www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5555759
Semana Santa en RTVE - Santos Oficios y Vigilia Pascual. Desde el Vaticano - ver ahora
Transcripción completa

A punto de comenzar esta solemne vigilia Pascual.

(Música)

Liturgia que se ha visto abreviada

por la circunstancia de todos conocida.

Está vigilia Pascual que preside el santo padre, el papa Francisco.

Empezamos a oscuras porque todavía Cristo está en el sepulcro.

Hoy la compañía en este puesto de comentarios Javier valiente.

Buenas noches.

Buenas noches, Juan Carlos.

Vamos a participar en esta celebración.

Ya se acerca la procesión, con el sirio todavía apagado.

Cuando lleguemos al momento del "Gloria"

se encenderá toda la basílica.

Hoy abre la procesión del cirio pascual,

que permanecerá durante toda la Pascua en todas las iglesias

durante los 50 días de la Pascua,

recordándonos que estamos celebrando la resurrección de Cristo.

El papa comenzará bendiciendo el fuego.

Así comienzan los ritos de esta vigilia Pascual,

con la bendición del fuego.

(HABLA EN ITALIANO)

"Hermanos, en esta noche santa, en que nuestro Señor Jesucristo

ha pasado de la muerte a la vida, la Iglesia invita a todos sus hijos,

diseminados por el mundo, a que se reúnan para velar en oración.

Si recordamos así la Pascua del Señor, oyendo su palabra

y celebrando sus misterios,

podremos esperar tener parte en su triunfo sobre la muerte

y vivir con él en Dios.

Oremos.

Oh, Dios, que por medio de tu Hijo

has dado a tus fieles el fuego de la luz,

santifica este fuego,

y concédenos que la celebración de estas fiestas pascuales

encienda en nosotros deseos tan santos

que podamos llegar con corazón limpio a las fiestas

de la eterna luz.

De este nuevo fuego ahora se tomará la llama

para encender el cirio pascual.

"La luz de Cristo, que resucita glorioso,

disipe las tinieblas del corazón y del espíritu".

Comienza así la procesión hacia el altar.

El diácono la abre con el cirio encendido.

Simplemente se ha bendecido el fuego.

(CANTAN EN LATÍN)

Por tres veces entonará el diácono,

subiendo un tono en cada ocasión, este "Luz de Cristo".

Ya el santo padre enciende su vela del cirio pascual

en esta primera estación.

(CANTAN EN LATÍN)

Ahora, tomando el fuego ya, el resto de los fieles,

el exiguo número de fieles...

No, ni siquiera han pasado la candela a ellos.

Estos poquitos fieles que asisten a la Cátedra de San Pedro,

donde se ha venido celebrando toda esta Semana Santa

del Domingo de Ramos.

(CANTAN EN LATÍN)

Y ya se encienden las primeras luces de la basílica de San Pedro,

que alumbra para escuchar el pregón pascual.

Después de recibir la bendición del santo padre,

el diácono entonará este pregón que anuncia las resurrección de Cristo.

El pregón de todos los pregones también, que el de la gran noticia,

que Cristo ha resucitado.

En esta Semana Santa tan especial, si cabe,

el anuncio de que Cristo ha vencido a la muerte, cobra, tal vez,

un significado especial, también para todos nosotros.

Adornan también el presbiterio, como en estos días,

estas dos imágenes, el icono de María la Virgen

de la Salud del Pueblo Romano, y el Cristo de la Iglesia de San Marcelo,

que hemos visto en estos días acompañando las celebraciones

presididas por el papa Francisco aquí, en el Vaticano.

Una gran devoción del pueblo de Roma a situaciones unidas

a epidemias, incendios, a las que invocaron su intervención

a través de esta imagen y de la Virgen María,

que consiguieron paliar aquellas catástrofes.

Ahora es uno de Roma y el santo padre

se dirigieron a estas imágenes.

Ya nos disponemos a escuchar este pregón del día de la Pascua.

Un pregón que también se inciensa,

como se hace habitualmente con el Evangelio.

El cirio pascual ha sido colocado al lado del lambón.

Este cirio, que representa a Cristo, la luz del mundo,

que resucita para darnos vida, para darnos luz.

(CANTA EN LATÍN)

"Exulten por fin los coros de los ángeles,

exulten las jerarquías del cielo,

y por la victoria de Rey tan poderoso

que las trompetas anuncien la salvación.

Goce también la tierra, inundada de tanta claridad,

y que, radiante con el fulgor del Rey eterno,

se sienta libre de la tiniebla que cubría el orbe entero".

"Alégrese también nuestra madre la Iglesia,

revestida de luz tan brillante,

resuene este templo con las aclamaciones del pueblo".

