Saber vivir La 2

Saber vivir

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No recomendado para menores de 12 años Saber vivir - 31/05/20 - ver ahora
Transcripción completa

Muchas gracias, doctor Julio Mayol, por acompañarnos este domingo.

(Música)

Muy buenos días a todos los amigos y amigas

que siguen "Saber vivir" desde cualquier parte del mundo.

Hoy vamos a ir a la huerta.

A buscar esos alimentos ricos en vitaminas

que necesitamos para nuestro sistema inmunitario.

Desde los primeros espárragos, a las últimas fresas y alcachofas.

Comiendo bien y practicando ejercicio.

Hay que estar más fuerte que nunca

para protegernos contra el coronavirus.

Vamos a descubrir cómo ha pasado esta enfermedad

un hombre al que conocéis.

Arquitecto, dibujante y escritor. El gran Peridis.

Cuando salía de casa, pensé...

Ya tenía problemas respiratorios. Digo: "De esta no salgo".

Muy fuerte la gripe asiática.

Peridis ya se ha curado. Conoceremos su historia

tan llena de vida como la de este bebé de un año.

Un minichef que triunfa en las redes sociales.

Aprendió a cocinar antes que andar.

Es Kobe Eats.

(BALBUCEA)

¿A que os ha alegrado la mañana ver cocinar al pequeño Kobe?

Tan lleno de vida como la siguiente protagonista.

Otra pequeña, Aura Sol.

Su papá, Germain, dirige su clase de gimnasia en casa,

pero ella decide olvidarse de las flexiones

y lanzarse a bailar.

(HABLA EN INGLÉS)

Estoy segura que nuestra profe de baile, Helen Canadell,

la ficharía como alumna.

Justo antes del confinamiento,

Helen se sumó a una clase de baile muy especial

con mujeres que han superado el cáncer.

Y nos salió este precioso reportaje. Vean.

Mira que me estoy acordando del video que grabamos

antes del confinamiento con Vanessa Nueda y su iniciativa

para mujeres con cáncer de mama, que es "El crep de mi vida".

Es el crep de mi vida.

Mientras que esperaba para recoger la analítica

con los resultados de todas las pruebas,

empezó a llover, entramos aquí dentro

y finalmente, luego llegó el diagnóstico del cáncer.

Y bueno, ese crep marcó un antes y un después.

Desde que te diagnostican algo así, te cambia la vida totalmente.

¡Hola!

¿Qué tal? ¿Todo bien?

Madre mía, ahora ya empezamos a ver la luz.

Y estamos como que cogemos aire desde que podemos salir.

¿Y has estado bailando o no?

Cada viernes inauguramos el fin de semana

con el altavoz a tope y venga, va.

Que empiece el guateque.

El lema tuyo de "nunca dejes de bailar",

que siempre me ha gustado,

incluso en estos momentos de confinamiento,

literalmente ha servido, ¿no?

Más que nunca.

Te llena de energía.

Qué chulo. Pues lo vemos, ¿te parece?

Venga, va. Me encanta.

Vanesa, ¿cómo te ves?

Bueno, si me comparo contigo, pues...

Un poco patosa.

-Paqui, ¿cómo vas? -Muy bien.

-¿La veis bien? -Muy bien.

-Ahí está dándolo todo. -Muy contenta.

-¿Estás contenta? -Sí.

-¿Estás en tratamiento? -No, he terminado.

Llevo tres años y medio desde que me operaron.

Para que digas que no te lo puedes pasar bien.

Patadita.

Y ahora, momento "sexy".

Sara, cuéntanos, ¿qué es lo que sueles recomendar

en momento de tratamiento?

Ya no solo estar ahí pensando "me están poniendo la quimio".

Hay más vida; mientras puedan y hagan lo que quieran,

que les guste y lo disfruten.

El baile va muy bien para echar toda la porquería

que te queda en el cuerpo de la quimio.

Se lo aconsejo a todo el mundo.

Bailar, caminar, disfrutar de la vida.

Quiérete, pero quiérete mucho.

Y cada día mucho más.

El "nunca dejes de bailar" es como un mantra de vida.

Es ese espíritu de "vamos a por todas".

Oye, qué bien lo pasamos.

¿Sí o no? Ahora que lo vemos.

Cuanto peor parezca que está todo, más hay que bailarle a la vida.

¡Muy bien!

Buenos días, doctor Fabiani. Menudo ejemplo

han dado esas mujeres

de cómo hay que afrontar la vida con ilusión y cuidándonos también.

Además, de verdad, Miriam, porque sentirse sano

es mucho más que no tener enfermedades.

Es disfrutar de la vida.

Tenemos que bailar más, que hacer más ejercicio.

Tenemos que reír más, que jugar más.

Aunque seamos mayores, hay que disfrutar de la vida.

La salud no está solo en conseguir más días de vida.

Está en llenar de más vida cada uno de nuestros días.

Parece que desde que entró el coronavirus en nuestras vidas,

nos preocupamos todavía más por nuestra salud.

Hemos dicho muchas veces que no tenemos

que preocuparnos por nuestra salud.

Tenemos que ocuparnos de ella.

En el caso del coronavirus, la forma de ocuparnos, ¿cuál es?

Prevenirlo. ¿Cómo?

Con el distanciamiento,

con el uso de mascarillas y con el lavado de manos.

Pues esa prevención es fundamental para la mayoría de las enfermedades.

Incluso para esas que más preocupan, por ejemplo, el cáncer.

¿El cáncer cómo podemos prevenirlo?

Te adelanto que la solución no está en una pastilla milagrosa.

En una píldora mágica que nos haga prevenir el cáncer.

No tenemos eso a día de hoy.

La clave son los hábitos saludables.

Si nos centramos fundamentalmente en alimentación,

hablamos de una alimentación, una dieta

que os haga combatir el sobrepeso.

Evitar la obesidad que está asociada a muchos tipos de cánceres.

Tenemos que priorizar el consumo de frutas, verduras y legumbres.

Utilizar cereales fundamentalmente integrales.

Y cuando utilicemos proteínas de origen animal,

tenemos que dar preferencia al pescado frente a la carne

y a la carne blanca frente a la carne roja.

Si a eso le unimos cocinar y elaborar los alimentos

de la manera más saludable posible,

pues lo tenemos al alcance de la mano.

Eso es lo que sí debemos tomar. ¿Y lo que no?

Uno: tenemos que evitar que gran parte de nuestra dieta

sea consumo de carne.

Sobre todo que no sea de carne roja

y mucho menos de carne ya procesada, o sea, de embutidos.

Este tipo de productos cárnicos tenemos que limitarlos al máximo.

Tenemos que disminuir y evitar

lo más posible el consumo de sal y de azúcares,

que están muy asociados a este tipo de patologías.

Y tenemos que limitar, fundamentalmente, los fritos.

