Servir y proteger La 1

Servir y proteger

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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 949 - Ver ahora
Transcripción completa

Tu fama te precede, Cobo,

has hecho saltar los casinos de media España por los aires.

No vuelvas a poner los pies en mi casa.

-¿Y en qué puedo ayudar a Lua?

-Está en la calle y necesita trabajo.

-¿Qué es lo que pasa? A ver.

(ÁNGEL) -"Hay dos que están arrasando con la ruleta,

no paran de ganar y me estoy quedando sin 'cash'".

He intentado averiguar si es posible que Santigosa se enterara

de las cuentas secretas de Tamayo en Andorra por alguna investigación.

Y te han dicho que no, ¿verdad?

Es completamente imposible que accediera

al expediente de Tamayo.

Pero lo que está claro es que Santigosa miente.

-O lo sabía porque estaba metido en el ajo.

-Va a salir todo bien, ya lo verás.

-¿Qué pasa? -Lo siento mucho, gordi.

Sé que has preparado todo esto con muchísima ilusión y esfuerzo,

pero me tengo que ir, ¿eh?

-¿En serio te vas a ir ahora?

-Llevaban tiempo estudiando la ruleta

y probablemente todo se ha precipitado

al echar a Cobo de la partida.

Esos desgraciados nos han arruinado con una ruleta

que conocen mejor que nosotros.

(Música emocionante)

(SUSPIRA)

(Puerta)

Buenos días, Iván.

Ey, ¿qué pasa, Carlos? Si vienes a pedirme algo de trabajo,

espérate a que llegue Abarca, por favor.

No, venía a darte los buenos días.

¿También tengo que esperar a que llegue Abarca?

Pues perdona. Buenos días, Carlos, pero es que tengo muchísimo trabajo.

(SUSPIRA)

Oye, ¿qué tal fue la cena de cumpleaños ayer?

Bien, bien.

¿Seguro?

Sí, Carlos, sí... bien.

Eh... no estoy muy de humor hoy.

Si vas a darme el discursito, dámelo y puerta, por favor.

No vengo a darte ningún discurso,

simplemente me extrañó cuando llegué del cine

encontrarme a Lara sola en casa.

¿Te la encontraste? (ASIENTE)

Estaba a punto de irse

y no se la veía muy contenta, cosa que me sorprende

con el buen carácter de su novio.

Me saltó una alerta del "hacker" que estoy persiguiendo

y tuve que venirme. Llegué a casa de madrugada.

¿En serio?

¿Y no se molestó Lara porque la dejases sola?

No, no.

Si me tomé... me tomé el vino y... y soplé las velas con ella.

Por cierto, la tarta estaba riquísima,

me la terminé comiendo toda.

Eso es cosa de Lara que se lo curró mogollón.

Pero vamos, la verdad que la noche fue... fue guay.

¿Guay? ¿Cómo de guay?

Pues, Carlos, eh...

bien, una noche...

bien.

Ni fu ni fa, ¿no?

Venga, va, que se te ve en la cara, suéltalo.

Déjalo, no voy a hablar de ello. ¿De ello? ¿Qué es ello?

Bueno, es algo privado, ¿vale?

Privado quieres decir que es de carácter íntimo.

¿Y si fuera qué? ¿Tú nunca has tenido una noche difícil

en la que no has podido...?

¿Que no he podido qué?

Pues que no pude, Carlos. ¿Qué no pudiste?

Que me dio un gatillazo, tío.

"Auch".

(Timbre)

Uy. -Hola.

-Hola. ¿Qué haces aquí?

-Venía a preguntarte unas cosas, ¿puedo pasar?

-Claro, claro, claro.

Pero ¿pasa algo?

-No, no, está todo perfecto.

No es nada malo, tranquila. -Vale, siéntate.

¿Quieres un café o algo? -No, me acabo de tomar uno. Gracias.

(SUSPIRA)

-Bueno, pues tú dirás.

-Nada, quería decirte que... bueno, ayer vino... vino Hanna

con su amiga Lua al centro cívico,

que me dijo que les habías mandado tú allí.

-Sí, porque me pareció que era un tema más social que...

que policial y pensé que tú les podrías ayudar.

Pero ¿todo bien? -Todo bien.

Ya hemos conseguido un piso para Lua y ahora estamos ahí buscándole curro.

-Ay, qué bien, qué bien. Me alegro porque...

porque no es fácil

para una mujer que viene de la prostitución la reinserción.

-Ya, ya, ya... no, no es nada fácil, pero estoy segura de que algo

le vamos a conseguir. Además, lo más importante

ya lo tiene, que son las ganas de salir de ahí y seguir adelante.

-Qué bien. Pues gracias, Paty.

-Nada, mujer.

En verdad, venía a preguntarte sobre Hanna.

Sois amigas, ¿no?

-Sí, somos amigas.

¿Algún problema?

-No, no, bueno, de hecho, todo lo contrario.

O sea, ayer me quedé alucinando por cómo hablaba Hanna con Lua,

la empatía que tenían... de hecho, fue ella quien le convenció

para que se dejase ayudar.

-Es que Hanna es una tía muy sensible

y eso que no lo ha tenido nada fácil.

-Ya, ya me imagino. Fue una de las chicas de Vlado, ¿no?

Debió de ser horrible eso.

-Pues sí, pero mira, pese a todo, la tía ha seguido

y ha tirado para adelante.

Tiene una humanidad muy grande.

-Eso me parecía a mí, pero bueno,

necesitaba corroborarlo, ¿sabes?

-¿Por qué? Si te lo puedo preguntar.

-Pues porque he estado pensando y...

bueno, mira, es obvio que en el centro cívico necesitamos

gente siempre que nos eche una mano.

-Y piensas que Hanna podría ser un gran fichaje.

-Creo que sí. Creo que sería increíble tenerla con nosotros

porque podría ayudar muchísimo a otras chicas que han estado

en su situación,

bueno, podría ayudar en eso y en otras muchas más cosas.

Lo que pasa es que...

es que tengo dudas con ella.

-¿De qué? -No sé, me parece que Hanna tiene...

tiene como contradicciones, ¿no?

