Servir y proteger La 1

Servir y proteger

Lunes a viernes a las 17:35 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5889243
No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 955 - Ver ahora
Transcripción completa

Típico de los loneros.

Hacen una cata para ver el contenido de la carga.

-Rajan el camión, pero si lo que hay dentro

no les interesa, ni lo tocan.

-Nos enfrentamos a una banda organizada

con capacidad para actuar

en diferentes zonas del país, simultáneamente incluso.

-"Dos días, pero ni uno más,

o no volverá a ver a su hija.

Le llamaremos de nuevo pasado mañana a las 17:00".

-Bueno, jefe, nos toca ponernos a lo que nos tenemos que poner,

lo de la ruleta. ¿Dónde está la lista?

-El tipo que mató a Zakar y a sus hombres

no tenía su cara,

pero tenía la misma complexión, la misma voz que el Español.

Amenazó con matar a mi familia y a mí si no hacía lo que pedía.

-¿Dices que tenía otra cara, pero todo lo demás igual?

-Eso es, se lo juro.

-De hecho, a ver, si tengo suerte

y logro convencerla para que denuncie a su chulo pues...

te veré pronto por comisaría.

-Pues yo encantada de ayudarte.

-He dado con la matrícula de la furgoneta

donde escaparon los ladrones.

-Bueno, mira. Buen trabajo, eres un fenómeno. Ahora Lidia y yo

averiguaremos quién está detrás de esa matrícula.

-Como cosa excepcional, le dije a los habituales

que podían invitar a dos o tres amigos

que fueran de toda confianza, eso sí.

¿Qué querías que hiciese? Algo hay que hacer para compensar

los que no vienen por la convocatoria tan precipitada.

-Si nadie ha visto a Ramiro Infante durante todos estos años

es porque se ha cambiado la cara

y eso le ha permitido pasar desapercibido.

A ver, me estás diciendo que se ha operado

y que no tiene el mismo rostro

que cuando era policía. Exacto.

O sea, finge su muerte, se cambia el rostro

y así puede cumplir su venganza sin que nadie pueda reconocerlo.

Claro, por eso era un fantasma que nadie había visto.

Añade a eso documentación falsa y así tiene una nueva identidad.

Si el tal Yuri conoce

el nuevo rostro de Ramiro Infante, podríamos pedir su colaboración

para hacer un retrato robot.

Han detenido a uno de los loneros en Zaragoza, es un marroquí,

llevaba cinco años de residente en España.

Iba con documentación falsa.

-¿Qué ha pasado con la mercancía?

-"Consiguieron llevársela casi toda".

Se dieron a la fuga con una furgoneta

que coincide con el modelo y la matrícula.

-¿Por qué no le dices lo que te ha pasado con el relato?

Porque lo has perdido, ¿no?

-Sí, claro que lo he perdido y, además, que no sé ni dónde está.

Vamos, que solo me falta levantar las baldosas de la comisaría.

-Así es el juego, unas veces se gana, unas se pierde...

En cambio, a ti, Pipe, te ha ido fenomenal.

-Ya te digo, he ganado una pasta.

Llévate a este elemento al calabozo mientras abrimos diligencias.

¿Quién es ese tipo?

Borja Ramón de Santa Cruz, aunque todos le conocen como Pipe.

Le detuvimos porque llevaba un montón de papelinas encima.

Está claro que iba drogado. Hemos inspeccionado la zona,

pero no hemos visto ningún camello, al menos de los que conozcamos.

¿Se ha resistido al arresto?

No, pero nos ha echado en cara que le hemos fastidiado una noche

de juerga de las buenas.

(Música emocionante)

Pues yo creo que la fiesta al final estuvo de diez, ¿no?

-Estuvo superbién, todo el mundo se la pasó genial

y, bueno, tus croquetas, María...

qué ricas.

-Hombre, es que la materia prima que llevaban era de calidad.

-La elaboración, no te quites mérito, ¿eh?

-Antonio se lo pasó muy bien.

-Sí, muy, muy bien.

-¡Hombre! -Buenos días.

-El homenajeado, ¿no? -¡Olé!

-Basta de homenajes, ya tuve bastante con lo de ayer.

Al menos, hasta dentro de 25 años no se repite.

-Pero ¿te gustó o qué?

-Ay, me encantó, la verdad. No me gusta ser

el centro de atención, pero me lo pasé fenomenal.

-Tus compañeros se esforzaron mucho y Claudia también.

¿Dónde la has dejado? -En la ducha,

estará a punto de llegar a comisaría. -Nunca la he visto bailar tanto

y a ti desde que te conozco

nunca te había visto tan emocionado. -Me tocaron la fibra sensible,

sobre todo con el álbum de fotos. Qué bonitas,

había fotos de todos los colores y situaciones del centro de salud.

Había una que estaba hasta con pelo, qué tiempos aquellos.

-¿Y el reloj qué? ¿Te lo has puesto?

-Lo he dejado en casa, es muy bonito para ponérmelo. Y la inscripción.

-¿Qué pone? -Bueno...

"Muchísimas gracias por tu generosidad y compañerismo.

Eres el faro del centro de salud".

-Qué bonito. -Qué precioso, de verdad.

-Pero la mejor sorpresa fue la del doctor Vázquez, ¿a que sí?

-Fue la guinda del pastel. ¿Cómo consiguió Claudia que viniera?

-Porque estuvo toda la semana para arriba y para abajo.

-Vosotras también, muchísimas gracias por todo.

-No, muchísimas de nada. Nosotras encantadas de haber aportado

nuestro granito de arena. -Me puse hasta arriba de canapés

y de croquetas, y las tartas, la de almendra, ¿queda un trocito?

-¿Un trocito? No ha quedado ni chispa, te puedo poner

un descafeinado, que tengo la máquina lista.

-Venga, vamos a por el café.

Aunque os tengo que confesar una cosa.

-¿El qué? -Sorpresa para mí... sorpresa no fue.

-Nos pillaste.

-No, no, fue una enfermera del centro de salud,

se fue de la lengua.

-¿Qué me dices? La florona...

-Os tendrían que dar un Goya a la mejor interpretación,

me lo pasé muy bien viendo cómo disimulabais.

-El Goya te lo tendrían que dar a ti

porque vaya cara de sorpresa tan auténtica

que pusiste. -Ya sabes que estudié teatro, caray.

Bueno, aunque lo sabía, ver a mis compañeros

y amigos venir y...

fue muy especial, muy bonito.

(SUSPIRA)

-Antonio,

que te quieren mucho, que te tienen en un pedestal.

-Me basta con ganarme el respeto de mis compañeros y de mis pacientes.

-Pues sí, dices bien.

-Matías, ¿habéis encontrado algo más?

"Tablets" y perfumes.

Ya decíamos que nos faltaba algo.

¿En qué trastero?

Ya empaquetados y listos para ser distribuidos, ¿no?

Bueno, echad un ojo y os venís para acá.

Si hay documentación, se lo decís a los procuradores y la traéis.

Venga, nos vemos ahora.

¡Comisario! ¿Tiene un momento?

Sí, claro.

¿Qué ocurre? Estrechamos el cerco a los loneros.

¿Os ha dado ya tiempo a registrarlo? ¿Tan temprano?

Sí, desde primera hora. Hemos salido muy temprano,

hemos madrugado, pero todavía tenemos gente allí.

Contadme.

Hay dos trasteros a nombre de Amo Sánchez

donde guarda la mercancía robada a los camiones

en las diferentes áreas de servicio.

-Hemos encontrado palés con ropa deportiva, zapatillas

perfumes, "tablets", "smartphones", alta cosmética...

-En un trastero guardaba la mercancía robada

con su envoltorio original y en el otro la mercancía preparada

lista para ser distribuida.

-En paquetes pequeños.

Suponemos que lo hacían para no llamar la atención.

-También encontramos documentación falsa

de varios miembros de la banda distintos al detenido en Zaragoza,

tan falsa como la identidad de Amo Sánchez, que no se corresponde

con ningún ciudadano. Entonces, ya contamos

con imágenes de los miembros de la banda, ¿no?

Al menos de los que dan la cara con la logística.

Tienen montado un buen tinglado.

¿Tenéis idea de cómo distribuyen los productos?

Todos al mismo lugar, un pueblo muy pequeño

del norte de Marruecos, Himez.

Un poco extraño, ¿no?

Han debido convertir ese pueblo en su base de operaciones

fuera de España, desde allí mueven la mercancía

a otras zonas más pobladas como Casablanca, Rabat, Marrakech...

¿Es posible que en esos trasteros tuvieran toda la mercancía?

No, deben tener más, deben tener más trasteros

porque todo lo que han robado no corresponde

con lo que hemos encontrado. O a lo mejor ya la han distribuido.

Eso pensamos en un primer momento, pero es que no nos salen las cuentas.

-No han tenido tiempo material para enviar toda esa mercancía

y menos en paquetes tan pequeños.

Una buena estrategia para no llamar la atención.

Bueno, ¿y cuál es el siguiente paso de la investigación?

Pues averiguar de qué manera envían esa mercancía a Marruecos,

si lo hacen ellos mismos o a través de mensajerías

y empresas de transporte.

¿Y qué opción os parece la más lógica?

La segunda, la segunda porque es lo más seguro para la banda

y no necesitarían tanta logística.

Tiene mucho sentido y si localizamos esas empresas desde donde hacen

los envíos, no tardaremos en localizar

a todos los miembros de la banda.

Ese es nuestro planteamiento.

¿Qué se sabe del detenido en Zaragoza?

Nada de momento, aún no ha cantado.

Creo que debe tener miedo a represalias

contra él o contra su familia en Marruecos.

Hay que hablar con los compañeros de Zaragoza y contarles

los resultados de los registros, y solicitar que trasladen

al detenido cuando terminen con él.

Si hay tantas pruebas que indican que esa banda opera aquí,

en Distrito Sur, también tenemos derecho

a interrogarlo, ¿no?

Voy a llamarle.

Escuchad, buen trabajo, seguid en esa línea.

Estamos muy cerca de encontrar a esos loneros,

no se nos pueden escapar.

(Música de tensión)

(CHISTA) Oye.

¿Dónde vas tú con tanta prisa?

-Pues a entregar el paquete.

Lucho está hasta arriba de curro y tengo que hacerlo yo.

-¿Ahora los entregamos nosotras? ¿Es cliente VIP?

-No, pero el cliente me ha llamado a la mensajería

y me echó una buena bronca, así que dije:

"Señor, relájese, ya voy yo a entregárselo".

-Señora, miente usted fatal.

-¿Yo? -Ahí va un arma, ¿no?

-¿Un arma? Eva, en serio, voy a ir yendo.

-Ya, ya. -Llego tarde.

-Sé que has hecho una venta por la "dark".

-¿Una venta? No he hecho ninguna venta, Eva.

-Sí, sí la has hecho.

Lo siento, pero todavía no estás tan ducha como para no dejar rastro.

(SUSPIRA) -Sí.

Sí, es una pistola, evidentemente. ¿Qué pasa?

-Pasa que te dije que no lo hicieras

y te lo estás pasando por el forro. Teníamos un acuerdo.

-No, lo tenías tú, yo soy la encargada de la "web"

y no dejaré de serlo porque lo diga Quintero, además.

-¿Te lo tengo que explicar otra vez?

-No, porque lo he entendido.

Estamos haciendo todo el teatro y el paripé para que esté tranquilo.

No va a pasar nada, no se va a dar cuenta.

-Ya.

Como cuando le vendiste a Ricardo, que tampoco se dio cuenta.

-Eso fue un error. Podía haber sido Ricardo, Pepito, Menganito...

-Vamos a ver, mira.

Quintero puede ser un montón de cosas, pero tonto no es.

¿Nos vamos a arriesgar de verdad?

-El plan va a ir igual de bien,

no tenemos que dejar de utilizar la "web".

-¿Y si confías un poco más en mí? -O tú en mí.

Creo que nos estamos equivocando mucho con esto

porque a cada segundo que pasa, más terreno nos come Quintero.

-Mira, ¿tú te acuerdas esta historia que nos contaba papá

de Stalin y Tito?

-Sí, Tito el de Yugoslavia.

¿Qué tiene que ver ahora eso? -¿Te acuerdas o no?

-Que sí, sí que me acuerdo.

Stalin siempre quería matar a Tito, pero nunca lo conseguía.

-Claro.

¿Y lo intenta cuánto? 22 veces, ¿no? Pero no lo consigue.

¿Por qué no lo consigue?

-Porque Tito siempre está alerta.

-Tito es Quintero,

que está alerta, así no se la podemos dar.

Necesitamos que baje la guardia.

Si queremos atacar

es necesario que este tío se despiste.

Si no es imposible, ¿vamos a tener que intentarlo 22 veces?

-Tienes razón, vale.

-Y, además, no solo le mientes a él, también a mí.

-Sí, te mentí, pero porque no quería discutir otra vez por el mismo tema.

-Pues míranos, discutiendo otra vez por el mismo tema.

Por favor, no me lo pongas más difícil.

-Vale.

Lo siento, siento haberte mentido.

Pero me llegó el pedido, lo acepté, pensé que no habría problema y...

Ostras, lo pienso y me da rabia.

Si me quitas el tema de la "dark web",

no soy útil, no tengo nada más. -Pero ¿qué estás diciendo?

Te necesito en la mensajería, tiene que funcionar.

Es una tapadera, si eso cae, el negocio cae.

-Una tapadera, guau, que es superdivertida.

-Guau, resulta que la vida a veces no es tan divertida

y hay que hacer las cosas.

Lo siento mucho. Madura, nena.

-¿Qué hago con el paquete?

Porque, quiero decir, está esperando este hombre...

-No, ya no.

-Sí, que le había dicho... -No, que ya no.

Que no, que lo he anulado.

A la mensajería conmigo.

-Bueno, ve yendo tú, mejor.

Voy a dar un paseo corto, no tardo.

-Ya, pues no, no tardes, tenemos muchísima tarea.

Aburrida, pero tarea.

A las 14:00.

-Buenos días.

-Buenos días.

Bueno, así que el caso de los loneros

está a punto de resolverse. Estupendo.

Intentaré asistir al interrogatorio del detenido de Zaragoza.

¿Me pones un café solo, por favor? -Vale.

Y un descafeinado. Marchando.

(Móvil)

Es comisaría.

Salgado al habla.

¿Cómo que se niega a hacer el retrato robot?

Ya voy yo para allá, Sandoval,

y si tengo que traérmelo a rastras, lo haré.

¿Qué pasa?

Yuri, que se niega a facilitarnos datos para hacer el retrato robot

de Ramiro Infante, ¿puedes creértelo?

Y ¿por qué motivo? Según Sandoval,

el que le protege y tenía que traerlo a comisaría

dice que está muy nervioso, cerrado en banda

y que no quiere colaborar.

Tenemos que convencerlo como sea.

Necesitamos hacernos una idea lo más aproximada posible

de cómo es ahora Ramiro Infante.

Si no va a ser casi imposible dar con él.

Ya, por eso voy yo personalmente a hablar con él.

Salgado, tú no puedes ir solo.

No podemos esperar a que llegue Miralles, ni ir a comisaría

a por un policía de apoyo.

Esto tengo que solucionarlo ya.

Espera, voy contigo, venga, vamos.

Madre mía.

No sabía yo que en Distrito Sur había tantas empresas de transporte

y tantas mensajerías.

-Ni yo.

Son unas cuantas, la verdad.

Lo más operativo será repartírnoslas, ¿vale?

Para acabar cuanto antes.

-Vale, pues yo me pido empezar por Mensajería Velasco.

-Ya tardabas en decirlo,

mira que le tienes tirria a esas hermanas.

-Bueno, porque tengo motivos, Néstor, trafican con armas.

Te dije que estaba convencida de que fueron las que vendieron

el arma al maltratador que se lio a tiros el otro día.

-Puede, pero las sospechas hay que fundamentarlas.

Ahora tenemos que atrapar a esos loneros

antes de que sigan campando a sus anchas.

-Vale, pero tenemos que empezar investigando a las mensajerías, ¿no?

¿Qué más te dará que empiece por esa?

-Madre mía, a persistente no hay quien te gane, de verdad.

-¿Eso es un "sí"? -No, es un "ya veremos".

Como mucho.

-Pero ¿cómo que "ya veremos", Néstor?

¿Tú cuándo quieres cerrar esta investigación?

Ya has oído al comisario, es de máxima prioridad.

-Sí, no tienes que recordármelo, soy tu superior, que a veces lo olvidas.

-Muy bien, pues usted dirá, señor,

cuál es el siguiente paso que debo seguir.

-Tampoco exageres y ahora te pongas demasiado modosita.

-De verdad, hoy haga lo que haga y diga lo que diga no doy una.

(SUSPIRA) -A ver.

Está bien.

-¿Está bien qué?

-Que vamos a Mensajería Velasco,

pero solo porque es la más cercana a comisaría. Y otra cosa.

-Lo que sea, ya me has alegrado el día.

-Vamos los dos juntos

que no quiero que vuelvas a meter la pata.

-Pero ¿cuándo he metido yo la pata?

-Cada vez que ves a Eva Velasco o a su hermana

te entra como un arrebato que no manejas.

-Me portaré bien.

-Más te vale.

Y nada de mencionar lo del tráfico de armas, ¿vale?

Solo entorpecerías el caso, ¿vale? -De acuerdo, está bien, jefe.

-No me llames jefe, sabes que no me gusta.

-Perdón, jefe.

-Aquí tienes, Carlos, rey.

Muchas gracias, María. Que aproveche.

Oye, ¿tú sabes si tu compañero Iván va a venir hoy

a desayunar por aquí?

No tengo ni idea.

Chico, ¿no es tu compañero de trabajo, de piso y de todo?

Sí.

Pero es que no le he visto esta mañana,

María, entonces no sé qué decirte.

Pero vamos, conociéndole, si ha salido

tan pronto de casa es que está hasta arriba de trabajo.

Pues entonces te voy a dar a ti una cosica que tengo para él,

para que se la des. Vale.

¿Vale? ¿Qué es?

Pues una cosa que se dejó ayer en el gimnasio

y Rafi, la limpiadora, la encontró

y me la trajo aquí cuando estaba ya casi cerrando.

Pero ¿qué es lo que tengo que darle?

Pues una carpeta.

¿Una carpeta?

¿Te extraña?

No, pero...

Una carpeta...

Espero que no sea nada de trabajo.

Pues parece más bien algo personal.

Venga, toma, que seguro que está como loco buscándola.

(SUSPIRA)

No sabía yo

que Iván era un hombre tan interesante y tan sensible.

Y tan despistado, María.

Y despistado, que este chaval un día va a perder la cabeza.

Bueno, ¿y qué esperas de un artista, de un genio?

Son así, locuelos.

Tú se la das.

Ya te vale, Iván.

No, no. No puedes dejarnos tirados.

-¡Y usted no puede entrar aquí como si esto fuera su casa!

Baja ese cuchillo.

(Música de tensión)

Tienes que ayudarnos a hacer el retrato robot

de la nueva imagen de Ramiro Infante.

No tenemos a otro testigo, solo a ti.

-Pero es que ese no es mi problema.

Yo tengo que pensar en mí y no quiero tener líos.

Pero ¿se está usted escuchando? Mire, necesitamos su descripción

para encontrar a un asesino que no se detiene ante nada.

Es que no recuerdo muy bien el careto de ese tío, señor comisario.

-¿Ahora me sales con esas?

-Es que es verdad.

Solo vi al Español una vez

después de que se hiciera la cirugía estética,

cuando mató a Zakar el Viejo.

Y el restaurante a esas horas estaba en penumbra.

-No me cuentes milongas.

Y si no entras en razón y no colaboras,

te vamos a acusar de obstrucción a la justicia

y vamos a reabrir el caso de blanqueo de capitales.

-¡Muy bien! ¿Eso es cómo quiere convencerme? ¿Eh?

¿Poniéndome toda la presión del mundo y más?

Bueno, adelante, hágalo, ¿eh?

Yo no puedo pararle. Vale, vale.

Por favor, vamos a calmarnos todos un poco, ¿eh?

Este tono amargo no nos beneficia.

Tenemos que avanzar en la investigación.

Lo siento mucho, pero yo solo quiero dejar atrás todo aquello.

Cometí errores, pero ahora tengo un negocio honrado.

¿Eh? Y pago mis impuestos.

Mire,

le entiendo perfectamente, y yo en su lugar, créame,

que diría exactamente lo mismo que usted.

Vaya, es la primera vez que escucho algo sensato.

Pero póngase también en nuestro lugar.

¿Usted sabe la cantidad de compañeros que ha matado

ese asesino de Ramiro Infante?

Ya, a unos pocos.

El otro día leí en la prensa que se había cargado a otro poli,

uno corrupto, ¿puede ser?

Pueden pensar lo que quieran, que soy egoísta,

o que soy un mal ciudadano, pero yo no puedo permitir

que se ponga mi vida o la de los míos en peligro.

Me parece lógico que tema por su integridad, de verdad,

pero ayer mismo ya le pusimos protección.

Ha contado con un agente las 24 horas del día

cubriéndole las espaldas.

Comisario, sabe muy bien que esto no sirve de nada,

no es suficiente para frenar al Español.

Si va a por mí, estoy perdido.

Razón de más para que colabore con nosotros,

¿no le parece?

Es que no tiene ningún sentido lo que dice, es justo al revés.

Está en su mano que detengamos a ese asesino

y que no solo la policía, sino usted también

pueda respirar tranquilo.

Además, si no nos ayuda, deberá cargar sobre su conciencia

las próximas muertes de Ramiro,

porque lo que sí que tenemos claro

es que no parará hasta que lo detengamos.

-Esto es el colmo.

Yo no tengo ninguna culpa de lo que haga ese asesino.

-Lo quiera o no, se ha convertido en su cómplice

por no facilitar la información necesaria

para que lo detengamos.

¿Eso es lo que quieres?

¿Convertirte en cómplice de ese monstruo?

-No, ¡y basta ya! ¡Me da igual lo que digan!

No me van a convencer para hacer un maldito retrato robot,

y ahora, si me permiten, tengo trabajo.

-Si no colaboras con nosotros,

¿crees que Ramiro no te va a encontrar?

Tenga seguro que lo hará.

Tú eres el primer interesado en que lo detengamos,

eres un testigo incómodo para él,

y la mejor manera de dormir es colaborar. ¿Es que no lo ves?

(Música de suspense)

Espérame aquí,

voy a buscar mi chaqueta.

Nos vamos a comisaría.

-Hola, María. -Hola.

-Ey. ¿Qué pasa, Iván?

¿Cómo estás?

Bien.

Nada, que he hablado con Paula y me ha dicho que estabas aquí,

y digo: "Bueno, pues me voy a...

a tomar un café con mi compañero".

¿Y eso?

Esta mañana que he salido supertemprano de casa

porque estoy a "full" con el tema de los loneros y...

y quería contarte una cosa.

Claro, cuéntame.

No será que has releído el relato y quieres hablar de él, por fin.

No.

No, de hecho no...

no creo que pueda releerlo, Carlos.

¿Por qué?

Me da un poquito de vergüenza, pero...

he perdido el relato.

¿Te has dormido un rato? No, Carlos, que he perdido el relato.

¿Cómo? Sí.

¿Mi relato, Iván? ¡No me lo puedo creer!

Perdóname.

No sé... no sé dónde tengo la cabeza, lo siento, pero...

Bueno, y encima, lo cierto es que no...

no lo he leído ni una vez, de hecho...

¿En serio, Iván? Sí, Carlos.

¡Maldita sea! Lo siento, no sé dónde está además.

He mirado en comisaría, he mirado en casa,

he puesto todo patas arriba.

Diablos, Iván, me estás diciendo que entonces

¿mi relato está por ahí?

¿Perdido?

¿Tú te das cuenta que cualquiera podría acceder a esas páginas

y robarme la idea, Iván?

No tienes ni idea de cuánto he trabajado

con ese relato.

Y de hecho, no tengo ni idea de dónde lo he...

dónde lo he perdido, Carlos.

Soy un desastre, tío... No me lo puedo creer.

¿Qué puedo hacer para compensarte?

(RESOPLA)

Venga, Carlos.

Carlos.

Carlos, por favor,

que soy lo peor, me siento fatal, tío, por favor, dime algo, Carlos.

(RÍE)

¿Qué quieres que te diga, Iván?

Muchas gracias.

¿Me estás vacilando? No.

¿Por qué te ríes?

Me ha venido muy bien que pierdas mi relato.

¡Tará!

Sorpresa.

¿De dónde lo has sacado? La limpiadora del gimnasio.

¿Rafi? Rafi.

Ah, claro, ya está.

Claro, no me digas más, sí, me lo llevé porque pensaba estar

en la bici pedaleando

y leyendo el relato, pero en el gimnasio

estaban todas las bicis ocupadas, me puse a hacer abdominales y...

Me lo dejé debajo del banco, ¿no? Sí.

Ahí me lo dejé. Ahí te lo dejaste.

Bua. Vino Rafi anoche para dárselo

a María para ti, que me lo ha dado a mí para que te lo dé a ti.

¿Por qué me lo dices de buen rollo?

¿Qué pasa? ¿Por qué no estás enfadado?

Bueno...

No tengo por qué estar enfadado, me enfadé al principio

cuando supe que lo habías perdido, pero es que resulta

que Rafi ha hecho unas anotaciones del relato

que están muy bien, Iván.

Así que voy a terminar incorporando todas las aportaciones

que ha hecho al relato

y va a quedar muchísimo mejor, así que...

Al final voy a tener que agradecerte que hayas perdido el relato.

Pero no, Iván. No.

No, pero además, es que no lo he perdido a posta.

-Buenas. -Buenas.

-Iván, que no sabía yo

que se te daba tan bien esto de la literatura.

Príncipe del ingenio.

-No, no, María.

Ay, ¿que piensas que he escrito yo el relato?

No, lo ha escrito Carlos.

-Ah.

¿Es tuyo?

Sí.

Yo me pensaba que era...

-No, a mí me lo dejó para que lo leyera

y diera mi opinión, pero...

Lo he... Lo perdí, bueno, dejémoslo así.

-Ya, bueno, pues enhorabuena a ti.

Muchas gracias, María.

¿Te lo has leído entonces? Sí.

Bueno, perdona, es que me lo dio Rafi, me dijo que era buenísimo y...

y no pude resistir la tentación y me lo leí, me lo leí de golpe,

me lo leí todo del tirón.

Es buenísimo.

Es muy bueno. Oye, disculpa que te haya puesto al final

esa anotación, ¿eh?

No sé si la has visto. ¿Una anotación?

Sí, la del final, pero las demás son de Rafi.

Solo te he hecho esa última.

Lo que pasa es que como decías que la inspectora al cerrar el caso

estaba exhausta...

Digo: "¿Exhausta?".

Exhausta no sé.

Como que no lo vi yo para...

Y entonces te puse derrengada.

¿Vale? Porque es más normal,

es como un lenguaje así más normal... Sí.

Más del día a día. ¿De qué?

Derrengada.

Derrengada. Pero porque me sentí muy identificada

con la personalidad de...

de la inspectora.

Y digo: "Derrengada está más normal".

Pero haz lo que quieras,

si lo quieres usar... Te voy a decir una cosa.

Está muy bien porque al final derrengada

es un adjetivo que tiene mucho...

Sí, más normal, más...

Sí, muchas gracias porque lo tendré en cuenta.

Pues me alegro un montón de poder ayudarte.

Y está... Bueno, hasta llegar hasta ahí me encantó.

Está muy bien, enhorabuena.

Gracias. Chao.

Que...

Venga.

Déjamelo y esta vez sí que me lo leo y no...

Te aseguro que no lo dejo en ningún lado,

me lo llevo a casa y lo leo en casa.

De verdad. Bueno.

Pero no lo pierdas. No, no.

No lo pierdas que de verdad que te corto la cabeza.

No.

¿Y si lo pierdo y alguien pone más anotaciones? No, es broma.

No lo voy a perder, Carlos.

(Música de tensión)

(SUSURRA) -Joder.

Está tardando demasiado.

Para coger una chaqueta tampoco hace falta tanto.

Yuri, ¿estás ahí?

Yuri, date prisa.

A ver si acabamos con esto cuanto antes.

Vamos.

(Música de tensión)

¡Vamos!

(JADEA)

¡Yuri!

¡Yuri! ¡Yuri!

¿Puedes hablar?

Dinos, ¿quién ha sido?

Ha sido él.

Ha sido él.

(Música de suspense)

(Música de tensión)

(Música de intriga)

Claudia.

Claudia, escucha.

Necesito que llames inmediatamente a Distrito 8,

que envíen efectivos al restaurante de Yuri Nabokov.

Ramiro ha vuelto a actuar. Hay que peinar la zona.

Ah, y avisa también a una ambulancia.

(Ruido)

(Motor de moto)

(Música de suspense)

(Música de tensión)

Está aquí la policía.

Quieren verte.

-Pero ¿qué quieren?

-Ni idea.

-Que pasen.

-Buenas tardes.

-Muy buenas.

-Hola, qué alegría verles de nuevo por aquí.

¿En qué puedo ayudarles?

-Creemos que desde esta mensajería

se está mandando mercancía robada a Marruecos.

-Lo que me faltaba por oír, perdón.

¿No tienen otra cosa que hacer que venir aquí cada día

a tocarme las narices?

-Mi compañera no le acusa de nada.

Quería decir es que tenemos que hacer unas comprobaciones

por una investigación en curso.

¿Qué tipo de comprobaciones?

-Lidia, por favor.

-No, no. -No, no. Tú, tú.

Por favor.

-Una organización delictiva está robando

a camiones estacionados en áreas de servicio

y tenemos indicios para pensar que esa mercancía

la envían desde mensajerías del barrio.

-¿Y han visitado ya esas mensajerías del barrio o es la mía la primera?

-La tuya es la primera.

Es la que mejor nos pilla y por alguna se empieza.

-Qué honor.

Me da a mí que el motivo no es ese.

-El motivo da igual.

Si no tienes nada que esconder,

no deberías interponerte en nuestro trabajo.

(RESOPLA)

-Me voy a dirigir a usted

porque su compañera me tiene una inquina que... En fin.

¿Qué necesitan que yo haga?

-Necesitamos cotejar su base de datos con los envíos.

-¿Eso? ¿Nada más?

-De momento, nada más.

¿Podría facilitarnos un listado con los envíos del último mes?

-Entonces vamos al ordenador de la entrada, está allí.

-Muy bien. -Pasen, por favor.

No, no hace falta posponerlo.

Ese retrato robot ya no va a realizarse.

No hace falta.

Sí, he hablado con la Unidad Central de Identificación

y les he contado lo que ha pasado con Yuri.

Perfecto. Comisario.

¿Qué ocurre?

Tenemos novedades sobre Borja Ramón.

A ver, perdonadme, ¿quién es ese?

Pipe, le detuvimos anoche con unas cuantas papelinas

y 7500 euros encima.

Ah, sí, es verdad. Contadme, ¿qué pasa?

Lo interrogamos y ha largado mucho más de lo que esperábamos.

¿Ha dado alguna explicación del origen del dinero?

¿De dónde lo había sacado?

Decía que salía de casa con 8000 euros

y se gastó 500 de fiesta con sus amigos.

Se ha puesto chulo. Ha dicho que no pasa nada por tener dinero.

Como nos parecía obvio que había más,

le hemos seguido apretando las tuercas.

¿Cómo? Advirtiéndole de la que podía caerle

por tráfico de drogas.

Las sustancias que llevaba superaban por poco la cantidad

de consumo propio. Ahí le cambió la cara

y decidió largar, aconsejado por su abogado.

