Saber vivir La 2

Saber vivir

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No recomendado para menores de 12 años Saber vivir - 18/10/20 - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Bienvenidos a "Saber vivir".

Queso fresco, tierno, curado o semicurado.

Hoy, en nuestro programa de salud y bienestar,

hablaremos del valor nutritivo del queso,

un alimento lleno de calcio, pero hay que saber comerlo.

Y como el azúcar le gusta a todo el mundo,

vamos a aprender a controlarnos con el azúcar visible,

el azúcar oculto y los productos sin azúcar,

que no son exactamente lo que pensamos.

En el mercado buscaremos aceitunas y otros deliciosos encurtidos,

saciantes y muy ligeros.

Y en la cocina de Marta nos espera un plato de pasta más saludable,

más nutritivo y más original.

Vamos, al estilo "Saber vivir".

Y estilo el que tiene Carlos Soria,

el abuelo alpinista más famoso en todo el mundo.

Ya quisieran muchos chavales tener la energía

y la vitalidad que derrocha este hombre a sus 81 años.

Hoy vamos a conocer su historia, que os dejará con la boca abierta,

ya lo veréis.

Pero antes aprenderemos a comer, empezando por el queso,

un queso de rosca con leche de oveja segoviana.

Ahí es nada.

(Música)

La oveja segoviana es una vieja rústica

y a la vez, dura para el campo.

Es una zona de muy buenos pastos, también tiene mucha grasa la leche.

Es una leche ideal para hacer queso.

-Buenos días, Alfonso. -Buenos días, Jorge.

-¿Qué tal ha ido la jornada de hoy? -Bien.

Ahora nos va a llegar a la leche de la cooperativa.

Así que nos vamos para la quesería. A ver cuántos quesos sacamos.

Esta leche tiene una particularidad,

y es que para que sea un queso artesano, es obligatorio

que la leche proceda de, al menos, 50 kilómetros a la redonda.

Nosotros trabajamos con una cooperativa local,

que es un poco el encanto de los quesos artesanos

porque saben un poco a nuestra tierra.

Ya por fin la tenemos en nuestra cuba,

en nuestra bañera grande de más o menos una capacidad de mil litros

y vamos a calentarla.

Que empiecen a trabajar esas bacterias

que van a producir nuestro rico queso.

Ya tenemos entre 30 y 31 grados, como podemos ver,

entonces, es el momento de añadir el cuajo,

que lo que va a hacer es transformar la leche en estado líquido

a estado semisólido.

Y es el momento de empezar a cortar,

separar el suero del extracto quesero

para, posteriormente, llenar cada uno de los moldes

cuando esté en su momento perfecto.

Aquí lo primero que tenemos que ver es que el tamaño corresponde

a lo que queremos para hacer nuestro queso curado de rosca.

El tamaño adecuado sería entre garbanzo y arroz.

Y lo más importante, y por lo que no llevo guantes,

es porque tengo que ver que la textura es la adecuada,

es decir, que la humedad que queda dentro

del grano es la que queremos

para que salga el queso que nos gusta.

Vamos a transformar mil litros, que más o menos,

luego nos saldrán 150 kilos aproximadamente del queso,

quesos de roscas haremos 75.

Ahora estamos ya en el proceso de llenado.

Vamos uno a uno llegando a mano, como toda la vida.

De esta manera, nos quedan los quesos de rosca,

que son aproximadamente de 500 gramos.

Entonces, vamos poniendo la tapa para iniciar el prensado

hasta que el pH esté en el punto óptimo,

que será cuando pasaremos los quesos a la salmuera.

Los quesos de rosca estarán entre 12 y 14 horas.

Iniciamos el proceso de curación, el más importante

y el que va a dar un sabor diferencial.

Por eso hay que cuidar muy bien tanto la temperatura

como la humedad.

Todas las semanas tienen que tener un volteo.

Así nos permite hacer un seguimiento de cada uno de los quesos

de manera individualizada.

Tienen que estar unos 60 días aproximadamente.

Su curación es homogénea.

Se cura tanto por la parte central como la parte exterior.

Antiguamente, los quesos de rosca se colgaban del techo

para que los animales no se los comieran.

Entonces, estamos haciendo este queso

con esta forma tan particular y tan característica

para que se recupere un poco esa tradición

y esa parte romántica que había antiguamente en Castilla.

-En el propio proceso de curación va perdiendo agua.

Por lo tanto,

todos los minerales que tienen los vamos concentrando

y en pocas raciones de queso podríamos obtener

una buena cantidad de calcio.

Y por último, tenemos un proceso de curación

que lo que haría sería ir degradando la lactosa,

que es este azucarillo que hay muchísima gente que le cae mal.

Por lo tanto, en el producto final,

tendríamos muy poco contenido de lactosa

y sería bastante asumible

para personas que tengan esta intolerancia.

Queso de oveja como el que acabamos de ver.

Queso de vaca, queso de cabra, quesos curados, semicurados,

tiernos y frescos.

Qué quesos, Ileana,

¿son todos tan saludables como parecen?

Pues mira, Miriam,

independientemente de la leche que lleve,

que si es de vaca da más acidez,

si es de oveja o de cabra, da más aroma,

una textura más mantecosa y del período, por supuesto,

de maduración del queso.

El queso es rico en calcio, que está muy bien,

pero también en grasas saturadas y en sal, que está menos bien.

Por lo tanto, no conviene consumirlo en exceso,

salvo que compremos queso desnatado,

que tiene el 10% de lípidos máximo,

pero conserva todas las vitaminas, minerales y queso bajo en sal,

que tiene menos sodio, y por supuesto,

no lleva nada de sal añadida.

Si leemos la etiqueta, encontramos quesos elaborados

con leche cruda o con leche pasteurizada.

¿Cuál es la diferencia?

Bueno, pues la leche cruda tiene un poquito más de peligro,

sobre todo, para mujeres embarazadas,

personas de avanzada edad o niños por las toxinfecciones.

Es decir, puede provocar, por ejemplo, listeriosis,

que es una enfermedad que nos suena, ¿no?

Y por tanto, esa leche cruda es más peligrosa,

sobre todo, en quesos frescos.

Eso te iba a decir, el riesgo es mayor en los quesos frescos ¿no?

sin duda.

De hecho, Miriam, hasta hace poquito,

la legislación no permitía utilizar leche cruda en quesos frescos

por este problema de la intoxicaciones,

ahora sí se pueden utilizar, pero hay que tener mucha precaución,

sobre todo, en estas personas de riesgo.

Porque el queso curado ya el proceso de curación va a hacer

que las bacterias se paren, no proliferen.

Pero claro, si el queso fresco lleva esa leche cruda,

estas bacterias sí pueden empezar a crecer

y pueden provocar problemas.

De hecho, el queso curado no tiene fecha de caducidad.

Lo que sí hacemos cuando vemos que lo tenemos

mucho tiempo guardado,

a lo mejor quitarle la parte que tienen un poco más fea.

¿Pasa algo por hacerlo?

No, es simplemente lo que tú dices. Es una parte más fea.

No pasaría nada incluso si se consumiera en queso curado.

Claro, porque, ¿qué ocurre con el queso fresco?

Sí tiene fecha de caducidad, ¿no? Sí.

Sabes que a veces, los productos tienen consumo preferente.

Lo podemos hablar otro día, que no pasa nada

si se consume pasada esa fecha,

pero la fecha de caducidad es algo muy serio que hay que respetar.

Y en concreto en este tipo de queso.

Si hemos pasado la fecha de caducidad,

lamentablemente, a la basura, hay que desecharlo.

Hay que desechar el queso fresco si ha pasado su fecha de caducidad.

