Sánchez y Carbonell La 2

Sánchez y Carbonell

Jueves a las 22.00 horas

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No recomendado para menores de 16 años Sánchez & Carbonell - Programa 4 - ver ahora
Transcripción completa

¡Vecinos del Villasánchez del Carboncillo,

os debo una explicación, y os la voy a dar!

Como alcaldesa vuestra que soy...

Este año las fiestas van a ser la leche,

como concejal os la voy a dar, la leche y las fiestas.

Hemos aprendido la lección de la España vacía,

si la montaña no va a Mahoma, la montaña irá a Mahoma, porque...

Lo que la alcaldesa quiere decir,

que no hace falta que vayáis

a la capital para ver espectáculos, los vamos a traer aquí.

Y os vamos a traer wifi al pueblo,

tren, y también más papeleras. Caldereta todos los domingos.

Y acabaremos de una vez con la maldición de la España vacía,

volveremos a llenarla con los tipos que la han vaciado.

Lo que la alcaldesa quiere decir,

es que este año hemos tirado la ventana por el campanario.

Vamos a organizar una fiestas monumentales,

vamos a traer...

Rosalía.

Le hemos dicho: "Rosalía, ven".

Ella ha dicho: "No quiero ir a la fiesta".

No puede ser, porque estaba cerrado el programa de fiestas.

¿Te ha dicho que no Rosalía?

Me ha dicho que tracatrá.

(Música)

(Aplausos)

(Música de verbena)

(Música de verbena)

Se hace saber que esta noche está con nosotros

la ganadora de un Goya, Benedicta Sánchez.

El carisma de Joaquín Reyes.

La banda Fuel Fandango.

El escritor y periodista Sergio del Molino.

Y desde el teatro Apolo de Madrid...

Recibamos con un fuerte aplauso

a nuestra excelentísima alcaldesa, Elena Sánchez.

(Aplausos)

(Música de verbena)

¡Alcaldesa, alcaldesa, alcaldesa, alcaldesa!

Gracias, gracias, gracias.

Bienvenidos a Villasánchez del Carboncillo,

un pequeño pueblo que se resiste a morir en la España vacía.

La España vacía.

(RÍE)

Muy bien, fantástico lo de vacía.

Lo de la España vacía tiene mucho campo, ¿verdad?

Yo digo la España vaciada.

¿Cómo se dice?

Agricultores al límite, así se dice.

Alcaldesa, a ver si van a venir...

Que pasen.

Me has dicho que iba a venir forasteros, y están los de siempre.

¿Qué quieres?

Vamos después de un documental de perros salvajes.

Vamos verán en Internet.

Vamos a hacer mucho ruido:

¡El campo, unido, jamás será vencido!

¡El campo, unido, jamás será vencido!

(Música)

Este martes perdimos a un genio del surrealismo,

con permiso de Luis Buñuel,

uno de los directores más importantes

de las últimas décadas, José Luis Cuerda.

Le rendimos homenaje de la única manera posible, con su cine,

este domingo, "La lengua de las mariposas".

Maestro, en este pueblo hay verdadera devoción por Faulkner.

(Aplausos)

Verdadera devoción por Faulkner,

y por nuestra primera invitada.

Llega desde Lugo, la revelación de los últimos Goya.

84 años, lo ha vivido casi todo.

Estamos como vacas sin cencerros, esperando charlar con ella.

Esperemos estar a la altura.

Un fuerte aplauso para la gran Benedicta Sánchez.

(Aplausos)

(Muñeira)

(Aplausos)

(Muñeira)

Qué bonita eres, Benedicta.

(Aplausos)

Benedicta.

(Aplausos)

Gracias.

Bienvenida a este programa.

Yo me he emocionado con esta llegada.

¿Qué le ha parecido el recibimiento?

Caramba, traer a Madrid a Galicia, demasiado.

¿Cómo vive todo lo que le está pasando,

el festival de cine de Cannes,

los Goya, fotografías, todo el mundo quiere hablar con usted?

Bueno, bien,

algo que ocurre en la vida a veces, para bien o para mal.

Ay, mira, la vaca.

¿Quiero ordeñarla?

Ya lo creo, la vaca dice que no.

Una de las cosas que más

me ha impresionado de su película,

es lo bien que ustedes ordeñar las vacas.

Cuando ordeñas miles de veces,

¿cómo no vas a ordeñar bien?

Le mete la mano a la boca en la vaca,

compadeciéndose la mano con su salida.

Yo quiero mucho a la vaca,

es el animal que más adoro,

los quiero a todos,

pero la vaca es como una madre.

¿A la vaca ya la conocía?

No, no la conocía,

pero cuando la comunicación es fluida, no hace falta.

¿Cómo ha sido el rodaje de "O que arde"?

¿Cómo ha sido la experiencia?

Me he visto al lado de unos chicos y chicas maravillosos.

Especialmente los chicos, me decía.

A todos nos ocurre, en general.

Hay excepciones, ¿no?.

Permítame, usted es muy joven.

Usted tiene 84 años,

pero la veo moverse por la película.

Yo digo 48.

Ya quisiera yo moverme con 48, usted con 84.

Dicen que hijo de pobre...

Han dado mucho por esos caminos que salen en la película.

Hice el Camino de Santiago también.

¿Cómo se sintió en el escenario de los Goya,

el primero de la noche, qué sintió?

Como cuando estaba en el colegio, yo obedecí. yo obedecí.

¿Lo disfrutó?

Claro, no lo consideraba merecido, era algo que ha caído del cielo.

¿Cómo es su vida?

Ha interpretado un personaje que se llama Benedicta,

no se ha tenido que preparar el personaje.

Yo quiero ser Benedicta.

Yo quiero ser Benedicta. Sí, ¿no?

Claro, porque representa mi persona.

Entonces, yo quiero ser Benedicta.

Quisiera serlo,

a veces las influencias hacen que uno se pierda un poco.

Oliver Laxe se enamoró de Benedicta en el casting,

decidió que fuera la protagonista de su película.

Le había tratado como una reina.

¿La vida le ha tratado así?

No tengo queja,

le pedía a Dios un poco,

pero no me lo concedía.

De repente...

Dios mío, no me des tanto, que no me lo merezco.

Vamos a contar a la gente quién es Benedicta.

La hemos conocido a raíz de "O que arde",

pero usted tiene una vida muy intensa más propia del siglo XXI

que del siglo XX, una adelantada a su tiempo.

Otros fueron más adelantadas

que yo, tengo el orgullo de ser gallega

por Concepción Arenal, Rosalía de Castro, María Pita.

Yo me fui enterando poco a poco.

Esas tres mujeres insignificantes

dejaron huella.

¿Cómo las descubrió?

Las he descubierto aquí no hace muchos años,

yo fui emigrante,

me daba rabia que en Brasil me hablaran de España,

y yo no la conocía para nada.

Prácticamente no sabía de nadie.

Usted nació en el 35, en la República.

Sí, claro.

¿Me puede hablar de la maleta que su padre escondió con libros?

Sí, mi padre fue perseguido.

No porque había robado ni matado,

pero era un hombre que había viajado mucho, muy intelectual, y molestaba.

Era más bien cosa, creo yo,

no lo sepa decir,

pero la idea que tengo es que eran más rencillas de los vecinos.

Las dos Españas, choque,

y hay que ir a por él.

Él escondió unos libros. Con el tiempo, si llegan...

Fue lo suficiente para dispararle.

¿Qué libros eran?

Voltaire, Tolstoi, ahora no recuerdo los nombres,

libros que yo he leído, y que no entendía nada,

pero que para mí todo tenían un contenido muy grande.

Yo estaba con las ovejas o con las vacas, leyendo,

incluso le decía al libro que no entendía nada, pero le quería.

Un libro maravilloso para mí fue el Quijote,

que yo leía, y mi madre decía que me estaba volviendo loca.

Como el protagonista, de tanto leer.

Misterios de la Inquisición,

algo que me aterrorizaba, no podía concebir

que se hicieron esas cosas.

Perdonen que me vaya por ese camino,

es como los del Goya, todos abrazados,

todos nos queremos, qué bonita la humanidad,

pero lo mismo que nos abrazamos,

cogemos una metralleta y liquidamos a todos, nos liquidamos mutuamente.

Es el enigma del ser humano.

Cada vez entiendo menos.

La ilusión se fue.

Me acordaba del Romancero Gitano, te podía costar la vida,

¿no estaba en los libros que escondió su padre?

Cuando leía esos libros, tenía 9 o 10 años.

Luego me fui a la ciudad a estudiar, ya no iba con las vacas,

ya no tenía aquella tranquilidad que da el campo.

Mi mente iba por otros derroteros,

ya era una chica...

Con 17 años se casa y se va a Brasil.

Me fui a un pequeño pueblo de la provincia de Lugo,

y me fui a Brasil.

¿Qué sucedió?

Al principio todo era muy difícil,

especialmente para mi marido.

Para mí era fácil, yo encontré trabajo enseguida.

En una librería, ¿no?

No, en una casa de familia,

a condición de que dieran vivienda para él.

No teníamos dinero,

y pagar pensión y comida, no había de dónde.

Si me quieren a mí, tiene que ser con mi marido.

Allí comíamos, allí dormíamos, allí vivíamos, y él buscaba trabajo,

pero no lo tenía fácil.

Yo sí lo tuve fácil. ¿Qué pasa con él?

Nos llevó un amigo de mi padre a un bar.

Vas a ser el gerente del bar.

Conocimos a una familia de Argentina

con una librería especializada.

Fueron mi segunda familia.

La esposa era argentina,

y él portugués no le iba mucho,

y encontrar a alguien que hablara castellano...

Me llevó al cine, al teatro, a la playa,

solo le faltó prohijarme.

Entonces, a mediodía no cierra el comercio,

la librería habría de 12 a 8.

Yo me levantaba,

me iba al bar temprano, a abrir el bar,

y a las 12 menos algo me iba a abrir.

A las ocho regresaba al bar, me quedaba a ayudar.

El dueño dijo que no aguantaba la situación,

o te quedas en el bar...

Estás trabajando en otra parte,

y yo no quería dejar la librería.

¿Dejaba usted robar libros?

No, la gente que subía a la primera planta,

el agente porque estaba especializada en psiquiatría...

No, no iba a ningún malandro, era todo gente...

Ha sido adelantada a su tiempo,

se separó de su marido cuando nadie se separaba,

tuvo una hija después...

Nos separamos de común acuerdo,

nadie puso cuernos a nadie, como se suele decir.

Él me dijo: "Demonio, vete de mi vida,

me has destrozado, vete, vete".

Bueno, pues me fui.

Luego encontró otro amor que le dio una hija.

Fue en el año 62 nuestra separación.

¿En España?

No, nos fuimos en el 60.

Aquí, en España, la cosa caminaba mal, pero bueno, iba yendo.

Al llegar allí, la cosa iba más fuerte.

Allí, si quieres comer tienes que pagar.

Si quieres una vivienda, tienes que pagarla, la cosa era más dura.

Nos separamos de común acuerdo.

¿Cuándo llega la nena?

Yo quería el divorcio, pero todavía no lo había.

Se decía separación de cuerpos, pero costaba muchísimo.

La gente me aconsejaba,

un grupo de gente naturista, vegetarianos, gente maravillosa,

y me decías que no me metiera en deudas.

Al final, yo era suya. Que yo era de él.

La costumbre española, ¿no?

Todavía sigue siendo.

"Vete a tu tierra, con tus padres".

Él, como se suele decir,

como el perro del hortelano, ni comida, ni dejaba comer.

Pero como yo estaba contenta, iba adelante.

Me facilitaron todo para viajar,

me pagaron un pase para los que vivían en el continente americano

para venirse Europa.

Yo tenía ese pase en primera,

cogía los trenes de primera, lo enseñaba.

¿Cómo llega a su vida la persona más importante de su vida, su hija?

Eso fue así,

me vine a aquí, a Europa,

luego, cuando regresé, se había calmado,

pero ya no tenía el problema.

Pasamos a ser amigos.

Pero cuando yo voy a tener relación con él,

yo sabía dónde estaba,

era español,

pero no sé era muy gallego, ya no recuerdo.

Me contaban como estaba, había sufrido mucho.

Se notaba el sufrimiento,

la separación de sus padres cuando la guerra.

¿Cómo llega a su hija a su vida?

Quiero llegar a ese punto.

Bueno, yo me vine,

y luego yo regresé,

y me encontré con un chico ecuatoriano,

pero que de pequeño estuvo en Buenos Aires, que trabajaba en fotografía.

Vivía en Río de Janeiro, era fotógrafo profesional.

Lo tenía todo, menos el idioma,

y me pidió colaborar con él.

"Todo va a ser a medias, y tal, y tal".

Yo lo comenté con la gente de la librería,

me fui con este chico a visitar colegios, solo había un detalle,

yo soy muy rara, independiente,

me gustan las cosas a mi manera.

Soy, por lo que dicen, rebelde.

Yo quería hacer amistad,

y él quería que le pagaran, y adiós.

Usted ha sido fotógrafa,

cuando se presentó al rodaje, dijo que quería ser cámara.

Ha conseguido mucha libertad gracias a ser fotógrafa. ¿Qué fotografiaba?

Empecé con los niños,

y me dice con las mamás,

y con las mamás, con los 15 años.

Si tuviera manos y piernas...

¿Por qué no nos hace una foto?

Tengo miedo, no tiene nada que ver.

Voy a hacerle una foto,

a ver qué tal sale.

Sale instantánea. Ni con mi Minolta...

Da miedo.

Tiene que revelarse.

(Aplausos)

¿No se cree que es la primera vez que hago una Polaroid?

Desde el año 79 yo no he cogido una máquina.

Yo vine con todo...

Le gusta la música,

hay una canción que le encanta, se la vamos a poner.

Resistiré erguido frente a todo,

me volveré de hierro para fortalecer la piel.

Y aunque los vientos de la vida soplen fuerte,

soy como el junco...

¿Qué significa esta canción para usted, "Resistiré?"

No lo recuerdo,

no llevo control de nada,

estaba malhumorada, en momentos de bajón, con la radio puesta.

Sonó esa música,

me levanté y recorrí toda la casa.

La música es lo más grande para mí.

Esperemos que también el cine,

y que haga muchas más películas.

El cine, depende de qué películas.

¿Le han ofrecido algún personaje?

Algún director.

No, nada del otro mundo, no.

Benedicta, ¿qué mensaje daría a sus nietos,

a las generaciones jóvenes?

¿Quién soy yo para dar consejo?

¿Qué consejo le daría?

Lo que dije, que viva, que procuren vivir lo bueno y lo malo,

porque es el complemento.

Saboreas lo bueno cuando te ha herido lo malo,

es el mundo de la comparación.

Si estoy muerta de frío, y siento calor, cómo se agradece.

Pero si es calor, calor, calor, no le das valor.

Las dificultades de la vida son maravillosas,

yo no me las quitarían ni me las quito

a estas alturas de mi vida, ahora con más razón.

Nada nace y nada muere, todo se transforma.

No me queda mucho,

mi transformación ya fue grande.

Gracias.

(Aplausos)

Benedicta, muchísimas gracias por estar con nosotros.

Esperamos verla en otras películas.

Bueno.

Y recogiendo más premios.

Gracias, gracias.

En la foto no ha salido nada.

Por eso no quería sacar la Benedicta.

Como el libro de "Nada".

(Música)

Toma, tu comida.

-¿Qué hay?

-Huevos fritos.

-Hace años que no como un huevo frito que sepa a huevo frito.

Insípido el huevo e insípido el aceite.

(Música)

En los pueblos siempre sale más gente de la que entra.

La cosa se anima poco a poco.

Han abierto las dos cajas rurales

y la discoteca, parece que la natalidad va subiendo.

Para la natalidad,

mejor fundir un par de farolas en el parque,

y poner un cura más joven.

¿Los del pueblo están preparados para lo que viene ahora?

Después de haber resistido a la despoblación,

a pagar las aceitunas a precio de risa, y al reggaeton...

Me refiero a "Deforme Semanal".

Deforme tú.

Carbonell, no te enteras, "Deforme Semanal",

dos mujeres periodistas feministas maravillosas,

que lo afectan en Internet y en la cartelera de Madrid.

Con todos vosotros "Deforme Semanal".

(Aplausos)

Buenas noches. -Buenas noches, Isabel Calderón.

-El Gobierno de Bolsonaro en lanza una política

de abstinencia sexual en los adolescentes.

Dice que no es un tema moral,

sino de salud pública.

La prohibición de la educación sexual se pone de moda,

se universaliza, parece una chapa distintiva

entre la gente de la derecha,

se la colocan en la solapa del fachaleco.

Se reconocen entre sí cuando van a recoger los chicos al colegio,

o de caza.

Otra prohibición.

¿No te da la impresión

de que la gente de la derecha judía del siglo XXI, el siglo XX...?

Parece gente que odia el agua corriente, el oxígeno,

la penicilina, el ferrocarril, a Cristina Almeida...

¿No te da la impresión de que odia la vida?

Fíjate, son probabilidad,

pero quieren que nazcas para que te jodas.

(Aplausos)

Más cosas,

el director de Gucci tiene

como objetivo derribar barreras de género,

y acabar con el macho en el 2020.

Bueno, muchísima suerte a Gucci, te lo digo en serio,

las feministas te deseamos la mejor suerte del mundo

en esta empresa que te propones alcanzar.

Suerte con los refuerzos,

con los cracks, con la cifra, con Sabina, con Leiva, Messi,

el cachopo, y la cerveza de trigo que está mal.

-Gucci va a derribar la masculinidad tóxica,

todos estos hombres inexpresivos,

analfabetos e inalcanzables que prueban las ciudades europeas.

Van a hablar de sus sentimientos, van a ir al cine a ver "Mujercitas".

-Solo querías cogerle

de la solapa del abrigo azul marino,

y pedirle que te quisiera.

Muchas gracias, Gucci.

(Aplausos)

-Un diario británico asegura que el día después de San Valentín

se registran un gran número de separaciones,

porque uno de los dos tiene altas expectativas

de vivir un día perfecto, y luego no es así.

-Esas parejas que en realidad no se quieren,

se hacen esos viajes se creen que están en la gloria,

y después de hacer el amor van a tener unas conversaciones

profundas con sus parejas, no, no.

-Ríete de lo que te digo,

lo primero que haces es conectarte a Tinder,

y ver los polvos que no te van a echar, así de claro.

-Os vais a Segovia,

un buen cochinillo,

y pedos en el autobús,

escucháis a Presuntos Implicados, y tan ricamente.

-Storis en el chiringuito con el gin-tonic a 12 E, y ahora, nada.

No hay fotos, ni la matraca con las historias.

De repente, subes una foto tu sola, en el gimnasio,

y pones: "Empoderada".

Fantástica ante el espejo.

Perdona, cariño.

Querida, me has estafado, ¿vale?

¿Dónde están las fotos del dolor?

¿Donde están las historias ciega de diazepam, vomitando?

Nos lo debes, nos lo debes.

(Música)

Alcaldesa, ¿pachanga o charanga?

La gente no sabe diferenciar.

Soy el Defensor del Pueblo. Tenemos Defensor del Pueblo.

Ya sé de qué va la alcaldesa, el concejal,

los políticos, que nunca os importa lo que quiere el pueblo.

Le tenemos mucho respeto.

Que sepa que en este pueblo sabemos perfectamente

diferenciar a Beethoven.

Diferenciamos entre un torero muerto y un torero muerto, muerto.

¿Te amenaza? Lo que no hace es defenderme.

Ya que es usted el Defensor del Pueblo,

¿qué le interesa para poner en las fiestas?

Algo que esté a la altura,

una Diana Krall, C-Tangana, Camela, Fuel Fandango,

como una gala de Nochevieja.

¿Le gusta Fuel Fandango?

El pueblo ha tenido mucha suerte,

tenemos al Fuel Fandango,

van a tocar en la plaza del pueblo.

Es la primera vez que un concejal se adelanta lo que quiere el pueblo.

Y al defensor.

¡Fuel Fandango!

(Aplausos)

(Música)

Despertaré tu corazón dormido, arrasaré la tierra.

Iré de nube al cielo.

Lo inundaré todo de nuevo,

la piel entre tus huesos.

El engranaje vivo de tus besos,

se anudan a mi cuerpo.

Conmigo, conmigo, conmigo.

Quédate vivir en mi ombligo, en mi ombligo, conmigo, conmigo.

Despertaré tu corazón dormido, arrasaré la tierra.

Anudaré una flor entre tus huesos, un manantial de estrellas.

Me muevo, me muevo como una serpiente, rodeando tu cuello.

Me muevo, me muevo, me muevo,

como una serpiente, rodeando tu cuello.

Antes que la luna se apague,

quédate, quédate conmigo, conmigo, conmigo.

Antes que la lluvia te cale,

quédate a vivir en mi ombligo, en mi ombligo. Conmigo, conmigo.

Conmigo, conmigo.

Conmigo, conmigo.

Oh-oh-oh-oh-ohh-oh-oh-oh-uhh.

Conmigo.

(Aplausos)

Muchas gracias.

(Música)

-Mira quien se acerca.

-La tía Ruperta, si preguntar algo, déjamela.

-¿Dando un paseíto? -Buscando un sitio para el resto.

¿Qué tal los chivos y el marido?

-No hubo nada hasta que no nos echaron el yugo.

Yo era más arisca que una gata tan rabiosa.

-A los retozos hay que acostumbrar los.

El domingo se leen las primeras amonestaciones.

-No somos de los perdones, pronto habrá casorio.

-Me alegro, me alegro.

(Campanadas)

¿Lo has visto?

Nuestro formato está más guapo cada día.

Lo noto cambiado.

Lo he retocado para que estuviera más guapo, más lustroso.

Lo has convertido en el ecce homo de Borja.

No es original, has copiado,

una invitación de uno de los cuadros más importantes

de la pintura contemporánea del siglo XXI.

La imitación también es un arte. A ver lo que te parece esto.

Hola, soy Macaulay Culkin, actor.

Yo tengo una moneda, tú tienes la ranura.

Me dediqué a la canción del verano.

Me he desmayado, estoy con un Aquarius que me tomé antes de ayer.

Tanto bombo para una mentira.

Toda mi vida es una farsa.

A los que piensen que me estoy mordiendo los carrillos,

efectivamente, me los muerdo.

Esta canción se me ocurrió después de ver "Viven".

¿A qué huele Isabel Coixet?

-En los 80 fue bárbaro.

Los problemas del mundo me interesan todos, los más gordos.

Nos cargamos el planeta con el calor.

Cuando llegas a casa pones el aire acondicionado, ojo.

(Aplausos)

Esto sí es original.

Ese aplauso chanante para Joaquín Reyes.

(Aplausos)

(Música de verbena)

(Aplausos)

Un poquito más para acá. Aquí.

Vale.

(Risas)

Bienvenido.

(Aplausos)

Bienvenido a tu casa.

Me gusta siempre traer un tractor.

Pero no siempre hay un tractor a mano.

Pero en tu formato

cómo no íbamos a tener un tractor. Claro.

Es un poco como el símbolo de la voluntad del hombre.

Sí, por vencer el campo. El tema de hoy.

Hay que ver el campo lo que te ha inspirado.

Has encontrado tanto donde bucear...

Pero un manchego se inspira en eso.

Lo mío es pura pose.

No ha habido manchegos que venían de verdad del campo.

Pero es porque eres de ciudad, de una gran metrópolis.

De Nueva York a Albacete.

Fuerte aplauso para Albacete.

(Aplausos)

Nadie nunca ha puesto en duda que Albacete existe.

Nunca.

Además, toda la gente que va a la playa en verano,

de forma desaforada,

paran en Albacete a comprar miguelitos,

que están muy bien, o a echar gasolina.

Incluso a visitar a veces la ciudad.

Eres hombre de ciudad, pero te has fijado mucho en el campo.

¿Se ríe uno de las mismas cosas en la ciudad que en el campo?

Yo es que soy de pueblo.

Los pueblos, en general, o los que yo conozco,

hay mucha socarronería.

Una ironía más rural, pero la gente muy cachonda.

En la Mancha la gente es muy cachonda.

Nos han dado palabras y dichos

que los hemos explotado una cosa bárbara.

Estamos haciendo un enlace José Luis Cuerda, que es de Albacete.

Hijo predilecto de Albacete.

Y que le copiamos muchísimo nosotros.

Y no le pagamos un duro por todo lo que le rogamos.

"Amanece, que no es poco" es nuestra Biblia del humor.

Un humor muy completo.

Mezcla de costumbrismo y humor absurdo.

Cuerda lo hizo muy bien. Nosotros seguimos por ahí.

Para la gente que no esté al corriente de su pandilla...

¿Quién no va a estar al corriente?

Ernesto Sevilla y Raúl Cimas...

Julián López, Pablo Chiapella... Se encuentran en un lugar.

En la escuela de artes de Cuenca.

Nos dio cobijo

y nos enseñó a desarrollar nuestro discurso,

por decirlo de una manera así...

¿Qué le pasa a la facultad de bellas artes?

Es donde más se liga. Las notas más bajas...

Tengo que decir que en Cuenca eran bastante selectivos.

Ahí entramos gente muy especial.

En cuanto veían a alguien normal, lo echaban.

O venías con el pelo teñido de rosa o con la mirada febril,

si no, no te dejaban entrar. No entraba nadie normal.

Muchos pintores abstractos

que tienen un museo que es una maravilla.

A cuenca hay que ir. Y en otoño preciosa.

No os riais.

Imagino que observas mucho para saber lo que nos hace reír.

¿Qué nos hace reír en España?

En España nos reímos mucho, somos cachondos.

¿De qué nos reímos?

De nosotros mismos.

Incluso cuando estamos para regular, siempre hay humor.

Yo estoy muy contento de hacer humor aquí.

Hemos tenido grandes referentes

y me parece que la comedia tiene puente del bueno, Pablo,

que es un artista completo...

¿Yo? Sí.

Has hecho música bien cachonda. Y la sigue haciendo.

Seguimos con esto del cachondeo en este país.

Hablando ya de meternos en el humor,

esas cosas que nos hacen reír, los humores humanos...

(HABLAN A LA VEZ)

¿De dónde excreta el humor "Muchachada nui"?

Me gustaría decir que es intelectual y elaborado.

Británico.

Tenemos mucho que ver con los Monty Python.

Era una cosa muy elaborada e intuitiva.

Y que nos dejaron hacer un poco lo que queríamos.

Y nos juntamos gente...

Raúl, Ernesto, Carlos, son gente con la que me río muchísimo.

Son gente muy divertida e ingeniosa.

Tenemos muchas ganas

y de ahí surgió "Muchachada nui" y "La hora chanante".

Has dicho los Monty Python.

¿Qué referentes tenéis y en quiénes os miráis?

Faemino y Cansado siempre lo citamos. Gila.

Los Monty Python... Tu tío Pedro Reyes...

Esos son un poco lo referentes nuestros.

Perdona, tú tienes ahora un nuevo monólogo en La Latina.

Lo he escrito nuevo. No hay refrito.

Sigo teniendo ideas buenísimas.

¿De qué hablas en ese monólogo? De qué no.

(Risas)

Tuve que renovar mi material porque ya no es igual que hace 20 años.

Ahora soy padre, tengo 45 años...

45 años, cuidado.

Y mirad qué percha.

Pero los temas más o menos son los mismos.

Siempre echo la vista atrás, hablo de mi infancia,

de cómo soy ahora.

La cuestión es no dejar de escribir.

La cuestión es estar siempre vivo y no acomodarte.

El título es... "Festeje la broma".

Me gusta decirlo con acento venezolano.

No deja de ser una pista a la gente que va a haberme.

Les pido que vengan a reírse.

Una vez, con tu tío Pedro Reyes fuimos a un manicomio.

Fue buena idea.

Teníamos que enseñar el carné para que nos dejara salir.

De repente viene la directora

y les dijo que había venido un grupo de humor, que tenían que aplaudir

y reírse.

Lo mismo que pidió esa mujer

es lo que yo pido a la gente que va al teatro.

(Aplausos)

Es que también,

con esto de que el humor tiene unos límites, que no te pases,

además se acerca al límite, seguramente, ser más gracioso.

También el que más se expone a un puñetazo en el estómago.

No nos gusta que nos pegan. No hay que pegar a los cómicos.

Hay que festejar la broma.

(Aplausos)

Lo estás festejando bien.

Poco estáis aplaudiendo para el auto que se está diciendo.

Aquí se están soltando arengas todo el rato.

A mí me gustaría hablar de ese diccionario chanante.

¿Hay alguno inventado?

Todos recuperados y alguna palabra inventada.

Hemos aportado a la lengua

y todavía no se ha introducido ninguna de nuestras palabras

en el diccionario. Dinos una de las inventadas.

"Viejoven".

Es una palabra que la gente ya está utilizando

y que define muy bien a una persona que está en ese límite

entre lo viejo y lo joven. O sea, que le ha dado la vuelta al jamón.

Pero que no sé por qué no la introducen.

Viejuno también se usa mucho.

Se la oí a mi hermano y tampoco le han dado ni un céntimo.

Pero así somos los cómicos.

Vamos a recuperar algunas

de las palabras que vosotros ya habéis recuperado.

Vamos a ver si las tenemos por ahí. Esta.

Puede ser tener hambre o tener envidia.

O una sensación de intranquilidad.

Yo le digo a Pablo si me deja el sombrero.

Y me dice que no sabe... Pues esa sensación.

(Aplausos)

Bravo, bravo.

Es una sensación que no tenía nombre.

Siguiente palabra.

Es una persona que está así como hermosa.

Introdúcela en una frase.

Por ejemplo.

Viene del verano un poco forrondosco.

O de la Navidad.

Esta palabra me encanta.

Voy a los sitios, soy inquieto y voy a curiosear.

Y este es el que va a los sitios a ver lo que se cuece.

Me encanta esta palabra.

Esta otra.

Es como un síntoma... Creo que es una diarrea.

¿Sí o no? No lo sé.

Si alguien tiene hoy aquí, que nos lo diga.

Que ahora con el coronavirus...

Han dicho que uno de los síntomas del coronavirus es la zangarriana.

A ver si tenemos más palabras. Esta.

Es la persona como refinada.

Esta es cuando alguien está muy manido. Ya está muy usado.

Y cuando alguien te soba mucho.

"No te asobines que no he comido para ti".

Hay que introducirlas. Tenemos que recuperarlas.

Un manchego que hizo un diccionario que fue una maravilla.

Se apellida Serna. Buenísimo diccionario.

¿No habéis publicado un diccionario?

Todavía no.

Una enciclopedia, que ahora se venden mucho.

La gente las demanda, Internet está muerto. Son las enciclopedias.

Qué cachondo.

Tenemos más posibilidades.

Manguzada es un bofetón.

Churretoso es que no está limpio.

Una persona que no se le ve pulcro.

¿Qué más? Las hemos dicho todas.

Esperemos que esta entrevista no te haya parecido un mojón,

que es la última, porque se nos ha acabado el tiempo.

Esta es tu casa.

Te vemos en el teatro. Muchas gracias.

(Aplausos)

(Música)

Un nuevo conjunto musical,

Los Paletos interpreta para los espectadores

una canción que evoca la vida de nuestros pueblos.

(ININTELIGIBLE)

La Ramona es la más gorda de las mozas de mi pueblo.

Ramona, te quiero.

Tiene un globo por cabeza y no se le ve el pescuezo.

Ramona, te quiero.

Su trasero es un pandero.

Ramona, te quiero.

Ay, Ramona...

(Música disco)

Ay...

¿Saben lo que menos me gusta de la ciudad?

No lo sé. Las colas.

Me estoy arrepintiendo de invitar tanta gente al pueblo.

Chupinazo, cata de vino, caldereta...

Aquí falta algo en el programa.

Si te refieres a los fuegos artificiales,

los gastamos en el primer programa. No, unos bailes.

¿Cómo? ¿Agarrados?

(Música)

No, no era esto.

No, no.

Que no, que no.

¡Eh, eh! No, no.

Quita la música. Me había venido arriba.

Me estaba refiriendo a libidinoso, picante, subido de tono.

¿Algo así como un musical de "Flashdance"?

Me acuerdo cuando pusimos esa película en el cine en el 83.

La gente metía las sillas para ducharse sentada.

Es que esa era la película.

Hoy aquí tenemos el musical. (Aplausos)

(Música)

(Canción en inglés)

(Continúa la música)

(CANTAN EN INGLÉS)

(Aplausos)

Muy bueno.

¿Sabes quién no se ha querido perder las fiestas del pueblo?

Un escritor y periodista que yo leo todas sus columnas en "El País".

Me encanta. Ya se quién es.

--sé

Ha publicado un ensayo llamado "La España vacía".

Todo un éxito editorial. Y este es su último libro.

Hoy está aquí, ¿sabes para qué? Para decirnos que el campo ya no existe.

Con todos vosotros, Sergio del Molino.

(Aplausos)

Hola, muy buenas.

Buenas noches.

Muy buenas noches.

Me gusta definirme como un escritor paseante.

Eso quiere decir que me dedico a deambular por el mundo

intentando observar de otra forma las cosas que son obvias

o muy elementales,

o que son de tan presentes que las tenemos en nuestra diaria,

nos resultan invisibles.

Observadas bien, con detenimiento y cariño,

nos revelan algunos misterios

y cosas muy importantes de lo que somos y cómo existimos.

Hace unos años me di un paseo quizás demasiado largo

que desembocó en un libro que se llama "La España vacía",

un paseo por el interior de España

donde intentaba dilucidar que había 2 Españas.

Yo decía que no eran las de Machado,

eran dos Españas que no eran derecha e izquierda, una España urbana,

que estaba en un determinado sitio, la España que todos reconocíamos,

y una España rural, oculta,

que se había quedado en otro sitio, que tenía otros problemas,

otras cuestiones a las que no prestábamos atención.

Pero más allá de eso,

me he ido dando cuenta que no es que existieran

esas dos Españas enfrentadas,

sino que la segunda, la rural, la del campo,

el campo no existe. Ya no existe ese campo.

Antes de que empecéis a Twitter de forma enfurecida

porque la última vez que dije esto,

un ganadero catalán me invitó a visitar su granja

y que me pasara una tarde limpiando mierda de cerdo

para enterarme si el campo existe o no.

Evidentemente que existe.

La ganadería y la agricultura existe. Los pueblos existen.

A lo que me refiero es que ha desaparecido esa cultura campesina,

la cultura campesina milenaria, de hace mucho tiempo, secular,

que nos conformaba, que estaba llena de vocablos,

palabras que vienen de nuestros abuelos, antepasados,

de cosas que dice mucho de nuestra identidad,

pero que solo están en el recuerdo.

Están evocadas, por ejemplo, el cine de José Luis Cuerda,

que nos asoman a un mundo completamente desaparecido

porque esa España, ese campo, no es un lugar sustancialmente distinto,

que tenga una barrera cultural distinta con lo urbano.

Ese campo del cual hablamos,

ya no existe como esa cultura

en la cual el tiempo se medía de otra forma.

El tiempo se medía en torno a las cosechas,

en torno a los ciclos naturales.

Era una cultura que tenía otras reglas sociales,

que tenía una forma de entender el amor, la familia, la jerarquía,

la vida cotidiana,

sustancialmente muy distinta a cómo se vivía en el mundo urbano.

Eso ha desaparecido. Vivimos en una misma cultura.

Evidentemente que existe gente que vive en pueblos muy aislados

y que vive en lugares que yo ya me la España vacía,

pero que no hay una distancia, no hay una barrera de una incomprensión

entre unos y otros, nos entendemos perfectamente.

Por eso ese ganadero catalán me podía increpar a través de Twitter

porque hablamos el mismo idioma y estamos dentro de la misma cultura,

nos interesan las mismas cosas y hablamos de lo mismo.

Lo que me he ido dando cuenta es que

el conflicto que yo creía que existía

entre la España rural y la urbana,

es un conflicto político en realidad, no cultural.

No hablamos de dos culturas enfrentadas.

Estamos hablando de una parte de un país

que pertenece a esa misma cultura existente marginada,

siente que se le ha ido dejando de lado, que se le ha ido abandonando,

que no se le ha tenido en cuenta y se le ha ridiculizado.

Y reclaman, cada vez con una voz más clara,

reclama integrarse y estar en pie de igualdad con el resto del país,

con la España urbana, con cuya cultura compartimos.

Y esa es la obviedad enorme y tremenda.

Quizás no hace falta recorrer tantos kilómetros y leer tantos libros,

pero yo lo necesitaba como escritor paseante darme cuenta de esto.

Es muy importante subrayarlo.

Todos pertenecemos a la misma cultura, al mismo grupo,

que no hay una barrera, que no tenemos que traducirnos

y que nos entendemos y que es compromiso de todos

que esa parte de España no se sienta marginada nunca más

y se integre.

Es lo que venía contaros esta noche. Muchas gracias.

(Aplausos)

(Música)

(Grito)

Ruiz Escribano, para serviros.

-El tonto del pueblo lleva entre nosotros muchos años

amenizando la vida.

Alguien dirá si se le distingue, pues sí. Se distingue.

Alguien le dices: "Buenas tardes".

Pero el tonto del pueblo te hace... (GRITA)

(Aplausos)

Buenas noches.

Bienvenidos una noche más a este, nuestro teatro,

donde intentamos acariciaros el alma

con estas pequeñas piezas de realidad.

Esta noche una pieza bomba de Jordi Casanovas

y hablar sobre algo tan candente ahora como la masculinidad

en el siglo XXI. Espero que os guste y gracias.

(Aplausos)

(Música)

Sin tocar, ¿eh?

Que nos vamos a otra discoteca y ya está.

-Se estaba cagando de miedo.

-¿Qué te ha hecho?

-Que me ha mirado. -Si no parecía gay ni nada.

-Pues habrá encontrado guapo.

-Una mierda, me ha mirado como retando.

-Pero si le sacas dos cabezas.

-¿Cómo sois tan ignorantes?

-Te recuerdo que soy tu amigo.

Y a ella tampoco la tienes que llamar ignorante.

-Ya me sé defender yo sola.

Cari, ¿por qué me llamas ignorante?

-Porque no te das cuenta de cómo funcionan las cosas.

-Pues dímelo tú.

-Si te lo digo, igual no te gusta lo que oyes.

No voy a ser políticamente correcto, tengo mis opiniones personales.

-¿Cuál son?

-¿No te das cuenta de que ese maricón nos estaba retando

porque te estabas tragando toda la mierda que nos estaban vendiendo?

Que si somos una minoría, que si no tenemos los derechos... Los cojones.

Me estaba mirando a la cara

para decirme que iban a acabar con nosotros.

-Si ni siquiera yo tendría huevos.

-Claro, porque estás limitado. -Ya he pillado otra vez.

-Que no es eso.

¿Sabe lo que hacía mi padre a mi edad cuando llegaba con los huevos

hinchados de no follar?

-Si tenía pasta, se follaba a una puta

y si no, cogía a una del pueblo a la fuerza.

-Y no pasaba nada. -Esto antes era así.

Ahora no podemos hacer nada de esto.

-No lo harás porque estás conmigo, digo.

-No, no lo hago porque nos están ganando.

-¿Qué? -No te das cuenta.

Estás conmigo porque soy quien soy.

Si ahora me follo a una tía que está drogada,

te va a parecer bien y me vas a perdonar.

-Te estás pasando.

-Te he dicho vivas escuchar cosas que no te iban a gustar,

pero pronto lo vas a asimilar.

-Igual voy a asimilar otras cosas.

-Déjame.

-Nos vamos a tu casa a tomar algo y ya está.

-Tengo que entrar ahí dentro y acabar lo que he empezado.

Si no, el sitio se vengará de mí. -¿Cómo?

-¿Sabes quién es Darwin?

Yo he nacido con este cuerpo y con estos músculos,

con esta mala leche.

Mi función aquí es pegar a tipos como esos

porque tienen la capacidad de inventar.

¿Sabes lo que inventan? -No.

-Dime de lo que trabajas. -Lo sabes perfectamente.

En el almacén de saneamiento.

-Pues a tu trabajo le quedan dos putos años o putos días

porque van a meter una máquina que haga tu trabajo mucho mejor.

¿Sabéis quién ha creado esas máquinas,

la inteligencia que nos van a superar? Esos maricones.

Nos están ganando, hostias.

La naturaleza le dice a todo animal viviente

que el más fuerte tiene que sobrevivir y reproducirse.

¿No veis que tengo que entrar y reventarle la cabeza

porque si no acabará conmigo?

-Ya, ya, se acabó.

-No puedo más, me piro.

-Que estoy bien, ya está.

-Incluso animales fuertes

y grandes ha desaparecido de la tierra porque no han sabido,

porque no hay... ¿De dónde sale toda esa mierda?

Gilipollas...

-¿Lo ves, tío? -A lo mejor tienes razón.

A lo mejor estamos condenados a desaparecer.

-Pues tendremos que luchar porque yo soy un macho.

¡Soy un macho, hostias!

(Música)

(Aplausos)

Excelentísima alcaldesa, nos ha quedado unas fiestas estupendas.

Me sigue faltando algo

que todos los que somos de pueblo hemos hecho alguna vez.

¿Cagar desde una encina?

¿No será intimar con las ovejas? No.

¿Cantar el himno de España? Pero si no tiene letra.

No, el otro.

"Paquito el chocolatero".

Esto sí que es una buena forma de acabar las fiestas.

Todo el mundo a bailarlo.

(Música)

Paquito chocolatero...

¡Hasta la semana que viene!

(Continúa la música)

(Continúa la música)

(Continúa la música)

(Continúa la música)

¿No sabe que en este pueblo hay verdadera emoción?

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Sánchez & Carbonell - Programa 4

06 feb 2020

El programa rinde homenaje a la España de pueblo y convierte el programa en las fiestas de Villasánchez del Carbonillo, un pueblo inventado que pretende ser espejo de la España rural, ahora también llamada la España vacía. El programa también recordará al cineasta José Luis Cuerda, maestro del humor absurdo, fallecido este martes.

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