"Por eso, queridos hermanos,

que asistís a la admirable claridad de esta luz santa,

invocad conmigo la misericordia de Dios omnipotente,

para que aquel que, sin mérito mío,

me agregó al número de sus diáconos,

infundiendo el resplandor de su luz,

me ayude a cantar las alabanzas de este cirio".

(CANTAN EN LATÍN)

"En verdad es justo y necesario

aclamar con nuestras voces y con todo el afecto del corazón

a Dios invisible, el Padre todopoderoso,

y a su único Hijo, nuestro Señor Jesucristo".

"Porque él ha pagado por nosotros al eterno Padre

la deuda de Adán

y, derramando su sangre,

canceló con misericordia el recibo del antiguo pecado.

Porque estas son las fiestas de Pascua,

en las que se inmola el verdadero Cordero,

cuya sangre consagra las puertas de los fieles".

"Esta es la noche en la que sacaste de Egipto

a los israelitas, nuestros padres,

y los hiciste pasar el mar Rojo por camino seco.

Esta es la noche en que la columna de fuego

esclareció las tinieblas del pecado.

Esta es la noche en que, por toda la tierra,

los que confiesan su fe en Cristo

son arrancados de los vicios del mundo

y de la oscuridad del pecado,

son restituidos a la gracia y son agregados a los santos".

"Esta es la noche en que, rotas las cadenas de la muerte,

Cristo asciende victorioso del abismo.

¿De qué nos serviría haber nacido si no hubiéramos sido rescatados?

¡Qué asombroso beneficio de tu amor por nosotros!

¡Qué incomparable ternura y caridad!

¡Para rescatar el esclavo, entregaste al Hijo!

Necesario fue el pecado de Adán,

que ha sido borrado por la muerte de Cristo.

¡Feliz la culpa que mereció tal Redentor!

¡Qué noche tan dichosa!

Solo ella conoció el momento

en que Cristo resucitó de entre los muertos.

Esta es la noche de la que estaba escrito:

'Será la noche clara como el día, la noche iluminada por mi gozo'.

Y así, esta noche santa ahuyenta los pecados,

lava las culpas, devuelve la inocencia a los caídos,

la alegría a los tristes,

expulsa el odio, trae la concordia,

doblega a los poderosos.

En esta noche de gracia, acepta, Padre santo,

este sacrificio vespertino de alabanza

que la santa Iglesia te ofrece por medio de sus ministros

en la solemne ofrenda de este cirio, hecho con cera de abejas".

"Sabemos ya lo que anuncia esta columna de fuego,

ardiendo en llama viva para gloria de Dios.

Y aunque distribuye su luz, no mengua al repartirla,

porque se alimenta de esta cera fundida,

que elaboró la abeja fecunda para hacer esta lámpara preciosa.

¡Qué noche tan dichosa en que se une el cielo

con la tierra, lo humano y lo divino!

Te rogamos, Señor, que este cirio, consagrado a tu nombre,

arda sin apagarse

para destruir la oscuridad de esta noche,

y, como ofrenda agradable, se asocie a las lumbreras del cielo.

Que el lucero matinal lo encuentre ardiendo,

ese lucero que no conoce ocaso y es Cristo, tu Hijo resucitado,

que, al salir del sepulcro, brilla sereno para el linaje humano,

y vive y reina glorioso por los siglos de los siglos".

(CANTA EN LATÍN)

Ya el diácono ha anunciado con este pregón

que comienza la noche santa.

Y la segunda parte de esta celebración

es la liturgia de la palabra.

Iremos recorriendo la historia de la salvación a través de las lecturas.

Primero, del antiguo testamento. Luego, de nuevo.

Las misericordias de Dios para con su pueblo.

"Queridos hermanos después del comienzo

solemne de la vigilia,

escuchemos ahora la palabra de Dios en un recuerdo devoto.

Meditemos cómo en la antigua alianza Dios salvó a su pueblo

y en la plenitud de los tiempos,

envió a su Hijo para nuestra redención.

Oremos para que Dios, nuestro Padre,

lleve a término esta obra de salvación

que comenzó con la Pascua".

Y la primera de las lecturas es del Génesis.

La redacción de la creación.

(HABLA EN ITALIANO)

"Lectura del libro del Génesis.

Al principio creó Dios el cielo y la tierra.

Dijo Dios:

'Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza,

que domine los peces del mar,

las aves del cielo, los animales domésticos,

los reptiles de la tierra'.

Y creó Dios al hombre a su imagen,

a imagen de Dios lo creó, varón y mujer los creó.

Dios los bendijo, y les dijo Dios:

'Sed fecundos y multiplicaos, llenad la tierra y sometedla;

dominad los peces del mar, las aves del cielo

y todos los animales que se mueven sobre la tierra'.

