Servir y proteger La 1

Servir y proteger

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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 951 - Ver ahora
Transcripción completa

-Tú no sabes el dinero que he invertido en mi hija,

¿para que acabe con uno como tú? ¡No, hombre!

-"Gracias por hallar al responsable de la muerte de mi familia.

Tenéis que pagar por la muerte de mi hijo Lucas".

-¿Vas a dejarme sin el máster en EE. UU.

mientras te llenas los bolsillos con tus timbas ilegales?

(Música emocionante)

(LARA LE BESA)

¡Guapo!

-Y eso que todavía no me he duchado.

-Es verdad, se nota.

-¿Qué dices? Yo siempre huelo bien.

-Sí, hueles bien y no roncas por las noches.

-Algún ronquido se me puede escapar, pero por lo general no.

No.

La que hace un ruidito curioso al dormir eres tú.

-¿Yo?

-No llega a ser un ronquido, es como...

Es algo parecido, te lo digo en serio.

-¿Qué dices? Yo no ronco, duermo como una princesa.

-Como una princesa con espasmos. Estoy lleno de moratones

de las patadas que das. -Eso no es verdad.

Es una cortina de humo para no hablar de tus ronquidos.

-Vale, "ok", lo acepto: ronco.

De hecho, Carlos alguna vez me ha echado la bronca.

Dice que ronco como un búfalo.

Pero hoy la verdad es que he dormido como un tronco.

Y lo necesitaba, porque llevaba días sin pegar ojo

con lo de la "hacker" adolescente.

-La verdad es que yo también he dormido muy bien.

-Antes me costaba coger el sueño.

Sí, cuando salí de la academia y empecé a currar,

no me acostumbraba a los horarios.

-Ya. Yo lo de no dormir lo llevo fatal.

¿Y cómo lo solucionaste?

-Probé mil trucos por mi cuenta.

El vasito de leche caliente antes de dormir,

leer algo... Y nada me funcionaba.

Así que al final decidí ir a un psicólogo,

un experto en insomnio. -¿Ah, sí?

¿Y qué tal? ¿Cómo fue?

-Muy bien, me dio unas pautas a seguir,

una medicación...

Y, bueno, conseguí tener

un ritmo de sueño más o menos regular.

Eso sí, estuve un mes y pico sin hacer turnos de noche.

Lo dijo el médico, porque me cambiaba el plan de sueño.

-Mejor, menos mal

porque nuestro curro es estresante y exigente.

Es importante descansar bien.

-¿Y sabes qué me dijo el médico?

"Dormir en buena compañía, ayuda".

Me lo dijo el médico. -Venga ya, qué morro.

Y te hacía recetas a medida, ¿no?

Decía: "Mira, esta semana te toca dos rubias,

una morena, tres pelirrojas...".

-En serio, si quieres te enseño el informe. Lo tengo guardado.

-Seguro que lo usabas como truco para ligar.

-No, no...

No, porque a mí para ligar no me hace falta un informe.

Me vale con mi encanto natural, personal.

-Normal.

(Móvil)

Espera.

Oficial Muñoz.

Sí, vale. ¿Dónde?

De acuerdo. Ahora mismo voy para allá.

-¿Qué pasa?

-Unos vecinos han llamado. Parece un caso de malos tratos.

Acaban de enviar una patrulla. -Empezamos bien el día.

-Cariño, mi turno todavía no ha empezado,

pero cuanto antes llegue a comisaría, mejor.

-Claro, vete, vete. -Chao.

-Ahora hablamos.

Toma. Gracias.

¿Tienes novedades?

Ha llegado el informe de Asuntos Internos

sobre Santigosa. ¿Algo interesante?

Sí, más de lo que imaginaba.

Se han centrado en la relación de Santigosa con la mafia rusa

de la Costa del Sol.

Creí que había quedado claro

con el vídeo que grabó Ramiro antes de matarlo.

Pero no olvides que fue grabado bajo coacción.

Han encontrado pruebas que confirman

que Santigosa era un corrupto

y que verdaderamente trabajaba para la mafia rusa.

Vamos.

Han estado rastreando el dinero y confirma

que se han transferido fondos de las mafias rusas

a las cuentas de Andorra.

Las hacían llegar mediante empresas pantalla

que usan los rusos para blanquear dinero que tienen ilegal.

Eso estaba cantado.

Pero trabajamos con pruebas y no con suposiciones.

Lo sé, perdona.

¿Te han dicho algo del tinglado

que tenía montado Tamayo?

Eso es lo más interesante.

Al parecer, Santigosa suplantó la identidad de Tamayo.

¿Cómo exactamente?

Primero falsificó su DNI y abrió una cuenta a su nombre.

Luego, con ayuda de un "hacker"

manipuló la fecha de apertura

para coincidir con una época en que Tamayo estuviera vivo.

Para eso hace falta gente muy buena.

Estuvo mucho tiempo infiltrado con delincuentes.

Así es más fácil encontrar a gente adecuada.

O sea, Santigosa no solo traicionó a su amigo Ramiro

con la mafia rusa, sino que manchó

la reputación de un policía honrado.