Aun así, dijo que no era por trapichear con drogas,

que lo había ganado jugando a la ruleta.

Llamó a los amigos para celebrarlo y pilló droga gratis para todos,

por eso tenía tantas papelinas encima.

O sea, que el dinero lo consiguió jugando y no trapicheando.

¿Habéis podido comprobar que dice la verdad?

¿A qué casino fue?

Vale, esta es la mejor parte, el casino era clandestino.

Hay que dar inmediatamente con ese local

para confirmar que dice la verdad,

clausurarlo y después trasladar el tema al juzgado.

A mí esto me parece mucho más verosímil,

no creo que este tipo sea un camello.

Yo no termino de creérmelo.

A lo mejor se lo está inventando para que no le acusemos de tráfico.

La mejor manera de salir de dudas es

que averigüéis si dice la verdad.

¿Creéis que le podéis sacar algo más?

Seguro que terminará diciéndonos la dirección.

Está en la sala de interrogatorios con su abogado

y está reflexionando, no tardará en hablar.

Bien, pues quiero que lleguéis al final con este asunto.

Si existe ese casino clandestino, quiero que lo encontréis.

Hecho.

¿Algo interesante?

(Música de tensión)

Ya lo creo.

¿Y tú?

-Yo también.

-¿Y qué es tan interesante?

-Hemos detectado todos estos movimientos

relacionados con la banda que mueve mercancía robada.

¿Son abonados de la mensajería?

-No lo sé, tendría que comprobar quiénes son los remitentes, a ver.

-Los subrayados.

(SUSPIRA)

-Amo Sánchez, Amo Sánchez, Amo Sánchez.

Casi todos los realiza Amo Sánchez, parece ser.

-No sé, ¿no le resulta llamativo tantos envíos en un mes

a un pequeño pueblo de Marruecos?

-Pues no, la gente tiene familia, ¿no?

Igual este tío tiene familia allí, yo qué sé...

No pregunto a mis clientes qué tienen en sus paquetes, la verdad.

¿Qué quiere que le diga?

Para mí es trabajo.

-En efecto, tiene usted razón.

Pero a partir de ahora debe avisarnos de inmediato

si alguien viene para hacer un envío a Himez, en Marruecos.

¿Entendido?

-Perfectamente.

-Me quedo el listado.

-Quedamos a la espera.

(Música de tensión)

¿Estos dos qué hacían aquí?

-Pues a priori no tiene nada que ver con el negocio,

pero no sé.

-Entonces, ¿qué? ¿Qué pasa?

(SUSPIRA)

-Estoy de los nervios, Ángel.

-Bueno, con toda razón, jefe, con todo lo que está pasando pues...

Pero con suerte hoy conseguiremos los 10.000.

-Sí, a ver si esta ruleta se da tan bien como la de anoche

y ya está. -Ya verá que sí.

Y así también dejamos de estar jugando con fuego.

No podemos estar haciendo ruletas cada tres, cuatro días.

-Si te quieres bajar del barco me lo dices, es el momento.

-No, yo no me voy a bajar de ningún barco.

-¿Has visto cómo funcionan los nuevos jugadores? ¿Eh?

Esperemos que hoy se porten como es debido y se dejen los dineros.

-Sí, la verdad es que tuvimos suerte de...

de que no se metieran en problemas.

-Sí, sí.

Oye, voy a ausentarme un rato del hotel.

Te lo digo para que...

ni te extrañe ni pienses que me escaqueo en un momento así.

-Pero ¿cómo voy a pensar que se va a escaquear? Por favor.

¿Adónde va?

-Al concesionario al que les he vendido el coche

para firmar los papeles del traspaso.

Les voy a pasar un chollazo, pero no me va a quedar más remedio.

-Digo, a ver, podemos esperarnos, ¿no?

Igual con la ruleta esta noche sale, ¿por qué no espera a mañana?

-No, no sabemos a ciencia cierta el dinero que vamos a sacar.

Y yo tengo que tener un plan B de ingresos.

-No podemos estar todo el rato pesimistas, jefe.

-No es pesimismo,

aquí la prioridad es la vida de mi hija Cristina, punto.

-Pues sí, claro que sí, pero con que saque la mitad, ya.

-Pero te repito, como no sabemos lo que vamos a sacar

no puedo especular con la vida de mi hija y deja de decirme

lo que tengo que hacer o no.

Lo último que necesito ahora es que me toques las narices, por favor.

-Mira, jefe, yo...

todo esto lo estoy haciendo por usted y por Cristina, nada más.

-Perdóname, ya te he dicho que estoy desquiciado, estoy de los nervios.

Ni en la peor de las pesadillas, de verdad,

me hubiese imaginado verme en esta situación.

Es que juro que si le pasa algo a mi hija

porque no soy capaz de conseguir cuatro cochinos euros...

-Jefe, jefe.

Está haciendo todo lo que está en sus manos y más.

Confíe, confíe.

(Móvil)

Otra vez. Mi ex para preguntarme dónde está Cristina.

Ya no sé qué contarle para que esté tranquila.

En fin, ¿cómo van los preparativos de la ruleta de esta noche?

-Perfecto. Ya compré el alcohol, ya limpié el almacén,

falta que lleguen los jugadores.

-Pues vete a casa a descansar un rato.

La noche va a ser larga. Yo voy al concesionario.

Ah, gracias.

-Qué horror que Ramiro Infante siga matando así, a lo loco.

Y seguro que mi tío... bueno, el comisario,

está fatal por haber estado

en el lugar del crimen en el mismo momento.

¿Qué pasa? ¿Que estoy hablando sola o qué?

¿Carlos?

Sí.

No, perdona. Perdóname, Paula.

No dejo de darle vueltas a lo que nos ha dicho Pipe.

De todos los hoteles que hay en Madrid,

el casino ilegal tiene que estar en el Novasur.

Bueno. No te rayes, Ángel no tendrá nada que ver.

Es un simple empleado.

Ojalá, Paula.

Ojalá.

Bien, ¿qué ha pasado con Pipe?

La ruleta está en las dependencias del Novasur.

Pero si forma parte de una importante cadena hotelera.

¿Cómo es posible que se dediquen

a organizar juego ilegal?

Pues al parecer, la idea principal es del director,

Joaquín Rodríguez.

Y también organiza timbas de póquer.

Aunque las timbas tienen lugar algunas noches señaladas.

¿Os ha dicho si se mueve mucho dinero allí?

Parece ser que sí. La gente apuesta muy fuerte.

Desde luego no esperaba irse con 8000 euros

y menos siendo la primera noche.