Y dijo Dios:

'Mirad, os entrego todas las hierbas que engendran semilla

sobre la superficie de la tierra

y todos los árboles frutales que engendran semilla:

os servirán de alimento.

Y la hierba verde servirá de alimento

a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo,

a todos los reptiles de la tierra y a todo ser que respira'.

Y así fue.

Vio Dios todo lo que había hecho, y era muy bueno.

(CANTAN EN ITALIANO)

El salmo 103 acompaña esta primera lectura

del libro del Génesis.

(CANTA EN LATÍN)

"Envía tu espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra".

(CANTAN EN LATÍN)

"Bendice, alma mía, al Señor,

¡Dios mío, qué grande eres!

Te vistes de belleza y majestad, la luz te envuelve como un manto".

(CANTAN EN LATÍN)

"Asentaste la tierra sobre sus cimientos,

y no vacilará jamás,

la cubriste con el manto del océano,

y las aguas se posaron sobre las montañas".

(CANTAN EN LATÍN)

"De los manantiales sacas los ríos,

para que fluyan entre los montes,

junto a ellos habitan las aves del cielo,

y entre las frondas se oye su canto".

(CANTAN EN LATÍN)

"Concédenos resistir a los atractivos del pecado

para alcanzar la eterna alegría.

Por Jesucristo, nuestro Señor".

La segunda de las lecturas de esta noche santa

es la del libro del Éxodo.

"En aquellos días, dijo el Señor a Moisés:

'¿Por qué sigues clamando a mí?

Di a los hijos de Israel que se pongan en marcha.

Y tú, alza tu cayado, extiende tu mano sobre el mar y divídelo,

para que los hijos de Israel pasen por medio del mar, por lo seco.

Yo haré que los egipcios se obstinen

y entren detrás de vosotros,

y me cubriré de gloria a costa del faraón y de todo su ejército,

de sus carros y de sus jinetes.

Así sabrán los egipcios que yo soy el Señor,

cuando me haya cubierto de gloria a costa del faraón,

de sus carros y de sus jinetes'".

"Se puso en marcha el ángel del Señor,

que iba al frente del ejército de Israel, y pasó a retaguardia.

También la columna de nube de delante

se desplazó de allí y se colocó detrás,

poniéndose entre el campamento de los egipcios

y el campamento de Israel.

La nube era tenebrosa y transcurrió toda la noche sin que los ejércitos

pudieran aproximarse el uno al otro.

Moisés extendió su mano sobre el mar

y el Señor hizo retirarse el mar con un fuerte viento del este

que sopló toda la noche.

El mar se secó y se dividieron las aguas.

Los hijos de Israel entraron en medio del mar,

en lo seco, y las aguas les hacían de muralla a derecha e izquierda.

Los egipcios los siguieron y entraron tras ellos,

en medio del mar, todos los caballos del faraón,

sus carros y sus jinetes.

Era ya la vigilia matutina cuando el Señor

miró desde la columna de fuego y humo

hacía el ejército de los egipcios

y sembró el pánico en el ejército egipcio.

Trabó las ruedas de sus carros, haciéndolos avanzar pesadamente.

Los egipcios dijeron:

'Huyamos ante Israel, porque el Señor lucha por él contra Egipto'.

Luego dijo el Señor a Moisés:

'Extiende tu mano sobre el mar,

y vuelvan las aguas sobre los egipcios, sus carros y sus jinetes'.

Moisés extendió su mano sobre el mar,

y al despuntar el día el mar recobró su estado natural,

de modo que los egipcios, en su huida, toparon con las aguas.

Así precipitó el Señor a los egipcios en medio del mar.

Las aguas volvieron y cubrieron los carros,

los jinetes y todo el ejército del faraón,

que habían entrado en el mar. Ni uno solo se salvó.

Mas los hijos de Israel pasaron en seco por medio del mar,

mientras las aguas hacían de muralla a derecha e izquierda.

Aquel día salvó el Señor a Israel del poder de Egipto

e Israel vio a los egipcios muertos, en la orilla del mar.

Vio, pues, Israel la mano potente que el Señor había desplegado

contra los egipcios, y temió el pueblo al Señor,

y creyó en el Señor y en Moisés, su siervo.

Entonces Moisés y los hijos de Israel

entonaron este canto al Señor...".

"Cantaré al Señor, gloriosa es su victoria".

"Cantaré al Señor, gloriosas es su victoria,

caballos y carros ha arrojado en el mar.

Mi fuerza y mi poder es el Señor, Él fue mi salvación.

Él es mi Dios, yo lo alabaré,

el Dios de mis padres, yo lo ensalzaré".

(CANTA EN LATÍN)

(CANTAN EN LATÍN)

"El Señor es un guerrero, su nombre es El Señor.

Los carros del faraón los lanzó al mar,

ahogó en el mar Rojo a sus mejores capitanes".

(CANTA EN LATÍN)

(CANTAN EN LATÍN)

"Las olas los cubrieron, bajaron hasta el fondo como piedras.

Tu diestra, Señor, es magnífica en poder,

tu diestra, Señor, tritura al enemigo".

(CANTA EN LATÍN)

(CANTAN EN LATÍN)

"Oremos".

"Oh, Dios, que has iluminado los prodigios de los tiempos

antiguos con la luz del nuevo testamento.

El mar Rojo fue imagen de la fuente bautismal,

y el pueblo, liberados de la esclavitud,

imagen de la Iglesia cristiana.

Conoce a todas las gentes elevadas por su fe

a la dignidad de pueblo elegido

regenerarse por la participación de tu espíritu".

La tercera lectura del antiguo testamento

es de las profecías de Isaías.

(HABLA EN ITALIANO)

"Esto dice el Señor:

'Oíd, sedientos todos, acudid por agua,

también los que no tenéis dinero:

venid, comprad trigo, comed sin pagar

vino y leche de balde.

¿Por qué gastar dinero en lo que no alimenta,

y el salario en lo que no da hartura?

Escuchadme atentos, y comeréis bien, saborearéis platos sustanciosos.

Inclinad el oído, venid a mí:

escuchadme, y viviréis.

Sellaré con vosotros una alianza perpetua,

las misericordias firmes hechas a David:

a él lo hice mi testigo para los pueblos,

caudillo y soberano de naciones.

Tú llamarás a un pueblo desconocido,

un pueblo que no te conocía correrá hacia ti,

por el Señor, tu Dios,

por el Santo de Israel, te glorifica.

Buscad al Señor mientras se le encuentra,

invocadlo mientras esté cerca.

Que el malvado abandone su camino, y el criminal sus planes.

Que regrese al Señor, y él tendrá piedad,

a nuestro Dios, que es rico en perdón.

Mis planes no son vuestros planes,

vuestros caminos no son mis caminos, oráculo del Señor.

Cuanto dista el cielo de la tierra,

así distan mis caminos de los vuestros,

mis planes, que vuestros planes.

Como bajan la lluvia y la nieve del cielo,

y no vuelven allá sino después de empapar la tierra,

de fecundarla y hacerla germinar,

para que dé semilla al sembrador y pan al que come,

así será mi palabra, que sale de mi boca:

no volverá a mí vacía,

sino que hará mi deseo y cumplirá mi encargo'".

(CANTAN EN ITALIANO)

El salmista entona este salmo asociado a la profecía de Isaías:

"Sacaréis aguas con gozo de las fuentes de salvación".

(CANTAN EN LATÍN)

"Él es mi Dios y Salvador:

confiaré y no temeré,

porque mi fuerza y mi poder es el Señor,

él fue mi salvación.

Y sacaréis aguas con gozo de las fuentes de la salvación".

(CANTAN EN LATÍN)

"Dad gracias al Señor, invocad su nombre,

contad a los pueblos sus hazañas, proclamad que su nombre es excelso".

(CANTAN EN LATÍN)

"Tañed para el Señor, que hizo proezas,

anunciadlas a toda la tierra,

gritad jubilosos, habitantes de Sión,

porque es grande es en medio de ti el Santo de Israel".

(CANTAN EN LATÍN)

Oremos.

"Atiende los deseos de tu pueblo.

Nadie puede aspirar a la virtud sin tu gracia".

Entrenamos el gloria.

Lo escuchamos por última vez el Jueves Santo.

Vamos a cantar con el repique de campanas.

(Campanas)

(Órgano)

(CANTAN EN LATÍN)

(CANTAN EN LATÍN)

(CANTAN EN LATÍN)

(CANTAN EN LATÍN)

(HABLA EN ITALIANO)

Oremos.

"Oh, Dios, que iluminas esta noche santa

con la gloria de la resurrección del Señor,

aviva en tu Iglesia el espíritu filial,

para que, renovados en cuerpo y alma,

nos entreguemos plenamente a tu servicio.

Por nuestro Señor Jesucristo".

Como han visto con el Gloria se ha adornado el altar.

Se ha dispuesto todo.

Ahora vamos con la carta a los romanos.

(HABLA EN ITALIANO)

"Hermanos,

los que por el bautismo nos incorporamos a Cristo

fuimos incorporados a su muerte.

Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte, para que,

así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por la gloria

del Padre, así también nosotros andemos en una vida nueva.

