empresa que también será el mío.

-Y por nuestra relación, que eso me importa más

que cualquier negocio.

-Me lo ha dejado claro dándome la patada a la primera de cambio

y ofrecerle el puesto a Sara.

-Si lo vas a pasar de maravilla.

-Yo no hago negocio contigo para acostarme gratis

con prostitutas, sino porque necesito la pasta

y no quiero que me traten como un mindundi.

-Mira, yo quiero cortar de raíz con esto, ¿vale?

Además, veo que estás disfrutando con la situación.

-¿Qué situación? -Hoy besas a la madre,

al día siguiente a la hija.

-O sea, que era verdad.

Estabas celosa porque me besé con Paula.

-Sí. Aunque suene ridículo es así.

Esto no puede ser, ¿entiendes? Como madre me siento muy mal.

-No tienes ningún motivo para estar celosa.

La única mujer con la que quiero estar eres tú.

(Música emocionante)

Dice Carol la peluquera

que te paga el café luego, que lo apuntes con el menú.

-Bien. Sin problema.

(SUSPIRA)

-Igual no deberías de haber empezado a trabajar todo el día.

-Tengo fuerzas para ponerme con el horario normal.

No te preocupes.

-¿Seguro? Te veo un poco cansadilla.

-No, que estoy bien.

-Puedo volver ya a mi rutina. Si no estuviera bien,

te lo diría, ¿vale? -Vale.

Si tú ves que no tiras bien para adelante,

me lo dices y nos organizamos.

-Que sí.

-¿Qué tal te va con la terapeuta?

-La llamé ayer y me ha dado cita para luego.

Ya te contaré.

Creo que me vendrá bien. Sobre todo para dejar de torturarme

por el gran error que cometí al liarme con Paolo.

-Claro, a toro pasado es muy fácil

decir: "Tenía que haber hecho esto y no lo otro".

Todo el mundo nos equivocamos.

Para eso están los errores.

Para aprender y no volverlos a cometer.

-Si yo la teoría me la sé perfectamente.

El problema es la práctica. Eso ya no lo llevo tan bien.

-Si te sirve de algo,

Paolo no te engañó a ti sola, nos engañó a muchos.

Era un jeta y... y un criminal sin escrúpulos

que se ganaba a todo el mundo con sonrisas y buenas palabras.

-Me viene muy bien hablar contigo.

Igual cancelo la cita de esta tarde y te pido hora a ti.

-No, cariño, yo lo único que puedo hacer es

ayudarte a que te animes,

pero ella te puede dar herramientas, es una profesional.

Con esas herramientas conseguirás superar esto

y hacerte más fuerte en la vida.

-Buenos días. -Hola, ¿qué tal?

-Hola, Espe, ¿cómo estás?

-Muy bien, ¿vosotras, guapas? -Muy bien también.

¿Qué quieres tomar? -Pues quiero...

un té con leche, porfa.

-¿Te apetece comer algo?

-Sí, unas tostadas.

-Yo se las hago.

¿No has desayunado todavía?

-No, me he levantado esta mañana y se me caía la casa encima.

Y digo vengo aquí a desayunar.

No me gusta a mí estar ahí sola tomándome el café.

-¿Y eso? ¿Lara no está o qué?

-No, es que se ha ido a pasar unos días con su novio a la sierra.

-Ah, ¿tiene novio? (ASIENTE)

-Sí, mujer, Goyo García, un futbolista muy famoso.

Bueno, exfutbolista. Lo ha traído por aquí ya.

-Ah.

Será todo lo famoso que quieras, pero así por el nombre como que no.

También te digo que de fútbol sé lo básico.

-Ha jugado en la Selección y todo. Como lleva un tiempo en Grecia

a lo mejor por eso no te suena. -Puede ser.

-Así que la parejita está en la sierra.

Ya me cuadra a mí todo.

-¿Y por qué dices eso?

-Esta mañana ha subido una foto ella

así muy bucólica que estaban los dos en plena naturaleza.

-¿Que la sigues en las redes o qué? -Ah, yo sí.

Me encanta todo lo que pone.

Me da pena que esa chica con lo maja que es se vaya.

-¿Cómo que se va? ¿Lara se va?

Sí que me he perdido cosas.

-Más que que se vaya es que ha pedido una excedencia

para irse a trabajar con su novio.

-Creo que se está equivocando. Ha tomado la decisión a la ligera.

-La chica también tiene derecho a cambiar de aires si le apetece.

-Yo qué sé, pero es que no se da cuenta de que está poniendo

su talento al servicio de una empresa que solo quiere lucrarse.

-Como todas las empresas, ¿no?

Que digo que si le apetece trabajar con su novio. Se les ve enamorados.

-Sí, pero tarde o temprano se arrepentirá. Ya verás.

-Qué ceniza estás tú hoy.

Me parece que desde que Silvia se cogió el traslado

a León estás un poco de bajón.

-Que no, que eso no tiene nada que ver. Además,

Lara me cae muy bien, pero debe medir la consecuencia de sus actos.

-Mujer, pero...

si lo piensas así...

¿Lo has hablado con ella? ¿Se lo has dicho así tal cual?

-Pues no, no se lo he dicho.

Pero se lo tengo que decir.

-Qué buena es esta fruta.

¿Quieres más café?

(RECUERDA) -"Al principio pensábamos que solo iban a ser

unas caricias y unos abrazos, pero... pero no.

-¿Cómo que no?

-La pasión que le pusimos dentro del coche

parecía tan real.

-Pero era teatro. -No sé, mamá.

Cuando nos besamos, yo... yo sentí algo muy fuerte

por dentro.

