Servir y proteger La 1

Servir y proteger

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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 934 - Ver ahora
Transcripción completa

El inspector Salgado está herido, muy grave. Nacha ha fallecido.

No quiere que trabaje con vosotras.

-No puedo hacer nada.

-A lo mejor Beatriz no está al tanto de algunos detalles interesantes

sobre su vida. De ti depende.

-¿Es verdad que Ramiro Infante está vivo?

Nunca sabrá que disparaste a su hijo, ¿de acuerdo?

(Música emocionante)

¿Te hago otra cosa, cariño? ¿Un té o algo así?

¿Qué te pasa, cariño? A ver.

Ay, no, no, perdóname.

Es que tenía la cabeza en el trabajo.

Tengo demasiados frentes abiertos y con Salgado en el hospital...

¿Por qué no llamas y preguntas qué tal ha pasado la noche?

¿No te importa?

¿Cómo me va a importar? Por Dios.

Recojo esto y me voy al centro de salud.

Buenos días, soy la inspectora Claudia Miralles, Policía Nacional.

(Timbre)

¡Emilio! Antonio.

¿Qué tal? ¿Cómo estás? Pasa. ¿Muy pronto?

No, acabamos de terminar de desayunar.

¿Quieres un café? Tengo un descafeinado.

Te lo agradezco, pero ya llevo unos cuantos en el cuerpo.

Ya, me imagino que...

bueno, dormís poco estos días, ¿no?

Sí, estamos todos desesperados con lo que ha pasado con Nacha.

Qué te voy a contar a ti, ¿no?

Salgado, por lo menos, sobrevivió.

Sí, eso por lo menos.

Oye, ¿y Claudia está por aquí?

Está hablando con el hospital.

Siéntate, anda. ¿Una tila?

No, no, gracias, no me quiero sentar.

Muy bien, pues yo se lo agradecería, ¿eh?

Venga. Adiós.

¿Qué haces aquí? ¿Ha pasado algo? No, no te alarmes.

¿Qué tal está Salgado?

Está aún inconsciente, lo tienen en observación.

¿Todavía no se ha despertado? No.

No os preocupéis, la operación fue complicada, perdió mucha sangre,

pero salió bien del quirófano.

Paciencia.

Bueno, diciéndolo tú me quedo más tranquila.

Me han dicho que me avisarán cuando podamos hablar con él.

Os dejo. Mucho ánimo, me voy a trabajar.

Gracias, cariño, te veo luego, ¿eh?

Adiós, Antonio. Gracias.

Claudia, escucha, lo de esperar para hablar con él...

mejor que no. Salgado es la única persona que nos puede dar

información nueva sobre lo que ocurrió allí,

así que deberías ir para allá a ver si puedes hablar con él.

Vale, voy para allá,

pero tú mientras tanto podrías intentar localizar

a la antigua jefa de Ramiro Infante, ¿no?

Rosalía Ferrer.

Fue muy colaboradora cuando hablamos con ella,

pero ya nos dijo todo lo que sabía. No,

nos dijo todo lo que le preguntamos. Ten en cuenta que, en ese momento,

ni nosotros ni ella pensábamos que estaba vivo.

Es verdad.

Nos puede venir muy bien para ayudarnos a hacer

un perfil psicológico.

Sí, pues a ver si consigues también hacer un mapa de rutinas,

no sé...

Si tenía una segunda vivienda, si tenía la familia política,

aficiones, lugar de vacaciones...

En algún sitio tiene que haber algo, algún hilo del que tirar.

Lo pongo todo en marcha, y tú vete al hospital,

a ver si Salgado puede y le puedes sacar una información.

Vale. Ah. Otra cosa.

Me han confirmado que mañana es el funeral de Nacha.

Luego te paso los datos por teléfono.

¿Van a asistir autoridades?

Sí, va el DAO y es posible que también vaya el ministro.

La van a condecorar, claro.

Pues espero que venga el ministro, por la propia Nacha,

por los compañeros

y por su familia.

Oye, hablando de compañeros.

Claudia, cuando vayas al hospital verás que hay dos agentes vigilando

la puerta de la habitación de Salgado.

Quiero que eches un vistazo a ver qué tal llevan

el operativo de seguridad, ¿de acuerdo?

Vale, de acuerdo.

Me parece buena idea.

Ramiro podría ir a por Salgado otra vez.

No creo que se atreva, pero no pienso correr ningún riesgo,

así que mientras Salgado esté en el hospital,

siempre habrá unos agentes allí en la puerta vigilando.

¿Crees que vamos a conseguir dar con Ramiro?

Pues no lo sé, lo que sí sé es que nos vamos a dejar la piel

en el intento.

Eso desde luego.

Venga, vamos.

Oye, ¿y si nos hacemos un cine luego?

Bea, te estoy hablando.

-Ya sé que me estás hablando, no puedo ir al cine, tengo planes.

-Pues nos tomamos un café, hablamos.

-¿Hablar de qué? Si ya hemos hablado.

Lo único que espero es que te des cuenta lo equivocada que estás

con Lu. -¿Cómo que equivocada?

Con Lu además, es que no soporto que la llames así.

No es nada personal, pero es que para el trabajo

pues no la veo.

-Es un tema de negocio, no es nada personal,

no es que la tengas cruzada. -No.

-Ni que no lleves bien que nuestra relación sea fantástica.

-Estás equivocada. -Vale, Eva.

A Lu le vendría muy bien el curro, aparte, tiene ya una edad,

tiene antecedentes, y tiene el problema de la artrosis, o sea,

no la ayudas porque no te da la gana.

-No quiero que tengas cerca a una garrapata.

-¡Guau! Una garrapata.

Siendo honesta, para mí siempre ha sido como una segunda madre

y me encantaría ayudarla.