Porque, si nuestra existencia está unida a él en una muerte

como la suya, lo estará también en una resurrección como la suya.

Comprendamos que nuestra vieja

condición ha sido crucificada con Cristo,

quedando destruida nuestra personalidad de pecadores,

y nosotros libres de la esclavitud al pecado;

porque el que muere ha quedado absuelto del pecado.

Por tanto, si hemos muerto con Cristo,

creemos que también viviremos con él;

pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos,

ya no muere más; la muerte ya no tiene dominio sobre él.

Porque su morir fue un morir al pecado de una vez para siempre;

y su vivir es un vivir para Dios.

Lo mismo vosotros, consideraos muertos al pecado

y vivos para Dios en Cristo Jesús".

(CANTAN EN LATÍN)

Ahora dentro de los momentos emocionantes

de esta Vigilia Pascual.

El diácono va a darle cirio al Santo padre.

"Santísimo Padre, os anunciamos nuevas de gran gozo.

-Aleluya, aleluya, aleluya.

-Aleluya, aleluya, aleluya.

Repetimos el aleluya.

-Aleluya, aleluya, aleluya.

-Aleluya, aleluya, aleluya.

Y una tercera vez aún.

-Aleluya, aleluya, aleluya.

-Aleluya, aleluya, aleluya.

(CANTAN EN LATÍN)

(CANTAN EN LATÍN)

-Aleluya, aleluya, aleluya.

"Que el señor este en tu corazón y en tus labios

para decir el Evangelio", le dice el papa al diácono.

Es en el Evangelio donde se nos cuenta la noticia más esperada.

(HABLA EN LATÍN)

(CANTAN EN LATÍN)

(HABLA EN LATÍN)

(CANTAN EN LATÍN)

"Pasado el sábado, al clarear el primer día de la semana,

María Magdalena y la otra María fueron a ver el sepulcro.

De pronto la tierra tembló violentamente,

porque el ángel del Señor bajó del cielo y se acercó,

corrió la losa y se sentó encima.

Tenía aspecto de relámpago

y su vestido era blanco como la nieve.

Los centinelas temblaron de miedo y se quedaron como muertos.

El ángel habló a las mujeres: 'vosotras no temáis.

Ya sé que buscáis a Jesús el crucificado;

no está aquí,

ha resucitado, como había dicho.

Venid a ver el sitio donde yacía,

e id aprisa a decir a sus discípulos:

'a resucitado de entre vosotros y que va delante de ellos a Galilea'.

Marcharon con miedo, pero con mucha alegría,

se marcharon a toda prisa del sepulcro

y corrieron a anunciárselo a los discípulos.

De pronto Jesús les salió al encuentro

y las saludó diciendo: '¡Alegraos!'.

Ellas se acercaron y se postraron abrazándole los pies.

Jesús les dijo: 'No tengáis miedo, id a avisarles a mis hermanos

que vayan a Galilea, allí me verán'".

(HABLA EN LATÍN)

(CANTAN EN LATÍN)

(Órgano)

Aleluya, aleluya, aleluya.

Hemos recibido la bendición.

Antes cantábamos el aleluya ya habrá escuchamos la homilía.

"Es el día del tedio Pascual que más descuidamos.

Ansiosos por pasar de la cruz del viernes a la lucha del domingo.

Este año, más que nunca percibimos el Sábado Santo

el día del gran silencio.

Nos vemos reflejados en el sentimiento de aquellas mujeres

en aquel día.

Como nosotras, tenían el drama del sufrimiento.

De una tragedia que se vino demasiado rápido.

Dieran la muerte y tenían a la muerte en el corazón.

Al dolor, se unía el miedo.

¿Tendrían ellas el mismo fin que el Maestro?

Y luego el todo por el todo.

Quedaba todo por reconstruir.

La esperanza sofocada.

Para ellas, como para nosotros, era la hora más oscura.

En esta situación las mujeres no se quedaron paralizadas.

No cedieron a las fuerzas oscuras de la lamentación y el remordimiento.

No se cerraron en el pesimismo.

No huyeron de la realidad.

Realizarán algo sencilla y extraordinario.

Prepararan en sus casas los perfumes para el cuerpo de Jesús.

No renunciaron al amor.

La misericordia ilumina la oscuridad del corazón.

La Virgen, en el sábado, día que se le dedicaría, rezaba y esperaba.

En el dolor, confiada en el Señor.

Sin saberlo, esas mujeres preparaban en la oscuridad

ese sábado el primer amanecer de la semana.

El día que empezaría la historia.

Jesús estaba por hacer germinar en el mundo una vida nueva.

Las mujeres, con amor, ayudaban a que florecieran esperanza.

¿Cuántas personas en los días tristes que vivimos

y hacen como aquellas mujeres?