Y estoy convencida de que Toni también lo sintió.

-Mi hija me dijo que interpretasteis el papel a las mil maravillas.

-¿Estás celosa o qué? -No, para nada.

-Dime una cosa.

¿Te arrepientes de habernos besado?

-No.

Esto hace que me sienta aún peor.

Lo siento. Esta mañana he sido muy injusta contigo,

pero es que...

me sentía fatal con lo que me había contado Paula, ¿entiendes?

-O sea, que era verdad.

Estabas celosa porque me besé con Paula.

-Sí. Aunque suene ridículo es así.

Esto no puede ser, ¿entiendes? Como madre me siento muy mal.

-Pues te voy a decir una cosa.

No tienes ningún motivo para estar celosa.

Porque la única mujer con la que quiero estar eres tú.

-No me digas eso.

-Tú estás sufriendo y yo estoy sufriendo.

Pero más vamos a sufrir si no estamos juntos.

Nos vamos a arrepentir toda la vida

si no vivimos lo que tenemos que vivir".

Verónica, ¿me estás escuchando?

Que te estoy hablando.

Perdona.

-Papá decía que para limpiar la imagen de la clínica...

Sí, que vamos a lanzar una campaña de publicidad.

Después de la que se formó, algo habría que hacer.

-Me extraña que Andrés apruebe ese gasto.

No está entusiasmado, ya sabes cómo es con las cuentas.

No tiraremos la casa por la ventana.

Se me ha ocurrido algo que creo que puede ahorrar costes.

Ah, ¿sí? ¿El qué?

La gente quería que contratáramos a una actriz famosa

y eso conlleva un caché desorbitado,

pero podemos apostar por una cara desconocida pero con gancho.

¿Desconocida pero con gancho? Eso será difícil.

Pero no imposible.

¿Has pensado ya en alguien? Sí.

Una cantante que está empezando.

Ha grabado varias canciones y actúa en lugares pequeños

como el Moonlight.

¿La has visto actuar allí?

No, pero da la casualidad que es la encargada.

Se llama Sara Barrios. Ah.

Voy a buscarla.

A ver qué sale de ella en Internet.

Mira, pues es muy guapa. ¿Qué te parece, mamá?

-Que es guapa.

Y su sonrisa parece sincera.

-Sí, a mí me da muy buen rollo.

¿De verdad os gusta?

Sí, transmite confianza y eso es fundamental

para la imagen de la clínica.

-Yo la única pega que le veo

que al no ser una actriz profesional

se ponga nerviosa al grabar el anuncio.

No, no es actriz, pero es cantante

y eso da muchas tablas con el público.

Pero no está acostumbrada a estar delante de cámaras.

Y no todo el mundo vale para eso. A lo mejor se bloquea.

Sara está acostumbrada a los focos y a ser el centro

de todas las miradas. Además es muy natural.

Creo que lo haría bien. A ver si acepta la propuesta.

¿Todavía no es seguro?

No, me ha pedido un tiempo

para pensárselo, pero creo que al final aceptará.

Bueno, pues luego me veo alguna actuación

a ver si es tan buena y tiene tanta soltura.

Ahora me voy a trabajar. Luego os veo.

Adiós, Pauli. Chao.

¿De verdad te parece bien lo de Sara o lo dices por decir?

No, he sido sincera.

Como te veo con la cabeza en otra parte

como si tuvieras que esforzarte por estar en la conversación.

Tengo que hacer un esfuerzo para llegar a todo.

¿No te estarás pegando demasiadas palizas?

Lo digo porque

ayer me dormí pasada la medianoche y no habías vuelto.

Sí, estuve trabajando en el caso de un indigente

y bueno, se complicó más de lo que pensaba.

Que no te pido explicaciones, no era ningún reproche.

Bueno, yo solo te informo.

Ya. Es que se me hace raro.

Normalmente cuando llego a casa tú ya estás.

Alguna vez tenía que ser yo la que llegara

a las tantas del trabajo.

Por supuesto, por supuesto.

Pero prométeme que te vas a cuidar

y que sabrás parar a tiempo.

¿Parar a tiempo de? De trabajar.

Echas demasiadas horas allí. No quiero que te pase factura.

Tienes razón.

Tampoco estoy tan mal, ¿no?

Quizás un poco cansada a veces.

-Madre mía, me estoy quedando en los huesos.

Tendré que ponerme unos tirantes.

-Me gusta verte

bromista, que llevas unos días muy tristón.

-Llevo unos días intensitos.

Ya se me ha pasado. Ya vuelvo a ser el de siempre.

Más delgado, el de siempre.

¿Te pasa algo?

-No me gustaría amargarte el día, pero...

-Pero ¿qué?

-Bueno, que ha llegado a mis oídos un tema que te concierne

y me gustaría contártelo.

-¿Y qué tema es ese?

-Es un temita delicado, pero somos compañeros

y tienes derecho a saberlo.

-¿Me lo dices o sigues dando rodeos?

-A ver, Régimen Disciplinario

está investigando a tu padre.

-¿Cómo? ¿Quién te ha dicho eso?

-Un amigo de Carabanchel.

Lleva un tiempo metiendo las narices en algunos asuntos un poco raros.

-¿En qué asuntos? ¿Por qué le están investigando?

-No tengo ni idea, pero bueno,

he querido contártelo, para que no te pille por sorpresa.

-Al final serán rumores, ¿no? La peña a veces habla mucho.

-No es un rumor. Régimen Disciplinario

tiene abierta una investigación

en toda regla contra tu padre.

-Habrá una investigación, pero no significa que sea culpable.

-Claro que no.

-No, no me lo creo, Elías.