-¿Una segunda madre? (ASIENTE)

-Si te escucha mamá.

-Da igual, ¿por qué seguimos hablando de esto?

No vas a cambiar de opinión. -Igual sí podría cambiar de opinión,

si dependiera de mí.

-¿Por qué no depende de ti? Depende de... ¿quién?

-Tenemos otro socio.

-Eva, la mensajería es tuya y mía, Quintero es socio del otro negocio.

A ver si tienes que consultarle cuando meas.

-Eh, suave, suave porque tiene razón, hay que ser discretas.

Esto no es ser discretas.

-Entonces, ¿en qué quedamos? ¿Decide Quintero o tú?

-Pues mira, decides tú.

Vamos a contratar a Lucía.

-¿En serio? -Bajo tu responsabilidad.

-Vale.

No te vas a arrepentir, acuérdate de esto.

-Y tu cruasán, cariño.

-Perdón, María.

-Oye, mañana es el funeral de Nacha, ¿no?

Me he enterado que la van a condecorar.

-Sí, le han dado la medalla al Mérito Policial

con distintivo rojo.

-Sí, es una medalla que

le dan a los que mueren en acto de servicio.

-Lo sé, se lo he oído a Elías muchas veces,

demasiadas.

(Vibración de móvil)

Yo... quiero que se quede Dani aquí, y si puedo acercarme al funeral

si no os importa.

-Qué nos va a importar, sabemos el cariño que sentías hacia Nacha.

Oye, ¿y Elías?

-Elías, el pobre no puede escaparse de ninguna de las maneras.

Su hijo ha estado con la segunda tanda de la quimio

y esta vez le ha sentado fatal.

-A ver si le llamo un día y le mando ánimos.

-Pues sí, le va a venir muy bien.

-Oye, ¿y a Aitana la ha avisado alguien?

-Sí, mi tío ha hablado con Merche y van a venir las dos al funeral.

-Supongo que la familia de Nacha lo tendrá más difícil, ¿no?

-Viene seguro una hermana de México,

el resto no sé si conseguirá billete, visado y todo este lío,

pero esta hermana está viajando para acá.

Ella gestionará qué hacer con los restos.

-Pobre.

Bueno, chicos, voy a seguir con lo mío.

(Vibración de móvil)

(Vibración de móvil)

Oye, Paula, ¿qué le pasa a tu móvil?

-Nada.

-No para de hacer ruidos.

-Bueno, a ver, es que...

me he puesto una alerta y cada vez que hablan de Lucas Infante

en redes sociales me vibra el móvil.

-Ah, ¿sí? Pues lo mencionan mucho, no para de sonar.

-Pues sí, más de lo que me gustaría, sí.

-¿Tienes miedo de que den tu nombre?

-Eso no se va a filtrar, Paula.

A la prensa no se le ha dado ningún nombre ni se le dará.

Los que sabemos quién disparó a Lucas

somos unos cuantos compañeros y nadie va a decir nada.

-Ya, pero tendrán que decírselo a Régimen Disciplinario

cuando les interroguen y ellos no son mis compañeros,

ni siquiera me conocen.

¿Cómo sé que no lo van a filtrar?

-Porque son profesionales y saben lo que está en juego.

-La verdad es que...

estoy muy cagada con esta investigación.

-Pues no tienes motivo, no hiciste nada mal.

-¿A ti te han abierto expediente alguna vez?

-Sí, alguna vez.

-Ah, ¿sí? Pensé que no tenías ninguna mancha en tu historial.

-Y no la tengo.

Y tú tampoco la vas a tener.

Que te investiguen no significa nada, simplemente es su obligación

cuando sucede algo así.

Y lo único que van a encontrar es que tuviste una actitud heroica.

Que le salvaste la vida a un comisario

y a unos cuantos compañeros más.

Tampoco te hagas ilusiones porque a ti medalla no te va a caer.

-Bueno, tampoco la quiero, ¿eh?

Lo único que quiero es dormir tranquila por las noches.

-Paula, puedes dormir tranquila.

Ramiro Infante nunca va a saber quién disparó a su hijo

y si se entera, le va a dar igual. ¿Y sabes por qué?

-Sí.

Porque antes le habremos detenido

y pasará el resto de su vida en la cárcel.

-Esa es la actitud.

Anda, quédate tranquila y disfruta de ese cruasán.

-Gracias.

(SUSPIRA)

(Vibración de móvil)

Qué duro es verle así, ¿verdad?

(Música dramática)

¿Sabes? Cuando estábamos casados me preparé mil veces para esto,

pero ahora que ha llegado el momento se me hace un poco duro.

Ya.

Ay, gordo,

todo va a salir bien.

Tomás, ¿puedes escucharme?

Soy Mabel.

Estoy aquí contigo.

Te vas a poner bien, de verdad, te lo prometo.

Es muy duro verle así,

pero te tienes que concentrar en creer que va a salir

de esta sin mayores consecuencias.

Bueno, es lo que me digo yo todo el tiempo.

Sí.

Yo tampoco puedo imaginar otra cosa.

Además, viniendo para acá, me he cruzado con un médico

de los que le atienden y me ha dicho que están

muy contentos con la evolución que está teniendo.

¿Tú sabes algo más? No, no. Lo que nos contaron ayer.

Que la operación fue muy complicada, pero que salió bien.

Creen que no van a quedar secuelas.

Todavía les quedan muchas pruebas por hacer,

algunas de ellas son muy importantes,

pero no se las pueden hacer hasta que no despierte,

así que no nos tocará más que tener paciencia.

Es una suerte que estés aquí,

porque entiendes de esto muchísimo más que yo.

La suerte es que la bala no le ha tocado la médula espinal.

Casi seguro podrá recobrar toda la movilidad.

