Saber vivir La 2

Saber vivir

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No recomendado para menores de 12 años Saber vivir - 22/12/19 - ver ahora
Transcripción completa

Ya estamos calados.

(Música)

Hoy, 22 de diciembre, es un domingo muy especial.

Si ya toca, es el día de la lotería, pero si no,

es el día de la salud.

Doctor Fabiani.

Yo no estoy muy de acuerdo con eso,

no creo que la salud deba ser el premio de consolación.

El verdadero premio gordo, Miriam, es que te toque la salud.

Y para ello, tenemos que comprar algo muy concreto:

hábitos saludables que tenemos que incorporar cada día.

Y ese sí que toca de verdad.

El programa de hoy, os lo aviso,

va a rebosar de ilusión y de buena información

para estar sanos esta Navidad con alimentos típicos

de Nochebuena, como el cordero y el besugo,

y con metas también para llenarse de ilusión y optimismo.

Esa sí que es una receta buena,

recomendar a la gente que disfrute de la vida y de estas fechas,

porque disfrutar de la vida con ilusión no es un medicamento,

pero eso cura que da gusto.

De Navidad y lotería sabe mucho nuestro destino saludable de hoy,

una tierra afortunada donde vive mucha gente sana, Almazán.

(Música)

Soria es la provincia española donde más lotería se vende.

Así que, nuestra primera parada en Almazán

no podía ser otra que esta.

(ININTELIGILE)

Este va a ser el gordo, el mío de este año.

Esto es un mando mágico. Nos vamos a trasladar al año 2006.

Quiero que me digas cómo vivisteis este momento.

(GRITAN)

Salud a todos.

-En 2006, repartimos el gordo de Navidad

y me lo pasé pipa.

No me lo creo todavía, me parece mentira,

me parece un sueño muy bonito.

-De esos números que, por lo que sea, se te quedan,

se tenía que quedar, y sabía lo que había vendido,

dónde lo había vendido, sabía de clientes...

Estuvo fenomenal.

¿Ha venido usted a comprar la lotería?

Sí, he venido a comprarla. ¿Cuántos números se lleva?

Muchos me llevo siempre.

¿Ha pensado alguna vez "qué haría yo con ese dinero si me tocara"?

Uy, pues irme por ahí de viaje a los sitios.

Muy bien.

(Música)

Hola, disculpe.

Estoy buscando al cronista del pueblo.

No busques más, que has dado con él.

Qué suerte tengo.

Almazán tuvo su época de esplendor en la Edad Media,

precisamente, por su situación al lado del río Duero.

¿Qué estamos viendo desde aquí?

Mira, esta es la parte trasera del Palacio Señorial,

construido por los Hurtado de Mendoza en el siglo XV.

(Música)

Bueno, pues ya estamos en la Iglesia de San Miguel.

Esta un poquito vacía Es que pasa una cosa.

Estábamos rodando por casualidad en estos momentos una serie

sobre la vida del Cid Campeador y han desalojado

todo el ajuar litúrgico, el mobiliario...

Nos la han dejado desnudita.

No me puedo ir de Almazán sin...

Pues...

Sin probar las yemas y las paciencias,

que es el dulce típico de aquí.

Pues allá que nos vamos, muchas gracias, José Ángel.

(Música)

Vamos a ver, Felina, ¿cuántos huevos puedes llegar

a cascar tú así en un día cualquiera?

Uf... Pues un montón, no sé...

Porque esta es la base de vuestro dulce más tradicional.

Es lo típico de aquí de Almazán,

la yema y el ingrediente es yema de huevo y azúcar.

Esta es la misma receta que utilizaban tus abuelos

y tus padres.

Sí, es la misma receta, la de 1820.

Esta es la antigua.

(Música)

Caja viajera esta.

Por lo menos, en Navidad viaja por toda España.

Y parte del extranjero, también.

¿Y así desde el año 1820?

Endulzando paladares y llevando Almazán por todo el mundo.

De Soria se dice desde muy antiguo que es tierra pura y fría.

¿Y vosotros, cómo sentís el frío?

¿Os notáis las manos o los pies fríos?

A ver qué nos dice nuestro médico de familia.

(Música)

Ya estamos en consulta, doctor Fabiani.

¿Qué es lo primero que le dices tú a un paciente

cuando entra a consulta?

Lo primero, saludarlo.

Después, me gusta recibirlos con una sonrisa

y siempre mirándole a los ojos.

Si se tercia, lógicamente, se le saluda, se le da la mano...

Muy bien, pues dame la mano. Siempre que esté bien limpia.

Dame la mano. Limpias los dos.

Qué calentita, dámela otra vez.

Qué alegría, con lo fría que la tengo yo.

No sé si la tengo yo calentita o la tienes tú fría.

Eso va a ser, del frío quería hablarte hoy,

que tengo una duda.

¿Es cierto que las mujeres solemos tener más las manos

y los pies fríos que los hombres?

A ver, que las mujeres estáis mejor hechas

que los hombres es una cosa evidente

a poco que uno se pare un poquito, pero en ese caso,

es que sois más rentables energéticamente, me explico.

Ese mecanismo de las manos o los pies fríos, realmente,

es un mecanismo que lleva a cabo el organismo

para evitar perder calor.

Cuando hace frío,

hay una cosa que se llama vasoconstricción

y es que se cierran un poquito los vasos

para prevenir la pérdida de calor.

Y es verdad que las mujeres soléis tener, en general,

las manos más frías, pero también es señal de así,

evitáis la pérdida de temperatura, que en días fríos es importante.

¿Y puede ser que uno tenga las manos frías

por la mala circulación?

Puede ser, pero no es la causa más frecuente.

Acabamos de decir que la mayoría de las mujeres suelen tener

las manos frías no es que tengan peor circulación que los hombres.

Pero hay determinadas enfermedades circulatorias,

algunas de tipo hereditario, inmunológico

y algunas por malos hábitos, como por el tabaco,

en las que cursan con esa frialdad de manos y pies.

Pero tranquilidad, si eres de tener las manos frías de toda la vida,

no tienes que pensar en una enfermedad

ni circulatoria ni de ningún tipo.

Lo que tienes que hacer es abrigarte bien,

porque si tienes las manos frías es que estás pasando frío.

Claro, porque ese frío puede entrar por los pies, ¿no?

Lo de que el frío entra por los pies es una frase lapidaria.

El frío entra por todos sitios.

Nuestra piel es la que nos relaciona con el medio ambiente,

con el espacio exterior.

Si hace frío, me entra frío por donde no me he abrigado.

Y es que, normalmente, nos ponemos unos pedazo de chaquetones,

pero a veces, no abrigamos el cuello, las manos,

las orejas, la cabeza...

O la moda que hay ahora, esos pantalones cortitos sin calcetines,

por ahí tiene que entrar frío a la fuerza.

Lo que hacéis es abrigaros bien y, si hace falta,

poneros unos guantes, un gorro o una bufanda.

Fíjate en esta noticia:

"La Universidad de Malta asocia las manos frías a una enfermedad,

la artritis reumatoide".

A ver, tranquilidad con esto.

Lo que asocia es que parece que las personas

que padecen esta enfermedad, y son estudios preliminares,

una enfermedad que es inmunitaria,

pueden tener las manos a distinta temperatura

que las personas que no lo padecen

y están pensando si pueden servir para el diagnóstico.

Todavía eso no está claro, pero que no se piense

que quienes tengan las manos frías se preocupen porque puede ser señal

de que sufren la enfermedad, nada de eso.

Y si tenemos las manos frías, es que quizá tenemos anemia?