Mi padre es un ejemplo como persona y como policía.

-Para mí siempre lo ha sido.

No sé, me he visto en la necesidad de avisarte.

-Me veo en la necesidad de decir que no es un delincuente.

-Estoy seguro.

Estate tranquilo, compañero.

-Gracias por contármelo.

-En este caso concreto, ha sido la mujer la que

se acercó al agresor, y no fue una decisión libre

del todo, ha sido muy condicionada. ¿Por qué?

Porque él la llamó por teléfono

con el teléfono de un amigo en común

y se hizo la víctima, le dijo que estaba enfermo

y que quería que fuera a verlo.

¿Cómo te llega toda esta información?

Por el hijo de la pareja. Gracias a él,

hemos conseguido detener al agresor.

Entonces, en este caso,

ha sido ella la que se saltó la orden de alojamiento.

No exactamente, porque no debería haberle abierto la puerta él.

Técnicamente, él es el culpable.

Cierto. La persona sobre la que recae la orden de alojamiento

es quien tiene la obligación de estar alejado de la víctima.

Si no lo cumple... Se produce el quebrantamiento

y se procede a la detención.

¿Y sigue detenido él?

No, porque el juez le ha dejado en libertad con cargos.

Yo ya he hablado con ella

para que no se deje manipular y no caiga en sus redes más.

En esta ocasión ha funcionado bien el sistema, ¿no?

Gracias al protocolo hemos podido evitar

casi con seguridad una nueva agresión.

No te veo muy contenta. ¿Qué pasa?

Hemos solucionado un caso de manera rápida.

¿Qué te preocupa? ¿Algo personal o profesional?

Pues bueno... una mezcla de las dos cosas.

Estoy preocupada por Lara.

Siéntate. ¿Qué pasa con Lara?

Pues que...

que no me parece buena idea que pida una excedencia.

Hasta donde yo sé, ella lo tiene muy claro.

¿Qué es lo que te preocupa?

Pues... el tipo de negocio

en el que va a trabajar. ¿Tú sabes a lo que se dedican

las empresas de su chico?

No creo que se lo haya dicho a Bremón que es quien me lo dijo.

Gestiona locales de apuestas.

Ha abierto ya tres o cuatro en todo Madrid

y quiere seguir abriendo los que pueda.

Tampoco me gustan nada ese tipo de negocios,

pero hoy por hoy son legales. Es que en los últimos cinco años

se han triplicado los locales de apuestas

en la Comunidad de Madrid.

Y casualmente, se abren en los barrios

con más desempleo, y cerca de personas

en riesgo de exclusión social.

Donde la gente necesita dinero urgentemente.

Pero no se dan cuenta de que

lo que hacen es perderlo con más rapidez.

Es que es tremendo. Y además lo abren

enfrente de colegios e institutos para lograr captar

a clientes cada vez más jóvenes. Sí, eso sí que es preocupante

también porque los jóvenes no son conscientes de lo que hacen.

Yo creo que en ese sentido,

la legislación debería ser más restrictiva.

A mí este tema me toca de lleno.

La ludopatía destruye vidas y familias.

Lo veo muy a menudo en la UFAM. Ya, lo sé.

Muchos locales de esos no cumplen la normativa.

Pero yo no creo que el novio de Lara

se arriesgue a no cumplirla.

Es un personaje público al fin y al cabo.

No sería el primero ni el último que se deja

arrastrar por la avaricia.

También tienes razón, pero en cualquier caso,

podemos especular lo que queramos,

pero Lara ya es mayor como para saber lo que hace

y hay que respetarle su decisión de la excedencia.

Pues tienes toda la razón, jefa.

Así que yo me vuelvo a mis cosas. Muy bien.

Ah, oye.

Te agradezco mucho que te preocupes por tus compañeros.

Ey, Toni, ¿qué tal? ¿Todo bien?

¿De verdad estás bien?

Llevo días queriendo preguntarte qué tal vas con la chica esta

de la que estabas pillado. -Ah.

No me apetece hablar del tema mucho ahora si no te importa.

-No, claro. ¿Qué pasa que la cosa no avanza?

-No, no avanza.

Me tendré que olvidar de ella y ya está.

Al final la relación no iba a ningún lado.

-Vaya, pues lo siento. Pero ¿tú estás bien?

-Sí, bueno, más o menos.

-Me voy de operativo, pero cualquier cosa,

aquí estoy para escucharte.

¿Vale? -Hasta luego, Nachita.

Papá.

¿Podemos vernos esta mañana?

Eh...

Sé que estás liado, pero es muy importante.

Por teléfono no te lo quiero decir ni esperar a casa.

Vale. ¿En La Parra en una hora te va bien?

Vale.

Que sí. Venga, perfecto.

Hasta ahora. Gracias. Chao.

(Puerta)

¿Tienes un momento? Sí, claro, dime.

Es un tema un tanto peliagudo. Miedo me das cuando traes esa cara.

¿Qué pasa? Régimen Disciplinario

le ha abierto un expediente a Santiago Ríos,

al padre de Toni. ¿Y por qué?

¿Qué se supone que ha hecho?

Sospechan que esté implicado en una red

de cobro de comisiones ilegales a varias discotecas

y "pubs" de Carabanchel.

¿Santiago Ríos? Me extraña.

Ese hombre tiene una vocación policial férrea.

Vamos, la que le ha transmitido a su hijo.

Ya, pues al parecer él y su compañero,

un tal Somontano,

han cobrado mordidas de los dueños de los locales

a cambio de no investigar denuncias

que había contra ellos. Pero ¿eso está demostrado?