Claudia, hay una cosa que no me puedo quitar de la cabeza.

¿Cómo ha podido pasar esto?

Yo también me lo pregunto, te lo aseguro.

¿Cómo es posible que ninguno de los dos

llevase puesto el chaleco antibalas?

Pues porque se suponía que el caso estaba cerrado.

El asesino de policías estaba muerto

y nada en la investigación nos hacía sospechar

que hubiera un segundo asesino.

¿Y quién es?

He mirado toda la prensa y no dice nada de él,

solo hablan de Lucas cuando murió al escaparse de comisaría.

Mabel, no te puedo contar nada más. Venga, por favor,

no me vengas con esa. Pero mira cómo está,

¡si está vivo de milagro!

(Música dramática)

Lucas Infante tenía un cómplice. Pero no te puedo decir nada más.

¿Un cómplice? ¿No actuaba solo?

¿Durante este tiempo han conseguido que no os dieses cuenta?

Sí, es un error incomprensible

del que me voy a arrepentir toda la vida.

¿Le habéis detenido? Mabel, por favor.

¿Me estás diciendo que se os ha escapado?

Eso quiere decir que se podrá presentar en cualquier momento,

que puede venir aquí a rematarlo. No te preocupes,

tenemos dos agentes en la puerta permanentemente.

¿Tenéis alguna pista? ¿Ha dejado alguna?

Mabel, es una investigación en curso, no puedo decirte más.

Vale, vale. Perdona. -¡Aguirre!

-¡Tomás! -Aguirre.

-No te muevas.

-¿Dónde estoy? -Aviso a la enfermera.

-¿Qué suena? Tranquilo, Tomás, por favor.

¿Qué suena?

Soy Claudia. Tranquilo, descansa. ¿Vale?

¿Dónde está Aguirre?

Es mejor que no hables, tienes que descansar.

¿Dónde estoy?

Estás en el hospital. Tranquilo, tranquilo, por favor,

estás en el hospital, enseguida viene el médico.

Pero si no me duele nada.

¿Por qué estoy...?

¿Por qué...?

Ya, ya... ¿Por qué...?

(Puerta)

Adelante.

Comisario, ¿nos ha llamado? Sí, pasad, pasad rápido.

No, no, no te sientes.

Os tenéis que ir rápidamente a la calle Rosales 10.

Ha llamado un vecino, un tal... ¿Manuel Fuertes?

Exactamente. "Posible escape de gas".

Sí.

Ha estado llamando, pero no cogían el teléfono.

El 112 ha avisado a los bomberos.

Escuchad, si os dicen que puede haber una explosión,

desalojáis el edificio a toda velocidad.

¿Rosales 10 está cerca del intercambiador de Barlovento?

Así es, por eso os lo digo. Lo último que me faltaba ahora

es tener que desalojar una terminal de autobuses.

Bastante tienen ya en Jefatura conmigo

con lo que está pasando por aquí. Así que venga, corriendo.

(Música triste)

María, ¿te quieres ir a casa?

-No, no, ¿qué hay que hacer?

-Ya me ocupo yo, que tú no estás para nada.

Que Nacha era muy amiga tuya y de Elías.

-Ya, cariño, pero subirme a casa a darle vueltas a la cabeza...

tampoco hago nada.

Dime, ¿qué es lo que hay que hacer? ¿Qué hacemos?

-Ya no hay que hacer nada, ya está todo servido.

Podemos descansar, si quieres.

-Bueno, pues cuéntame algo de tus cosas, cuéntame algo.

¿Tienes ya chica para compartir piso?

-No, vi una que se llama Chloe

que es supermaja, me cayó superbién, no hace preguntas raras,

no pone pegas, o sea, todo genial. Trabaja en una "boutique".

Está de aprendiza, pero va para diseñadora.

-Bueno, pues parece una buena opción, ¿no?

-Sí, sí, a mí también me pareció una buena opción.

Luego, también vi a otra que se llama Marta

que es secretaria de un bufete de abogados,

que a ver Chloe es mucho más simpática.

Esta era más así... más "seriesona",

pero que tiene una nómina de secretaria de dirección,

que es una ventaja.

-Ya. O sea que hay como un empate, ¿no?

La que te cae muy bien, muy bien, igual algún mes no te puede pagar.

Y la que te puede pagar seguro, no te cae tan bien, tan bien.

-Eso es. Así que no sé qué hacer.

(Notificación de móvil)

Bueno, pues...

Anda, mira.

Es Marta, la secretaria.

Que dice que le encantó la casa y la habitación.

-Oye, pues mira,

igual yo iría por lo seguro, ¿eh? Porque al fin y al cabo

buscas una inquilina, no una amiga para irte por ahí de copas.

-¿Y esto?

Mira.

-Las cortinas. -Las cortinas.

"¿Qué te parecen? Pensaba para mi cuarto,

pero podría estar bien también en el tuyo y en el salón a juego".

¿Esto?

"Vienen con estos cojines a juego.

Moviendo el sofá, la pared de enfrente quedaría perfecta

con esta planta.

Es una dracena. Es un poco grande, pero alegraría mucho el salón

y quedaría todo más 'feng shui'".

(A LA VEZ) -¡Chloe!

-Chloe que esta se ve que es una marimandona.

En dos días la tienes en tu habitación

ordenándote todos los cajones. -Total.

-Ojito. -Mira, voy a llamar a Chloe.

Ya está. -Pues sí. ¿Y habla bien español?

-Sí, claro, si es de Asturias.

-Ah. Con ese nombre pensaba que era francesa.

-No, qué va. La voy a llamar de una vez.

-Sí, llámala no vaya a ser que encuentre algo mejor

y te tengas que quedar con la otra.

Yo también voy a llamar a Elías.