Cuando una anemia es importante,

es verdad que uno de los síntomas que pueden aparecer es frialdad.

Pero no es lo primero en lo que tenemos que pensar,

salvo que aparezcan otros síntomas de la anemia, como el cansancio,

la palidez, la falta de aire...

En estos casos, lógicamente, hay que consultar con el médico.

¿Y podría ser síntoma también de colesterol alto o de diabetes?

El colesterol alto o la diabetes, en principio,

no producen las manos frías, pero sí es verdad que,

sus complicaciones, sí pueden hacerlo.

Cuando hablamos de que hay que controlar muy bien la diabetes,

que hay que hacer bien la dieta, el ejercicio que recomendamos,

tomar la medicación,

es porque queremos prevenir complicaciones circulatorias.

Y ya hemos dicho que los problemas circulatorios

pueden ocasionar frialdad en las manos.

¿Pero sabes, Miriam,

qué es lo que tenemos que hacer diabéticos

y no diabéticos si queremos prevenir los daños en la circulación?

¿Qué? No fumar.

Fumar es malo para muchísimas cosas, pero especialmente,

para la circulación.

Así que eso lo tenemos que tener siempre en mente.

Dejar de fumar, si es que lo hacemos.

Claro que sí, ¿y qué me dices del estrés y la ansiedad?

¿Pueden afectarnos a tener las manos frías?

El estrés y la ansiedad, de manera fisiológica,

hay veces que pueden producir cierta frialdad.

Facilitan esa vasoconstricción.

Pero no es debe preocuparme, es algo fisiológico, algo normal.

Y hay un dicho muy conocido que es: "Manos frías, corazón caliente.

¿Qué te parece? Corazón caliente...

¿Pero me hablas del corazón físicamente o emocionalmente?

No, del órgano.

Físicamente, a ver, hemos dicho que, cuando las manos se ponen frías,

están protegiendo la pérdida de calor,

podríamos decir que,

en cierta medida, favorece a que el organismo se mantenga caliente.

Pero no solo el corazón, el organismo completo.

¿Y emocionalmente?

Te has quedado con la duda ya, ¿no? Sí.

El corazón, emocionalmente,

yo creo que de las manos frías no tiene mucho que ver.

¿Sabes lo que sirve para mantener el corazón emocionalmente caliente?

Dímelo. La mirada a esa persona que,

solo con mirarla, se te eleva la temperatura.

Ya si te da un abrazo y lo que pueda venir después,

estupendo. Toda la razón.

Un buen abrazo nos sube el estado de ánimo sí o sí,

y ya no te cuento si nos abrazamos porque nos ha tocado la lotería.

En un día como hoy, ¿cómo vais vosotros de optimismo?

Atended los consejos de nuestra experta en coaching Joana Fernández

si sois de los que siempre ven la botella medio vacía,

seguro que os ayuda.

Estamos en Navidad,

una época llena de ilusiones y alegrías

y de pensamientos positivos.

Por eso hoy hemos elegido una herramienta para ver

cómo podemos mantener esos pensamientos positivos

y optimistas que tenemos en estas fechas.

Para ello, he quedado con una compañera mía.

¿Qué tal? -Bien.

-¿Cómo estamos? -Bien, ahí estamos.

Estamos en un momento muy bonito del año, ¿verdad?

-Bueno, sí.

-Un momento alegre, de ilusiones...

Y fíjate qué lugar. Lleno de ilusiones.

Una administración de lotería muy famosa: doña Manolita.

-Yo es que no compro lotería, porque no me toca nunca.

-Si no compras, no te va a tocar.

-Ya, pero es que yo siempre tengo muy mala suerte.

-¿Sí?

¿Y si yo te dijera que ahora tenemos aquí una varita mágica

y que pidieras un deseo y cambiaras esa suerte, qué pedirías?

-Pues me encantaría viajar. -¿Y qué te impide hacerlo?

-Pues entre que trabajo y estudio, no tengo tiempo para nada.

-¿Qué diferencia hay entre ser optimista y ser pesimista?

-Que el pesimista siempre dice que tiene mala suerte.

-Efectivamente.

En cambio, un optimista realista ve una situación que tiene complicada,

la analiza y busca alternativas.

Si quieres viajar, ¿qué puedes hacer para conseguirlo?

-Ahorrar.

-Bien, ¿qué más deberías hacer? -¿Planificar para hacer un viaje?

-Muy bien.

Ya has marcado acciones concretas. Y cuando una persona actúa, avanza.

-Eso está muy bien,

pero una cosa es decirlo y otra es que pueda conseguirlo.

-Pero para conseguirlo, solo dependes de ti y de tu mente.

Vamos a hacer un ejercicio que te va a ayudar.

(Música)

Lo primero que te voy a pedir es que cierres los ojos.

Inspira... Y expira poco a poco.

Ahora quiero que levantes un brazo,

gires lo máximo que puedas hacia atrás.

Abre los ojos y fíjate dónde has llegado.

Volvemos a nuestra posición inicial.

Y ahora quiero que imagines que, en el ambiente,

hay como una partícula especial que vamos a llamarle elastina.

Tiene la propiedad de darte más elasticidad.

Y ahora quiero que sigas girando el brazo igual

que hiciste anteriormente, hacia atrás.

Y cuando has llegado al punto máximo, sin moverte, por favor,

abre los ojos y mira dónde has llegado.

(Música)

En el segundo ejercicio, has logrado superarte.

De ahí que es importante que,

cuando uno piensa que podemos llegar más lejos,

lo vamos a lograr.

(Música)

Ser pesimista no nos va a ayudar a salir de una mala situación.

Nos va a ayudar ser un optimista realista.

Para ello, primero analiza tu situación.

Busca las alternativas y actúa.

Recuerda: tu mente tiene que ser tu mejor aliado.

La gente pesimista suele darle muchas,

demasiadas vueltas al coco y eso no es saludable.

No es que lo diga yo,

es que lo dice la Universidad de Harvard,

que incluso es algo que nos puede reducir los años de vida.

Lo que sí parece que es cierto es que si esa expresión de darle

muchas vueltas a la cabeza con eso queremos decir

que vivimos muy estresados, ya hemos dicho muchas veces

que el estrés no es bueno para la salud,

vamos a quedarnos con esa enseñanza, pero al mismo tiempo, recordemos.

Mantenerse activo física y mentalmente

es positivo para nuestra salud.

Luego, la alternativa a no darle vueltas

no es estar todo el día sin hacer nada.

Hay que mantenerse activo de coco y de actividad física.

Y ya que salimos a la calle, vamos a hacer ejercicio.

Porque fíjate,

practicar ejercicio a diario retrasa la aparición de Alzheimer,

según un estudio.

Para intentar cuidar nuestro cerebro, tenemos que evitar,

sobre todo, el consumo de tóxicos

y poner en marcha lo que estábamos diciendo.

Mantenernos activos mental y físicamente.

El ejercicio físico viene bien,

y también los estímulos cognitivos, hacer cosas nuevas,

aprender cosas nuevas, disfrutar, relacionarlos con gente distinta,

todo lo que mantenga activa nuestra mente nos ayuda

a prevenir daños o males funcionamientos

en nuestro sistema nervioso, en nuestro cerebro.

Ojo, que ese es un mensaje para los mayores,

pero también para los más jóvenes.

8 de cada 10 jóvenes no practican

el ejercicio físico mínimo recomendado.

Eso sí que es un problema, Miriam.

Fíjate que los avances tecnológicos

que nos han traído tantas cosas buenas,

tiene un problema y es que están yendo

un poco en contra de la actividad física

que siempre recomendamos.