-¿Contradicciones?

-Quintero.

-Ah, vale, ya.

-Sinceramente, no entiendo cómo una persona como Hanna

puede trabajar para alguien como Quintero, es que no lo entiendo.

Y para mí, las personas que son similares y se parecen

pues al final acaban juntándose y entonces me pregunto:

"¿Qué es lo que tienen en común Hanna y Quintero?", ¿sabes?

-Sí, te entiendo, Paty, pero quítate esa idea de Hanna de la cabeza.

-Yo no quiero ser injusta con ella ni mucho menos,

lo que pasa es que no me puedo equivocar,

trabajamos con personas que son muy vulnerables.

-Pues... yo te puedo decir que pondría la mano en el fuego

por Hanna y la relación que tiene con Quintero es una relación laboral

y ya está.

-No, si tienes razón.

Además, la gran diferencia entre ellos es que Hanna es

buena persona, no hay más que ver cómo se ha volcado con Lua.

Bueno, pues hablaré con ella y... y a ver qué me dice,

que no todos están interesados en el trabajo social.

-Ya, bueno, pero por intentarlo, ¿no? No pierdes nada.

-No, desde luego que no. De hecho, ganaría mucho.

Bueno, pues voy a hablar con ella, a ver qué me dice.

Oye, muchas gracias, me has ayudado un montón.

-De nada y suerte.

-Gracias, ya te contaré. -Vale.

-Hasta luego.

(Música emotiva)

Bueno, Iván, tampoco te tortures la cabeza que no pasa nada,

son cosas que pasan. ¿Cosas que pasan?

A mí no, no entiendo por qué me ha pasado.

Bueno, ya está, Iván, la edad.

Pero ¿qué edad, Carlos? Si soy joven y deportista,

eso no tiene... Iván, ¿bebiste?

Un sorbo de vino.

Pues el estrés, el estrés que tienes últimamente, Iván,

yo he leído que esas cosas influyen.

Desde la experiencia, no te puedo decir nada,

no me ha pasado. Ni a mí.

Bueno, a ti te pasó ayer.

Pero no pasa nada, ¿de acuerdo, Iván?

A ver, piensa, ¿a qué lo achacas?

¿Tienes más estrés de la cuenta últimamente?

¿Las cosas con Lara a lo mejor no encajan bien?

¿Qué haces?

O sea, ¿por qué me hablas como si fueras mi terapeuta?

¿Qué haces, tío?

Estoy intentando hablar contigo. Si no quieres hablar, vale,

está bien, pero oye, escucha,

con Lara tienes que hablar.

No está bien que estas cosas se hagan bola en una pareja.

Bueno, ya veré, ya veré lo que hago.

Lo que sí que tengo claro es que tú chitón.

Como se entere Lara de que sabes algo, me voy a enfadar

y que no se entere ni ella ni nadie. ¿A quién le voy a decir

que tienes problemas de erección? ¡Carlos!

Perdón. Que no se te escape, por favor.

Perdón, Iván, ya está. Oye, ¿cómo llevas el tema del "hacker"?

Mal, lo del "hacker" mal también, esa es otra.

No doy con él y el tipo es habilidoso o habilidosa,

pero tranquilo que esta gente peca

del ego y suelen firmar sus trabajos.

A este ya le he encasquetado dos hazañas.

Ah, pues muy bien.

Sí. ¿Es algo gordo?

No, lo primero es que

"hackeó" una plataforma de vídeos y series en "streaming".

50.000 cuentas creo, para estar 14 días gratis en la plataforma.

Luego lo colgó en un falso perfil en redes sociales.

Le debió generar un buen boquete a la empresa.

Sí, y en el "bot" que utilizó había una referencia: S-O-N-Z, Sonz.

Ah, ¿la firma de la que me hablaste? Exacto.

¿Tienes algo más de él?

Bueno, lo segundo que hizo fue desbloquear todos los enganches

de una empresa de alquiler de bicicletas en Hamburgo.

¿En Hamburgo? En Hamburgo, sí.

Y en ese código también estaba su referencia, su firma.

Ya.

Son series y bicicletas, tampoco parece el perfil

de un delincuente peligroso. Yo creo que es

un gamberro, un gamberro que...

al que le gustan los retos, pero lo que no sabe es que

a mí también me gustan los retos y no pararé hasta encontrarlo.

Ese es mi Iván. Sí.

Claro que sí.

Mucho ánimo y al tajo.

Gracias.

Oye, y cuando puedas,

descansa. ¿Descanso para qué?

Descansa por tu tema.

Vete.

Carlos, callado, ¿eh?

Te agradezco mucho que me mantengas al tanto de estos movimientos. Sí.

(Puerta)

No.

No, no, no te preocupes, me ocupo yo de informar a Iker.

Vale. Venga, hablamos cuando quieras.

Buenos días. Miralles.

¿Qué? ¿Sabes algo de Santigosa hoy por la mañana?

Justo acabo de hablar con él.

Me ha dicho que acaba de examinar la documentación

de los asesinatos de Dimitri Gorki y León Illich.

¿Y cómo le has oído?

Bueno, va a ser difícil que lo retengamos mucho más aquí.

Me insiste en que no encuentra nada en que nos pueda ayudar.

Vaya, veo que se le han acabado las ganas de colaborar, ¿no?

Y a nosotros se nos están acabando

las excusas para retenerlo en Distrito Sur.

Sí, me ha dicho otra vez que quiere volverse ya a Córdoba.

¿Se olerá nuestras sospechas?

No, no, lo he visto cercano y hablador como siempre.

Eh... pero no podemos fiarnos de él,

no sabemos realmente qué piensa.

No, eso no lo vamos a saber nunca.

Consiguió durante mucho tiempo engañar a gente muy inteligente

y muy preparada. Sí, nos tenemos que dar prisa

para confirmar que él fue quien traicionó a Ramiro.

O al menos que no lo hizo solo Tamayo.

Tenemos que seguir investigando, está claro. Bueno, ¿algo más?

Cuando he entrado, me ha parecido que estabas hablando

con Christine de la Europol.

