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Para todos los públicos Seguridad vital - 11/10/20 - ver ahora
Transcripción completa

¿Sabían que cuatro de cada diez europeos reconocen

que alguna vez han conducido después de beber alcohol

y más de 20% aseguran que lo hacen siempre o casi siempre?

Esto es "Seguridad vital",

hoy desde Vitoria-Gasteiz, comenzamos.

¿Es lo mismo una maniobra imprudente

que una maniobra temeraria?

-En la maniobra imprudente, nos hemos descuidado,

ha sido un error, no queríamos hacerlo;

en la maniobra temeraria,

sí lo hemos querido hacer, hay dolo, hay intención.

-Ni el conductor del vehículo midió

a la velocidad que somos capaces de correr nosotros

ni yo tampoco me di cuenta de que estaba el coche viniendo.

¿Te hizo daño o no te hizo nada? Me hizo bastante daño;

estuve hospitalizado, tuve cuatro costillas rotas.

-No he cogido un coche nunca; me apetece y tengo nervios.

-Una buena observación y anticipación es fundamental.

-Un poquito más de freno, un poquito más...

¡Exacto! ¿Vale? (ELLA RÍE)

-Ha faltado un poco de freno. Sigue frenando...

-Me he pasado. -Ahí, muy bien.

Muy buenas. Vitoria es desde luego una ciudad cordial y amable

con los peatones.

Si esa amabilidad y esa cordialidad

nos la autoimpusiéramos todos los conductores,

seguramente viviríamos en un mundo ideal

en el que habría menos accidentes.

Pero por desgracia la realidad es muy distinta

y en la carretera nos encontramos

con conductores imprudentes y temerarios.

Algunos de ellos pueden convertirse en delincuentes viales

e incluso ir a la cárcel.

No poner los intermitentes, sobrepasar la velocidad permitida,

saltarse un stop, no respetar la distancia de seguridad

o adelantar de forma inadecuada;

son acciones que ponen en riesgo

nuestra seguridad y la de los demás,

¿pero es lo mismo una maniobra imprudente

que una maniobra temeraria? Pues vamos a verlo.

-No es lo mismo una maniobra imprudente

que una maniobra temeraria.

En la maniobra imprudente, nos hemos descuidado,

ha sido un error, no queríamos hacerlo;

en la maniobra temeraria, sí lo hemos querido hacer,

hay dolo, hay intención, hay un elemento volitivo

en el proceso, que marca la diferencia

entre una y otra conducta.

Aquellas conductas en las que nos saltamos un stop,

circulamos en dirección contraria,

no respetamos una determinada norma básica de circulación;

hay una temeridad manifiesta

y un desprecio absoluto a la norma de tráfico.

Según las estadísticas,

como conducción temeraria como factor concurrente puro,

aparecen 11 accidentes mortales en 2018.

Pero son mucho más, porque los grandes excesos de velocidad

o los excesos de alcohol aparecen tipificados en otros cuadros

y también podemos hablar de ellos como conductas temerarias.

En 2019 casi tres millones de conductores fueron denunciados

por exceso de velocidad;

es decir, dos de cada tres sanciones

tuvieron relación con esta infracción.

En el caso de la velocidad realmente podemos ver

diferentes grados en la actitud del conductor.

Hasta 120 km/h, digamos,

que estaría en verde el cuentakilómetros;

diligencia, actuación ordenada.

Entre 120 y 150 km/h, estamos hablando

de una conducción descuidada, imprudente,

ha cometido un exceso de velocidad.

Y a partir de 150,

hay un cierto dolo o intención de ir a esa velocidad.

Por tanto estaría en rojo, en naranja y en verde,

digamos, la actitud del conductor frente a la velocidad.

Dependiendo de la peligrosidad de la maniobra,

las sanciones por imprudencias y temeridades varían.

La conducción temeraria pura,

digamos, catalogada así como infracción,

son 500 euros y seis puntos;

pero hay otras infracciones que están fuera de esa catalogación

que son también temerarias.