Antes, los niños llenaban los patios

y estaban todo el día jugando al fútbol y al baloncesto.

Y ahora juegan al fútbol y al baloncesto

pero en la videoconsola, y esto no puede ser,

los niños tienen que tener postillas en las rodillas.

(RÍE) Eso es señal de que está todo el día

corriendo por el parque y por el patio.

Más postillas en la rodilla y menos callos en los dedos,

así que tenemos que estimular que los niños salgan a la calle.

Dicho eso, los niños son muchas veces reflejo

de lo que ven casa.

Así que, si queremos que los niños se muevan,

tenemos que dar ejemplo los padres.

Claro que sí.

Además, hay muchas formas de hacer ejercicio

y una en especial que pueden practicar personas jubiladas,

porque del ejercicio nunca hay que jubilarse.

Veréis qué divertido, es el walking football,

el fútbol que se juega caminando.

(Música)

Hombre, ¿qué pasa? -¡Hombre, Chema!

¿Qué tal, José Luis, qué dices? -¿Qué tal?

-Cuánto tiempo sin verte.

-¿Cuántos años tienes tú ya? -Joder, pues 69.

¿Y tú? -71.

-Pues fíjate, cuando solíamos jugar ahí

con un balón cuadrado casi en vez de redondo.

-¿Cuántos años hace?

Igual 20 o 25.

-Lo importante es hacer algo, por supuesto que sí.

-En casa no te puedes quedar, porque al final...

-No, no, no. Bueno, pues nada... -Vamos para allá.

(Música)

Punto número uno, disfrutar.

Punto número dos, no correr.

Tres, evitamos contactos.

Cuatro, nos divertimos.

Y punto número cinco, respetamos al contrario,

al árbitro y a los compañeros.

¿Vale?

(HABLAN TODOS A LA VEZ) ¡Venga va, vamos!

(Música)

Están jugando al walking football,

que es una modalidad del fútbol para personas mayores de 50 años

en la que la normativa principal es que no pueden correr.

-Cuesta un poco,

porque hay que jugar andando y parece que es muy sencillo,

pero es muy difícil.

-Para gente de nuestra edad, está muy bien,

porque no tienes contactos ni roces, es muy importante para las lesiones.

-¡Sin correr!

-Aunque somos viejos, no perdemos el gusto de jugar.

-Aquí tenemos 60 personas o jugadores apuntados,

hemos organizado dos entrenamientos semanales.

La idea es que hagan grupo, compartan tiempo juntos,

hagan ejercicio y estén activos todos los días.

-Dejar de trabajar y venir aquí a disfrutar con amigos,

es una maravilla.

-Yo hacía muchísimo que no jugaba al fútbol.

Desde los 25 años que me casé,

y aquí estamos más felices que la leche,

porque estar aquí jugando es una gozada.

(Música)

Normalmente, en un partido,

pueden quemar unas 800 kilocalorías.

Ejecutamos unos entrenamientos muy básicos, unos calentamientos,

una movilidad articular que les vale para tener bien los tobillos,

las rodillas, el cuello, la cintura y los brazos.

-Si estás jubilado,

hay que hacer es muchas cosas que no has podido hacer

cuando estabas trabajando, está clarísimo.

-¿Esta es una de ellas? -Sí.

-De momento, saber vivir,

que es lo importante y no todo el mundo sabe vivir.

(APLAUDEN)

(TODOS) ¡Saber vivir!

En Navidad hay que aprovechar cualquier ocasión para moverse.

No pasarse las horas sentados comiendo y bebiendo a cada rato.

En estas fechas, además,

le metemos al cuerpo muchas calorías, Aitor.

Sí, y muchas calorías que no son precisamente

de alimentos saludables.

Solemos comer muchas calorías vacías, es decir,

las calorías que provienen

de alimentos que nos aportan mucha energía

pero no nutrientes de interés, entonces,

te están ocupando un espacio muy preciado

que podrían tener alimentos saludables.

Es como si tuvieras un cajón lleno de bolas de papel,

que te están ocupando espacio y no aporta gran valor.

¿Dónde encontramos esas calorías vacías?

Pues mira, en estos elementos superfluos,

serían las bebidas azucaradas,

bebidas alcohólicas, dulces, todas las chocolatinas,

bollería que solemos encontrar en los postres,

todo eso serían calorías vacías.

¿Y cuál es la clave? Pues saber comer.

Algo que aprendemos aquí cada semana en "Saber vivir".

(Música)

A la vista tenemos dos grandes citas gastronómicas.

La cena de Nochebuena y la comida de Navidad.

En mi tierra, además, al día siguiente,

las familias vuelven a reunirse para celebrar San Esteban,

donde comemos canelones. Creo que es la época del año

en la que más se come. Sin duda.

Y esas citas, como mínimo.

Luego la gente tiene reencuentros,

va a ver familiares a otras casas,

vamos a tener cantidad asegurada. ¿De qué nos podemos preocupar?

Que en nuestro carro de la compra haya, al menos, calidad.

Eso es, no se trata de comprar mucho, sino de comprar lo mejor.

Cuando hablamos de carnes rojas,

¿cuáles son las clásicas en esta época del año?

El cochinillo, el cordero y la ternera.

Es lo típico, lo que suele escoger la gente.

Y de alguna manera, sabemos que son carnes rojas,

que no deberían ser protagonistas dentro de nuestra alimentación.

Todos los días no deberíamos consumirlas, en cada comida,

en cada cena, lo bueno es que al menos, en Navidad,

la gente las mete en el menú, pero introduce esta carne roja

con cortes que suelen ser saludables.

Sabemos que hay que tomarlo de manera eventual,

pero no hay que preocuparse

porque en Navidad hayas querido tomar una de estas opciones.

Después hablamos de los cortes, antes hablamos de otro gran dilema:

¿cochinillo o cordero?

Sí, aquí hay un poco la distinción.

Aunque sean carnes rojas, suelen ser ligeramente diferentes.

En el cerdo, muchas veces,

la carne es más complicada de separar de la grasa.

Encontramos los cortes más veteados,

a lo mejor, un lomo o un solomillo, y en el caso del cordero,

que tiene fama de ser una carne muy grasa,

esos trozos son más visibles, porque el cordero tiene

más grasa subcutánea alrededor de las vísceras

y es cierto, son carnes grasas, dependiendo del corte,

pero dependiendo de la cocción y de la parte, la podemos mejorar.

Después vamos a comprar el cordero y tenemos de distintos tipos.

El lechal, el ternasco y el pascual.

Eso es, todo son crías, al fin y al cabo,

tienen muy corta edad, pero por ejemplo, el lechal,

una cría que ni siquiera tiene un mes de edad,

que por eso la carne es mucho más pálida,

porque no le ha dado tiempo a desarrollarlo,

únicamente ha tomado la leche de la madre.

Y las otras dos opciones va en edad progresiva.

Dos o tres meses, cinco meses y la carne del cordero

se va oscureciendo conforme pasa el tiempo

y come cosas adicionales a la lactancia que le están dando.

¿Cuál es el corte que más recomiendas?

En este caso, aquellos que pudieran ser más magros

y que se pudieran preparar.

Es muy típico la paletilla, tenemos pierna,

tenemos también lomo.

Y si nos vamos a otras opciones como las chuletillas,

sabemos que va a haber más grasa.

Lo importante es que, cuando escojamos estas carnes,

consumamos carne que sea fresca.

Y por lo general, en estas preparaciones es así.

¿Tiene tanta grasa el cordero como pensamos?