Los fritos y las grasas no saludables.

Hemos hablado muchas veces que hay grasas saludables.

Si a eso unimos disminuir al máximo el consumo de alcohol y tabaco,

dos tóxicos que están asociados a múltiples tipos de cáncer,

estamos evitando lo fundamental

que podemos hacer para prevenir el cáncer.

¿Sabes qué te digo? Ya tengo muchísimo más clara

cuál va a ser mi lista de la compra

cuando vaya al mercado la próxima vez.

Genial idea, Miriam, lo de ir al mercado.

Tenemos que ir más al mercado.

Estamos en un momento en que ves a la gente muy preocupada

en los supermercados, leyendo las etiquetas.

Estamos todos haciendo un máster en cómo identificar las etiquetas,

la composición, y yo no digo que esto esté mal.

Digo que tenemos que intentar consumir alimentos sin etiquetas.

Más pescado fresco, más legumbres.

Más fruta, más verdura. Eso no lleva etiqueta, Miriam.

Ni falta que hace leer la etiqueta a un plátano

para saber si es saludable o no es saludable.

Y si además, al mercado te vas dando un paseo,

haciendo un poquito de ejercicio, moviéndote,

y disfrutando del aire libre, ya estupendo.

Eso sí, con cierta precaución,

que ya estamos en junio, el calor parece que va a apretar

y el sol quema; siempre que nos ponemos al sol,

ya sabes, con precaución.

Que el sol también se asocia a tipos de cáncer.

Vamos a ver entonces qué nos depara el mes de junio.

Vamos a escuchar a la meteoróloga Mar Gómez.

Mañana comenzamos el mes de junio, que dará la bienvenida al verano

y contamos con días más largos.

Con más de 300 horas de luz solar en algunas zonas de nuestro país.

También con temperaturas más altas o incluso olas de calor.

Desde 1975, se han dado diez olas de calor en junio.

Y todas corresponden a esta década.

Además, en los últimos cinco años,

hemos tenido todos los meses de junio cálidos o normales,

destacando el año 2017

como el mes de junio más cálido de este siglo.

Debemos prestar atención a las alergias que siguen activas

durante este mes.

Especialmente, las gramíneas en el mes de mayo y junio.

Además, las altas temperaturas pueden estar presentes

en cualquier momento y provocar golpes de calor,

síncopes, quemaduras o calambres.

No todo iba a ser negativo.

La calidad del aire ha mejorado

debido a que los niveles de óxido de nitrógeno

han caído en picado, como el tráfico aéreo.

Ahora respiramos un aire mucho más puro, mucho más limpio.

Algo que es beneficioso

para problemas respiratorios como el asma o la bronquitis.

Hay que aprovechar los días de buen tiempo para cuidarnos.

Pero si nos quedamos en casa, hay que movernos lo máximo posible

para activar la circulación, doctor Fabiani.

Y no solo para eso.

Mover nuestras piernas mueve también nuestro corazón.

Por eso es tan bueno el ejercicio para la salud cardiovascular.

Es bueno para nuestro intestino.

Cuando nos movemos, se activa el intestino.

Y es genial para combatir el estreñimiento.

Es bueno para nuestros músculos,

que mantienen el tono, que se cansan.

Y ese cansancio haciendo ejercicio durante el día,

ayuda a descansar de noche.

Pero es que mueve hasta la mente.

Si quieres activar tu mente, activa tu cuerpo.

Movernos nos ayuda a liberarnos de estrés, de ansiedad,

ayuda a concentrarnos; vamos, que hay que moverse.

¿Es normal que después de tantas semanas

de confinamiento nos cansemos al poco rato de andar?

Pues sí, puede ser completamente normal.

Es que estamos un poco desentrenados.

Hay personas que se han aplicado y en este confinamiento

han hecho mucho ejercicio en casa.

Hay personas que se pueden notar desentrenadas.

Han perdido fondo físico.

No pasa nada, en cuanto recuperemos la actividad,

vemos que ese cansancio va cediendo.

Es importante que diferenciemos entre ese cansancio normal

que podemos notar al principio al retomar la actividad física,

y el que yo me tenga que parar, no porque me canso,

sino porque me aparece un dolor muy intenso en las piernas.

No sé si has oído hablar alguna vez de la enfermedad de los escaparates.

Enfermedad de los escaparates, ¿eso qué es exactamente?

Ya te adelanto que no es compra compulsiva en las tiendas,

que también podría ser por ese nombre.

No, hablamos de un problema de la circulación arterial.

Circulación arterial en las piernas,

encargada de llevar oxígeno a la musculatura de las piernas.

Cuando está deteriorada, no llega oxígeno

y al hacer ejercicio físico, ¿qué es lo que nota la persona?

La persona nota que empieza con un dolor en las piernas,

sobre todo en las pantorrillas, que llega a obligarle a pararse.

Se tiene que parar para que alivie el dolor.

Cuando lleva tiempo parado, el dolor cede

hasta quitarse por completo.

Y de nuevo, reanuda la marcha, que de nuevo tendrá que detenerse,

porque al cabo de la misma cantidad de metros,

el mismo esfuerzo, aparecerá de nuevo el dolor.

¿Por qué se producen esos problemas en la circulación arterial?

Hablamos fundamentalmente de fumar.

El consumo de tabaco está directamente relacionado

con esta patología.

Hablamos de una hipertensión, una diabetes,

sobre todo cuando no está bien controlada.

Hablamos de personas que no hacen ejercicio físico

y por lo tanto esa circulación no se mantiene activa.

Y hablamos, también, de personas de edad avanzada.

Miriam, si hacemos un repaso de todo lo que acabamos de comentar,

lo único que no podemos modificar es la edad que viene en nuestro DNI.

Todo lo demás está en nuestra mano.

Que cada vez haga más calor, esas altas temperaturas,

¿puede influir en la circulación sanguínea

de las piernas?

Claro que puede influir, lo que pasa que en este caso

no es la circulación arterial, sino en la circulación venosa.

Lo que popularmente decimos "las varices".

En este caso, el calor aumenta la venodilatación

y aumenta los síntomas.

Síntomas que la persona que sufre de ello conoce perfectamente.

Aparece una hinchazón en las piernas, en la parte baja,

en la zona de los tobillos,

que además es muy curioso porque es una hinchazón que va a más

a medida que avanza el día y que mejora,

cediendo muchas veces por completo con el descanso nocturno.

La persona se levanta por la mañana y los pies están normales.

Pero a medida que avanza el día, va apareciendo esa hinchazón.

Asociados a esa hinchazón, aparecen pinchazos,

a veces un poco de picor, sensación de tensión en las piernas.

Y si a esto le unimos el que muchas veces

aparecen esas arañitas vasculares, o las conocidas varices,

son señales que nos indican, efectivamente, que hay un problema

en la circulación venosa de las piernas.