¿Puedo preguntarte si hay alguna novedad sobre el caso

de Vlado Khan?

Eh, sí. Disculpa que no te haya informado,

pero como he visto

que estabas muy centrado solo en el caso de Ramiro Infante...

No solo, de hecho, también estoy con el de Guzmán Santigosa.

Ah, vaya.

Veo que tu sentido de la ironía sigue intacto. Lo celebro.

No lo dudes. Cuéntame qué te ha dicho Christine.

Pues que Vlado Khan está levantando una nueva red de prostitución,

y no precisamente pequeña, partiendo de Rumanía

y con ramificaciones en Hungría y en Bulgaria.

No me sorprende, es lógico que quiera reeditar

su imperio en la Europa del Este,

al fin y al cabo, en la zona que mejor conoce.

Oye, si necesitas a alguien para confrontar, aquí me tienes.

No te preocupes, te lo agradezco mucho,

pero la única información que tengo es esa

y tú bastante tienes con tu recuperación.

Miralles... Ya sé, ya sé...

ya sé que no me tengo que meter en donde no me llaman,

pero no puedo obviar que todavía estás convaleciente.

Ya, y yo supongo que no puedo negarlo.

No, y...

¿te ha vuelto a pasar lo de los espasmos?

No, no los he vuelto a tener.

Me alegro mucho.

Gracias. De todas formas, he pedido cita con el neurólogo

para asegurarme.

Bueno, me alegra mucho esa noticia.

Te agradezco el interés.

Oye, y si no te importa, cuando hables con el neurólogo,

cuéntame qué te ha dicho.

No te preocupes, descuida.

Hasta luego. Venga, hasta luego.

(Música de suspense)

Buenos días.

Por decir algo.

(SUSPIRA)

¿Cómo está?

-Arruinado.

Llevo toda la noche

sin pegar ojo intentando entender cómo he podido perder

todo lo que había ahorrado durante meses en una sola noche.

-¿Cómo pudimos tener tan mala suerte?

-No ha sido cuestión de mala suerte, Ángel,

esto es cuestión del maldito Adolfo Cobo este.

-¿Sí?

-Sí, he estado haciendo alguna... averiguación y...

se confirma que no trabajaba solo.

-Estaba compinchado con Guardiola y con Romero.

-No es la primera vez que se juntaban, por lo visto.

-Entonces, nos tienen que regresar el dinero, ¿no?

-No podemos hacer nada. Ellos pagaron la cuota de entrada

y jugaron acorde a las reglas.

-Pero nos están robando a la cara, eso no es limpio.

-A ver, si limpio y legal son sinónimos, nosotros tampoco lo somos.

No podemos hacer nada,

nos han metido un gol por toda la escuadra y ya está.

-Lo siento, jefe, eh...

no...

no los vi venir.

-También la culpa es mía por dejarte solo al cargo de todo.

-Es que aparte...

ganaban una, perdían la otra...

ganaban la siguiente...

-Sí, porque siempre hacen lo mismo, empiezan así como de forma discreta,

pequeña y tal y al final rematan a lo grande.

-¿Cómo iba a saber yo que era un plan para robarnos?

Y, de repente, empezaron a ganar, ganar, ganar,

¡y ya no pude hacer nada! De hecho, el crupier

hizo lo mismo que yo, nada.

¿Qué hubiera hecho usted?

-Pues seguramente, te lo repito, lo mismo que tú.

Echarles cuando estaban ganando nos hubiese puesto en contra

al resto de jugadores, ¿eh?

Y se hubiese corrido la voz y no habríamos podido organizar

ni una partida de ruleta más.

-Ladrones.

¿Y ahora qué vamos a hacer?

-¿Acaso tengo yo mucha alternativa?

Pues... intentaré pagar las deudas a los jugadores

y después pues nada, a seguir mi miserable vida

con la cabeza gacha.

Adiós a mi sueño de tener una jubilación dorada

y mi hija que se despida de lo del máster porque ahora

no tengo ni para pagarle uno en España.

-¿Ya se lo dijo?

-No, no, quita, quita.

De hecho, esta mañana

he salido de casa cuando era de noche para no verle la cara al despertar.

-Bueno, pero algo le va a tener que decir, jefe,

algo se va a tener que inventar. -Claro, ¿y qué milonga le cuento?

Que ha subido el dólar, que nos han bajado el suelo,

que estoy enfermo...

Lo que no voy a decirle es que teníamos un casino ilegal

y que unos listos nos han robado.

(Móvil)

Anda.

Mira, inoportuna como su madre.

-Jefe, mi consejo es que le diga.

-Cristina, hija.

Hola.

¿Estabas preocupada? No, no te preocupes, ya pasó todo,

ha sido un susto, ya está todo arreglado.

Eh... mira, oye, escúchame,

que... te quería comentar una cosa.

(Música dramática)

Bueno, que si... en realidad, que si ibas a...

a venir a cenar a casa o...

por comprar algo.

-Díaz, ¿has encontrado ya algo?

-¿Algo de qué, inspector?

-¿De qué va a ser? Guzmán Santigosa, te pedí que revisaras su trayectoria.

-Sí, sí, sí, perdone, sí, sí, es que... bueno, que...

estoy todavía con lo del "hacker" y me ha entrado un lapsus momentáneo

en el cerebro. Perdone, ¿eh? -Pero ¿todavía estás con eso?

-Sí, sí, claro, con esto sigo, pico y pala.

Pero no es tan fácil, ¿eh? Ahora sí, ya le digo, me estoy acercando.

-Bien.

-Ah, sí, el informe, perdone.

Aquí lo tiene, el informe de Santigosa.

Sobre todo es de Abarca, pero me ha mantenido al tanto.

-Cuéntame de una vez, Díaz.

-Bueno, sí, eh... hemos comprobado que el traslado de Santigosa

a Córdoba fue voluntario, lo pidió unas semanas antes

de la supuesta muerte de Ramiro.

Hay una cosa que nos ha llamado la atención y es el cambio de rumbo

de GRECO a Régimen Disciplinario.

-Sí, sí, él le contó a Alonso y a Cepeda que estaba cansado

de jugarse la vida

y que quería cambiar de trabajo por otro que no fuera tan expuesto

y, además, le atraía eso de cazar ratas:

"Ratas como Tamayo", esas fueron sus palabras.

¿Qué más tenéis?

-Hay otra cosa que nos ha llamado la atención a Abarca y a mí

y es que... bueno, cuando llegó a Córdoba al nuevo puesto,

solicitó unos días de asuntos propios.

-¿Y qué os llamó la atención?

-Que fue dos días después de la supuesta muerte de Ramiro

y el destino fue Andorra.

A ver, que se pudo ir a esquiar, pero...

¿no le parece mucha coincidencia con Tamayo?

-Tienes razón, Tamayo tenía una cuenta bancaria andorrana.

Santigosa se fue allí dos días después de que presuntamente

asesinaran a su gran amigo.

-¿Usted cree que...

que Santigosa y Tamayo...

estaban confabulados, inspector?

-Puede, pero antes de sacar conclusiones

debemos descubrir cuáles fueron sus movimientos exactos

en esas fechas. Apúntalo. Apúntalo.

-Sí. De todas maneras, yo creo que Asuntos Internos dará con las claves

antes que nosotros, porque andamos limitados de recursos.

-Ya, ya, pero en cualquier caso,

lo que logremos dilucidar, por poco que sea,

será bueno para el caso, así que métele energías, Díaz.

Y díselo también a Abarca, ¿de acuerdo?

-Eso es, inspector, gracias.

-De todas formas, Díaz, debes tomar los oportunos descansos.

Se te ve cansado y así no se puede rendir al 100%.

-Los haré. Gracias, inspector.

-Díaz. -Hasta luego.

-¿Paty?

Ey. -Hola, Hanna.

-¿Qué haces aquí a estas horas?

-Pues venía a hablar contigo. No estará por aquí tu jefe, ¿no?

-No. Él llega más tarde.

¿Por qué? ¿Pasa algo con Lua? -No, no, tranquila.

He hablado con los del piso de acogida

esta mañana y dicen que está supercontenta.

Que tienen los recursos justos, pero bueno, le van a dar lo básico.

-Bueno, a ver, mejor recursos justos

y vivir en un sitio humilde que estar en la calle, ¿no?

-Pues sí, la verdad. Y además, que ahí no va a estar sola,

va a estar rodeada de gente que la va a ayudar.

-Muchísimas gracias, Paty.

De verdad, de corazón. -No te preocupes.

Pues yo he venido a hablar contigo de una cosa.

¿Tienes un momento? -Sí, claro.

Cuéntame.

-Pues... bueno, lo primero es que quería decirte

que ayer cuando viniste al centro cívico me quedé flipando

por cómo hablaste con Lua, de verdad,

yo habría sido incapaz de convencerla.

Bueno, casi se me va, ya lo viste.

-A ver, yo tenía un poco de ventaja, que la conocía de antes.

-Ya, pero es que no es solo eso.

De verdad, yo he tratado con muchas chicas que...

que se dedican a la prostitución en el centro cívico

y por experiencia sé que con lo mal que lo han pasado

les cuesta muchísimo confiar en alguien

y muchísimo más el aceptar ayuda.

-Ya, es que...

sé por lo que ha pasado Lua y me puedo imaginar cómo se siente.

Solo eso.

-¿Cómo que solo eso?

Hanna, eso es lo más importante.

O sea, no te subestimes. Y las cosas que le dijiste,

esos argumentos era muy válidos.

Y creo que es algo que solamente puede decir alguien

que ha pasado por eso.

Y ya no solo eso, es esa capacidad de empatía.

No hay mucha gente que sea capaz de ponerse en la piel de otro.

-A ver,

lo de empatizar...

Me la han jugado muchas veces.

He sufrido mucho por eso.

-Ya, me lo puedo imaginar.

Pero bueno, también piénsalo por el lado positivo,

también te ha dado herramientas

y la capacidad de entender mejor a otras personas,

incluso de ayudar a otras chicas que han estado en tu lugar.

Hanna, lo que te quiero decir con esto

es que me haría mucha ilusión que estuvieras con nosotros

en el centro cívico.

-¿Me estás dando trabajo?

-A ver, más que trabajo...

considéralo una petición un poco egoísta

porque tiene un poco de trampa.

-Ah. -Hay mucho trabajo,

pero no hay dinero.

-Ya.

Trabajo no remunerado.

Y tendría que seguir trabajando aquí.

-Sí, pero también te digo que tendrías la total libertad

de venir cuando quieras o cuando puedas o cuando te apetezca.

O sea, eso... tú lo decides.

¿Qué, qué piensas?

-Ya, es que...

Paty, todo esto me ha pillado un poco de sopetón.

-Ya.

-Sinceramente, no creo que sea la persona más indicada

para ayudar a los demás.

-Si te sirve de algo,

yo que lo veo desde fuera te digo que sí.

Y además, si quieres puedes hacer una cosa,

puedes probar un tiempo y ver si te gusta, si no te gusta,

si te apetece o no, y decidir.

Y si es que no, pues es que no, no pasa nada, tan amigas.

-Vale, vale, sí, me lo pienso.

-Muy bien. Bueno, y ya la última cosa que te digo

para terminar de convencerte

y es que la gente se piensa que el trabajo social

es simplemente para ayudar a los demás, que lo es,

pero creo que los mayores beneficiados

somos nosotros, los voluntarios, porque este trabajo,

de verdad que es supergratificante, y a nivel personal es...

es increíble.

Y ya está, ya no te digo nada más, ahora tú lo piensas

y cuando tengas algo decidido, me avisas, ¿vale?

-Vale.

-Hasta luego, Hanna. -Chao.

(Música de tensión)

Ey, ¿cómo estás? -Ey.

Bien. Bien, ¿y tú?

-Pues... aquí desde primera hora.

-Ya, ya me imagino.

Tienes carita de cansado.

-Sí, eres la tercera persona que me lo dice.

¿Qué tengo, cara de zombi o qué?

-No, pero no es tu mejor día, está claro.

-Ya. -Al final ayer, ¿qué?

¿A qué hora te acostaste?

-Pues salí de aquí tardísimo

y habré dormido en total unas tres horas.

-Madre mía, Iván, qué locura.

Pero viniendo de ti me espero cualquier cosa.

Te imagino ahí, mirando la pantalla con los ojos inyectados en sangre.

-¿Por eso no me mandaste un mensaje de buenas noches

ni hoy por la mañana?

-Tampoco me escribiste tú a mí. -Ya.

Ya, ya, tienes razón.

Pero bueno, yo no lo he hecho más que nada por...

pues por lo que pasó anoche.

-Ah.

¿Y qué pasó anoche exactamente?

-Vale, vale, vale.

O sea, que estás enfadada.

Estás enfadada. -No.

No estoy enfadada. A ver, ¿por qué?

-Bueno, pues ya sabes.

-Bueno, Iván, déjalo estar.

Ya está, son gajes del oficio, nos pasa a cualquiera.

-¿Eso crees, que son gajes del oficio?

-A mí también me ha pasado estar en casa de noche

y tener que salir corriendo por un caso.

-No, no, es que no me refiero a eso, Lara.

Me refiero a...

a lo de que no pude...

pues eso, ya sabes.

-Cariño, pero cómo me voy a enfadar por eso, por favor.

Que nos puede pasar a cualquiera, a mí también,

¿o crees que a mí siempre me apetece?

-No, no, si yo ganas tenía, o sea, que me apetecía,

de verdad que me apetecía, tenía muchísimas ganas, pero...

yo creo que es que mi mente no estaba donde tenía que estar y...

-Pues ya está.

Tranquilo, de verdad. A mí me da igual.

-Entonces a ti, ¿qué es lo que te molestó?

-Hombre, más que molestar, me entristeció.

Igual te parece una tontería,

pero era la primera vez que pasábamos un cumpleaños,

bueno, de alguno de los dos, en este caso el tuyo, juntos,

y quería que fuera especial.

-Y lo fue.

Y lo fue, de verdad, me gustó mucho.

-Qué va a ser especial. Tú estabas superdistraído.

Te fuiste corriendo de la cama,

luego te fuiste corriendo de casa.

No sé.

Y luego, cuando te di el regalo no te mostraste muy entusiasta.

-No, pero sí que me hizo mucha ilusión,

claro que sí, me encantó la camisa.

-Qué efusividad.

-No, a lo mejor no demostré la efusividad que merecía, pero...

pero es por el caso, es por este caso del "hacker" que me tiene...

me tiene totalmente obsesionado.

-Pero ¿por qué? O sea, no lo entiendo.

Es un caso de estafa como otros tantos que has resuelto.

¿Qué te tiene así? ¿Por qué te obsesiona tanto?

-Bueno, pues porque...

Mira.

Tú sabes que yo entré en la Unidad de Delitos Tecnológicos

de rebote.

Que a mí lo que me gustaba era la calle, la acción,

perseguir a los malos y...

tuve que reinventarme, aquí llegué tarde,

sin vocación.

O sea, que...

nunca me había planteado el trabajar en la UIT

y por eso hay veces que tengo la sensación

como de que no estoy a la altura, Lara.

-Eh, no digas eso, Iván.

Eres muy buen policía, de verdad, eres un policía excelente.

-Sí, bueno. -De verdad.

¿Sabes la de casos que se me vienen a la cabeza

que hemos resuelto estos meses? Y los hemos solucionado gracias a ti.

Pero a ver, ¿qué pasa con este caso?

¿Por qué te hace sentir tan inseguro?

-Pues porque no estoy a la altura de este tío.

El Sonz este es muy bueno

y además, Salgado me ha metido muchísima presión

para que acabe con el caso y termine cuanto antes

y no es un caso fácil y la verdad que no...

No sé, estoy desbordado.

Y por eso creo que me está afectando a todos los niveles, entonces...

creo que lo de anoche fue por eso. -Me da igual.

Fuera lo que fuera, no tiene ninguna importancia,

por lo menos para mí, te lo he dicho antes.

-Pero ¿tú qué me vas a decir, Lara? -Pues la verdad,

como siempre te la he dicho.

Eres muy buen policía, Iván, de verdad.

Y todos tenemos crisis de confianza, yo también.

Así que ya verás, al Sonz este lo vas a pillar

tarde o temprano.

Y de lo otro, vamos...

Lo otro yo no tengo ninguna queja, te doy mi palabra.

-Pues gracias por tu confianza.

Que sepas que eres la mejor.

-Gracias a ti.

Gracias por abrirte así conmigo.

Mira, has compensado con creces

una cena que había sido, vamos, penosa.

-Penosa. -Penosa.

(Música emotiva)

¿Tienes bíter?

-Desde que llegaste tú al barrio, antes no me lo pedía nadie.

-Pues un bíter. -¿Y de comer?

-Me esperaré a que llegue Hanna.

-Ah, ¿vais a comer las dos?

-Sí. Ay, ¿que no te lo había dicho? Pues sí, comemos las dos.

-Ah, muy bien. Nada, ningún problema,

pero que no sabía yo que os llevabais tan bien.

-Bueno, somos amigas.

-Pues ya sabes. -¿El qué?

-Pues que quien tiene un amigo, tiene un tesoro, hija.

Hola, Hanna, corazón. ¿Qué te pongo de beber?

-¿Me pones un agua, "porfa"?

-Ahora mismo. -Gracias.

-Id mirando el menú. -Vale.

-Oye, lo siento muchísimo por llegar tarde, lo siento.

¿Llevas mucho tiempo esperando?

-No, no mucho, lo que pasa es que no tengo mucho tiempo.

-Pues... ¿y si pedimos medio menú?

-Vale, venga.

-¿Qué te apetece?

-Pues creo que voy a pedir una lasaña.

-Pues te copio, venga, yo también. -¿Sí?

Venga. -Vale.

-Aquí tenéis lo vuestro, el agüica...

-Gracias. -Y el bíter.

-María, dos lasañas de carne, ¿vale?

-Muy bien, ahora os la saco. -Gracias.

-Oye, ¿y qué tal está Lua? -Oye, genial,

está superbién en este piso de acogida

que le encontró Paty,

y nada, quería agradecértelo. Muchas gracias.

-De nada.

Bueno, ¿qué me querías contar?

¿Algo relacionado con el centro cívico?

-¿Cómo? Pero ¿ya te sabes todo?

-Hombre, claro, yo tengo informadores por todas partes.

¿Entonces qué? ¿Vas a colaborar con ellos?

-No sé.

Es que me vino como todo esto de sopetón y tengo mis dudas.

-Hanna, tú allí podrías hacer una gran labor, ¿lo sabes?

De hecho, el otro día lo estuve hablando con Paty.

-Y ya, y creo que ese es el problema, que me vendiste demasiado bien.

-Pues fíjate que creo que hasta me quedé corta.

-Aquí tenéis, chicas. -Gracias.

-Muchas gracias. -Que aproveche.

-Gracias.

Lidia.

Es que he estado pensando y me digo: "¿Cómo puedo ayudar

a las chicas a salir de la prostitución

si a mí me trajeron a España engañada?".

Y no pude ni ayudarme a mí misma.

Es que... es que no, le voy a decir que no porque no...

-Hanna, porque desde dentro es mucho más difícil,

pero es que una cosa no tiene nada que ver con la otra.

-Ya, ya lo sé, pero...

ahora Paty piensa que soy infalible

y si fallo, Lidia,

puedo poner la vida de esas chicas en riesgo,

con sus chulos, con su mafia y...

Es que no.

-Hanna. -No.

-Hanna, escúchame, mírame.

Eres la persona más valiente que conozco.

Has conseguido superar un pasado

y te estás labrando un futuro gracias a tu esfuerzo y a tu tesón,

y estoy muy orgullosa de ti.

Y tú también deberías estarlo.

Así que deja de machacarte, hombre.

Y no dejes que tus inseguridades hablen por ti.

-Creo que el problema aquí es que me ves con muy buenos ojos.

-Solo estoy siendo honesta.

Además, yo creo que de verdad harías un buen trabajo allí.

Y a quien mejor le iría es a ti.

-Ya. Paty me dijo lo mismo.

-Pues entonces, hazle caso a ella y no a mí.

(Música emotiva)

Cristina, Cristina, ¿cómo estás?

-¿Cómo quieres que esté?

Me dejaste tirada en La Parra, por si no te acuerdas.

-No te dejé tirada, ¿eh?

No más me fui. -Bueno, pues vuelve a irte.

Está claro que pasas de mí.

-Oye, no paso de ti, ¿eh?

-Ah, ¿no? Pues ayer no tuve noticias tuyas.

-Es que tuvimos mucho lío aquí en el hotel, por eso no te llamé.

Ya, de eso ya me di cuenta. Mi padre se fue corriendo

cuando hacíamos lo de la prematrícula,

pero parecía importante.

¿Qué pasó?

-No, a ver, tampoco era nada grave,

explotó un váter, estas cosas medio desagradables, ya sabes.

-Ya, seguro que no tuvo nada que ver con vuestro casino ilegal, ¿no?

Mira, Ángel, tengo cosas que hacer. -Cristina.

Escúchame, si necesitas hablar con alguien, aquí estoy.

-¿Y para ir a los baños de la Red Star?

-Me refería a hablar...

más...

personalmente, ¿me entiendes?

-¿Alguna cosa superdivertida más?

-Así, si quieres llorar en mi hombro y así, estas cosas.

-¿Qué pasa? ¿Quién es ese?

-Es Martín Páez, es un jugador.

¡Eh! ¡Ey, ey!

(Notificación de móvil)

(Música de tensión)

(Puerta)

Comisario.

¿Has visto las noticias?

Sí, justo estaba leyéndola ahora.

Otro caso de corrupción en el GRECO, ¿no?

Informan sobre la investigación a Guzmán Santigosa.

¿Quién ha podido filtrarlo?

"La comisaría de Distrito Sur investiga

a Guzmán Santigosa, policía nacional

y presunto corrupto que trabajaba para la mafia rusa

de la Costa del Sol".

Esto es increíble. ¡Encima nos señalan!

Eso nos hace mucho daño.

Pero ¿quién ha podido filtrar esto?

Desde aquí, desde luego, no.

Nosotros tenemos situado a Santigosa en Andorra

dos días tras la supuesta muerte de Ramiro Infante

y todavía no tenemos la conexión con la mafia rusa.

Así que filtrarlo, desde luego no.

Ha sido alguien de Jefatura.

Seguramente la misma persona que filtró mi petición

para que retiraran la medalla de Tamayo.

Aquí se incide mucho sobre restituir el honor a Tamayo

después de acusarlo erróneamente de corrupción.

¿No será cosa de su viuda?

Podría ser.

Ya sabíamos que tenía ayuda de alguien de Jefatura.

Sí, se enteró muy deprisa cuando iniciaste los trámites

para que le fuera retirada la medalla.

Puede tratarse de ella, pero, Salgado, seguimos teniendo

un problema muy grave.

Estamos inmersos en una investigación.

La investigación de Santigosa peligra.

Alonso y Cepeda están patrullando.

Voy a mandarles ahora para que vayan a buscarle al hotel.

Que se den prisa, antes de que huya.

(Música de suspense)

Sí, ocho años tiene, sí.

160 y pico mil kilómetros tendrá.

Sí, la ITV y todas las revisiones las tiene pasadas hace dos meses.

Está impecable el coche.

¿Eso es lo que me dais por este coche?

Pero si no tiene un rasguño, hombre.

No, bueno, ya está. Si es así, no me va a compensar venderlo.

Lo siento. Venga, gracias.

-A ver, Joaquín.

Aquí tienes.

Calentica, recién hecha.

-Gracias.

-Qué bien que hoy tengas un ratico, ¿no?

Aunque sea para tomarte un pinchico con tranquilidad.

-Sí.

-Ayer te tuviste que ir pitando.

-¿Ayer?

-Ayer cuando estabas aquí con tu hija, saliste pitando.

-Ah, sí, sí.

-Que, por cierto, qué graciosa es tu hija, ¿eh?

Qué bonica, qué amable con todo el mundo, qué risueña

y encima guapa, lo tiene todo.

-Sí, es verdad que vale mucho.

-Yo no tengo hijos,

pero debe ser un orgullo muy grande como padre

verlos ya así, mayores, espumados, que salen a la vida

y que ellos solos pueden salir para adelante, ¿no?

Mi marido sí que tiene hijos.

Uno ya mayor, casado. ¿Tú conoces a mi marido?

-Pues no lo sé, la verdad.

-Mi marido es policía nacional del barrio, de esta comisaría.

Seguro que lo conoces, uno canosillo

con la barbica corta.

Elías Guevara.

-Elías Guevara.

Sí, me quiere sonar, pero hace tiempo que no lo veo por el barrio.

-Sí, es que no está, está en París.

Precisamente por su hijo.

Porque al chaval le han detectado un cáncer

y está luchando contra él

y su padre ha ido allí a apoyarlo.

-Vaya, hombre, lo siento.

Espero que se recupere pronto.

-Sí, seguro que sí.

Ya ves, lo que no haga un padre por un hijo, ¿no?

-Sí, es cierto que uno se desvive por ellos.

-¿Tú tienes más?

-Sí, tengo otro, Carlos Manuel, cinco años tiene.

-O sea, dos problemas y dos sueldos.

-Si me perdonas un instante que voy a hacer una llamada.

Cristina, soy yo, tu padre.

Oye, que quería comentarte una cosita, nada,

cuando escuches esto, me llamas, por favor, ¿eh?

Un beso, hija.

-Estará con el novio, seguro.

Digo tu hija, que seguro que está con el novio.

Ya sabes cómo son de jóvenes y más cuando están así empezando,

que quieren estar todo el rato juntos.

-¿Tú conoces al novio de mi hija?

-Hombre, no lo voy a conocer.

Al Angelillo, pero si es el hermano de mi camarera.

¿No sabías que Angelillo el de tu hotel,

su hermana es mi camarera? Daniela.

Sí, hombre, sí.

Además, hacen una pareja más bonica.

-¿Ángel es el novio de mi hija?

-Sí, están monísimos...

¿Es que tú no lo sabías?

Ay, Joaquín, perdóname, yo pensaba que tú sí lo sabrías como...

¿Tenemos a Santigosa?

Se acababa de marchar del hotel cuando Alonso y Cepeda han llegado.

Les han dicho en recepción que hizo el "check out"

hacía media hora.

Media hora, media hora después de que publicaran la noticia.

Lo que decíamos, sabía que iríamos a por él.

No se lo ha pensado dos veces antes de huir.

Parece que estaba muy nervioso.

Según el recepcionista, iba con mucha prisa.

Bueno, al menos sabemos que estamos en la buena dirección

y que sí que estaba implicado en los casos de corrupción.

Supongo que estamos peinando la zona, igual no se ha ido

muy lejos de allí. Sí, hemos establecido un cerco

y lanzado una alerta con su descripción a través de H-50.

Tenemos tres patrullas buscándolo.

Voy a avisar también a la policía nacional de Córdoba

para que estén alertas porque a lo mejor consiguió huir

y regresa para allá. Ya.

Hay algo que me preocupa:

que Ramiro dé con él antes que nosotros.

Seguro que ya conoce la noticia de que su gran amigo

fue el auténtico traidor que lo delató a los rusos.

Es una posibilidad que no podemos descartar,

pero no nos pongamos en lo peor de momento, ¿no?

Tienes razón, confiemos en que lo localicemos antes que él.

Voy a informar a Miralles. Bremón.

(Música de suspense)

¿Qué haces aquí, Cristina?

-Te estaba buscando.

Creo que tenemos una conversación pendiente.

Ya sabes, cuando te has ido detrás del hombre ese.

¿Lo has cogido, por cierto? -No, pero no pasa nada

porque ya no va a volver.

-Oye, eso que me estabas diciendo de que podía contar contigo,

que tendría un hombro sobre el que llorar y todo eso,

¿a qué venía?

-Ah.

¿Y si mejor nos tomamos un cafecito en la tarde?

Y hablamos tranquilamente o luego nos vamos a la Red.

-Pues no, sé perfectamente que me estás ocultando algo.

No me voy a ir de aquí.

-Puede venir tu papá en cualquier momento.

-No, mi padre se ha ido, va a tardar en volver.

-Tengo cosas que hacer, trabajar, ni modo que no lo haga.

-¿Y qué vas? ¿A dejarme tirada?

Porque últimamente es lo que haces todo el rato.

¿Qué ha pasado, Ángel,

para que pases de estar a tope conmigo a huir cada vez que me ves?

-Escúchame, yo no estoy huyendo, ¿eh?

-No me tomes por imbécil.

Está claro que algo está pasando.

Estabas a tope, querías contarle todo a mi padre,

es que no parece que sientas todo esto por mí.

-¿Cómo no voy a sentir algo por ti? Claro que me gustas.

Lo que pasa es que para ti solo soy una conquista más.

-Que no, bobo.

Tú para mí eres muy especial.

Yo también tengo sentimientos, ¿sabes?

-Tú eres muy buena con las palabritas y así.

-Que no. -Yo no quiero ser tu objeto, ¿eh?

-No te preocupes.

De hecho, estaba pensando

que podríamos estar en contacto cuando vaya a Estados Unidos

y yo vendré en vacaciones y, bueno,

hasta podrías venir a verme alguna vez, ¿no?

-Me encantaría.

-Bueno, pues... -Pero...

No sé si va a poder ser, la verdad.

-Querer es poder.

Eso es lo que dice siempre mi padre.

-Yo creo que tu padre se va a equivocar en esta.

Esta vez.

-¡Míralo!

-¡Papá! -Así que es verdad, estáis liados.

-No, hombre, le estaba explicando lo de los presupuestos.

-Sí, sobándole con las pintas que lleva.

No me tomes por imbécil, os he visto.

Bueno, y todo el barrio.

-Papi, te estás equivocando, díselo tú.

-No, jefe, esto no es así.

-Tener que enterarme por la dueña de La Parra, es increíble esto.

-Papi, esa mujer se pasa el día sirviendo mesas,

nos confundiría con otra gente.

-Que su empleada es hermana de este señor.

-Vale, sí, coincidí con él, nos tomamos algo de risas,

pero ya está. De ahí a estar juntos, por favor, menuda película.

¿Cómo voy a estar yo con alguien como él? Somos superdiferentes.

-O sea, no hay nada entre vosotros. -¿Aire? ¿Qué más va a haber, papá?

¿Le has visto, me has visto? No. -¡Tú!

¿Me confirmas que no estáis liados?

-No, sí, sí estamos juntos.

Pero a ver, jefe. -¿Qué?

-Esto no es una aventura, estoy enamorado.

-Sí.

-Ya hablaremos tú y yo, vaya que si hablaremos, ¿me oyes?

¡Cristina! Cristina, ven aquí.

-Jefe, ¡jefe!

(Música dramática)

Si el árbitro ha retirado la denuncia, poco más podemos hacer.

Que Merinero lo suelte.

Cepeda, Alonso, ¿tenemos a Santigosa?

-Sí.

¿Lo habéis encontrado?

Parece ser. -¿Qué pasa?

-Dimos con él, pero era demasiado tarde.

-Está muerto.

(Música dramática)

No me lo puedo creer.

¿Qué ha ocurrido?

Mientras peinábamos la zona, recibimos un aviso de H-50.

-Un camionero vio un cadáver en un descampado.

-¿En qué descampado?

-Cerca de la estación de bus de Barlovento.

Como estábamos por la zona, echamos un vistazo.

-No nos lo esperábamos.

Estábamos convencidos de que había huido,

pero lo reconocimos enseguida.

¿Presentaba herida de bala? No, comisario.

-Pero ¿cómo ha muerto? ¿De muerte natural? ¿Un infarto?

-Lo dudo, tenía marcas en el cuello compatibles con estrangulamiento.

El cuerpo está ya listo para que le hagan una autopsia.

Estrangulado.

No coincide con el "modus operandi" de Ramiro Infante.

Él siempre mata con arma de fuego.

Lo sé, comisario.

-Lo que está claro es que Santigosa intentaba huir

y alguien se lo ha impedido.

Está claro que tiene que ver con la filtración de la investigación

por corrupción a Santigosa, no se me ocurre otra cosa.

Y esperemos que los informes de Científica y la autopsia

nos ayuden a entender lo que ha ocurrido.

Pero hay algo más.

-¿Qué es esto?

-Lo encontramos en el descampado

junto al móvil de Santigosa.

-"En el móvil de Santigosa hay un vídeo

que seguro interesa a la policía".

Vamos a verlo.

(Música de suspense)

"Lorenzo Tamayo no fue la persona que traicionó a Ramiro Infante

vendiéndolo a la mafia rusa.

Esa persona fui yo,

Guzmán Santigosa.

Yo soy el culpable

de la muerte de la mujer y de la hija de Ramiro Infante.

Y del intento de asesinato

de su hijo Lucas

y de él mismo".

¿Eso es todo?

Sí, ahí se acaba la grabación.

-¿Habéis comprobado si hay más vídeos en el móvil?

-Sí, pero nada que tenga que ver con el caso, aparentemente.

-Esto no es suficiente para señalar a Ramiro,

pero ¿quién sino ha perpetrado este crimen?

Lo que está claro es que quien le asesinó tenía mucho interés

en arrancarle esa confesión

y que no hubiera duda de que fue él quien traicionó a Ramiro Infante.

(Música de suspense)

En Jefatura también sospechan

que la filtración fue de alguien de allí,

pero claro, no lo reconocen oficialmente.

¿Saben quién ha sido?

-¡No me fastidies, Ángel, por favor!

Tú no sabes la cantidad de dinero que yo he invertido en mi hija.

En colegios, en que se relacione con gente de nivel,

para que acabe con un tío como tú. ¡No!

-Con un tío como yo.

-"Queridos excompañeros:

gracias por descubrir al responsable de la muerte de mi familia,

pero aún no estamos en paz, me debéis una.

Aún tenéis que pagar por la muerte de mi hijo Lucas".

-Me parece que esto de hacer correr el rumor por las calles

para que alguien me dé información sobre ese malnacido no está...

no está funcionando.

-Me imagino que te agobia mucho

saber que ese tío anda suelto aquí en Distrito Sur.

-Todos sabíamos que Infante

no estaba muy lejos, pero saber que está en el barrio

no es muy tranquilizador, la verdad.

-¿Vas a dejarme sin el máster en EE.UU.

mientras te llenas los bolsillos con tus timbas ilegales del hotel?

¿Utiliza un nombre de "hacker" para meterse en partidas en abierto?

He retado a Sonz y aquí estamos jugando.

No me puedo creer que estés jugando con el principal sospechoso.

Cuando pienso

en el infierno que pasé con Khan,

me hubiera venido bien que me ayudara alguien

que supiera por lo que estaba pasando.

-Entonces, ¿eso es un sí?

-Pues no, a mí tampoco me coge el teléfono.

Por supuesto que estoy preocupado, lo que no estoy es histérico.

Si no lo coge será porque no quiere o no puede.

Estará enfadada porque no puede hacer el máster ese de los Estados Unidos.

Adiós.

¿Te pasa algo a ti? -A mí tampoco me contesta.

-No quiero imaginarme para qué la llamas.

Quería diferenciar a Santigosa del resto de sus víctimas.

No lo consideraba digno de una ejecución canónica.

Lo que lo hace más imprevisible.

Podemos esperar cualquier cosa de él.

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Servir y proteger - Capítulo 949

29 abr 2021

Un mensaje confirma que el autor del estrangulamiento de Santigosa es Ramiro Infante. Hanna se anima a trabajar como voluntaria tras saber lo mucho que le ha servido su apoyo a Lúa. Joaquín echa en cara a Ángel haberse liado con Cristina y piensa en despedirlo.

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