Tiene, pero como ya he dicho,

también se puede retirar y puedes escoger un buen corte.

Yo de lo que me preocuparía más bien

es que en el resto de la cena haya también alimentos saludables.

Hay mucha gente que se preocupa siempre

de apartar la grasa de la chuleta,

y a lo mejor te has bebido dos copas de vino,

un montón de snacks y refrescos azucarados.

Intentemos que la ingesta general sea saludable

y no centrarnos solo en un alimento en concreto.

Y si nos preocupamos por si nos sube el colesterol,

¿debemos tomar ese cordero?

Es cierto que la carne roja no es la más saludable

para mantener ni los niveles de colesterol,

ni el riesgo cardiovascular.

Sabemos que hay que intentar minimizarla.

Si queremos consumirla en Navidad, tenemos en cuenta

que es una época especial, hay que tomarla de manera eventual,

y en nuestro menú diario, lo que tiene que haber es

más protagonismo de legumbres y menos de carne roja.

Eso sí sería la elección más inteligente.

Como acabas de decir, la Navidad es una ocasión especial

en la que el cordero se convierte en protagonista de muchas mesas,

y cocinarlo se convierte casi en un arte: el arte del asado.

(Música)

Esto es un cordero lechal y nacional.

Las partes del cordero son la paletilla,

una pieza muy jugosa para asar,

la pierna y esta es la zona central de las chuletas.

El cordero, como más rico está es asado.

(Música)

El cordero tiene que pesar unos cinco kilos y medio,

más o menos, ser de buena zona,

de Segovia, Burgos, Valladolid...

Nosotros llevamos haciendo cordero desde 1982.

Los ingredientes son sencillos.

Es sal,

agua

y limón.

Lo hacemos cuatro cuartos

y los metemos de dos en dos en el horno.

Sazonamos el cordero,

que lo único que le echamos es un pelín de sal.

Y ya lo meteríamos al horno, que lo tenemos ya

calentado a 200 grados.

Ha transcurrido hora y media.

Entonces, ahora lo que hacemos es dar la vuelta al cordero

y le echamos un poco de agua con limón.

Hay que echarle un poco de limón para que justo corte la grasa.

Porque hace muchos años, el cordero estaba un poco más delgado

y había que añadirle hasta manteca de cerdo,

pero ahora, hay que hacer al revés, porque el cordero está muy gordito.

Nuestro cordero ya está terminado. En esta ocasión,

lo vamos a acompañar de una ensalada fresquita.

Feliz Navidad.

Por norma general, hablar de cordero o de cochinillo

en estas fiestas es hablar también de asado.

¿Es la manera más saludable de cocinarlo?

Es una manera bastante saludable, pero fíjate,

cuando escojamos a veces en Navidad el método de preparación,

un asado o un guiso, muchas veces es también

por la cantidad de comensales que tenemos.

Son piezas grandes, por lo general, y tú no puedes hacer

esas piezas grandes a la plancha, porque tardarían tiempo.

Siempre que hagamos guisos, asados o planchas,

sabemos que son preparaciones saludables,

y mucho mejor a una fritura o, por supuesto, ya rebozarlo.

Pero nadie rebozaría, en este caso, un cordero.

Si nos fijamos en el cochinillo,

suele gustar mucho esa piel churruscadita.

¿Es verdad que debemos dejarla aparte, que mejor no comerla?

Verdaderamente no tienen ningún problema nutricional.

La piel del cochinillo lo que tiene también es una función tecnológica.

Se churrusca por fuera para que haga una especie de película

y entonces, dentro,

la carne se cueza con el propio vapor que emite

y se queda más jugosa.

Ese es el motivo por el que se dice que un buen cordero asado

tiene que estar la piel crujiente.

Pero insisto, no sería tan problemático como consumir,

por ejemplo, la piel de las aves, que sí que es mejor minimizarlo

porque suele tener más contaminantes ambientales.

Y si nos fijamos en la guarnición,

¿cuál sería la mejor guarnición de un asado?

Solemos recurrir a las patatas.

Podemos tomar patatas, pero quizá es una guarnición

más del día a día de nuestro menú semanal.

Quizás, en una gran comida como Nochebuena, Navidad,

Nochevieja, que va a haber suficiente cantidad de energía,

yo priorizaría otras guarniciones más ligeritas.

Vamos a incluir mejor verdura,

que seguramente vaya a faltar también en el menú,

y lo acompañamos con una buena menestra,

con unas verduras a la plancha o unas verduras al horno

y ya, de paso, reaprovechamos el calor de calentarlo.

Muy bien, ¿qué semáforo le ponemos entonces a estas carnes,

cordero y cochinillo? Le vamos a poner el semáforo ámbar,

porque ya sabemos que no es un tipo de carne

que tengamos que consumir a diario, ni de manera recurrente,

pero si escogemos un buen corte, una buena carne,

puede ser saludable dentro de un estilo de vida moderado,

como es la Navidad.

Pues pasamos del campo a la mar, porque en Nochebuena,

muchas familias apuestan por el pescado como plato principal

y uno de los protagonistas sabe, y mucho, de Navidad, el besugo.

(Música)

Son las 7:15 de la mañana y vamos a salir a faenar,

a ver si cogemos algo de besugo.

Bueno, allá vamos.

Muchas veces sí, cogemos 20, 30 kilos.

Otras veces, como ayer,

nos vamos de blanco para el puerto y no vemos la cara.

Los pescadores le echamos la culpa a los atunes,

porque se están comiendo su comida,

pero también puede ser el cambio climático.

Desaparecer yo digo que no ha desaparecido.

(Música)

Ya estamos calados.

La suerte está echada.

-Entre lance y lance, media hora como mucho.

-Cada palangre lleva 60 anzuelos, lo encarnamos con sardinas.

Vamos a calar sobre unos 200 metros de profundidad.

¡Ya estamos metiendo los aparejos!

No viene nada.

Besugo, pero muy pequeño.

Este besugo pequeño puede ser que valga.

Por pequeño.

Es una especie protegida,

tiene que medir 33 centímetros y pesar sobre medio kilo.

Da la talla, da 33 centímetros, entonces vale.

(Música)

El barco es de mi suegro, mi cuñado, que es su hijo,

José Antonio, que es el hermano, y yo que soy el yerno.

Si aquí hubiera alguien que no fuera familia,

ya estaba fuera.

No es por nada, sino porque aquí no se gana nada.

¡Un pollito para la sopa!

¡Besugo!

¡Ay, uno bueno!

Este que está aquí es el besugo que siempre buscamos.

Tendrá 1,200 gramos.

Este es un poquito más corto, pero anda sobre el kilo.

¡Un besugo bueno!

Este no llega a la talla.

Como está vivo...

que viva.

Bueno, ya nos vamos.

(Música)

A 30 y tantos euros, 35, 36, 37 euros el kilo, en lonja.

Esto en una pescadería puede valer 50 euros o 60 fácil.

Si la subasta es a las 16:00 de la tarde, en la misma noche,

si el besugo va a Madrid o va al norte o vaya donde vaya,

en la misma noche llega a su destino.

El que se coma este pescado recién salido del mar,

vivito, está comiendo gloria.

(Música)

Qué manía tiene el castellano de hablar mal de los alimentos

que son más buenos para nuestra salud,

empezando por la palabra besugo.

Fíjate, ahí metiéndonos con un besugo,

como si fuese un alimento que no es saludable.

Esta reflexión ya la hicimos el día de las verduras cuando decíamos:

"Que te den calabazas".

Fíjate,

probablemente lo poco inteligente sería burlarnos de la gente

que coma saludable, por ejemplo,

mediante un buen plato de besugos.