Y si nos encontramos con esos síntomas,

¿cuáles son tus consejos como médico de familia?

Voy a aclarar que, una vez más,

la solución no está en ninguna pastilla ni medicación.

Hay una serie de hábitos que tenemos que incorporar.

Uno: movernos. Actividad física, toda la que queramos.

Pero de pie a pie quieto, que solemos llamar,

el menos tiempo posible.

Eso contribuye a aumentar esa hinchazón, esa pesadez.

Del mismo modo, cuando estemos sentados,

intentar siempre que podamos elevar piernas.

Ponerlas en alto.

Cuando lleguemos a la ducha, al terminar de ducharnos,

acabar siempre echándonos agua fría.

De piernas hacia abajo

para contribuir a que ese frío nos ayude

a luchar contra esa venodilatación.

Y por supuesto, luchar contra el sobrepeso.

La obesidad empeora mucho la circulación venosa.

Qué importante es tener las piernas fuertes y flexibles.

Para ayudarnos a todos sin movernos de casa,

vamos a hacer ahora una clase de yoga.

Un ejercicio muy sencillo y eficaz

para fortalecer la zona de los cuádriceps, los muslos.

Nos vamos a sentar en la silla bien atrás,

pero sin utilizar el respaldo.

Las tibias verticales.

Y simplemente, desde aquí, subimos la pierna derecha.

Empujando el talón y la bola del dedo gordo.

Y sin que cambie la espalda, subimos los brazos.

Y la respiración en calma.

Lo primero es ajustar la pierna derecha, en este caso.

Mantengo el muslo izquierdo firme.

La rodilla derecha encima del tobillo.

La pelvis subiendo, las costillas subiendo

y el pecho girando al frente.

A partir de ahí, estiro mis brazos hacia los lados.

Intento pesar muy poquito hacia la silla

para trabajar fuerte en las piernas.

Abriendo bien los dedos de los pies.

Talones arriba.

Talones abajo.

Abriendo los dedos de los pies.

Y ayudándonos con los brazos para estirarnos más.

Arriba los talones.

Me coloco delante de la silla.

Puedo tocarla un poquito con las yemas de los dedos

para que me ayude a la estabilidad.

Y a partir de ahí, vamos a subir la pierna derecha

y girar toda la órbita de la pierna derecha hacia afuera.

Si tenemos buena flexibilidad

y salud en las rodillas y en las caderas, subimos del todo.

Pegando toda la planta del pie derecho

a la cara interna del muslo izquierdo.

Y si puedo ir un poco más allá, brazos arriba.

Vamos al reto siguiente; subimos las nalgas.

Y nos mantenemos ahí, respirando.

Brazos arriba y atrás. Volvemos.

Nos sentamos en la silla. Descanso.

Dado que hemos estado trabajando mucho la zona del cuádriceps,

de los muslos, vamos a estirarla también.

Tibia derecha vertical.

Manos en las caderas y voy estirando el empeine izquierdo.

Conseguiré todavía más estiramiento en el muslo,

en la ingle frontal izquierda.

Si tenemos una silla que nos permita ubicar las curvas en el respaldo,

y abrazamos las piernas un poco por delante.

Reservando tan solo unos minutos de vuestro día

para la práctica de esta secuencia de hoy,

en seguida notaréis los efectos en las piernas.

Y también, como no, en el estado de ánimo.

Hagamos ejercicio dentro de casa.

Si salimos a la calle,

con todas las precauciones, doctor Fabiani.

Pues sí, con todas las precauciones.

Y ahora es más importante que nunca,

porque empezamos a salir más a la calle.

Recordemos, distancia física.

Al menos dos metros.

Para disminuir el riesgo de que esas gotitas

que desprendemos al hablar nos impacten.

Segundo, lavado de manos frecuente.

Cada vez que tocamos alguna superficie,

sobre todo cuando volvemos de la calle.

Y el uso de la mascarilla.

Que ya más que una recomendación, es una obligación

cuando no podemos mantener esa distancia física.

Estas medidas son fundamentales, y recordemos, no ya por nosotros,

sino por los demás; es una cuestión de solidaridad

con la salud de todos los que nos rodean.

De todo eso vamos a hablar ahora mismo con un médico

que ha estado desde el minuto cero en primera línea

de batalla en esta pandemia. Vamos a ver.

Muy buenos días, doctor Julio Mayol.

Cirujano general y digestivo y director médico

del Hospital Universitario Clínico San Carlos de Madrid.

A día de hoy se sigue insistiendo mucho en mantener las distancias

de al menos dos metros.

¿Por qué es eso tan importante para evitar contagios?

Pues porque la trasmisión del virus se produce

por gotitas que salen de nuestra boca cuando hablamos,

cuando tosemos, cuando respiramos, las gotitas resurgen,

que viajan, como máximo,

una distancia aproximada de dos metros.

De manera que la distancia física entre personas

se convierte en una vacuna virtual.

No tenemos vacuna, la vacuna virtual es la distancia.

Distanciarnos físicamente de otras personas,

especialmente de aquellas que emiten virus,

ahora mismo, como no sabemos, de todas,

nos permite vacunarnos virtualmente contra la infección.

Y para ilustrar esto que nos comenta Julio,

es importante el análisis exhaustivo

que han hecho en Alemania sobre sus primeros casos.

Ese paciente cero, paciente uno.

Es curioso porque la paciente cero parece que estuvo reunida

con otras tres personas en una sala,

pero la única personas que resultó contagiada

fue la que estaba sentada justo a su lado.

Mientras que otras dos personas que estaban más alejadas, en frente,

no resultaron contagiadas.

Y algo parecido ocurre entre la paciente cuatro y la cinco,

que parece que el intercambio que tuvieron fue que uno se giró

para intercambiarse un salero.

Y claro, en ese momento, se miraron a la cara, se hablaron,

y ahí pudo radicar el contagio.

Luego, más allá de lo anecdótico de este análisis, insisto,

creo que es muy ilustrativo que recordemos

que esa distancia física es un arma fundamental.

Sobre todo ahora que empezamos a recuperar un poco la normalidad

y salimos más a la calle.

Sin duda, evidentemente.

Como dije antes, la separación entre personas,

la distancia física entre personas, es la manera de disminuir el riesgo

que se tiene de contraer el virus porque no llega el vehículo,

que son estas gotitas de fluido.

Y este tema del contagio, Julio,

parece que es especialmente importante

extremar esta precaución de la distancia

cuando estamos viendo cada vez con más evidencia

que el contagio entre asintomáticos es un hecho.

La persona, aún antes de tener síntomas, puede contagiar.

Si a esto le sumamos el estudio epidemiológico nacional,

nos señala que la mayoría de las personas

que han pasado la infección y tienen anticuerpos,

no tuvieron síntomas o fueron síntomas muy leves

que no les llevó siquiera a consultar con su médico,

tomar conciencia de que cualquier persona,

también la que no tiene síntomas, puede contagiarnos,

seguramente sea algo fundamental

que tenemos que meternos todos en la cabeza.

Sin duda, el virus está circulando, incluso en los dos primeros días

antes de manifestar los síntomas, se puede contagiar,

puede el virus salir, y como es imposible conocer

quién está alrededor

que pueda estar desarrollando la enfermedad,

y solo han desarrollado hasta ahora el 5, 10 % inmunidad,

lo importante es mantener esta distancia física

para protegernos de la infección.

Esa es una de las maneras de hacerlo.

¿Cuál es el perfil de los pacientes

que mayoritariamente han tenido que ingresar en la UCI?

Este virus ha atacado a mucha gente,

pero a aquellos que les ha puesto en peores condiciones

y les ha llevado a la UCI, lo que hemos visto,

en el Hospital Clínico San Carlos,

han sido, sobre todo, personas más mayores

con muchas enfermedades asociadas.

Incluso también algunas jóvenes con enfermedades asociadas.

La hipertensión, la obesidad, la diabetes.

Y pensando en esas personas, precisamente,

tenemos que extremar precauciones

en las que estamos insistiendo tantas semanas.

Distanciamiento físico, acabamos de comentar,

el lavado de manos y el uso de mascarillas,

que ahora, más allá de una recomendación,

se convierten en obligatorias,

sobre todo cuando no podemos mantener esa distancia física.

Quizá sea importante recordar

que hay que usar bien las mascarillas.

Porque si las utilizamos de manera

que nos tocamos permanentemente la cara,

si tocamos la mascarilla por fuera,

si no nos lavamos las manos

antes y después de tocar la mascarilla,

o si la ponemos y dejamos la nariz por fuera para respirar

o la bajamos para estornudar,

la mascarilla, Julio, quizá en esos casos,

más que ayudar, se convierta en inconveniente.

Hay que tener higiene al manejarlas.

No podemos estar tocando superficies contaminadas,

tocarnos la mascarilla, quitarla y ponerla inadecuadamente,

porque lo que hacemos es favorecer incluso más

la trasmisión del virus,

porque en toda la zona de la mucosa respiratoria

hay receptores que pueden trasmitir, terminar incorporando el virus

a nuestro organismo.

Por lo tanto, utilizar mascarillas en zonas donde no podamos mantener

la distancia física, pero sobre todo hacerlo

con cuidado, sin contaminarlo.

Hay mucha gente que está ahora preocupada, Julio,

con el test, con si nos tenemos que hacer más test.

Incluso hay campañas un poco en la línea

de: "Test para todos".

Como si el test fuera la garantía absoluta.

Los sanitarios sabemos bien que los test,

como cualquier prueba diagnóstica,

hay que hacerlo cuando están indicados,

y tener un test negativo hoy,

no te da ninguna garantía, ningún cheque de libre circulación.

Yo creo que igual es conveniente recordar

cuál es la utilidad de los test y cuándo realmente están indicados

y cuándo no tenemos que querer hacernos test

a cualquier precio

porque realmente no nos aporta ningún beneficio.

Hacerlo masivamente puede no servir para nada

porque, aparte de para investigaciones,

que eso sí puede tener sentido

para conocer, hacer fotografías de una determinada población,

puede tener sentido,

pero masivamente no garantiza nada.

La mayoría de la gente va a salir negativa,

y que salga negativa en un momento determinado

no significa que tres días después, no se pueda contraer la infección

y lo que hemos hecho hace tres o cuatro días,

carezca de cualquier valor.

Por tanto, las pruebas siempre dentro de un contexto clínico,

indicadas y evaluadas por un profesional,

y mantener siempre el cuidado de distancia física, higiene,

como medidas para bloquear la diseminación del virus.

Hay otra cuestión que preocupa a mucha gente.

Sobre todo aquellos que tienen animales como perros y gatos.

¿En estos casos es posible el contagio?

¿Se han detectado algunos casos?

Se han reportado casos anecdóticos.

Ahora mismo, lo que sabemos, con el conocimiento que tenemos,

no existe riesgo de trasmitirse

o de contagiarse de coronavirus

por contacto con los animales domésticos.

Evidentemente, es una preocupación.

Pero ahora mismo, con lo que sabemos,

el riesgo es prácticamente cero.

Muchas gracias, doctor Julio Mayol, por acompañarnos este domingo.

Muchísimas gracias. Es un placer.

Doctor Fabiani, doctor Mayol, atentos a esta buena noticia

sobre el estudio de la presencia de coronavirus en envases. Atentos.

Hemos realizado una compra en siete supermercados

de 66 productos de consumo medio habitual

que están en todas las cestas de la compra.

Y hemos llevado esos productos al laboratorio

y hemos hecho la prueba de coronavirus.

Estaban libres de coronavirus.

Por fuera. Hemos analizado el envase exterior.

Por lo tanto, es una buena noticia,

pero insistimos, no es un estudio hecho durante muchos días

ni de varias oleadas, es una foto de lo que hemos encontrado

en el supermercado en este momento.

Pero esto no significa que debamos de bajar la guardia.

Sobre todo si tenemos personas vulnerables,

cuando lleguemos a casa,

hay que eliminar todos los envases posibles,

anotar fecha de caducidad,

que no se olvide cuándo hay que consumirlo,

y luego, lavarnos, como siempre, las manos con agua y jabón

después de haber limpiado los envases.

Muy buenos días, Aitor. Una buena noticia para empezar.

No se ha encontrado coronavirus

en ninguno de los alimentos envasados

que solemos consumir.

Sí, la verdad es que está muy bien tener esta clase de ensayos

que nos puedan tranquilizar.

Venimos diciendo hace mucho tiempo

que no hay que preocuparse mucho de las superficies,

del envasado de los alimentos,

que la principal vía de contagio entre personas es,

precisamente, contacto físico, estar cerca de gente infectada

y no tanto en esos paquetes de los alimentos.

Y por supuesto, tampoco hay que preocuparse

de los alimentos frescos, que hay mucha gente que va huyendo

porque los ve muy expuestos en el supermercado o mercado.

Pues no. Estamos viendo con datos que no es peligroso.

Más alimentos frescos. Menos envasados.

Ya lo dicen los científicos de la Universidad de Navarra,

que han concluido...

Así es, y fíjate, no cualquier alimento procesado.

Aquí estaría bien distinguir en qué alimentos son estos.

Tenemos, por un lado, las materias primas,

que son completamente saludables,

son productos frescos, que su procesamiento es mínimo.

Luego tenemos alimentos procesados que pueden estar muy bien

y siguen siendo saludables.

Una verdura congelada, una verdura en conserva,

las legumbres en bote; todo esto está genial.

Y de lo que habla este estudio es

de cómo un último grupo de alimentos, los ultraprocesados,

es decir, todos aquellos que tienen azúcar añadido,

harinas refinadas, grasas de mala calidad,

pueden acortar los telómeros,

que es como una especie de qué cantidad de vida

queda en nuestro ADN.

Entonces, ya sabemos, vamos a priorizar más materias primas

y alimento fresco.

Hablamos de verduras, frutas.

¿Por qué los nutricionistas insistís tanto

en que hay que consumirlas todos los días de la semana?

Bueno, insistimos mucho en la frecuencia,

porque, fíjate, dentro de todos los nutrientes

que incluimos en nuestra alimentación,

hay algunos en los que nuestro cuerpo

sí que puede tener reservas de los mismos

en nuestro hígado, nuestra grasa.

Hay vitaminas, por ejemplo, liposolubles,

que se permiten almacenar.

Dentro de todo lo beneficioso que aportan las frutas y verduras,

hay muchas vitaminas que no se almacenan,

que hay que tomar con mucha recurrencia.

De ahí que tengamos que consumir, a poder ser, fruta de postre,

verdura varias veces al día, y sí, a veces nos ponemos pesados

pero hay que incluir frutas y verduras a diario.

Hablamos de vitaminas, minerales, que son muy importantes

para mantener nuestro sistema inmunológico a raya

ahora que preocupa tanto en tiempos de coronavirus.

Y esto es algo que afirma un estudio

de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria.

Así es. Hay algunos nutrientes que son clave

en nuestro sistema inmunológico.

Tenemos, por un lado, la vitamina D,

de la que hemos hablado en el programa.

También la vitamina C todo el mundo sabe el papel que juega

en reforzar nuestro sistema inmunitario.

También en la prevención de resfriados,

que no tengamos déficit de estas vitaminas.

Y también otras muy conocidas como el ácido fólico,

vitaminas del grupo B, son imprescindibles.

Pero también aquí juegan un papel muy importante los minerales.

Algunos como el zinc, como el hierro, como el selenio,

no pueden faltar en nuestra alimentación.

La clave cuando hablamos de sistema inmunitario y nutrición

y estos nutrientes, es que no debemos tener un déficit.

Y ahí, digamos, es clave fijarnos en tener una buena alimentación.

¿Cómo nos aseguramos de que no tenemos déficit?

¿Que no nos falta ninguna vitamina ni ningún mineral?

Cuando vemos déficit de vitaminas en la dieta de alguien,

suele ser porque le falta algún grupo alimentario

que sea interesante.

Y por lo general vemos que los malos perfiles de dieta

suelen ser por falta de fruta, por falta de verduras.

Una idea muy buena para tener una dieta más variada,

y que no falten de estos alimentos

y solo haya presencia de alimentos ultraprocesados,

sería la siguiente: intenta que en tus comidas principales,

por ejemplo, comida y cena, siempre haya verdura.

En el modo que tú quieras: al horno, al micro.

Si es fresca, sabemos que mucho mejor

y ahora más en verano, que hay alternativas

como cremas, gazpachos.

Pero que siempre haya verdura. Y la otra clave,

que el postre sea fruta.

Porque no hay mejor postre, por ejemplo, que la fruta.

Va a ser preferible a cualquier lácteo azucarado,

a cualquier helado que nos podamos encontrar.

Y ojo entre horas,

que solemos incluir muchos de estos productos

y hay que invitar a la gente a que tomemos entre horas

más alimentos que sean saludables como la fruta,

las verduras o frutos secos.

Muy interesantes en todos los nutrientes

de los que hemos hablado.

Para conseguir alimentos que encontramos en la naturaleza,

la primavera es nuestra mejor aliada.

Así que nos vamos a la huerta.

Hijo de agricultor, nieto de agricultor, de tradición.

Pero ingeniero.

A ver, un cultivo así, mi padre no lo hizo nunca.

Mi padre cuando me vio hacerlo así, dice:

"No vas a coger nada".

Y yo: "Venga, vale, papá, déjame".

Ahora cuando lo ve dice: "Qué bonito que está el fresón".

Producto estrella que tenemos en Aranjuez,

evidentemente el fresón.

Vamos a variedades menos productivas que otras zonas de España,

que son más blanditas, que tienen una textura maravillosa

y un sabor increíble.

Este se está vendiendo aquí a seis euros kilo.

Hay lista de espera.

La huerta de Aranjuez en primavera es una pasada.

Tiene fresón, alcachofas, espárragos,

ajetes, cebolletas, habas, guisantes.

Es una pasada en cuanto a sabor. Son productos de primor.

Y aquí lo que tenemos es una plantación de alcachofa.

Como se ve, estamos a tope.

Está el campo a reventar de alcachofa.

Pues mira, una alcachofa para ver que esté en condiciones,

tiene que estar apretada, bien dura.

Tenemos un país tan rico en productos, en tierras, en climas,

que tenemos productos buenos en todos sitios.

Lo bueno es probarlo.

Probar de distintos sitios.

De distintos agricultores.

Y ser crítico, y bueno, en algún momento,

tendremos que quedarnos

con una alcachofa de un determinado sitio;

es la que está en producción y es el momento más rico.

Y luego pasaremos a otra alcachofa que esté más rica.

Hay diferencias de sabor

hasta incluso en la misma zona con el mismo producto.

¿Cómo no va a haber en distintas zonas?

La historia es probarlos, ser crítico con ellos,

y apreciar todas sus características.

Que la gente de Madrid desconozca cómo es el fresón de Madrid,

no tiene perdón.

En ese reportaje que acabamos de ver, ya tenemos el menú.

Alcachofas para comer y fresón de postre.

Pero Aitor, ¿cuál es la cantidad que debemos tomar?

Yo suelo seguir la regla de la mano.

No sé si voy por buen camino.

Es muy buena técnica orientativa.

Fíjate que es hasta una recomendación de la FAO,

que está adaptada a nuestro país.

Para quien no la conozca, fijaos,

todas las pistas que nos da una simple mano.

Por un lado, cinco dedos,

cinco raciones de frutas y verduras

que tenemos que tomar a diario, ya lo sabemos.

Luego, si juntamos nuestras dos manos,

también tenemos buena cantidad orientativa

de que las verduras, la ensalada que cabe aquí,

tiene que ser abundante.

Ahí no acaba la cosa. La palma de la mano,

esto es una buena guía para ver la cantidad de proteína.

Es decir, el filete que cabría aquí,

un filete de pescado, un huevo,

la cantidad de tofu que te tienes que tomar.

El puño cerrado.

El arroz que tendrías que tomar dentro, los cereales.

Un puñadito de pasta, de arroz.

No más para personas sedentarias.

La patata que podrías tomarte del tamaño de tu mano.

Luego, el pulgar que queda por aquí,

esa pizquita de aceite de oliva que no puede faltar

en cada una de nuestras comidas.

Me parece muy buena técnica,

así tampoco tenemos que pesar la comida.

Pero no sé si nos podemos quedar con hambre.

Bueno, te puedes quedar con hambre

si no estás tomando alimentos que sean saciantes.

Si sigues esta guía orientativa y lo que tomas es materia prima,

seguramente te sacien.

Obviamente, esto es también una guía alimentaria

para personas sedentarias.

Si tú haces mucha actividad física, haces deporte,

seguramente ese puñadito de arroz o una patata de este tamaño

puede que sea insuficiente.

Siempre damos recomendaciones para población general.

Si tú eres más activo,

pues puedes comer más cantidad, obviamente.

Con el mes de junio hay quienes se marcan ese objetivo

de perder peso a marchas forzadas porque llega el verano.

Y muchos se encomiendan a esos alimentos prometedores.

Como, por ejemplo, los quemagrasas.

Sí, ya buscamos perder peso con prisas

y esa prisa no es buena compañera.

No hay ningún alimento que sea quemagrasas,

ni que tenga propiedades adelgazantes,

ni mucho menos.

A lo mejor hay personas que han escuchado

que la cafeína o que el té pueden aumentar nuestro metabolismo.

Pero lo hacen de manera muy puntual.

Es cierto que tomar el café ayuda a que nuestro cuerpo coja

más cantidad de energía de las grasas.

Pero eso no te va a hacer adelgazar.

Lo que hace adelgazar es una alimentación saludable

y hacer deporte.

¿Y qué me dices de los alimentos depurativos?

Los que prometen depurarnos por dentro y adelgacemos también.

Pues que no hay ningún alimento que sea ni detoxificante,

ni depurativo, ni drenante.

Toda esta palabrería que a veces escuchamos,

que hacen parecer que nuestro cuerpo

es como una piscina, en lugar de un organismo vivo.

No, es que ya tenemos unos riñones y un hígado

que se encargan de detoxificar nuestro cuerpo

y por lo tanto, esto es palabrería.

Lo que hay que hacer es comer saludable.

Esa es la mejor forma de eliminar esas toxinas

que muchas veces dicen estos planes que venden demasiado humo.

¿Y los alimentos antioxidantes

que prometen retrasar nuestro envejecimiento?

La capacidad antioxidante de los alimentos

es muy importante para que tengamos longevidad,

para que nuestra piel, nuestro organismo,

estén en condiciones envidiables.

Pero no hace falta recurrir a antioxidantes aislados,

como a un suplemento o como a un extracto.

La mejor forma de incluir antioxidantes en la alimentación

es precisamente mediante frutas y verduras frescas,

que son de los alimentos más ricos en antioxidantes.

Porque, ojo, cuando tomamos un antioxidante aislado,

no tiene el mismo efecto que cuando lo tomamos entero

en una naranja o esos fresones que hemos visto inicialmente.

Entonces, si lo que queremos es empezar a tomarnos un menú,

una dieta responsable siempre,

¿debemos incluir, por ejemplo, el espárrago

si queremos perder peso?

La verdad es que el espárrago es una genial alternativa hoy en día.

Es un alimento muy saludable.

Hemos dicho que había que incluir verdura

en cada una de nuestras comidas.

Así que yo me quedo con esa muy buena propuesta.

Vamos a incluir espárragos, que es una verdura muy nutritiva.

Que, por cierto, tiene una gran cantidad de vitamina K,

una vitamina que no conocen muchas personas.

Muchísimas gracias, Aitor Sánchez.

Dietista, nutricionista y tecnólogo alimentario.

En "Saber vivir" vamos a seguir tu consejo

y nos vamos a buscar espárragos a la vuelta.

Este es el espárrago. Ya tiene altura adecuada

para poder recolectarlo.

Se mete el cuchillo por debajo de tierra.

Se le da el corte y sale.

El truco para limpiarlo es la parte que está tierna.

¿Ves?

Rompe solo, ¿vale?

Esta parte de aquí que queda, se puede pelar una parte,

porque esta está más fibrosa.

¿Ves?

Está más fibrosa, entonces, se pela una parte.

Y también es aprovechable.

Aproximadamente son unos 30, 32 centímetros.

Cuando tenemos unos cuantos cogidos,

se ponen todos la cabeza a la misma altura,

y se cortan para que quede un manojo de espárrago homogéneo.

Pues, el espárrago de Aranjuez está tan tierno

que aparte de cocinarlo, lo puedes utilizar en ensalada.

Porque es que está tierno y dulce.

No te va a defraudar en absoluto.

Te vas a comer la ensalada muy rica.

El resto se limpia todo, se cuece, se tritura y se cuela.

Y nos sirve para los fondos de verduras de cualquier arroz,

de cualquier patata, de cualquier guiso que hagamos.

Esta parte de aquí, que es la mejor, la parte más tierna,

esto se puede hacer a la plancha; es una delicia.

Pero es más, se puede comer hasta crudo.

Pruébalo, ya verás qué rico.

Muy crujiente, sí. Y muy dulce.

El espárrago es inconfundible por su sabor

y también por su aroma.

Muy buenos días, José María Peridis.

Yo no sé si usted, si tú, si te puedo tutear,

perdiste el olfato y el gusto

con ese bicho malo y feo del que te hemos oído hablar,

que es el coronavirus.

El olfato no lo puedo perder, porque si pierdo el olfato,

ya no puedo hacer la caricatura.

Y el gusto, lo que tenía era un hambre...

Y no me duraban los platos del hospital.

Venían calientes. Ni cinco minutos.

Y en el consomé echaba pan.

Y me faltaba el ajo para hacer sopas de ajo.

Bueno, devoraba las cosas.

Estaba deseando que viniera el flan del mediodía.

O de la merienda. Y las galletas, y la cena.

Qué maravilla eso de no perder el hambre.

¿Llegaste a sentir miedo en algún momento?

Precaución.

Llegué a sentir, cuando salía de casa,

pensé, porque ya tenía problemas respiratorios,

digo: "De esta no salgo".

A lo mejor sí.

Pero ya cuando estuve en el hospital y vi que daban bien de comer,

y que tenía los médicos allí, las enfermeras encima,

y el Urbason, que me ayudó a respirar,

pues encantado.

Encantado.

Tres días en el hospital, cuatro, cinco, seis, bueno.

Para recuperar la salud, para estar en soledad y en silencio.

Me hice la idea.

Ya sabéis que he estado por los monasterios todo el rato.

Pues como que estaba en una cartuja.

¿Te ha recordado un poco esto

cuando pasaste aquella gripe tan gorda en tu juventud?

Pues sí, la gripe asiática precisamente.

En el año 57, en Palencia.

Una excursión a Magaz, a cinco kilómetros.

Estaba jugando al fútbol y me caí al suelo.

Y a la vuelta a Palencia, cinco kilómetros,

me pareció aquello interminable.

Un tormento. Luego tuve que guardar cama cuatro o cinco días.

Porque fue fuerte la gripe asiática.

Pero esta es muy mala.

Esta es peor. Porque esta viene a traición.

Y no se nota.

Y puedes contagiar o te contagian.

¿Cómo te encuentra ahora? ¿Totalmente repuesto?

Totalmente es mucho decir,

porque tengo un cierto cansancio que no sé si es la edad o el corona.

Pero yo me ando mi trozo de la tarde y de la mañana.

Y bueno, últimamente estoy haciendo siete, ocho kilómetros diarios,

y voy cogiendo fuelle.

Pero te quedas sin fuerzas.

¿Ves la vida de una manera diferente

después de pasar por esta enfermedad?

Pues sí, la veo con un poco más de tranquilidad.

Y la veo con mucha pasión.

Con muchas ganas de vivirla.

Bueno, no es que me hayan regalado otra vida,

todos los días nos regalan la vida.

Pero tengo la sensación

de que he estrenado de nuevo la vida.

Y eso es muy de agradecer.

Dices que los días en el hospital, no se te quitó el hambre.

¿Ahora estás cuidando de manera distinta

o mejor tu alimentación?

Bueno, perdí siete, ocho kilos.

Y los estoy recuperando contra mi voluntad.

Porque estaba muy bien.

Yo me ponía la camisa, me miraba al espejo en el hospital.

Bueno, la camisa del pijama.

Y decía: "Bueno". Mandé una foto a la familia.

Para que se creyeran que estaba bien.

Porque yo por Whatsapp, todos los días les daba el parte.

A todas horas.

La temperatura, la sangre.

La tensión.

El menú.

Y así estaba entretenido y veían que era verdad,

que me encontraba bien.

Y cuando ya mandé de la foto, ya se olvidaron de mí.

Es un decir.

Corrígeme si me equivoco.

Creo que justamente antes de pasar el coronavirus,

escribiste este libro.

"El corazón con que vivo", que tengo aquí entre mis manos.

Es una novela maravillosa que nos lleva al pasado de España.

Y creo que escribirlo te ha servido un poquito de terapia.

El momento fue para mí muy difícil.

Antes de no comenzar,

antes de empezar fuerte con la novela,

porque murió un hijo mío trágicamente.

Y ese es un golpe infinitamente superior

para mí a lo del coronavirus, evidentemente.

La mayor desgracia.

Y te quedas con una tristeza, sin ganas de hacer nada.

Y me agarré a la novela,

pero como un náufrago a un tronco de un árbol.

Y entonces, me tenía que entretener, tenía que pensar, que sentir,

tenía que escribir, y no había otra.

No tenía otra alternativa.

Y ha sido muy terapéutico para mí.

Lo dice Jane Austen en una novela.

"No hay nada como una actividad, una febril actividad,

para disipar la melancolía".

Yo tenía mucho más que melancolía.

Yo tenía un inicio de depresión, una tristeza infinita.

Pero ya poco a poco te vas entreteniendo,

tienes que documentarte, escribir,

ir buscando los personajes, afianzándolos.

Es una novela en la guerra civil.

Y es el corazón de los personajes.

Cómo lo viven, cómo lo sufren, qué tensiones tienen.

Qué violencias tienen que hacer a su conciencia.

Cómo compatibilizan la dignidad con ser de un bando o de otro.

Y bueno, ahí hemos estado bregando hasta contarlo hoy.

José María, muchísimas gracias por este ratito

en el que nos has acompañado con una conversación muy saludable.

Oye, una pregunta más.

Un día como hoy, domingo, ¿qué te gusta comer?

¿Cuál sería tu comida favorita?

¿Hoy? Bueno, pues mira.

De cuchara, si es posible. Unas lentejas con chistorra.

Y luego, pescado.

Podemos poner una lubina a la espalda,

que es lo que pone mi mujer y que lo ha puesto fantástico.

Y luego, de postre, unas fresas.

Y yo siempre suelo echar un yogur, algo así.

Y ya es una comida Pantagruel.

Veo que eres de buen comer.

Precisamente fresas y lubina llevan como ingredientes

algunas de las recetas que trae hoy nuestra Marta Verona.

Vamos con ella.

Siempre os digo que comer saludable es superdivertido

y no es nada monótono.

Así que os traigo un menú para demostrároslo.

Para desayunar os propongo una cuajada bien rica.

Solo necesitamos 500 mililitros de leche,

un sobre de cuajada y la fruta que más os guste

para decorar y para endulzar de forma natural.

En mi caso, fresas.

Es tan sencillo como echar la leche en un cazo.

Añadimos la cuajada.

Y lo llevamos a ebullición

para que se active durante un minutito.

Mezclamos muy bien.

Y lo echamos en el recipiente en el que queremos que cuaje.

Decoramos con fresas.

Y "voilà".

Y vamos con la comida.

Quinoa cocida con verduras asadas y salsa melosa.

Para hacerlo, tenemos que cocer la quinoa durante 20 minutos.

Es un pseudocereal, una alternativa al arroz o a la pasta.

Y la mezclamos con verduras que ya he asado a 180 grados

durante 35 minutos.

Cortamos en tiras el tomate y el pimiento.

Yo me quedo con la piel porque es fibra.

Mezclamos todo muy bien e incorporamos la salsa melosa.

Hemos mezclado tres cucharadas de salsa de soja,

una de sirope de agave,

y media cucharadita de harina integral.

Y para la cena tenemos ceviche.

Una elaboración a base de pescado superfresquita.

Vamos a bañar en este caso la lubina

en la leche de tigre.

Trituramos muy bien medio puerro.

El zumo de tres limones.

Cilantro al gusto.

Jengibre al gusto. Un cuarto de cebolla morada.

100 mililitros de agua y un trocito de lubina.

Simplemente la colita en crudo.

Trituramos muy bien esta mezcla.

Y echamos sobre ella la lubina que habremos cortado en daditos.

Dejamos marinar el conjunto como mínimo 15 minutos

y emplatamos.

Y así ha quedado el menú de hoy.

Para desayunar, un lácteo distinto que nos anime a comer fruta.

Para la comida, una alternativa a los cereales,

un pseudocereal que acompañamos con verduras asadas.

Y para cenar, ahora que llega ya el calor,

un pescado bien fresquito en forma de ceviche.

Marta, qué bien combinas los alimentos en cada plato.

Eso se llaman maridar, Miriam.

En los alimentos, como en la vida,

tenemos que encontrar la pareja que mejor case.

Fíjate, con la de bodas que se han cancelado

durante el coronavirus, vamos a tener que asistir

a casamientos de alimentos.

Entonces vamos a ponernos aquí a combinar sabores, ¿no?

Para empezar, el sentido del gusto es fundamental

para que nos sepan bien las cosas.

¿Sabes dónde se ubican los sabores, el sentido del gusto?

En la lengua, claro.

En la lengua.

Que a ti y a mí nos gusta mucho utilizarla y hablar.

Pues bien, mira qué curioso dónde se ubican los cinco sabores.

Tenemos el sabor dulce en la punta de la lengua.

Ahí, muy bien. El salado en la parte delantera.

El ácido en los laterales y el amargo,

que no nos gusta nada,

se encuentra situado en la parte de atrás de la lengua.

No nos gusta porque es un mecanismo de defensa natural.

Los venenos en la naturaleza saben amargos.

Y por eso, cuando somos pequeñitos,

no nos gustan nada los sabores amargos.

Huyamos del amargo de momento, por favor.

Pues si nos alejamos del amargo, vamos a acercarnos al dulce

y te voy a enseñar cómo maridar cosas dulces.

Como, por ejemplo, las fresas.

Podemos combinarlas con algo salado.

Por ejemplo, si picamos muy bien las fresas,

picamos muy bien atún, podemos hacer un tartar de atún y fresas.

O una combinación que a mí me alucina,

y es las fresas con vinagre de Módena.

Te animo, Miriam, con el calorcito,

que hagas una ensalada con fresas en vez de tomate.

Ya verás qué bien queda. Dulce con ácido.

Así que el dulce con ácido, casa bien.

¿Qué me dices del salado?

El salado. Tenemos un clásico que es el melón con jamón.

El jamón, que es salado, y el melón, que es dulce.

Como en "Saber vivir" damos propuestas creativas,

que comer saludable no es monótono, vamos a hacer una sopa de melón.

Tan sencillo como triturar bien el melón,

con aceite de oliva, un poquito de sal,

lo hacemos lo líquido que queramos

con un poquito de leche bien fresquita.

Acompañamos con un crujiente de jamón

y nos morimos del gusto.

Sigue maridando sabores, por favor, que me está encantando.

Bueno, pues vamos con el ácido o el picante.

Una forma de suavizarlos es añadir elementos con grasa.

Por eso hay una salsa típica mexicana

que lleva un ácido, la lima, con una fruta muy grasa,

que es el aguacate.

Y hacemos el guacamole de toda la vida.

Menuda explosión de sabores.

Bueno, es que para explosión de sabores tenemos el umami.

El umami lo utilizamos mucho también para el amargo.

Los amargos, que tengo por aquí unas endivias,

por ejemplo, aquí bien ricas,

se combinan con el sabor umami y con los sabores salados, fuertes.

Como, por ejemplo, el queso azul. O, por ejemplo, unas anchoas.

Me hablabas del umami, ¿verdad?

El quinto sabor, el sabor misterioso.

Lo tiene este ingrediente, lo tienen los champiñones,

las alcachofas, el regaliz, el queso parmesano.

El umami se combina como con nadie con el umami.

Para potenciar el sabor, te viene en la salsa César.

La salsa César, combinamos una anchoa con el queso parmesano.

Qué rico. Me gusta, además, saber que todos estos casamientos

podemos volver a verlos en la web de Radio Televisión Española

y redes sociales del programa: en Instagram y Twitter.

Estos casamientos sí que son para toda la vida, Miri.

Así que esperamos que los hagáis en casa

y que nos los enseñéis.

Oye, ¿y tú cómo crees que casan las gallinas con las focas?

¿Las gallinas con las focas? Me has pillado, Miriam.

Esa es una boda perfecta, gallinas y focas.

Con este reportaje, os dejamos hasta la semana que viene.

Feliz domingo. Cuidaos mucho.

Nos llamamos "Gallinas y Focas" porque las gallinas son divertidas

y las focas aplauden.

Vamos a conocer a esas gallinas y focas.

Además de un restaurante, ¿qué más es Gallinas y Focas?

Es el sueño de mucha gente y obra social de la Fundación AMÁS,

una fundación que apoya a personas con discapacidad intelectual

desde hace más de 40 años.

En este menú de hoy,

en el que vamos a conocer a muchas personas,

¿Cuál va a ser el entrante? ¿Por dónde propones empezar?

Con una de las ayudantes de sala, que se llama Tiffany.

Una chica joven, entusiasta, con muchas ganas de trabajar.

Tiffany. Hola, buenos días.

Me han dicho que eres una joya, no solo por tu nombre.

¿Cuál es tu labor?

Atender al cliente, desbarasar.

Poner mesas, llevar bebidas.

¿Cómo fue tu primer día de trabajo?

Muy nerviosa. Cuando llego aquí digo:

"A ver si me van a coger, a ver si no".

Y me llamaron y digo: "Qué bien".

Y ahora nos colamos hasta la cocina. Vámonos.

Hola.

Borja, ¿cómo es la cocina de este restaurante?

Es una cocina con mucho cariño, una cocina con valores.

Cocina tradicional, con un toque de fusión.

Vamos a por el postre.

Por supuesto. ¿Quién lo va a preparar?

David, nuestro ayudante de cocina, que entró hace un añito a trabajar.

Tiene muchas ganas, mucha voluntad,

y sobre todo, también mucha práctica,

porque viene de nuestra escuela de formación.

Y con las ganas de llega a cielo.

David, ¿tú qué me vas a cocinar?

Pues os voy a cocinar la torrija brioche

sobre sopa de chocolate blanco anisado.

¿Es tu especialidad? Es mi especialidad.

¿Qué haces tú en esta cocina? ¿De qué trabajas aquí?

Bueno, yo estoy de ayudante de cocina.

Ayudo a los compañeros, durante el servicio.

Y bueno, pues estoy muy contento aquí cocinando con ellos.

Lo que más me gusta es estar en el servicio.

Bueno, ahí estaría la torrija.

(APLAUDE) Un aplauso para ti, David.

Y que nunca se vayan sin probar esta torrija.

Di que sí. Por eso yo no me he ido de aquí sin probarla.

Creo que estaréis de acuerdo conmigo

en que el menú de hoy de "Saber vivir" es de diez.

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Saber vivir - 31/05/20

31 may 2020

En el programa de esta semana hablamos sobre los problemas de circulación y cómo prevenirlos en la sección de ‘Médico de familia’, aclaramos conceptos del coronavirus con el doctor Julio Mayol, descubrimos por qué no hay alimentos “milagrosos”, quemagrasas o “détox” y cómo conseguir que no nos falten vitaminas y minerales en la dieta. También aprendemos a preparar un menú saludable para todo el día y a mezclar sabores increíbles en la cocina, ¡mira!

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