Todavía no, la investigación sigue en curso,

pero la cosa no pinta muy bien.

(SUSPIRA)

¿Se puede?

Tenemos visita, Mateo.

Sara, ¿qué tal estás?

Bien, llevo aquí un rato y Andrés me ha dicho

que estabas en quirófano, así que hemos aprovechado

y me ha enseñado las instalaciones Están muy bien.

Me alegra que te gusten.

Siéntate, por favor. ¿Quieres un té?

No, gracias.

Supongo que vienes por la propuesta para ser imagen

de nuestra campaña de publicidad. Así es.

¿Y qué has decidido?

Pues bueno, sabéis que

yo aparte de trabajar en el Moonlight

también quiero seguir con mi carrera de cantante.

Sí, por supuesto.

Como te dije, creo que te puede venir muy bien

para dar a conocer tu cara al gran público.

Es bueno para cualquier carrera artística.

Me gustaría que sonara una de mis canciones en el "spot".

¿Qué os parece? Pues...

me gusta la idea, muy bien pensado.

Por nosotros no hay problema, ¿no? No, desde luego que no.

Además, así no tenemos que pagar por una música original.

-Qué bien. Os he traído una maqueta con mis temas.

Escuchadla y me decís cuál os encaja más.

Sí, yo ya te había escuchado por Internet.

Tengo mis favoritas. Estoy seguro de que alguna nos servirá.

Por mí, adelante con el acuerdo.

Antes de cerrarlo, tendríamos que hablar de dinero con Sara, ¿no?

¿Cuál es tu caché?

-Decidme qué tenéis pensado pagarme

y seguro que llegamos a un acuerdo.

-Bien. Ya hablaremos Mateo y yo y te diremos lo que te podemos pagar.

-Tienes mi teléfono, ¿no? -Sí, no te preocupes.

Te llamará Oleguer, nuestro abogado,

para pedirte los datos personales para conformar el contrato.

-Sin problema. Oye, ¿y tenéis pensado ya qué día se va a rodar el "spot"?

Será cuestión de días. De momento la agencia está preparando el guion,

así que cuando lo tengamos, volvemos a quedar.

¿Y voy a salir yo sola o me acompañará alguien más?

En principio yo sería tu "partenaire".

Quieren que salga un cirujano para darle un toque más profesional.

¿No te parece mal? No, para nada. Era solo curiosidad.

-Bueno, pues si no necesitas nada más.

-No, de momento nada más.

Gracias.

Es un placer ser imagen de las clínicas Di Matteo.

Espero estar a la altura.

Sí, por supuesto que sí. Ni Andrés ni yo

tenemos la más pequeña duda.

Bueno, me voy a trabajar. Chao.

Adiós. Hasta luego, Sara.

Te juro que tu tortilla es lo que más recuerdo del barrio.

-Eso se lo dirás a todas.

-No, te hablo en serio.

En Carabanchel no hay un bar que la haga ni la mitad de buena.

-¿Qué pasa, has quedado con tu hijo? (ASIENTE)

-Supongo que querrá comentarme algo del trabajo.

Es la ventaja de tener un padre poli. -Y hace bien.

Como aquel que dije, él lleva cuatro días en el cuerpo,

y tú tienes toda una vida a tus espaldas de profesión.

-Debe ser urgente porque me ha metido mucha prisa.

Espero que no tarde. No tengo todo el día para dar consejos.

-Míralo, ahí lo tienes.

-Hola, María. -¿Qué pasa, hijo? ¿Cómo vas?

-Buenas, corazón, ¿Qué te pongo?

-Un café solo. Escucha, nos vamos a sentar en esa mesa, ¿vale?

-Venga, ahora te lo llevo.

-Gracias.

-Sí que debe de ser urgente.

¿Qué pasa?

¿Necesitas ayuda en algún caso?

-No, no tengo ninguna consulta.

He oído que te están investigando de Régimen Disciplinario.

-¿Quién te ha dicho eso? -Eso da igual. ¿Es verdad?

¿En qué lío estás metido?

-A ver.

Aquí tienes. ¿Te pongo alguna cosa más?

-No, gracias, María, está bien. -Gracias.

-Es verdad que me están investigando.

Me duele mucho que pienses que soy culpable

sin concederme el beneficio de la duda, soy tu padre.

-Soy tu hijo y por eso te pregunto.

¿Por qué te están investigando?

-No me gusta nada el tono con el que me hablas.

-Ni a mí estar aquí preguntándote, pero es lo que hay.

-Vas a tener que esperar a que se aclare todo.

No puedo contarte. Cuando se aclare, se sabrá que soy inocente.

-Ah, sí, ¿no? Yo flipo contigo, macho.

¿No te fías de mí? -El que no se fía de mí eres tú.

Estoy haciendo lo que toca en estos casos, estar callado.

Cuando todo esto se aclare, tendrás que comerte tus palabras.

-Ojalá tenga que comérmelas, no me importaría nada.

Desde luego tu actitud es para desconfiar.

-Parece que no has aprendido que el trabajo de un policía

es encontrar pruebas que demuestren si se ha cometido un delito,

pero has decidido que soy culpable. -Eso lo dices tú.

Me parece normal preocuparme si te están investigando

de Régimen Disciplinario. -Has hecho más que eso.

Tu mirada y la forma en que me hablas es indignante.

Ni a un delincuente se le trata así.

-No te estoy acusando.

Me parece raro que no me dijeras nada hasta ahora.

Y te pregunto y no me contestas.

-No te he dicho nada porque no quería preocuparte.

-Ahora ya lo sé. ¿Por qué coño te están investigando?

-Mira, vamos a dejarlo.

(SUSPIRA)

-Pues cuando no esté Quintero, tenéis vía libre para entrar al "pub".

Pero cuidado, porque puede aparecer en cualquier momento.

Entonces vais a tener que hacer el paripé y disimular

todo lo que podáis. Intentad no dar el cante

pasando la droga, ¿de acuerdo?

Yo qué sé, os ponéis a disimular jugando al billar

o a los dardos... Sobre todo

que parezcáis que sois unos clientes normales y corrientes.

Y una cosa importante.

No os quedéis parados como pasmarotes. ¿Entendido?

Pues venga.

-Uy, hola.

-¿Qué haces aquí otra vez? -Me he olvidado del cargador

detrás de la barra. Voy a por él.

-Pues nada. Recógelo y vete ya, hija,

que ya está bien por hoy, ¿no? -Aquí está.

Ya no os molesto más.

-Si no nos molestas. Resulta que estos chicos

se han colado aquí pensando que estaba abierto.

Fíjate qué tontería. Lo dicho.

Hasta dentro de una hora no abrimos. Lo siento. Adiós. Hasta luego.

-¿Todavía estás aquí, Lourdes? -Me había dejado el cargador

del móvil ahí, pero ya lo he cogido. Ya me voy. Adiós.

-Venga. -Adiós.

Una que se va más tarde

y otra que llega antes. Hala.

-Me gusta salir con tiempo que con el tráfico

nunca sabes cuándo vas a llegar.

-Está bien que seas tan previsora,

pero estás regalando horas a Quintero y no te las va a pagar.

-Ni falta que hace. No vengo antes para ponerme a trabajar.

-Ah, ¿no? ¿Y entonces para qué vienes?

-Pues para tomarme un café, relajarme,

y hoy concretamente para hacer un par de llamadas

para contar a mis amigos y familia la gran noticia.

-¿Todavía no saben que eres la nueva encargada?

-Sí, eso sí lo saben. Es que hay otra gran noticia.

Voy a ser la imagen del anuncio de las clínicas Di Matteo.

Y eso no es todo, sonará un tema mío.

-Qué bien. Pero ¿cómo has conseguido eso?

-Conocí aquí a Mateo y a su socio Andrés

y les gustó mi cara para promocionar su negocio.

-Últimamente te van las cosas muy bien.

-Es el Moonlight que me da suerte.

Soy encargada, puedo cantar aquí cuando quiera y fíjate,

sin salir del "pub", me sale un anuncio.

No puedo estar más feliz. -Ya te digo.

Me alegro muchísimo.

Aprovecha esa buena racha.

-Hola.

-Hola, Felipe de mi vida. Venga.

A recoger y a poner las cámaras a punto.

-Las clases de español son la primera a la izquierda.

-Miguel.

-¿Qué me traes?

-El informe de un altercado que protagonizó

el chaval que tenéis tutelado. -Benito.

Gracias, le echaré una ojeada.

¿Querías algo más? -Sí.

Quería hablarte de un tema personal. -OK.

-Ya me ha dicho Verónica que no tienes pensado decir

lo que viste el otro día.

Y quería darte las gracias. -No tienes por qué.

No soy nadie para juzgar a nadie, así que tranquilo.

-Hay gente a la que le gusta hablar.

-No es mi caso.

-Pues gracias.

-Hola, ¿qué haces por aquí?

-Venía a traer unos papeles.

-Sí por el problema que tuvo Benito.

Le echaré una ojeada y luego te comento.

-OK. -¿Sí?

-Que no, quiero que esas fotos se hagan hoy.

Esa chica es un bombón y puede hacerme ganar mucho dinero.

No me pongas excusas.

A ver cómo te lo explico.

Cada minuto que esa chica no está en el catálogo

es dinero que estoy palmando.

Arréglate con quien te tengas que arreglar,

pero las fotos las quiero para hoy.

Eso es.

Que no te tenga que volver a llamar.

Venga.

¿Qué tal? -Ey.

Aquí voy. ¿Vienes a por tu pincho de tortilla?

-Ahora no puedo,

pero intento pasarme después si va acompañada

de una conversación.

-Yo no acostumbro

a hablar con mis clientes porque tengo mucho trabajo,

pero podría hacer una excepción si hay poca gente

y el cliente es majo.

-Es un aliciente más que suficiente para intentar pasarme después.

Espero que no haya mucha gente.

-No te prometo nada, pero aquí estaré.

-Perdona. Un minuto. -Vale.

-Sí.

Acabo de hablar con el fotó... Ah.

Que ya te ha llamado.

¿Al final la chica puede hoy?

Muy bien.

Que no se repita lo de hoy.

Venga, chao.

-Espera un segundo, Paty.

-Dime, ¿qué quieres tomar?

-No, nada, solo quería hacerte una pregunta.

¿De qué conoces a ese tipo?

-Me lo crucé el otro día al salir del mercado

y se puso a hablar conmigo. -¿Sobre qué?

-Me preguntó por un bar al que ir a comer

y yo le recomendé La Parra. Se ha hecho cliente habitual.

¿Por qué me lo preguntas tan seria?

-Ese tipo es Ramón Rojo.

Te aconsejo que te mantengas alejada de él.

-¿Por qué? ¿Qué ha hecho?

-Ha estado en la cárcel por homicidio y ha participado

en robos, extorsión, narcotráfico.

Su historial es un cuadro.

-Yo es que flipo, tía.

-¿Qué me pasa que tengo un imán

para la gentuza esta o qué?

-Paty, ten cuidado, de verdad, que esto es muy serio.

No sé lo que estará buscando, pero nada bueno.

-No entiendo qué va a querer de mí.

-Pues...

todavía no tenemos las pruebas suficientes, pero...

sospechamos que es proxeneta, imagínate qué quiere de ti.

-Bueno, yo estoy flipando ahora mismo.

¿En serio?

-Si te acosa, sabes dónde estamos.

-Sí, sí, tranquila.

Tranquila.

Joder.

Bueno, muchas gracias, Espe.

-En realidad el papeleo no me corría tanta prisa.

Me apetecía verte.

-Fue una noche increíble.

-Molaría repetirlo, ¿no? -Sí, pero...

no sé cuándo podrá ser. -¿Hoy?

-¿Hoy? -Por favor.

Necesito verte.

Necesito...

Tengo una movida personal y me gustaría

contártela para desahogarme un poco.

Estoy un poquito atacado.

-¿Qué ha pasado? Cuéntamelo porque igual hoy no podemos vernos.

-A mi padre lo están investigando.

Igual está metido en una movida tocha.

Y yo estoy un poco que no sé qué hacer.

-¿Has hablado con él? -Sí.

Dice que no tiene nada que ver, pero se pone a la defensiva.

Se pone enfadado y hemos acabado discutiendo.

-Haré lo posible por verte esta noche.

Pero tendrá que ser en algún sitio discreto.

Que no nos conozca nadie. -Vale.

Podemos ir a la pradera de San Isidro que conozco un bar al lado.

-¿Sí? -Pequeñito muy chulo.

-Me encantaría.

Pero no puedo volver a llegar tarde.

Esta mañana mi marido me ha preguntado por qué

llegué a las tantas y me he puesto nerviosa.

-¿Y qué le has dicho?

-Que estuve trabajando.

Tendré que buscar otra excusa.

-Pues búscala, porfa.

Invéntate algo.

Tengo muchas ganas de estar contigo.

¿Tú no?

-Sí.

Te llamo luego y...

y te concreto si puede ser, ¿vale?

-Vale. Chao.

-Échale un vistazo al borrador del contrato de Sara.

Déjalo ahí, ahora lo leo.

¿Le has llamado para decirle la cifra?

Sí, se lo comenté

y aceptó enseguida, sin regatear ni nada.

Esa chica es un hallazgo.

Sí, yo creo que la campaña va a ser un éxito.

Creo que daremos la campanada con ella.

Vendría bien para subir la popularidad de la clínica.

No lo dudo, pero...

¿Seguro que esa es la única razón por la que la has escogido?

¿A qué te refieres?

Mateo, son muchos años.

Sé perfectamente el tipo de mujer que te gusta.

No lo niego.

Si fuera otra época de mi vida,

seguramente intentaría conquistarla, pero ya no estoy ahí.

¿Vas a ser capaz de resistir la tentación?

He escogido a Sara solo por cuestiones profesionales.

Creo que es la cara que necesitamos.

(Móvil)

Hola, cariño. ¿Qué tal?

(VERÓNICA) "Bien, liada pero bien."

Ah, ¿y por qué me llamas? ¿Pasa algo?

No, los compañeros del Máster

han organizado una cena para esta noche

y me están dando la lata para que vaya.

"Les he dicho que estoy cansada, pero me han convencido."

Me parece muy bien. Así desconectas del trabajo.

Por eso les he dicho que sí.

Ya ¿y pasarás por casa o vas directa a la cena?

No creo que me dé tiempo.

Nada, intentaré esperarte despierto.

No hace falta, seguro que nos dan las tantas

charlando de cosas de abogados.

Ya, bueno, yo intentaré esperarte.

Pásalo bien. Chao.

Chao. Gracias.

-¿Al final te vienes? -No, de verdad que no.

-Pero escúchame, solo vamos a ir a tomar una copa

y a mis amigos seguro que les caerás genial.

Todos madrugamos mañana. Será una copa

y para casa, te lo prometo.

-Me encantaría ir, pero en cuanto acabe

el turno me voy a casa y me tiro en el sofá que hoy no doy más de mí.

-¿No vienes entonces?

Bueno, pues no te insisto más. Descansa.

Si cambias de opinión, me llamas.

¿Vale? -Si me animo te llamo.

-Chao. -Chao.

-Buenas noches. Tengo que hablar con usted urgentemente.

-Sí, ¿en qué puedo ayudarla?

-Usted me dijo que si encontraba alguna información importante

viniera a decírsela.

Pero ¿qué pasa? ¿Que no me va a escuchar?

-Le dije que no podía investigar por su cuenta.

-¿Y si me lo he encontrado así de cara

tengo que hacerme la sorda o qué?

¿No me va a oír?

-Venga, cuénteme.

-He oído a Eladio hablando

con dos camellos para vender droga en el Moonlight.

-¿Está segura?

-Y tan segura. Me lo encontré.

Yo me escondí y luego salí.

-¿Y cómo reaccionó Eladio?

-Eladio se hizo el longui. Me dijo: "Ay, estos dos

que han entrado y se han confundido de hora".

Ya, de hora.

-Esa acusación es muy seria.

-Lo que le cuento también es muy serio.

Van a hacer algo, ¿verdad?

El otro día Eladio me vio hablando con usted ahí fuera.

Me dijo que qué hacía hablando con usted y me inventé una historia.

-¿Y qué le dijo?

-Lo primero que se me ocurrió. Que mis vecinos estaban

todo el día a la gresca y creí que había maltrato

y que había venido aquí a informarme.

-Tomo nota por si me saca el tema.

-Harán algo pronto, ¿no? A mí me da cosa

que a ver si los camellos o Eladio se enteran

de que he venido y me hacen algo.

-¿No ha hablado de este tema con nadie más que conmigo?

-No, solo con usted.

-Tranquilícese, siga haciendo su trabajo

como hasta ahora para que no sospechen.

-Pero harán algo pronto, ¿no?

Espero que cojan a Quintero pronto.

-Haremos lo que esté en nuestra mano. Y dígame una cosa. ¿Oyó si Eladio

o los otros dos camellos nombraron en algún momento

a Fernando Quintero?

-A ver.

La verdad es que no, pero yo llegué con la conversación iniciada.

Lo más seguro es que ya lo hubieran dicho.

-¿Y a Ramón Rojo lo nombraron?

-No, tampoco oí nada de él.

-¿Y podría reconocer a los dos chicos?

-Ah, sí, perfectamente.

-Bien.

Le voy a enseñar unas fotos

a ver si reconoce a alguno de ellos.

-Cafelito por aquí.

-Paty, yo no sé si es buena idea

dejarte aquí para que eches tú el cierre.

-¿Qué dices? Puedo perfectamente.

Deja de repetírmelo ya y vete ya al cine con Elías que llegas tarde.

-Me apetece mucho el plan.

Desde la piragua no hemos vuelto a salir.

-Pues ya es hora.

No seas pesada y pásatelo muy bien. -Venga, guapa, muchas gracias.

(SUSPIRA)

-Buenas.

-Hola. -¿Qué?

¿Al final tienes unos minutos para charlar con tu cliente majo?

-No tengo ninguna obligación de charlar con nadie.

-¿Y ese cambio de actitud?

Vale.

Ya te han contado cosas sobre mí.

-Bueno, he recabado información.

Sabes que tenemos una comisaría al lado, ¿no?

¿Pensabas que no me enteraría de quién eres en realidad?

-¿Y quién soy?

-Un criminal.

-Sí que te han comido la cabeza con historias raras.

-¿Me vas a decir que es mentira eso de que has asesinado

y por eso te metieron en la cárcel?

Bueno, y por otros delitos.

-Maté a un hombre en una bronca.

Y he jugado con fuego con otro tipo de asuntos, pero ya pagué por eso.

Ahora mi vida es muy distinta. -Ya.

Ahora eres un corderito, ¿verdad?

-Entiendo que te pueda sonar a excusa,

pero no lo he tenido fácil en la vida.

Donde nací lo normal es meterse en líos.

Pero ahora estoy limpio

haciendo todo lo posible por hacer las cosas bien

y buscando un trabajo legal.

-Eso no dice la policía sobre ti. -Me da igual.

Sé que no soy un criminal. Es muy fácil

acusar a alguien, pero no tienen nada contra mí.

-Se lo están inventando todo porque les caes mal.

-Si fuera algún chulo ya me habrían detenido.

El otro día me paró una poli por la calle

para decirme que iban detrás de mí.

Dan por hecho que volví a las andadas.

-La policía solo hace su trabajo

que es perseguir a los delincuentes.

-¿Es perseguir a personas que necesitan una segunda oportunidad?

¿Crees que no tengo derecho a sacar la cabeza del pozo?

Al final,

tienes prejuicios contra mí porque estuve en la cárcel.

-Mira, yo lo siento,

pero tengo que fiarme más de ellos

que de alguien que es desconocido y tiene un historial como el tuyo.

-Me equivoqué contigo.

Pensé que quizá no tenías prejuicios.

No crees que tenga derecho a rehacer mi vida

y prefieres tratarme como escoria.

-Yo no te quiero tratar mal... -Tranquila.

No tienes por qué creer

que estoy cambiando.

Chao.

-¿Tienes un minuto? Sí, pasa, por favor.

Hace un rato vi a Paty hablando con el Rojo

y le he dicho quién es. Me parece bien.

Me ha asegurado que si se vuelve a acercar, pasará de él.

Una buena decisión. A esa gente, cuanto más lejos mejor.

¿Querías contarme algo más?

Sí, que ha pasado por aquí Lourdes,

la mujer que limpia en el Moonlight.

Sí, sé quién es. ¿Qué pasa ahora con ella?

Dice que ha visto a Eladio dándole indicaciones a dos camellos

para que a partir de ahora pasen droga en el Moonlight.

¿No será lo que ha interpretado? Esa mujer está deseando

cargar contra Quintero.

Me lo ha descrito con bastante precisión

y sin contradicciones. Toma una copia de la declaración.

Bueno.

Por lo que veo, tampoco te ha contado gran cosa.

Además, según esto,

no ha escuchado hablar sobre Quintero

ni por boca de Eladio ni de los otros dos tipos.

Ya, pero es el hombre de confianza de Quintero.

No actuará por su cuenta, seguirá las órdenes de su jefe.

Ya.

Y tampoco

ha escuchado nada de Rojo.

Eso tiene sentido. Si no quiso hacer negocios con él,

¿para qué se iba a meter ahora en el lío de la droga?

El negocio de la droga siempre fue el fuerte de Quintero.

Pero después de las conversaciones que he tenido con él

y de su comportamiento últimamente no creo

que vuelva a las andadas, aunque nunca se sabe.

Tenemos que comprobar si Lourdes dice la verdad

porque lo más importante es que ha identificado a los dos camellos

que vio en el Moonlight.

Y los tenemos fichados por trapicheo.

Haber empezado por ahí. Mira, me preparas un informe

con la declaración de Lourdes,

con la prueba del encuentro entre Quintero y Rojo,

esto es la fotografía, el historial de los dos

y me pones también las fichas de los dos camellos.

Ahora mismo me pongo manos a la obra. Cuando lo tengas me lo traes.