Oye, cariño, te agradezco mucho que me hables de tus cosas porque...

No sé, me ha despejado un poco.

-Ay, María, ¿qué dices? Gracias a ti por ayudarme a decidirme.

Te quiero.

-Y yo a ti, bonica.

(Música emotiva)

¿Dónde está?

-Firmando no sé qué con el letrado.

(SUSPIRA) -Me va a caer una bronca.

-O no. A lo mejor nos ha citado para asignarnos un caso.

-Eso lo hace Miralles.

-Miralles está en el hospital con Salgado.

-Pues si nos ha citado para asignarnos un caso,

llega diez minutos tarde.

12, 12 minutos.

-Tómatelo como un descanso extra.

-Pues vaya descanso.

(Música de tensión)

Sabéis por qué estáis aquí, ¿no?

Saturnino Morales.

Pues sí, efectivamente.

Saturnino Morales.

Comisario.

Alonso.

En un día como hoy,

en el que tenemos recién operado al inspector jefe,

en el que tengo que preparar el funeral de una compañera,

en el que Régimen Disciplinario está investigando a mi sobrina

por la muerte de un detenido,

en el que tenemos en la calle a un asesino de policías,

en el que Jefatura está pensando

si llevarme a patrullar por el mar de Alborán.

En un día como hoy,

lo último de lo que tendría que acordarme

es de Saturnino Morales,

pero gracias a la oficial Alonso

¡Saturnino Morales está en la primera línea de marrones

que tengo que solucionar!

¡Lidia!

¿No habíamos quedado en que ibas a pedirle disculpas?

No era mi intención desobedecer una orden.

No era tu intención, ¿no?

No, no lo era, si yo fui a calabozos

con la intención de disculparme y de cerrar este tema, pero...

Y lo intenté, pero luego fui allí y...

Y no sé qué me pasó, es que no lo pude controlar.

Mira, Lidia, de verdad.

Entiendo muy bien lo que sentiste, de verdad, completamente en serio,

hay criminales que...

sacan lo peor de nuestro carácter. Y tu carácter ya de por sí,

hay que decirlo, es bastante volcánico,

pero somos policías, hay que verlo venir, ¿no?

Sí, señor. Sí. Lidia,

no se trata a un detenido como tú trataste a Saturnino Morales.

En esta comisaría somos profesionales

y trabajamos como profesionales con los buenos, con los malos

y con los peores.

Así que no te paso ni una más.

No más Saturninos Morales,

no más Evas Velasco.

Lo último que necesito ahora

es otra investigación de Régimen Disciplinario

por abuso de autoridad.

¿Puedo contar con que esta va a ser la última vez?

No volverá a ocurrir, comisario. Me gustaría escuchárselo a ella.

No, no va a volver a ocurrir, comisario.

Yo no he oído nada. ¿Tú has oído algo?

No volverá a ocurrir, comisario.

Y siento mucho las molestias que haya podido ocasionar.

Perfecto, pues se acabó la bronca. Ahora a trabajar.

Tomad.

Anoche atracaron a un taxista

en la calle Godella, en San Cristóbal,

a punta de pistola. El taxista se resistió

y el atracador le pegó un tiro a bocajarro.

Quiero que vayáis al hospital donde está y que veáis

si os puede dar algún dato. Después os vais a la calle Godella

a ver si hay testigos.

¿Y nos va a retirar del caso de Ramiro Infante?

-Venga, vámonos para el hospital. -Un momento.

¿Vamos a perder el tiempo con esto

mientras tenemos al asesino de Nacha en la calle?

Por Dios, Lidia.

¿Solamente te ha durado un minuto el cambio de actitud?

Mira, te voy a decir una cosa.

En esta comisaría hay personal de sobra para investigar

el caso de Ramiro Infante y para meterle en el calabozo

sin insultarle, ni amenazarle,

ni el riesgo de que nos denuncie por abuso de autoridad.

Alonso, tenemos una víctima en el hospital

y testigos por encontrar.

¿Qué te parece si dejamos de discutir y trabajamos?

-Vale, yo merezco este castigo, pero él no tiene la culpa de nada.

Lidia, te estoy asignando un atraco a mano armada,

y, si la cosa se complica en el hospital,

podríamos estar hablando de un asesinato.

¿Qué pasa? ¿No es suficiente para ti?

Entonces podrías pedir el traslado a los GEO, la UDYCO o algo así, ¿no?

Lidia, no digas una sola palabra más. ¿Me oyes?

Tenemos una orden, vamos a cumplirla.

Haz caso a tu compañero. Es veterano y tienes mucho que aprender de él.

(SUSPIRA)

Bueno, pues ahora sí es oficial. Bienvenida al pisito.

-¡Ey!

Jo.

De verdad, qué ilusión.

Sabes que me voy a poner a dar saltos de alegría.

No sabes lo que cuesta encontrar habitación en Madrid, está fatal.

-Ya, sí lo sé. A mí también me costó encontrar este pisito, no creas.

-¿Sí?

-Oye, te voy a invitar a tomar algo para celebrar.

-Chloe, me encantaría, pero me salí del bar así de rapidín

y no quiero abusar.

-Ah, vale, claro. Gracias por venir a abrirme.

Y dale las gracias a tu jefa también de mi parte.

-Nada. Esta noche si quieres te ayudo a colocar cositas en tu cuarto o...

-Sí. Tampoco es muy necesario, la verdad.

Me he pedido el día libre y voy a ir trayendo mis cosas poco a poco,

tranquilamente, o sea que no te preocupes.

Pero...

importante.

Para ti. Es la fianza y el primer mes.

-Ah, vale. Muchas gracias. Luego hablamos del tema de limpieza,

de las baldas del "refri", la cocina... Esas cosas.