El caso de la velocidad o del alcohol en determinado grados

se recogen como conducir con exceso de alcohol o de velocidad,

pero entrarían dentro de esa temeridad.

Y aquí hay una graduación; cuatro, dos, seis puntos;

en función del grado

en el que yo me he implicado en esa conducta.

El mensaje es una cierta empatía vial;

intenta ponerte en la posición del otro

y no hacer cosas que a ti no te gusta que se hagan.

Por lo tanto, evitemos ese tipo de conductas temerarias,

que no provocan sino un desprecio absoluto a la norma

y sobre todo al resto de la población.

Ayúdanos a mejorar la seguridad vial.

Si tienes fotos o vídeos como estos,

envíalos a nuestro correo participacion@seguridadvital.es,

compártelos en nuestras cuentas de Twitter, Facebook o Instagram,

o envíanos un WhatsApp a nuestro número de teléfono:

644 648 138.

Yo terminaba con amigos de jugar un partido de fútbol;

mi amigo tenía el coche en un aparcamiento.

En el trayecto del campo de fútbol al aparcamiento,

estaban los coches en batería puestos,

y uno de ellos sin venir a cuento le dio para atrás, para salir.

Y me cogió a mí.

Y, bueno, se dio a la fuga.

Cuando me di cuenta del accidente

y de la vida que iba a llevar durante lo que me quedaba de vida,

pues fue un bajón muy grande.

Además de que yo vivía en un segundo,

con escaleras, sin ascensor.

Compré una casa a las afueras de Sevilla

con silla adaptada y tal...

Y a llevar la vida de parapléjico,

que este señor quiso dejarme.

Yo cuando pienso en este hombre,

bueno, que es una cosa vital

mirar por los retrovisores y espejos, que para eso están,

y es una cosa muy importante.

Yo creo que este hombre o no miraría o iría con prisa...

Yo no lo voy a justificar;

yo lo que sé es que por su fallo, fallos que tienen mucha gente,

hay muchas personas que tenemos una vida

que nos la corta radical.

Más que nada es el sufrimiento de la familia

y el trauma que te causa y tal...

Bueno, lo sobrellevas como puedes

y yo lo único que quiero decir es que es importante que estemos,

tanto conductor como peatón,

que estemos pendientes a todos los movimientos,

dónde vamos a cruzar, cómo vamos a cruzar...

Yo también tendría culpa, si tuviera algo de culpa,

pues que iba pendiente al compañero, las bromas,

en qué buen partido hemos hecho, que si...

Todos los ojos son pocos,

por eso vamos a tener un poco de cuidado con todo.

Tú lo puedes evitar.

Vitoria recibió en 2019 el premio Capital Verde Mundial.

El reconocimiento destacaba su trayectoria y su capacidad

para hacer convivir de manera amistosa

112 000 árboles con 146 000 coches;

pero para conseguir este premio no basta con ser verdes.

Además tiene que ser inteligente, sostenible y sobre todo amable.

¿Y cómo logra una ciudad de más de 250 000 habitantes

la excelencia en amabilidad?

-La sostenibilidad ha estado siempre

en la agenda política de todos los partidos en Vitoria,

gracias a un alcalde que fue muy visionario

y trajo esos primeros conceptos de sostenibilidad

a través de una ciudad más amable, con aceras más amplias...

Para esta ciudad,

el peatón está en la primera línea en la jerarquía.

Es decir, debemos trabajar

por devolverle al peatón el espacio público.

En segundo lugar está el transporte público,

y el compromiso es trabajar por que el 99% de la ciudadanía

pueda tener una parada de transporte público

a menos de 5 minutos o de 300 m de distancia

desde su vivienda.

En tercer lugar, la bicicleta.

Más del 12% de los desplazamientos son en bicicleta,

pero aun y todo faltaban

algunas conexiones a polígonos industriales.

El ciudadano quiere que esas conexiones estén cuanto antes.

-Al final es el urbanismo el que va a definir la movilidad

que va a tener esa ciudad o ese territorio.