Esparcen semillas de esperanza.

Con acciones de adoración.

Por la mañana las mujeres fueron al sepulcro.

El ángel le dijo: 'No temáis, ha resucitado'.

Luego encontraran a Jesús, el autor de la esperanza que les dijo:

'No temáis'.

Estas son las palabras que Jesús

repite en la noche que estamos atravesando.

Tenemos un derecho fundamental que nos era arrebatado.

El derecho a la esperanza.

Es una esperanza viva que viene de Dios.

No es un mero a ti mismo.

No es una palmada en la espalda o unas palabras de ánimo.

No, es un don del cielo que no podíamos avanzar

por nosotros mismos.

Con el crecer de los temores hasta la esperanza más intrépida

puede evaporarse.

La esperanza de que sus es distinta.

Jesús conduce todo hacia bien.

Hace salir de la toma la vida.

El sepulcro es el lugar del que tiene el tirano sale.

Pero Jesús salió por nosotros.

Resucitó por nosotras para llevar vida donde había muerte.

Para comenzar una nueva histeria que había sido clausurada con una roca.

Él, que quitó la roca de la entrada,

puede remover las piedras que se dan en el corazón.

No depositemos la esperanza bajo la piedra.

Podemos y debemos esperar porque Dios es fiel.

No nos ha dejado solos.

Nos ha visitado y ha venido en cada situación.

En el dolor, la angustia y la muerte.

Su luz ilumina la oscuridad de sepulcro

y hoy quiere llegar a los rincones más oscuros de la vida.

Hermano, hermana, aunque el corazón haya sepultado la esperanza,

no te rindas.

Dios es más grande.

La oscuridad de la muerte no tiene la última palabra.

Ánimo, con Dios nada está perdido.

Ánimo es una palabra que en el Evangelio

siempre está en labios de Jesús.

Solo la pronuncian otros para decir a un necesitado que Jesús le llama.

Si el camino es débil y frágil, si caes, no temas.

Y este tiene la mano y te dice: 'Ánimo'.

El ánimo no te lo puedes dar tú mismo pero te lo puede dar como don.

Basta levantar un poco esa piedra puesta en la entrada de tu corazón

para dejar entrar la luz de Dios.

Ven, Jesús, en medio de mis miedos y dime:'Ánimo'.

Sentimos que contigo tenemos que esperar porque contigo

la cruz florece resurrección.

Estas en la seguridad de nuestras noches.

Eres certeza en nuestras incertidumbres.

Palabras, en nuestras silencios.

Nada nunca nos podrá robar el amor que nos tienes.

Este es un anuncio de Pascua, un anuncio que tiene una segunda parte,

el envío.

'Y a buscar mis amigos', dice Jesús.

El Señor nos precede.

Es hermoso saber que camina delante de nosotros.

Que visitó nuestra vida y nuestra muerte para precedernos.

El lugar para él y sus discípulos evocaba la vida cotidiana,

la familia, el trabajo.

Para sus discípulos, Galilea,

también era el lugar de sus recuerdos.

Sobre todo en la primera llamada.

Volver a Galilea es acordarnos de que hemos sido amados

y llamados por Dios.

Necesitamos retomar el camino recordando que nacemos y renovemos

de una llamada de amor gratuita.

Este es el punto de partida siempre.

Sobre todo en la crisis y en los tiempos de prueba.

En la memoria, me recuerdo de Galilea.

Galilea es la localización más alejada de Jerusalén.

Galilea era el sitio más distante de la sacralidad.

Era una ciudad poblada de gente con diferentes cultos.

Jesús les envío ahí.

Les pidió que comenzarán desde ahí.

¿Qué significa esto?

Esto significa que la esperanza hay que enviarla todos.

Todos necesitan esperanza.

¿Si no hacemos nosotros, quién lo hará?

Qué bonitos son aquellos que consuelan.

Todas somos hermanas y hermanas.

Acallemos los gritos de muerte.

Que terminen las guerras.

Que se acaben la producción y el comercio de guerras

porque necesitamos el pan y no fusibles.

Al final las mujeres abrazaron los pies de Jesús.

Aquellos pies que habían hecho un largo camino

para venir a nuestro encuentro incluso entrando

y saliendo del sepulcro.

Abrazaron los pies que empezarán la muerte

y abrieron el camino de la esperanza.

Nosotros, peregrinos en busca de esperanza,

hoy nos cerramos a ti.

Damos la espalda a la muerte y quedamos el corazón a ti,

que eres la vida".

Ha sido la homilía del padre en esta noche santa.

Cristo ha resucitado como siempre.

Ahora un poco de silencio

para que pensemos en lo que acabamos de escuchar.

El silencio atronador, como dice el poeta,

inefable de la resurrección de Cristo es motivo de desesperanza.

Dicho al Santo padre, ya no nos la puede robar nadie ya.

Esa homilía del Evangelio que hemos escuchado

es el misterio que estamos escuchando.

Ahora llega la tercera parte de la liturgia

de esta noche santa de la Vigilia Pascual.

(HABLA EN ITALIANO)

Queridos hermanos, por medio del bautismo hemos sido partícipes

de la resurrección de Cristo.

Ahora, al terminar el camino penitencial de la Cuaresma

renovemos las promesas del santo bautismo con el que renunciamos

hace un tiempo a Satanás y a sus obras y prometemos servir fielmente

a Dios y a la santa iglesia católica".

Pregunta al Santo padre:"¿Renunciáis a todas las

acciones

del mal para que no dominen en vosotros el pecado?

¿Renunciáis a Satanás, padre y Príncipe de Vergara?".

¿Creéis en el Espíritu Santo, en la Santa Iglesia católica,

en la comunión de los Santos, en el perdón de los pecados,

en la resurrección de la carne y en la vida eterna?

"Dios Todopoderoso,

Padre de nuestro Señor Jesucristo,

quien nos libró del pecado y nos hizo nacer de nuevo del agua

y del Espíritu Santo, protégenos con su gracia en Cristo Jesús,

nuestro Señor, para la vida eterna".

"Queridos queridísimos hermanos.

Envueltos por la luz Pasqual elevamos al Padre

en nuestra plegaria".

Mantener la perenne novedad de la Pascua en la Iglesia.

Despierta en los obispos tu propia sed de salvación.

Difunde tu espíritu de sabiduría y previsión en los gobernantes.

Deja que tu victoria triunfe sobre el mal que aflige a la humanidad.

Alimenta en tus bautizados la fe,

la esperanza y la caridad en todos los bautizados.

Reaviva la disposición a la entrega

recíproca en todas las familias.

Supera la dureza de los corazones

y abre a todos a la acción de tu gracia.

Colma con la abundancia de tus dones al pobre y al que sufre.

Admite a nuestros muertos para contemplar eternamente tu rostro".

(HABLA EN ITALIANO)

"Oh, Padre, que en la Pascua de Jesús

nos hizo partícipes de tu propia vida, llénanos de tu gracia

y guíanos por el camino de la santidad.

Por Cristo nuestro Señor".

Así comienza la liturgia.

Esta cuarta parte.

"Cantad al señor porque es bueno.

Es eterna su misericordia".

En esta parte se ha metido en la profesión de las ofrendas.

El diácono también las va a preparar.

(CANTAN EN LATÍN)

(CANTAN EN LATÍN)

(Órgano)

Inciensa las ofrendas.

El pan y el vino.

Volverán a transformarse en el cuerpo y sangre de Cristo.

Cristo ha resucitado.

El cirio pascual lucirá durante los 50 días de Pascua encendido.

Hasta el día de Pentecostés la separan 50 días

para celebrar esta fiesta de la resurrección de Dios.

(Órgano)

Inciensa a la imagen de la Virgen, este icono.

La Virgen se llena de alegría.

Cantaremos el "Alégrate porque tu hijo ha resucitado".

(órgano)

Lávame, Señor, de todo pecado.

(HABLA EN ITALIANO)

"Orad, hermanos".

(HABLA EN LATÍN)

"Acepta, Señor, las oraciones y las ofrendas de tu pueblo,

para que este misterio sagrado, el comienzo alegre de la celebración

de Pascua, pueda obtener la fuerza para alcanzar la vida eterna.

Por Cristo, nuestro Señor".

"En verdad es justo y necesario.

Es nuestro deber y salvación glorificarte siempre, Señor.

Pero más que nunca, es saltarte en esta noche, en Pascua,

cuando Jesucristo fue inmolado.

Muriendo, destruyó nuestra muerte y resucitando restauró la vida.

Con este voto Pascual, el mundo entero se desborda de alegría.

También los coros celestiales,

los ángeles y arcángeles cantan sin cesar:".

(CANTAN EN LATÍN)

(HABLA EN ITALIANO)

"Santo eres en verdad, Padre".

Invoca al espíritu Santo para que venga a bendecirnos.

(HABLA EN ITALIANO)

(HABLA EN ITALIANO)

(Campana)

(HABLA EN ITALIANO)

(Campana)

(HABLA EN ITALIANO)

"Este es el misterio de la fe".

(CANTAN EN ITALIANO)

(HABLA EN ITALIANO)

"Al cerebrar el memorial de la pasión salvadora de tu hijo,

de su admirable resurrección al cielo, te ofrecemos en esta ciudad

de gracia el sacrificio".