-Tú tranquila. Y oye,

que muchas gracias, de verdad, por haberme elegido a mí.

Estoy segura de que había mucha gente para quedarse con la habitación

y te lo agradezco mucho. -Nada. Había gente, sí,

pero he sentido que había buen rollo entre nosotras, buena vibra,

y es importante para mí. Que no se me olvide, tus llaves.

-Gracias. Yo también lo sentí.

(RÍE) De verdad. No me quiero flipar,

pero creo que vamos a ser buenas amigas.

-Yo también lo creo.

-Antes de que te vayas. Si no llegas muy cansada del curro,

¿te puedo invitar a una copa?

-Sí, claro. ¿Por qué no? Vengo, cocino algo para las dos

y vamos por ahí. -¿Lo dices en serio?

-Sí. -¿Vas a cocinar para mí?

Ostras.

"Joer". No he encontrado un piso, me ha tocado la lotería contigo.

-Que no, mujer. No es para tanto. A mí me encanta cocinar

y siempre me traigo algo de lo que sobra en La Parra

e improviso. Ya verás, te vas a chupar los dedos.

-Jo, gracias, pero las copas de luego las pago yo, son mías.

Tú eliges el sitio, porque yo por aquí no conozco nada.

-Bueno, pues vamos al Moonlight, que tiene un ambiente tranquilillo

y podemos charlar a gusto.

-Genial.

Comisario.

¿Qué tal en la calle de Rosales 10? ¿Alguna novedad?

Sí, hubo que evacuar. Menos mal que había pocos vecinos,

solo dos puertas por planta. ¿No ha habido ninguna explosión?

No, el jefe de bomberos dice que llegaron a tiempo,

pero el gas llevaba abierto horas.

Lo importante es que no ha habido ninguna muerte que lamentar.

Ahora hay que localizar al dueño.

Hay que poner una denuncia, no se va a librar de una buena multa.

Me temo que ya lo hemos localizado, comisario, y que no la va a pagar.

Estaba dentro del piso.

No fastidies.

¿Un suicidio?

Puede ser.

Dos muertes.

Silvia Rodríguez y Rubén Campos, 35 años tenían los dos.

Ella tirada en el suelo del salón vestida de calle

y él en la cama en pijama.

Un poco raro, ¿no?

¿Signos de violencia?

No, a simple vista no,

pero tendremos que esperar a ver qué dice la autopsia.

El salón estaba desordenado, como si hubiesen discutido.

¿Una pelea de pareja?

Podría ser. A lo mejor él la mató en el salón

y abrió el gas para suicidarse.

¿Se puso el pijama y se fue a la cama? Me parece un poco raro.

Cosas más raras se han visto en personas que matan a su pareja.

A ver, podría haber sido un suicidio pactado,

aunque me parece raro.

En esos casos lo normal es encontrarlos a los dos juntos.

Esas cosas suelen llevar ciertos rituales encima.

Científica está recogiendo pruebas, en un par de horas sabremos más.

¿Qué os han dicho en el anatómico forense?

Que a lo largo del día nos darían los resultados.

Bien.

En cuanto tengáis alguna información me la decís, por favor.

Hecho.

Gracias.

¿Qué tal en el hospital?

-La buena noticia es que el taxista no se va a morir,

la mala es que no recuerda nada nuevo.

Estoy pasando a limpio su declaración y el parte médico.

¿Cómo te ha ido a ti en Godella? -Bien. Bien, bien.

Había un vecino que tenía un móvil bastante decente

y ha conseguido hacer una buena foto del atracador.

La he reenviado antes de venir y estoy esperando ver los resultados.

¡Bingo! Está fichado.

-A ver.

Félix Muñoz Saavedra.

Menudo historial tiene el tipo.

-La última dirección es bastante reciente.

¿Vamos a ver si le vemos?

-Claro que sí. Pásame los datos del testigo

para que los incluya en las diligencias

y pedimos una orden de arresto al juzgado.

Con un poco de suerte nos lo traemos de la casa.

-Ya está, ya te lo he enviado.

-Muy bien, estupendo.

Ve sacando un K.

-Voy.

(Música de tensión)

Estás enfadado, ¿verdad?

-Estoy enviando un "e-mail", necesito cinco minutos.

-Pero desde que hemos salido del despacho de Bremón

no me has mirado a la cara.

-¿Cómo quieres que te mire a la cara si tú estabas en Godella

y yo en el hospital? ¿Quieres una videoconferencia?

-Vale, confirmado. Estás enfadado.

Te he decepcionado.

(SUSPIRA)

-Tengo que terminar esto urgentemente.

Vete sacando un coche y vamos a por Saavedra.

-Vale, pero antes solucionemos esto.

Échame la bronca, pero no pases de mí.

Néstor, ya sé que me lo merezco.

Te he metido en un lío sin comerlo ni beberlo, pero somos un equipo.

Deberíamos poder hablar este tipo de cosas.

-Hala, enviado.

Bueno.

A ver.

¿Qué pasa?

-Que te duele no estar en el caso de Ramiro Infante.

-Lidia, tengo cumplidos ya un montón de años.

A mí hace ya tiempo que siempre me duele algo.

Cuando no es la rodilla, es el hombro o la espalda.

Pero ¿sabes lo único que ya no me duele?

El orgullo.

Es lo único bueno que tiene hacerse viejo.

Aprendes a dejarte de leches y a cumplir órdenes sin rechistar.

-Mi carácter es un asco, ya lo sé, lo reconozco.

Pero también me dejo la piel en cada caso.

-Sí, y así te va.

Hazte a la idea de que, en esta profesión,

por lo único por lo que no te echarán es por cumplir con tu deber,

pero por pasarte de la raya conozco a unos cuantos jubilados

antes de los 40.