Si has colocado un hospital a 15 km de la ciudad,

debes plantear que todos los días deben ir miles de trabajadores

y miles de pacientes a ese hospital.

-Lo que no puede ser es

que con un 24% de desplazamientos en vehículo propio,

la ciudad tenga un 70% de superficie

destinada al vehículo propio.

El plan ya llevaba el concepto de desarrollo de supermanzanas

para recuperar ese espacio del interior la supermanzana

para el ciudadano como un espacio de convivencia,

trasladando el tráfico y los desplazamientos

en las periferias.

Es una especie de ordenación de los usos,

de darle a cada uno lo que necesita.

-Si dices que no cojan el coche, la primera respuesta

que puedes obtener de mucha gente es: "Necesito utilizar el coche",

y lo que posiblemente necesite

es tener resueltas sus necesidades de movilidad.

Lo que debes tener claro es que eres capaz de ofrecerle

una alternativa convincente, sugerente y funcional.

La participación ciudadana

es otra de las claves del éxito de Vitoria.

A través del programa municipal "Activa tu barrio",

los vecinos proponen entre otras cosas

mejoras para la movilidad de las personas mayores.

Hemos hecho itinerarios seguros.

Por ejemplo, que las aceras sean amplias;

seguridad para andar, buena luz, bancos para poder sentarnos...

Hay que pensar que a las personas mayores nos pesa el cuerpo.

Que nosotros vamos andando y dicen: "¿Cómo te tropiezas?",

es que no levantamos los pies.

-Siempre hay conflictos: "A mí me gusta más la bici",

"A mí me gusta más el vehículo privado";

pero aquí no es una cuestión de gustos;

sino que es una cuestión de construir una ciudad sostenible,

saludable y sobre todo segura.

¿Sabías que la matrícula más cara del mundo

costó 11 millones de euros?

En algunos países como Reino Unido o Estados Unidos,

el dueño del vehículo elige la matrícula que más le gusta.

No puede haber dos iguales, así que es habitual

la compraventa de las matrículas más peculiares.

Y el récord del mundo lo tiene Saeed Abdul Ghaffar,

quien pagó más de 11 millones de euros

para conseguir la matrícula con el dígito 1.

Le sigue Ghaffer Khouri, que pagó cuatro millones

por una matrícula con el número 5 para uno de sus seis Rolls-Royce.

El siguiente caso es el más conocido

aunque ocupe el tercer puesto en el ranking mundial.

Se trata de Afzal Kahn, quien pagó 498 000 euros

por tener una matrícula en la que pusiera "F1".

Para terminar, Nabil Bishara pagó 398 000 euros

por la matrícula 1D para el Rolls-Royce de su esposa,

y Mike McCoomb pagó 373 euros para adquirir la matrícula M1,

que fue un regalo de cumpleaños para su hijo de seis años.

Para evitar los golpes en cadena,

es recomendable separarse de esos grupitos de coches

que circulan juntos durante muchos kilómetros.

Es más seguro dejar la manada y convertirse en lobo solitario.

De esa forma, cualquier retención que se presente podrá ser resuelta

sin problemas desagradables,

deteniéndonos con suavidad y avisando a los vehículos

que nos siguen con toques cortos y repetidos al pedal del freno

y, si se puede, con señales del brazo,

más seguras para usted por ser más llamativas

para algún conductor distraído que haya detrás de nosotros.

En cualquier caso es imprescindible tener

la buena costumbre de mirar alternativamente los retrovisores,

ya que lo que no aparece en uno puede estar en el otro.

Esto un buen conductor lo hace de forma refleja

aunque no vaya a efectuar ninguna maniobra especial,

sino simplemente para estar advertido del tráfico que le rodea.

Siempre que uno hace algo por primera vez en la vida

tiene su cierta tensión.

Yo, por ejemplo, que nunca he montado

en un hoverboard, estoy con mi emoción,

y recuerdo perfectamente

la primera vez que me monté en el coche de la autoescuela.

Una jovencita madrileña

ha tenido la generosidad de compartir con nosotros

su primer día al volante.

Vamos a ver el reportaje y yo me quedo aquí

intentando poner esto en movimiento sin matarme.

Estoy bastante nerviosa, la verdad.

No he cogido un coche nunca; me apetece y tengo nervios.

-Para los alumnos que empiezan

sus primeras clases lo importante

es que mantengan la calma y hagan mucho caso a su profesor,

pues él en todo momento va a llevar todo controlado.

Alternando un poco la vista. -Hay que tener mil ojos.

-Exacto, tengo que tener siempre dos referencias.

-Aquí no viene nadie. -Donde quiero llevar mi coche...

-Badén. -Eso es, ahí.

-Ah, bueno, lo he visto siempre más brusco como copiloto.

-Ahora pongo punto muerto.

Quita el pie del embrague y mantén el del freno.

-Me preocupa molestar al resto de coches.

Con los coches de autoescuela igual son un poco bordes

y me da miedo que me piten.

-Un poco más de embrague, aguanto, y un poco el embrague.

(Claxon)

No pasa nada. Embraga a fondo...

-Embrague a fondo. -Y freno, eso es.

Suelto el freno, embrague a fondo...

Y freno, que nos ha pillado el semáforo otra vez.

(RÍEN) -Eso es, embrague a fondo.

-Y freno. -Y freno, eso es.

Una buena observación y anticipación es fundamental

para resolver cualquier situación.

¿Ves cómo está el semáforo? -Sí.

-Vale, pues controlamos un poco el freno...

Un poco más de freno, un poco más de freno.

-Ah... -Un poquito más...

Exacto, ¿vale? Nos ha faltado un poco de freno.

-Me he pasado. -Exacto, ahí, muy bien.

-Qué horror. -Eso es.

Un problema de los alumnos en las primeras clases

es coger la sensibilidad a los pedales;

por lo que se producen calados de motor,

frenazos y acelerones.

Y ahora menos freno, menos freno, menos freno...

Menos. Eso es. Libero al coche de la tensión.

Las manos al volante. Exacto.

El resto de conductores debe tener en cuenta

esos frenazos, acelerones o caladas de motor

para que guarden una buena distancia

y no haya ningún riesgo por ninguna parte.

Miramos a ver si nos podemos desplazar.

-Sí. -Señalizo, eso es.

Y ahora vamos a tener que darle velocidad al coche.

-Da miedo, eh, la autopista, da presión.

-Uno de los miedos más comunes de los alumnos cuando empiezan

es la entrada y circulación por autopista,

sobre todo por entrar a un sitio

donde circulan vehículos a gran velocidad.

Señaliza a la izquierda... -Viene un coche.

-Exacto, venga, aceleramos un poco más, más...

Venga, un poco más.

Un poco más a la derecha. Eh, eh, eh, aquí, exacto.

Y cuarta. Embrague a fondo y dejo de acelerar.

Es muy común que los alumnos

no tengan aún la sensación de velocidad

y se puede producir que vayan muy despacio

creyendo que van muy rápido o al revés.

-¿A qué velocidad vamos?

No lo quiero mirar. -La aguja de la derecha.

-¿Pero miro? -Puedes mirar.

El resto de conductores debe entender que esto es normal

y no agobiar al alumno para evitar riesgos.

Al marcador y al frente. -Uh, qué rápido.

-Al frente. -Vale.

-Les suele agobiar estar pendientes de muchas cosas a la vez:

pedales, señalización, otros vehículos...

-A ver, es la primera clase; sí que he notado

que era superbrusco todo, los frenazos, tal;

pero habrá que mejorar.

-A mis alumnos les diría que estén tranquilos,

que esto se lo saca todo el mundo,

que confíen en su profesor, que sigan sus indicaciones,

para que sean conductores responsables y seguros.

-¿"Gálibu"? -Gálibo.

-¿El qué? -Me saqué el carné hace 40 años.

-Lo de la altura. -No lo he escuchado.

-Fundamentalmente en los camiones.

-Será para los que lleven mercancía peligrosa.

-Peso y altura.

-¿Autobuses? -Altura solo.

-Más o menos, sí.

-La anchura. -Efectivamente.

-El tamaño... Pues...

-Normalmente a la entrada de los túneles o puentes.

-Tienen establecidos una altura máxima.

-Pues será eso.

-Jamás he conducido un camión... Ni creo que lo haga.

-Sí, claro, la señalización que hay en los puentes o carretera.

-Y en los túneles arriba.

-Ah, vale, está a la entrada de los túneles.

-Pues nada, una cosa nueva que aprendo.

El gálibo indica las dimensiones máximas,

tanto en altura como en anchura,

que puede tener un vehículo para pasar por túneles,

por debajo de puentes y en parkings subterráneos.

Esta señalización es muy útil para los vehículos grandes

como camiones y autobuses.

El límite de gálibo de una determinada zona

avisa al conductor si puede continuar la marcha

o por el contrario debe buscar otra ruta.

La señal de límite de gálibo se encuentra

justo antes de puentes con paso inferior de vehículos,

en la entrada de túneles, en los pasos de autopistas

y en el acceso de aparcamiento.

Buen sitio en el que me ha citado Martín Fiz,

porque hemos quedado en que vamos a ir a su tienda

para que me vista bien de corredor que tiene que ir con seguridad,

así que a ver en cuanto llegue, nos damos este paseo.

Señor Fiz. ¿Cómo estamos?

¿Qué tal estás? Muy bien.

Mantengamos la distancia, que vamos sin mascarilla.

Bienvenido a mi ciudad, Vitoria-Gasteiz.

Qué gusto, qué ciudad...

Realmente podríamos ir en coche, en moto, en bici;

¿pero no sé si es mejor Vitoria una ciudad para pasear?

Yo te hubiera invitado a correr, pero como tengo miedo

de que cojas agujetas, vamos a caminar.

Vitoria es la ciudad Green Capital y ya verás,

te vas a sentir como en tu casa.

Y creo que tienes bastantes cosas que contarme de seguridad vial.

Sí. Pues hala, vamos.

Porque a ti te atropelló un coche precisamente en un paso de cebras.

Sí, efectivamente, yo iba corriendo.

Yo creo que ni el conductor del vehículo midió

a la velocidad que somos capaces de correr nosotros

ni yo tampoco me di cuenta de que estaba el coche viniendo.

Y eres mucho más frágil tú que un coche.

¿Te hizo daño o no te hizo nada? Me hizo bastante daño;

estuve hospitalizado, tuve cuatro costillas rotas;

pero como buen deportista...

Te recuperaste rápido. Me recuperé pronto, sí.

¿Cuál de los medios de transporte prefieres?

¿El coche, la moto...?

Yo prefiero el coche.

En moto y en bicicleta, por ejemplo, en moto,

creo que me siento una persona bastante vulnerable.

Cuando empecé a andar en bici, en bici de ciclismo de ruta,

me daba bastante miedo cuando te pasaban los camiones...

Te mueven, claro. Y ese sonido...

Me daba bastante miedo.

¿No has tenido nunca un accidente en bici o en moto?

No, ni en bici ni en moto. ¿Y en coche?

Y en coche, bueno, una vez me dieron un golpe por detrás.

Yo creo que no llevábamos la distancia reglamentaria

como para el accidente que tuvimos;

pero, bueno, fue una cosa también...

Tú cuando vas en el coche, no conduciendo,

de copiloto, de pasajero, ¿eres el típico pesado

que va dándole la brasa al pobre conductor o conductora?

Bueno, a mí me gusta conducir, no me gusta ir de copiloto,

y muchas veces, cuando voy de copiloto,

hay veces que freno, que acelero... (RÍE)

Eso pasa mucho, lo del control de la situación,

a gente que habéis sido muy líderes, ¿no?

O sea es como que...

Yo hablando el otro día con un amigo que fue piloto,

dice: "No le pidas a un piloto que sea copiloto".

Digo piloto profesional. Sí, sí.

Mira, yo te voy a contar una anécdota que tengo

que es muy curiosa.

Hace... No llega ni hacer un año,

yo estaba en Málaga

y tenía que trasladarme a Madrid de noche.

Me pusieron un conductor,

ese conductor había tenido un mal día y le entró el sueño.

Al final terminé yo conduciendo, no me fiaba de él

y tuve que conducir yo.

Aquí tenemos la tienda

y te vamos a equipar como un verdadero corredor.

Te voy a hacer maratoniano. Mientras no salga

como el muñeco de Michelín, me conformo.

¿Se imaginan un vehículo capaz de moverse

por cualquier superficie?

Una marca de automoción ha desarrollado un prototipo

para situaciones de asistencia humanitaria internacional,

como guerras o desastres naturales.

En suelo llano este todoterreno

puede avanzar como cualquier otro vehículo

pero en una superficie irregular se eleva y comienza a caminar

La clave del vehículo reside

en la integración de la robótica con la movilidad eléctrica.

Sus extremidades articuladas ofrecen posibilidades

de desplazamiento para diferentes casos.

Estas piernas autómatas permiten el movimiento en modo reptil

o como un mamífero.

Y si el terreno lo requiere, ambos modos se podrían combinar.

Las ciudades del futuro darán la bienvenida

al automóvil modular.

Este tipo de vehículos se caracteriza por tener

una estructura divisible con cabinas de quita y pon.

Además, serán medios de transporte autónomos y eléctricos.

Las posibilidades de separar la cápsula de la base son muchas.

Entre ellas encontramos las cabinas utilizadas

para el transporte de mercancías, pero también de personas.

Incluso podrían servir como kioscos móviles de alimentación.

Por tanto, el vehículo modular será una herramienta que se ajuste

a las necesidades de los ciudadanos en cada momento.

Esta forma de movilidad inteligente

además será sostenible gracias a su motor eléctrico.

Las dos estructuras cuentan con su propia batería,

pero solo la alojada en el habitáculo

necesita que se recargue.

Así, simplemente con cambiar la cabina,

el vehículo estará listo para continuar la marcha.

En poco tiempo verá la luz otro vehículo capaz,

en determinados tramos, de conducir solo.

Lo novedoso de este coche semiautónomo

es que incorpora una cámara infrarroja que nos alerta

si quitamos la vista de la carretera.

Esta tecnología es la encargada de detectar

el movimiento de los ojos.

Si el conductor deja de mirar al frente,

el vehículo reducirá la velocidad para minimizar cualquier riesgo.

Además, alertará con un aviso acústico y visual.

Este vehículo de momento

está destinado al mercado norteamericano,

porque en Europa no está permitido

que un coche circule sin intervención humana.

En EE. UU. y Canadá, en cambio,

los conductores sí podrán utilizar esta tecnología libremente.

Eso sí, sin apartar la vista de la carretera.

El autobús eléctrico tal y como lo conocemos

cumple 50 años.

Su nombre era MAN 750 HO-M10 E

y nació, igual que los vehículos eléctricos de ahora,

con el objetivo de reducir la contaminación atmosférica.

Este modelo podía transportar a 99 pasajeros

a una velocidad de hasta 60 km/h

y tenía una autonomía de 50 km.

Su batería, más compleja de recargar que las actuales,

se cambiaba cada dos o tres horas.

Se probó durante junio de 1971 en la ciudad alemana de Koblenz.

Al año siguiente los autobuses eléctricos formaron parte

de los Juegos Olímpicos de Múnich,

transportando atletas entre el parque olímpico

y la villa olímpica.

Somos África... -Y Sofía.

-Juan. -Y Rodrigo.

-Enzo. -E Irene.

-Adrián. -Y Ulises.

-Y hoy vamos a hablar de los cuerpos de seguridad.

-Son personas que intentan ayudarnos a todos.

-Para dirigir el tráfico por si algún semáforo se ha roto.

-Para que diga: "Espera, tú pasa".

-O con el silbato.

-Pi, pi, pi...

-Cuando estás en un coche y encuentras un atasco...

-Los policías están indicándote con un silbato dónde ir.

-El padre de una amiga es policía y viene al cole a veces.

-Para darnos charlas.

-Puedes preguntar y te lo van a decir.

-Los coches de la policía tienen una sirena.

-Tienen aquí una alarmita que dice: "Nino-nino"...

-Para avisar a los malos de que está detrás suya.

-Pueden ir en la moto, en el coche...

-Y son blancos y azules.

-Y también hay como otro tipo de poli,

pero un poco más raro.

-La Guardia Civil.

-Suele estar por las carreteras.

-Va vestida con chaleco amarillo.

-Hacen distintas cosas.

-Pueden dejar como una alfombra de pinchos

para que si hay un malo, detenerlo para pinchar las ruedas.

-Pueden también ir de incógnito, como escondidos en el coche.

-Para que no pase nada malo.

-Para hacer multas.

-Si estás haciendo algo ilegal.

-Para el tráfico.

-A mí padre un día le pararon porque se saltó un semáforo.

-Por eso van de incógnito, para que no les vean.

-Porque son los guardias.

-A la Policía se le da mejor unas cosas que la Guardia Civil

y a la Guardia Civil se le dan mejor otras cosas.

-Si no tuviéramos policías, todo sería un caos.

-Nos protegen a nosotros y a la calle para estar mejor.

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644 648 138.

Pues hago las tres cosas: conduzco, pedaleo y camino.

Ahora mismo tengo diésel,

pero creo que me decantaré pronto por el eléctrico.

Casco, el agua, las herramientas por si pincho,

el culote, el maillot,

también abrigo si salgo en invierno...

Tengo el coche en Barcelona

y en Madrid me muevo en transporte público.

Sí, una vez por aparcar en un sitio que no se podía

No, no utilizo el móvil, porque no se tiene que utilizar.

Cuando eran pequeños,

evidentemente con la sillita reglamentaria.

Cumplo las normas, por tanto, un notable.

Por no decir excelente.

Yo respeto siempre la distancia de seguridad.

Ahí es donde voy un poco más flojo.

El tema de la mecánica, del funcionamiento del coche,

ni me gusta ni me interesa.

Prefiero conducir.

Si escucho la radio, me puedo entretener,

pero me aburro si no conduzco.

Mi familia: mi mujer e hijos.

No nos vemos mucho, así que esas siete u ocho horas

que estamos en el coche cuando vamos de viaje

las aprovechamos y hacemos un poco de piña.

Esto ha sido "Seguridad vital", gracias por estar ahí.

La próxima semana, más. Ahora el equipo y yo

nos vamos de pinchos por el casco viejo de Vitoria,

que, en fin, es un planazo. ¡Adiós!

Cuando me digas, eh.

-Sopa de marisco, ¡dos! -Perdón, me he colado.

Con rape y gambas, se te ha olvidado.

No... Espera, espera.

Está el Calleja grabando en mi pueblo,

en "Volando voy". -¿Sí?

-¡Ahí va! Nada, no se preocupe.

Pasen, pasen, pasen. Es que no...

No pasa nada.

(RÍE) -Sigue, sigue.

-Todas ellas... ¡Con dos co...!

-Qué emoción. -Vale.

¡Aúpa!

Y una maniobra... (RÍE) Temeraria. Vamos a verlo.

Guau.

Oye, oye, oye, que voy, que voy.

Para qué digo nada.

-Ha salido un churro. ¡Tachán!

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Seguridad vital - 11/10/20

11 oct 2020

En el programa de esta semana aprendemos la diferencia entre una conducta imprudente y otra temeraria, ambas muy peligrosas, pero con matices. Además, descubrimos aquello que convierte en especial a la ciudad de Vitoria y acompañamos al campeón del mundo de maratón, Martín Fiz, en un agradable paseo.

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