Saber vivir La 2

Saber vivir

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No recomendado para menores de 12 años Saber vivir - 18/07/20 - ver ahora
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(Música)

Muy buenos días en este quinto domingo de verano.

es el momento más caluroso de todo el año y, por tanto,

también de más consumo de polos y helados

de todos los sabores y colores.

Vamos a analizar su valor nutritivo,

porque no siempre lo más rico es lo más saludable.

También es tiempo de ajo, ajo fresco y ajo encurtido.

¿Es un buen alimento para el sistema inmunitario?

Nos preguntamos si para calmar el apetito sin engordar.

Pues atención a la respuesta,

que dicen que el hambre aprieta a esta hora

si has desayunado poco.

Y con una tostada como esa que estáis viendo,

te quedas saciado todo el día.

Pero cuidado también con el tostado,

porque puede ser más peligroso de lo que imagináis.

Lo vamos a explicar en nuestro espacio

Aprender a comer.

Y, ¿sabéis quienes comen y entrenan de una manera especial?

Los profesionales que trabajan en un circo.

El coronavirus les ha golpeado muy duro,

pero no pierden la ilusión.

"Saber vivir" está con todos ellos

porque el espectáculo debe continuar.

Así que, arriba el telón.

(Música)

Hola, somos Niedziela y Emily, las hermanas Raluy,

del Circo Raluy Legacy.

-Somos artistas de circo desde que nacimos

y esta es nuestra vida itinerante.

(Pitido)

(Música)

Somos 50 personas en el circo y hay de todo tipo,

somos 15 nacionalidades diferentes.

Hay mucha acrobacia, mucho número de riesgo también,

mucho número de fuerza, como las barras,

nosotras hacemos equilibrio con el monociclo...

Seguimos entrenando porque, en cualquier momento,

pueden decir: "Mañana podéis abrir".

Todo el mundo quiere entrenar,

así que partimos la pista en horarios.

Y ahora vamos a enseñaros

cómo entrenamos estos días en el circo.

(Música)

Entrenamos cuatro horas al día normalmente.

Lo más importante,

aparte de los entrenamientos y todo eso,

es la concentración.

(Música)

Muchos trabajamos en altura

o aunque sea en el suelo, puedes caerte mal...

Tienes que estar siempre en tensión,

dando el 100%, y luego, en la actuación,

lo bonito es que lo que hagas parezca fácil.

Eso lo consigues trabajando todo el día.

-Todo, todo el entrenamiento se resume ese momento

en que terminas la actuación y ya te descargas y estás ahí,

feliz y recibiendo los aplausos.

-Pues este es nuestro pequeño pueblo.

-Somos la quinta generación de la familia Raluy,

un circo que tiene el estilo de los años 30.

Cada carromato tiene una historia, hay carromatos de 1920.

Todos están conservados,

cada uno con un estilo y es como otra época.

-Después de los entrenamientos

o de las actuaciones, solemos tener mucha sed.

Solemos hacer todos los días una bebida de zumo de pomelo casero.

-Y, como estamos tan a tope al 100% durante las actuaciones,

esto nos viene bien durante y después.

-Nos gusta muchísimo comer.

Mucha ensalada, mucha verdura, realmente,

sí que dos o tres veces a la semana pasta o arroz,

pero son comidas muy simples.

-La fruta nos encanta y, a cada momento,

si tenemos un poco de hambre, una fruta.

-Y vamos a base de manzanas y peras todo el día.

El zumo que hemos sacado del pomelo lo ponemos dentro

y luego, el azúcar moreno.

Un circo requiere mucho entrenamiento

porque vamos las dos sincronizadas.

Es una disciplina muy técnica y, bueno,

ahora nos cambiamos y os lo enseñamos.

(Música)

(Música)

Muy buenos días, Aitor Sánchez, dietista, nutricionista

y tecnólogo alimentario.

Nuestras artistas de circo lo tienen bastante claro:

fruta y verdura todo el tiempo, ensaladas,

buenas ensaladas, y también, para coger energía,

plato sencillez a base de arroz y de patata.

Correcto, eso está muy bien para unas personas que son activas,

menudos entrenamientos y menudas actuaciones.

Claro, ahí está justificado que sí, que haya una recurrencia

y una frecuencia de arroz, de pasta, de patata...

Pero no hay que olvidar que son alimentos muy energéticos y que,

en una población más sedentaria,

si estamos todo el día en el sofá leyendo,

viendo la televisión,

deberíamos moderar mucho más las raciones de estos alimentos.

Y, en estos casos, ¿el método de la mano sirve?

Pues mira, es una guía general que el método de la mano,

como hemos explicado, es para la población general,

nos da indicaciones.

Si somos personas muy activas,

en lugar de utilizar únicamente ese puñado de arroz,

a lo mejor podemos echar dos puñados o incluso tres.

Hay que adaptarlo siempre.

Las guías no valen para todas las personas,

y siempre que damos recomendaciones en "Saber vivir",

tenemos que pensar en la población general.

Por ejemplo, las patatas,

que además, la patata nueva llega a nuestras vidas

cuando aprieta más el calor.

Se las patatas bravas a las patatas con alioli,

pasando por las patatas de la ensaladilla rusa, Aitor.

Que además, son muy de tapeo.

Ahora hay tener precaución cuando compartamos

esta clase de tapas con otras personas,

pero sí que es cierto que debería haber

una opción, dos como mucho,

si nos vamos a tomar diferentes opciones.

Por un lado, por ese aporte energético,

hay otras tapas que no tienen tanta cantidad de calorías

como la que vemos aquí.

Y eso sí, no solo tenemos esos hidratos de la patata,

sino que, muchas veces, viene acompañada de una grasa

que quizás no es de la mejor calidad.

Esta patata, por ejemplo, está frita.

Ahí, ya, primeramente,

tendremos aceite de girasol recalentado.

Luego, estas salsas que muchas veces vemos

en el alioli, no siempre son aceite de oliva

o las ensaladillas.

Por lo tanto, si tomamos patata, intentamos que sea cocida,

sobre todo, fuera de casa, y acompañarla

siempre con otras selecciones de verdura.

¿Y la patata de la ensalada campera,

que también es un clásico del verano y de los pícnics?

Pues mira, está genial, por ejemplo,

para llevarlo a un formato casero o a un formato de plato completo.

Mira, cogemos lo mejor de esa patata,

porque es un alimento muy saciante en versión cocida.

Ahí ya tenemos la base de nuestra ensalada

Y la podemos completar con otros nutrientes.

El aporte de proteínas a partir de un huevo cocido o de un atún.

Esa grasa saludable la vamos a conseguir con aceite de oliva.

Podemos añadir también, por ejemplo, algunas nueces,

unos frutos secos y se nos quedaría un plato bastante completo.

Si le añadimos alguna verdura,

no racaneemos porque es ensalada de patatas,

pero tiene que haber también verdura.

Además, es tiempo de patata y también de ajo.

Lo tenemos blanco, morado y hasta lo tenemos negro,

el ajo más especial.

(Música)

Nuestra trayectoria familiar con el ajo es de muchos años.

Mis abuelos, mis padres...

Yo siempre he estado metido en el ajo,

desde muy pequeño, ya estaba con el ajo.

En toda España se cultiva prácticamente el mismo tipo de ajo,

pero sí que es cierto que aquí en Pedroñeras

predomina el ajo morado,

porque llevamos mucho tiempo sembrándolo

y cultivándolo y nos transmite mucha confianza

y creemos mucho en él.

Como salgo al campo a ver la cuaja del ajo.

Intento hacer una lámina.

Y la verdad es que a mí me gusta

y creo que me ayuda saludablemente.

La variedad temprana se suele sembrar entre septiembre y octubre,

y luego ya, la variedad de ajo morado,

que viene después,

sobre el mes de noviembre o diciembre.

Lo que va haciendo la máquina es el surco

y va depositando en la tierra un diente de ajo

del cual luego sale la planta del ajo.

En el aspecto de la hoja es una cosa que te ayuda a ver también

cuándo cuando el ajo está curado.

Y luego, es ver la cuaja del diente de ajo, ¿no?

Cogemos una cabeza y ya vemos que el ajo

ya tiene los dientes marcados.

Entonces, ya vemos que el ajo ya tiene cuaja hecha.

Se abre la cabeza.

Y ya vemos que el ajo tiene su carne.

A partir de mediados de mayo, de la recolecta de este producto

es donde elaboramos el proceso del ajo negro.

El ajo negro no es una variedad,

es un proceso que se le hace a este mismo ajo.

Ya hemos cogido unas muestras

y vamos a hacer la elaboración del ajo negro

y de los diferentes productos que realizamos.

(Música)

Bueno, compañero,

aquí te traigo la cosecha nueva para este año hacer el ajo negro.

-Esta es una cámara de fermentación,

se mantiene una temperatura de unos 45 grados y luego,

durante un periodo aproximado de tres meses,

esa es la diferencia que hay entre un vino bueno

y un vino vulgar.

También entre ajo bueno,

excelente y un ajo vulgar con respecto al colesterol,

con respecto a la presión arterial, cosas estudiadas...

Realmente, el ajo negro lo que tiene es que ha multiplicado

sus propiedades por 10.

El ajo sabemos que está en su punto probándolo y, sobre todo,

antes de probarlo, lo sabemos por el olor.

Un chorreón de aceite y un poco de tomate

y tienes aquí el mejor desayuno de la historia.

Y, a partir de aquí, como decimos nosotros,

"quien se cuida, ajos come".

España es tierra de ajo, aroma de ajo,

tienen también las huertas y olor de ajo

la persona que come mucho ajo, Aitor.

Sí, ni siquiera hace falta comer mucho ajo

para que te huela el aliento a ese alimento.

Fíjate que incluso masticando un diente

o un par de dientes, puedes tener una persistencia

de mal aliento de 24 horas.

Esto se debe a los compuestos azucarados,

los mismos que le dan estas propiedades saludables,

son también las responsables de que pasen a la sangre

y que las estés exhalando con tu aliento.

En "Saber vivir" ya hemos dicho que no existen

los superalimentos, pero sí es cierto que el ajo

tiene muy buena fama y tiene fama, sobre todo,

de protegernos contra los virus y contra las bacterias.

¿Eso es cierto? Si es así.

Pero fíjate, no tanto porque fortalece

tu sistema inmunitario, como si fuera a convertirte

en una persona indestructible e invencible.

No es así.

Obviamente, seguimos siendo vulnerables a las infecciones,

pero sí que es cierto que estas propiedades antivíricas

o antibacterianas las tiene en contacto con los alimentos,

lo cual explica también por qué tradicionalmente

se ha utilizado, por ejemplo, para conservar alimentos.

Por ejemplo, en algunas salmueras, donde se añadía un diente de ajo.

Tenemos ajo crudo, tenemos cocinado y también tenemos ajo encurtido,

que no sé si es una buena opción para picotear entre horas

y no engordar.

Bueno, tanto de que no vayamos a engordar va a depender

de muchas opciones, pero sí es cierto

que los encurtidos vienen muy bien como picoteo saludable.

Por un lado, los que nos han nombrado:

unas banderillas, aceitunas, cebolletas, zanahorias encurtidas

o el propio ajo,

aparte de que son, en su mayoría, productos de origen vegetal,

son muy saciantes.

El vinagre hace que sacien todavía más.

Por lo tanto, son un fantástico picoteo.

Y el ajo en curtido se repite menos y, al no calentarlo,

estamos aprovechando muchos de estos compuestos beneficiosos.

Vinagre, hemos dicho.

Bueno, en vinagre también tomamos el boquerón en verano,

un pescado azul que está lleno de sabor

y que, además, ayuda a cuidar el corazón

por su famosa grasa omega-3.

Lo ha confirmado un estudio conjunto

de la Escuela de Medicina de Harvard

y de la Universidad Rovira i Virgili.

Fíjate, no solo por el omega-3.

En el pescado hay muchos compuestos que son interesantes.

Tiene también una gran proteína de calidad, y sobre todo,

hay que hacerlo extensivo al pescado azul pequeñito:

los boquerones, las sardinas, las anchoas...

porque no tienen tantos contaminantes ambientales

como los grandes predadores.

Así que, sí, lo recordamos una vez más,

el pescado azul es perfectamente saludable.

Comamos pescado en verano,

pero comámoslo también con seguridad.

Atención a los mensajes que nos da la autora de este libro

que tengo entre manos.

"Come seguro, comiendo de todo", es la experta Beatriz Robles.

Cuando lleguemos a casa, debemos eviscerar el pescado,

lavarlo bajo el grifo y meterlo correctamente envasado

en la parte inferior del frigorífico.

El pescado sin cocinar se conserva bien en el frigo uno o dos días.

Si está cocinado, hasta tres días.

podemos mantener el pescado blanco en el congelador

durante seis meses, y el azul, durante dos o tres meses

manteniendo todas sus propiedades sensoriales.

Debido a la contaminación por anisakis,

el pescado de agua salada debe cocinarse de forma que alcance,

al menos, 70 grados durante un minuto.

La fritura, el horneado, la plancha o el hervido es suficiente,

pero tratamientos como el ahumado en frío o el marinado

no matan el parásito.

Para elaborar boquerones en vinagre, tenemos que eviscerar

y lavar el pescado.

Y fundamental, congelado durante cinco días

en un congelador de, al menos, tres estrellas

y programar una temperatura de 20 grados bajo cero o menos.

Tras sumergirlos en vinagre, debemos colocarlos en refrigeración.

Tenemos que tener en cuenta que el marinado en vinagre

o en otras soluciones ácidas alcalinas como el limón,

no destruye los microorganismos.

y las personas que tengan alergia a anisakis no deben consumir

pescados de agua salada,

incluso aunque hayan sido congelados correctamente.

El mercurio es un metal pesado que llega al ambiente

de forma natural: por la erosión de las rocas

o por la acción del hombre.

Por eso, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria

y Nutrición ha emitido recomendaciones sobre el consumo

de cuatro especies de pescado: lucio, pez espada,

tiburón y atún rojo y solo para algunos grupos de población.

Las mujeres embarazadas que estén buscando

el embarazo o en periodo de lactancia

y los niños menores de 10 años deben evitar

el consumo de estas cuatro especies.

Al cocinar el pescado ya sabéis que tenemos que tener

mucho cuidado con la temperatura, porque, a la mínima,

nos queda seco o se nos quema ya sea al horno,

a la sartén, a la parrilla...

Y que se queme, Aitor, no es bueno. No, claro que no.

No solo para el paladar,

sino también para las propiedades nutricionales.

Los alimentos proteicos, si nos pasamos en la cocción,

muchas veces acabamos destruyendo parte de los aminoácidos,

de la calidad de proteína de los mismos.

Por tanto, en el pescado hay que intentar evitarlo y también,

sobre todo, por la grasa de calidad de este producto.

Si nos pasamos con la temperatura, también vamos a destruir

parte de ese omega-3 tan famoso del pescado.

Del EPA y el DHA nos va a quedar muy poca cantidad

si nos pasamos con el calor.

¿Y qué pasa con la tostada si se nos quema?

¿Podemos tomar si raspamos bien lo quemado?

Pues mira, sí que sería lo suyo raspar todo lo posible.

Es decir, que no ingiramos ninguna parte negra,

porque en ese proceso,

como el pan es un alimento rico en hidratos de carbono,

ahí tendríamos formación de acrilamida,

que es un compuesto cancerígeno.

Y es que las tostadas son un alimento que muchas personas

toman a diario o muchas veces a lo largo de la semana.

No es como una barbacoa esporádica, donde a lo mejor,

sí que puedes encontrarte un poco de tostado.

En este alimento, sí que deberíamos tener cuidado

por la recurrencia de consumo.

¿Ocurre lo mismo con las tostadas que con las patatas fritas?

Tanto de bolsa como las que hacemos en casa.

Sí, sucede exactamente lo mismo,

también hay producción de acrilamida

y hay que atender mucho a cómo es el método de fritura.

Es cierto que en la industria se está controlando cada vez más

la generación de la acrilamida.

Se controla mucho la temperatura...

También se escogen variedades de patata

que generen menos cantidad de acrilamida.

Pero es cierto que la patata frita

es un compuesto especialmente delicado,

porque, cuando tomamos patatas fritas,

tomamos una ración bastante importante

y no nos damos cuenta.

Y hay algunas personas que con demasiada frecuencia.

Por tanto, prioricemos patata cocida,

patata al micro y no siempre la fritura.

Pues muchísimas gracias, Aitor, por todos tus consejos.

Seamos prudentes para que no se nos quemen

los alimentos y más precavidos aún

para que el sol no nos queme a nosotros la piel.

En esta época del año,

los rayos solares queman más que nunca

y por eso hay que cuidar muy bien nuestra piel si nos ponemos al sol.

(Música)

Después de tomar el sol,

lo primero que debemos hacer es darnos una buena ducha de limpieza,

ponernos una crema protectora en toda nuestra piel.

Y lo ideal es irnos a la sombra o ponernos ropa protectora

para no seguir recibiendo directa o indirectamente radiación solar.

Lo más importante después de una quemadura solar

es no volver a exponernos al sol,

al menos, durante cuatro o cinco días.

Primera cosa.

Segunda, ponernos mucha hidratación.

Cualquier crema hidratante, sin perfumes, sin conservantes.

Tercera, ir al médico.

Las quemaduras pueden ser graves, pueden ser severas y,

sobre todo, si son repetidas, pueden ser causa de cáncer de piel.

Lo ideal es no ponernos geles hidroalcohólicos

cuando estamos exponiéndonos al sol.

Deberíamos utilizar agua y jabón, pero si no nos queda más remedio,

deberíamos aplicar el gel hidroalcohólico y,

a continuación, el fotoprotector.

Nunca al contrario, porque con el sol,

el calor etc., podemos tener irritaciones,

quitar efectos sobre el fotoprotector

e incluso podríamos llegar a tener quemaduras.

Bajo el sol de julio, cuando hace tanto calor,

siempre apetece un buen baño, sí.

Pero después de comer, ¿qué pasa?

¿Será cierto que se corta la digestión?

Pues nos lo aclara nuestro médico especialista,

el doctor Gonzalo Guerra, muy buenos días.

Buenos días, Miriam.

Pues ya sabes, cuando llega a esta altura del año,

siempre estamos pendientes del famoso corte de digestión,

que, al final, en verano, que hace muchísimo calor,

nos metemos en el agua fría.

Porque la piscina o el mar,

y ya no digamos si nos bañamos en el campo, en un río,

suele estar muy fría.

Entonces, nuestro organismo necesita mandar

sangre de repente para calentar el cuerpo.

¿Y de dónde vamos a quitar esa sangre?

Pues de donde está trabajando más, en este caso, del aparato digestivo.

¿Y por eso te decía tenemos esa sensación de frío

en verano después de comer?

No digamos ya al entrar en contacto con el agua.

Pues efectivamente, después de comer,

como nuestra sangre se ha ido hacia el tubo digestivo para ayudarnos

a hacer la digestión un poquito mejor,

pues tenemos esa sensación como de más frío.

Como destemple.

Decimos: "Estoy como destemplado",

porque no la tenemos en nuestros músculos,

no la tenemos calentando el organismo,

que es lo que hace en otras circunstancias, claro.

¿Tiene sentido entonces ese consejo de:

"no bebas el agua muy fría, que te va a sentar mal"?

Pues tiene mucho sentido.

De hecho, tiene sentido no solo en verano.

No deberíamos beber los líquidos muy fríos nunca.

¿Por qué?

Porque esa no es nuestra temperatura ideal,

nuestra temperatura del cuerpo sabemos que es de 35-36-37 grados,

y un líquido frío que a lo mejor lo estamos bebiendo

a cuatro o cinco grados,

nos va a producir en el estómago una reacción

por la cual el estómago se va a contraer,

nuestra mucosa del estómago va a sufrir un poquito con ese frío,

y además, tampoco es bueno para nuestra garganta,

porque como la vamos a enfriar mucho,

también vamos a hacer que nuestro riego sanguíneo

necesite un esfuerzo extra

y la mucosidad que tenemos en la garganta se va a aumentar.

Y todo esto puede hacer que tengamos algún problemilla que otro.

Volviendo al baño,

entonces, si una persona después de comer se baña

y, poco a poco, mojándose el cuerpo progresivamente,

primero el cuello después las extremidades

para adaptar la temperatura, ¿eso no afecta su digestión?

Si el agua no está muy fría o nos metemos muy despacito

o poco a poco, progresivamente, iremos consiguiendo

que ese equilibrio de nuestra sangre,

de ir de un sitio a otro,

sea progresivo y, por lo tanto, evitaremos esos cortes de digestión

o esa falta de riego suficiente en nuestro aparato digestivo.

Entonces, sí, si nos metemos muy despacito,

poco a poco o en aguas que no están muy frías,

pues evidentemente, el efecto va a ser mucho menor.

Entiendo que, además, será preferible que escojamos

una comida ligera y nutritiva,

tanto en verano como en invierno.

En "Saber vivir" ya sabéis que apostamos siempre

por el llamado "plato de Harvard".

La mitad del plato tendría que destinarse a verduras variadas,

un cuarto del plato más o menos, cereales integrales,

patata, siempre que no sea frita,

y otro cuarto del plato, proteína:

huevo, pescado, legumbre, carne blanca.

De postre, fruta, y de bebida, agua.

¿Lo he dicho bien, Gonzalo?

Perfecto.

Como ves, este plato tiene poca grasa, y además, de la buena,

porque has hablado de pescado.

Por tanto, probablemente tengamos omega-3.

Tenemos proteínas de fácil digestión.

Tenemos hidratos de carbono de absorción lenta,

y sin azúcar, y por supuesto,

bebidas de muy fácil digestión como el agua, las infusiones,

nada de alcohol.

Este es el tipo de dieta que debemos hacer en verano,

porque es mucho más ligera

y todo esto va a hacer trabajar menos a nuestro estómago.

Por lo tanto, si hacemos una comida de este tipo,

cuando nos metamos en el agua,

como no tenemos que hacer trabajar tanto a nuestro aparato digestivo,

el riesgo de esos famosos cortes de digestión va a ser mucho menor.

Por tanto: no solo esperar, también hacer dietas más ligeras.

Pues fíjate, Gonzalo, que nos han dicho de veces eso

de pequeños de: "Espérate una hora, hora y media",

incluso dos horas para que se haga la digestión.

Bueno, hombre,

es verdad que nos lo han dicho a todos, y estrictamente hablando

desde un punto de vista médico, no sería necesario,

pero sí que es cierto que tiene mucho de sabiduría,

porque a esa hora,

normalmente, después de comer, en España,

que solemos comer hacia las 2-3 de la tarde,

es la hora de más calor,

las 3-4 de la tarde es una hora de muchísimo calor.

Entonces, el hecho de no bañarnos va a hacer

que estemos, probablemente, a la sombra,

que estemos más tranquilos, que no nos movamos tanto.

Y todo eso va a redundar, sin duda,

en que la digestión lo hagamos de manera mucho más sencilla,

Ya hemos aprendido entonces que el corte de digestión

como tal no existe.

Pero, si a pesar de todo, Gonzalo,

una persona se baña después de comer

y eso le sienta mal, ¿qué tiene que hacer?

Pues si se encuentra mal, empieza con mareos

o incluso llega a vomitar,

pues tenemos que hacer lo posible

para que todo vuelva a la normalidad,

que esa sangre que se ha ido a otro lado

vuelva al tubo digestivo.

Lo primero y más importante: salir del agua, evidentemente.

Porque si encima nos mareamos y estamos en el agua

un poquito profunda, podemos tener problemas.

Luego, descansar, es decir, tumbarnos, recostarnos,

estar en una posición que no nos demande esfuerzo

para que la sangre tampoco tenga que ir a los músculos.

Si la persona en cuestión tiene, por ejemplo,

náuseas o sensación de que va a vomitar,

pues ponerla lateral en la postura de seguridad para asegurar

que, si vomita, tampoco va a tener problemas

de aspirado de su propio vómito.

Y, en el fondo, pues dejarle descansar.

Taparle con una manta, que no tenga frío,

que el cuerpo esté calentito.

Y lo normal es que, en un ratito, la persona se encuentre mucho mejor.

Dicho queda y, como siempre decimos en "Saber vivir",

lo mejor es prevenir.

Feliz verano, Gonzalo.

Feliz verano, Miriam.

Ya sabes, a descansar y a seguir cuidando

el aparato digestivo aunque estemos en verano.

Claro que sí, tomamos buena nota, como siempre, de tus consejos.

Después de comer,

tanto si hacemos ejercicio dentro del agua como fuera,

porque el ejercicio es vida y en verano es pura vida.

Nos lo enseñan Luis y Eli, la pareja más saludable.

(Música)

Por fin llegan las merecidas vacaciones de verano

y vienen esos días que estamos fuera de casa,

de nuestro gimnasio...

Somos un poquito más flexibles con la dieta,

pero eso no significa que no podamos hacer ejercicio

Y, además, queremos hacer ejercicio para ganar masa muscular.

¿Por qué es importante la ganancia de masa?

-Es importante que tengamos una masa muscular fuerte

porque nos da equilibrio,

nos ayuda a perder un poquito la grasa

con la que nos pasamos en la dieta,

no se acumula de azúcar en sangre.

Nos relaja, nos ayuda a dormir...

Como no tenemos gimnasio, hemos inventado unas pesas caseras.

Cada uno que se las adapte a su nivel.

Nosotros vamos a coger unas botellas de agua

de litro y medio para mí, y Luis, que está un poquito más fuerte...

-De seis litros.

(Música)

-Vamos a trabajar el tren inferior.

Sentadillas, sentadillas, culito para atrás.

Importante, ¿ok?

Como si nos sentáramos.

Cogeremos nuestras pesas.

Luis, por favor.

Y como si te fueras a sentar en una silla, muy lejos.

Abajo y arriba, apretando glúteos.

(Música)

-Ya que tenemos las botellas de agua tan a mano,

recordad que es muy importante en verano hidratarse bien

antes y durante el ejercicio,

y ya sabes que no hay excusas para no hacer deporte,

incluso en vacaciones.

¡Familia! -¡En forma!

(Música)

Qué importante es la "M", Marta. "M" de masa muscular, por ejemplo.

"M" de Marta Verona. Claro.

Hoy yo creo que es más adecuado decir Marta "Verano".

Muy bien traído porque traigo unas recetas fresquitas y ricas,

pero dices "M" de Marta Verano. Sí.

"M" de Miriam Moreno. También.

"M" de marisco, que es rico en proteínas.

Y, además, atención a la "M",

es maravillosa para la masa muscular,

como todo lo que os traigo hoy.

Platos fresquitos y supernutritivos.

Se comen por la vista. A ti es que te gusta mucho comer

todo esto, porque está muy rico. Claro que sí.

Tenemos por aquí una pasta "frutti di mare".

¿Qué quiere decir?

Es una pasta que la vamos a aliñar,

en vez de con una salsa de tomate tradicional,

vamos a enriquecer el plato añadiendo frutos del mar.

En mi caso, gambón.

Lo he salado con huevas que le van a dar ese toque salino.

No necesitamos añadir más sal y tengo por aquí,

mira, Miriam, una vieira. Uy.

Que la podemos trinchar y es un plato supercompleto.

Y esto es para todos los bolsillos.

Si queremos, podemos hacerlo con un marisco más baratito,

con mejillones, con lo que esté fresco

en el supermercado. Proteína rica para empezar.

Eso es. Y para seguir,

porque tengo por aquí otra proteína maravillosa,

la de la ventresca de atún, la del huevo,

que son protagonistas

de la ensaladilla rusa de toda la vida.

Pero vamos a hacerla en su versión más saludable.

En este caso, me gusta mucho tomar la ensaladilla rusa, no sé a ti.

Sí. Acompañada con un colincito,

una patata frita. Es verdad.

Por el crujiente. Lo haremos en su versión más saludable.

¿Qué nos crujirá? La penca de esto que tengo por aquí,

que es pak choi, es una acelga. ¿Cómo?

Pak choi. Ah...

Es una acelga japonesa y está buenísima.

La veréis en el ramen,

que también es un guiso asiático muy rico

y simplemente se escalda

y hasta para que esté cocinada, pero muy crujiente.

¿Cómo hemos también más saludable esta ensaladilla?

¿Cómo? Con la mayonesa que tengo por aquí,

veréis todos en casa que es un poco más verde.

Un poquito sí. ¿Qué le ha pasado?

Hemos aumentado el volumen de la mayonesa

para comer un poquito menos de cantidad con aguacate,

para que siga con este color tan rico y le dé sabor,

hemos estado cebollino, y así disminuimos la cantidad.

Mira, por favor. Qué textura. ¿Y así no se oxida?

Así... Bueno, también he echado un poquito de lima,

muy buena aportación, pero aun así,

por si se oxida, echo algo verde, el cebollino.

Muy bien. Y potencio el color.

Y esto está buenísimo.

Además, lo enriquecemos con más hortalizas.

También he echado tomatito, le podemos poner algunas semillas,

pepitas... ¿Y de postre qué me traes?

De postre te traigo... Yo soy fan del yogur,

sabemos que son probióticos, cuidan nuestra microbiota,

nuestra flora intestinal y le doy dulzor de forma natural.

(ASIENTE) Con fresas.

Hemos hecho un "yogur-cake", le llamo yo,

unos vasitos de tarta de yogur

para impresionar a todo el mundo este verano.

Muy monos además. Monísimos.

En la base, ¿qué tenemos?

Una especie de base de galleta mucho más saludable

porque echamos dátiles,

copos de avena integral y mantequilla de cacahuete.

Grasas saludables y mucha fibra para disminuir el índice glucémico.

Y luego simplemente hemos triturado el yogur con fresas bien maduritas

y ya está. Un poquito de menta y se come por la vista.

(RÍE) Y por el estómago también.

¿Qué más tenemos por ahí?

Este es la joya de la corona de hoy.

A ver... Me encanta, es una pizza de sandía.

Uy. porque toda lo redondo

se puede hacer con forma de pizza.

Todo. Casi todos. Si lo piensas.

Así también como con un melón. Es verdad.

Melones pequeñitos, que también son redondos.

Y esta es de frutas.

Hemos imitado un poco al queso, esto que tenemos por aquí,

que no es queso rallado, no es coco rallado.

Y esta crema por aquí pues no es queso Cheddar fundido,

es yogur con maracuyá, que es una fruta

que también le dará ese color amarillo

y mucho sabor, y ponemos los "toppings" que más nos gusten.

Y es genial para que los pequeños se metan en la cocina.

Claro. Lo puede hacer todo el mundo.

Los domingos siempre han sido día de pizza,

qué mejor que saludable.

Me encanta la idea, pizza y peli. Ya está.

Claro. ¿Y qué más?

Bueno, y esto me gusta mucho.

Hablamos de que los niños participen en la cocina

y seguimos con la fruta, que me gusta mucho,

la sandía. Una forma para que lo coman lo más pequeños

en casa y lo más mayores, porque a mí me gusta mucho.

Tú eres también un poquito pequeña todavía.

Un poquito. (RÍEN)

porque con la cocina se rejuvenece. Claro.

Todos a cocinar.

Tengo por aquí sandía, bien fresquita,

chocolate negro del 80 % fundido.

Echamos por aquí un poquito de chocolate, dejamos que escurra.

Atención en todas las casas, es probable que los niños

acaben llenos de chocolate, las paredes también,

pero ¿y lo bien que lo pasamos?

Hay que jugar un poco con la comida.

Y un poquito de coco.

Podemos echar también pistachos, nueces, lo que queramos.

Y te lo dejo por aquí. Déjamelo. No tardaré mucho en ir.

(RÍEN)

Por esto me llaman Marta Verano. Un nombre que te viene al pelo.

Esas recetas de Marta podéis volverlas a ver

en la web de Radiotelevisión Española

y en nuestras redes sociales, en Twitter y en Instagram.

Podéis verlo y cocinar también en familia, ¿a que sí?

Familias como la que vamos a conocer ahora.

Les encantan los helados

y nuestra bioquímica Griselda Herrero acude al rescate.

Hola, ¿qué tal? ¿Cómo estáis?

-Hola Griselda, ¿qué tal? Muy bien.

Pues ya con el verano encima y después del confinamiento,

pues a los niños se les estaba ocurriendo una idea.

-Hoy nos ha apetecido para merendar tomar unos helados.

¿Me podrías decir algunas ideas para comprarlos?

-Mira, los helados comprados.

normalmente van a tener un montón de azúcar, glucosa, endulzante,

sirope y también tienen mucha grasa, que no suele ser muy buena, ¿vale?

-¿Nos podrías dar un par de ideíllas para hacerlos?

-Claro, os voy a dar dos o tres ideas.

Si queremos hacer helado de hielo con fruta,

nada más que tenemos que triturar la fruta, ¿vale?

No hacer zumo, sino titularla

para que mantenga también toda la fibra.

-¡Venga!

-Y esa misma fruta la congelamos.

Podemos hacer, como os voy a enseñar ahora,

un helado mixto.

-Hala, qué rico.

-Primero una parte, que sería esta de aquí,

que es de mango, en este caso,

y cuando ya está solidificado,

le echamos la otra parte, que en este caso es de frambuesa.

Y luego podemos hacer helado tipo más cremoso.

Es un helado hecho con leche de coco

y pistachos triturados y unos poquitos de dátiles

que van a ser los que le den el dulzor al helado.

-Se me está haciendo la boca, Griselda.

Además, Pablo es un fanático de los dátiles,

con lo cual le va a encantar.

-Un cremoso de vainilla, ¿cómo se podría hacer?

-Vamos a hacer uno más clásico.

Que es este, ¿sabéis cuál es?

-En la parte del relleno, vamos a utilizar anacardos,

esencia de vainilla y dátiles,

y si queremos que se nos quede un poquito más cremoso,

le podemos añadir leche o yogur.

Y lo ponemos en los moldes y los congelamos.

Eso necesita congelar entre cuatro y ocho horas.

Una vez que está congelado, vamos a derretir chocolate del 85 %.

Ese chocolate con o sin almendras

Lo vamos a mojar dentro del chocolate

y lo vamos a dejar enfriar.

Bueno, Álvaro, ¿qué te parecen las ideas que os he dado?

-Me parece que va a estar muy rica,

nos van a salir los helados de rechupete.

-¿Te enviamos la foto de cómo nos han quedado?

-Eso es, la foto siempre, que yo vea cómo habéis hecho los helados.

-Pero antes de comerlos, sino solo verá el palo.

(RÍEN)

Vamos a intentar utilizar frutas de temporada

y endulzantes como los dátiles, por ejemplo,

de manera que podamos tener helados más saludables y sobre todo,

que nos divirtamos mientras los preparamos.

Muy buenos días, doctor Fernando Fabiani,

médico de familia de "Saber Vivir". Tengo una duda:

¿Por qué será que después de comer helado

nos entra tanta sed?

Pues por el mismo motivo

por el que no debemos consumirlo en exceso,

y es por su alto contenido en azúcar.

El azúcar lo absorbemos, pasa al torrente circulatorio

y desde ahí absorbe el agua de nuestras células,

y nuestro cuerpo detecta que tiene que reponer

ese agua que ha perdido.

Por eso nos entra sed inmediatamente después.

Tenemos que tomar ese agua que nos hace falta.

Está claro entonces que el cuerpo nos pide agua, no azúcar,

así que démosle agua,

porque sin agua realmente no podemos vivir

más de tres o cuatro días, ¿no?

Efectivamente,

el cuerpo humano puede pasar bastantes días

sin ingerir ningún tipo de alimento, pero sin tomar agua

muy pocos, muy poquitos días. De hecho,

solo una pérdida del 10 % del agua del organismo

ya puede ocasionar problemas graves.

Y es que el agua es fundamental

para la mayoría de las funciones esenciales

de nuestro organismo.

Pero es que, además, cada día estamos perdiendo agua,

perdemos agua cuando sudamos, cuando orinamos, al respirar,

y por eso es tan importante que bebamos cuando aparece sed,

porque es la señal de que tenemos que ir recuperando ese agua

que vamos necesitando,

poniendo especial énfasis lógicamente en los días de más calor

o cuando hacemos ejercicio.

En "Saber vivir" hemos explicado

que el aparato digestivo necesita agua

para funcionar correctamente

y no tener problemas de estreñimiento, por ejemplo,

pero sin agua tampoco funcionan bien los músculos.

Los músculos también necesitan agua,

necesitan agua para mantener su flexibilidad,

para estar flexibles y preparados para el esfuerzo.

Cuando estamos deshidratados,

por ejemplo, los calambres son mucho más frecuentes

y el corazón se acelera más,

da taquicardia porque falta volumen circulatorio.

Pero es que, además, cuando más ponemos en marcha

nuestros músculos, cuando hacemos mucho ejercicio,

resulta que perdemos más cantidad de agua porque sudamos más.

Total, que hay que beber agua antes, durante y después del ejercicio.

Piden agua los músculos

y pide agua también nuestro cerebro,

que no es un músculo, pero es el que manda,

de hecho, en todos los músculos.

Y no en todos los músculos, en todo el cuerpo.

Es el que manda, es el que está al volante, el jefe, el capo,

el "boss", Miriam, es el que lo controla todo

y tenemos que cuidarlo y mimarlo.

Tenemos que darle lo que necesita para funcionar.

Y una de las cosas que necesita es agua. Necesita agua.

De hecho, cuando estamos deshidratados,

muchos de los síntomas que aparecen

señalan que hay un problema de funcionamiento a nivel cerebral.

Cuando no podemos concentrarnos, aparece dolor de cabeza,

tenemos dificultad para memorizar algunas cosas,

no nos encontramos fluidos, no nos encontramos finos,

y es porque el cerebro está achacando ya

que está perdiendo esa cantidad de agua

que necesita para funcionar correctamente.

La deshidratación, que insisto, es un problema muy grave,

pero que afortunadamente es muy sencillo de prevenir:

Bebiendo agua cuando tenemos sed.

Entonces bebamos agua cada vez que sintamos sed y evitemos el sol,

aunque se dice que es bueno porque tiene vitamina D

o que nos aporta, mejor dicho.

Bueno, pero afortunadamente protegerse del sol no está reñido

con exponerse al sol.

Y me explico.

La exposición solar recomendada y que es suficiente para alcanzar

unos niveles adecuados de vitamina D...

Basta con que sea 10, 15, 20 minutos al día,

con que sea tres, cuatro días por semana

y podemos evitar perfectamente las horas centrales del día.

Ya te digo, Miriam,

que con esta exposición solar el riesgo de daño solar es muy bajo,

pero es más, yo puedo entender que en algunos países

pueda ser difícil alcanzar estas recomendaciones

que acabamos de comentar,

pero en nuestro país hay que hacerlo casi a propósito.

Es muy difícil que no tengamos

la exposición necesaria solar para los niveles de vitamina D.

Por eso aquí debemos poner el foco en prevenir el daño solar

y, sobre todo, en estas fechas en las que estamos.

A cubrirnos la cabeza para proteger el cerebro

y lo que tenemos encima Y está a la vista: nuestro cabello,

que sufre con el sol y los baños del verano.

Para aprender a cuidarlo, atención a estos consejos.

En primer lugar, será recomendable lavarse el pelo de forma frecuente.

Especialmente cuando nos bañemos en la playa o en la piscina,

es imprescindible un aclarado posterior.

Este año, además,

se da el agravante que, con la infección por coronavirus,

las piscinas tienen un alto contenido en cloro.

Por lo tanto, va a ser muy importante

que, después de bañarnos en la piscina,

realicemos un correcto aclarado,

ya que el cloro no solo empeora

el aspecto estético de la fibra capilar,

sino que además contribuye

a producir dermatitis en el cuero cabelludo.

En segundo lugar,

es recomendable en personas que tengan el pelo muy largo

utilizar productos que faciliten el desenredando,

por ejemplo, las mascarillas y los acondicionadores.

De esta forma evitaremos el daño por tracción al peinarnos el pelo.

Y en tercer lugar, no menos importante,

es recomendable el uso de filtros solares

tanto para el cuero cabelludo como para el cabello.

Ya conocemos que la radiación ultravioleta

produce un daño sobre el cuero cabelludo,

aumentando el riesgo de cáncer de piel.

Pero es que la radiación ultravioleta también

puede producir un daño sobre la fibra capilar,

contribuyendo al envejecimiento del cabello.

Protejamos nuestra cabeza del sol

y mucho cuidado con la tensión arterial,

que con el calor del verano puede bajar más de la cuenta,

doctor Fabiani. Sí, el calor,

por el efecto que tiene sobre el sistema circulatorio,

produce bajadas de tensión,

la tensión está más baja que habitualmente.

Lo que nosotros podemos notar cuando la tensión se baja más,

esta sensación de visión borrosa,

de cierta sensación de mareo,

que cuando va más allá da la sensación

de que parece que me voy a marear

o que parece que no me llega la sangre a la cabeza.

Esto es especialmente importante en personas

que ya durante el resto del año

ya tienen cifras de tensión normalmente baja,

y tienen que tener precaución,

porque hay veces que esto si avanza,

si va más allá, puede llegar a producir un síncope,

o sea, una pérdida de conciencia,

un desmayo, oye, que a veces me puedo dar un buen golpe.

Por eso, en esta fecha es importante

que sobre todo estas personas tengan precaución al levantarse,

no hacerlo bruscamente cuando se levantan de la cama

o del sofá, y que ante el menor síntoma

de sensación de mareo o de visión borrosa,

se sienten rápidamente o se tumben incluso,

porque mejor tumbarte tú

a que te tumbe tu cuerpo con un desmayo.

¿Y el calor siempre es la causa de que baje la tensión en verano?

Es la causa fundamental,

sin duda, es la causa principal

por la que en verano solemos tener la tensión más baja.

Hay otras causas que pueden bajar la tensión,

pero no son específicas del verano.

Por ejemplo, una anemia importante por déficit de hierro

o por otros motivos o, por ejemplo, en el embarazo,

normalmente la tensión está más baja,

cuando hay un sangrado,

en la deshidratación, que acabamos de comentar,

también se baja más la tensión.

Hay diversas causas.

De hecho, yo no sé si alguna vez has oído hablar de la relación

que puede tener la tensión arterial con la altitud a la que estamos

respecto al nivel del mar.

Pues no, la verdad que no. Aclárame eso del nivel del mar.

Que te lo aclare. Qué te gusta todo lo que suena a mar,

todo lo que suena a verano y todo lo que suena en la playa.

Pues mira, es muy sencillo de recordar, muy sencillo.

Mientras a mayor altitud estamos,

más se eleva la tensión, y mientras más bajo estamos,

más se baja la tensión.

Vamos, que la tensión está igual que nosotros:

si estamos más altos, más alta está la tensión,

si estamos más bajos, más baja está la tensión.

Tiene relación fundamentalmente con el nivel de oxígeno,

que es menor mientras mayor altitud.

Es algo que se ha estudiado ampliamente, por ejemplo,

en ascensos al Everest, a grandes picos.

Ya te digo que por esto que estamos hablando

es poco probable que cuando hay pequeñas oscilaciones

de altitud lo podamos notar.

O sea, que si vives en Córdoba y veraneas en Málaga,

ya te digo que no vas a notar mucho cambio.

¿Y para subir la tensión es bueno eso de tomarse un café

o un refresco de cola con cafeína?

Es cierto que la cafeína sube la tensión.

Una de las recomendaciones que damos a las personas

con la tensión un poco alta, que empiezan a tenerla alta,

es que no abusen de la cafeína, que, como bien indicas,

no solo está en el café,

también en los refrescos de cola

y también en las bebidas falsamente energéticas.

Si queremos subir la tensión,

normalmente lo primero que debemos hacer es aumentar

la ingesta de líquidos. ¿Queremos que ese líquido lleve

un poco de cafeína? Puede ser buena idea,

pero en estas fechas mejor tomar un café con hielo

que un refresco de cola azucarado

o que esas bebidas falsamente energéticas.

Me queda claro. ¿Y para los que tienen

la tensión alta, las personas hipertensas,

qué cuidado deben tener en verano?

Exactamente los mismos que el resto del año.

Primero, ejercicio físico,

ejercicio físico que nos ayudará a controlar el peso,

también relacionado directamente con la tensión,

pero en sí mismo el ejercicio físico baja la tensión arterial;

disminuir el consumo de tóxicos, alcohol y tabaco,

que más allá de que elevan la tensión arterial,

tiene múltiples riesgos;

disminuir el consumo de sal y cafeína,

como acabamos de comentar;

y no abandonar el tratamiento,

cumplir nuestro tratamiento que tomamos para la tensión,

si es el caso.

Sí es cierto que muchas veces

por el efecto del calor sobre la tensión,

puede haber personas que durante las fechas de más calor

deban disminuir un poquito la dosis del tratamiento

porque les haga menos falta para controlar la cifra.

Pero siempre es conveniente que lo hagamos

con control de nuestro médico, nuestra enfermera,

que contactemos con ellos si la tensión está un poco más baja

para que nos recomienden cómo ajustar el tratamiento;

no hacerlo nosotros por propia iniciativa.

Con esos desbarajustes de la tensión,

también nos puede doler la cabeza.

¿Y por qué surge ese dolor que los médicos llaman "cefalea"?

¿Puede influir el uso de la mascarilla

para prevenir el contagio por coronavirus? Vamos a verlo.

En el trabajo de primera línea,

el uso de mascarillas puede llegar a ser muy prolongado,

y aunque en general las mascarillas

de alta efectividad son bien toleradas,

se han comunicado algunos problemas, como "disconfort",

disminución de la capacidad de concentración, excesivo calor,

humedad, presión facial, lesiones cutáneas, prurito, fatiga,

ansiedad o incluso claustrofobia.

Hemos realizado en nuestro área sanitaria un estudio

para demostrar si existe una asociación entre la aparición

de cefalea y el tipo de mascarilla utilizada,

así como el tiempo de uso.

Y también hemos intentado valorar el impacto de esa cefalea

en los profesionales sanitarios.

En nuestro estudio demostramos, con bastante claridad,

una asociación entre el uso de mascarillas con filtro

y la aparición de esta cefalea,

así como un impacto negativo en múltiples dimensiones de la vida

de los profesionales sanitarios.

La mascarilla es indispensable para prevenir el contagio

cuando estamos cerca de una persona con quien no convivimos

y si salimos a la calle, mantener la distancia de seguridad.

Algo que nos recuerda, de esta simpática manera,

la deportista rusa Samira Mustafayeva.

Así nos recuerda lo importante

que es respetar la separación, abriéndose de piernas,

algo que ella domina porque es gimnasia rítmica

y, además, medallista olímpica.

Pura flexibilidad, doctor Fabiani.

Me parece una forma estupenda de medirlo,

pero yo, Miriam, lo voy a hacer mejor con un metro

si no te importa. Como yo mida una vez así la distancia,

creo que, una vez que baje, no me vuelvo a levantar.

Una y no más. Claro.

Lo que es importante es que tengamos todos presente la importancia

de mantener esa distancia física dentro de las otras medidas, claro.

Son tiempos, de hecho, que nos están poniendo a prueba

como ciudadanos y como personas,

porque nos toca pensar en nosotros mismos,

pero también en los demás, para ser buenas personas.

Sí, podríamos definir lo que es ser buenas personas en estos días,

en estas semanas, en estos meses,

que nos están tocando vivir, ¿verdad?

Lo primero, como buena persona,

es pensar, como decías, en los demás.

Muchas veces todas estas medidas y recomendaciones,

no se dan por la salud de uno,

sino de los que le rodean y, por tanto,

tenemos que pensar en ellos y no solo en nosotros.

Y además, ser buenas personas porque hacemos lo que se recomienda:

distancia física, que acabamos de comentar.

correcto uso de mascarillas,

higiene de manos y siempre que sea posible,

reunirnos mejor al aire libre que en espacios cerrados.

Muchísimas gracias, doctor Fabiani.

Hay que hacer caso a los profesionales sanitarios

que miran por nuestra salud desde centros de salud,

hospitales y laboratorios.

Es el mundo al que pertenece nuestro siguiente invitado.

Prestad muchísima atención.

Eduardo López Collazo,

es director científico del Instituto de Investigación

del Hospital Universitario La Paz,

también es uno de los autores

de este libro que tengo entre manos.

Muy buenos días, doctor. Buenos días.

Aunque lo peor de la primera oleada de coronavirus ya pasó,

siguen falleciendo personas en España,

también en el resto del mundo, y esa es la diana,

entiendo, a la que dirigís ahora todos vuestros esfuerzos.

Hemos optado por establecer... desarrollar un proyecto

que trate de responder dos preguntas.

La primera es intentar clasificar

a los pacientes a la llegada,

cuando empiezan los primeros síntomas,

saber si va a evolucionar bien o no.

Y, en segunda instancia,

intentar buscar una terapia efectiva para aquellos que no vayan bien.

El paciente tiene una respuesta de sus defensas exagerada,

que después lleva a otro escenario

que es un agotamiento de sus defensas, es decir,

un estado totalmente exhausto, de cansancio en las defensas.

Ambos escenarios son muy peligrosos para el paciente porque pueden morir

por esa respuesta exagerada o por la falta de respuesta.

Nosotros estamos intentando,

basándonos en esos conocimientos previos,

establecer una terapia efectiva contra la COVID-19.

Mientras la investigación avanza y no llega todavía una vacuna,

hay que pensar en todas esas personas,

en las más indefensas frente al coronavirus,

y tú, Eduardo, creo que eres un gran defensor de la mascarilla

que debemos usar todos,

pero especialmente las personas que se creen más fuertes y sanas.

Exactamente, yo defendí en su momento

y sigo defendiendo el uso universal de la mascarilla.

Hacerlo de otra manera, otra manera, sería muy irresponsable.

Y yo hago un llamamiento a esas personas jóvenes,

que se sienten totalmente inmortales,

inmunes frente al virus. Realmente, no son inmunes,

simplemente que cuando se infectan no tienen unos síntomas muy severos,

muy muy acusados.

Pero, sin embargo, se infectan igualmente

y pueden transmitir, son vectores.

Por tanto, esas personas van a transmitirle a sus seres queridos,

a sus compañeros de trabajo, a sus amistades, etcétera.

Y aunque no se ven afectados directamente,

sí al afectar a la sociedad

indirectamente van a estar afectados.

Y nunca sabemos si en una de esas mutaciones

del virus va a aparecer una cepa que sí afecta directamente

a la población joven y, por tanto, el mensaje claro ese:

Usa mascarilla aunque seas joven.

La mascarilla es necesaria para no contagiar a los demás

y que los demás no nos contagien a nosotros,

y puede contagiar cualquier persona porque el virus viaja por el aire.

Eso dicen 239 científicos en una carta

que han mandado a la Organización Mundial de la Salud.

Dependiendo de la distancia que tengamos a una persona alrededor

que inhale involuntariamente esos aerosoles

o esas gotitas de agua que salen de nosotros,

pues se van a poder infectar.

Eso simplemente lo podemos evitar

con algo tan simple como una mascarilla.

¿Y qué diferencia hay entre esas gotitas

de las que nos hablabas y los aerosoles?

Bueno, las gotitas son gotitas,

son gotas de líquidos que como son más pesadas

que los aerosoles, van a caer al suelo o a una superficie,

contaminando el suelo o la superficie.

Sin embargo, los aerosoles sí van a viajar mucho más tiempo,

van a estar mucho más tiempo en el aire

y van a estar hasta que finalmente se evaporen.

En ambos casos,

el uso de la mascarilla va a evitar que salgan de las personas

que están contaminadas

o que las personas no contaminadas inhalen esas gotitas

y esos aerosoles.

¿Y sigue siendo necesario desinfectar

todo lo que entra en casa de la calle?

La compra, la encimera, las llaves, el móvil...

porque parece que ahora nos estamos relajando

y estamos olvidando eso que hacíamos al principio.

Yo lo sigo haciendo, para darte un ejemplo,

yo lo sigo haciendo y seguiré por un buen tiempo.

Creo que es una de las costumbres

que debemos implementar como sociedad,

crear nuestro espacio vital, como es nuestra casa,

libre de patógenos,

es muy deseable, no solamente ahora que tenemos una pandemia,

sino también cuando tenemos una epidemia de gripe estacional

o para evitar la entrada de cualquier tipo de patógeno.

Hay otras sociedades donde quitarse los zapatos,

lavarse siempre las manos inmediatamente que llegues a casa

y limpiar todo lo que entre a casa es una costumbre.

Esto debemos implementarlo. Creo que hay tres cosas

que hay que implementar:

el uso de mascarillas,

el lavado frecuente de las manos,

y tratar de desinfectar todo lo que entre en nuestras casas.

Lo has dicho muy claro. Muchísimas gracias,

doctor Eduardo López Collazo por tus sencillas explicaciones

para seguir teniendo buena salud.

Muchísimas gracias.

Hagamos de nuestro hogar un lugar seguro,

pero también un sitio más cómodo para trabajar y para vivir

en tiempos de coronavirus.

Hay una profesión dedicada precisamente a eso,

se llama interiorismo

y os la descubrimos al final de este domingo de verano.

Un domingo más para "Saber vivir". Cuidaos mucho.

No hace falta comprar absolutamente ninguna pieza especial

ni nada por el estilo,

con lo que tengamos en casa podemos realizar absolutamente todo.

Fuera cortinas, fuera estores,

Parece mentira que diga esto,

pero durante el día vamos a correrlos.

No ocurre nada, es decir,

lo primordial es que entre esa luz natural.

En este caso, vamos a comenzar por la entrada.

Podemos, por ejemplo, con un par de paneles,

para sacar todo lo que son los zapatos

y las piezas de calzado fuera de casa.

Sobre todo, lo que tenemos que hacer es abrir la mente.

Evidentemente, uno de los errores

en los que siempre caemos es en el de colocar

o situar una mesa de despacho en la mesa de comedor.

Con una buena iluminación,

que no sea molesta, que trabajemos bien,

podemos conseguir nuestro pequeño despacho

sin tener que abarcar todo el salón.

Y además, dentro de esta pequeña mesa,

podemos dar espacio a cuatro comensales.

Otra de las opciones que tenemos para las mesas de comedor

es realizar una mesa de manualidades para los más pequeños de casa.

Quizá parezca una tontería,

pero simplemente con poner un protector de un color divertido,

algún estampado, va a parecer que es otro salón

totalmente distinto

y otra mesa con otra función completamente distinta.

Lo que tenemos que tener muy claro

es que nuestros hogares son nuestros espacios.

Tenemos que quitarnos los miedos.

Tenemos que sacar toda la creatividad que podamos

y, por supuesto, disfrutar de todos los espacios y rincones.

(Música)

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Saber vivir - 18/07/20

19 jul 2020

Esta semana hablamos sobre los hidratos de carbono y qué cantidades debemos tomar, las propiedades de los ajos y por qué son tan saludables y sobre la acrilamida y por qué es tan importante no tostar demasiado los alimentos. Aprendemos a preparar recetas muy nutritivas y refrescantes, además de varias propuestas de helados caseros y saludables. Ponemos a prueba el mito del corte de digestión y cómo prevenirlos, si es que se producen como tal, descubrimos qué precauciones tomar cuando nos baja la tensión por el calor, cómo tomar el sol con responsabilidad y por qué el coronavirus afecta más a los jóvenes de lo que pensamos.

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