Saber vivir La 2

Saber vivir

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No recomendado para menores de 12 años Saber vivir - 03/05/20 - ver ahora
Transcripción completa

en los que directamente se decía:

(Música)

Hola, ¿qué tal estáis? Muy buenos días,

¿cómo va este primer domingo de mayo?

Día de la Madre, de todas las madres de España,

y también del mundo, que ahora, más que nunca,

lo están dando todo por la salud de los suyos

y si tienen que ejercer de profesoras de gimnasia en casa,

lo hacen así de bien.

Dándonos todo un ejemplo de vida, de alegría, de ilusión

y por supuesto, también de saber vivir.

Así que felicidades a todas las madres,

hoy, en este programa os vamos a cuidar mucho,

bueno, a vosotras y a toda vuestra familia,

y vamos a empezar subiendo el volumen de la música

porque vamos a bailar

con la profesora de baile más salada, Helen Canadell,

ahora, desde casa.

Bueno, ha llegado la hora, porque os veo,

estamos haciendo más ejercicio que en toda nuestra vida

estos días que estamos en casa.

Sesiones de gimnasia, de baile, de todo.

Pero ¿qué hay que hacer primero? Calentar.

Pues empezamos este calentamiento,

como siempre, en cualquier clase de baile,

desde arriba hacia abajo, hacia los pies,

movimientos de cabeza, a un lado, a otro. O Rápido.

Podemos ir hacia una oreja y hacia la otra.

Vamos con la rotación, a un lado,

al otro.

Continuamos con movimiento de hombros, aquí. Tres.

¿Para qué vamos a usar, tener esto bien destensado?

Pues para bailes como salsa.

Segunda parte, brazos aquí en cruz

y se mueven haciendo unos circulitos,

primero hacia atrás, aquí.

Hacia adelante, dos, tres.

Bajo y subo.

Y luego, la parte más lumbar, brazos aquí en cruz,

veo de frente a mi Michael Jordan.

¿Por qué hemos hecho tanto movimiento?

Vamos a soltar un poco de música disco.

Venga, vamos a continuar con esta tercera parte del cuerpo,

para unas caderas y cinturas bien calientes

para hacer un baile chulo. A un lado,

uno, centro, dos, tres.

Y lo mismo al otro lado. Uno, dos, tres.

Y ahora, a un lado y al otro.

¿Y qué pasa si hacemos unos círculo? Hacia un lado.

Movimientos de cintura que a mí me gustan en baile,

pues un merengue, por ejemplo.

Venga, que ya casi, casi lo tenemos, yo voy a coger una silla,

hacer como si fuese una campana.

Tengo la rodilla un poco doblada

y vamos hacia adelante y hacia atrás.

Esto nos da mayor seguridad para nuestras rodillas,

nuestros tobillos.

Desde aquí, última parte de saltitos,

apartamos la silla.

Ponme, ponme este "rock and roll", a ver qué hacemos.

Bueno, chicos, yo no sé si estáis están animados

y preparados como yo, espero que sí,

os dejo aquí y nos vemos en el próximo programa.

Seguid bailando.

Cualquier momento del día es bueno para hacer ejercicio,

tenemos que hacerlo para tener buena salud.

¿Qué tal os habéis levantado esta mañana?

Si tenéis algún dolor de garganta o habéis estornudado,

muy atentos a la consulta de nuestro médico de familia,

ahora, desde casa.

Muy buenos días, doctor Fabiani, consulta a domicilio.

Mira, yo ya no sé si esto es mera sugestión,

pero algunos días me estoy notando un dolorcito de garganta.

Bueno, no sé si es sugestión, pero es normal

que a lo largo del día, de la semana,

en todo momento del año tengamos pequeñas molestias,

esto es normal, nuestro cuerpo está vivo, reacciona.

La buena noticia es que eso, normalmente, se resuelve solo,

en el caso que me comentas, pequeñas molestias de garganta,

esas pequeñas molestias, a veces, son simplemente irritativas

y pasan en dos o tres días.

Aunque también es cierto que a veces,

el dolor de garganta es el inicio

de que va a empezar una faringitis o un resfriado.

De cualquier forma, no tendría ninguna importancia.

Bueno, y la pregunta del millón, si nos duele la garganta,

vamos a la farmacia, ¿y qué compramos?

¿Paracetamol o ibuprofeno?

Siempre que hablamos de analgésicos, de antitérmicos,

tenemos que recordar por una cuestión de seguridad,

lo primero que recomendamos es el paracetamol.

Y paracetamol,

hablamos fundamentalmente de dosis de 500 o de 650 miligramos,

no hace falta esa pastilla de un gramo,

no hace falta dosis tan altas,

dosis recomendada es la que hemos comentado.

Que el paracetamol no resuelve del todo las molestias,

que no llega a controlar la fiebre, pues podemos utilizar el ibuprofeno,

que es un buen antiinflamatorio, uno de los más seguros que tenemos,

y en este caso, dosis de 400 miligramos,

de nuevo, no hay que irse a la dosis máxima de 600 miligramos.

Esas dosis son las recomendadas en adultos

y tanto las de paracetamol como las de ibuprofeno

las podemos comprar en farmacias sin necesidad de receta médica.

Ni que decir tiene, lógicamente, que si empezará con fiebre muy alta,

tendrías que contactar con tu médico

para ver por qué motivo tienes ese dolor de garganta

con fiebre elevada.

Pero que ya te adelanto una cosa, hablamos del dolor de garganta,

de analgésicos, y ya te digo

que muchas veces, esos dolores de garganta,

esos pinchazos, esas irritaciones,

a veces, se alivian más con un vaso de leche calentita

o con una infusión, que con una pastilla.

Ya que hablas de hidratar,

¿qué te parece hacer unas gárgaras con agua y sal?

En el caso de las gárgaras,

las gárgaras con agua caliente y con sal,

pues parece que tienen cierta eficacia.

Pero tenemos que recordar dos cosas importantes,

son un alivio, por lo tanto, no deben reemplazar el tratamiento,

es decir, si para una faringoamigdalitis

me han recomendado, por ejemplo, tomar un antibiótico,

no porque yo vaya a hacer gárgaras con agua caliente y sal

debo dejar de tomar el antibiótico. Esto es evidente.

Y segundo, las gárgaras son con agua caliente,

no con agua hirviendo, que hay gente que cree

que mientras más caliente ponga el agua, mejor.

El agua muy caliente puede ser irritativa

y nos puede empeorar las molestias.

¿Y si hacemos esas gárgaras con agua caliente y con miel?

La verdad es que la miel ha demostrado

que disminuye la tos irritativa,

esa tos seca, pesada, por ejemplo, por la noche,

alivia bastante con la miel. Así que si esa suavidad nos alivia

también un poco las molestias al tragar

puede ser una buena idea.

Pero recordemos, de cualquier forma, que la miel,

por muy natural que sea, que lo es, tiene bastante azúcar,

así que tenemos que limitar su uso,

sobre todo, si somos personas diabéticas.

Hablamos de remedios cuando ya nos duele la garganta,

¿pero cómo podemos prevenir ese dolor?

Depende de la causa del dolor.

Es decir, para prevenir

dolores de garganta de tipo irritativo,

las recomendaciones son evitar tomar alimentos

muy fríos o muy calientes, que irritan la mucosa

y favorecen esos dolores.

Evitar fumar, fundamentalmente.

Evitar hablar muy alto,

esto ocurre, sobre todo, cuando estamos en sitios cerrados

donde hay mucho ruido y tendemos a subir mucho la voz.

Esto son medidas que nos pueden ayudar

a disminuir el dolor irritativo.

Ahora, si yo quiero prevenir un dolor de garganta

que, por ejemplo esté provocado por un virus,

el tipo típico cuadro de faringitis vírica,

o de resfriado, que cursa con dolor de garganta,

pues hay algo que hemos hablado mucho de él,

que es el lavado de manos.

Es decir, cualquier medida que me ayude a disminuir

el riesgo de contraer virus respiratorios,

pues nos puede ayudar,

y el lavado de manos es una fórmula maravillosa.

Hablamos de otro síntoma

que es un clásico en esta época del año,

en primavera, que son los estornudos.

¿Es cierto que detrás de un estornudo

siempre hay un resfriado de que quiere dar la cara?

A veces, detrás de un estornudo, lo único que hay

es que me ha entrado un poco de polvo en la nariz

y estornudo y se acabó. Y no estornudo más veces.

Tenemos que recordar que el estornudo

es un mecanismo de defensa, es un acto reflejo,

que produce la mucosa respiratoria, el estornudo, para limpiarse.

Es verdad que el estornudo puede aparecer en un resfriado,

pero también puede aparecer en la alergia

y estamos en un periodo en el que todavía se ven resfriados

y ya empieza a haber algunos síntomas de alergia.

Normalmente, es verdad que el estornudo alérgico

suele tener una característica y es que va como en grandes ataques,

en salvas que llamamos.

Es decir, yo no estornudo una vez, sino una vez que estornudo,

a lo mejor estornudo 10 o 15 veces seguidas.

Eso es algo muy típico de la alergia.

Eso, cuando va unido sobre todo a ese picor nasal,

a ese picor, a veces, del paladar, a lagrimeo...

Bueno, nos apunta más

a que el origen sea más alérgico que un resfriado.

Algo que las personas que son alérgicas

conocen perfectamente.

Y además, es importante saber esa diferencia

porque supongo que la medicación también será distinta.

Es verdad que para la alergia, fundamentalmente,

utilizamos los antihistamínicos,

recordemos que para disminuir los síntomas de alergia,

lo fundamental es:

uno, intentar limitar la exposición a lo que nos da la alergia.

En el caso de la primavera, sería el polen, en general.

Y otra medida es la toma de antihistamínicos.

Que disminuyen todos los síntomas, no solo los resfriados,

sino el resto de síntomas de la alergia.

En el caso de los resfriados, es verdad que los resfriados,

el estornudo que aparece en el resfriado,

no hay un tratamiento específico para él.

El propio antihistamínico a veces alivia,

por eso, los preparados anticatarrales

suelen llevar pequeña cantidad de antihistamínico

para aliviar también esos estornudos.

Y luego, ya, si el resfriado da otros síntomas como malestar,

dolor de cabeza...

Pues ahí podemos recurrir al paracetamol,

que acabamos de mentar.

Otro síntoma que puede dar, por ejemplo,

es la congestión nasal. Para descongestionar,

¿es mejor que recurramos a los descongestivos de la farmacia

o, por ejemplo, a hacer unos vahos en casa?

Tenemos que ser muy cautos con el descongestivo nasal

porque produce un efecto casi milagroso,

tiene uno la congestión nasal,

se echa ese espray y, en cuestión de segundos,

rápidamente siente la nariz despejada

y esto engancha un poco.

Y además, el riesgo que tiene es que además de enganchar,

está demostrado que estos espráis

cuando se utilizan de manera continuada,

favorecen luego una rinitis, un atasco nasal de rebote,

con lo cual, deben ser medidas muy puntuales

y en casos muy concretos y siempre evitando el uso prolongado.

Sí puedo utilizar, si tengo esa congestión nasal,

pues esos lavados con suero fisiológico,

beber líquido con abundancia

y sonarme la nariz, que no es mala cosa.

Y para eso, siempre pañuelos desechables.

Claro, pañuelos desechables, que como su propio nombre indica,

son desechables. ¿Esto qué quiere decir?

Que se utilizan y, después, se desechan.

Es decir, que son de usar y tirar. No de guardar para después

porque me ha quedado una esquinita libre...

No, yo utilizo los pañuelos y los tiro

porque esos pañuelos, lógicamente,

tienen virus y pueden contagiar a otras personas.

E inmediatamente después de sonarme la nariz,

un buen lavado de manos,

para prevenir cualquier tipo de infección respiratoria.

Los resfriados de toda la vida

y este coronavirus que ahora nos tiene tan preocupados.

Claro. Lo hemos dicho por activa y por pasiva,

hay que lavarse las manos, creo que nunca

nos hemos lavado las manos y hemos usado mascarillas tanto.

Y ya no hablemos de los estornudos, cuando uno estornudo,

hay quien le mira raro,

como si uno le fuera a contagiar directamente.

Es conveniente que recordemos que el estornudo

no es especialmente un síntoma orientativo

de la infección por coronavirus,

con los datos que tenemos a día de hoy.

Pero te voy a decir algo,

si cualquier estornudo que le ocurra,

que tenga una persona que está cerca de nuestra

en el supermercado o cuando estamos pasando por la calle

porque vamos a trabajar, nos ayuda a recordar

que tenemos que mantener la distancia de seguridad,

que tenemos que usar las mascarillas,

que tenemos que lavarnos las manos, es decir,

si estos síntomas en otras personas nos ponen en alerta

y nos recuerdan esas medidas que son esenciales

que pongamos en marcha, pues bienvenido sea.

Y que tampoco debemos tocarnos la cara con las manos,

no sé si tampoco cuando llevamos mascarilla y guantes.

No debemos, la verdad es que no debemos hacerlo.

Esto es uno de los grandes riesgos

del uso de las mascarillas y los guantes,

que algunas personas se confían, se relajan,

y me da una falsa sensación de seguridad,

de bueno: "Como llevo guantes y mascarilla, estoy protegido".

Entonces, me relajo y no pongo en marcha

esas otras recomendaciones que siguen siendo necesarias

aun usando las mascarillas y los guantes.

Por ejemplo, la distancia social, este metro y medio o dos metros,

idealmente, tres metros a mantener con las otras personas,

debemos seguirlas aplicando

aunque llevemos mascarillas y guantes.

Aunque lleve los guantes,

tengo que, nada más llevar a casa, lavarme las manos.

Y aunque llevo los guantes, no me puedo tocar la cara,

porque si con las guantes toco alguna superficie,

y ahora me toco la cara, la nariz... Me puedo contagiar igualmente.

Son dos buenos recursos, pero que no nos pueden hacer perder,

digamos, las precauciones respecto a las otras medidas

que estamos recomendando.

Lo que está claro es que hay que saber

proteger nuestra salud, hay que saber cuidarse,

porque así estamos cuidando también a los demás.

Pero claro, hay una manera correcta de hacerlo.

Tenemos que escuchar en ese sentido qué tiene que decirnos

la farmacéutica Marián García,

es decir, la boticaria García, que se las sabe todas

de mascarillas y de guantes.

Lo primero que tenemos que hacer antes de ponernos una mascarilla

si tenemos el pelo largo como yo es recogernos el pelo.

Después, nos lavaremos las manos con jabón muy bien.

Pasamos a ponernos la mascarilla, muy importante,

la cogeremos siempre por las gomas, nunca por la parte central.

Cogida por las gomas, la llevaremos hacia las orejas

y con la plaquita metálica que suelen llevar

la ajustaremos a la nariz.

Si la barbilla queda al aire, como es el caso,

tiramos desde la parte de atrás

y cubrimos de manera que nariz, boca y barbilla queden cubiertas.

A la hora de retirarnos la mascarilla,

volvemos a lavarnos las manos,

segunda vez que nos lavamos las manos.

No nos llevamos las manos hacia el centro de la boca,

no tocamos la parte central, siempre de las gomas.

Y si es una mascarilla desechable, la tiraremos al contenedor gris.

Por último, tercera vez que nos lavaremos las manos.

A la hora de quitarnos los guantes,

el cuerpo nos pide hacerlo

como con los guantes que usamos en la calle, de lana.

Vamos a aprender cómo hacerlo de manera segura en tres pasos.

El primero, con la mano dominante,

en este caso, esta es mi mano dominante,

haríamos una pinza en el otro guante y traccionaríamos hacia arriba,

de modo que esta mano se ha quedado limpia en todo momento.

Segundo paso, hacemos un gurruñito con este guante que está sucio,

con el guante sucio. Ahora viene el tercer paso,

que es muy importante, porque, ¿qué nos pide el cuerpo?

Ir con la mano limpia al guante, error.

Cogemos un dedito, lo metemos por debajo del guante

de manera que no toquemos la parte de afuera

y arrastramos hacia arriba.

Esta mano ha quedado limpia.

Cogemos el guante y lo desechamos en el contenedor gris.

Nos lavamos las manos, tachán.

Nosotros seguimos metidos en casa, pero la vida no para,

la naturaleza sigue su curso y la primavera ha venido

y nadie sabe cómo ha sido.

Afortunadamente, porque a la primavera

le da un poco igual si nosotros estamos en casa

o estamos fuera, sigue su curso.

Y llegan esos días más soleados, llegan esos días más largos,

llegan las temperaturas más cálidas,

pero bueno, que no tenemos que preocuparnos,

nuestro cuerpo se habitúa a esos cambios, de hecho,

se habitúa todos los años

a los cambios de todas las estaciones.

Son días más soleados, como tú decías, pero claro,

estamos en casa.

¿Eso significa que podemos tener deficiencia de vitamina D?

En general, no debemos preocuparnos.

La exposición solar para la vitamina D

no tiene que ser una exposición solar muy alta,

de hecho, con apenas 20 minutos es más que suficiente.

Así que, si alguien tiene la suerte de tener en casa

una pequeña terraza o un balcón, puede aprovechar.

Y si no, en una ventana que esté bien soleada.

Y si no, el día que salgamos a la compra,

pues vamos por la zona más soleada para llevarnos esa dosis de sol

que no solo viene bien para la vitamina D,

sino que, a veces, nos reactiva, nos pone las pilas.

Pero te adelanto,

que si queremos cuidar la salud de nuestros huesos

y por eso nos preocupa la vitamina D,

también es importante que recordemos una dieta rica en esa vitamina D,

rica en calcio y hacer ejercicio físico.

Todo es fundamental

para una buena salud de nuestros huesos.

Entonces, ¿no debemos recurrir a los suplementos de vitamina D?

En general no, Miriam,

con una alimentación rica en vitamina D,

que Aitor nos va a hablar específicamente de eso

en el programa de hoy, es más que suficiente.

Salvo casos muy concretos de déficit vitamínico

y donde el médico nos orientará específicamente

si tenemos que tomarlo, en general,

estos suplementos vitamínicos ni son necesarios ni son útiles.

Nos gusta ese sol de primavera, ese aire de primavera,

aunque parece que no a todos le sienta bien,

por aquello que dicen de: "La primavera la sangre altera".

Ya te digo yo que la sangre no se altera,

ni se altera ni está más tranquila,

a la sangre, la primavera le da igual.

Pero es verdad que hay gente que nota más ese cambio de estación

y se puede notar un poco más nervioso,

más irritable... Pero bueno, seríamos nosotros,

no sería la sangre,

y tampoco requiere ningún tipo de tratamiento.

Entonces, si nos sentimos más cansados estos días,

¿no es por la primavera? Podría ser por la primavera,

porque en este proceso de adaptación,

hay gente que se nota más cansada,

que duerme un poquito peor por la noche,

que lleva peor el cambio horario... Se puede notar un poco cansado.

Ahora, ¿ese es un problema de salud? No.

¿Es la astenia primaveral una enfermedad

que requiere tratamiento? No. En absoluto.

Se pasa solo y no debe preocuparnos.

¿Ni siquiera jalea real podemos tomar

o algún suplemento, algún multivitamínico?

Ni jalea real ni multivitamínicos ni nada,

para darnos energía no hace falta este tipo de productos

que no tienen ninguna eficacia. Y por supuesto,

ya que vamos a hablar de las bebidas falsamente energéticas.

Que lo que tienen es excitantes y mucha azúcar,

y no nos ayudan en absolutamente nada.

Si queremos tener más energía,

lo que tenemos que hacer es alimentarnos bien,

hacer ejercicio físico

y dormir un número suficiente de horas,

así de sencillo. Claro.

Pues muchísimas gracias, doctor Fabiani,

tenemos ahora una semana por delante

para seguir todos tus consejos,

también para cuidar nuestro organismo

aprendiendo a comer.

Precisamente, de eso vamos a hablar ahora,

no sé si en vuestra nevera tenéis pescado o marisco,

venga, que nos vamos de pesca.

Son las tres de la mañana, la hora de salir a pescar,

así que nos vamos ya hacia los mares a buscar unos cuantos calamares.

Estamos ahora mismo en lo que llamamos nosotros

la parte de Huelva, la costa de Huelva.

Yo estoy aquí porque me ha gustado siempre

el tema de la mar y el pescar.

Normalmente, salgo alrededor de 12 horas, 12 o 13 horas, 11...

14, según.

Quítale los bolos...

Pues ya hemos llegado aquí al sitio

donde vamos a hacer la primera calada de la noche.

A ver si tenemos suerte y podemos coger algún pescadito.

Una vez se echan la redes al agua,

vamos arrastrando durante tres horas o cuatro y después, al amanecer,

hacemos la primera levantada.

Yo soy mecánico y cocinero, las dos cosas.

Mecánico y cocinero.

Esto es lo más sano, y lo más rico y natural

que se puede comer a bordo de un barco.

Una paellita como hoy,

especial hecho para mis compañeros de cámara.

Trabajamos una hora y media o por ahí,

y después, nos comemos la comida, descansamos un poco.

Ya está, así hasta pasar las 12 o 14 horas que estamos aquí.

Son las ocho de la mañana y vamos a ver si hemos tenido suerte

y cogemos algo.

Vamos, vamos niños. Que se va el día.

Te has llevado un pulpo, ¿no?

El calamar más chico suele ser este.

Que ya a esto lo llamamos chipirón.

Porque es más cortito.

El tamaño no es lo mismo, lo único es que este ha crecido más.

Cada especie va a una canasta, los chocos a una canasta,

los calamares a otra, las "pelúas" a otra...

Una vez que lo cogen,

lo traen a la parte esta donde lavan el pescado

y una vez que lo lavan, lo clasifican por tamaños.

Esta está muy cotizada, sale a unos 20 euros el kilo.

Porque coges muy poca cantidad y entonces, vale muy caro.

El calamar es más rico que el choco, el sabor es más fino.

Y este es el ojo.

El ojo, que por aquí expulsa el agua para moverse.

Alto en proteína y bajo en calorías,

el pescado es lo más sano que te puedes comer hoy en día.

(Música)

Ya llega la hora de irnos para casa,

hemos terminado el día, la jornada,

llevaremos ahí unos 60 kilos de calamares,

unos 40 kilos de choco y en fin,

alrededor de 30 o 40 kilos de pulpo.

Es decir, el día no ha ido malamente.

Así que nos vamos hacia puerto.

Muy buenos días, Aitor, desde casa,

hoy vamos a hablar del pescado, y del marisco concretamente,

que recibimos de nuestros mercados gracias a las gentes de la mar

y después, también a los miles de transportistas.

Aunque es cierto que en estos días de confinamiento

estamos consumiendo mucho menos pescado y marisco.

Sí, y seguramente se deba a este miedo

que hay especialmente

por los productos frescos que están expuestos.

Es decir, hay muchas dudas

y mucha gente se pregunta si será seguro o no será seguro

este miedo infundado

de podré consumir pescado que esté expuesto

o frutas y verduras que estén expuestas.

De ese modo, aunque ha bajado el consumo del pescado fresco,

sí que vemos que ha aumentado el del pescado congelado.

Entonces, digamos que da igual la modalidad,

el pescado es un alimento que es saludable,

independientemente de que lo compremos

fresco o congelado.

Porque en ese proceso de congelación,

se mantienen todas sus propiedades.

Aclaremos y recordemos cuáles son las recomendaciones,

¿cuántas veces a la semana deberíamos consumir pescado?

Pues mira, las recomendaciones oficiales

hace un tiempo decían

que entre una y dos veces a la semana,

ahora sabemos que como hay que priorizar

el pescado frente a otras fuentes proteicas

como, por ejemplo, la carne,

se recomendaría incluso que llegásemos

a tres o cuatro raciones por semana.

Pero de todos modos, si hay alguna persona

que no quisiese comer pescado,

esos nutrientes como las proteínas o el omega 3

que destacan mucho en el pescado,

también se podrían encontrar en otros alimentos.

Mi recomendación sería que intentemos aumentar pescado

y reducir el consumo de carne en general.

Dentro de ese pescado,

me quiero fijar ahora en un pescado azul pequeño

como son las sardinas que son ricas en vitamina D,

esa vitamina procedente del sol

de la que antes nos hablaba el doctor.

Efectivamente, fíjate que aunque la vitamina D

no sea per se una vitamina esencial,

porque la puede sintetizar nuestro cuerpo

exponiéndonos al sol de manera responsable,

sí que es bueno acompañar a una dieta

que tenga alimentos ricos en vitamina D.

Y aquí el papel que juegan, por ejemplo, los huevos,

el pescado azul, especialmente el pequeño,

que ya sabemos que lo puede consumir

toda la familia, puede aportar un extra importante.

También lácteos y ojo,

porque no solo están en alimentos de origen animal,

podemos encontrar vitamina D en algunos tipos de hongos,

de setas,

especialmente, en las setas shiitake,

que cada vez se conocen más,

y que ahí también podríamos encontrar

esta vitamina tan importante en un momento de confinamiento.

Nos preocupa ahora esa vitamina D,

claro, nos exponemos mucho menos al sol.

Hablando de los lácteos, si los consumimos desnatados,

¿también aportan esa vitamina D de la que nos hablabas?

Pues mira, la aportan en general, pero porque se han enriquecido.

Esto pasa mucho cuando los lácteos se desnatan,

pierden algunos de sus nutrientes.

Hay algunas vitaminas, como la vitamina A o la D,

que se llaman, que son liposolubles.

Eso quiere decir que están dentro de la grasa de ese alimento.

Cuando quitamos la nata de los lácteos,

quitamos esa vitaminas. Para compensar,

lo que muchas veces hace la industria

es añadir esas vitaminas que se han perdido por el camino.

Entonces, digamos que sí que la seguiremos tomando

siempre y cuando sea una leche que esté enriquecida en vitamina D.

A esos lácteos desnatados se recurre, precisamente,

y sobre todo, cuando nos ponemos a dieta,

cuando queremos bajar de peso.

Sí, esto era, digamos, una manía de quizás hace unos años

en los que directamente se decía:

"Empiezas una dieta de adelgazamiento,

pásate a todos los desnatados".

Y luego, nos hemos dado cuenta, con el tiempo,

de que esto ha sido un error.

Primero, porque las calorías que reduces

pasándote a un producto desnatado son muy mínimas,

no importan, luego, además,

la gran mayoría de productos desnatados

luego tienen que compensar la falta de grasa

con un sabor más intenso,

es muy común encontrarse lácteos desnatados

que luego han compensado esa falta de sabor

con azúcar, por ejemplo.

Y además, como comentamos en el último programa,

ese efecto canela de errores que cometemos en alimentación,

fíjate, hay personas que se pasan a los lácteos desnatados

creyendo que van a adelgazar y como no sacian,

porque son alimentos muy poco saciantes,

resulta que a lo largo de la mañana o a lo largo de la tarde,

consumen más cantidad de calorías y de productos

y esto le habrá pasado a cualquier persona

que, por ejemplo, desayune leche desnatada

y luego, nota que es como si no hubiera comido nada

y tiene hambre a media mañana.

Recuerdo que ese efecto canela del que nos hablabas

consistía en fijarnos únicamente en lo bueno

que se dice que puede ser un alimento

sin preocuparnos en la manera en la que lo estamos consumiendo,

en la manera en la que lo preparamos.

Eso puede ocurrir también con el pescado,

con el marisco o incluso con el calamar.

No es lo mismo tomarlo a la plancha que rebozado,

frito, a la romana...

Completamente, eso le pasa a mucha gente.

"Qué bien mi cenita, estoy tomando pescado",

o "Estoy tomando marisco, mi pescado rebozadito,

mis calamares a la romana...".

Y se olvidan de que, a lo mejor, están consumiendo

incluso más cantidad de rebozado y además, aceite frito,

que de propiamente pescado en sí mismo.

Entonces, es muy buen ejemplo el que has puesto,

no solo hay que conformarnos con: "Estoy tomando pescado",

sino que sea en una modalidad saludable.

Y podría pasar lo mismo también en las conservas,

deberíamos mirar los ingredientes, y especialmente,

comprobar que se está utilizando un aceite que sea saludable.

No nos vale un aceite de girasol o un aceite vegetal cualquiera,

sino que intentemos buscar conservas de pescado

con aceite de oliva virgen extra o al menos, al natural.

Y en caso de que optemos por esos calamares a la romana

o croquetas, por ejemplo, será mejor siempre hacerlos caseros

que recurrir a los industriales, ¿no?

Sí, seguramente va a ser mejor, no obstante,

tampoco nos tenemos que conformar y tranquilizar de:

"Bueno, yo es que siempre preparo los calamares en casa".

Ya, pero independientemente de que los hagas caseros,

les estás añadiendo una gran cantidad de pan

y de una cobertura que vas a freír.

Es preferible que dediques ese tiempo a cocinar el pescado

y otros alimentos de manera saludable

y no tanto a hacer rebozados caseros que sí,

serán algo mejores que los industriales,

pero no compensa, no compensa.

Así que, seguimos priorizando preparaciones que son más sanas

como el microondas, la plancha, el horno, el hervido...

Y nos vamos menos a los fritos,

que sabemos que no es tan saludable

por esas grandes temperaturas

a las que sometemos a los alimentos.

Optando siempre por lo más saludable

y en este caso, también por lo casero,

vamos a cocinar unas empanadillas. Bueno, nosotros no,

las va a hacer el pequeño chef Daniel

con la ayuda de su padre, Israel.

Unas empanadillas para comérselas y un chef también para comérselo.

Hoy, vamos a hacer empanadillas.

-Huevos, atún, eh... -Orégano.

-Orégano, tomate, masa... -¿De?

-No sé. -De empanadilla.

Ahora, pelamos los huevos duros.

-¿Por dónde se abre? -Dale golpes.

-¿Aquí? -Fuerte.

-Mejor pelo este. -Claro.

Ay, se ha caído.

Se ha escapado, ¿verdad?

Y ahora, añadimos el atún.

-Ahora, echamos el tomate. -Dani, poquito.

-¿Qué? -Poquito. Vale.

-¿Puedo removerlo? -Sí.

Mojamos el dedito con un poquito de agua

y lo extendemos por todo el borde.

Hacemos así.

-Y ahora, a la freidora. -Muy bien.

Y este es el resultado final.

Primero, le voy a soplar porque quema.

Aitor, como dice

nuestra nutri-cocinera Marta Verona,

son días estos para entrar en la cocina,

hacerlo en familia, como hemos visto al minichef Daniel

y hacerlo por nuestra salud, sobre todo.

Completamente, además, es que es una oportunidad única,

histórica, para intentar involucrar a los pequeños en la cocina,

pasar tiempo con ellos, que podamos hacer recetas

que no únicamente sea repostería,

sino que también se involucren en la comida saludable y, ojo,

también en la compra.

No hay que olvidar que también está bien

que aprendan a comprar y seleccionar

qué vamos a escoger dentro del supermercado.

Yo creo que, además,

en esta transición que hemos tenido,

hemos tenido primeramente un comportamiento

quizás algo más compulsivo en el que vaciamos las estanterías,

donde la gente se llevó a casa

muchos alimentos de primera necesidad.

Y ahora, poco a poco, se han normalizado más los hábitos,

la compra se parece un poco más al patrón convencional

y eso sí, no se están olvidando últimamente

las familias de introducir también caprichos

en la cesta de la compra antes de ir a casa.

Ya que has dicho caprichos,

yo tengo aquí el clásico de los caprichos,

que es el chocolate.

Completamente, sí, es uno de los alimentos favoritos

para rematar, a lo mejor, una comida,

para un picoteo digamos diferente y que nos llame mucho la atención.

También es cierto que aunque se ve siempre

como un capricho o un pecado,

no olvidemos que hay versiones del chocolate

que pueden ser perfectamente aceptables y saludables.

¿Cómo lo hacemos?

Simplemente, disminuyendo la cantidad de azúcar

en ese chocolate y aumentando la de cacao,

que además, muchas veces, son complementarias.

A más cacao, menos azúcar,

pues eso es lo que tenemos que buscar en la etiqueta,

porcentaje de cacao por encima del 75, del 80,

del 85 e ir subiendo poco a poco.

Que conste que yo sigo a rajatabla tus recomendaciones.

Oye, estos alimentos como el chocolate,

¿es cierto que son adictivos?

Bueno, quizás adictivo sea una palabra muy fuerte

y que habría que analizar dependiendo de la persona.

Lo que sí que es cierto es que son alimentos

que nos pueden generar una fuerte dependencia.

Y no solo porque el chocolate esté objetivamente bueno

y nos guste, sino porque a veces,

hay que estudiar en qué contexto lo hacemos,

lo que quizás puede causarnos dependencia

no es solo comer chocolate con azúcar,

sino tomarlo como una recompensa, que siempre lo consumamos

cuando estemos un poco deprimidos o estemos de bajón.

Es esa situación de contexto la que puede causar dependencia.

No solo el chocolate de manera aislada.

Son días, de hecho,

en los que buscamos la manera de subirnos el ánimo

y por eso, estamos oyendo hablar tanto del triptófano,

¿es cierto que esos alimentos ricos en triptófano

nos ayudan a sentirnos mejor?

Bueno, ojalá pudiera simplemente esconder la felicidad

en alimentos que estuviesen ricos en triptófano,

que tuvieran gran cantidad de este nutriente.

Ni mucho menos, fíjate, cuando hablamos de felicidad,

alimentación y salud, se relaciona mucho más con vivir,

con un estado nutricional saludable,

en general, es decir, que estemos en normopeso,

que seamos personas activas físicamente

y si llevamos una dieta saludable

y no tanto por que consumamos más o menos triptófano en la dieta.

Vale, vamos a aclarar,

¿qué es exactamente el triptófano y en que alimentos lo encontramos?

Pues mira, el triptófano es simplemente un aminoácido,

es decir, esas moléculas que forman las proteínas,

es un aminoácido más, esencial,

del que no nos tenemos que preocupar

de manera específica.

Nos lo encontramos en muchos alimentos

que tienen proteína completa.

Como por ejemplo, en los garbanzos,

también en la carne como el pollo y el pavo...

En otros alimentos que tienen

una importante cantidad de triptófano

aunque no son ricos en proteínas,

como, por ejemplo, el plátano también.

Es decir, una presencia muy variada,

pero no nos dejemos engañar

por reclamos de: "Alimentos ricos en triptófano

te van a hacer feliz",

no, no funciona así, es más, te digo,

ojalá, ojalá funcionase así.

Nos ha quedado clarísimo ese último mensaje,

muchísimas gracias, Aitor Sánchez,

dietista y nutricionista de este programa

que es "Saber vivir", todos podemos aprender a vivir,

gracias a especialistas como tú, como vosotros,

a los que recurre, por ejemplo, nuestra siguiente protagonista,

la actriz Gema de Medina, vamos a ver cómo se cuida.

Soy Gema de Medina, soy actriz

y empecé a estudiar a los 18 años y ahora,

desde que terminé la carrera, es hacer casting,

hacer pruebas...

Para lo que se necesita bastante energía

tanto mental como física. Muchas horas de trabajo

y es necesario llevar una buena alimentación

y cuidarte bien.

Sigo dando vueltas y más vueltas por un lugar frío,

buscando una respuesta que no voy a encontrar.

Empecé una dieta porque hace un año y medio o así

engordé seis kilos, no es que sea algo super...

Pero sí es cierto

que no me sentía bien conmigo misma.

Acudí a un profesional y es genial

porque te ayuda a mantener una dieta sana y equilibrada.

Vale, pues ahora, voy a enseñaros mi cocina,

aunque parezca un armario, no lo es.

Tengo yo mis dietas que me ha preparado Ruth,

mi nutricionista.

El desayuno es algo fácil, fruta, leche desnatada, café...

Tostadas con aceite y tomate y un poquito de queso fresco.

Después, a media mañana, como un yogur, una pieza de fruta,

unas nueces...

Y lo bueno que tiene mi nutricionista

es que ella me prepara nueve platos diferentes

donde yo puedo elegir como quiera.

Cada plato está compuesto siempre de verduras y proteínas,

eso es una maravilla.

Por ejemplo, pechuga de pollo a la plancha y ensalada,

unas lentejas estofadas con verduras,

o un mero a la plancha con moluscos al vapor.

Empecé la dieta hace un año.

A los cinco meses, perdí los seis kilos que quería perder,

pero de ahí, en lo que estoy trabajando,

ese mantenerme.

Lo estoy cumpliendo a rajatabla, porque yo soy muy disciplinada,

siempre que me propongo algo, voy a ello y mírame.

Mi nutricionista siempre me recomienda pan integral,

pero hoy no he encontrado... Vamos a llamarla.

-Hola, Ruth, ¿qué tal, cómo estás? -Hola, ¿qué tal?

Mira, te llamaba porque tengo una pequeña duda,

he bajado al súper y no había pan integral,

entonces, he comprado un pan normal, pero de semillas.

El integral siempre nos va a aportar

a nivel de nutrientes y fibra,

vitaminas y minerales superinteresantes,

y luego, también tiene un bajo índice glucémico

que es lo más importante,

va a entrar la glucosa en sangre mucho más lenta,

siempre, mucho más interesante que comas pan integral.

Hay que ser disciplinado,

hay que crear adherencia y lo que tenemos que pensar

es en buscar objetivos a largo o medio plazo.

Nunca pensar en hacer tres días una dieta superrigurosa

si al quinto, no lo voy a hacer bien.

Chao.

Bueno, pues ya tenemos todo listo para un desayuno completito.

Estoy muy contenta con los objetivos,

porque al final los he conseguido

empiezas a notar resultados desde la primera semana,

que empiezas a sentirte más ligera, mejor...

Y te sientes hasta más guapa.

# Ay, yo te quiero ver, sí, sí.

# Yo te quiero ver, ay, ay, ay. # Yo te quiero ver. #

Como dice Gema,

estos días hay que cuidar todavía más nuestra alimentación,

porque el riesgo de ganar peso es más alto.

Muy buenos días, doctor Gonzalo Guerra,

imagino que esto lo estarás viendo en tu consulta a distancia.

Buenos días, pues sí, estamos haciendo, como ves,

las consultas a distancia,

no queremos que la gente salga de casa.

Claro, el no salir de casa, entre otras cosas,

implica que nos movemos mucho menos,

caminamos menos y nuestra actividad física

se restringe drásticamente.

Como nuestro tránsito intestinal se va a ver ayudado

por una actividad física más intensa,

pues, ¿qué pasa?

Que en estos días en los que estamos más perezosos,

porque es lo que toca,

nuestro intestino también se está haciendo más perezoso.

Así que, el primer consejo para ir bien al baño,

es movernos más y, al final, si nos movemos más,

tendremos más necesidad de hidratarnos,

yo siempre tengo aquí a mano mi botellita de agua.

Botellita de agua. Es fundamental la hidratación,

como sabes, para que podamos ir bien al baño

porque el intestino grueso, ¿qué hace?

Deshidrata las heces, es decir, absorbe agua.

Si no bebemos suficiente,

se pueden deshidratar demasiado

y nos podemos estreñir todavía más.

Como muy bien has dicho, esto, al final,

es la pescadilla que se muerde la cola.

Como no nos movemos porque no podemos,

no nos entran ganas de beber,

no tenemos sed, bebemos menos,

y entonces, entre que nos movemos menos

y bebemos menos, el estreñimiento está servido.

Luego tenemos que intentar, que sé que no es fácil,

hacer un acto de disciplina

y aparte de hacer algo de ejercicio físico,

como puede ser caminar por casa o dar pequeños paseos,

intentar, eso sí, beber líquidos durante el día.

Aclaremos que en este caso, estamos hablando de beber agua,

no beber alcohol, pero, ¿qué pasa si estos días

que estamos encerrados en casa no nos apetece

o ni siquiera nos acordamos de beber agua?

Bueno, tenemos truquillos, has hablado muy bien,

has dicho: "No beber alcohol". ¿Por qué?

Porque es un arma de doble filo,

sé que a todos apetece más tomarse una cerveza

que un vaso de agua, evidentemente,

pero el alcohol nos puede deshidratar un poquito.

Y además, tiene muchas calorías.

Como estamos gastando menos, esas calorías las vamos a notar más.

¿Pero tenemos que beber solo

o tenemos que obtener el agua solo

de los vasos de agua, de las botellas

o de lo que bebamos habitualmente? No, en la fruta hay muchísima agua,

si yo me como una pera, estoy ingiriendo agua,

como decía mi padre, hay líquido, hay agua que está en el plato,

no está en el vaso.

La fruta, la verdura...

Las cremas, un salmorejo, todo esto nos va a aportar líquidos

y aparte, si no nos gusta mucho beber

todo el tiempo agua, podemos beber infusiones,

podemos beber zumos de fruta,

podemos beber refrescos sin azúcar...

Hay que hidratarse, que es lo importante.

En esos truquillos que nos decías,

nos estás hablando de alimentos que nos aportan agua,

pero que también nos aportan fibra,

tenemos fibra de los cereales, de las legumbres,

de las verduras... ¿Cuál es la mejor?

Puesto yo te diría que todas son buenas

para ayudarnos en el tránsito intestinal,

lo que tenemos que saber es qué efectos colaterales

puede tener cada una para elegir.

Te diría, por ejemplo, la fibra vegetal,

la fibra de la verdura, de la lechuga, de la alcachofa...

Los puerros, etcétera.

Esa fibra, efectivamente,

nos genera bastante volumen para el intestino,

pero también es una fibra que como se digiere mal,

nos puede dar gases, nos puede hinchar.

La fibra cereal, por otro lado, nos va a hinchar menos,

se va a digerir mejor, pero es verdad que en volumen,

aporta un poco menos de volumen que la fibra vegetal.

Por eso, ¿qué debemos hacer? Pues tomar un poco de toda

y dependiendo de cómo nos encontremos,

a abusar más de unas que de otras.

¿Y es verdad que cuanta más fibra tomemos

más saciados nos vamos a quedar y por tanto, menos comeremos?

Sin duda,

la fibra, uno de los efectos que tiene,

es el efecto saciante.

Evidentemente, si un día te vas a tomar solo una ensalada,

pues la cantidad de ensalada que tomarás será bastante grande,

quiere decir que toda esa fibra solo vamos a utilizar,

para nuestros nutrientes,

el agua de las hojas de lechuga y las vitaminas.

El resto va a ir a nuestro intestino,

luego nos va a saciar.

Si comemos un filete o un solomillo, evidentemente,

comeremos mucha menos cantidad y además,

no tendremos esa fibra, por lo tanto, nos saciará menos.

La fibra es un saciante natural

que es, además, de muy buena calidad como saciante.

¿Para ir bien al baño,

debemos incluir en nuestra dieta, por ejemplo,

las semillas de chía o de lino?

Pues mira, las semillas de chía y de lino

que se utilizan desde hace 1.000 años

y te cuento una pequeña curiosidad,

la chía, en lenguaje inca, porque viene de Sudamérica

significa fuerza, ¿por qué?

Pues porque tiene unas propiedades tremendas.

Es prácticamente un superalimento, tiene muchísimas vitaminas,

muchísimos antioxidantes...

Y genera un mucílago al hidratarse,

que es una fibra soluble que nos ayuda mucho a ir al baño.

Y además, se digiere muy bien.

Luego es muy recomendable utilizar ese tipo de semillas.

¿Y si las tomamos con yogur, vamos a potenciar su efecto?

Sin duda, lo haremos, porque el yogur, de toda la vida,

sabemos que es un excelente pre y probiótico,

tiene por un lado algunas bacterias,

algunos lactofilus que nos van a ayudar a digerir

y por otro lado,

tiene alimentos para esas propias bacterias.

Si le añadimos un prebiótico tan potente como la chía,

pues vamos a obtener un producto

muchísimo mejor para el estreñimiento.

Entiendo que todas estas recomendaciones

que nos das, están ayudando a educar

nuestro intestino para ir al baño todos los días.

Sin duda, que eso es lo que siempre venimos diciendo,

que hay que intentar educar el intestino.

¿Qué ocurre? Que ahora,

por estas circunstancias que estamos viviendo,

el intestino se está deseducando,

esto es como cuando dejas a los niños

una temporada en casa de los abuelos y dices:

"Es que me los has maleducado", pues pasa lo mismo,

como estamos metidos en casa, no nos movemos,

comemos a deshoras porque genera cierta ansiedad

no poder salir de casa y abrimos la nevera

con más frecuencia de lo que deberíamos.

Todas estas alternaciones, el beber menos,

no hacer ejercicio o comer a deshoras,

nos están deseducando el intestino.

Anteriormente, teníamos una rutina muy establecida,

que te levantabas a las 7:30 para ir a trabajar e ibas al baño,

tenía tu intestino asimilado que iba a esa hora.

Ahora, estás teletrabajando, te levantas más tarde...

¿Qué debemos hacer?

Tenemos que intentar no dejarle que se deseduque,

intentar beber, intentar movernos...

Intentar tener unos horarios más o menos fijos, o sea,

minimizar el impacto de este confinamiento

sobre la educación de nuestro intestino.

Pues muchísimas gracias, doctor Gonzalo Guerra,

con todos esos consejos,

seguro que conseguimos que nuestro intestino

funcione como un reloj, del desayuno a la cena.

Y si no sabéis qué cocinar,

vamos a recurrir a nuestra nutri-cocinera,

Marta Verona, vamos a ver con qué nos sorprende hoy.

Ahora, más que nunca,

la creatividad y la salud están de la mano.

Y os lo enseño con estas propuestas que os traigo tan ricas.

Para desayunar, ¿cómo suena eso de "porridge"?

Vamos a darle un toque especial

y vamos a hacer un desayuno supercompleto.

Seguimos con un plato para comer,

y vamos a hacer una ensalada muy original con lentejas.

Y para terminar, una propuesta de cena

y es un tataki de atún

sobre un taco vegetal también muy especial.

Vamos a empezar con el "porridge"

que se hace a base de copos de avena.

Calentamos la leche, fuego medio-bajo.

Y tengo que incorporar los copos de avena.

Dos partes de leche por una de copos de avena.

Tengo por aquí unas frambuesas.

Picoteo saludable.

Y aquí tenemos el ingrediente estrella

que no va a dejar indiferente a ninguno, mirad.

Las especias chai son la mezcla

de jengibre, canela, cardamomo, vainilla,

té negro, clavo, y lo tengo todo aquí.

Vamos a echar todas estas especias

que asociamos a sabores dulces en nuestra leche.

¿Cómo sabemos cuándo lo tenemos?

Cuando ha espesado. Y tiene esta textura.

Emplatamos y decoramos con la fruta que mejor nos venga.

Vamos a seguir con un plato para comer

buenísimo y completo que es una ensalada de lentejas,

parece que las lentejas solo las podemos comer en guiso

y no, también para los días de sol

podemos tomarlas un poco más fresquitas.

Tenemos nuestras lentejas ya cocidas, añadimos un cereal,

que en este caso es el maíz.

La proteína de la lenteja es incompleta

y la proteína de los cereales, como el maíz, también.

Pues bien, si lo combinamos, conseguimos una proteína completa.

El tomate, además, va a aportar un toque crujiente.

Que va a hacer que nos parezca más apetecible.

Y vamos con el pepino.

Y vamos a acompañarlo con una vinagreta de cítricos,

a base de lima y de naranja. ¿Por qué de cítricos?

No es casualidad,

las lentejas tienen hierro de origen vegetal

que se absorbe peor que el hierro de origen animal,

pues bien, si echamos un cítrico, vitamina C,

vamos a conseguir que se absorba mejor.

Y como toque especial, y como la cocina es creatividad,

se me acaba de ocurrir que con la naranja

le puede ir fenomenal el eneldo.

Y echamos todo sobre nuestra ensalada.

Si hay algo que me gusta de la globalización

es que hemos aprendido

a utilizar ingredientes de otras culturas.

Vamos a hacer un tataki de atún sobre unos cogollos de lechuga,

a esto se le llama sam,

básicamente, es comer de una verdura,

un taco vegetal.

Vamos a empezar la receta marinando nuestro atún.

Salsa de soja, aceite de sésamo y vinagre de arroz.

Mientras tenemos marinando el atún,

vamos a partir por la mitad los tomates cherry.

Tengo por aquí pepinillos agridulces.

Vamos a rebozar el atún.

Ponemos unos tres taquitos por cada sam.

Ya tenemos nuestro sam de tataki de atún con encurtidos.

Estos son todos los platos que hemos hecho hoy

para que veáis que la creatividad y la salud van de la mano.

Saber vivir en casa es más fácil que nunca.

Muy buenos días, Marta Verona,

chef y nutricionista de este programa.

Oye, me estoy dando cuenta de que tu imaginación en cocina

no tiene límites.

Bueno, yo creo que la creatividad es el motor del ser humano,

cuando creamos, somos felices

y qué mejor forma de hacerlo que en la cocina.

Así que eso de: "Qué rollo,

no sé qué hacer para comer hoy", se ha terminado con "Saber vivir".

Y además, es que ahora no tenemos excusas

para entrar en cocina,

tenemos mucho más tiempo para emplearlo aquí, cocinando.

Pero bueno, que si a la gente le cuesta, no pasa nada,

vamos a hacerlo con buen pie, de forma fácil,

haciendo repostería casera.

Repostería y casera, dos palabras que juntas suenan muy ricas,

sobre todo, si las juntas tú.

Bueno, y seguro que si lo haces también tú,

cuando termine todo esto, vamos a quedar

a hacer postres juntas. Claro que sí.

Y cuando estamos haciendo repostería casera, en casa,

vemos los dientes que lleva y podemos hacerlos más saludables.

Por ejemplo, tampoco hay que irnos muy lejos,

mira lo que tengo por aquí, mirad todos en casa.

Por favor, he preparado unas tortitas,

eso sí, saludables. ¿Te cuento cómo las he hecho?

Por favor te lo pido. Estoy apuntando.

Pues mira, las tortitas, por lo general,

lleva mantequilla derretida.

Hemos utilizado una grasa más saludable,

el aceite de oliva virgen.

Por otro lado, hemos sustituido

la cantidad de azúcar por plátano machacado.

¿Qué pasa? Que el azúcar en las masas

aporta esponjosidad. No es por nada,

pero mira qué esponjosas están estas tortitas sin azúcar.

El truco, para todos en casa,

es montar las claras aparte y así lo conseguimos.

Y terminamos las tortitas incorporando harina integral,

y para dar ese toque dulce que nos gusta a todos

para acompañar las tortitas, ¿qué mejor que unas frambuesas?

Fruta, ¿has visto? Claro que sí,

me parece muy buena opción esta, para un desayuno.

¿Algo más nos traes?

Claro, muchísimas cosas,

hemos dicho que la creatividad no va a faltar.

Otra idea, vamos a hacer unas magdalenas o un bizcocho,

eso sí, vamos a hacer la medida de toda la vida,

el bizcocho de yogur,

lo recuerdo para todos en casa, una medida de yogur,

una medida de yogur de aceite de oliva,

dos de, en vez de azúcar,

mira lo que tengo por aquí, una pasta

que vamos a hacer con los dátiles, un puré de dátiles.

Y tres medidas de harina integral,

tres huevos y vamos a añadir más aromáticos

para seguir reduciendo la cantidad de azúcar,

¿qué aromáticos tengo por aquí?

¿Sabes alguno? Mira qué tengo por aquí.

A ver qué tienes por ahí, qué me enseñas.

Cítricos, mira qué rica.

¿Lima? La lima.

Eso es, ¿sabes qué diferencia hay entre la lima y el limón?

Hombre, la lima siempre es un pelín más dulce, puede ser.

Efectivamente, la lima, aparte de lo obvio, que es verde,

y el limón es amarillo, tiene más jugo,

tiene mucho más zumo y además, es más dulce.

Así que, para incorporarlo en los postres

es mucho mejor utilizar lima que limón.

La típica limonada podemos hacerla con lima y echamos menos azúcar.

Muy bien.

Me parece una buena opción para la merienda de esta tarde

por ejemplo.

Bien, sigo con más ideas, ¿qué te parecen unas galletas?

¿Te gustan las galletas?

Hombre, cómo nos va a gustar, sobre todo si las haces tú.

Qué rica, tenemos que comer galletas juntas.

Te cuento, ¿cuál es el problema que tienen las galletas?

Mucha mantequilla,

a temperatura ambiente y eso nos permite amasar mejor.

Pues bien, no podemos sustituirla por aceite de oliva,

que es líquido a temperatura ambiente,

te propongo una grasa vegetal sólida a temperatura ambiente.

¿Cuál es esta fruta? ¿La ves desde tu casa?

El aguacate, claro que la veo.

El aguacate, vamos a machacar el aguacate

y es sólido a temperatura ambiente,

sustituimos la mantequilla de la masa por esta fruta.

Además, seguimos incorporando más aromáticos,

¿qué te parece, cacao y chocolate con esto que tengo por aquí?

¿Es menta? Es menta.

Vamos a seguir utilizando estos recursos para llenar de aroma

y sabor es nuestra repostería.

Marta, ¿vas a seguir tentándonos?

¿Un poquito más?

Claro, hoy es un día especial, hoy es el día de la madre,

¿y qué mejor forma de regalar amor a una madre

que dándole cosas ricas por la boca?

Otro postre, una tarta. ¿Te suena la típica "carrot cake"?

Hombre, claro, de zanahoria.

Eso es, tarta de zanahoria.

Vamos a utilizar el dulzor de la zanahoria, de los tubérculos,

tenemos por aquí un boniato, te lo enseño para que se vea.

Vamos a utilizar el puré de todas estas hortalizas

para aportar dulzor de forma natural.

Sustituimos la misma cantidad de azúcar

por zanahoria rallada o por puré de boniato

y hacemos un postre para chuparse los dedos.

Pues yo propongo que a todas las madres de España

y el mundo les regalemos tartas como estas, ¿qué te parece?

Pues me parece una idea preciosa porque tenemos que regalarles,

es su día entero, vamos a regalarles la tarta,

vamos a darles todo lo que necesiten

para que se sientan súper cuidadas.

Que sí, además, Marta, tú lo sabes,

que después de estas recetas contarlas en el programa,

ponemos volverlas a ver en la web de Televisión Española

y en nuestras redes sociales.

Y queremos saber si las estáis haciendo en casa.

Eso es, queremos saberlo,

qué mejor forma que enseñándonoslas.

Por favor, enviadnos fotos porque "Saber vivir"

lo hacemos entre todos.

Di que sí, oye, tengo una duda, tú que sabes cuidarte tan bien,

Marta, estos días, ¿cómo te cuidas el pelo?

Pues yo lo que estoy haciendo es comer muy bien,

sabemos que es fundamental,

y yo un día y me echo mis mascarillas, y mira,

me brilla, no sé si lo veis pero me brilla.

Fíjate, y vosotros y vosotras, en casa,

¿cómo os estés cuidando el cabello en días de confinamiento?

Vamos a ver qué nos cuenta al respecto el dermatólogo,

muy atentos.

En estos días que estamos pasando

tanto tiempo en casa es muy frecuente

que la gente tienda a lavarse

con menos frecuencia nuestro cabello.

Esto es un problema porque la suciedad, la descamación,

la secreción grasa

si se acumula en nuestro cuero cabelludo,

puede producir problemas como dermatitis, por eso,

en estos días hay que mantener una frecuencia de lavado igual

que el resto del tiempo.

Por lo menos, mínimo,

de tres veces a la semana y si tienes cuero cabelludo graso,

diario.

Como ahora no podemos ir a la peluquería,

muchas personas optan por teñirse y taparse las canas

ellos mismos en casa.

Esto se puede hacer, pero es muy importante primero,

que no probemos tintes nuevos,

si alguna vez nos hemos teñido en casa,

es mejor utilizar los mismos tintes

porque son sustancias conocidas para nosotros.

Y utilizar siempre productos que estén bien avalados

y que tengan un uso domiciliario.

Hay que cuidar el cabello desde fuera y desde dentro,

con una buena alimentación. Dejando de lado los nervios,

Estrés y ansiedad son enemigos también de nuestro pelo.

Así que, cuídate, piensa en ti,

nosotros te vamos a ayudar a hacerlo

con unos ejercicios de relajación

y respiración que hoy vienen de la mano de una experta

que es Mireya Ballesteros, son todo un regalo de salud

para las mamás y para toda la familia.

Feliz semana, cuidados mucho.

(Campanas)

Soy Mireya Ballesteros, profesora de yoga,

y con este video me gustaría ofreceros una secuencia muy sencilla

para poder encontrar en nuestra casa nuestro propio estado de calma.

Podemos hacer en un cojín,

elevar un poco la pelvis en una silla

o en el borde de nuestra cama.

Nos sentaremos en una postura

donde podamos alargar nuestra columna

y pasaremos el movimiento a los brazos

inhalando haremos este gesto de centrar tres veces al menos.

Inhalando abriendo brazos y exhalando centrando.

De ahí, pasaremos a hacer inclinaciones laterales

abrimos nuestros brazos en línea con los hombros.

Alargaremos el costado inhalando y exhalando cambiamos.

La inhalación nos quedaremos a sentir a explorar.

Alargando el brazo en línea con nuestro costado,

de manera que lo haremos de manera dinámica,

dejando espacio a los órganos, al diafragma, a la respiración.

Y la exhalación nos moveremos, vuelves al centro.

Te recoges en ti y pasas una mano al pecho y otra al vientre.

Y te quedas explorando el sentir, el movimiento de la respiración.

(Música)

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Saber vivir - 03/05/20

03 may 2020

En este programa descubrimos qué efecto tiene la primavera sobre nuestra salud y si estornudar puede ser un síntoma del coronavirus. Aprendemos qué alimentos son más ricos en vitamina D y por qué debemos incluirlos en nuestra dieta, nuestra nutricocinera nos trae un menú saludable para todo el día y nos da algunos trucos para hacer un poco más sana nuestra repostería casera. Hablamos sobre el intestino perezoso y qué hábitos nos pueden ayudar a mejorar nuestro tránsito intestinal.

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