Pero ¿qué ocurre, por ejemplo, con otro elemento,

como pueden ser las ensaladas que vienen en bolsa?

Pues sí, Miriam, porque la listeriosis, por ejemplo,

no solamente puede atacar en quesos frescos,

también aparecen embutidos y en las verduras crudas.

Si a esa ensalada se le ha pasado también la fecha de caducidad,

podemos tener un problema serio.

La listeriosis es un problema serio y, por lo tanto,

en este caso igual, lo tiramos a la basura

y compramos ensalada fresca.

Una razón más para apostar siempre que sea posible

por las verduras frescas,

una de las más llamativas, por su precioso color

y por su dulce sabor es la remolacha fresca.

Vamos a la huerta.

(Música)

Estamos en Sanchonuño,

en un pueblo de la provincia de Segovia.

Esto es un cultivo de remolacha de mesa

que está en plena época de recolección.

La recolección se realiza de manera mecánica.

Primero, desbrozamos la remolacha,

retiramos toda la parte foliar de la hoja.

Y después, con la cosechadora,

lo que hacemos es recoger las remolachas del suelo

para su posterior vaciado en un camión.

Podemos recoger una cantidad de 25 toneladas por hora.

En una recolección manual,

cogeríamos la remolacha, y ya tendríamos la remolacha,

como la vemos, con sus hojas y lo que aprovechamos.

Nosotros únicamente utilizamos la raíz.

Y vemos que tiene una tonalidad roja intensa,

característica de este tipo de suelos

y lo que nos da un dulzor y una calidad excelente

para nuestras remolachas.

Las hojas de la remolacha también las podemos consumir

como consumimos un tipo de acelga.

De hecho, son de la misma familia.

La remolacha nos aporta muchos minerales:

nos aporta hierro,

nos aporta zinc, nos aporta magnesio,

nos aporta calcio, nos aporta boro...

Para deportistas embarazadas, personas mayores.

Y para mí, por supuesto.

La remolacha, en el momento que se ha cargado sobre el camión,

va directamente a fábrica y en pocas horas tenemos

la remolacha envasada y lista para consumir.

Pues la verdad es que el proceso es similar

al que haríamos nosotros en casa con una remolacha

que compremos en el mercado, pero a gran escala.

Lo primero que vamos a hacer una vez que llega al almacén

es lavarla.

Después vamos a pelarla y después vamos a cocerla.

Después de eso ya la vamos a tener lista para envasarla

y ya de ahí, pues lista para mandarla

a las tiendas y a los supermercados.

Lo que vamos a hacerle a la remolacha

es un proceso que llamamos de quinta gama.

Lo que el consumidor encuentra es un producto ya listo para tomar.

Un ahorro de tiempo, porque bueno,

ahora muchas veces es lo que nos falta.

La remolacha roja es dulce, pero más todavía

es la remolacha blanca de la que se obtiene el azúcar

que todos conocemos, el azúcar blanco, a la vista está.

El azúcar refinado,

que lo podemos obtener de la remolacha,

de la caña de azúcar.

El azúcar moreno, el real, el de verdad,

es al que le añadimos melaza.

Azúcar, Miriam, en general.

Y nos gusta porque somos golosos por naturaleza.

Y eso que cada vez intentamos echarle menos azúcar al azucarero,

pero aun así, ¿seguimos tomando más azúcar del que deberíamos?

Sí, y además, no consiste en echar un poquito menos al té o al café,

porque hay muchísimos productos que tienen azúcar oculto,

muchísimos en el mercado, desde cremas, salsas,

kétchup, tomate frito....

Por ejemplo, para que nos hagamos una idea:

el yogur de frutas o de sabores lleva dos terrones de azúcar.

Por lo tanto, hay que tener cuidado con ese azúcar oculto

que no solo sirve para endulzar,

sino también para regular la acidez, para darle otro tipo de textura.

Pero ojo, porque no hay que abusar de ella.

Y, ¿cómo sabemos que ese alimento en cuestión contiene azúcar?

¿Qué debemos ver en la etiqueta?

Pues puede que en un alimento no ponga azúcar,

puede que ponga lactosa, fructosa, sacarosa.

Todo aquello que termina en "osa" suele darnos indicio

de que lleva azúcar, pero también la miel.

La miel que es muy sana, muy nutritiva, muy rica,

pero tiene un 85% de azúcar.

Nos olvidemos. Guau.

Y la melaza también es azúcar, con lo cual, todo esto suma azúcar.

Así que buscamos muchas veces productos sin azúcar añadido.

Claro, la industria lo sabe y está creando también

muchos productos que llevan esa etiqueta,

ese reclamo sin azúcar añadido.

¿Debemos fiarnos? Pues a ver...

Es verdad que no lleva azúcar añadido.

Pero también es verdad que no significa siempre

que sea más sano, pongamos ejemplos: las galletas.

las galletas típicas que dicen "sin azúcar añadido" o de dieta,

o el tomate.

Pues tienen las mismas calorías que sus homólogos

sin ese apellido de "sin azúcar añadido".

Chocolate, bollería, lo mismo, "sin azúcar añadido".

Tienen igual de grasas, con lo cual, engordan y son igual de poco sanas

que sus homólogos.

Por tanto, mucho cuidado,

porque además, suelen ser productos más caros.

Entonces, no dejarnos siempre guiar por la publicidad

y mirar la etiqueta como siempre recomendamos.

Nos ha quedado claro. Muchísimas gracias, Ileana.

Si el sabor es intenso,

hay que controlarse más a la hora de comer.

Y esto vale también para el dulce, para el sabor salado

y para el ácido de los deliciosos encurtidos.

Me voy con nuestro experto en nutrición, Aitor Sánchez.

(Música)

Qué ricas, ¿eh? Riquísimas.

Muy buenas. ¡Hombre, Aitor!

Pero Miriam, ¿qué haces aquí? Si yo venía por unos encurtidos.

Estoy aprendiendo de Daniela. Pues vente conmigo,

que vamos a repasar las propiedades que tienen, te van a sorprender.

Son todo un clásico.

Las aceitunas, ¿te parecen un buen aperitivo?

Por supuesto, es que lo son.

Tenemos aquí un snack mucho más saludable que desplaza,

por ejemplo, a productos fritos,

a productos salados que no son tan sanos.

Nos van a ayudar, por ejemplo,

a tener un aporte extra de fibra y ácidos grasos saludables.

¿No engordan entonces? No, no, para nada.

De hecho, el consumo de encurtidos

y también específicamente el de aceitunas,

no se asocia con un mayor sobrepeso ni obesidad.

Si queremos un encurtido diferente, que no sea a partir de un fruto,

también tenemos las opciones de las verduras, de las hortalizas.

Y es que lo bueno de las verduras encurtidas

es que vamos a introducir como un snack la verdura.

Pero a mí me surgen muchas dudas. Para empezar, llevan sal.

Eso para las personas con hipertensión no debe ser bueno.

A ver, depende, porque es cierto que tiene sal

el líquido de inmersión,

pero luego no pasa tanta cantidad al producto.

No es el alimento del que nos tenemos que preocupar

en caso de hipertensión. Vinagre.

Alguna vez he escuchado que no ayuda

precisamente a la absorción del hierro.

Pues nada, es un mito, todo lo contrario.

El hierro se absorbe mejor cuando está en un medio ácido,

como por ejemplo con la vitamina C o el ácido acético, el vinagre.

La verdad es que cuesta escoger. Muchísima variedad.

Daniela, échanos un cable.

Tenemos dos que para mí son las mejores, que son nuevas.

Una es la aceituna ye-ye y otra es la de aliño andaluz.

¿Aceituna ye-ye? Como la chica ye-ye.