La viuda de Tamayo tenía razón. Su marido era inocente.

Al menos su nombre quedará limpio.

Esto ha servido para esclarecer esa injusticia.

Sí. Y los medios ya se han hecho eco del caso,

no tanto por la inocencia de Tamayo,

sino porque se han recreado en el asesinato de Santigosa.

Demasiado goloso para que no le hincaran el diente.

Les ha faltado tiempo para publicarlo.

"Policía aparece estrangulado en un descampado".

No les interesan los detalles del caso,

les basta con saber que es un policía corrupto.

Y eso no es lo peor, Salgado.

Jefatura quiere que le demos a la prensa toda la información.

¿Qué quieres decir?

Quieren publicar que Infante está detrás del crimen.

¿Se han vuelto locos o qué?

¿Qué quieren, que se sienta más importante?

Lo único que hace es alimentar su ego.

Pienso exactamente igual que tú, pero son órdenes.

Deberías hablar con ellos

y convencerles de que esto no nos ayuda a resolver el caso.

Eso he hecho, pero ellos también tienen sus motivos.

Esto ha levantado mucha polvareda

y tienen que dar una explicación sobre lo que ha ocurrido.

Eso lo único que hace es glorificar a ese asesino. ¡Lo único!

(Música de tensión)

-Pau, hola. Cuéntamelo todo.

-No hacía falta que vinieras tan pronto.

No hay heridos. Aquí están las diligencias.

-¿Me puedes ir adelantando algo?

-Pidieron una patrulla.

Matías y yo estábamos cerca y fuimos.

-Vale. ¿Avisaron los vecinos?

-Sí, nos estaban esperando en el portal.

Mientras subíamos al piso donde estaba el jaleo,

nos dijeron que todo empezó a primera hora, con gritos y golpes.

-¿Golpes? ¿Qué clase de golpes?

-Al parecer, el exnovio de la chica que vive allí

estaba aporreando la puerta, gritando y amenazándola.

-Vale.

-Ella se llama Ruth Martínez.

¿Te suena?

-No, no me suena que haya puesto ninguna denuncia.

¿Y el exnovio cómo se llama?

-Ricardo Gil. -Aquí está.

-Pues tampoco le tengo fichado.

Voy a revisar si puso alguna denuncia

antes de que yo llegara a la UFAM.

Pero sigue, te he cortado.

-Nada, llegamos; él estaba aporreando la puerta

y ni se inmutó al vernos.

Dijo que solo quería hablar con su ex.

-¿Y ella qué ha dicho?

-Parece que él la estaba esperando en el portal.

Pero estaba un poco nervioso,

luego empezó a ponerse violento y ella se refugió en casa.

-Ya. ¿Y cómo está ahora?

-La tienes en la sala de interrogatorios.

Dice que no quiere denunciar.

-No te preocupes, que yo me encargo a ver si puedo convencerla.

-¿Y del tipo qué más sabemos? ¿Tenemos algo?

-Tuvieron una relación de dos años,

el último año estuvieron viviendo juntos

y lo dejaron hace unos meses.

Ella está empezando otra relación.

-Ah, no me digas más.

-El señor Ricardo quería explicaciones

de por qué está con otro hombre.

-¿Y Ruth le había puesto alguna denuncia?

-No. Dice que no ha habido problemas anteriormente.

-¿Y Ricardo qué dice? -Nada, no quiere hablar.

No quería ni darnos la documentación.

Parece un tío muy frío y no va a colaborar.

-Bueno, déjamelo a mí.

¿Me encargo yo del papeleo y así me empapo del caso?

Tú te vas a casa, descansa ya.

Después de toda la noche, estarás agotada.

-Ha sido muy tranquila hasta este momento.

Pero termino unas cosas y me voy.

-¿Me quedo con esto? -Sí.

-Pues me cambio y hablo con Ruth.

(VÍDEO) "Lorenzo Tamayo no fue la persona

que traicionó a Ramiro Infante

vendiéndolo a la mafia rusa.

Esa persona fui yo, Guzmán Santigosa.

Yo soy el culpable de la muerte de la mujer

y de la hija de Ramiro Infante...

y del intento de asesinato de su hijo Lucas...".

¿Con qué estás tan concentrado?

Buscando pistas en el vídeo de Santigosa.

Puede que se nos haya pasado algo.

Es difícil que encuentres algo. La Científica lo revisó a fondo.

Y le echaron sus buenas horas Iván y Abarca

buscando pistas que confirmen la autoría de Ramiro.

Ya lo sé.

Creo que incluso estuvieron revisando los ojos

para ver si se reflejaba Ramiro o algún vehículo.

Me cuesta creer que Ramiro sea tan impecable

como para no cometer un solo error,

además en un crimen tan visceral como este

y tan poco planificado.

Ha demostrado que ni en los peores momentos

pierde el control.

Debe haber algo, por pequeño que sea.

Lo tuvo frente a él,

al responsable de la muerte de su familia.

¡Debió de sacarle de sus casillas!

Ya, ya, si eso es lo que pensábamos.

Pero ni en el vídeo ni en el lugar del crimen

se ha encontrado nada.

Es mucho más frío de lo que creíamos.

¿Frío?

Lo estranguló con sus manos, ¿cómo va a ser frío?

Ya sé que se apartó de su "modus operandi",

pero en lo demás fue impecable. No se descuidó en nada.

No te ofendas,

pero no me estás contando nada que no sepa.

Yo estoy buscando una pista para encontrar la salida

a este callejón sin salida.

Ya lo sé, pero no lo encontrarás en ese vídeo.

Es una vía muerta, debemos ir por otro lado.

Bueno, ¿tienes alguna idea?

Deberíamos ir por la vía que tú mismo sugeriste:

investigar el pasado de Ramiro.

No nos ha llevado a ningún lado.

¿Cómo que no? Gracias a investigar en su pasado

descubrimos que se había librado de la mafia rusa

matando a León y a Dimitri.

Si seguimos investigando a la mafia rusa de Marbella,

lo más probable es que encontremos algo.

Eso no nos va a llevar a ningún lado, te lo he dicho.

No nos conducirá a Ramiro.

Debemos buscar algo en el informe de la Científica,

centrarnos en buscar a Ramiro, aquí y ahora.

¿Cómo supo que estábamos colaborando con Santigosa?

¿Cómo dio con él?

Sí, si podemos seguir investigando en esa línea.

Pero, si cometió algún error, ya habrá borrado las huellas.

Si nos remitimos a la época

en que él estaba infiltrado en Marbella...

Prefiero centrarme en su última víctima.

Si no te importa. No, no me...

Ya sé que fui yo quien habló y propuso

buscar en su pasado,

pero me parece una pérdida de tiempo

buscar pistas de hace diez años.

¡Pues creo que te estás obcecando!

¡Es que he perdido la paciencia! ¿No te has dado cuenta?

Si me necesitas, estaré en mi despacho.

Pura, no te voy a decir algo que no es.

Si no ha venido a dormir a mi casa es que no ha venido.

No me preocupé porque pensé que había ido a la tuya,

pero ahora me estoy preocupando.

Bueno, seguro que estará bien.

Dará señales de vida cuando necesite dinero.

Oye, estoy muy liado, tengo que dejarte.

Adiós, Pura. ¡Adiós, adiós!

Carlota, ¿has visto a mi hija por el hotel?

A su hija... No.

No, hoy no la he visto. Ayer sí, un rato,

cuando vino a hablar con usted.

Ángel.

Te voy a hacer una pregunta y prometo no enfadarme.

¿Has pasado la noche con mi hija?

-No.

-No te veo convencido. ¿Seguro?

-No tengo que estar convencido. Sabré yo con quién paso la noche.

-Pero estuviste con ella, ¿hasta qué hora?

-Mire, jefe, Cristina y yo ya no hablamos. Es la verdad.

-Ángel, no me vaciles con esto.

Cristina no aparece y su madre y yo empezamos a estar preocupados.

-¿En qué idioma le explico que no he estado con ella?

-No te hagas el ofendido, tengo razones para dudar de ti.

-Si supiera dónde está, se lo diría.

Parece que no me conoce.

-Por eso, porque te conozco. O yo creí que te conocía.

Me bastó despistarme un segundo para que te acostaras con ella.

-¿Qué haces con el teléfono?

-Mírelo. ¿Quiere ver las llamadas?

-Se ve que las ha llamado. -Sí, la he llamado yo.

Pero ella no ha contestado, como ve.

-¿Entonces dónde pasó la noche y con quién?

-¿No volvió a casa o qué?

-No, ni a la mía ni a la de su madre.

Estará en casa de una amiga

y ha apagado el teléfono para castigarme.

-La verdad es que estaba muy enojada.

-Supongo que aparecerá.

-Sí, aparecerá.

-Nadie te ha pedido tu opinión.

Se te paga para trabajar, no para hablar de mi familia.

Así que venga, al tajo.

-¿Seguro que no te pillo muy liado?

-Un poquillo, pero así me tomo un descanso.

-Vale.

-¿Qué tal, cómo estás?

¿Llegaste a tiempo de evitar el desastre?

-Sí, por suerte los vecinos estuvieron listos y rápidos

y llamaron a la policía pronto. En cuanto llegó la patrulla,

el tipo seguía ahí y pudieron detenerlo.

-O sea, que está en el calabozo. (ASIENTE)

-A la espera de que se lo lleven al juzgado.

-Vale. ¿Y ella ha denunciado?

-Sí, al final sí, pero no quería.

Tuve que tener una larga conversación.

Pero es lo normal en este tipo de casos.

Tienen miedo a denunciar.

-Siempre he tenido curiosidad sobre tu trabajo.

-Dispara.

-¿Qué les dices a las víctimas para que denuncien?

-A ver, cada caso es un mundo

y único al mismo tiempo.

Pero creo que la clave está en hacerles ver

que su entorno solo va a estar seguro

si el maltratador está lejos de sus vidas.

En este caso, el maltratador era su expareja.

-Ya, y me puedo imaginar por qué lo dejó.

-Sí, es curioso.

Ruth me contó que al principio la relación iba muy bien,

pero lo dejó cuando vio los primeros indicios de machismo.

Que si no le gustaba cómo vestía,

no quería que quedara con ciertas personas...

Luego vivió un episodio de violencia.

Se asustó, pero le echó valor y lo mandó al cuerno.

-¿Nunca le puso la mano encima?

-Palizas propiamente dichas, no.

Pero sí que insultos, empujones y un bofetón;

el primero y el último:

le echó y cambió la cerradura de la puerta.

-Estuvo rápida y lista. -Pues sí.

Luego él empezó a darle la vara con que lo sentía mucho,

que se había arrepentido, que no iba a volver a pasar...

-Pero ella no cedió.

-No, y al poco empezó una relación con otro chico.

-Y al tal Ricardo le explotó la cabeza, ¿no?

-Vamos, esta mañana volvió a su casa

tras haber pasado la noche con su novio

y adivina quién le estaba esperando en el portal.

-Su ex. -Bingo.

Imagínate, debió de quedarse de piedra.

-¿Y le pidió explicaciones el tío? -Claro.

Que con quién había pasado la noche...

-¿Y entonces no sabe nada del nuevo novio?

-No, se acaba de enterar esta mañana.

Y se volvió loco, empezó a gritar en mitad de la calle.

-Menudo impresentable. ¿Y ella qué ha dicho?

-Se fue a su casa, le cerró la puerta en las narices,

empezó a aporrear la puerta

y los vecinos llamaron a la policía.

-Me alegra que llegarais a tiempo antes de que este tío la liara.

Y que pudieras hablar con ella para que denuncie.

Buen trabajo.

-Gracias.

Pero no estoy yo muy tranquila, la verdad.

-¿Y eso por qué?

-Este tipo no tiene antecedentes,

así que el juez lo dejará en libertad.

-Pero habrá una orden de alejamiento.

-Bueno, eso depende.

Pero no sé explicarte, este tío es raro.

Está tranquilo, no se arrepiente de nada.

Como si la cosa no fuera con él.

Yo creo que va a volver a las andadas,

no se va a rendir.

(GOLPEA CON SUAVIDAD)

¿Qué tal estás? ¿Has acabado con el vídeo?

He estado revisando las grabaciones del barrio

cerca del descampado donde encontramos a Santigosa.

Lo he hecho porque quería comprobar si se les había pasado algo.

Seis ojos ven más que cuatro.

Ya. ¿Y has encontrado algo?

¿Tendría yo esta cara?

(RÍE)

¿Y tú qué tal vas?

¿Sigues buscando en el pasado de Ramiro?

Sí, estoy familiarizándome con los amigos rusos.

Ese es nuevo.

¿Me lo presentas?

Inspector Salgado, te presento a Zakar Smirnov.

También conocido como Zakar el Viejo.

No parece tan mayor.

No, pero fue uno de los primeros mafiosos rusos

que se instaló en la Costa del Sol.

Y fue un pionero organizando negocios de los que tú y yo sabemos

con todas sus consecuencias. El clásico emprendedor.

Se convirtió en el capo más importante

de la mafia rusa en Marbella.

Y lo más relevante es que eso sucedió

cuando Ramiro estaba infiltrado.

Leí sobre él en los informes de la muerte de Ramiro.

Murió asesinado, ¿verdad?

Murió asesinado junto a sus dos guardaespaldas,

tiroteado en un restaurante

mientras cenaba.

¿Y crees que tuvo que ver Ramiro?

En esa época determinaron que podía ser un ajuste de cuentas

entre bandas rivales por quedarse con el negocio.

Pero es que coincidió con la muerte de Dimitri León,

y eso sí que fue cosa de Infante.

Al ser el jefe, debió dar la orden de la ejecución

de Ramiro y su familia.

Un aviso para traidores e infiltrados.

Por eso tendría lógica que Ramiro Infante

quisiera vengarse.

Él sabía quién daba las órdenes, el jefe supremo.

Debió de costarle llegar hasta él.

Y primero se cargó a los ejecutores de su familia

porque Zakar el Viejo era más inaccesible.

¿Qué?

¿Te vuelve a interesar el pasado de Ramiro?

¿Qué quieres que te diga?

Tienes razón, como casi siempre.

¿Por dónde crees que debemos buscar ahora?

Deberíamos hablar con los compañeros

de la comisaría de Marbella.

Todo sucedió allí y tienen toda la información.

Voy a pedir el expediente del caso

y vamos a estudiarlo profundamente.

Y, si todo sucedió como sospechamos,

podríamos averiguar bastante de qué sucedió con Ramiro

durante todo ese periodo

en el que pensaban que estaba muerto.

Voy a hablar con Bremón para pedirle el informe,

a ser posible, para hoy. De acuerdo.

Miralles.

Salgado.

(SUSPIRA)

¿Quieres algo de comer? -No, gracias.

-Se me hace raro verte aquí en horario laboral.

-Es que había una tensión en el trabajo que no aguantaba más.

-¿Con Joaquín?

Sigue enojado porque te enrollaste con su hija.

-Enojado no, "enojadisisímo".

-¿Del uno al diez?

-32.

Aparte, yo ya no voy a estar aguantando maltratos.

Cuando me gritó le dije: "Pues despídame".

-¿De verdad le dijiste eso?

-No voy a trabajar en estas condiciones.

Todo lo que pase en el hotel es culpa mía.

-Ya. ¿Y qué te dijo?

-De momento no me va a despedir.

-Pues claro que no te va a despedir,

si le vienes fenomenal para el chanchullo que tiene.

-Dani, no me quiero pelear contigo.

-Ay, ya, ya.

-¿Y qué? A Cristina también le cayó una broncota, ¿no?

-Supongo, pero no me contesta. Le dejé muchas llamadas perdidas.

¿Y quién es el culpable de que ella no cumpla

su sueño americano de máster? Yo.

-No sé, igual es lo mejor que te pudo pasar.

Lo de ustedes no iba a ningún lado,

aparte ella se iba a estudiar al extranjero, entonces...

Eh, Iván.

¿Cómo lo llevas? ¿Sabes algo de lo mío?

De lo tuyo, ni idea, Carlos.

Lo tuyo lo va a tener que mirar tu psicólogo.

(RÍE) ¡Qué tonto eres!

Si es por el chaval que está sufriendo acoso en un chat,

efectivamente, es un caso de acoso y amenazas.

Y es bastante grave.

¿No me puedes contar más?

No, tengo que encontrar el mensaje matriz,

la madre, el inicio del bulo.

Y hasta que no me den acceso a las comunicaciones del chaval,

no voy a poder hacer nada.

Llámalo democracia, garantías legales...

Gimcana legal.

Gimcana legal. Me lo apunto.

¿Qué te iba a decir? ¿Todo bien? No te he visto hoy en casa.

Ya, pero todo bien. Es que ayer me acosté tarde

y hoy me ha costado la vida levantarme.

Se me ha hecho extraño no verte desayunando.

Con lo que te gusta echar un palique mañanero.

No te molestará que esté Lara en casa.

Qué me va a molestar, me cae fenomenal.

¿Entonces qué pasa?

Anoche me dieron las tantas escribiendo

y me acosté tarde.

Hoy me he quedado en la habitación perfilando unos párrafos

que pensaba que no estaban finos

y al final ni he pensado en el desayuno.

Bien. O sea, que has vuelto a meterte en la escritura.

Sí, es que me voy a apuntar a un concurso. ¿No te lo dije?

No me suena.

A ver si llego a los plazos, voy algo justo.

Bueno, bien.

Pero ¿no tenías la novela medio acabada?

Porque con que metas un par de secuencias de amor

así de ese que te gusta... como meloso...

Eso siempre funciona y la tienes terminada.

Ya, ya. ¿Amor meloso?

Esta me la guardo.

No voy a meter nada de amor meloso.

No presento la novela, la tengo aparcada.

¿Y qué presentas?

Voy a presentar un relato policial.

Lo están petando ahora mismo.

Qué guay.

Te voy a enseñar las bases.

Es un relato libre, máximo de 50 páginas.

Y mil euros si te lo seleccionan.

Además entra a formar parte del conjunto de textos

que publica el ayuntamiento.

¿Mil euros por 50 páginas?

O sea, que son 20 euros por hoja.

20 euros por hoja.

Si me dieran 20 euros por hoja por los informes que he escrito...

me habría forrado.

Esto no son diligencias, esto es literatura.

¿Cómo te atreves a compararlo?

Has dicho que es un relato policial.

No veo la diferencia entre un relato policial

y una diligencia policial.

Sin embargo, hay muchísima diferencia.

Esto no es un relato policial de diligencias.

Hablo del caso, pero lo importante no es eso,

hay que hablar del personaje, lo que siente,

de cuáles son sus conflictos existenciales...

En qué momento se encuentra su moralidad

para resolver un caso...

Hay mucho por encima de eso. Sí, y tiene buena pinta.

Sí, tiene buena pinta, te lo digo yo.

¿Tienes alguna idea sobre de qué va a ir?

La tengo, por eso quería hablar contigo.

Quiero inspirarme en ti

para desarrollar el personaje principal.

Tienes que pasar página con lo de Cristina.

Pero ya tienes entrenamiento. Natalia, Chloe...

Ve tú a saber cuántas más.

-Pero yo lo que quiero es cerrar la historia,

verla frente a frente y hablar como se tiene que hacer.

-Pues sí.

-Está desaparecida, está difícil. -¿Cómo que desaparecida?

-No le coge el teléfono ni a su papá ni a su mamá.

¿Y quién crees que es el culpable?

-Tú.

-Pero ¿no le has dicho a Joaquín que ya no estás con ella?

-Sí, pero no me cree una palabra de lo que digo.

-Con lo bien que se llevaban...

-Me hizo que le sacara el teléfono

para enseñarle las llamadas de Cristina.

-Es normal que desconfíe por lo que ha pasado de su hija,

pero ya se le pasará.

Pero no debes permitir que te falte al respeto.

-Pues sí, tienes razón.

No sé, igual... Igual todo esto es mi culpa.

-¿Cómo va a ser tu culpa?

Estará enojado por otros motivos.

-Cuando trabajas mano a mano con alguien siempre hay diferencias.

Y puede ser que yo haya cometido unos cuantos errores.

-Ya.

Pero ¿"trabajando" te refieres al hotel

o al otro trabajo?

No, mejor ni me cuentes.

Pero, bueno, no tienes por qué aguantar malos tratos de Joaquín.

No debe tratar así a los empleados,

y tú has estado disponible siempre.

Así que no dejes que te trate mal.

¿De verdad vale la pena que aguantes en el hotel?

Porque si Joaquín te está cargando tanto la mano,

a mí me preocupa.

-¿Qué es lo que te preocupa?

-Que las cosas sigan así, que explotes

y te metas en un lío gordo.

-Igual tienes razón,

porque no puedo evitar a mi jefe en el trabajo.

-No.

-Por otro lado, venía en el camino pensando

y, Dani, yo no tengo paro.

De momento, la opción más razonable es el hotel.

-No te parece, ¿no? -Ay, Angelito.

Ya sabes lo que opino de que trabajes en el hotel.

-Ya lo sé, pero es mejor estar así en el hotel

que disfrazado de gamba en la calle.

-Pues te veías muy sexy disfrazado de gamba.

-Sí, me daba un brillo a los ojos...

El rojo me quedaba increíble.

-Te daba un brillo especial en la mirada.

-Sí, yo iba a ligar...

Ocho o siete novias iba a tener.

-Ay, Angelito.

Hablando en serio,

cualquier decisión que tomes, cuenta conmigo.

Lo sabes. -Lo sé.

Yo qué haría sin ti, chamacona.

-En principio, pagar todos los cafés que te tomas.

-Ah, no, no. Pues mejor ser tu hermano.

-Y el juguito de piña...

-Ah, no, no.

-Y las enchiladitas...

(RÍEN)

-No, ya te gané, no seas tramposo.

-Gracias.

-No, Carlos. Punto y pelota: no.

Déjame decirte por qué te he elegido.

Tu caso es excepcional.

¿No te das cuenta que tienes un caso de superación humana?

Carlos, no. La gente no quiere escuchar eso ni leer eso.

Esto es lo que le interesa a la gente, hazme caso.

¿Si no, qué le interesa?

El morbo. El morbo del crimen, del acusado.

Eso es lo que les interesa.

Pero, aparte de eso, ¿qué le importa a la gente?

Conocernos en nuestra faceta personal y humana.

¿Acaso si nos hacen cosquillas no nos reímos?

¿Si nos pinchan, no sangramos?

No somos robots que vamos resolviendo un caso y otro.

Somos personas que tienen familia, tienen pareja,

tienen perro...

¡Somos personas humanas, vivas!

Sí, lo que quieres contar

es que somos personas cuando colgamos el uniforme.

También cuando lo llevamos puesto, pero lo vas pillando.

"Ok", pero no me líes.

¡Sí! Que no me líes, Carlos.

Imagínate esto:

este policía, con percha...

Un tipo duro, molón, además le va todo rodado.

De repente, en un momento de su vida, ¡pla!

giro inesperado: tiene un accidente

en pleno servicio.

Nadie se lo esperaba, él no se lo esperaba.

¿Tú te crees que este personaje se va a hundir?

Él aprovecha todo ese dolor para venirse arriba

¡y resurgir con más fuerza que nunca!

Todo arropado por una trama amorosa preciosa.

Entonces sí que no. ¡Si te vas a hacer famoso!

Es que yo no quiero ser famoso, no quiero.

(SUSPIRA)

¿Por qué no lo haces de una compañera?

Sí, una compañera. (INTERESADO) ¿Cómo...? ¿Qué...?

De una compañera. Una mujer, una mujer fuerte,

emprendedora, luchadora...

Claro. Suena muy bien.

Suena muy bien, de hecho.

Y en comisaría tienes el claro ejemplo.

Desde agentes, oficiales... Una inspectora jefe.

No sé, desde la que ha salido de la academia

hasta los veteranos.

Yo que tú le daba una vuelta.

No es ninguna tontería lo que planteas.

No lo es.

Gracias. Una conversación muy interesante.

Por favor, ¿te importaría mandarme...?

Sí. Una copia del informe y toda la documentación

que tengáis sobre el caso. Me vendrá bien.

Por favor. Gracias a ti.

Venga, hasta luego. ¿Qué te han dicho?

Me han pasado con el comisario, Manuel Taguan.

Me ha contado cosas muy interesantes.

En la época en la que mataron a Zakar

él era inspector y fue el encargado de la investigación.

Se lo sabía todo del caso. Hazme un resumen, por favor.

Al parecer ya conocía a Zakar

desde antes que montara su organización

y se convirtiera en un gran capo en la Costa del Sol.

Dice que al principio era un matón y un camello del montón,

pero que era listo y supo rodearse de la gente adecuada.

¿Lo detuvieron alguna vez?

En varias ocasiones, sobre todo al principio.

Era habitual de los calabozos de comisaría.

Un segundo hogar para él.

Supongo que, cuando aprendió el oficio,

fue más difícil enjaularlo.

Los criminales que aprenden de sus errores

tienen una carrera larga.

Y él la tuvo, desde luego.

Está implicado en un montón de asuntos: secuestros,

extorsiones, asesinatos...

De esas cosas por las que te caen un montón de años.

Pero siempre aparecía alguien que se declaraba culpable por él

y nunca cumplió condena.

¿Y qué sabemos de su muerte? Sería muy sonado en su tiempo.

Sí, se acordaba como si fuera ayer.

Me ha contado muchas cosas, lo tengo aquí.

Al principio la cosa parecía clara:

bandas rivales luchando por el control del territorio.

¿Siempre la misma hipótesis de trabajo?

Sí, al menos era la principal.

Sabían que Zakar había declarado la guerra a otro clan mafioso ruso

en la Costa del Sol, que le robaba parte del pastel.

Las historias de la mafia.

Pásame las notas, puede que haya algo interesante.

Pero van a pasar una copia del expediente, ¿no?

Sí, no han puesto pegas, no creo que se guarden nada.

¿Y había testigos en el asesinato de Zakar?

Algún empleado del local. Los detalles estarán en el informe.

Salgado, ¿de verdad crees que Ramiro Infante

fue el responsable de este asesinato?

Es una posibilidad que Miralles y yo estamos contemplando.

¿A ti no te encaja?

No sé, me parece interesante, pero no me pega.

Zakar no se relajaría tanto estando en guerra con mafias rivales.

Puede ser.

Supongo que estoy harto de que Ramiro se nos escabulla.

Este caso cada vez que pasa es más complicado.

Y ya ves que la prensa sigue dando caña.

¿La has visto?

"Ramiro Infante, asesino de policías,

responsable de la muerte de Guzmán Santigosa".

No se han estrujado la cabeza.

¿Para qué? Es bastante goloso para tener que aliñarlo.

Lo que más me fastidia es el regodeo.

Se alegran de que no demos con Ramiro.

No exageres.

Ya, pero Ramiro lo ha vuelto a hacer.

Nos ha dejado en ridículo. Y a Jefatura parece que le da igual.

Lo mismo le da pedirnos opinión

de si es bueno o no publicar esa información.

Ellos son los jefes. Dan órdenes y no nos queda otra que acatarlas.

¿Encima los defiendes? En absoluto.

¡Ya, pero los justificas!

¡Encima que tenemos que detener a ese monstruo,

tenemos que defendernos del fuego amigo!

¡Venga, hombre, por favor!

(Música tranquila)

-¿Lasaña? -No había otra cosa.

-En la nevera hay cosas.

-Sí, pero hay que cocinar.

-Cortar un tomate o una lechuga no es cocinar.

-No es lo mismo que apretar un botón.

-Hola, chicas. -¡Pero bueno...!

Pensábamos que no venías hoy.

-Ya ves, una sorpresa.

Me apetecía dormir en mi cama, ver a mis chicas

que me contasen su vida...

¿Qué estáis cocinando, pasta? -Lasaña, es congelada.

-Alta cocina.

-¿Quieres?

-Un poco, me he quedado con hambre en la cena.

-¿Qué tal el caso del maltratador?

-Lo han soltado, está a la espera de juicio.

Como no tenía antecedentes penales

y no ha habido agresión física, no podíamos retenerle.

-Pero le agredió anteriormente.

-Un bofetón y un empujón. -¿Y eso no cuenta?

-No lo denunció en su momento.

Sirvió para que lo dejara y mandarlo a la mierda.

-Bueno, reaccionó a tiempo.

-Pero ahí le tenías la otra noche dando patadas a la puerta.

-Ahora con la denuncia hay una orden de alejamiento.

Pero no sé si va a funcionar. -¿Por qué?

-Porque es un tío muy raro, no entra en razón.

No reconoce que se haya comportado mal en ningún momento.

-Y, como no ha habido "maltrato"... ¡Menudo sinvergüenza!

-Según él, solo quería hablar con Ruth y decirle la verdad.

Que la verdad, según él,

es que cortó con él porque ya estaba liada con el otro.

-Ya, pero alguien debería decirle que aunque fuera verdad

que ella tenía un amante, no le da derecho a montar el número.

-Yo lo que flipo es que pensara que iban a volver,

después de pegarle una bofetada y de empujarle.

¿Se le ha olvidado eso o qué?

-No, lo ha reconocido, con la boca pequeña, eso sí.

Dijo que tenía una mala temporada en el trabajo, muy tensa,

y se le fue la pinza. -¿Y quién no tiene problemas?

Qué rápido se justifican los maltratadores.

"Mi jefe me riñe y yo te suelto un bofetón".

-Al menos esta chica anduvo lista ahí.

-Brindemos por Ruth. Una tía con un par.