Voy a solicitar al juez una orden de registro.

Hay que pillar a esos dos camellos "in fraganti".

Tenemos que desvelar el misterio del Moonlight.

Tenemos que saber si Eladio actúa por su cuenta

a espaldas de Quintero o si este ha vuelto a las andadas.

Cuando tenga el informe te lo paso. Muy bien.

Bueno.

Ya estamos aquí. -Ya estamos aquí.

Me lo he pasado genial.

Y me ha encantado poder hablar tranquilamente.

-¿Cómo estás con lo de tu padre?

-Bueno.

Creo que mejor por habértelo contado.

Pero aun así, no sé.

Creo que todavía estoy un poco jodido por haber discutido con él.

-Es normal, es normal.

Te acababas de enterar, ¿no?

-Ya, no sé.

Es que ahora lo pienso y...

he tenido poco tacto.

Desde el primer momento lo he tachado ya de corrupto.

-La próxima vez que hables con él no lo juzgues de antemano.

-Creo que mañana le llamaré y le pediré perdón.

Y a ver si así me da una explicación convincente

de lo que está pasando.

¿Vino?

-Por favor.

-Me encanta poder hablar contigo de todo.

-Es curioso, ¿no?

Apenas nos conocemos, tenemos edades diferentes,

pero parece que nos conozcamos de toda la vida.

-Por eso pasa tan rápido el tiempo cuando estoy contigo.

Me ha flipado poder estar en un bar tomándome una caña

normal, ¿sabes?

Sin rayarnos, sin preocuparnos, sin disimular.

Una pareja normal.

-Nosotros no somos una pareja normal.

Si no, no estaríamos en este hotel.

-¿Qué es una pareja normal?

-Gracias.

-Estamos aquí porque es el único lugar

donde podemos tener intimidad.

Y lo vamos a celebrar.

-No sé, creo que seguir por este camino puede...

puede hacernos daño.

-Pues yo lo que creo

es que estoy súper a gusto ahora.

Lejos de todo.

Y de todos.

Y que me siento yo mismo.

-Yo tengo un mal presentimiento.

-Claro, porque sientes culpa.

Y crees que necesitas un castigo.

-Puede ser.

-Ahora lo que tienes que hacer es disfrutar

y dejarte de culpas

y de remordimientos y yo también.

Cuando venga la culpa, no hacerle caso.

Y centrarte en lo que estás sintiendo ahora.

Y dejarte llevar.

Eres preciosa.

Te deseo tanto, Verónica.

-Yo también.

No puedo evitarlo.

Perdona.

Me duele la cabeza.

Ya, pero...

es que llevas varios días así.

O bien no me escuchas cuando te hablo

o bien respondes de muy mala manera.

Lo siento.

Por no hablar del tema físico, no hay manera de acercarme a ti.

Parece que me evitas.

Estoy días estoy un poco agobiada por el trabajo,

tengo la cabeza llena de casos, de leyes.

-Si es por eso, me tranquilizo.

-¿Por qué lo dices? ¿Te ha mandado él a hablar conmigo?

-No, no, es cosa mía. Es solo que le he visto estos días

fastidiado y me ha dado qué pensar.

-¿Pensar en qué?

También es comprensible que no quiera hablar del tema.

Sabes que para un policía lo peor

es que le investiguen o cuestionen su forma de hacer las cosas.

Tendrás que echarle paciencia y esperar

al momento adecuado para preguntarle.

Que no, que incluso hoy le he dicho de desayunar

para hablar más tranquilos y por la mañana

se ha ido antes. Me está rehuyendo.

Ahí sí que no puedo hacer nada.

Eso es algo entre tu padre y tú.

Por favor se lo pido.

No puedo ayudarle si no sé lo que pasa.

No le diré nada a nadie, pero necesito saber

por qué le están investigando.

Sara, pasa. Mira, precisamente acabo de recibir

la propuesta de la agencia para el "spot".

Ya tenemos el guion y "storyboard".

A mí me encanta. A ver qué te parece.

Échale un vistazo. Lo grabaríamos pasado mañana.

Lo siento, sé que me comprometí contigo, pero...

no puedo hacerlo.

La única sospecha que recae sobre Quintero

es que estuvo con Rojo en el Moonlight.

¿Te parece poco? Ese tal Rojo tiene un currículo...

Traficante, proxeneta.

Además, hay un dato curioso en su historial.

De joven vendía mierda en el parque trabajando para Quintero.

Sí, lo sé.

Tantas coincidencias merecen una investigación.

Y por eso estáis aquí, porque os vais a ocupar

del caso y para ir adelantando,

he solicitado una orden de registro para el Moonlight.

¿Tú has visto antes por aquí a esos dos que están en el billar?

-Policía, todo el mundo tranquilo y en su sitio.

Vamos a proceder a un registro.

-Ponga las manos donde pueda verlas. -¿Qué es esto?

-¿Van a encarcelarlo?

-Primero hay que comprobar si se vende droga allí.

Tiene mucho interés en que se actúe contra el Moonlight

y contra su dueño, ¿no?

Primero denunció por temas de prostitución,

luego me enseñó una foto de Quintero con Rojo.

Ahora esto de la droga.

-El día de ayer fue uno de los más felices.

-Ya.

Yo también. Me lo pasé superbién.

Y no estoy dispuesto a renunciar a ello.

¿Y tú?

-Hola. -Hola.

-¿Estabas dormido?

No, no pasa nada, solo que estaba agobiada

y necesitaba hablar contigo.

Bueno, es que...

cada vez me cuesta más aguantar esta situación.

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Servir y proteger - Capítulo 661

18 dic 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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