Además, el besugo es uno de los tres reyes del mar,

de la Navidad, con el bacalao y la merluza.

Sí, esos son los tres pescados blancos por excelencia

que se suelen preparar en las celebraciones navideñas

y son perfectamente saludables.

Una fuente proteica muy sana, y, aunque sea pescado blanco,

que tiene menos cantidad de grasa que el azul,

sigue teniendo unos ácidos grasos muy interesantes,

de modo que si quieres meter en tu menú

esta tipología de pescado,

estás haciendo una elección bastante saludable.

¿Y tú crees que al ser los tres blancos

tienen la misma cantidad de grasa?

Sí, entre ellos tienen una cantidad muy similar.

Sabemos que el pescado blanco,

donde concentra más grasa suele ser en las vísceras,

por eso es famoso, por ejemplo, el aceite de hígado de bacalao,

porque tiene el aceite en la víscera, en el hígado,

mientras que el pescado azul suele tenerla

repartida por todo el cuerpo.

Una sardina y un boquerón tienen más grasita en todo el cuerpo,

en cambio, estos pescados blancos, su carne es más magra y,

aunque tiene menos grasa, la tiene muy saludable.

Los expertos recomiendan comer más pescado, como mínimo,

dos o tres veces por semana.

¿Qué ocurre a veces en Navidad?

Tenemos un menú navideño a base de pescado y marisco.

¿Qué te parece?

Estamos concentrando esas dos o tres raciones

que has dicho en una misma ingesta.

Quizá no es tan inteligente desde el punto de vista

del diseño del menú, ¿por qué?

Porque nos conviene más repartirlo,

aparte de por no comer una gran cantidad

de comida en una misma ingesta,

lo bueno de repartirlo

es que nos permite desplazar a otros alimentos.

Si tú comes pescado tres veces el mismo día,

el resto de la semana no lo comes y, probablemente,

vayas a acabar metiendo más carne a lo largo de esa semana y,

muy probablemente, carne procesada.

Es decir,

vamos a escalonarlo diferentes días

y estamos garantizando que hay más ingesta proteicas saludables,

no todo de golpe.

¿Qué semáforo le ponemos entonces a ese pescado navideño?

Pescado blanco, pero le ponemos luz verde, porque es muy saludable.

Muchísimas gracias, Aitor.

Seguimos tus consejos, también,

a través de las redes sociales y de la web de RTVE.

Feliz Navidad, felices fiestas. Feliz Navidad.

Para ti y los tuyos. Nos vemos el año que viene.

Claro, y para que seas feliz de verdad

y tengamos una Nochebuena en paz,

no solo tenemos consejos para alimentar el cuerpo,

también para alimentar el alma

haciendo que nos pasen cosas buenas.

Lo vais a ver.

(Música)

"Cómo hacer que te pasen cosas buenas" es el título del libro

de la doctora Marian Rojas,

médico psiquiatra,

con un montón de seguidores, tanto dentro como fuera de la consulta.

Buenos días, doctora. Buenos días, Miriam.

En un día como hoy, tan especial,

mucha gente piensa que, que le toque la lotería,

es lo mejor que le puede pasar.

Bueno, no olvidemos que la felicidad consiste en tener ilusiones

y una de las principales ilusiones del ser humano es tener:

tener una casa mejor, un coche mejor,

o poderse comprar algo que le ilusiona o le apetece,

y parece que la lotería te lo puede solucionar.

Pero es cierto que todos conocemos personas que, materialmente,

tienen mucho, y que al final, tienen una gran tristeza,

una gran sensación de vacío.

Por supuesto que el dinero ayuda, pero no lo da todo.

Hay algo que me ha llamado mucho la atención en tu libro,

que relacionas directamente la alimentación

con el estado de ánimo, incluso, con ese titular:

"La comida rápida inflamatoria

eleva el riesgo de sufrir depresión",

un estudio de la Universidad de Harvard.

Efectivamente,

hoy en día sabemos que ciertos tipos de alimentos

pueden provocar inflamación en el organismo,

y la inflamación,

que es como una enfermedad silente que se va adueñando del cuerpo

y de la mente,

están en la base de problemas depresivos

y tienen muchísima importancia al respecto.

¿Cuál es esa comida inflamatoria?

Los procesados, todo lo que tiene que ver con las grasas,

todo que eso que se mezcla, grasa, azúcar y sal,

que hace que los alimentos tengan ese sabor.

Hoy hay cantidad de estudios al respecto

y esos alimentos procesados "hackean"

nuestro sistema de recompensa

y hacen que queramos cada vez más alimentos,

que los necesitemos más,

pero van generando gran daño a nuestro organismo.

¿Cuáles son los alimentos antiinflamatorios,

los que contrarrestan este efecto?

Existen esos alimentos, suelen ser los pescados,

y por eso yo doy tanta importancia al tema del Omega-3,

los cítricos, la leche, los huevos y alimentos como la cebolla,

el puerro...

Y sabemos, con la parte de la depresión,

que gente que cambia su sistema de alimentación

disminuye las tasas de depresión.

Cuidar nuestra alimentación para cuidar nuestro estado de ánimo

y ciertos hábitos como, por ejemplo,

el alcohol o el tabaco hay que dejarlos aparte.

Todos sabemos que el alcohol y el tabaco no son buenos.

Lo pueden decir los estudios o no, pero todos lo conocemos.

Es verdad que el tabaco, la nicotina tiene un efecto que,

de primeras, te relaja,

pero sabemos que cuando uno deja de fumar y pasan unos meses,

casi el año, el estado de ánimo mejora.

Es decir,

que el tabaco está clarísimamente relacionado

con el tema del estado de ánimo.

De primeras te ayuda, pero sabemos que a largo plazo,

cuando eres capaz de dejarlo, mejora mucho tu salud mental.

¿Y el tema del alcohol?

Hay estudios cada vez más contradictorios,

si hay que beber un poquito, o no...

Parece que beber un poco no daña demasiado,

incluso favorece al organismo,

pero está claro que todo el tema del alcohol va perjudicando

a nuestro sistema neuronal

y nuestro sistema físico, daños hepáticos, tema de colesterol,

y hay que tener mucho cuidado con este asunto.

¿Y dormir bien es realmente tan importante?

Mucho más importante de lo que pensamos.

Yo te diría que quizá es uno de los principales problemas

a los que se enfrenta la sociedad hoy en día,

porque cuando llegamos al sueño

nosotros reparamos nuestro sistema inmunológico,

nuestro sistema neurológico y el sistema inmunológico

están íntimamente relacionados,

mejora la memoria, la concentración,

y sabemos que la gente que duerme mal es más propensa a irritabilidad,

a problemas de concentración, a problemas de salud,

accidentes de tráfico derivados de que uno no se concentran bien...

entonces, hay que cuidar el sueño.

Eso de que duermo cinco horas y aguanto bien lo puede soportar

menos de un 5% de la población,

que tiene un gen por el cual pueden dormir menos,

pero el resto de la población necesita descansar

y descansar bien.

Hablas, por ejemplo,

de cuidar los pensamientos antes de ir a dormir,

¿a qué te refieres?

Sí, me parece un consejo sencillo, entre comillas,

pero que todo es asequible para todo el mundo.

Cuando antes de cerrar los ojos y ya estás tumbado,

tienes la posibilidad de pensar en aquello que te preocupa

del día siguiente o de tu vida,

lo que te tiene la mente todo el día angustiada,

o pensar algo bueno que te ha sucedido

a lo largo del día,

porque por pequeño que sea, siempre ha sucedido algo pequeño.