-¿Qué me quieres decir con eso? ¿Que me lo curre menos?

¿Hay que ser una cínica para sobrevivir en la policía?

-Es una manera, pero no te la recomiendo

si no quieres acabar siendo una amargada. No.

Tienes que aprender a controlar tu genio

y a cumplir las órdenes, y no solo las que te parezcan bien a ti.

-Ya lo sé, pero este caso era diferente.

Lo sabes.

-Vamos a ver, Saturnino no secuestró a tu hermana.

-Ya, pero ha secuestrado a otras niñas.

No merece el mismo respeto que cualquier otro criminal.

-Mira, Lidia.

Perdí a mi mujer de una forma que no se lo deseo a nadie.

¿Sabes lo que me apetece cada vez que detengo a un traficante?

No eres la primera ni la única policía

que sufre un crimen en sus carnes, pero eso no te convierte en especial,

ni te coloca por encima de las normas.

-Ya sé que no estoy por encima.

Y ya te dije que asumiría las consecuencias.

-Pero esas consecuencias no solo te afectan a ti,

le afectan a toda la comisaría y más con la que está cayendo.

Ya oíste lo que dijo el comisario.

-Lo sé, lo sé.

-Vamos a ver.

Si hay un sitio con gente que comprende lo que te pasa,

es esta comisaría.

Aquí hay un montón de compañeros dispuestos a echarte una mano.

Tienes que aprender a separar tus emociones del trabajo

y tener más empatía hacia tus compañeros

antes de abrir la boca y empezar a soltar perlas.

-Lo siento.

He sido una irresponsable.

Si quieres cambiar de binomio, de verdad que lo entenderé.

-Pero qué cambiar ni qué cambiar, de verdad.

Lidia, no te confundas.

Eres muy buena poli.

Hacemos buen equipo.

Con un poco de suerte,

hoy nos traemos a un malo en el asiento de atrás.

Un malo relacionado con un intento de asesinato, así que poca broma.

-Vale, pero antes quiero decirte una cosa.

Te admiro, Néstor, y aprendo mucho contigo.

Siento mucho haberte causado problemas.

No pensé lo que hacía.

-Lo sé, Lidia.

Lo sé.

¿Ahora qué tal si dejas de machacarte y vamos a darle un palo

al tal Saavedra?

-Vamos, abuelo.

-Ya voy, polluelo.

(Puerta)

Adelante. Comisario, ¿tiene un momento?

Sí, pasad.

Tenemos noticias sobre la fuga de gas de Rosales 10.

Contadme.

El informe preliminar confirma que Rubén Campos murió

por una inhalación de gas, pero Silvia Rodríguez no.

¿Qué dices?

(Música de suspense)

"Depresión craneal en región occipital

con herida contusa".

La desnucó.

Ella murió a las 05:00 aproximadamente

y él siguió vivo hasta las 07:00.

O sea, que la mató

y luego se arrepintió, o se volvió loco o lo que fuera

y decidió suicidarse abriendo el gas.

Pero no tenemos el objeto con el que la mató.

Pues ojo con eso, porque...

sin arma del crimen, nuestra hipótesis

se tambalea completamente.

Cierto.

Creo que es un caso perfecto para la UFAM.

Muñoz, ¿puedes venir para acá, por favor?

Gracias.

Bueno, ahora la cosa está un poco parada, pero luego se anima.

-¿Ves? Tenemos que quedarnos.

Nos tenemos que tomar otra después de esta. Si la cosa mejora.

-Ya, ya. Bueno.

El chico de ahí atrás te estaba echando ojitos, ¿eh?

Es mono.

-Hombre.

Es un querubín.

-Querubín. -Que no. Un querubín, sí.

No, tía. A mí dame tíos... No, es que aquí no hay.

Tíos bien plantados.

¿Sabes? Como con carita de malote, con barba que raspe un poco.

-No tienes novio, ¿no?

-No.

A ver, es que yo paso de pasar toda mi vida con el mismo tío.

Encima luego te piden que les cocines y compres calzoncillos. O sea, no.

¿Y tú tienes novio?

-Eh... Yo no, no tengo novio.

He tenido un par. Luis, que se fue a Portugal y no volvió,

y... y Carlos, que fue el último.

Pero de Carlos te platico otro día porque...

no vamos a acabar.

-Tenemos tiempo, que vamos a vivir juntas.

-Por eso.

-Aquí tenéis, chicas.

(A LA VEZ) -Gracias.

-Oye, ¿y qué paso con Carlos este? Perdón por preguntar,

pero ¿qué? ¿Te rompió el corazón? -No. Chinchín.

-¡Chinchín!

-¿Sabes qué es lo peor?

Que lo veo todos los días.

-¿Por? -Porque todos los policías

de Distrito Sur se toman el café en mi bar, entonces...

-¿Que es poli?

-Sí, ¿por?

-"Buah", tía. O sea, es que me ponen mogollón los polis,

pero con uniforme. -No te cortas un pelo, ¿eh?

-¿Yo? Nunca. ¿Para qué?

-Ya. Voy un momento al baño.

-Vale.

-Comisario.

Pasa, por favor.

Muñoz, ¿has oído hablar del desalojo de esta mañana

junto a la estación de Barlovento?

Sí. Una fuga de gas, ¿no?

Exacto. Ahora ellos te ponen

al día de todo, pero resumiendo,

las estadísticas de violencia de género

siguen engordando. Mira.

Aquí lo tienes.

Gracias.

Madre mía, menudo año llevamos.

Pues sí, la verdad.

Si finalmente se confirma

que el caso es de violencia de género,

pasa a la UFAM y Muñoz se encargará de organizarlo todo, ¿de acuerdo?

Dos cadáveres, madre mía. -Sí, ahora te lo cuento todo.