Y nos unimos a los santos para la celebración de todo sacrificio.

(HABLA EN LATÍN)

Recordamos a toda la tierra, que está unida.

(HABLA EN ITALIANO)

También recordamos a nuestros hermanos difuntos.

(HABLA EN ITALIANO)

(CANTAN EN LATÍN)

(CANTAN EN LATÍN)

Comenzamos el rito de la comunión rezando el Padre Nuestro.

"Guiados por el espíritu del Señor y por el Evangelio

nos atrevemos a decir:".

(CANTAN EN LATÍN)

(HABLA EN ITALIANO)

"Líbranos de todos los males, Señor".

(HABLA EN ITALIANO)

(CANTAN EN LATÍN)

"Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria, por siempre, Señor".

(HABLA EN LATÍN)

-Amén.

(HABLA EN ITALIANO)

-(HABLA EN ITALIANO)

(Órgano)

(CANTAN EN LATÍN)

Y ya parte pan.

El pan único de la eucaristía.

(CANTAN EN LATÍN)

(HABLA EN ITALIANO)

Este es el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo,

ten piedad de nosotros".

Nosotros estamos invitados a participar de esta eucaristía.

Pero virtualmente.

Cada vez queda menos tiempo para que podamos recibir a Cristo

en la eucaristía.

Mientras tanto podemos ofrecer a Dios el sacrificio

de no poder comulgar sacramental mente por aquellos

que están sufriendo, los enfermos,

por los que les acompañan, por los que descuidan,

por los que han fallecido.

Los que han fallecido a veces no tienen quien les vele.

Hoy le damos la ofrenda de no poder comulgar.

(CANTAN EN LATÍN)

"Ha sido inmoderada no está víctima Pascual, Cristo.

Aleluya.

Pedimos a la Virgen que cuide del pueblo de Roma

para todo el mundo en estos tiempos,

en este momento tan complicado".

(CANTA EN LATÍN)

Aleluya.

(CANTAN EN LATÍN)

Memos esa paloma que representa la paz.

Hemos disfrutado toda la semana de este imponente templo.

Dónde está Pedro, esta la Iglesia.

Vacío prácticamente estos días,

pero posiblemente nunca tan lleno de personas

que quieren estar aquí presentes

y que están siguiendo la Vigilia Pascual esta noche.

(HABLA EN LATÍN) en estas

"Cristo ha resucitado en todos los corazones.

Cristo se ha adorado.

Gloria al Señor.

Cristo, soberano".

(CANTA EN LATÍN)

Mensaje de la resurrección de Jesús.

Hermana, hermano, no te rindas. Dios es más grande.

La oscuridad y la muerte no tienen la última palabra.

Ánimo, con Dios nada está perdido.

(CANTAN EN LATÍN)

Junto con la súplica para que se acuerde este tiempo

de prueba vamos a dar gracias por la eucaristía recibida.

Por tantas muestras de caridad,

solidaridad, cariño, fen, esperanza...

Por todo eso también damos gracias a Dios.

Una vez más el Cristo de San Marcelo frente al cirio pascual.

Con esa luz, que es la luz de Cristo.

Vino a disipar las tinieblas y las dudas frente a la muerte.

(HABLA EN ITALIANO)

"Oremos.

Derrama, Señor, sobre nosotros tu espíritu de caridad,

para que vivamos siempre unidos en tu amor

los que hemos participado en un mismo sacramento pascual.

Por Jesucristo, nuestro Señor".

Nos disponemos a recibir la bendición del Santo papa.

(HABLA EN ITALIANO)

Una vez más sonar el "Aleluya".

(CANTAN EN ITALIANO)

"Sois enviados a Galilea", como decía el Santo padre.

Cristo ha resucitado.

La primera que recibe el anuncio hoy es la Virgen.

"Reina del cielo, alégrate, aleluya.

En tu seno ha resucitado, aleluya.

Resucitó tal y como estaba dicho, aleluya.

Ruega por nosotros a Dios, aleluya".

(Órgano)

El Santo padre, como hace siempre,

le gustaba tocar con sus manos la imagen de la santísima virgen.

Mañana celebraremos el día de Pascua.

Lo seguiremos celebrando en la solemne misa de mañana.

Será a las 11:00 de la mañana.

Terminará la santa misa con la bendición "urbi et orbi".

Lo echaremos por Televisión Española.

Gracias.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Santos Oficios y Vigilia Pascual. Desde el Vaticano

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Semana Santa en RTVE - Santos Oficios y Vigilia Pascual. Desde el Vaticano

11 abr 2020

Programas completos (78)
Clips

Los últimos 133 programas de Semana Santa en RTVE

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios