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Saber vivir

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No recomendado para menores de 12 años Saber vivir - 14/06/20 - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

# Resistiré # erguida frente a todo... #

Muy buenos días desde el Estudio 3 de Prado del Rey,

quien resiste, gana.

Es lo que decía nuestro premio Nobel

Camilo José Cela, llenos de fuerza e ilusión

hemos resistido a vuestro lado. Claro que sí.

Todos juntos, con una sola voz. La voz de una canción: "Resistiré".

Los mejores artistas se han unido

para versionar este tema ya universal

del Dúo dinámico.

"Resistiré", que es la canción de Manolo y Ramón.

Y hoy hablaremos con Ramón Arcusa,

que está viviendo la pandemia del coronavirus

desde su casa en Miami, Estados Unidos.

Así nos ha abierto su corazón.

Tomamos todas las precauciones, vamos siempre con máscara, etc.

Y cuidando de guardar la distancia que es lo más importante.

Subo cada día 11 pisos andando, vivo en un 11 piso en este momento,

andando para poner las piernas a tope

porque el gimnasio está cerrado y para estar en forma.

Luego volvemos con Ramón Arcusa

para disfrutar de sus palabras y conocerlo mejor.

Qué importante es el oído para sentir la música,

casi tan importante como el sentido de la vista.

¿Os imagináis cómo sería la vida sin poder ver?

Y más ahora, en tiempos de coronavirus,

cuando no ves quién está cerca de ti,

quién te toca o a quién puedes tocar.

Así lo vive Ana, ciega total desde los siete años.

Vamos a ver qué tal está una persona que conocimos hace dos meses,

justo antes del coronavirus,

y estoy seguro de que os va a impresionar.

Hola, soy Ana

y quiero explicaros cómo hace la compra del día a día

una persona que no ve nada.

Ana, ahí te veíamos entrando en el súper a comprar,

cómo ha cambiado todo en unas semanas.

Pues fíjate que mira que ha pasado poco tiempo

y ha cambiado todo pero radicalmente con lo del confinamiento.

Esto es arroz, porque... No, no es arroz.

Yo antes, me ayudaba por el tacto

para ver lo que iba a comprar,

pero ahora ya no es recomendable tocar las cosas, por el contagio.

Por aquí huele a pescado, yo creo que no.

Hace dos meses, simplemente, por el olor

sabías más o menos lo que había en ese pasillo.

Ahora, como tenemos que ir con mascarilla,

eso tampoco ya me facilita el poder saber qué cosas hay.

-Oye, Ana, ¿esperas que haya algún cambio

después del COVID?

¿Que la sociedad os entienda un poco mejor,

-os ayude un poco más? -Yo creo que la gente

debería empezar a mentalizarse y a ser responsable

para que esto acabe lo antes posible y además, saquemos algo positivo.

Y es que sepamos que las personas que lo tienen complicado

por estas situaciones todavía lo tienen difícil de más.

Bueno, ahora llega lo que a mí me dejó alucinando,

es ver cómo en tu casa cocinabas.

Activa diez minutos.

(RELOJ) "De acuerdo, diez minutos."

Vamos ahora con la cebolla.

¿Cómo te apañas para no cortarte?

Pues la centras tocando con la mano

y luego ya, la dejas lejos para no...

Yo, al principio, en mi casa tenía una cocina de gas

y yo me negaba a cocinar en gas.

Entonces, vine aquí a la ONCE.

A cocinar no me enseñaron eso,

a eso aprendí yo, recetas y tal

para a técnicas para no quemarte y a perderle el miedo al fuego,

pues sí, la verdad.

Desde servicios sociales de la ONCE,

una de las cosas que ofrecemos a nuestros usuarios

es el entrenamiento de vida diaria.

Superimportante en la cocina

Es conocer el espacio donde se va a trabajar

para saber dónde tenemos colocada cada cosa.

Por ejemplo, los cuchillos, siempre boca abajo,

para evitar pincharnos con ellos.

Yo creo que ya sí, esta ensalada puede estar buenísima.

Y ya veo que en la cocina sigue igual.

Lo bueno de todo esto es que si ya me gustaba cocinar,

ahora que tengo todo el tiempo del mundo,

sigo pudiéndolo hacer

porque en mi cocina no ha cambiado nada.

Pues esto es saber vivir con cuatro sentidos.

Muy buenos días, doctor Fernando Fabiani.

Vivir a ciegas, como le pasa Ana, es como vivimos todos

también un poco frente al coronavirus

porque está ahí, sí, pero no podemos verlo.

Y precisamente, por eso, Miriam, tenemos que actuar

como si estuviera presente todo el rato,

esa es la clave fundamental,

no esperar a que tengamos datos de que puede estar.

Tenemos que asumir que puede estar en cualquier momento

y siempre tenemos que mantener las medidas de precaución

en las que hemos insistido tanto. Primero,

distancia física entre las personas, idealmente, más de dos metros,

y mejor siempre al aire libre que no en espacios cerrados.

Dos, lavado de manos. Higiene de manos con agua y jabón.

Y tres, uso correcto de las mascarillas.

Insisto, sin esperar a que veamos datos de que puede estar presente.

Tenemos que asumir que puede estar presente.

Y además de esas medidas básicas de higiene,

que nunca debemos olvidar, por cierto,

¿qué más podemos hacer a día de hoy para defendernos del coronavirus?

Bueno, pues ya te adelanto que las medidas esenciales

son las que acabamos de comentar. No hay mucho más.

Es decir, no hay más fórmulas mágicas.

Pero mira, si quieres buscar alguna fórmula,

no te voy a dar una mágica, te voy a dar una matemática.

Una fórmula matemática que sirve para tener

en un estupendo estado de salud nuestro sistema inmunitario

y que nos sirve para prevenir otras enfermedades.

Es una fórmula que ha compartido un inmunólogo italiano,

el doctor Alberto Mantovani,

en la fórmula del 0, 5, 30.

0, 5, 30, fórmula que parece casi, casi matemática.

¿Qué significa eso?

Al menos, no sé si matemática, pero fácil de recordar, seguro.

Cero, de cero tabaco. Debemos no fumar.

El tabaco produce daños inflamatorios en el pulmón

y sabemos que produce múltiples enfermedades.

En el caso del coronavirus, además,

sabemos que aumenta el riesgo de desarrollar enfermedad grave,

así que, no fumar, cero tabaco, es el primero de los consejos.

Cero tabaco, perfecto, eso fácil de cumplir.

Vamos a por lo segundo, el cinco, ¿qué significa?

El cinco.

Algo que habrás oído alguna vez en nuestro programa,

cinco raciones al día de fruta y verdura fresca.

Alguna vez lo hemos escuchado seguro, Miriam.

Fundamental.

La esencia de nuestra famosa dieta mediterránea.

Fundamental para, insisto, prevenir muchas enfermedades

y también para el normal funcionamiento

del sistema inmunitario.

Cinco raciones al día de frutas y verduras.

Venga, que ese también lo cumplo.

Vamos a por el último, el 30. Vamos a por el 30.

30 minutos diarios mínimo de ejercicio físico.

Mantenerse en forma, hacer ejercicio físico, moverse,

moverse que es salud para nuestro cuerpo

y también para nuestra mente. Y también, por supuesto,

para el normal funcionamiento del sistema inmunitario.

Pero te digo una cosa, Miriam, si quieres,

en vez del 0, 5, 30, te puedes animar

y hacer un 0, 5, 45 o un 0, 5, 60.

Ejercicio físico dentro de unos hábitos saludables.

Te confieso que yo, durante todo el confinamiento,

me he esforzado cada día en hacer al menos,

al menos, media hora de ejercicio intenso al día.

Siempre recordaba eso que tú sueles decir

de que para descansar bien de noche,

hay que cansar el cuerpo de día.

Es que descansar es fundamental

y el ejercicio físico, efectivamente,

es una de las claves para conseguir un buen descanso nocturno,

porque mantenemos en movimiento nuestros músculos,

luego, estos músculos requieren ese descanso

y hace que el sueño sea más reparador y profundo.

Hay que descansar bien,

Tampoco... Evitando obsesionarnos, eh, Miriam,

que hay mucha gente que le obsesiona mucho

el número de horas: "Es que no consigo dormir siete horas

en la noche o seis horas...".

No tenemos que dormir las mismas horas,

no tenemos las mismas necesidades cuando tenemos seis años

que cuando tenemos 60.

Lo que sí es necesario es buscar unas horas que sean reparadoras,

que descansemos adecuadamente,

que nos permita reponernos

y que permita a nuestro cuerpo ponerse en marcha al día siguiente.

Digo yo que son consejos válidos para todo el mundo, ¿no?

Para todo el mundo, tú me dirás, Miriam.

No fumar, tomar frutas y verduras,

hacer ejercicio físico, dormir bien, válido para toda la familia.

Y además, la clave de mantener estos hábitos

es precisamente, hacerlo en familia, compartirlos,

desde el más pequeño de la casa

hasta el abuelo que vive allí con nosotros, es fundamental.

Miriam, estos consejos son como esos juegos de mesa

que tú ves que pone en la portada: "De 0 a 99 años".

Pues esto exactamente igual.

Podemos ponerlo en práctica todos

y a medida que vamos cumpliendo años,

también que nuestro cuerpo, cuando va cumpliendo años,

lo único que le ocurre no es que le aparecen arrugas,

va requiriendo más cuidados y estos son fundamentales.

Pues vamos a hacer una cosa,

vamos a cuidarnos activando el cuerpo

y relajando la mente,

como nos enseña la profe de yoga Marta Fernández.

Hoy, con ejercicios muy útiles para brazos y hombros.

Ya veréis qué fácil.

(Música)

El cinturón nos va a ayudar a tomar conciencia

de la entrada de los omóplatos,

a abrir el pecho y a bajar los trapecios.

Mis omóplatos, lo paso por las axilas,

procuro que sobre la misma cantidad de cinturón

a un lado y a otro y lo voy a cruzar detrás,

de manera que cada extremo se me quede a un lado

y simplemente, lo que voy a hacer es tirar de los extremos.

Puedo hacer este trabajo de pie o sentada.

Brazo derecho arriba, giro hacia atrás,

agarro el cinturón.

Con la mano izquierda ajusto el giro del bíceps y el codo,

brazo izquierdo por detrás

y agarrando con cada mano el cinturón.

Tratando de activar los omóplatos y abrir el pecho

y, poco a poco, vamos soltando los antebrazos hacia adelante

y pasando, en este caso,

la mano derecha por delante de la izquierda.

La mano derecha, brazos a los lados,

giramos los hombros, bajamos los trapecios.

Brazos arriba.

Juntamos las manos detrás de la espalda,

estamos sellando las manos.

Si no fuese posible, dejamos un poquito más abiertas.

Hombros atrás y abajo, codos hacia atrás.

Columna hacia arriba.

Las posturas de yoga os ayudan

a mantener el cuerpo y la mente sanos y activos.

Namasté.

Con el calor descubrimos los brazos, los hombros

y dejamos el cuerpo a la vista.

Por eso, los médicos decís que es el momento perfecto

para inspeccionar el órgano más grande que tenemos,

que es la piel. Pues sí, porque como tú decías,

la piel no es solo una envoltura,

sino en el órgano de más tamaño de nuestro cuerpo.

Tenemos que vigilarlo,

vigilar, sobre todo, esos lunares por ver si alguno tiene algún dato

que requiera consultar con el médico.

Y para eso, es esencial una regla, la regla del A, B, C, D, E.

¿Eso qué es el abecedario? De toda la vida,

De toda la vida. Pero además,

es un recurso que nos permite analizar a los médicos

las características de los lunares

por si alguno tenemos que vigilarlo más.

¿Quieres que la aprendamos? Venga, vamos con la A y con la B.

Venga, la A, A de "asimetría".

Los lunares buenos, los lunares normales, Miriam,

suelen ser simétricos, es decir, igual por ambos lados.

Si los partimos por la mitad, con una línea imaginaria,

las dos mitades son iguales. Son simétricos.

La asimetría es una señal de que debemos consultar,

insisto, sin alarmarse, pero debemos consultar.

Y la B habla del borde. B de "borde", bordes homogéneos,

los lunares buenos, los lunares normales,

tienen un borde regular, homogéneo.

Cuando el borde es irregular, tiene alguna forma rara,

conviene que consultemos con el médico.

Tenemos la A y la B, ¿y la C? Vamos con la C, C de "color".

Lo bueno es que un lunar tenga un solo color.

Todo el lunar del mismo color.

Cuando aparecen varios colores o varias tonalidades de color,

debemos consultar porque, insisto, sin alarma,

pero puede ser un signo de que ese lunar

requiere especial vigilancia.

Vale, asimetría, borde, color. ¿Y la D qué significa?

D de "diámetro", de tamaño.

El diámetro también nos da pistas, Miriam.

En general, los lunares de menos de seis milímetros

no tienen importancia

y los de encima de seis hay que vigilarlos un poco más.

Una vez más, no hay que agobiarse mucho

porque tengo un lunar que mide siete u ocho milímetros,

pero sí es verdad que los lunares a partir de ese tamaño

requieren una especial vigilancia.

Ojo al tamaño entonces también. ¿Y qué pasa con la E?

Pues vamos con la E, que es la última,

pero no por ello menos importante.

E de "evolución", de los cambios que ha experimentado.

Si yo tengo un lunar que lleva toda la vida conmigo

y que siempre ha estado igual, y de repente, empieza a crecer

o cambia de color o el borde se modifica...

Esos cambios son señales de que debo consultar

para ver exactamente por qué está cambiando ese lunar.

Hay veces que es un cambio que no tiene ninguna importancia,

pero hay otras que es un signo de alarma

de que debemos vigilar esa lesión. Pero claro,

esto puede ser un poco difícil

si tenemos muchos lunares en todo nuestro cuerpo.

Sí, y de hecho, hay personas que tienen muchísimos lunares.

Hay personas que, a lo mejor, solo en el tronco

pueden tener 10, 15, 20 o más lunares.

En estos casos, tenemos otro pequeño truco.

Otra regla que nos puede ayudar, que es "el patito feo".

¿"El patito feo"? No sé a qué te refieres.

"El patito feo". Verás que hoy está el nivel muy básico,

muy de colegio, hemos empezado por el abecedario

y ahora, vamos con el patito feo.

Mira, esto es una regla muy sencilla,

pero muy intuitiva.

Si yo tengo muchos lunares, por ejemplo, en la zona del pecho,

me los veo y los conozco,

me tengo que fijar especialmente en el que es diferente,

en ese que llamamos "el patito feo", el que no se parece a sus hermanos.

Ese lunar que es distinto a todos los demás

es el que debemos vigilar

porque es el que podría estar experimentando algunos cambios

que requieran nuestra atención.

¿Y ese patito feo puede aparecer en cualquier parte del cuerpo?

La verdad es que sí. Los lunares sospechosos,

los lunares que pueden ser malos

y que por eso tenemos que vigilarlos,

pueden aparecer de los pies a la cabeza, en cualquier sitio.

Y fíjate, Miriam, que aunque estos lunares que debemos vigilar

están directamente relacionados con la exposición al sol,

pueden aparecer incluso en zonas de nuestro cuerpo

donde normalmente no nos da el sol,

como, por ejemplo, en las mismas plantas de los pies.

Está claro que hay que cuidar la piel y protegerla del sol.

A fin de cuentas, es nuestra primera barrera defensiva

contra las infecciones como el coronavirus,

pero ¿tenemos que cuidar la piel del rostro

ahora que estamos usando tanto la mascarilla?

Aquí está la respuesta.

(Música)

En estos días, por el uso continuado de las mascarillas,

estamos viendo diferentes problemas en la piel.

Uno de ellos es la aparición de dermatitis irritativas o eccemas

producidas para el roce de la mascarilla.

Otro es empeoramiento o aparición de acné

derivadas de la oclusión.

Y otro esla aparición de quemaduras solares

por la mayor exposición al exterior.

Para minimizar todos estos problemas

debemos utilizar un jabón de uso diario de pieles sensibles

para limpiar bien los poros y evitar el acné.

También una hidratación de piel sensible

con cremas libres aceites o "oil-free".

nos servirán para minimizar esos problemas de acné también

y además, proteger la piel de las irritaciones.

Y por último, recordar que la mascarilla

no protege del sol,

sino que el sol atraviesa a través de ella

y llega a la piel,

con lo cual, la protección solar

la debemos seguir utilizando en toda la cara.

Derivado del uso continuado de las mascarillas,

estamos viendo irritaciones en la piel,

especialmente, en las zonas donde la mascarilla se apoya,

que es la zona de la nariz, en el puente nasal

y detrás de las orejas.

Para minimizar este efecto

podemos utilizar cremas hidratantes de pieles sensibles

y en el caso de que sean persistentes,

lo que pautamos son cremas de corticoides

para disminuir la inflamación.

Ahora, doctor Fabiani, hay mucha gente preguntándose

si no será bueno dar positivo de coronavirus

y así estar tranquilo y olvidarse de la enfermedad.

Bueno es, porque es señal de que hemos superado la infección

y muchas veces, incluso hay personas

que lo han pasado sin síntomas siquiera.

O sea, que bueno es,

pero no es bueno para olvidarnos de la infección,

porque, a día de hoy, seguimos sin tener datos certeros

de que pasar la infección nos proteja de manera indefinida

y por tanto, aún esas personas que ya han dado positivo

y que han pasado la infección deben seguir manteniendo

esas medidas de prevención del contagio,

tanto por ellos como por los que les rodean.

Y, desde luego, si el test da negativo,

tampoco podemos confiarnos. No podemos confiarnos nada

porque además, un test que da negativo,

vale para hoy, pero no vale para mañana.

Es decir, yo tengo un negativo hoy

y digo: "Bueno, sé que no tengo el coronavirus".

No lo tienes hoy que te ha hecho el test,

pero igual, mañana te lo contagian.

Es decir, que un test negativo sirve para saber, efectivamente,

que no lo he pasado hasta ahora,

pero en ningún caso, nos permite tomar decisiones.

Una vez más, positivo o negativo, tenemos que mantener esas medidas.

Insistamos. No es solo por nosotros, es una cuestión de solidaridad.

Tenemos que proteger nuestra salud y proteger la de los que nos rodean.

Pues muchísimas gracias, doctor Fabiani,

médico de familia en "Saber vivir". Para conocer más en profundidad

de ese enemigo de nuestras vidas,

el enemigo número uno,

vamos a hablar con un especialista que también es el número uno.

(Música)

Ya lo estáis viendo, es el doctor Alfredo Corell,

catedrático de Inmunología de la Universidad de Valladolid.

Muy buenos días, doctor. Hola, buenos días, Miriam.

Gracias por invitarme. Los investigadores dicen

que hay que mantener la alerta porque se trata este de un virus

más inteligente de lo que inicialmente creíamos.

Vamos, que no sé, si en efecto, es un virus muy listo

o es que los humanos somos un poco tontos

y nos estamos dejando contagiar fácilmente.

Lo que sucede con este virus, más que que sea listo

o que nosotros seamos torpes,

es que cada día aprendemos cosas nuevas

porque era un virus para nosotros desconocido.

Entonces, lo que hoy se publica la ciencia,

ayer, no lo sabíamos, así que seguiremos aprendiendo.

Hay mucha gente que en este punto, Alfredo,

parece sentirse más tranquila porque han pasado lo peor,

o se ha pasado lo peor,

y además, cada vez, se oyen más noticias

de que esa vacuna está cada vez más cerca. ¿Es así?

Sí, hay 130 grupos en todo el mundo

estudiando distintos modelos de vacunas.

En España, hay de hecho ocho o nueve ensayos muy prometedores.

Así que yo creo que merece la pena que nos entretengamos en esto.

Las vacunas son un simulacro,

de modo que al sistema inmunitario le vamos a poner a juego

con virus

para que produzca unas sustancias que se llaman anticuerpos.

Aquí vemos un posible virus

y esto que estoy mostrando es un anticuerpo

que reconoce específicamente a las proteínas del virus.

Esto lo decimos los inmunólogos que neutraliza o bloquea el virus.

¿Por qué?

Pues porque sin el anticuerpo, el virus es capaz de abrir la puerta

y entrar en nuestras células.

Y con el anticuerpo, en cambio, estamos bloqueando esta acción.

¿Cómo conseguimos este simulacro?

Que el sistema inmunitario produzca estos anticuerpos,

que son los que están midiendo en la seroprevalencia,

que ya todo el mundo sabe de anticuerpos.

Bueno, pues una manera sería con el virus tal cual,

pero esto sería muy dañino

porque podríamos hacer daño a nuestro sistema inmunitario,

así que lo que hacemos es inactivarlo.

Esto se somete a calor, se lo somete a calor,

le quitamos su potencial dañino,

le quitamos proteínas de la superficie

para producirlas y ya con esto podríamos vacunar.

Este tipo de aproximación está haciéndola

uno de los grupos de Madrid del CSIC.

Otra aproximación

es lo que llamamos atenuar los virus.

Atenuar es utilizar un virus

que lo pasamos por modelos de animales, animales, animales,

suavizándoles, suavizándoles,

aquí vemos que genéticamente es igual,

pero menos dañino.

Y también conseguimos con esto inmunizar.

Estos virus, que en este caso, no están vivos,

a diferencia... Este está vivo,

el anterior estaría muerto por calor.

Estos virus son los que producen

una respuesta inmunitaria más fuerte,

más efectiva y con menos dosis, así que son las vacunas ideales,

pero también deben ser las más tardías

son las que van a necesitar más experimentación

para que sean completamente seguras.

Así que en el segundo lote o set de vacunas antivirales,

están los que utilizan otros virus y otras familias distintas.

Una aproximación sería, por ejemplo, esta

utilizar el virus de la viruela al que le quitaríamos

genéticamente, proteínas de este virus de la viruela.

Y le insertaríamos proteínas de nuestro virus,

el coronavirus, que son estas nuevas.

En este virus es un virus controlado que podemos también modificar

y esta es otra de las aproximaciones que se están haciendo

en el CSIC en Madrid y que también es muy prometedor.

Dentro de este segundo grupo de otros virus

estarían usar virus que son poco dañinos en el hombre

al que lo que hacemos es que le inyectamos,

también genéticamente lo modificamos

para ponerles proteínas del coronavirus.

Estos son los llamados adenovirus,

y en este modelo que se está desarrollando en China

y que nos han dado unos resultados,

hace relativamente poco, muy prometedores,

porque está siendo eficaz, es decir, segura,

no está produciendo efectos secundarios

y parece eficaz. Tercer grupo de vacunas,

las que no usan microorganismos vivos,

sino trocitos.

Hay algunas que lo que hacen es que encapsulan

estas proteínas del virus, en nanopartículas u otros vehículos,

y estos podrían entrar en las células

y otras, directamente,

que lo que utilizan son las proteínas virales aisladas

y las inyectan en la célula.

Estas vacunas, en general,

al no tener virus completos, vamos a necesitar más dosis

para conseguir una respuesta inmunitaria eficaz.

Y también hay muchas en desarrollo en distintos sitios del mundo.

Y cuarto grupo, material genético.

En este cuarto grupo, el material genético,

lo que hacemos es que sacamos los genes del virus del virus.

Los genes del virus los sacamos.

Aquí se ven, que son esos mismos genes

y estos... Con estos vacunamos en nuestras células,

de modo que, finalmente, la célula lo que hace

es que produce en su superficie

unas proteínas que enseñan trocitos del virus.

Sin duda, ahora lo tenemos muchísimo más claro.

Y, Alfredo, hasta que no llegue esa deseada vacuna,

¿la distancia física sigue siendo la mejor vacuna posible?

Valga la redundancia, porque tenemos muchas ganas

de dar besos y abrazos.

Yo diría a la gente que no baje la guardia del todo,

el virus sigue estando ahí, vivo y matando.

Pues muchísimas gracias, doctor Alfredo Corell,

por todos esos consejos y todas esas explicaciones

que tanto nos van a ayudar a partir de ahora.

Gracias a vosotros, Miriam. Buenos días.

Sin duda, vamos a tener que tener mucho cuidado

con esas reuniones familiares y con todos esos cambios

que ha provocado el coronavirus, empezando por las bodas también.

A punto de casarse, fijaos, estaban Bea y Ángel,

hasta que llegó la pandemia y adiós boda.

Cuando encuentras a alguien con el que formas un gran equipo,

solo deseas que esa persona siga a tu lado siempre

para compartir viajes, bailes, risas, abrazos, besos...

Hola de nuevo, pareja, ¿qué tal habéis estado?

¿Cómo habéis pasado el confinamiento?

-Hola. -Hola. ¿Qué tal? Muy bien.

Os casabais el dos de mayo.

Anillos con el dos de mayo, carteles con el dos de mayo...

No valen para nada.

Fijaos que cuando nos conocimos, era previamente,

justo antes de la pandemia y me estuvisteis contando

por qué se casaban las parejas hoy en día.

Nos conocemos bastante

porque en ciertas cosas opinamos lo mismo.

Cada momento llegó cuando tenía que llegar,

sin forzar nada. Sin que...

-Sin presión. -Sin presión de ningún tipo

y disfrutando de cada momento.

¿Qué significa una boda en vuestra relación?

Pues para nosotros es un momento alegre,

el cual lo queremos disfrutar con todos los nuestros,

nuestra familia...

Bueno, como hemos visto,

el plan era que os casarais el dos de mayo,

no ha podido ser, ¿cómo os ha sentado esta noticia?

Evidentemente, pues disgusto...

-Tristeza un poco. -Tristeza, pero bueno.

La verdad es que ese día lo celebramos bien también.

-Sí... -Hicimos una comida en casa,

-nosotros dos solos. -Nos lo montamos muy bien.

Pues me alegro mucho y qué actitud más optimista y qué bonito.

Entiendo que ya tenéis una nueva fecha, ¿verdad?

Octubre, en principio, es la fecha que tenemos pensado.

Y si para octubre no puede ser, pues ya para el año que viene.

Esto del encierro... ¿Cómo ha sido?

La convivencia muy bien.

Ella se ha cogido de oficina el salón,

ya me he cogido de oficina el estudio.

Nos vemos para comer. Bien. La verdad es que muy bien.

Muchísimas gracias por vuestro tiempo, Ángel y Bea.

-Muchas gracias a vosotros. -Muchas gracias.

Y un gran placer volver a hablar de nuevo.

(Música)

Lo más importante, ya lo decían ellos,

es la actitud y, sobre todo,

ser conscientes de que lo importante es el amor,

la actitud positiva y pasárselo en grande,

sea en la boda, antes o después.

Solo quiero seguir escribiendo líneas

sobre el diario de nuestra historia.

-Solo quiero seguir escribiendo la historia contigo

hasta que no quede ningún temblor en el universo.

Ay, las bodas se recuerdan por la emoción vivida,

pero también, sin duda, por la comida servida.

Aitor, porque ya me dirás tú que es una boda sin banquete.

Claro que sí, por ese motivo se han pospuesto tantas bodas

y otras celebraciones, porque es que al elemento social

de la comida le damos muchísima importancia.

Eso sí, la próxima vez que vayamos a un banquete,

en lo que deberíamos fijarnos más no es tanto en el miedo

a la comida, si estará o no contaminada.

Ojo, también a la distancia entre las personas,

porque el coronavirus no está tanto en la comida,

sino entre las personas que están siempre haciendo cola

y asistiendo al banquete.

De hecho, los profesionales de la hostelería

han tenido que readaptarse, readaptar sus restaurantes,

sus terrazas, a estos nuevos tiempos que corren.

Completamente, muchas medidas de seguridad nuevas,

hablabas de las terrazas, esa distancia,

esa menor densidad

en las diferentes mesas de las terrazas.

Nos encontramos también en las celebraciones,

que todo el personal de cocina y también de sala

tiene que ir con la protección pertinente.

Algunas medidas también para proteger los alimentos,

como, por ejemplo, cuando hay tapas que deberíamos poner vitrinas

y, por supuesto, el menaje, los accesorios.

Ya no podemos despreocuparnos de nuestro vaso

y dejarlo por ahí encima. Y luego: "¿Cuál será el mío?

"¿Dónde estaba mi vino, mi agua con gas?".

Ahora, tenemos que tener mucho más cuidado y, por supuesto,

también los manteles, la cubertería,

que cuando es poroso, tiene la capacidad

de retener mucha cantidad de carga vírica de coronavirus.

Supongo que te habrás fijado que estos días

hay algunos bares, restaurantes,

que colocan un cartel que pone:

"Local libre de COVID", ¿te puedes fiar de eso?

No, no, ojalá fuese así. Un local no es libre de coronavirus

porque puede entrar una persona infectada

y ya, directamente, ya que ese ambiente esté cargado,

no es como una desinsectación o una desratización,

que la tienes que hacer de vez en cuando.

Lo que hay que hacer es esa instancia social

y, por supuesto, las buenas prácticas

de higiene en el local. Pero no existen

locales libres de coronavirus.

Y lo que hay que hacer, está claro, es que si uno tiene coronavirus

o la sospecha de tenerlo,

es que nos quedemos en casa y, en caso contrario,

sí podemos salir a disfrutar de esas terrazas

y de esas buenas raciones y tapas

que ya teníamos ganas de tomar. Completamente.

Si te encuentras mal, pospones ese terraceo.

Es comprensible que a todo el mundo le apetezca salir,

pero hay que hacerlo con mucha precaución

y también en las elecciones de las tapas,

porque parece que llevamos mucho tiempo sin ver a los nuestros

y, de pronto, refrescos, bebidas alcohólicas, mucho tapeo...

Vamos también a hacer buenas elecciones

cuando nos vamos a tomar esos pinchos.

Por ejemplo, un paté de garbanzos. Vamos, un hummus.

Bueno, eso es que sería fantástico.

Fíjate que buen picoteo si lo quieres tomar en una terraza

o también, para invitar a comensales

a tu propia terraza o casa.

Claro que sí, vamos a tomar más legumbres.

En el mercado, hoy en día, hummus hay de muy buena calidad.

Es cierto. Nosotros te enseñamos algunas propuestas,

así que anímate a probarlas.

(Música)

Vamos a hacer dos recetas distintas, una fría y otra caliente,

la fría es muy sencilla,

simplemente, con el hummus de pimiento,

añadimos un poco de aceite de oliva virgen extra.

Mezclamos bien para homogenizar y servimos en un bol.

Posteriormente, por encima vamos a añadir unas verduras

que en este caso, hemos elegido pimiento verde, pimiento rojo,

cebolla y tomate y acompañamos con una tostada.

En la receta caliente vamos a elegir nuestra pasta favorita.

En este caso, son unos tagliatelle que vamos a mezclar

con nuestro humus de trufa en forma de salsa.

Recordad que en el mercado podemos encontrar diferentes hummus

que pueden servirnos para acompañar la pasta,

como puede ser el humus de albahaca,

ajo negro o incluso pues este de trufa.

Mezclamos bien. Servimos en un plato nuestra pasta.

Y está lista para comer.

Espero que os guste y lo podáis disfrutar.

En esta semana hemos pasado ya del 40 de mayo,

y como reza la sabiduría popular,

puesto toca quitarse el sayo porque suben las temperaturas,

pero cuidado con el calor,

porque puede ser peligroso para los alimentos.

Aitor, empezando por el huevo. Sí, completamente.

Hay que tener en cuenta que el aumento de las temperaturas,

especialmente, la ambiental,

resulta muy cómodo para los microorganismos.

Claro, los microorganismos que nos infectan

crecen muy bien a nuestra misma temperatura.

Por lo tanto, estos treinta y mucho...

40 grados de temperatura ambiente les encanta a las bacterias,

se pueden reproducir mucho

y es uno de los factores que tenemos que controlar muy bien

para evitar toxiinfecciones. Tenemos dos opciones:

o bien, bajar mucho la temperatura para ponerlas en pausa,

o bien calentar mucho para matar a los microorganismos.

Yo tengo bastante claro que la mayonesa

la tengo que guardar en la nevera,

pero el huevo, cuando lo veo en el supermercado

está a temperatura ambiente,

y ya no sé si en casa guardarlo en el frigorífico o no.

Ambos productos están a temperatura ambiente.

La mayonesa, claro. Cuando la abres,

han entrado las bacterias del ambiente

y empiezan a crecer.

Y fíjate, el huevo está a temperatura ambiente en el súper

o en el mercado para que no haya condensación de agua alrededor

si estuviera refrigerado. ¿Qué hacemos al llegar a casa?

Lo metemos al frigorífico porque va a aumentar la vida útil,

pero también la calidad del huevo,

porque el huevo es un alimento complejo,

Sigue echando gases fuera y ponerlo un poco atemperado,

es decir, frenar toda la interacción con el medio,

va a hacer que tengamos huevos durante más tiempo a mejor calidad.

Muchísimas gracias, Aitor. Cuanto más calor hace,

más importante es mantener fríos los alimentos.

¿Habéis oído hablar alguna vez de la cadena de frío?

Lo aprendemos en "Saber vivir".

(Música)

La cadena del frío son todas las etapas

por las que pasan los alimentos

que necesitan refrigeración o congelación

desde que se producen y almacenan en la industria.

Y una vez que los traemos a casa,

en el almacenamiento que hacemos en la nevera o en el congelador.

Cuando se rompe la cadena del frío,

se compromete la seguridad de los alimentos,

porque en ellos puede haber microorganismos

que puedan multiplicarse muy rápidamente.

Al digerirlos, existe la posibilidad

de que se produzca una toxiinfección alimentaria,

por ejemplo, pues salmonella, por listeria o por e coli.

Cuando lleguemos a casa con la compra,

los primeros productos que debemos almacenar

son los productos congelados y los refrigerados.

Debemos fijarnos en que no se haya roto

la cadena del frío.

Por ejemplo, si al tocarlos, vemos que la textura no es firme.

Si son verduras o piezas congeladas,

si están apelotonadas.

Una de las cosas importantes que debemos tener en cuenta

es que los envases no estén inflados.

En estos casos, vemos que los envases

están en perfectas condiciones.

Cuando se rompe la cadena del frío,

el agua que está presente en los alimentos

se descongela y después, se forma escarcha

o cristales de hielo alrededor de los alimentos.

En este caso, vemos que el pescado está en buenas condiciones

y en este vemos que se ha formado un poquito de escarcha alrededor.

(Música)

Vamos a preparar unas migas camperas.

Vamos a primero...

Ponemos el aceite, ponemos los ajos cachados.

Tenemos una judiítas también que se están ahí haciendo.

Estamos en el restaurante Coque, en Madrid.

Comenzó todo cuando se decretó el estado de alarma el 14 de marzo,

y nos enteramos que allí, en ese colegio,

los niños comían solamente una vez un plato al día.

-Limpiamos toda la cocina antes de empezar.

Desinfectamos y empezamos a trabajar.

-Tanto Rafael como Diego, como yo,

y como voluntario que estáis viendo,

hemos estado cocinando todas las semanas

desde que se decretó el estado de alarma,

las ocho semanas,

pues alrededor de unas 2.500-3.000 raciones a la semana.

Son platos humildes, platos sencillos.

Unas lentejas, unas judías,

unas migas, una ensaladita de patata campera,

-una pasta que tenga nutrientes. -Es una cocina de resistencia.

Estábamos acostumbrados a hacer cosas minimalistas

y platos pequeños y estamos haciendo comida

pues eso, como si fuera para un regimiento.

-Me ha supuesto un poco saber de verdad

quién está a nuestro lado, a valorar más las cosas,

que somos muy vulnerables.

-Yo no he cocinado nunca.

-Hemos hecho un curso acelerado de cocina

que nos ha venido muy bien a los dos

y la verdad, lo mejor ha sido estar juntos.

El apoyo es total hasta aquí.

Luego ya, lo que es la directora del colegio con sus ayudantes

se lo llevan a allí para realmente repartirlo.

Soy Nuria, directora del colegio Valle Inclán

y ahora mismo, vamos a repartir toda la comida

que hemos estado haciendo con los hermanos Sandoval

y vamos a repartir comida para 280 personas,

cuatro días.

El menú de hoy es un menú sencillo.

Tenemos una pasta al "pomodoro",

tenemos una ensaladita de lentejas con un poquito de tomate,

verdurita, una vinagreta...

Tenemos un guisito de judías con chorizo,

unas migas,

unas croquetas que nos ha dado un proveedor también

para freír, el queso y el pan.

O sea, esto es lo que más o menos pueden elegir

las familias cuando llegan al colegio y dicen: "Somos cuatro".

Entonces, se le pone cuatro de cada

para que ellos se lleven y ya de aquí hasta el lunes

pues o se lo puedan repartir en casa y puedan comer.

Se verdad que lo que han hecho hay que agradecérselo,

no solamente por la cantidad de comida que han dado,

sino por el cariño que le han puesto a todo.

Tenemos que resistir.

Por eso "Resistiré", la canción del Dúo Dinámico,

ha sido la más famosa durante toda esta pandemia

y hoy, aquí y ahora,

tenemos a una de las voces de esa canción.

Ya lo estáis viendo, Ramón Arcusa desde Miami.

Bienvenido a "Saber vivir". Quién te iba a decir a ti

tantos años después de cantarla por primera vez,

ese "Resistiré", que se iba a convertir

en todo un símbolo de lucha y de esperanza.

Así es, bueno, estamos encantados tanto Manolo como yo,

de haber podido... Que esta canción que ya tiene 32 años,

de que ya ha sido otra vez un éxito entre comillas,

por culpa de la pandemia,

pero la verdad es que estábamos encantados y alucinados

de que cada noche, viéramos cantar a millones de gargantas

de España, la canción de una unión.

Parece que nos une.

Esta canción nos ha unido como lo une la Selección española.

Es lo único que quieren los españoles.

Y uno en Estados Unidos.

Todos la hemos cantado, mejor o peor.

Bueno, ¿y cómo estáis viviendo allí?

¿Cómo estáis resistiendo en Miami el ataque del coronavirus?

Bueno, bastante "light", por decirlo en inglés.

Aquí la pandemia se pasa... empezó tarde y es más "light".

Entonces podemos pasear, podemos hacer un poco de deporte,

y bueno, Miami es una ciudad muy plana,

más bien de casas bajas,

y entonces los pocos edificios que hay son de bancos y tal,

en el "Downtown".

Y no hay edificios grandes

con vecinos que se abren de un balcón a otro

ni bares cada cinco minutos, entonces...

Es más difícil el contagio.

Pero bueno, tomamos todas las precauciones,

vamos siempre con máscara, etc. Y cuidando de guardar la distancia

que lo más importante. Precauciones que no falten.

Ramón, se acaba de presentar este libro,

"Soy un truhan, soy un señor (o casi)".

Un retrato de tu vida que dedicas por este orden,

a tus padres, Blas y Elena, a tu esposa, a Manolo,

60 años después, dices. "60 años nos contemplan".

Y a Julio Iglesias, ahí es nada.

Es que son las personas que han influido más en mi vida.

Evidentemente, mis padres.

Con Manolo llevo 60 años cantando,

con mi esposa llevo 50 de casado

y con Julio estuve casi 20 y otros más detrás.

Entonces, son los personajes que han marcado mi vida más

y lo que explico sobre ellos.

Entonces es una serie de anécdotas que he ido recopilando

y ahí está el librito y que estoy muy contento

porque he hecho una promoción

como nunca había hecho en mi vida con un disco.

Es un libro en el que cuentas tu vida,

una vida inseparable de Manolo, la otra mitad del Dúo Dinámico.

Fíjate lo que nos ha dicho de ti.

Ramón Arcusa es mi familia.

Ramón Arcusa hace 65 años que estamos juntos.

Nos estamos comunicando por tierra, mar y aire

todos los días del año y me alegro muchísimo

porque todo lo que dices ahí es la pura verdad.

Nada más que la verdad y toda la verdad.

¡Felicidades!

Manuel está estupendo porque sabe cuidarse muy bien.

¿Y cómo se cuida un hombre como tú?

¿Controlas mucho tu alimentación?

Porque me ha dicho un pajarito

que tienes muy buena mano en la cocina.

Bueno, la comida que comemos siempre con mi esposa

es comida mediterránea, básicamente,

o sea, los garbanzos, las lentejas, las ensaladas,

todo está al orden del día.

Y lo que decías es que

de cuando en cuando, para desengrasar,

en mi Twitter pongo platos que he probado en esta pandemia.

Y le he llamado "Cocinilla resistiré",

"cocinilla fácil y bueno".

Entonces, hice unos platos que tuvieron mucho éxito,

unos mejillones con crema de leche.

Al estilo un poco belga, pero con un toque personal.

Luego, inventé un plato que era

lentejas con almejas, que además de rimar, son muy ricas.

Y luego, un plato que ese no lo hice aquí,

pero lo había hecho en España y espectacular,

que es la morcilla de Burgos con manzana frita,

manzana royal gala, que es la que mejor le va.

Y es espectacular. Y otros platos más que iré poniendo,

igual me atrevo a hacer el segundo libro,

va a ser como el de Manuel, un libro de cocina.

Buena pinta tienen, desde luego.

Ya hemos visto que eres de buen comer,

¿y el ejercicio cómo lo llevas?

Porque tienes casi, casi el mismo tipín

que cuando empezaste.

Ah, no, no, qué va, ojalá, ojalá.

Hacemos, hago ejercicios, caminamos con mi mujer,

bastante.

Hago ejercicios en una...

en una pequeña lona.

Y también subo cada día

11 pisos andando,

vivo en un 11 piso en ese momento,

andando, para poner las piernas a tope,

porque al final, he estado encerrado,

para estar en forma. Para muchos españoles,

Ramón es la pareja de Manuel y Manuel, la pareja de Ramón.

De la pluma de Manuel, Manolo de la Calva,

nació la letra de la canción "Resistiré",

y bien que ha resistido en este tiempo de coronavirus.

Estamos en casa, estamos bien

y lo que tenemos que hacer es seguir las normas

que nos han dado,

porque de esa manera, podremos salir de esta pandemia.

La sensación que tengo es que cada vez va a mejor

y que seguramente, dentro de poco tiempo,

ya podremos vivir una vida normal.

En "Saber vivir", defendemos la música

como un ingrediente fundamental de la vida y de la salud.

Ramón, ¿qué sería de tu vida sin la música?

La música, no solo en mi vida, sino en la vida de todo el mundo,

es fundamental, porque ¿qué haríamos sin música?

Imagínate una radio sin música,

una televisión sin música, una vida sin música,

sería imposible.

Quizás es lo que más nos distingue de los animales,

somos capaces de crear música y disfrutar de ella.

Y creo que es fundamental y lo va a seguir siendo,

estamos en ello, hemos estado 60 años,

pues podemos estar unos cuantos más todavía.

Pues muchísimas gracias, Ramón, por recibirnos en tu casa,

allá, en Miami, tan lejos y tan cerca a la vez.

Solamente quiero decir que ojalá

podamos hacer conciertos este año, no por los conciertos,

sino porque será señal de que ya todo ha acabado

y que ha merecido la pena

el haber cantado "Resistiré".

Y bueno, adelante,

yo soy optimista

y creo que en junio se va a acabar

y nos vamos a olvidar del coronavirus

este verano, muy pronto, vas a ver.

Ojalá, ojalá vuelvan pronto esos conciertos.

Gracias, Ramón, como Ramón,

por cierto, hay muchas personas que llevan la música

dentro de sus venas, es el caso de esta niña que vais a ver,

11 años, se llama Karolina Protsenko,

es violinista y así de feliz toca, junto a su familia,

en su casa de California,

todos unidos por la música, unidos por la emoción,

porque la vida no se para y sigue latiendo

al ritmo de cada nota musical.

¿Y qué efecto produce la música en la infancia,

sobre todo, después de tantos días encerrados en casa?

Lo descubrimos junto a David Gómez, pianista y compositor

en nuestro espacio de música y salud.

La música se ha convertido, durante este confinamiento,

en una forma natural de expresión emocional,

de distracción y comunicación en todas las casas,

especialmente, para los más pequeños.

Me gusta mucho la música,

hago canciones de Alaska y de Fito con mi padre.

La música nos permite saber cómo están nuestras emociones,

nuestros deseos y nuestros sentimientos.

Porque la música me hace ser feliz.

¿A que sí, Izan? -Sí, la música...

(CANTA)

Como si fuera una amiga, la música nos acompaña

desde que nos levantamos.

Me anima mucho ponerme música cuando me levanto.

Cuando bailo

y cuando me despierto,

porque me hace soñar y eso.

Yo hago manualidades escuchando música.

Así me ha quedado esta peonza.

Me encanta hacer los deberes con música,

porque así puedo ir más rápido y me concentro más.

Me gusta mucho bailar y cantar.

Por eso escucho canciones, porque me encantan.

Hasta que nos acostamos.

Nosotras, antes de irnos a dormir...

Ponemos música. -Para sentirnos mejor.

Para sentirnos mejor y dormir.

Antes de irme a la cama, me gusta escuchar música en la radio.

Y se ha convertido en la banda sonora nuestra de cada día.

# Cuando pierda # todas las partidas. #

# Tú bailabas, oscura la luna. #

# Pero sigue siempre en pie, # resistiré. #

Y un consejo, elegid una canción alegre, esperanzadora,

de estribillos pegadizos, la que vosotros queráis,

y ahora, podéis saltar y bailar hasta que el cuerpo aguante,

porque esa es la mejor medicina, ¡vamos!

# Bailando,

# me paso el día bailando,

# y los vecinos, mientras tanto,

# no paran de molestar.

# Bebiendo, me paso el día... #

Qué bien que suena la música y qué bien le sienta al corazón.

Hombre, es que nos relaja el músculo cardiaco,

de verdad, nos alegra el espíritu

y si conseguimos cocinar lo que más nos gusta

con la música que más nos gusta, es que ya es la leche.

Oye, cómo hilas tú, ¿eh?

No ha sido casualidad.

Hoy ves que te traigo aquí un montón de dulces caseros

a base de lácteos. Sí.

Vamos a intentar utilizar lácteos al natural,

es para alimentos supernutritivos y completos.

Vamos a alejarnos de los industriales,

que muchas veces, están con azúcar de más

y también tienen grasas añadidas.

¿Qué vamos a hacer, por ejemplo, con la leche?

Estos batidos maravillosos.

Más saludables, te traigo un batido de cacao puro.

Ya sabéis en casa, cacao puro,

lo endulzamos con plátano maduro.

Y además, vamos a utilizar leche sin lactosa,

que es un poquito más dulce y removemos con una vara de canela.

Fíjate qué rico, que además, va a dar un aroma buenísimo.

Qué bueno, ¿qué más? Seguimos con un batido de vainilla,

clásico de los clásicos, fíjate, tiene puntitas negras,

esa es la vainilla y la sacamos de aquí dentro, para todos en casa,

cuando lo compréis, con una puntilla, abrís por aquí

y sacáis todas las pepitas, buenísimo, endulzado con dátiles.

Y por aquí terminamos con un batido de fresa,

que es el clásico, podéis meter también frambuesa, por ejemplo.

Y ya tienen tanta fragancia las fresas del género Fragaria

que no hace falta endulzar con nada más.

Me gustan los batidos, pero ¿qué crees que puedo mojar

en esos batidos? Mira.

Tú quieres que te dé otra receta bien rica para hacerla tú.

Sí. Tengo por aquí

la gloria personificada en bizcocho.

Venga. Que es un "brownie cheesecake".

Hemos utilizado otro lácteo, en este caso, queso fresco,

que hemos batido y hemos hecho una "cheesecake" más saludable.

Sustituimos el azúcar por dátiles, añadimos huevo para poder hornearlo

y tenemos una mezcla con masa de "brownie",

que hacemos con chocolate del 80 %, con aceite de oliva

en vez de mantequilla, con harina integral

y con más nueces para enriquecer la receta.

Al final, me las he dado con queso.

Te la he dado con queso, pero te la voy a dar con requesón,

que me encanta ese queso, y podemos hacer un postre parecido

a la quesada pasiega. Me encanta, nos encanta.

De aprovechamiento, ¿cómo? Endulzando con el plátano

que se nos va a quedar malo, que lo tenemos por aquí

y con requesón, y lo vamos a hacer así.

Sustituimos también la mantequilla por aceite de oliva,

endulzamos con plátano y tenemos esta maravilla por aquí,

superjugosita, Miriam. Tiene una pintaza...

Buenísima. Te estás cuajando hoy, ¿eh?

Tú sí que te estás cuajando, tú sí que estás hilando bien hoy,

porque tengo por aquí una tarta de fresas y cuajada.

Sabía yo. Buenísima la cuajada,

está muy bien para tomarnos una cuajada tal cual,

pero vamos a versionarla, vamos a hacerla más divertida.

Tenemos una tarta que hemos hecho con leche,

que es a la que hemos añadido el cuajo.

Hay que activarlo con calor.

Siempre que hagamos una masa de cuajada,

la llevamos a ebullición para que el cuajo actúe.

Y echamos las fresitas, arándanos, frutos rojos,

y en la base, granola casera,

que tenemos la receta en nuestras redes sociales,

muy rica, con dátiles, trituramos muy bien

y ya está, así de bueno.

Todo muy rico, muy saludable, todo muy bonito,

muy atractivo a los ojos,

pero te voy a poner una pega.

¿Qué pasa si alguien no puede tomar lácteos,

porque le sientan mal o porque no quiere?

No es ninguna pega, porque al revés,

nos animamos a hacer nosotros nuestra propia bebida vegetal.

Bebida vegetal, no leche,

que muchas veces, le llamamos leche vegetal.

Tengo ahí dos, y como me gusta que participes, Miri,

esto es de equipo, quiero que adivines qué es qué.

Por ahí tienes una bebida vegetal de un fruto seco

y por otro lado, de un cereal. Voy a empezar por esta.

Huélela, mírala, qué color.

¿Fruto seco has dicho? Sí.

¿De almendras? Eso es, bebida de almendras.

Bebida de almendras. ¿Cómo lo hemos hecho?

Dejamos las almendras en remojo toda la noche

y las cubrimos con agua. Al día siguiente, las colamos

y la volvemos a triturar con agua,

una parte de almendras por tres de agua.

Trituramos muy bien, colamos y lo tenemos, podemos echar canela,

dátiles para endulzar, lo que más nos guste.

Venga, voy a por la siguiente. Esa es la base de un cereal.

En casa tenéis que hacerlo, es muy sencillo.

No sé si puede ser avena. Eso es, bebida de avena,

mucho más rápida.

Por 200 gramos de avena, un litro de agua.

Lo ponemos en remojo media hora, nada más,

trituramos, colamos y tenemos esta maravilla.

Podemos endulzarlo con lo que queramos.

Y me preguntarás: "¿Qué hacemos con lo que nos sobre?".

Con la avena que sobra, con la almendra.

Otro postre saludable, podemos hacer unas galletas de avena

o una tarta de Santiago con la almendra molida.

Qué rico, ya tenemos recetas para todos los gustos

y para todas las preferencias, recetas que, por cierto,

podéis volver a ver en nuestra web de RTVE

y en las redes sociales del programa.

Marta, que tú lo haces que todo parezca fácil.

No, es que realmente es fácil.

Todas las recetas que hacemos en "Saber vivir",

en nuestra cocina saludable, son fáciles,

como la que os traigo, por ejemplo, ahora,

unas tortitas con plátano para desayunar

y para cenar, unas empanadillas rellenas de escalivada,

¿cómo te suena? Me suena bien,

pero quiero verlo. Vamos a verlo.

Porque saber vivir también es saber comer,

y qué mejor que hacerlo en familia.

Por eso, el menú que os traigo hoy es para compartir y saludable.

Empezamos con nuestro desayuno bien rico,

unas tortitas de domingo, día como hoy.

Vamos a hacerlas más saludables, vamos a echarle

harina integral y vamos a endulzar con plátano.

Simplemente, tenemos que triturar muy bien todos los ingredientes

en una batidora.

Cuando estén bien integrados,

los marcamos en una sartencita vuelta y vuelta y lo tenemos,

lo acompañamos con la fruta que más nos guste.

Las fresas son del género Fragaria, que en latín significa "fragancia",

por eso tienen tanto aroma.

Como comida, os propongo una crema bien fresquita

para hidratarnos sin darnos cuenta

y vamos a hacer una crema fría de guisantes con calabacín

y un poquito de ajo, tan sencillo como...

pochar el calabacín con el ajo.

Lo mezclamos con los guisantes

y trituramos todo muy bien con agua,

la cantidad que veamos para que quede fluido.

Para acompañar por encima,

vamos a hacer un crujiente de jamón superfácil.

Lo ponemos en una placa de horno

con papel sulfurizado.

Ponemos peso encima y horneamos a 200 grados durante 15 minutos.

Lo colocamos encima de la crema y "voilà".

Una de las cosas que más me gusta del buen tiempo

son las cenas en familia.

Por eso, traigo un picoteo buenísimo,

empanadillas en su versión más saludable, al horno.

Para el relleno,

hemos horneado una berenjena, dos tomates y un pimiento rojo.

Los hemos asado a 180 grados durante 35 minutos.

Los limpiamos muy bien,

nos quedamos con la pulpa

y lo mezclamos con dos latas de atún al natural.

Si queréis que sea en aceite,

intentad que sea en aceite de oliva virgen.

Lo mezclamos también con un huevo duro,

que hemos cocido en agua durante 10 minutos, bien picadito,

y metemos el relleno dentro de las obleas de nuestras empanadillas.

Os voy a contar un truco maravilloso,

y es que las empanadillas siempre se cierran por el lado de dentro,

por el lado donde estaban pegadas aquí, a las otras obleas,

porque están más húmedas y no hace falta incorporarle

ni más huevos, ni más agua para que se peguen.

Las cerramos muy bien,

las pintamos con huevo y horneamos a 180 grados

hasta que estén doraditas.

Espero que os haya gustado el menú de esta semana,

tenemos un desayuno cargado de dulzor

con la fruta que más os guste.

Seguimos con un primer plato que a mí me encanta,

os propongo para la comida esta crema fría.

Podéis hacerla con lo que queráis, si no tenéis calabacín,

podéis añadir puerro. Os propongo que lo sirváis

en vasitos individuales, bien fresquita.

Y para terminar, tenemos estas pedazo de empanadillas

en su versión más saludable, al horno.

No puedo decir nada más que lo que os van a decir ellas,

fijaos qué relleno.

Y con esta cosa tan rica,

me despido, feliz semana.

La cocina de Marta es fácil de aprender,

porque vemos las imágenes de sus recetas.

Y yo te digo una cosa, Marta. Dime.

No he visto un libro tan visual como este,

la Biblia de "MasterChef".

Fijaos, aquí tenéis todos los útiles de cocina,

todos los ingredientes y todas las recetas paso a paso.

Están llenos de imágenes para aprender a cocinar

y disfrutar de la cocina

de la manera más fácil y entretenida.

Podéis cocinar en casa con esta, la Biblia de "MasterChef"

y después de cocinar, por ejemplo, hacer ejercicio.

¿Te vienes a la playa, Marta? A la playa, si me dices dónde está,

yo me tiro de cabeza. Pues fíjate, aquí está la playa,

a ver si te animas a surfear como hacen estos dos campeones.

Este pequeño se llama Joao,

es brasileño y mirad cómo se mueve sobre las olas

con solo tres añitos recién cumplidos.

Mirad qué arte tiene ya sobre la tabla de surf,

siempre vigilado por su padre, eso sí.

Y si Joao os parece demasiado joven,

a ver qué os parece esta otra amiga de "Saber vivir".

Se llama Svetlana, es rusa y la hemos encontrado

en las cálidas aguas de la playa de Kuta,

en Bali, Indonesia.

Así se mete en el mar a los 72 años,

con su tabla de surf, sin miedo y con mucha ilusión,

porque siempre es pronto para surfear

y para llenarse de vida.

Me encanta, Miriam. Di que sí,

hasta el domingo que viene, que ya será verano, cuidaos mucho.

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Saber vivir - 14/06/20

14 jun 2020

En este programa hablamos de las personas invidentes y las dificultades añadidas que les han supuesto las medidas de prevención de contagio del coronavirus en su día a día: la recomendación de no tocar tanto como antes o incluso el llevar mascarilla. Descubrimos cómo mantener nuestro sistema inmune en plena forma, cómo fortalecer los brazos y los hombros en una clase de yoga o los últimos avances que se están haciendo una la vacuna contra el coronavirus. Aprendemos consejos para prevenir intoxicaciones alimentarias con el huevo ahora que viene el calor, cómo la música influye a los más pequeños de la casa y a preparar un menú saludable para todo el día sencillo y delicioso.

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