-Vale. Bueno, si necesitáis cualquier cosa,

me lo decís, y cuando hayáis puesto al día a Muñoz

se lo contáis a Cepeda. ¿A Néstor?

Sí, tal y como están las cosas Miralles está sobrecargada

y va a echar un cable.

Entendido, comisario.

Gracias.

-Oye, ¿vienes sola?

-Pues no. Mi amiga está en el baño,

pero vamos, seguro que no le importa que te tomes una copa con nosotras.

-¿Segura? (AFIRMA)

-Oye, perdón, una cerveza.

No eres de por aquí, ¿verdad? -No, me acabo de mudar.

Soy Chloe, con "h".

-Ah, yo Ángel, sin "h" y tilde donde quieras.

(RÍE)

-Vale.

-¿Y qué? ¿Te gusta el barrio o...?

-Pues no es el centro,

pero no está mal, tiene su rollo. -Ya.

Hay muchísimos lugares que te puedo llevar.

Si quieres, te hago de guía turístico.

-¿Sí? ¿Y adónde me llevarías?

-Pues mira, hay una estatua

de alguien que murió

y que era importante. -Muy bien.

-No sabes cómo te va a gustar. Hay más, también hay una plaza...

-¿Qué tal, Angelito? ¿Qué haces aquí?

-Dani, que...

¡No! -Es mi hermano.

-¿En serio? "Buah", chaval, ¿qué dices?

-Chloe es mi nueva compañera de piso.

-No, no, no, no puede ser. (RÍE)

-O sea, que vas a vivir en mi cuarto. -Qué fuerte.

-Qué fuerte. -Qué casualidad.

-Oye, eso lo tenemos que celebrar, ¿no?

Es más, vamos a pedir unos daiquiris o no sé,

unos mezcales, unos tequilas. ¿Cómo ven? ¿Sí?

-Bueno, justo acabábamos de pedir otras dos caipiriñas.

Es que es noche de chicas, Angelito,

¿verdad?

-Sí. -Ah, bueno.

-Disfruten de la noche de chicas pues.

-Vale, gracias.

-¿Puedo retar? ¿Sí?

(Puerta)

Adelante. ¿Se puede?

Claro, pasa.

Pensé que ya se habría ido a casa. Para ir y no poder dormir

pues prefiero quedarme aquí y adelantar algo de trabajo. ¿Y tú?

Íbamos a devolver el K y nos íbamos.

Ya sabemos quién disparó al taxista:

nombre, apellidos, dirección y filiación completa.

A ver. Félix Muñoz Saavedra.

Tiene varias condenas y muchas denuncias.

Hemos ido a buscarlo, pero de momento no hay rastro de él.

Se ha dado a la fuga. Eso parece,

pero no tardará mucho en caer.

Es una mala bestia, pero no es especialmente listo.

¿Podría pasar a limpio las diligencias mañana?

Por supuesto, vete a casa ya. Muy bien, muchas gracias.

Buenas noches. Buenas noches.

(TITUBEA)

Comisario.

Sé que a Lidia le pierde su boca,

pero es muy buena policía,

uno de los mejores binomios que he tenido.

Es muy buena, ya lo sé,

por eso se ha llevado la que se ha llevado.

Cualquier otra que no fuera tan buena

no se hubiera llevado mi bronca.

Le hubiera abierto un expediente disciplinario y ya.

Bueno, solo quería decírselo.

Néstor, verás, antes de que se me olvide.

Ha aparecido una pareja muerta por un escape de gas,

pero todo apunta a que se trata de violencia de género.

Por eso lo está coordinando Muñoz. Sí, Carlos me ha comentado algo.

Me gustaría que supervisaras el caso.

Ya sabes, ver que la línea de investigación va por buen camino.

Muy bien, por supuesto.

Néstor.

Sí.

Siento haberte retirado de la investigación del Vigilante.

Nada que sentir, comisario.

A ver.

¿Que me gustaría ser yo quien le ponga las esposas a Ramiro?

Por supuesto, no se lo niego.

Pero vamos, un malnacido capaz de atacar a taxistas

y de pegarle un tiro a bocajarro a uno de ellos ¿por cuánto?

No sé, 100, 200 euros.

No me parece que sea un caso menor

y ayudar a una compañera

en un caso de violencia de género con dos muertos pues tampoco.

Mira.

¿Es este?

Sí, es este, Ramiro Infante Holgado,

el asesino de Nacha.

Parece mentira, ¿eh?

Tiene cara de buena persona. Ya ves, las apariencias engañan.

O a lo mejor era una buena persona cuando le hicieron esta foto.

La verdad es que no sabemos lo que sería de nosotros

si intentaran asesinarnos y luego

ejecutaran a toda nuestra familia.

¿Ha podido hablar con su jefa?

No, a ver si mañana nos cuenta algo

y espero que sea pronto

porque estoy seguro de que ya está eligiendo su siguiente víctima.

Si antes ya era un loco, ahora que hemos matado a su hijo

debe estar deseando apretar el gatillo.

Así es, sí.

Pero, comisario, eso creo que juega a nuestro favor.

Sí, esos impulsos serán los que le hagan cometer un error.

Ojalá tuvieras razón, pero...

ese tipo está muy bien preparado, no comete errores.

Pero dejó vivo a Salgado, primer error.

Le preocupa su sobrina, ¿no?

Bueno, en realidad me preocupa todo el mundo de esta comisaría.

El nombre de Paula no se ha filtrado,

pero sabe que su hijo murió aquí en Distrito Sur.

Todos estamos en su punto de mira.

Así es.

Bueno, ¿volvemos a casa?

Me parece una gran idea.

(Puerta)

(Música de suspense)

¿Qué haces aquí?