En los dos casos, la variedad aceituna es muy buena

y el aliño de la ye-ye es muy parecido a la campo real,

porque predomina el sabor del orégano.

Lo que igual no podemos hacer es ir mojando pan

en esa rica salsa que veo ahí.

Claro, eso es porque el líquido está preparado para conservar.

No están hechos para consumo, sino para conservación.

Y sí encontramos en la salmuera gran cantidad de sal.

¿Qué te parecen esas opciones con atún, con anchoas, con queso?

Siempre y cuando sea un elemento de calidad, que suele ser,

encontramos buenos quesos o pulpo.

En el caso también de una Gilda, lo que hacemos es aumentar

el contenido proteico de este snack, que viene muy bien,

porque en estos aperitivos no suele haber proteína.

(Música)

Y claro, esas aceitunas están rellenas de anchoa,

pero ¿nos pueden dar gato por liebre?

Sí, de hecho, hay muchas preparaciones comerciales que,

en lugar de llevar una anchoa dentro,

como claramente vemos ahí, a veces es una mezcla.

Llevan un poquito de anchoa y una especie de paté, de pasta,

que en ocasiones, incluso se le añade potenciador del sabor.

Intentemos evitar este compuesto,

porque está bajando la calidad del producto

y no nos están dando el pescado que pretendes consumir.

Terminamos hoy brindando por "Saber vivir".

Chinchín. Chinchín.

Saber comprar es el primer paso para saber comer.

Y el segundo paso es saber cocinar, como el plato de pasta

que nos hará hoy Marta y su postre supersaludable:

la macedonia al estilo "Saber vivir",

llena de sabor y llena de salud.

Y en nuestro viaje por la cocina española,

hoy toca un pescado de las rías bajas,

la caldeirada de rape montada en una cazuela

llenita de color y de sabor.

Y no os perdáis nuestros consejos médicos

para cuidar bien el pelo y también para dormir mejor,

porque las personas que duermen mal,

también engordan de más, y eso no es bueno para la salud.

Y menos aún ahora en tiempos de coronavirus.

(Música)

Muy buenos días, doctor Fernando Fabiani,

médico de familia de "Saber vivir".

Cada día sabemos un poco más sobre el coronavirus

que marca nuestras vidas.

Por ejemplo, que las personas que están peor alimentadas

son más vulnerables frente a esta enfermedad.

Lo dicen científicos españoles. Y es un estudio muy interesante,

porque señala que hay correlación entre la alimentación y la COVID-19.

Es cierto que señala eso, correlación.

Es decir, que hay asociación, no que haya una causa directa.

En este caso, parece que coincide que en los países

en los que hay un menor aporte en la dieta

de determinados nutrientes, señala algunas vitaminas

y minerales, también son países en los que la pandemia

ha golpeado con más fuerza, entre ellos, el nuestro, España.

Y es que una vez más, podemos señalar que los hábitos de vida,

en este caso, la alimentación rica en vitaminas y minerales,

es una forma excelente de cuidar nuestra salud.

¿Y cómo nos aseguramos de tener esas vitaminas

y minerales para estar fuertes precisamente

frente al coronavirus?

Pues nos aseguramos sacando el semáforo verde

a una forma de alimentarnos que cuide bien nuestra salud

y nuestro sistema inmunitario.

Una alimentación que tiene que ser rica en frutas y verduras,

que deben ser un pilar fundamental

de la alimentación en la que prioricemos,

puestos a elegir proteínas de origen animal,

siempre el pescado, el marisco o el huevo

frente sobre todo a la carne roja, y por supuesto,

frente a los productos cárnicos muy procesados

en el que los frutos secos tengan su lugar,

y en el que los cereales sean fundamentalmente integrales.

Y, por supuesto,

en el que las legumbres formen parte de nuestra dieta diaria,

algo fundamental en la dieta mediterránea,

pero que últimamente la tenemos un poco abandonada.

Estamos a tiempo de cuidarnos comiendo bien

antes de que llegue la infección.

¿Pero qué pasa cuando ya tenemos la enfermedad?

Que aparecen los síntomas

Y el que más suele preocupar es la fiebre.

Recordemos que la fiebre, más allá de este año,

es verdad que nos sirve de alerta de una posible infección

por coronavirus no deja de ser un mecanismo de defensa.

Que nuestro cuerpo desarrolle fiebre es señal

de que las cosas funcionan adecuadamente.

Ante una infección por un virus o una bacteria,

nuestro cuerpo eleva su temperatura para destruir el virus

y para prevenir el daño celular, y por lo tanto, que aparezca fiebre,

más allá de que nos pueda indicar que hay una infección, insisto,

es señal de que las cosas funcionan correctamente.

Y cuanto más alta es la fiebre,

¿significa que es más peligrosa la infección?

No necesariamente.

Tenemos que tener en cuenta que la gravedad

no depende solo del valor de la fiebre.

Si, por ejemplo, tenemos una fiebre no muy alta,

pero asocia a otros signos de alarma como una debilidad

o un mal estado general importante o una dificultad respiratoria,

pues esa infección puede ser más grave

que otra en la que esto no aparezca,

pero que la cifra de temperatura sea un poco más alta.

No nos podemos quedar solo con el valor.

Pero dicho eso, conviene que hablemos un poco

del valor de la fiebre, que somos muchos de:

"Tengo mucha fiebre o tengo poca, o estoy destemplado".

Bueno, conviene que recordemos que debemos medir la temperatura.

y en este sentido,

si nos encontramos con una temperatura

por debajo de 37, 37,3 hablamos de una temperatura normal.

Esta temperatura, ojo, también de manera normal puede estar

un poco más elevada en algunas situaciones.

Por ejemplo, si he hecho un ejercicio físico intenso

o si he estado expuesto al sol,

puede estar la temperatura un poco más alta.

En general, ya cuando hablamos de temperaturas

por encima de 37,5 y hasta 38,

es lo que solemos decir destemplanza o febrícula.

Y que hay personas que lo notan rápidamente

porque sienten ese malestar,

pero hay otras que pueden tener 37,5 o 37,8 sin darse cuenta.

Y eso explica el porqué en algunos lugares,

se han puesto ahora termómetros para intentar medir

si esa persona puede tener esta febrícula

sin haberse dado cuenta.

Por encima de 38 ya hablamos de fiebre propiamente dicha

y si superamos los 39,5 o los 40,

pues hablamos de una fiebre especialmente alta

donde tenemos que estar un poco más alerta.

Pero insisto,

recordemos que esa fiebre sea más alta no implica necesariamente

que la infección sea grave.

Y si usamos el termómetro tal y como nos recomiendas

y vemos que efectivamente hay una temperatura alta,

a partir de 38, ¿qué?

Lo primero, mantener la calma.

Hemos dicho que es señal de que nuestro cuerpo

se está defendiendo.

Y lo segundo, intentar bajar la temperatura

solo si nos ocasiona malestar, porque si no nos ocasiona malestar,

es mejor dejar que el cuerpo actúe, ¿verdad?

Ayudándonos a defendernos de la infección.

¿Cómo bajar la temperatura?

Muchas veces simplemente con remedio físico,

a veces solo con desabrigarme un poco

o el famoso baño o ducha templada nos puede servir.

Es conveniente cuando tenemos fiebre que bebamos abundante líquido,

y por líquido, hablamos de agua fundamentalmente.

No hablamos de bebidas azucaradas, ni por supuesto bebidas alcohólicas.

Y si hace falta utilizar algún tipo de medicación,

puede empezar por los antitérmicos

que tengan menos efectos secundarios.

Y ahí el paracetamol siempre es una forma excelente de comenzar.

Pero te digo algo, Miriam: fíjate que este año,

a pesar de que esto sigue siendo así,

tenemos que tener en cuenta lo que puede significar la fiebre.

Así que tenemos que sacar la señal de prohibido,

prohibido salir de casa y relacionarnos con otras personas

si tenemos fiebre.

Porque en este caso, puede ser señal

de que tenemos una infección por coronavirus y debemos evitar

al máximo el contacto con otras personas

hasta que nuestro médico no nos indique que podemos hacerlo.

Ya sabemos que la infección por coronavirus

a veces da síntomas, empezando por la fiebre,

y otras veces no los da, y además, los síntomas pueden cambiar

según la edad y el sexo.

Nos lo explica un médico especialista.

El origen del estudio surge...

Yo soy oftalmólogo y no me dedico a enfermedades infecciosas.

Soy de los primeros pacientes del hospital que lo pasa,

digo entre los profesionales sanitarios,

y me doy cuenta de que varios de los síntomas que estoy teniendo,

como dolor de cabeza o pérdida de olfato,

no están incluidos en las estadísticas

o en los estudios publicados. de pacientes

Entonces me propuse conocer la frecuencia de estos síntomas

entre pacientes leves que no acudían a los hospitales

con un diagnóstico confirmado de COVID, es decir,

con una PCR positiva.

Para ello contamos con profesionales sanitarios,

puesto que eran los que en ese momento

se les realizaba la prueba si no estaban hospitalizados.

Lo que hemos podido obtener de los datos de 1.177 profesionales

es que los síntomas más frecuentes: la fatiga,

la fiebre, la tos, el dolor muscular y el dolor de cabeza,

y el siguiente síntoma en frecuencia era la pérdida de olfato.

Había diferencias entre sexos.

La fatiga o el dolor de cabeza eran más frecuentes en mujeres,

y solo uno de ellos era más frecuente en los varones,

que era la fiebre.

Había mucha más fiebre entre los pacientes mayores de 60 años

que entre los menores de 40 años, mientras que, por el contrario,

los pacientes menores de 40 años tenían más cefalea

y más pérdida de olfato que los pacientes mayores.

-El estudio se desarrolló durante abril y mayo.

Incluyó a 300 pacientes hospitalizados

con diagnóstico confirmado de COVID-19.

Entraron en ese diagnóstico tanto adolescentes

como personas mayores.

Lo que encontramos es que uno de cada diez pacientes

que tienen la enfermedad por coronavirus

van a manifestar conjuntivitis como síntoma asociado.

La mayoría de estos casos de estas conjuntivitis

son conjuntivitis leves que no requieren

un tratamiento específico

y que se resuelven espontáneamente en dos o cuatro días

sin dejar secuelas visuales importantes.

Llevamos casi siete meses con la vida cambiada

por el coronavirus.

Hay personas que lo llevan mucho peor que otras

porque esta enfermedad también está agravando mucho

los problemas de ansiedad.

Y por ahí va la pregunta de este domingo, Doctor Fabiani:

¿pasa algo por tomarse una pastilla para calmar los nervios?

¿Sabes con lo que no pasa nada?

Evitando tomar esas pastillas si no es imprescindible

e intentando resolverlo de otra forma.

Lo primero que tenemos que recordar es que esos nervios

muchas veces son algo reactivo a preocupaciones que tenemos

y que suelen resolverse solo o que podemos resolver

sin usar medicación.

Y que si vamos a tomar esa medicación

que sea siempre indicada por nuestro médico

y no por nuestro primo o por nuestra vecina.

Ya hemos aprendido en "Saber vivir" que los somníferos,

las pastillas para dormir, pueden crear dependencia.

¿Ocurre igual con los ansiolíticos y los relajantes musculares?

La verdad es que sí, porque son de la misma familia.

Los ansiolíticos son fármacos que pueden provocar tolerancia,

es decir, que nuestro cuerpo se acostumbra a ello,

y por lo tanto, vamos a necesitar ir subiendo la dosis

para mantener el efecto, algo que no es nada deseable.

Y además, son también medicamentos que pueden producir dependencia

y que nos puede costar un poco de trabajo dejarlo

Si los prolongamos mucho en el tiempo.

Por todo ello, recordemos que los ansiolíticos

son medicaciones que debemos tomar siempre el menor tiempo

y a la menor dosis posible,

y que si llevamos mucho tiempo tomándolo,

nos puede costar trabajo dejarlo.

Así que conviene que contactemos con nuestro médico

para que nos indique cómo hacerlo poco a poco

y poder eliminarlos de nuestro tratamiento diario

siempre que sea posible.

Nos olvidamos entonces de las pastillas.

¿Y es cierto que existen plantas medicinales

que son ansiolíticos naturales?

Porque Amalia desde Tarragona nos dice que tanto ella

como su hijo toman una infusión que lleva tila, valeriana,

pasiflora, melisa y espino blanco.

Amalia dice que les va muy bien para calmar los nervios,

pero también le preocupa que estas plantas

puedan causar adicción.

No le falta a Amalia ni una hierba en el conjunto que está utilizando.

Es verdad que hay determinadas hierbas medicinales

que tienen cierto efecto sedante y lo mejor, como siempre decimos,

es si nos lleva a ahorrarnos la toma de alguna medicación.

Pero también estas hierbas medicinales

pueden interaccionar y pueden tener efectos secundarios.

Así que le vamos a sacar el semáforo ámbar,

porque tenemos una alternativa aún mejor,

que son los ansiolíticos verdaderamente naturales, Miriam,

que son hacer ejercicio físico, relajarnos,

ejercicios de respiración, por ejemplo

o hacer algo que nos distraiga, que nos ayude a quitar la mente

de eso que nos tiene tan preocupados.

Por ejemplo, bailar es una forma estupenda

de desconectar, y al mismo tiempo, de hacer ejercicio físico.

Ahí llevas dos en uno. Muchísimas gracias, doctor Fabiani.

Pues a bailar se ha dicho,

que nos da salud de la cabeza a los pies.

Y además, la clase de baile de hoy se fija precisamente en eso,

en la salud de los pies. Adelante, Helen.

(Música)

¡Eugenia! ¿Cómo estás? -¡Ay, hola!

-¿Qué tal? -Espera, que me pongo la mascarilla.

-¿Cómo te cuidas estos pies para que...

-Pues mira, Helen,

Lo más importante es movilizar articulaciones de tobillo,

de rodilla y calentar mucho antes.

-Claro, también al ser bailarín,

los pies sufren, quizá un poquito más,

pero se pueden hacer ejercicios

para calentar tobillos, para calentar pies,

para calentar metatarso.

-Para empezar en la cocina, estás haciendo una tortilla

y venga, relevé... -Pues mira, ahí sería perfecto.

Relevé, relevé.

Mira que te estaba viendo aquí,

zapateando de esta manera tan enérgica.

Pero ¿qué haces con tus pies para tenerlos bien

y poder aguantar este ritmo?

-Pues mira, principalmente, me los cuido estirando,

poniendo los pies en alto,

también las piernas para que circule la sangre en sentido contrario.

Y también hago la talasoterapia.

Con el agua de mar, como tiene minerales,

alimentamos los músculos.

(Música)

¿Es bueno realmente bailar para los pies?

-Es buenísimo bailar,

sobre todo, porque nos da estabilidad,

nos da apoyo en zonas que, si no se trabajan,

te pueden producir inestabilidad.

Lo más importante de un pie es

que el primer dedo se pueda mover hacia arriba.

-¿Cómo es una salud buena de pies y el calzado que tenemos que llevar?

-Importantísimo la zona de delante del zapato

que sea flexible para poder hacer el gesto de propulsión.

La zona del talón, el contrafuerte tiene que ser duro.

Importantísimo hacer ejercicios para ganar estabilidad

y fuerza con los dedos

y mover los dedos del pie hacia afuera y hacia adentro.

-Exacto. -Es como querer agarrar algo.

-Eso es. Eso es. Muy fácil hacer este ejercicio.

-Todos desde casa,

entre que estamos viendo ahora mismo "Saber vivir",

apretando con los deditos en el suelo,

nos levantamos del sofá y puntita arriba y abajo.

-Eso es. -Y lo tenemos.

-Y ya está.

¿Sabes qué me gustaría? Aprovechando que te tenemos a ti,

que además de ser podólogo eres bailarín de baile de salón...

-También. -¿Me acompañas?

-Y tanto. -¿Y nos marcamos unos pasitos?

(AMBOS) Vamos.

-Por ejemplo, el paso básico básico. -Básico del chachachá.

-Me noto que voy con los dedos superagarrados.

-Sí... -Es esto, ¿no?

-Eso es. Lo bueno del baile

es que estamos constantemente moviendo todo el cuerpo,

incluso las orejas.

Lo importante es notar que el pie está agarrado al suelo.

-Arrastrando. -Eso es, sí.

-Ya lo habéis oído, nos los explica el doctor Mayral.

La salud de los pies con ejercicios de baile mejora infinitamente.

Así que os dejo y yo me quedo bailando con Marc.

(Música)

El baile no tiene edad y menos aún si la música la toca

una persona como esta amiga nuestra,

la abuela rockera que toca la batería con la vitalidad

que estáis viendo.

Se llama Dorothea Taylor y vive en Michigan, Estados Unidos.

Su música suena en el coro de la iglesia

y en una banda que combina country y rock

y tiene un lema que nos encanta:

La edad no importa, ¿a que no, Jesús?

¿Qué tal, Miriam? Pues desde luego que no.

Cuando se tiene la pasión por hacer algo,

como esta señora de tocar la batería

o la que tiene nuestro protagonista de hoy,

que a sus 81 años sigue subiendo montañas,

se trata de Carlos Soria, pues no importa para nada.

Estamos hablando del abuelo alpinista,

que es un caso único en el mundo. Pues fíjate si es único

en el mundo, porque es la persona mayor de 60 años

que ha subido a las montañas más altas,

las montañas más importantes del mundo,

esas en la cordillera del Himalaya.

Mira, él empezó, por ejemplo,

con 62 años escaló el Everest... Guau.

Un dato, después, con 65, alcanzó la cima del K2,

que es la segunda montaña más alta del mundo;

con 68 llegó a lo alto del Makalu, solo y sin oxígeno;

con 75 alcanza al Kanchenjunga;

y con 77 llegó a la cumbre del Annapurna, de 8.091 metros.

O sea, las montañas más altas del mundo.

¿Sabes que hay 14 montañas en el mundo de más de 8.000 metros?

Bueno, pues Carlos hoy ha escalado 12 de esas montañas

y su pasión y su deseo sigue siendo escalar las dos

que le faltan para cumplir los 14 ochomiles.

Increíble currículum el de este abuelo alpinista.

¿Qué crees que lleva a una persona de más de 80 años en este caso

a asumir ese tipo de riesgos?

Bueno, yo creo que Carlos Soria define el alpinismo

como una cosa que se tiene que practicar con prudencia.

Él lo define como una gestión, una gestión equilibrada del riesgo,

porque riesgo siempre hay para escalar una montaña.

Todos estamos arriesgando cuando hacemos un deporte extremo,

pero ese riesgo es controlable.

Es decir, si tú estás subiendo una montaña

y ves que te juegas la vida,

lo más prudente es que te des la vuelta y bajes.

Pero si ves que puedes con ella,

pues lo normal es que sigas adelante,

sigas subiendo y sigas disfrutando de la montaña

y te demuestres a ti mismo que eres capaz de estar ahí,

porque, como dicen los montañeros, las montañas están para escalar,

que eres capaz de seguir adelante y de cumplir tu deseo.

Fijaos, la pasión de Carlos Soria por la montaña nació

en la Sierra de Guadarrama cuando solo era un adolescente

y esa pasión sigue viva hoy en este chaval de 81 años,

Carlos Soria.

Yo empecé a subir montañas desde muy niño

y quiero seguir subiéndolas,

y creo que vamos a poder conseguirlo.

Estamos pasando una situación difícil,

pero hemos pasado muchas situaciones difíciles

en la vida y quiero volver a intentar

mi proyecto, volver el próximo año al Himalaya,

para intentar, sobre todo, subir al Dhaulagiri.

Estoy seguro de que lo vamos a conseguir este año, seguro.

Seguro que sí. Claro.

Y tú, Jesús, ¿cómo te ves a los 81 años?

Hombre, pues primero espero llegar.

(RÍEN) Te juro que sí, hombre.

Espero llegar que... bueno, sí,

y después me gustaría verme como Carlos,

con esa pasión por seguir haciendo cosas,

por estar tan activo, por cuidarme en definitiva,

y por seguir acumulando experiencia de vida.

La experiencia de las canas le llaman.

Bueno, aquí con canas...

Ahora mismo somos tres: George Clooney, Richard Gere y yo.

(RÍE) Lo que quiero decir con esto

que lo de... Buen trío.

Lo de las canas no me importa en absoluto,

porque significa que es experiencia acumulada,

el paso de los años y creo que no tengo problema de pelo.

Cuantas más canas tenga,

quiere decir que tengo más experiencia.

No hay más que verte, Jesús. Muchas gracias.

Muchísimas gracias. Muchas otras personas, sin embargo,

sí están preocupadas por la salud de su cabello,

y más ahora en otoño que parece que se cae más.

Entramos en el espacio de salud y belleza

y luego nos espera la cocina de Marta,

que seguro que también es buena para el pelo.

El estrés, sobre todo, el estrés puntual

nos puede hacer una caída de pelo tremenda.

Entonces, lo que hará es,

por ejemplo, hacer picos de cortisol.

El cortisol es la hormona del estrés y al hacer picos vamos a tener

picos de muchas otras hormonas, tiroideas, sexuales... que harán

que el pelo deje de crecer

momentáneamente y no vuelva a empezar a crecer

hasta que el cuerpo se normaliza.

Este año la época otoñal está siendo

una caída brutal comparado con otros años.

Obviamente asociado a lo que hemos estado viviendo

desde marzo de incertidumbre, desconocimiento.

Podemos estar teniendo un 30 o un 40% más de pacientes

y muchos dicen lo mismo:

"Yo siempre tengo caída en otoño, pero no es la caída de este año".

-El cabello se renueva a lo largo de todo el año.

Es muy típico que después de la infección por coronavirus

se produzca una caída acelerada del cabello en los siguientes dos

o tres meses, que va a tener un pronóstico

y una evolución muy buena a largo plazo

y que se debe al estrés físico que produce

la infección por coronavirus en el organismo.

Como podéis ver, Alejandra ha tenido un proceso de caída capilar,

pero afortunadamente

los nuevos folículos están creciendo.

Es un proceso de regeneración que llamamos efluvio telógeno

y afortunadamente la evolución va a ser muy buena

porque el pelo no se pierde definitivamente,

sino que es un proceso de aceleración del ciclo de caída

y crecimiento. Aunque note un menor volumen de pelo,

en los próximos meses se recuperará

y se pueden realizar tratamientos para conseguir engrosar

los folículos pilosos nuevos que están en fase de crecimiento.

-En otoño se nota muchísimo el tema de debilidad de cabello, caída,

como todos los años. Es en general, los cambios de estación.

Es verdad que este otoño es especial

y lo estamos notando como con más problemas,

en el pelo, también descamación, problemas de cuero cabelludo...

pero la caída es algo generalizado.

-Hemos tenido clientes e incluso el haber pasado la enfermedad,

el haber pasado coronavirus,

ha venido gente con alopecia de estas, o sea, como con caídas

de pelo masivas o en general debilitamiento,

también con problemas como de descamación,

de cuero cabelludo seco, de picores...

Yo realmente mando al dermatólogo todos los días

entre tres y cuatro clientes porque esto es de dermatólogo.

-Podemos mejorar el crecimiento del pelo,

hacer que ese pelo que ya se ha caído crezca más rápido

y que los que no se han caído funcionen mejor.

¿Para eso qué hacemos?

Comer mejor, asegurarnos que comemos variado,

incluimos todo tipo de vitaminas.

Dime qué pelo tienes y te diré cómo comes.

Cuanta ciencia, Marta, ¿crees que hay detrás de esa frase?

Muchísima ciencia, porque la raíz de nuestro cabello

se alimenta de los nutrientes que le llegan

a través de la sangre. Si llegan pocos nutrientes

porque no comemos muy bien,

igual que la raíz de una planta o un árbol, se termina secando.

Hay que comer muy bien para tener un pelo fuerte, sano,

bonito y no hace falta gastar mucho dinero.

No, bueno, como se dice coloquialmente,

no hace falta gastarse mucha pasta,

sino saber qué hacer con ese dinero,

por ejemplo, con un plato típico que tenemos de toda la vida,

que es la pasta, casualmente.

Pues ¿tú sabes cuánta pasta se fabrica en el mundo al día?

¿Cuánta? Mucha. 40 millones de kilos.

¡Qué barbaridad! Nos gusta mucho la pasta.

Nos encanta la pasta. El problema es que nos gusta este tipo de pasta

que tengo aquí.

La pasta blanca, hecha con harinas refinadas,

que al final lo que nos da es energía,

así de repente y no nos aporta nada más interesante,

además que eso, hidratos de carbono, sencillo.

Te quería preguntar cómo harías más saludable,

¿cómo mejorarías este plato? Muy fácil.

Para que este plato sea notable,

cambiaría, en primer lugar, esta salsa,

que es salsa procesada. Animo a todo el mundo

a que en el supermercado coja el bote

y mire el etiquetado de la salsa de tomate,

porque, después de tomate, muchas veces tiene azúcar,

jarabe de glucosa, de fructosa... Salsa casera y será mucho mejor.

Y tiene un montón de potenciadores del sabor,

que hace que queramos comer un montón, y mucha sal.

Y en segundo lugar, podemos cambiar el tipo de pasta.

Vamos a hacer la integral, vamos a tomarla al dente,

integral como lo tomaban nuestros antepasados.

Y, de esta forma, en la fibra que tenemos

en el exterior también tenemos vitaminas

y minerales que van a ayudar a sentirnos más saciadas.

Sería un plato notable de pasta, ¿cómo lo hacemos ya excelente,

de diez? Sobresaliente, de "Saber vivir".

Con esta opción que traigo por aquí.

Son unos espaguetis a base de calabacín,

y encima la salsa es de pesto.

Muy bien. Nos gusta por muchas cosas.

Primero, tomamos calabacín, que además está en crudo,

cortadito, en casa todo el mundo con un pelador...

Sí. Hay peleadores que tienen

como dientes para que salga con forma de espagueti.

Y con la piel. Y con la piel para...

Lo lavamos muy bien para obtener al máximo su fibra

y sus micronutrientes, sus vitaminas y minerales

que también se encuentran por el exterior.

No perdemos nada. Simplemente los salteamos un poco y ya está.

Vamos a preservar la mayoría de sus vitaminas.

Muy bien. Y en segundo lugar,

estamos utilizando una salsa de pesto

que nos hace que tomemos frutos secos,

ácidos grasos poliinsaturados,

y los metemos en un plato principal.

En segundo lugar, estamos tomando albahaca,

un superaromático que va a ayudar a que no utilicemos sal.

En tercer lugar, incorporamos queso fresco

en vez de queso curado,

que va a dar una textura estupenda para comérnoslo

y aguacate, cremoso, y ácidos grasos monoinsaturados.

Esto es la bomba. Y para terminar,

aquí, ¿qué le hemos echado por encima?

Pues queso rallado. Pues aquí sustituiremos

el queso rallado por unos piñones,

que son crujientes, estimulan el apetito

y encima nos dan un montón de sabor.

Le gusta más a nuestra salud, en definitiva,

y no digamos cómo le sienta el siguiente plato típico

de la cocina gallega: una caldeirada de rape

que hemos pescado en las Rías Bajas.

Rafael, aquí Rías Baixas, ¿cómo se come?

-De maravilla.

-Tenemos de todo: patatas, cebollas, verdura, tenemos huevos,

tenemos "carneirus", todo.

-Aquí se come muy saludable.

La verdad, ya veis, el pescado que tenéis.

-Pues te recomiendo martiño,

un martiño precioso de aquí de la Ría,

el cabracho...

lubina, rape...

-Quiero hacer hoy una caldeirada de pescado.

-A la caldeirada le puedes meter muchos pescados.

-Veo que tienes aquí un rape... -Buenísimo.

-Tiene una pinta... -Buenísimo.

-Creo que me está mirando. -El rape es gordito, precioso.

Le haces una caldeirada buenísima.

-Carmen, esto pesa, ¿eh? -Es un rape de cinco kilos y medio.

A ver, a ver...

-A ver cómo sale. -Te vas a ir para allá, gordita,

como nosotros. (RÍEN)

-Hay dos variedades de rape.

El rape negro es este, porque se nota en la tripa

que tiene la piel negra.

Sin embargo, si fuera el "pescantín",

no tendría esta piel, sería blanca totalmente,

que es de baja calidad.

Se corta en horizontal

y son unas raciones, más o menos, de cada trozo de 125 gramos.

Para la salsa, tenemos aquí, tenemos una cebolla, un tomate,

medio pimiento verde, medio pimiento rojo y ajo,

y esto todo lo sofreímos con el aceite,

con el aceite que tenemos aquí, aceite gallego.

A su vez tengo aquí las patatas, que se están haciendo,

que las patatas lo que queremos es que salgan un poco crujientes.

-¿Cuál es el origen de este plato?

-Según decían los viejos del lugar,

era que los marineros, cuando iban de pesca,

al sacar los pescados de las redes,

había muchos pescados que salían como troceados

o cortados o con golpe.

Entonces cogían esos pescados y los echaban en un cubo,

los que no valían, y los usaban ellos

como comida del personal, como se suele decir.

Cogían ese pescado, lo limpiaban, lo cortaban

y lo usaban y lo metían en ese cubo, en un "caldeiro",

como decimos aquí en Galicia, "caldero".

Entonces ahí salió...

"Tomemos el pescado estilo 'caldeiro'."

Esa es la caldeirada.

EL albariño lo que la porta es sabor y aroma.

Y un chorrito de vinagre, al gusto de la gente.

Esto le da un poco de amargor.

Este es el fumé que hicimos con la cabeza de rape,

esa que nos trajisteis. Bueno, ahora para acabar la salsa,

le voy a echar el pimentón.

-Alberto el pescado, antes de pasarlo al horno,

¿qué hay que hacer?

-Después lo vamos a pasar por harina y lo vamos a echar en la sartén.

-Entiendo que es vuelta y vuelta.

-Sí, sí. Vuelta y vuelta.

Ahora solo tendríamos que empezar a montar la cazuela.

Cubrimos y echamos un poco de pan rallado por encima ahora,

y ya está.

-Alberto, esto lo tenemos ya. -Sí, lo tenemos.

Y ahora va al horno unos nueve minutos

a 180 grados.

-Deseando ya que salga. -Ya no queda nada.

Después de todo lo que hicimos, no queda nada.

"Los marineros en altamar no le pondrían el pan rallado

ni lo meterían al horno,

pero seguro que les quedaba igual de exquisito."

¿Y qué postre le ponemos ahora a ese sabroso plato de rape?

Yo no lo dudo: fruta,

pero fruta divertida. Nada de fruta aburrida

que no nos gusta en "Saber vivir". Porque lo de pelar una manzana,

una pera, puede resultar un poco aburrido.

Pero mira, voy a decirte que este plato es lo más divertido

que vas a encontrar. Una macedonia de frutas especial.

Muchas frutas, muchos colores.

Comemos por la vista, muchas vitaminas, minerales,

pero ¿no ves nada raro? Eso te iba a decir, especial es,

porque parece que esos frutos rojos están flotando en el zumo.

Pues esto no está flotando.

Es que hemos hecho con el zumo de naranja una gelatina.

Ah... Esto nos ayudará a que los niños

en casa pueden ayudarnos a decorar la macedonia.

Les incorporamos en la cocina, y nosotros presentamos

un postre superoriginal a base de fruta, nada más.

A ver, a ver, yo quiero ver eso. Mira, mira, mira.

Sí que es verdad que es una gelatina.

La gelatina es la bomba, es gelatina de zumo de naranja.

Ponemos hacer gelatina con fresa, con sandía,

con lo que se nos ocurra

para que sea la base de nuestra macedonia.

Y luego le hemos echado frutos rojos, coco,

tiene mandarina, las frutas que más nos gustan.

Es toda creatividad y está buenísima.

Qué maravilla. Es divertidísimo.

Que buena pinta, así nos gusta. Una gelatina con fruta de verdad,

no las que compramos, y el zumo con pulpa.

Muy bien, como debe ser. Así sí que nos gusta la fruta.

Por cierto, Marta, quiero saber qué vas a responder ahora

a mi tocaya, a Miriam, que nos ve desde Roma

y dice que quiere preparar una tarta,

pero le gustaría saber cómo hacer una crema pastelera

que sea más saludable y más ligera.

Por cierto, si esa tarta es para celebrar algo,

que seguro que sí, felicidades. Muchas felicidades, Miriam.

Pues es sencillo hacer una crema pastelera más ligera.

Vamos a fijarnos en los ingredientes que tiene,

que son huevos, leche, harina... Vale.

Azúcar y aromáticos. Cinco dedos. Venga.

¿Qué podemos cambiar? Los huevos tenemos que intentar

que sean con el numerito delante cero o uno en la cáscara.

Esto quiere decir que serán ecológicos, camperos

y tendrán mucho más sabor. Perfecto.

En segundo lugar, la harina,

intentaremos que sea harina integral.

El azúcar vamos a quitarlo, en este caso, por fruta

no la vamos a cambiar, Vamos a sustituirla

por un edulcorante, como, por ejemplo, la estevia.

Para no utilizar mucha estevia. lo que haremos es utilizar

leche sin lactosa, que es más dulce,

y vamos a potenciar más los aromáticos.

Aquí podemos ser creativos,

no solo utilizar canela para aromatizar la leche,

también cardamomo, anís,

clavo también le va muy bien.

Estoy segura de que a Miriam

esa crema pastelera le quedará riquísima.

Por cierto, que enseguida atenderemos más consultas vuestras

en nuestro espacio de salud de alimentación, que parte,

fíjate, Marta, de otro dicho que es

"dime cómo duermes y te diré por qué engordas".

"Dime como duermes y te diré por qué engordas".

Pues me parece muy interesante. Y lo va a ser. Di que sí.

Presta muchísima atención porque lo vamos a descubrir

justo después de viajar a nuestro destino saludable de hoy,

que es Burgo de Osma, en el corazón de Soria.

Y mirad qué sano es, empezando por su gastronomía.

Vamos a hacer una trucha de aquí del Duero.

Hemos cogido también ya

unos productos de aquí de la zona,

como una manzanas,

bueno, el jamón, que es de la matanza de Soria.

Ahora tenemos también... es una época de las setas,

y los espárragos verdes, en las orillas del Duero

se nos crían los espárragos verdes en primavera.

Hemos hecho unas tiritas de boletus,

también un poquito de aceite de oliva,

que sea de calidad,

y sal y pimienta. Será un plato muy sencillo.

-Algo muy particular es que la elaboración se produce

en frío. -Vamos a poner

todos los ingredientes en frío, incluso si vamos a hacer una cena,

lo podemos dejar preparado al mediodía y luego,

en cuanto llegues a casa, es hacerlo, pin pan.

Hemos cogido un papel de horno.

Vamos a poner una base de espárragos

y de seta de cardo y vamos a añadir un poquito de aceite de oliva,

vamos a coger la pieza de trucha, lo vamos haciendo así,

vamos quitando la piel,

y vamos colocando un cachito de trucha,

ponemos un cachito de manzana,

y un poquito de jamón.

Ahora lo que hacemos es vamos doblando el papel.

Vamos a poner una sartén a fuego y lo único que tenemos que hacer es

como dos minutos por cada lado y luego ya sacamos y a emplatar.

Pues esto sería una trucha en papillote del Duero.

-Hola, José María. -Hola, ¿qué tal?

-Conoces la historia del Burgo de Osma

casi como si hubieras estado aquí desde los inicios.

-Bueno, es mi pueblo,

mi pasión por el arte y la cultura surgió aquí.

Estamos en la Plaza Mayor,

una plaza mayor del último tercio del siglo XVIII

y que se construyó tras derribar el antiguo ayuntamiento.

El ayuntamiento estaba junto a la catedral,

se derribó para poder ampliar la catedral.

-¿Y enfrente qué tenemos? -El antiguo Hospital de San Agustín.

Se construyó a finales del siglo XVII

y estaba aislado para evitar que fuera un foco infeccioso.

Lo curioso es que el Burgo de Osma es la sede episcopal

con obispo residente más pequeña de España,

porque el obispo todavía vive aquí,

y a partir del asentamiento aquí de la sede episcopal,

surge el Burgo de Osma en torno a la catedral.

(Campanas)

-Y ahora estamos ante la joya de la corona de este lugar.

-La Catedral del Burgo de Osma es el monumento más importante

de la provincia de Soria.

Fundamentalmente es una catedral gótica del siglo XIII,

aunque con restos de una anterior románica

del siglo XII.

-Selu Gómez, eres ciclista profesional de BTT.

-Sí. -¿Qué es BTT? Eso para empezar.

-Bici de campo, bici de montaña.

La diferencia es que el cuadro es un poquito más robusto,

las ruedas son más anchas y con tacos,

y normalmente llevan suspensión.

-Este deporte imagino

que se practica bien en Burgo de Osma.

-Yo creo que estoy en el sitio adecuado

para la práctica del BTT.

Nada más salir de las calles del pueblo tenemos pura naturaleza,

tenemos sendas, tenemos pistas,

tenemos muchísima vegetación

y esto hace que la práctica del ciclismo sea la perfecta.

Me pilláis haciendo una de las rutas,

la de los miradores del Burgo.

Transcurre por todos los altos que rodean el pueblo.

Además de practicar cualquier deporte

en la provincia de Soria,

tenemos uno de los oxígenos más puros de toda Europa

y eso sí que es "Saber vivir".

Dulces y tentadores son estos bollitos

que tenemos sobre la mesa

y que guardan relación con el tema que trataremos ahora.

Dime cómo duermes y te diré por qué engordas,

es la pregunta que habíamos dejado pendiente

y que vamos a resolver ahora con una estupenda especialista,

la doctora Iris de Luna,

endocrinóloga del Hospital Quirón Salud Madrid.

¿Es cierta esa relación, Iris, entre el sueño y el sobrepeso?

La falta de sueño, el mal descanso nocturno

puede aumentar la sensación de hambre.

Las hormonas que regulan el hambre, como la grelina y la leptina,

se liberan de forma cíclica.

Si cambiamos nuestros ritmos en el sueño de forma importante,

esto también hace que estas hormonas no se liberen bien

y al final aparezca el hambre.

¿Y también guardar relación esa falta de sueño

con la grasa abdominal, con que tengamos más tripa?

Sí, porque, cuando dormimos poco, aumenta el cortisol

y también aumenta el sistema nervioso simpático,

y esto hace que se acumule más grasa dentro del abdomen.

A más grasa abdominal, mayor resistencia a la insulina,

sube la glucemia

y esto hace que tengamos predisposición a la diabetes.

Volvemos ahora a estos dulces, que tenemos aquí entre nosotras.

Si dormimos mal, si tenemos falta de sueño,

¿caeremos en la tentación antes del dulce?

Pues hay estudios que dicen que sí,

porque además de alterarse el metabolismo,

también se altera el comportamiento,

porque se afecta el hipotálamo cuando dormimos poco,

y esto provoca una tendencia a buscar alimentos

que nos den una sensación de energía,

como son los hidratos de carbono de absorción rápida,

que serían los azúcares simples, y también las grasas saturadas,

que son dos elementos que coinciden en la bollería que, como sabemos,

es muy nociva para nuestra salud.

Por otro lado, hay gente que no solo duerme mal,

sino que además ronca.

¿Eso tiene alguna relación con la tripa o con el sobrepeso?

El exceso de peso dificulta la entrada de aire en el tórax

y al final se acumulan unos gases que provocan cefalea

y un cansancio que se prolonga durante todo el día.

Una persona que está cansada es difícil

que pueda hacer actividad física,

por eso es importante llevar unos hábitos regulares en el sueño

y también intentar hacer ejercicio de forma regular, de forma habitual.

¿Vale igual para hombres que para mujeres?

Todos nos vamos a afectar de la misma manera:

hombres, mujeres, niños.

Sí que es cierto que hay algunas personas

mucho más sensibles a la falta de sueño

y que sí lo van a notar más,

pero todos somos sensibles a una alteración de nuestros ritmos.

Es importante mantener una regularidad en los hábitos

para poder tener un metabolismo equilibrado.

Y dentro de esos buenos hábitos, ¿deberíamos cenar muy ligero

todas las noches para irnos a dormir bien,

para no caer en el sobrepeso también?

No demasiado ligero,

porque las dietas que son demasiado restrictivas,

al final producen un efecto rebote en el hambre

y la persona acaba haciendo picoteo, haciendo atracones

y todo el esfuerzo que se ha realizado

durante la semana se pierde por un pequeño atracón.

No se trata de comer poco,

se trata de comer de forma ordenada a lo largo del día.

Muchísimas gracias, Iris.

Orden en la vida necesitamos siempre,

porque es la base de una buena salud.

Y mirad qué ordenada lleva su vida

el científico español más popular de nuestro país,

el físico Javier Santaolalla,

con su energía y con sus ganas de vivir,

os dejamos hasta el domingo que viene. Cuidaos mucho.

Hola a todos, soy Javier Santaolalla

y te presentaré algunas de mis pasiones

para que me conozcas un poco más.

Soy ingeniero y doctor en Física.

Me encanta tocar el piano.

He escrito hasta siete libros.

Soy youtuber de Física

y me encanta el deporte, el tenis y el boxeo.

Soy una persona que me encanta,

tengo mucha curiosidad y estoy siempre intentando aprender,

encontrar la forma, y muy trabajadora.

La Física siempre me gustó,

desde pequeño eran problemas que resolvía con facilidad,

se me daba muy bien. Hoy puedo decir que cada hora

que estudié ese libro de Física mereció la pena

por vivir el momento del descubrimiento

del bosón de Higgs, que fue algo histórico

y algo muy bonito en mi vida, haber estado en ese momento

en el laboratorio, cuando esto ocurría.

En la vida tienes que tener equilibrio,

y el conocimiento siempre ha sido un motor muy fuerte en mi vida,

pero de nada sirve si no estás bien físicamente,

si no te sientes bien, no te sientes a gusto contigo mismo,

no te encuentras fuerte tanto mentalmente como físicamente.

Soy canario, aunque vivo en Madrid,

vivo con mi mejor amigo de Las Palmas,

músico de Efecto Pasillo, Javitu, tío,

colegas del colegio. -¿Qué tal?

# Nos vamos de perreo, # perreo contigo,

# que esta noche el universo # no responde a la ley de tu físico.

# Oh, oh, oh, oh. #

Mi pasión por la física

había surgido por los libros de texto

y muy poco por lo que había aprendido en el colegio.

Yo pensé que quizás podría haber otros Javieres por ahí

que estaban perdidos.

Ojalá que mis vídeos, donde muestro esta pasión

y esta ilusión, también sirvan para motivar

a los chicos a acercarse más a las ciencias.

Intento elegir bien las cosas que como.

Entonces, mucha fruta, mucha verdura,

intentar no abusar de la comida grasienta,

fritos y... Como muy pocos fritos.

Y si quieren ver cómo me desenvuelvo en la pista,

mi "drive", mi revés a lo Nadal, pues tengo un buen plan.

Nico, ¿me ves? ¿Me escuchas?

Voy a por ti, te voy a pegar una paliza en la pista,

¿estás preparado, colega?

Nico, ¿cómo estás, tío?

-Te traje la raqueta buena, para que no pongas excusas.

-Bueno... -Te recuerdo...

-¿Cómo se coge esto? No sé. -Solo un bote, solo un bote

dentro de las líneas blancas.

-Cuartos de finales y esas cosas. Cuartos de finales.

-Pero ¿qué hago yo jugando con esta bestia?

-Entrené, y el poder de la física, ya sabes.

-¿Se puede decir que todos los físicos

ya jugáis bien?

-La parábola, mira. -La parabolita.

Vamos bien.

(RÍE) -Vamos...

-Efecto Magnus se llama.

Lo que ocurre es que, cuando la pelota gira muy rápido,

se genera diferencia de presión entre la parte superior

y la inferior que hace que surja una fuerza hacia abajo.

Si das muy fuerte de giro, la pelota cae muy rápido.

-Es que es apasionante la gente que sabe explicar bien las cosas

y que encima tiene un motor interno, que es la pasión que tiene,

ostras, te lo transmite. Entonces, Javi, por ejemplo,

consigue que creamos que estamos entendiendo

el bosón de Higgs, por ejemplo. (RÍE)

-Eso es "Saber vivir".

-Eso es periodismo, curiosidad y ganas de saber.

También es periodismo.

Es que somos físicos los periodistas.

(Música)

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Saber vivir - 18/10/20

18 oct 2020

En este programa vamos a aprender las propiedades nutricionales del queso y cómo podemos distinguir el azúcar oculto en los alimentos. Descubrimos si los encurtidos son una buena opción de aperitivo y cómo funciona la fiebre, un mecanismo de defensa del cuerpo. Conocemos la historia del escalador Carlos Soria, que con 81 años sube las montañas más altas del mundo, y nos visita el doctor en física de particular Javier Santaolalla para contarnos cómo se cuida. Aprendemos a preparar un plato de pasta que no es pasta, pero sí mucho más saludable y visitamos El Burgo de Osma, en pleno corazón de Soria.

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