Lo último que le llevas a tu mente

tiene un enorme impacto en tu cerebro.

Nuestros pensamientos

tienen impacto en nuestra corteza prefrontal

y en nuestro sistema límbico, y si lo hacemos antes de acostarnos,

puede ayudar a que nuestro sueño sea más reparador.

¿Y hacer ejercicio? Buenísimo.

Yo creo que son las cosas que siempre hemos conocido

pero que cada vez los estudios avanzan más.

Eliminamos la hormona del estrés, favorecemos la hormona BDNF,

que es el factor neurotrófico derivado del cerebro,

una hormona que ayuda a mejorar nuestro sistema de memoria,

de concentración y, a la larga, mejora nuestro estado de ánimo.

También me ha llamado mucho la atención eso que dices

que hay que rodearse de personas vitamina.

Bueno, me encanta lo de personas vitamina,

porque creo que hablamos demasiado de las personas tóxicas.

Siempre digo que no hay personas tóxicas, sino efecto tóxico,

es decir, gente cuyo efecto produce en ti una cierta toxicidad,

pero no es que esa persona sea tóxica,

porque seguro que tiene gente que la quiere.

Luego hay otras personas

que tienen la capacidad de subir la dopamina y la oxitocina,

hormonas de la alegría, del placer, del bienestar, del vínculo,

y recomiendo mucho que sepamos rodearnos,

que tengamos a mano siempre una persona vitamina que,

con verla un rato, sabes que el mundo es mejor.

Consejos a tener en cuenta, sobre todo,

en estas fechas de tantas emociones,

que además, las hay de todo tipo, desde la alegría y la felicidad

hasta la melancolía propia de estas fechas

en que recordamos lo que tenemos pero también lo que hemos perdido,

porque estamos en Navidad.

(Música)

El espíritu navideño se ha perdido.

Todos mirando el móvil, la gente que no se habla,

que no tienen ganas de verse...

-Me gusta la Navidad,

pero sobre todo si hay chiquillos de por medio, me gusta más.

-Cuando te falta algo, ya son tristes las Navidades.

-Unas fechas en las que se junta toda la familia y esas cosas,

está muy bien.

(Música)

# Belén, campanas de Belén, # que los ángeles tocan,

# ¿qué buena nos traéis? #

La Navidad, de toda la vida, me ha creado muy buenas sensaciones.

-Es un poco estresante, pero bueno,

también te lo pasas bien y lo disfrutas.

Un poco de alegría...

Familiar, estas más con la familia.

# Recogido tu rebaño,

# ¿a dónde vas pastorcillo? #

-Sonrisas.

Sinceramente, es alegría, para mí, alegría.

Pero para mis hijos, que está uno en el paro, no.

# Belén, campanas de Belén, # que los ángeles tocan,

# ¿qué buenas me traéis? #

(Música)

Todo el mundo está muy contento

y se respira una energía que no está el resto del año.

A mí me encanta la Navidad desde siempre, tengo mucha ilusión.

Es un momento de felicidad y alegría cuando tienes niños pequeños.

Cuando eres adulto... tenemos más pena.

Entiendo que la gente lo vea de otra forma,

porque hay gente que tiene una situación

que no es para estar contenta.

-A mí me faltan dos hijos y es triste.

-Sí.

Parece que la sociedad nos empuja a sentirnos más felices

porque es Navidad, pero a mucha gente, por distintas razones,

doctora, no le gusta la Navidad.

Bueno, yo te respondería con dos ideas.

La primera es que existe

una especie de imposición de la felicidad,

como una dictadura de que todo el mundo tiene que ser feliz.

Los anuncios,

todo lo que nos proponen las redes sociales

y los medios de comunicación,

o los mensajes de todas partes tienen que ser con

"disfruta, vive el momento", todo tiene que ser placer...

Al final, todo el mundo tiene un drama en su vida.

Cualquier persona con la que nos crucemos por la calle

está librando una batalla,

en mayor o menor medida, con un tema de su vida.

La felicidad es más bien un resultado

entre lo que hemos ansiado de conseguir en nuestra vida

y lo que vamos logrando,

pero no podemos obligarnos en cada instante

a ser felices porque es imposible y nos lleva a una gran frustración.

Esto tiene especial importancia en la Navidad,

que es un momento de especial ilusión, de alegría,

sobre todo cuando tienes niños, cuando le das sentido a la Navidad.

Pero cuando la Navidad es un momento que te llegan recuerdos,

has perdido gente querida, ese años has cortado con tu pareja,

has perdido un hijo, tienes problemas económicos,

las cosas no son iguales que años atrás...

existe una cierta melancolía,

incluso una resistencia a entrar en la Navidad.

Ayer me decía una paciente:

"Me gustaría irme de viaje y volver el 8 de enero, desaparecer,

que no tenga que estar obligado a vivir estas fechas

y ver a tanta gente que no me apetece".

Creo que lo primero es que uno, cuando empieza a llegar,

ahora los primeros días de diciembre y durante el mes,

que digamos: "¿Yo cómo estoy acogiendo estas fechas este año?

¿Qué me ha pasado?".

Hay años en los que vamos a disfrutar menos,

porque la vida es así.

También, cuando uno está rodeado de niños pequeños,

a veces es más sencillo,

porque ellos se ilusionan y le dan mucha magia a la Navidad.

Vuelvo a encontrarle sentido

porque es un momento de enorme solidaridad,

la gente que tiene creencias religiosas

encuentra sentido a sus creencias,

es un momento, a veces, de generosidad, de pedir perdón,

de reconciliarse con personas que uno no ve

durante el año e intenta hacer un esfuerzo...

También es un época del año donde uno puede renovarse,

pero tampoco uno se tiene que hacer daño al decir:

"No soy capaz de disfrutarlas este año, no puedo,

o mi vida era mucho mejor antes y ahora estoy en una situación

de muchísima más tristeza".

La ilusión es la base de la felicidad,

pero hay personas que la han perdido y, en estas épocas,

sufren, sobre todo,

al echar de menos a las personas que no están.

Pues muchísimas gracias, doctora Marian Rojas,

por ayudarnos a vivir y a disfrutar de estas Navidades.

Felices fiestas. Gracias.

Lo más importante es rodearse de seres queridos

y disfrutar de estos días con ilusión,

y para ilusión la que desborda también Marta Verona

al hacer la compra y cocinar.

Nos va a preparar el menú de Nochebuena y Navidad, ojo.

(Música)

Me encanta la Navidad,

porque nos sentamos todos alrededor de una mesa.

Eso sí, cada uno con un gusto totalmente distinto así que,

para que no entremos en pánico, os voy a dar un consejo:

hablad con vuestro pescadero

para que os recomiende el mejor producto.

Así acertamos seguro.

(Música)

Para el horno o besugo...

Pero es que también tiene muy fresca la lubina.

¡Madre mía, qué jaleo! Buenos días, Marta.

Hola, Javier. ¿Te puedo ayudar?

Pues sí, a mí y a todos.

No sé por dónde empezar para hacer mi compra navideña,

porque tengo una idea clara, que es el besugo,

que ya sabes que es un pescado de tradición,

pero es que veo muy frescos otros pescados.

Bueno, yo me iría siempre al que más fresco esté.

Estamos en una época en la que el besugo

coge unos precios muy elevados,

sin embargo, hay otros que se olvidan que son también

de la misma familia y también vienen con mucha grasa

pero depende de la preparación que quieras.

Quiero cocinar al horno.

Aparte de que es muy versátil,

podemos acompañar siempre los pescados con verduras

y es una forma más saludable de hacer las comilonas navideñas.

Pues entonces yo iría, en la época que estamos,

a pescados semigrasos, estilo besugo, dorada, lubina,

bocinegro...

¿Me podrías enseñar el bocinegro, Javier?

Esto sería un bocinegro.

Es de la misma familia, de los espáridos.

Y es más barato que un besugo.

Pero es más barato, no porque sea de inferior calidad,

sino porque es menos conocido.

¿Es una buena temporada para comprar marisco?

La mejor.

Ahora cuando hace frío es la mejor temporada.

A partir de diciembre y luego, se prolonga a enero, febrero...

Las centollas, por ejemplo, en febrero están repletas.

Los meses con "r" se cumplen. Sí, se cumplen.

Y cuando llega el verano hay que dejarlos un poco de lado.

Es una opción perfecta, porque es saludable y, sobre todo,

nos permite no tener el estrés de última hora,

porque es un alimento que está rico de por sí

y que hay que hacerle poca cosa.

Para los que conocemos el marisco en casa,

¿cuál es la mejor forma de hacerlo?

Con agua, es importante. Mira, bien, un buen detalle.

Se suele decir siempre que hay que cocerlo en agua de mar,

pero es verdad que los gallegos lo cuecen en agua dulce

y ellos echan el porcentaje que quieren de sal.

Estamos hablando de sabor.

Quiero hacer una buena crema de marisco.

¿Qué me recomiendas, que tengamos por aquí?

Vale, ¿opción barata? Sí.

Cangrejo de mar. Vale.

Cangrejo de mar, machacarlo.

La opción un poco más cara

y que más rica nos va a dar es nécora.

Para terminar, me gustaría dar un toque de color

a los platos navideños y con un toque de sal más natural,

¿tenemos alguna idea que me puedas dar?

Huevas de pescado. Ah, huevas.

Huevas de trucha.

Vale, perfecto, de trucha, de salmón...

Unas que sean económicas y que están ricas.

Sí, además, echa poquita calidad, que es suficiente.

Pues vamos a verlas.

A ver...

Creo que con este tarro será suficiente.

Y me encanta, porque mira qué color tienen.

Además, tendrán muchísimo sabor a mar.

Muchísimas gracias.

He aprendido un montón y ahora,

a llevarlo en práctica en la cocina de "Saber vivir".

Media España anda pendiente hoy del sorteo de la Lotería de Navidad

y sueña con lo que podría comprar si le tocara el Gordo.

Yo lo que haría sería compartir muchísimo,

porque compartir es saber vivir.

Compartir mesa, compartir mantel, compartir comidas,

que vienen la Nochebuena y la Navidad, que me encantan.

Pues vamos a ver qué nos propones para esas fechas tan especiales.

Empezamos por la Nochebuena. Tenemos una cosa que me encanta,

que es una crema de gambas con unas huevitas también,

o sea que imagínate.

Y hemos puesto un gambón aquí en el centro.

¿Cómo has hecho la crema?

Lo que más me gusta de esta receta es que podemos hacer una crema

con lo que queramos.

Podemos hacer algo más barato o más caro.

Una crema, por ejemplo, con cangrejo de mar, que es barato,

o una crema con unos carabineros.

Entonces, lo que hacemos es hacer un buen fondito con las verduras,

un buen salteado.

Comemos hortalizas, muy saludable.

Y ya metemos la gamba, el cangrejo.

Cubrimos con caldito, chup chup, y trituramos.

Y ya hemos conquistado a toda la familia.

¿Y eso sería un entrante, por ejemplo, un primer plato?

Un primer plato,

que además podemos dejar preparado con antelación, desde ya,

o sea que coge saborcito e incluso podemos congelarlo.

Perfecto, más ideas para Nochebuena.

Tenemos unas zamburiñas con salsa de vieira y mejillones.

No me puede gustar más esta receta, de verdad.

Tres mariscos juntos.

Que son primos hermanos, son todos ellos moluscos.

Y lo que hacemos es cocinarlos de forma distinta.

Tenemos las vieiras y las zamburiñas.

Hay que tratarlas con mucha delicadeza,

porque son muy valiosas.

Entonces, ponemos el grill del horno a 200°,

cinco minutos, nada más.

Y luego, vamos a hacer nuestra salsa de vieira

que tenemos con mejillones, buenísima.

¿Cómo has hecho esa salsa?

Pues nada, tenemos un buen sofrito con pimiento rojo,

con cebolla, con salsa de tomate casera

y añadimos los mejillones, que pueden ser al natural,

por ejemplo, y así nos ahorramos un montón de tiempo.

Que no tienen que ser los mejillones enteros,

al natural y se incorporan. Y en este caso, al ser marisco,

¿se puede cocinar también con antelación?

Se puede cocinar con antelación, muy buena pregunta,

pero no podemos congelar en este caso,

porque ya está la receta cocinada.

Lo podemos cocinar, por ejemplo, hoy y ya lo tenemos cocinado

para el próximo día. Lo guardamos en la nevera

con una textura buenísima

y se asienta el sabor, además, son todo ventajas.

Llevamos dos ideas para Nochebuena, las dos llevan marisco.

¿Y la tercera? Ya no lleva marisco.

Vale. Tenemos carne,

un ave que a mí me encanta

y son las codornices glaseadas con salsa de soja y naranja

y una ensalada de canónigos, orejones y pipas de calabaza.

¿Por qué te gusta tanto?

La codorniz me alucina porque es un ave superjugosa.

Tiene muy poca grasa, es magra, es más saludable y además,

a diferencia del pollo, por ejemplo, o del pavo,

se cocina poquito, tiene carne roja.

Entiendo que esto que lleva por encima

es lo que llamas glaseado, que no sé exactamente qué es.

¿Una salsa? Un glaseado es una salsa

que vamos a dejar que se deshidrate en el horno

y que se adhiera bien a las paredes de la codorniz.

Cuando se deshidrata vamos a potenciar mucho el sabor

sin necesidad de añadir más sal.

Hemos hecho una mezcla con soja, zumo de naranja,

aceite de oliva y romero. Perfecto.

Buenísimo, lo ponemos por encima y te desentiendes.

Al horno también, 200°, 15 minutos, ya está, así de fácil.

La ensalada, que supongo que se hace en el último momento,

antes de servir el plato, ¿qué lleva?

Lleva unos canónigos, también unos orejones,

que a mí me gustan mucho, porque es un sabor,

un dulce muy navideño, y unas pipas de calabaza.

Entonces, estamos haciendo más ligero el plato,

estamos metiendo hortalizas,

vemos mucha cantidad y eso ya nos hacía,

así no nos pasamos de comer estos días.

Me parece genial que aportes ese valor al plato.

Hombre, claro.

Comemos rico y saludable en "Saber vivir".

Vamos. Llevamos Nochebuena saludable e imagino

que el día de Navidad también lo será.

Por supuesto, además tenemos un pescado,

y ya sabemos que el rape se congela fenomenal,

no pierde ninguna textura.

Vamos con el rape y vamos a hacer un rape con salsa de piña y kale,

con zanahorias también. Y tú me dirás:

"Marta, ¿y estás metiendo piña también en un plato principal?".

¿Y estás metiendo piña?

Efectivamente, que la fruta no está solo en el postre,

que la piña da un toque superrico y exótico a los platos navideños.

¿Y eso del kale?

Mira, el kale es esta hortaliza que tenemos por aquí.

Es como una berza, más o menos,

y a mí me alucina porque se puede hacer un chip crujiente con ella.

Ponemos el kale en una bandeja de horno,

chorrito de aceite de oliva, 200°, 10 minutos,

queda supercrujiente y es una idea de snack o de acompañamiento.

¿Podemos congelar este plato?

Podemos congelar el plato completamente, me encanta.

Menos el kale, que lo hacemos en el último momento,

todo se puede congelar y, además, importante,

el rape es un pescado blanco, es un pescado magro, entonces,

para que no se nos quede seco

lo cocinamos vuelta y vuelta a la plancha y ya está, suficiente.

Es que es supersencillo todo esto.

Bueno, pues ya hemos visto Nochebuena, Navidad

y llegamos a San Esteban. Me hace especial ilusión,

porque también es una fecha que celebramos, por ejemplo,

en mi tierra, comiendo canelones. Como otra Navidad, ¿no?

Exacto. Pues sí. Entonces,

como en "Saber vivir" damos nuestra vuelta saludable a los platos,

hemos versionado los canelones de San Esteban

y hemos hecho una bechamel más saludable.

A ver, cuéntame.

Hemos sustituido la harina refinada

por harina totalmente 100% integral que, ojo,

nos va a ayudar a tener menos grumos

cuando lo hacemos con harina integral,

no solo por salud,

también porque nos salga mejor el plato, harina integral.

Y además, en el relleno hemos metido más verduritas,

en la carne. ¿Y esto lo vas a gratinar o no?

Muy buena pregunta.

Es que me lees la mente, Miriam. Estamos conectadas.

Conectadas culinariamente. Un día cocinaremos juntas.

Bueno, un truco que a mí me encanta es echar

un fruto seco molido encima de nuestros canelones.

Acabáramos.

Esto lo metemos en el horno.

Además, que ya solo por aspecto

ya parece un queso gratinado, tostado.

Lo metemos en el horno, seguimos con los 200° hoy, cinco minutos.

Así no nos confundimos. Eso es.

Y entonces,

va a soltar la grasita que tiene y va a quedar como si fuera queso,

pero con una grasa mucho más saludable,

los ácidos grasos poliinsaturados de los frutos secos.

Marta, sabes que te quiero, ¿verdad?

Ay, yo también. No, lo que quieres es comer

mis platos y me estás comprando. Me pongo sensiblona.

Pero no solamente te quiero yo,

te quiere mucha gente que nos sigue a diario

y que forma parte de esta familia que es "Saber vivir",

como, por ejemplo... Fíjate, aquí lo tengo.

Francisco, que es un chico chino que vive en Shanghái

y está enganchado al programa.

Lleva siete años estudiando español, ahí es nada.

Estuvo dos años en Barcelona y uno en Salamanca

y ahora trabaja en China traduciendo del chino al español

y está enganchado a "Saber vivir". ¿Por qué?

Porque dice que así mejora sus conocimientos de salud

y alimentación y también su castellano.

Fíjate, hablando de castellano,

la lengua que nos une a muchos amigos más,

por ejemplo como Eva,

que nos manda un saludo desde Brasil.

O Mónica, Emma y Silvina,

encantadas de seguirnos desde Argentina.

Rosa también nos saluda con muchos cariños

desde Ibarra, en Ecuador. Qué bonito.

Y Clara Patricia,

que está pendiente cada semana desde Holanda,

así que feliz Navidad a todo el mundo.

Feliz Navidad a todo el mundo desde "Saber vivir".

Que sepáis que aunque estés muy lejos, os sentimos muy cerca.

Claro que sí, porque ahí tenemos la web de RTVE,

donde nos podéis ver a cualquier hora del día,

porque comer bien y tener buena salud

es muy importante.

Hay que saber cuidarse, empezando por el ejercicio físico.

Efectivamente, que igual de importante es comer saludable

que moverse, y estos días, con las comilonas

no podemos hacer pereza, que luego nos sentimos fenomenal.

Fijaos, un gran deportista

es nuestro siguiente protagonista en "Saber vivir".

Lo ganó casi todo montando en bicicleta

y nos acompaña hoy como ejemplo de gente sana.

Es Carlos Sastre.

(Música)

La mayoría de la gente que me conoce a nivel de ciclismo

es por mi victoria en el Tour de Francia

y por haber hecho podio en las tres vueltas grandes

más importantes por etapas del mundo.

Aprendí a montar en bicicleta con cinco, casi seis añitos

y con ocho años estaba ya compitiendo.

La verdad es que el Tour de Francia

siempre ha sido la carrera que yo soñaba ganar desde pequeñito,

por lo que he trabajado toda mi vida y con esa tranquilidad

es por lo que decidí dejar de montar en bicicleta a nivel profesional.

(Música)

Desde que dejé de montar en bicicleta en el año 2011

me he ido formando con diferentes cursos de biomecánica.

Lo que hacemos es asesorar al deportista.

Vamos a tener la suerte de contar con un amigo, que es David.

Es triatleta.

¿Qué pasa, David?

¿Estamos preparados para subir un poquito qué?

-Por lo menos, intentarlo. -¿Sí?

(Música)

Vamos a ajustar la altura del sillín de David,

porque sigo viendo que posiblemente vayas un poquito alto la bicicleta.

Yo creo que lo mejor que podemos hacer

es irnos a montar en bicicleta los dos.

A mí me viene bien para bajar la barriguita

y a ti para seguir estando en forma.

(Música)

Pues parece que voy un poquito mejor colocado.

-Lo poquito que he visto,

sí que te noto más relajado encima de la bicicleta

y más a gusto, ¿no?

Pues muy bien día, lo que suelo hacer,

es andar por las sierras,

por sitios en los que estas un poco solo,

que te permiten pensar,

desconectar del día a día y sudar un poquito.

Parece como que te quitas una mochila de encima.

Llegas a casa relajado.

-La verdad es que es una gozada poder sentir el organismo

ponerse en marcha en cada pedalada.

-El deporte, haciéndolo de manera correcta,

te ayuda a vivir muy bien.

(Música)

Soy una persona que me ha gustado siempre comer de todo.

Yo creo que nuestra dieta mediterránea es maravillosa.

Mi mantengo muy fiel a los principios

y a las cosas que nos enseñaron nuestros abuelos.

Bueno, Maxi, ¿qué tenemos de comer hoy?

-Una pieza de la parte del lomo

de los animales que nosotros cebamos.

*Fíjate, Carlos, si cortarás bien,

que corta el cine y el hierro de esta carne,

que te va a satisfacer mucho después del deporte.

Cada día mejor, Maxi. No sé cómo lo haces.

-Muchas gracias.

-Pero cada día está más rica.

Estar sanos y vivir muchos años

depende del estilo de vida que llevemos,

pero también de los genes,

y en esta lotería de la vida hay ganadores,

como Kirk Douglas.

103 años de vida, que son causa de admiración en todo el mundo.

El hijo del trapero, único varón de siete hermanos,

surgió de la miseria, de la pobreza más absoluta

para convertirse en la estrella más famosa del cine,

la estrella más grande.

Nos quedamos con su sonrisa, una sonrisa de 103 años.

Hasta la semana que viene.

(Música)

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Saber vivir - 22/12/19

22 dic 2019

En este programa hablamos sobre los asados y pescados más típicos de la navidad, y sus propiedades nutricionales. Descubrimos por qué hay gente que tiene las manos y los pies fríos, aprendemos cómo influye la alimentación en nuestro estado de ánimo y cómo podemos mejorarlo, nuestra nutricocinera nos enseña a preparar un rico y saludable menú navideño y nuestra coach nos demuestra que ser más optimistas es solo cuestión de actitud.

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