-Puedo pasar, ¿verdad?

¿Qué tal el hotel? ¿Bien? -El hotel bien.

Me tratan bien, la familia bien, de salud bien, gracias.

¿Podemos cortar la charla e ir al grano, por favor?

-Vengo a zanjar el tema de tu trabajo en la mensajería.

-No hace falta que me des más explicaciones,

me lo has dicho todo,

me ha quedado clarísimo. -Si te hubiera dicho

todo lo que tengo que decirte no estaría aquí.

-A ver.

¿Qué?

-Desde que has llegado, como siempre, has estado manipulando a Beatriz.

-No era mi intención.

No tengo culpa de que Beatriz me quiera como a una madre.

-Qué curioso que utilices esa expresión, digo,

igual que ella.

Las dos lo explicáis de la misma manera,

solo que tú lo estás aprovechando para hacer chantaje emocional.

-Tú lo llamas chantaje y yo lo llamo pedir ayuda a una amiga

y ella que es una persona noble y empática,

no un témpano de hielo como tú,

ha entendido mi problema y me quiere ayudar.

No sé qué hay de malo en ello.

-No sabes qué hay de malo en ello. -No.

-Mira, te voy a explicar.

Beatriz, a la que tú llamas tu amiga,

es mi hermana

y podrías destrozarle la vida contándole cuáles son sus orígenes.

-Se me está enfriando la cena.

-Me da exactamente igual. ¿Qué pasa? ¿Ya no quieres el trabajo?

-¿Qué?

-Estarás a prueba un tiempo.

Si funcionas te quedas y si no a la calle.

-No pido más.

-Y yo no pido menos.

Tampoco vas a tener un sueldazo y no voy a tratarte distinto a nadie.

-No lo pretendo.

Gracias por darme esta oportunidad, es muy importante para mí.

-¿Sí?

Bueno.

Pues a ver qué haces con ella.

Yo voy a explicarte lo que voy a hacer:

proteger a mi hermana

como sea, como haga falta,

pero Beatriz no va a sufrir.

-Te juro que no le diré nada.

Mejor para ti.

Que aproveche.

-Gracias.

(Música de tensión)

(SUSPIRA)

-Comisario, una cámara de seguridad me ha dado un plano

de Lucas entrando en el polígono industrial.

Creo que puede tratarse de su escondite.

-¿No podía estar de paso por allí?

-Podría ser, pero lo dudo, lo he comprobado

y a la mañana siguiente vuelve a pasar,

solo que en dirección contraria. -¿Ha pasado la noche allí?

-La noche entera y si lo ha hecho es porque tiene su refugio.

¿Estás seguro de que no se trata de una casualidad?

Es que el polígono el único punto de acceso que tiene es ese.

Si alguien quiere entrar o salir del polígono debe pasar por ahí.

-Seguro que el escondite de Lucas es el de Ramiro.

Es muy posible que se esté escondiendo allí.

Pásame la localización.

Se la he mandado al móvil, la tiene ya.

El único problema que veo es que lo mismo, bueno,

es que el polígono no es pequeño, es bastante grande.

Bueno, vamos a organizar un operativo.

Contacto con la empresa de seguridad. -Vale, he traído un plano.

Fuentes, escucha, ¿dónde andas?

Estupendo, es muy cerca del polígono industrial

donde te voy a enviar ahora. Escucha, tenéis que ser discretos

pues quiero que controléis el acceso principal de entrada.

No hagas nada, ¿de acuerdo? Hasta que no lleguen

unas patrullas que te voy a enviar también.

Es muy posible

que Ramiro Infante se esté escondiendo allí.

Vamos a atraparlo, ¿de acuerdo?

Bien. Gracias.

(Música de suspense)

Es de la oficina de prensa. ¿Y qué dicen?

Nos dan permiso para publicar la identidad de Ramiro Infante.

No, Félix, no puedo esconderte. No quiero líos con la policía.

Eso tenías que haberlo pensado antes de disparar a ese taxista.

"¿Has hablado con Rosalía Ferrer?". Sí, sí, he hablado con ella.

Se ha quedado a cuadros cuando se ha enterado de que Ramiro

seguía vivo y siendo cómplice con su hijo de los asesinatos.

¿Cómo me fio de ti si no paras de manipular a mi hermana?

Y ahora le das pena para conseguir trabajo.

-Sé que me dispararon

y que Lucas Infante está muerto.

¿Queréis decirme quién me atacó precisamente allí?

-¿Tienes alguna idea? -Rubén trabajaba como contable

en una empresa tecnológica

y la compañera con la que mejor trato tenía,

Gema, ha desaparecido ayer misteriosamente.

-Oye, qué buen fichaje, ¿eh?

Qué buen ojo tienes, hermanita.

-No me quito de la cabeza la imagen

de Lucas tirado en el suelo después de dispararle.

-No, es que es normal que no se te quite esa imagen.

Lo raro sería que no te pasara nada. -¿Te gusta mi hermano?

-Es mono, pero no me lo he planteado, la verdad.

-Ah, vale, es que como te vi que tenías buen filin con él.

-¿Cada vez que ves a un poli te alteras tanto?

No casa mucho con el rollo de hombre honrado que te gastas.

-Por el hecho de que seas policía y tengas placa

tampoco tienes derecho a entrar en mi casa

para insultarme en mi cara.

Mi paciencia empieza a tener un límite.

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Servir y proteger - Capítulo 934

08 abr 2021

Salgado se despierta, pero no está en condiciones de recordar y Miralles no puede interrogarlo. Mabel, su exmujer, llega para estar a su lado. María anuncia que Elías no podrá venir al funeral de Nacha. Mientras, Iván encuentra una imagen de Lucas que podría ayudarles a encontrar su escondite y el de su padre.

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