-Por Ruth. -Por Ruth.

-¿Dónde está el abridor?

-¿Todo bien? -Sí, todo bien.

Ha venido un tío que ha estado retocando un poco

piezas del mecanismo de la ruleta.

-¿Y ya lo arregló?

-Sí. O sea, que aunque el Adolfo Cobo nos mande un socio,

y por muchos cálculos que haya hecho,

no le van a servir de nada. Eso espero.

-A ver, yo lo veo igual, la verdad.

-¿Qué te crees?

¿Que ponen una pegatina de que ha pasado la ITV?

Este es un profesional y toca el mecanismo interno.

-Ya me imagino.

-Por lo que me ha cobrado, espero que lo haya hecho bien.

-Bueno, pero eso tiene solución.

-¿Qué solución?

-Hacer otra ruleta.

-Claro, qué fácil lo ves tú todo.

Como tú no te juegas nada... Por ti la hacemos esta noche.

-Jefe, lo digo para ayudar.

-Sí, pero aquí el que se la juega soy yo, chaval.

Tú, si algo sale mal, no te arruinas.

Así que esperemos, aunque sea por ahorrar.

-Se lo repito:

se lo digo para ayudar.

A mí lo que usted quiera hacer me parece bien.

Pero ya estuvo de estar a la defensiva.

Siempre he estado cuando me ha necesitado

y cuando me la he tenido que jugar, me la he jugado.

-Por una buena pasta, claro.

-No hay dinero que valga eso.

-Ángel, espera una cosa. Tú no te vengas tan arriba.

Aquí nadie es imprescindible.

¿Te crees que eres el cerebro de este tinglado o algo así?

-Yo no he dicho nada.

-Ángel, tú aquí eres el matón, no más.

-Ya está de humillaciones y malos tratos.

Pero cuando me fui estuvo día sí y día también

tratando de convencerme de que regresara.

¿Y luego qué pasó?

-Que algunas cosas me han hecho cambiar de opinión.

-¿Que me enamoré de su hija y no soy el prototipo de hombre?

-Me traicionaste,

así que entenderás que esté un poco decepcionado.

-Lo que no sé es por qué no me ha despedido.

-Yo también lo pienso, no creas que no.

-Lo que está claro es que usted no sabe diferenciar lo personal

de lo profesional.

Así que igual es mejor que me vaya del hotel.

Está claro que esto no está funcionando.

-A lo mejor tienes razón, no lo sé.

A lo mejor es la mejor solución.

-Solo le pido que me dé unos días

para conseguir otro trabajo.

-Claro, sin problema.

(Móvil)

Sí, dígame.

(HOMBRE) -"Escúchame, no lo voy a repetir.

Hemos secuestrado a tu hija. Queremos 100.000 euros por ella.

-¿Perdona? -"100.000 euros.

Si vas a la policía, morirá. No hagas tonterías, te vigilamos.

Estás avisado. Un paso en falso y se acabó".

-¡Oiga, oiga, oiga! ¡Yo quiero hablar con mi hija!

(Música tensa)

Estaban los dos en la cocina. Alertados por el tiroteo,

salieron y solo vieron pasar un hombre encapuchado

huyendo del local a toda prisa.

No tuvieron en cuenta a Ramiro

y su deseo de venganza.

Lógico, porque se suponía que Ramiro estaba muerto,

pero, con esta nueva perspectiva, nosotros deberíamos hablar...

con el dueño del local.

¿Esto es lo que llamas tú "prueba de vida"?

Pero, Ángel, si yo estoy en la ruina...

¿De dónde saco yo 100.000 euros?

-Si abrimos la ruta del sur hacia abajo, al sudeste,

podemos establecer un corredor

de distribución de mercancías con los países balcánicos.

-El Irina es el restaurante donde Zakar hacía negocios.

No sería extraño que Nabokov estuviera al tanto

de muchos de sus chanchullos.

-Eso creen los compañeros de Marbella,

que usaba la empresa como tapadera para blanquear dinero de Zakar.

-Hay que investigar si Nabokov está vivo o muerto.

-¿Y si vamos a la policía? -Esos tíos son profesionales.

No sabemos por dónde saldrán. La policía queda descartada.

-Es Ruth, la víctima.

Ruth, ¿qué pasa? ¿Estás bien?

No te muevas de ahí, voy ahora mismo.

-¿Qué tiene que ver el atraco a la Red Star con un maltratador?

-El arma.

-La pistola que ha utilizado Ricardo Gil

tiene el número de serie borrado. -Con ácido.

-Y, si un número de serie se puede seguir,

se puede seguir el rastro de un tipo de borrado.

-¿Adónde quieres llegar con esto?

-El inspector Moya y yo sospechábamos

que detrás de las armas de los Vinuesa estaba Eva Velasco.

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Servir y proteger - Capítulo 951

03 may 2021

Buscando pistas del pasado de Ramiro, Miralles y Salgado se centran en el asesinato de un capo de la mafia rusa. Ángel y Joaquín continúan con sus fricciones a causa de Cristina, pero una llamada los hace cambiar de actitud.

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