La suerte del novato.

¿Qué más ha contado ese tipo?

Pues que, aparte del director, hay dos personas más trabajando.

No sabe si son socios o simplemente empleados.

¿Y quiénes son?

Un crupier

y un encargado de seguridad.

No ha dicho nombres aún.

Bien, voy a pedir una orden

para pinchar el móvil de Joaquín Rodríguez.

Disculpe, comisario.

Habíamos pensado una manera más rápida de desmantelarlo.

A ver, ¿cuál?

Pipe nos ha dicho que esta noche va a haber otra partida

y que le han llamado,

así que nos ha facilitado la hora y demás.

Si montamos un operativo, les pillamos en el ajo.

¿Qué le parece?

Pues que sí, tenéis razón.

Así nos ahorramos muchos pasos para cerrar ese casino ilegal.

Si todo sale bien, esta noche nos lo quitamos de encima.

Bien.

Muchas gracias, comisario.

¿Tú cómo estás?

Bien, estoy bien. No te preocupes.

Solo que llevaba mucho tiempo sin estar en primera línea.

Me duele no haber evitado la muerte del testigo.

Ya, bueno, supongo que ningún policía lo hubiésemos podido evitar.

Además, que estoy convencida de que tu actuación fue brillante.

Igual que cuando te cogió como rehén Lucas Infante.

Como para olvidarlo.

Pero si despiadado era el hijo, más despiadado aún es el padre

y ha vuelto a actuar.

Pero no me pidas que cuente más.

Mejor centraos en el caso del casino ilegal.

Cuando llegue el momento, te informaré.

(Móvil)

Dime, Claudia.

Seguimos buscando a Ramiro.

Los agentes peinan la zona, pero parece que se ha evaporado.

Una vez más, y ya van unas cuantas.

Salgado y yo

esperamos para hablar con el letrado y con la forense.

En este momento, ellos dos están haciendo su trabajo

en la escena del crimen.

No me entra en la cabeza cómo es posible que se haya colado

sin que lo oyéramos.

Pues ha entrado por una ventana que estaba abierta en la parte de atrás.

"Conociendo a Ramiro,

le habría encantado llevarnos por delante".

Eso seguro.

Y no lo ha hecho porque se ha visto obligado

a improvisar el ataque.

"Es lo más probable".

Te tengo que dejar porque veo que sale el secretario judicial. Venga.

Bueno, ya me cuentas.

(SUSPIRA)

¿Quieres comer algo más?

No, muchas gracias.

Vale.

¿Cómo está tu hermano por el hotel?

Bien.

¿Por?

No, con todo lo que ha pasado con él, con...

esta chica, Cristina.

(ASIENTE) ¿Sigue enfadado su jefe con él?

No, ya no están enfadados.

¿No te lo dije?

Si me lo dijiste, ni me acuerdo ahora mismo.

Sí, sí.

De todas maneras, me gustaría que dejara de trabajar en el hotel.

¿Y eso?

Pues no sé, Joaquín a mí no...

nunca me ha gustado como jefe.

Ya, ¿por algo en especial?

Siento que mi hermano trabaja demasiado.

¿Sabes? Hace demasiadas horas para lo que le pagan.

Y bueno, con todo esto que pasó con Cristina,

Joaquín me parece una persona

bastante clasista.

La verdad.

Si es así, entiendo que no quieras que trabaje ahí.

Sí, me gustaría que encontrara un trabajo

donde lo valoraran más.

Donde no tuviese un jefe tan... ¿no?

Que tuviese un mejor jefe.

Sí, también.

También eso.

Mira que, de primeras, me parecía un buen tipo.

Pero no lo sé, no lo conozco.

No, yo tampoco lo conozco mucho, la verdad.

Pero bueno, lo suficiente para ver que es un tipo egocéntrico

y que va a lo suyo.

(Música de suspense)

Oye.

Cambiando de tema.

Hoy ponen una peli en el cine que quiero ir a ver, ¿vamos?

Me encantaría, pero no puedo.

Tengo... Estoy con un operativo y estoy al mando del operativo,

no hay manera de escabullirme.

Ah, vale, vale, OK.

Pero ve tú.

Oye, pero no es peligroso, ¿no? No.

Aun así, ten mucho cuidado.

Sabes que me pongo muy nerviosa cuando tienes estos operativos.

Cuenta con ello. Puedes estar tranquila.

Estaría más tranquila si me contaras los detalles.

Pero sabes que no puedo, Daniela.

Esto es como con tus recetas de enchiladas.

Tú no me dices la receta,

yo no te digo mis operativos.

Pero no es igual.

Hombre, Angelito, qué sorpresa.

-Hola, Dani.

-¿Qué tal? ¿Oye no estás en horario de trabajo?

-Sí, sí.

Pero es que se me antojaron unas buenas enchiladas.

-Ah, bueno, muy bien.

Pues ahorita te las sirvo, ¿va?

-Gracias.

Ángel.

(Música de tensión)

¿Qué tal?

Bien.

¿Tú cómo estás?

Bien, bien.

-Oye, eh...

Esta noche ponen una peli que quiero ver

y Carlos no puede venir conmigo porque trabaja.

¿Me acompañas?

-O sea, de segundo plato.

-Vamos, ándale.

-A ver, me encantaría, pero es que...

hoy tengo planes por la noche.

(ASIENTE)

-¿Y no puedes cambiarlos?

-Es que son importantes, de verdad.

¿Trabajas por la noche en el hotel?

No, no.

Bueno, a veces sí, pero hoy no me toca.

O sea que hoy tengo más planes con amigos.

Voy a quedar con Bryan y Pomi.

Por eso vengo así.

-¿Con el Bryan?

Menuda compañía, ¿no?

-Es lo que hay.

-Pues bueno, nada.

Para una noche que estoy libre y todos ocupados.

No te preocupes.

Será por noches.

Pues sí.

Hazme un favor, cóbrame, Daniela.

No, no deja.

Yo te invito.

Vaya chollo.

Gracias.

Nada.

(Música de tensión)

Chao. Chao.

-Chao, amor.

Oye, eh... mucho cuidado.

Suerte en el operativo.

A ver, te sirvo tus enchiladas.

-Gracias.

(Música de suspense)

Bueno. La noche acaba de empezar, pero parece que va bien, ¿no?

8-Sí, sí. Va bien, va bien, ¿ve?

Nos salvaron mis plegarias, jefe. -Sí, si mis cálculos no fallan,

creo que conseguimos los 10.000 euros fijo.

-Oiga.

Igual voy hablando con el crupier y cerramos todo esto.

-No, no, espera. Un par de rondas más y paramos.

-Pero... pero, a ver,

jefe, lo estamos haciendo por Cristina.

-No me lo recuerdes. Ya lo sé.

Hay que ser discretos.

Si paramos ahora, algún jugador se va a mosquear y va a montar bulla.

Es lo último que necesito. No quiero problemas.

-Me voy a servir una copita.

¿Quiere? -No, no.

Ya tendré tiempo de ponerme copas cuando mi hija esté sana y salva.

(Golpes)

¡Policía! Una redada.

¡Quieto, quieto! Vamos a hacer esto muy rápido, ¿de acuerdo?

Sacad lo que tengáis en los bolsillos

y poned las manos en alto.

¡Ya!

Ya lo han oído. Las manos donde podamos verlas. ¡Venga!

(Música de tensión)

Ni se te ocurra decir nada sobre Cristina.

Recuerda lo que dijeron los secuestradores.

¡Eh, el de las gafas! ¿No me escuchas?

¡Las manos en alto! Saca las cosas de los bolsillos.

(Música dramática)

Venga, que no quiero repetir esto mil veces.

¡Vamos, vamos, vamos!

Coged a los jugadores.

¡Va, va, va, va, va!

Ángel, no sabes cómo lamento verte aquí.

Ustedes no tienen derecho a irrumpir así en un local.

-¿Tiene licencia para el casino y los permisos en regla?

-Estamos jugando entre amigos.

-Sí, seguro.

Joaquín, ¿tienes los permisos o no? No, pero esto no es lo que parece.

-¿Cuánto habré escuchado eso?

Ángel, mejor no digas nada.

Ya tendréis tiempo de hablar, ahora callaos.

Joaquín Rodríguez y Ángel Moreno, quedáis detenidos por juego ilegal.

Tenéis derecho a guardar silencio,

a no declararos culpables ni contra vosotros mismos y a un abogado.

A estos llevadlos al furgón.

Siento que tuvieras que detener a tu cuñado.

Si lo sabía, lo sabía.

Paula, lo sabía. ¿Te lo había dicho o no?

Ángel estaba metido, Ángel estaba aquí.

¿Cómo le digo esto a Daniela?

Avisa a Científica, que vengan y tomen fotos de todo esto

y que... recojan pruebas.

Seguramente haya restos de drogas u otras infracciones.

Enseguida voy para encargarme de los detenidos.

Mucho ánimo.

(Música de suspense)

Creo que deberíamos buscar al cirujano plástico

que operó a Ramiro.

Hay que intentarlo.

Sobre todo, también para protegerlo.

No me extrañaría nada que Ramiro fuera ahora a por él.

Al fin y al cabo, mató a Yuri

porque era uno de los que conocía su nuevo rostro.

Joaquín. ¿Cuándo comenzaron las timbas?

Yo no monto timbas. Organicé una partida ayer.

Están haciendo una montaña de un grano de arena.

¿Qué te parece esto?

Dejamos las preguntitas trampa

y tú dejas de mentirnos a la cara, Joaquín.

Tienen un patrón muy claro.

Se dividen entre ocho mensajerías

y reparten en bloques de tres días.

A principios de mes,

envían desde Mensajería Velasco.

Y he pensado que si... si me meto ahí de infiltrada.

¿Infiltrada?

Hacerse pasar por empleada.

Si se presenta un tipo con un paquete destino Himez,

se le detiene de inmediato.

O sea, que quieres ir de empleada a la tienda de tu mejor amiga

para decirle: "Aparta, ahora soy yo quien manda".

¿Sabes que hay media comisaría que se está riendo de nosotros

por el asesinato de Yuri?

¡Ahora resulta que el comisario y yo somos los culpables!

¡Vamos, que somos unos inútiles! Pero ¿eso ha dicho Paula?

Prácticamente.

¿Eres consciente de que podría estar en el punto de mira de Ramiro,

que ella disparó a Lucas?

Un poco de empatía no estaría de más.

¿Con una agente novata que va de lista?

Por esa no soy empático ni así.

¡Lo último que necesitas ahora es poner una denuncia falsa!

Yo no he puesto nada falso.

Si no la agarraste, igual no trabajaste bien.

¿Que no hice bien mi trabajo? ¡Vamos a tranquilizarnos!

-Pero ¿quién te ha dado permiso para meter a mi exmujer?

Espero que te haya convencido para pedir hora con el neurólogo.

Te prohíbo que hables de mi salud con nadie.

¿Te ha quedado claro?

Porque ya ha acabado con mi paciencia este asunto.

-Nos gustaría que su empresa facilite el acceso a un agente

para permanecer de incógnito en las instalaciones,

haciéndose pasar por empleado.

-¿Haciéndose pasar por empleado?

-Empleada, en este caso. Voy a ser yo.

-Es una broma esto, ¿no?

Está claro que las secuelas de ese disparo afectan a tu trabajo,

que es lo mismo que decir que afecta a mí trabajo.

Salgado, tómate esto muy en serio

porque si no me vas a obligar

a decirle hoy a Bremón todo lo que ha pasado.

Mientras, Cristina sigue secuestrada. Le recuerdo.

-¡Ya lo sé!

-¡Entonces bájese del caballo en el que está montado y pida ayuda!

-Se pasó toda la noche en el calabozo y no me dijiste nada.

No te lo dije porque necesitaba saber si era grave.

Pero tendrías que habérmelo dicho. Somos una pareja, ¿no?

-Calma.

Voy a sacar esta noche las armas del armario.

Y lo clausuro.

-¿Y cómo sabes que no te van a estar vigilando?

-Mi hija. Mi hija está secuestrada.

Me piden 100.000 euros de rescate. ¿Cómo?

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Capítulo 955

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Servir y proteger - Capítulo 955

07 may 2021

Cuando Yuri no quiere acudir a comisaría para ayudar en el retrato robot del nuevo rostro de Ramiro, Quintero y Bremón deben ir en su busca. Pero no solo ellos van tras él. Lidia y Néstor descubren que la mensajería Velasco es una de las empresas que 'los loneros' usan para enviar material robado a Marruecos. Carlos y Paula descubren que se organiza juego ilegal en los bajos del hotel Novasur y planean una redada.

ver más sobre "Servir y proteger - Capítulo 955" ver menos sobre "Servir y proteger - Capítulo 955"
Programas completos (1045)
Clips

Los últimos 2.623 programas de Servir y proteger

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios